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LA CONVERSIÓN DE RUSIA


Es importante aclarar este concepto que ha inducido a error, en mi opinión, a la mayoría de los comentaristas de Fátima.  Además “la conversión de Rusia” ha devenido como una bandera, que alza el mundo de la tradición, y para ello solicitan cada vez con más insistencia “la Consagración de Rusia al Inmaculada Corazón“. Esta fue la intención con que la FSSP con Mons.Fellay a la cabeza ofreció a BXVI miles de rosarios como “bouquet” para que se dignara hacer la tan pedida consagración.

El error en la interpretación del Secreto de Fátima, en cuanto a los conceptos “conversión de Rusia” y “triunfo del Corazón Inmaculado” no es inocuo. Por una parte lleva a pedir y esperar la “consagración de Rusia” por parte de un Papa que muy probablemente no cree en Fátima, y ofrecer millones de rosarios para este fin. Esto sería bufo y de un optimismo panglosiano pero sin mayores consecuencias. Lo grave sería el que contribuyera a no responder adecuadamente, personal y socialmente, a la apostasía del dogma de la Fe, que ha infectado todo el cuerpo de la Iglesia y de no comprender la situación actual.. Y de no prepararse a los acontecimientos trágicos que se avecinan.

A continuación, la segunda parte del Secreto. Su lectura nos proporciona el sentido obvio de la expresión “Rusia se convertirá y tendrán paz

2ª parte del Secreto]

“La guerra va a acabar. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el reinado de Pio XI comenzará otra peor. Cuando viereis una noche iluminada por una luz desconocida , sabed que es la grande señal que os da Dios de que va a castigar el mundo por sus crímenes , por medio de la guerra , del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al santo Padre. Para impedir esto, vendré a pedir la consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora en los primeros sábados. Si atendieren Mis pedidos Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas. Por fin Mi Inmaculado Corazón triunfará . El Santo Padre me consagrará  Rusia que se convertirá y será concedido al mundo un tiempo de paz”.

Es obvio que leyendo el texto sin prejuicios se comprende que el concepto de “conversión de Rusia” equivale al cese de sus hostilidades y de su política criminal que  causaría (Esto se dijo en 1917 y se escribió en 1941) millones de muertos, persecuciones a la Iglesia, decenas de miles de mártires católicos, hambres, anexión de países con la aniquilación de las estructuras administrativas de su ser nacional, guerras civiles, propagación del ateísmo marxista, errores políticos y económicos etc.. La guerra española de 1936 fue un ejemplo de todo ello  ya que fue causada por un gobierno revolucionario  socialista  que giraba en torno de Rusia y recibió de ella el aliento para la terrible persecución comunista con miles de religiosos y sacerdotes asesinados e imnumerables seglares encerrados en las checas y después asesinados. En la católica España  la influencia de Rusia por medio  de las hordas marxistas del masónico, socialista y comunista gobierno del Frente Popular ,  y cuyos obispos (de España) no siguieron el ejemplo de los portugueses que consagraron la nación (y la libraron, como reconoció Pío XII) al Inmaculado Corazón de María el 13 de Mayo de 1931, renovada en 1938 a la vista de la cruel contienda española causada en definitiva por el Frente Popular (con las masas gritando por las calles “Viva Rusia”).Se ha escrito que fue la mayor persecución de la Iglesia desde Diocleciano. Los sucesos de España antecedieron  a lo que llevaría a cabo Rusia, ya  la U.R.S.S  después del reparto de Yalta. Rusia acabaría anexionándose tres naciones (Estonia, Lituania, Letonia “aniquiladas política y administrativamente) que desaparecieron del mapa político  y algunas naciones más  que constituirían la zona de influencia de Rusia tras el telón de acero que seguían los dictados de Moscú. Nª Sª anunció todo ello y a la vez dio el remedio: La consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón y la devoción de la comunión reparadora de los primeros sábados.  Si se atendiese a sus pedidos, se conseguiría la paz (terâo paz). Esta paz equivaldría a la “conversión de Rusia” pues dejaría de causar la guerra y los males dichos.

Como ilustración de todo ello, quiere copiar aquí, un párrafo de la carta que escribió Lucía al obispo de Gurza desde Tuy con fecha 28/2/1943. Dice así:”El buen Dios me había mostrado ya su complacencia por el acto (se refiere a la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María hecha por Pío XII,el día 31 de Octubre de 1942), -aunque incompleto según su deseo- del Santo Padre y varios obispos. Por ello promete que la guerra finalizará pronto (como así fue). La conversión de Rusia no se realizará aún. Si los señores obispos de España, atendiendo los deseos de Nuestro Señor, emprenden una verdadera reforma tanto, en el pueblo como en el clero, bien. En caso contrario Rusia permanecerá aún como instrumento de Dios para castigarla una vez más”. Obsérvese que en esta carta, Lucía dice que la finalización de la guerra (la 2ª mundial) con que Dios había castigado al mundo y que para evitarla se había pedido la consagración de Rusia, fue una concesión de Dios por esta consagración que aunque hecha por el Papa XII con algunos obispos  en 1942, no reunió las condiciones debidas, porque en ella no se nombró específicamente a Rusia sino que fue una consagración del mundo (en el que está incluída Rusia como es obvio, y esto debió de haber pensado el papa) al Inmaculado Corazón.  Pues bien, a pesar de faltarle a esta consagración el principal de sus requisitos, como era el nombrar a Rusia, Dios, misericordiosamente, concedió al mundo el cese de hostilidades de la 2ª guerra mundial.  Repasemos el párrafo de la tercera memoria puesto arriba y advertiremos que la consagración de Rusia se pedía precisamente para la finalización de la guerra en la que intervenía Rusia, que había empezado en el reinado de Pío XI con la anexión de Austria por parte de Hitler (aunque todavía no se había declarado la guerra oficialmente). Una consagración tan imperfecta (sin nombrar a Rusia) tuvo un efecto incompleto aunque maravilloso: el cese de la 2ª guerra mundial.  Pero Rusia no había sido nombrada. Por eso fue muy consecuente con los planes divinos el que Rusia siguiera su política criminal causando, sobretodo en la llamada Europa del Este, persecuciones a la Iglesia e imnumerables mártires (en los países tras el telón de acero, con la nación católica Polonia a la cabeza).  PERO RUSIA TRAS LA GUERRA EUROPEA NO SE HABÍA CONVERTIDO. Seguía su política criminal  y  persecuciones como ya había impuesto mediante el gobierno revolucionario español casí una década antes. Además amenazaba extender sus hostilidades a todo el mundo, como en efecto haría más tarde en algunas naciones africanas (también católicas en gran parte como Angola) y también en América latina. Faltaba la consagración de Rusia, y el mundo católico la pedía suplicante al Papa.  El papa aunque ya muy tarde  y a la vista de los innumerables daños y persecuciones optó por hacer la consagración de Rusia. Y así lo hizo de una manera oficial y pública, anunciada y proclamada mediante una Carta Apostólica enviada a todos los obispos del orbe, como fue la “Sacro Vergente Amno“. La consagración no se había escenificado en un acto litúrgico rodeado de todos los obispos. Pero se le acercaba mucho.La carta apostólica “Sacro..” es una verdadera consagración como así lo afirmó uno de los principales comentaristas de Fátima, el P. Antonio María Martins (comentarista y recopilador de todos los documentos de Fátima. En su libro Fátima y el Futuro de España – escrito ya en 1971, dice en la página 86, en nota aclaratoria de lo que dice Lucía en la segunda parte del Secreto donde se habla de la profecía de NªSª “Al final el Santo padre me consagrará Rusia etc.. lo siguiente: “Así sucedió el 7 de Julio de 1952. En 31 de agosto de 1941, fecha en que Lucía terminó la tercera memoria, nadie podría sin una revelación celestial, ni siquiera sospechar- cuanto más afirmar categóricamente- que el Santo Padre consagraría Rusia al Inmaculado Corazón de María. Esto es señal evidente de que Lucía nos transmite con fidelidad lo que oyó de Nuestra Señora”Así sucedió el 7 de Julio de 1952. En 31 de agosto de 1941, fecha en que Lucía terminó la tercera memoria, nadie podría sin una revelación celestial, ni siquiera sospechar- cuanto más afirmar categóricamente- que el Santo Padre consagraría Rusia al Inmaculado Corazón de María. Esto es señal evidente de que Lucía nos transmite con fidelidad lo que oyó de Nuestra Señora”

Realmente esta imperfecta consagración consiguió el cambio (conversión) de Rusia de su política criminal, aunque esto no se consiguió totalmente hasta 1991 en que la URSS fue disuelta después de haber caído el muro de Berlín dos años antes. Pero también es verdad que las continuas hostilidades y “persecuciones” disminuyeron drásticamente años antes después de 1952. De hecho el mundo entró en lo que iba a conocerse como “Guerra fría”