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¿BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II? ¡ABSOLUTAMENTE NO¡


KAROL, ¿BEATO? ¡ABSOLUTAMENTE NO! 

 PRIMERA PARTE Domingo 8 mayo 2011 por       Radio Cristiandad PRESENTAMOS A CONTINUACIÓN UN TRABAJO IMPORTANTE SOBRE KAROL WOJTYLA, JUAN PABLO II, QUE ESPERAMOS SIRVA PARA COMPRENDER PORQUÉ LA IGLESIA CONCILIAR LO HA CONVERTIDO EN BEATO (Y PRONTO EN SANTO, DIOS NO LO PERMITA) PROPONIÉNDOLO ADEMÁS COMO MODELO. EL PRESENTE TRABAJO ESTÁ TOMADO DE CHIESA VIVA Nº 430 REALIZADA POR SU DIRECTOR EL PBRO. DOCTOR LUIGGI VILLA. LA TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL ES DE CARLOS ENRIQUE STUART. RADIO CRISTIANDAD HA PULIDO ALGUNOS ASPECTOS DE ORTOGRAFÍA Y GRAMÁTICA QUE CREÍA NECESARIOS. VAYA NUESTRO AGRADECIMIENTO ESPECIAL AL SR. FRANCO ADESSA.

Pero, ¿quién fue Karol Wojtyla, o Juan Pablo II? Creo que se podría ahora mismo responder: la última “vedette” del siglo, pulverizando todos los records de popularidad. Fue, ciertamente, la característica más evidente de su Pontificado; inmensas multitudes en cada gira, con hosannas y aleluias a su persona, por lo que, me parece, fueron superadas todas las hipérboles, superstar, magnífico, ayatolá, etc. No podía dejar de suscitar maravillas un Papa que habla, que  mira, que toca, que saluda; un líder, que vestía batina, un Papa esquiador, que descendía en esquíes por laderas nevadas, un Papa que usaba sombrero alpino, que cantaba canciones profanas, que escalaba montañas, un Papa que además de eso, era complejo y poeta, con un estilo que hizo que incluso fuese llamado personaje grosero(¿relevante?) con tendencia teatral; siempre, y de cualquier manera, contra la corriente por su irreductible aversión a adecuarse al tradicional comportamiento exterior, con el que puso fin a la grandiosidad de las audiencias generales, cantando y bailando incluso en público, mezclándose con las multitudes de todos los continentes, y compensando la nostalgia de los tiempos idos con su participación personal en el trabajo cotidiano de los hombres. Por cierto que este es apenas un aspecto de su Pontificado, el cual, como escribió Gianni Baget Bozzo, “fue un espectáculo de masas que no sirvió para nada ni para nadie. Los viajes permanentes, la multiplicidad de intervenciones, encubrieron un inmovilismo substancial, ya que el Papa siempre fue visto como autor de una restauración de rostro humanoy gradual”.

Además, incluso se podría decir que fue ¡un “seductor”, mas no, por cierto, como fue Cristo!

Si muchos solo elogian a Wojtyla, muchos otros, en lugar de eso, se distancian de sus actos, cubiertos de sombras, que causan perplejidad, como su incapacidad de distinguir entre lo que es dogma de Fe de lo que es, por el contrario, contingencia histórica. Fue el Papa de las beatificaciones controvertidas; el Papa cuyo “diálogo interreligioso” lo llevó entrar en las mezquitas y lo condujo a una gran apertura con las otras religiones; el Papa que acercó a judíos y católicos y que hasta fue al “Muro de los Lamentos”, dejando allí un papel con una súplica de perdón, etc.  

Juan Pablo II en el día de su elección

 

Por todo esto aparece a muchos como “reformador”, “restaurador”, no viendo que, por el contrario, Wojtyla traicionaba, poco a poco, la Tradición Católica, siguiendo consejos de infieles colaboradores de cuño modernista y progresista. Eso lo llevó a excomulgar al ortodoxo Arzobispo Marcel Lefebvre, olvidando lo que dice San Pablo: «si un Ángel del Cielo os predica otro Evangelio diferente del que El predicaba, no lo escuchéis».

Sea como fuere, ¿por qué no castigó ni excomulgó nunca a otros eclesiásticos, que descarada o abusivamente eran rebeldes a Cristo, al escribir o aprobar Catecismos heréticos, y por qué dejó, y por qué toleró, en las cátedras de las universidades católicas y de los Seminarios, a teólogos que negaban la divinidad de Cristo, que falseaban la Sagrada Escritura, que negaban la Virginidad de María Santísima, y que enseñaban tantas otras herejías?

¿Y por qué suscribió Concordatos que ya no protegían a la Iglesia, a la Religión Católica, a los valores cristianos, y que colocaban en pie de igualdad todas las religiones, en los que podrían llamarse “Estados ateos”?

¿Y qué decir de su “herejía de Asís”, de aquella “oración comunitaria”, esto es, con los representantes de todas las religiones falsas, limitando, de ese modo, el Primado de la Iglesia Católica, Apostólica, Romana, Madre y Maestra de todas las almas, creando de este modo dificultades a los Misioneros en la evangelización de los pueblos, impidiendo, actualmente, que ellos defiendan la Religión Católica, colocada a la par de las otras, de las que reconocen los mismos valores de Fe?

¿Y no fueron, tal vez, más graves sus idas a la “Sinagoga” o a la “iglesia luterana”? ¿Será que los judíos no están ya obstinados en reconocer a Jesucristo como Dios y como Mesías? ¿Que no persiguen ya a la Iglesia de Cristo? ¿No fue Jesús siempre severo al punto de no dialogar con ellos? ¿Será que Jesús ya no dice: «Quien no está conmigo está contra Mi»?

Juan Pablo II en el “Muro de los Lamentos”, coloca en una grieta una hoja de papel con un pedido de perdón por las culpas de la Iglesia en el pasado contra los judíos.

Gravísima culpa fue, también, haber dado permiso a varios episcopados para poder dar la “Comunión en mano”, ¡permitiendo así, una verdadera y grave profanación de la Santísima Eucaristía, faltando al deber de la reverencia que tantos Papas habían procurado incrementar a lo largo de todos los siglos de la Iglesia!

Después de este esbozo del hombre y del Papa Juan Pablo II, y de las directrices de su Pontificado, es obligado admitir que, a su muerte, dejó en herencia al Catolicismo una Iglesia con seguridad diferente de la que le había sido confiada el 16 de octubre de 1978.

Por eso es claro que Juan Pablo II fue contrario al “pasado”, a la Tradición de la Iglesia, a la obra realizada por sus predecesores. Esto es, trabajó en sentido contrario, transformando la firmeza del solio pontificio en una Sede móvil e itinerante, de un lado para otro del mundo. Tenemos que preguntarnos, por eso, si es posible imaginar “otro” Wojtyla que no sea aquel teatral y mediático, aclamado por las multitudes de América, de África, de Asia, de la vieja Europa y de su propia Polonia, siendo así que, desde todos los puntos de la Tierra, todos podían contemplar, por intermedio del potente zoom de la TV vía satélite, los gestos de su manos, sus ojos relampagueantes, su semblante contraído, su sonrisa rara y casi huidiza, su temblor de Parkinson, cuando estaba doliente y  convaleciente en la ventana del hospital, sus grandiosos gestos ecuménicos, interreligiosos, pacifistas, su “mea culpa” del 12 de marzo de 2000, ante el“Muro de los Lamentos”, etc. Pontificado el suyo largo y contradictorio que, para ser conocido, abrimos espacio a un variado número de “casos” que hacen saltar a la vista, con toda verdad, a otro Wojtyla.

En el encuentro interreligioso de oración en Asís en 1986, Juan Pablo II impidió el acceso de la imagen de Nuestra Señora de Fátima a la Basílica, para no “ofender” a las otras religiones, y permitió que fuera colocada una imagen de Buda sobre el tabernáculo conteniendo a Nuestro Señor Jesucristo.

 SUS IDEAS

El pensamiento de Juan Pablo II, en la conducción de la Iglesia conciliar fue el de la filosofía moderna, que exalta el intelecto sobre los sentidos, llevando a la negación del objetivismo de la verdad, que asevera que no se puede conocer la cosa en sí (Kant),  e incluso que la cosa en sí no existe (Fichte), sino que existe solo su idea. Esto llevó al idealismo, al fenomenismo, a la negación de la misma metafísica, por lo cual toda opinión filosófica debe ser respetada, en cuanto la verdad no es sino una expresión del sujeto.

El pensamiento de Karol Wojtyla, en el fondo, es éste: exaltando el principio husseriano del conocimiento, llegó hasta admitir y a explicar, justificándolo, el sincretismo ecuménico. E hizo esto para reemplazar la Tradición objetiva.

En este punto es bueno y útil tratar dos aspectos de gran interés, los cuales serían su formación cultural y espiritual, y eso porque cada hombre actúa en base a aquello que es (“agere sequitur esse”) al manifestar en su relación con los otros su pensamiento y su cultura. Ahora bien, la enseñanza de Juan Pablo II presenta no pocos aspectos desconcertantes, como por ejemplo, si se puede y en qué medida, bajo la noción de “trabajo en sentido subjetivo” y de trabajo en sentido objetivo, utilizado en su encíclica “Laborem exercens”,  si se puede -decimos- encontrar la reflexión filosófica personal de Wojtyla en el desarrollo (en la Encíclica) del trabajo y de la praxis, y  si se puede, hasta cierto punto, hallar reflejado su pensamiento filosófico personal, en la enseñanza de Juan Pablo II (Cfr.Rocco  Buttiglione, “Il pensiero di Karol Wojtyla”, p. 422).

Comencemos entonces por recordar aquella frase de Juan Pablo II: «Procuro comprender a los de afuera; pero yo sólo puedo ser comprendido  desde  adentro».

Además, para comprender la ideología de Karol, es necesario indagar, antes que nada, en el ambiente intelectual de Cracovia, del cual formó parte y del cual continuó rodeándose, siendo Obispo, Cardenal y Papa.

Las primeras actuaciones datan de 1934-1938. Desde 1940 Karol fue parte del teatro clandestino de Tadeusz Kudliñski.

Las primeras actuaciones datan de 1934-1938. Desde 1940 Karol formó parte del teatro clandestino de Tadeusz Kudliñski. La revista “Tyggodnik Powszechny”, semanario vivo, libre y respetable, en el cual el joven Padre Wojtyla colaboró como ensayista y poeta, influyó, por no decir “formó” a Wojtyla, aunque sabemos que aquel semanario no era una típica revista clerical polaca. De hecho, los directores del Seminario eclesiástico prohibían su lectura a los alumnos, por muy “abierta”, muy progresista.

Por eso el Cardenal Wojtyla era visto en Polonia como bandera del catolicismo extremadamente  progresista y casi anti-tradicional; un prelado robusto, deportista, liberal incluso en sus costumbres, que se mostraba en público vistiendo pantalones cortos, en grupo con muchachos y muchachas con guitarras, que actuaba en el Teatro Rapsódico con actores intelectuales bohemios que eran todo menos personajes de sacristía, como Leopold Tyrman, con su estilo de vida colorista de “play-boy a la americana”, promotor de conciertos de jazz y rock, en la Polonia sovietizada, de cultura pop, y que, incluso en los años más sombríos, llevaba en Polonia una especie de escandalosa “dolce vita”.

Estos hechos y otros similares, llevan a preguntarse: ¿hasta qué punto el ambiente de Tyggodnik manipuló a Karol Wojtyla? Debe notarse que, desde el inicio, la figura de Wojtyla fue construida sabiamente por la prensa y por los media, contraponiéndola a la del Primado de Varsovia, el heroico Cardenal Wyszynski, anti-comunista irreductible. Por ello tomó cuerpo la idea de un presumible conflicto entre los dos, Wyszynski como superconservador y Wojtyla, por el contrario, como intelectual abierto, que gustaba de la compañía de muchachas, que paseaba en pantalones cortos, un verdadero “liberal” y “progresista”. De hecho, Wojtyla era, un prelado progresista

También en el Concilio se distinguió como uno de los más ardientes y activos promotores de las innovaciones, del “aggiornamento”. Tenía una imagen “liberal” y “avanzada” que era continuamente reafirmada por el propio Wojtyla. ¿Sería por ello por lo que, entonces, el Cardenal Sapieha lo hizo pasar, en Francia, durante un tiempo por “cura obrero”?

Por cierto, en el ambiente laico lo promocionaban para transformar la Iglesia, en orden a una revolución de las costumbres.

Esto lleva a hablar también de su pasión artística, cuya formación fue obra, sobre todo, del Prof. Miecszslaw Kotlarczyk, hombre completamente dedicado al teatro, formación artística que está a la base de su capacidad de comunicarse con la multitud.

Wojtyla gustaba mucho, asimismo, de la diversión popular; le agradaba bailar. Dos veces por mes recibía lecciones de danza en el salón del gimnasio de Wadovice, juntamente con los -y las -jóvenes de su misma edad. Karol estaba encantado con esto y era el bailarín preferido de las muchachas. Sus danzas preferidas eran la polonesa, la mazurca, el vals y hasta el tango.

La casa de Wojtyla, en el semi-sótano de la Rua Tyniecka, en Cracovia, se convertiría en una escuela de teatro. Karol era el jefe carismático de los jóvenes y el elemento relevante. Era un autor genial y realizador perspicaz. Toda aquella experiencia teatral permaneció siempre impresa en su espíritu.

También como sacerdote, obispo y cardenal, continuó escribiendo poesía y drama, utilizando siempre el arte teatral, que siguió usando también, como Papa, el arte de transmitir y de comunicar.

Esto ofrece la ocasión de hablar, además del romanticismo polaco de Wojtyla. Entrado en el liceo “Macief Wadowida”, Wojtyla sufre también la influencia del poeta Emil Zagadlowicz, pero, sobre todo, de los autores románticos polacos del siglo XIX , como Jacob Frank, judío cabalista polaco del siglo XVII, Juliusz Slowacki, Zygmunt Krasinski, Cyprian Norwid y Stanislaw Wyspianski, los cuales alimentaron en él una fuerte “esperanza mesiánica” de tipo religioso, moral y místico.

Durante el tiempo del liceo, Wojtyla continuó en el teatro como actor, bajo la dirección de Mieczslaw Kotlarczyk, profesor de Historia. La función del actor, según Kotlarczyk , debía ser como la de padre, esto es, una “misión”, “una vocación”, un “sacerdocio del arte”.Este profesor de “teatro rapsódico”, o sea, del teatro en que el autor debe pronunciar cada vocal y cada palabra con precisión, tenía esa idea después de haber meditado en la tradición teosófica y antroposófica de Rudolf Steiner.

Por ello, para comprender mejor el pensamiento wojtyliano, es necesario considerar el pensamiento teosófico de Steiner, cuya doctrina está fundada en el hombre y no en Cristo.

La Sociedad Teosófica fue fundada por Elena Petrovna Blavasky y por el ocultista Henry Steele Olcott, ambos asociados a la Masonería.

Wojtyla tuvo siempre una gran aspiración: reconciliar judíos y católicos. Lo demuestra  su denuncia del Catolicismo respecto del judaísmo y sus decisiones como Papa, como veremos más adelante.

Comencemos a señalar su currículum sobre el judaísmo. Frecuentando la escuela elemental de Wadowice, en su tierra, estuvo en contacto con muchos alumnos judíos, cerca de un cuarto del total. Wojtyla se vuelve amicísimo de uno de ellos, Jerzy Kluger, hijo del jefe de la sinagoga local. Se encontraban casi todos los días. Eran inseparables, compartiendo los juegos y el estudio. En el verano iban a nadar al Skawa; en el invierno se encontraban en el  “Café Venecia”, en el que el campo helado de tenis era una pista de patinaje.

La amistad de Wojtyla con el judaísmo se extendía también al campo artístico, donde su maestra era la judía Glinka Beer.  Para Wojtyla, la religión judía era una parte de sí mismo, incluso cuando ya era Arzobispo de Cracovia, como lo será también cuando se convierta en Papa.

Esta relación con el judaísmo plantea un problema: pero, ¿Wojtyla era judío? Pues bien, que Juan Pablo II fuese judío, lo testimonia Yaskov Wise, estudioso de la genealogía judaica. Wise indagó la ascendencia por parte de l a rama materna de la familia Wojtyla. Se sabe que, por decreto rabínico, solo la madre, no el padre, transmite el linaje hebreo. Ahora bien, la madre de Karol se casó con un católico, pero su nombre, Emilia Kaczorowski, es una adaptación polaca de un nombre judaico, muy común en el mundo idish: Katz. La abuela se llamaba Marianna Scizh, otro nombre judaico (Schulze, Schulz).También la bisabuela, Zusanna Rybicka, tenía nombre de resonancia judaica. Además, tales nombres aparecen con frecuencia en los túmulos del cementerio judaico de Biale-Bielsko, de donde venía la madre de Karol. Con este linaje materno hasta la tercera generación, Karol Wojtyla no solo era completamente judío , sino también, si hubiese pedido la ciudadanía israelita, el Estado de Israel debería habérsela reconocido.En fin, que Wojtyla fuera judío se explica también, porque en 1940 el joven seminarista Karol se escondió de los nacional-socialistas, mientras que si hubiese sido polaco, esto es, “ario”, no hubiera sido necesario.

Ahora bien, todo esto arroja una nueva luz sobre los actos de Karol Wojtyla (el primer Papa que visitó una sinagoga; su oración en el “Muro de los Lamentos”; el “mea culpa de la Iglesia ofrecido a los judíos, etc.), pero también sobre su “neo-teología” de la “elección”, sobresaliendo en él la novedosa y sin fundamento “doctrina católica”, según la cual la “Antigua Alianza” persiste hoy en la “Nueva Alianza” (la de Jesús) que no la anuló. Una doctrina, ésta que fuerza los textos del Evangelio a negar la “substitución”.

También la aceptación del Holocausto como el “sacrificio de sangre” sacramental, que hace de los judíos la “victima” selectiva alternativa del Cordero, se vuelve más significativa a la luz del judaísmo de Wojtyla. En 1998, cuando pide perdón a los judíos con el documento “Noi ricordiamo”, Juan Pablo II aprobó el discurso oficial en el que se dice que “el pueblo hebreo es crucificado desde hace dos mil años”. O sea, no es “perseguido”, sino ¡”crucificado” como Jesús el Salvador!..

SU FILOSOFÍA

El libro “Persona y acción” es la obra filosófica principal del Cardenal Karol Wojtyla, después Papa Juan Pablo II. Fue editado en 1969 en lengua polaca (“Osoba y czyn). El autor pretende ser fenomenólogo, para lo que usa el “método fenomenológico”, según el modelo de Max Scheler, sin descuidar la filosofía clásica, en especial la tomista de Santo Tomás de Aquino, que quería superar.

La fenomenología afirma que existe acceso a las cosas a través de una visión íntima del ser, como las vemos en nuestra experiencia, o sea, los “fenómenos” se unen a nuestra conciencia. Por eso, los así llamados “valores” son absolutos e invariables.Wojtyla no niega esto, pero fundamenta el conocimiento,  como se lee en “Persona y acción”, en la fenomenología, o sea, en la experiencia interior. La persona humana, “se trasciende” en sus acciones. La persona y sus acciones forman un todo. Por lo que el autor, hablando de “conciencia y experiencia”, enseña que“la trascendencia de la persona en la acción” se realiza en la autodeterminación, la cual presenta así: “En la autodeterminación, la voluntad deviene visiblemente característica de la persona”. La persona, de este modo es trascendida en la acción.

En cuanto a la conciencia, que según Santo Tomás, es el juicio del intelecto práctico, para Wojtyla, aun reconociendo que “la conciencia es un juicio”, el juicio, con todo, es experimentado totalmente en su integridad, como “un esfuerzo de la persona que tiene la intención de crear la verdad en el campo de los valores, especialmente de los valores morales. La consecuencia sería, antes que nada, una búsqueda de la verdad y una exploración, antes de volverse certeza y juicio.

Este razonamiento comporta ver cuál sea la relación entre cuerpo y alma. Así pues, el hombre “en cuanto en sí mismo (= persona) se posee a sí mismo y también a su cuerpo, del cual trata la interación de la persona en la acción y la exploración de la relación entre alma y cuerpo”.Aunque  acepte que el alma es “ forma corporis“, Wojtyla no habla de ella, porque para él “solo las categorías de la concepción fenomenológica son importantes”, lo que hace suponer que Wojtyla, en “Persona y acción”, da la impresión que habla de un cuerpo ajeno (?)

Procediendo fenomenológicamente, Wojtyla recuerda que el hombre es también “un animal social”, como ya dijera Aristóteles, quien señaló que “social” apunta a una propiedad del hombre, por cuanto él necesita de otros para su desenvolvimiento. (Pero Wojtyla dice que) si su naturaleza es “social” es porque, de este modo, la “participación” corresponde a la persona en la acción; así, la “participación pertenece a la persona en la acción común”. De este modo, el “verdadero significado del bien general de la sociedad es la relación que subsiste entre la participación de la persona y el bien de la sociedad.

Tratando, después, del amor al prójimo y del mandamiento del amor, Wojtyla no suscribe cuanto dice el Evangelio acerca del amor al prójimo, como virtud típicamente cristiana (Jn.13,35): “en esto reconocerán todos que sois mis discípulos: si tenéis amor unos para con otros”; el filósofo Wojtyla, en su libro, abstrae cuanto es específicamente cristiano, y dice que “en la base del ser hombre”, la referencia al “prójimo”  remite a la correlación de todos los hombres entre sí; por eso, en su libro, Wojtyla dice que el amor cristiano al prójimo se vuelve un concepto humano general y está, por lo tanto, secularizado. El amor al prójimo, entonces, deviene como renovado y propuesto como una categoría humana universal.

Resumiendo, podemos decir que Wojtyla no rechazó la filosofía Aristotélica-Tomística; pero el sistema que desarrolló en su libro “Persona y acción”, no es un desenvolvimiento de aquella, podemos incluso decir que su método no es tampoco fenomenológico, como en Max Scheler, aunque algunas hipótesis y conclusiones sean de tipo fenomenológico, sino afirma que el conocimiento humano no es especialmente una experiencia de los fenómenos que remitan a la “verdad”- que es la concordancia entre cosa y concepto (adequatio rei et intellectus)- sino es como una simple experiencia de la cual se afirma, de hecho, que es humanamente universal.

Pero hay que notar, que en el libro “Persona y acción”, no encontramos demostraciones, sino solo enseñanzas opinables bajo la forma de “tesis” sobre  los tipos y métodos de la fenomenología.

Las siguientes son algunas de las 37 “tesis” extraídas por Hermann Humpert del libro de Wojtyla “Persona y acción”.

Tesis nº 15 – Dios no es un ser histórico que colabora con el hombre y el hombre no colabora con Dios, sino actúa solamente en colaboración con los otros hombres. La religión no tiene su origen en la revelación divina, sino es simplemente fruto de la imaginación humana. La religión católica no difiere de los otros cultos.

Tesis nº 16 – La revelación divina es imposible de demostrar.

Tesis nº 17 – El único significado real del Nuevo Testamento se encuentra en las explicaciones de carácter filosófico.

Tesis nº 18 – Cada misterio divino debe considerarse como variación o cambio de un sistema de puro pensamiento. El cristianismo dogmático tradicional es uno de los  sistemas erróneos.

Tesis nº 21 – Una comunidad puramente humana, solidaria y universal; esta es la verdadera iglesia cristiana según el significado del Evangelio, entendida de una nueva manera, en todo contraria a la Iglesia totalitaria existente.

Tesis nº 22 – Principios como “el diálogo” y “el prójimo” son los que conducen a la salvación del cristianismo, no la revelación de la creación, la redención o el juicio universal.

Tesis nº 24 – La salvación, la auto-realización de la humanidad- no tiene naturaleza eterna. No traerá al hombre mortal ninguna resurrección de la carne. La ingenua esperanza de una vida eterna –como la creencia en la asunción y regreso del Señor en Su cuerpo – no deben ser concebidos sino simbólicamente.

Tesis nº 25 – En el otro mundo, después de la muerte, no seremos recompensados por nuestras buenas acciones ni tampoco castigados por nuestros pecados.

Tesis nº 27 – Morirán también aquellos que verán realizado un mundo completamente humanizado y, de esta manera, se cumplirá nuestra salvación.

Tesis nº 28 – ¿Cómo puede el hombre crearse el alma con tanta facilidad? Porque él no la crea de la nada, si- no de la materia existente: un alma animal, evolucionada filogenéticamente, la cual recibe de sus padres, de sus antepasados y de los simios y que solo él debe mejorar.

Tesis nº 32 – No hay motivo de preocupación por el alma de los niños abortados. Estas se salvan, por cuanto el pecado original no existe

.Tesis nº 33 – No hay motivo para bautizar o usar otra forma tradicional de incorporación de no cristianos o no creyentes ni menos de convertir a los seguidores de otras religiones.

Tesis nº 35 – El hombre es el Dios visible. Ver al hombre es ver a Dios.

En 1970, el libro del Cardenal Wojtyla “Persona y acción”, fue discutido en la Universidad de Cracovia, y los profesores tomistas expresaron sus críticas contra aquella atrevida mezcla de tomismo y fenomenología.

Anna-Teresa Tymieniecka la verdadera autora del extravío intelectual de Wojtyla ¿Qué fines perseguía esta mujer?

 

«En Polonia, el libro había sido dejado de lado por la mayoría de los filósofos católicos, hasta la aparición de la vivaz y vital doctora Anna-Teresa Tymieniecka. Fue gracias  a su colaboración en la edición en lengua inglesa, durante 4 años,  que la estudiosa consiguió, en empresa formidable, liberar la mente de Karol, llevándole a expresar lo que ella realmente pretendía, lo cual no había sido expresado por Karol en la versión original de la obra».

11 replies »

  1. YO NO SE DE FILOSOFÍA ,PERO LO QUE PIENSO Y POR EL ARTICULO QUE LEI EL PAPA JUAN PABLO II PUES NO HIZO NADA MALO O QUE FUERA EN CONTRA DE LA DIGNIDAD DE LOS HUMANOS AL CONTRARIO TRATO DE SER O LLEVAR UNA SOLUCIÓN, UNA ESPERANZA PARA TODOS ,POR QUE SI HUBIERA ACTUADO COMO UN DICTADOR ENTONCES LAS COSAS ESTARIAN MUY MAL, Y A FINAL DE CUENTAS EL TAMBIEN FUE HUMANO , Y NO SOY DEMASIADA CATOLICA, PERO ESTOY SEGURA QUE EXISTE DIOS Y SE MANIFIESTA EN DONDE MENOS LO ESPERAMOS O BUSCAMOS Y ESTAMOS EN TODO EL DERECHO Y OBLIGACION DE DISCERNIR O RAZONAR EL POR QUE DE LAS COSAS, Y ES VALIDO YA QUE FUIMOS CREADOS PARA PENSAR Y DECIDIR EN LO QUE A NUESTROS INTERESES CONVENGAN EN LO PERSONAL A MI NO ME AFECTA EN QUE SEA BEATIFICADO, A FINAL DE CUENTAS PARA MI FUE UN SER PENSANTE QUE REFLEJABA PAZ Y ESPERANZA,HASTA AHORITA NO HE SABIDO QUE HAYA HECHO DESGRACIAS DURANTE SU PAPADO O COMO SE DIGA ,,SUERTE ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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  2. COMO EN TODO HABRAN CUCUFATOS QUE NO ESTARAN DE ACUERDO CON LA OBRA DEL PAPA JUAN PABLO II,Y ESTE BUEN HOMBRE QUE ESCRIBE NO A LA BEATIFICACIÓN, QUERE SEGUIR VENDIENDO PERDONES, BENDICIONES Y ESTAMPITAS, VEN Y VIVE COMO NOSOTROS AQUI EN AMERICA SIN ZAPATOS Y CON HAMBRE TODOS LOS DÍAS, PUES VOS TENES TODO….POR ESO ERES UNA CAMPANA QUE RESUENA..I RESUENA…TE FALTA AMOR. ATTE. ROBERTO ROQUE

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  3. Cuado leí el título de esta publicación, creí que hablarían sobre la protección que se le dio al pederasta de Maciel por parte del Vaticano, y me topo con esta porquería de información, si fue lo único bueno que hizo Karol. Pinche gente retrógrada e intolerante. Es por gente como tú que me da asco la religión católica, y que prefiero negar la existencia de un dios, sobre todo si él es el culpable de crear adefecios como tú.
    Ahora resulta que tu dios nos regaló libre albedrío, capacidad para pensar y libertad, pero no podemos utilizarlos, porque creer que el pensamiento y la inteligencia del ser humano es casi pecado. Esto me recuerda a eso de que dios es benévolo y perdona todo, te ama incondicionalmete, pero eso sí, se no le obedeces te pudrirás en el infierno, merecerás la muerte por desobedecer o blasfemar, ah pero no cualquier muerte, o serás quemado o apedrado por todos (levítico).
    Así que si fueras tan seguidor de las antiguas costumbres quizá ya te habrían matado a pedradas, y no entiendo la reacción sobre los judíos, acaso Jesús no nació judío? No fueron víctimas del holocausto? O sea que algo hicieron para merecerlo? Pinche nazi pendejo.
    La gente que cree en un dios y tiene fe no necesita de la iglesia, por eso Karol es aún en día tan querido y admirado. Así que espero que su beatificación te causara gastritis y colitis, así experimentarás el verdadero infierno.

    P.D. Dios no existe! Sólo es una idea, TAL Y COMO LO DIJO KAROL!!

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  4. Dejo este comentario para que se vea el nivel moral e intelectual de algunos opositoresa lo que aquí se dice. Por otra parte son incapaces de exponer sus ideas sin llegar al insulto y a la agresión.

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  5. Es necesaria la oscuridad absoluta para poder tener clara cual es la luz… al hermano que se cree Ateo.. le digo que si cree en Dios.. pero erroneamente piensa que Dios es el mismo.. ojala que encuentres el amor en esa oscuridad en la que te encuentras… Bendiceme con tus maldiciones que esas son cosas que demuestran que estamos en lo correcto..

    Conviertete hermano y perdona..

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  6. ¡Qué suerte tengo de haber compartido tiempo sobre esta tierra con el Papa Wojtyla! Siempre llevaré su ejemplo en mi corazón.

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  7. Algunas correcciones al pensamiento aquí expresado: El hecho de que Wojtyla haya bajado a la acción concreta, a la experiencia, toda la teoría escolástica sobre la acción humana me parece digno de alabar. Ahora bien, en la lectura del libro se notan varios niveles que necesitan de una lectura detallada para poder entenderlos y no confundirlos; si se lee bien, podemos encontrar una basta explicación sobre la acción humana desde la fenomenología y busca un fundamento ontológico en el ser del hombre. Ahora bien, como bien decía antes, hay que leer bien para encontrar los niveles: Si esto sirve de criterio, ayuda a entender la lectura, además de que una edición castellana directa del polaco (como la del dr Burgos de editorial palabra) ayuda a entender mejor, más aún si el lector es de orientación tomista-realista. En conclusión y como opinión personal, el bajar a la experiencia universal verdades que tienen que ver con la fe, no implica necesariamente una devaluación de la fe sino un exponer los principios racionales que pueden ser conocidos para una mejor comprensión y un diálogo más abierto hacia otras culturas y religiones.

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  8. Ni él fue papa, ni Ud.es católico ni esos a quienes Ud.llama católicos lo son. Quien de verdad tiene la Fe católica y la ama no se escandaliza como Ud.lo hace de lo que se dice en el artículo.

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  9. Los comentarios a este artículo me dejan sin habla. Parecen una mala caricatura de lo peor del mundo hispanófono, pero no, encima están hechos en serio.

    Algunos pueden estar orgullosos de que el mayor número de “católicos” se encuentren en el continente americano, y de que ya tengan su “papa” argentino, que se les parece; pero desde luego, con ese nivel, nunca los tomarán en serio, y seguirán gobernados, como siempre desde su presunta “independencia”, por las ideas elaboradas en Europa (más concretamente, en las covachuelas heréticas y masónicas de Inglaterra, Francia o Alemania), y asimiladas, poco, mal y tarde, al otro lado del charco…

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  10. Gracias a Dios, que existen personas como ustedes que se encargan de esta labor, de evangelizar en estos dias de apostasia, dar luz en estos dias de oscuridad, no me canso de darles gracias, gracias, yo era una de esas personas que pensaba que era una verdadera catolica, y ahora que me doy de cuenta de todo este engaño que hubo desde el concilio vaticano II, y leo el apocalipsis me doy de cuenta de todo este tiempo de apostasia. Gracias por dar luz a todos los escojidos de Dios.

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