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MONSEÑOR WILLIAMSON CITA GARABANDAL


Hay una interesante conferencia de Mons.Williamson publicada en 2004 por Stat Veritas, titulada “Las siete edades de la Iglesia“, en la que cita la profecía de Garabandal, aun sin darle el carácter de certeza pero confiriéndole probable autenticidad, como él mismo dice, ” Garaban­dal. Yo creo que es auténtico. No es de fe. Es materia opinable, y las opiniones opuestas son perfectamente lícitas. Pero para mí, en esta situación de hoy, la profecía triple de Garabandal adquiere mucho sentido.

Mons. Williamson enmarca Garabandal en las siete edades de la Iglesia, que expone en su conferencia haciendo una labor de exégesis de la célebre profecía del Apocalipsis con ayuda de los escritos del Ven.Holzhauser sobre el Apocalipsis. Aun antes de conocer los escritos de Monseñor, yo pensaba aproximadamente como él. En ocasiones coincido plenamente con sus apreciaciones. Y en las ideas expuestas por él en esta conferencia he reconocido mi propio pensamiento.

Es verdad que disiento en detalles de importancia menor (o quizás de cierta importancia), pero en el conjunto del cuadro que nos adelanta para la época que nos viene encima estoy plenamente de acuerdo.

Lo curioso es que sus ideas coinciden en grado sumo con escritos de otros a los que quizás ni él haya conocido ni ellos hayan oído de él. Aquí me remito al post de este mismo blog Los últimos tiempos en el que expongo ideas fundadas en el opúsculo del mismo nombre de D.Benjamín Martín Sánchez y en la lectura de muchas profecías católicas. Mons.Williamson cita las del Ven.Holzhauser.

He aquí la cita de Garabandal:

Los hombres podrían convertirse, pero para eso haría falta un milagro global. Habrá un milagro global: Garaban­dal. Yo creo que es auténtico. No es de fe. Es materia opinable, y las opiniones opuestas son perfectamente lícitas. Pero para mí, en esta situación de hoy, la profecía triple de Garabandal adquiere mucho sentido.

Primero: habrá un gran aviso para despertar y revelar la verdad cuando ésta ha sido tan escondida por las univer­sidades y sobre todo por la Iglesia. Un gran aviso que permitirá que todos vean exactamente dónde están delante de Dios, sin morir, tal es la primera profecía de Garabandal. Viendo la confusión de hoy, esto tiene mucho sentido para mí. Muchos hombres hoy podrían comparecer delante del Tribunal de Dios y decir “ Pero, Señor, yo no supe”. Pero después de este aviso sabrán cómo salvar sus almas.

Segundo: un gran milagro, aún más grande que el del sol de Fátima, que durará un cuarto de hora, dijo la Virgen en Garabandal. Y que dejará en las montañas de España una señal permanente. En Fátima se vio el milagro del sol, pero después, no quedó nada. Esta vez todos podrán ir con sus cámaras y tomar acaso una imagen de ese suceso ex­traordinario que no sabemos cuál será, pero que seguirá mostrándose en Garabandal.

Entonces, con el aviso y el milagro, habrá una grandísima posibilidad para los hombres de convertirse.

Tercero: un castigo. Si los hombres no se convierten o si vuelven á caer en pecado, la tercera profecía es un cas­tigo. Y un castigo espantoso, que corresponde a los pecados del fin de esta época. La historia de la humanidad algu­na vez se acabó con el Diluvio en tiempos de Noé. Leemos en el Génesis que los hombres habían corrompido sus caminos y sólo Dios podía lavar todo eso y empezar de nuevo, con el Arca. Noé trató de explicar las cosas a sus con­temporáneos y se burlaron de él. Nosotros quisiéramos explicar las cosas a nuestros contemporáneos y, o se burlan, o no escuchan. Es como si habláramos en griego y ellos sólo entendieran latín. Hoy el idioma de la fe y sus conceptos son extraños a los hombres modernos. Todos son gentiles, sinceros, tienen buenas intenciones: son todos buenos. De­lante de Dios… es otra historia. Dios no ve las cosas como los hombres de hoy. Entonces, una vez hubo un castigo que destruyó la humanidad. Eso prueba que puede llegar a darse otra vez. Hay muchas profecías y el Venerable Holz­hauser hablaba también de un castigo terrible que tendrá lugar al final de la quinta época y que lavará al mundo.

Sexta época: La del triunfo del Corazón Inmaculado de María. Después del castigo, todos los hombres ten­drán el santo Temor de Dios, y por eso la sexta época de la Iglesia será el triunfo más grande de todos los tiempos: el triunfo del Corazón Inmaculado de María. Habrá como una interrupción de la caída.

Los hombres serán muy buenos porque tendrán el Temor de Dios, que hoy casi ha desaparecido. ¿Quién tiene hoy el Temor de Dios? El Temor de Dios, dice la Sagrada Escritura, es el inicio de la sabiduría. ¿Quién es hoy verdade­ramente sabio? ¿Quién piensa hoy en las verdades importantes de la vida? Nadie: sólo placer, placer, y placer.

Por completar mis ideas- que considero sólo probables- diré que no estoy de acuerdo con identificar el profetizado Triunfo del Corazón  Inmaculado de María de que se habla en la segunda parte del Secreto de Fátima, con esa época posterior al Castigo y de la que hablan muchas profecías, caracterizada por una Iglesia triunfante y espiritual. Es verdad que esta época en la que podríamos decir que reinan los Sagrados Corazones y de la que muchos han hablado como de la época del Reino de Cristo, y San Luis María llamó el Reino de María, y otros se atreven a decir que será un verdadero Milenio (sin connotaciones numéricas ni de triunfo carnal) y en la que pensaban muchos Padres de la Iglesia que enunciaban la creencia común de los primeros cristianos; digo que esa época será un gran Triunfo del Corazón de María, pero no el que Ella anunció en Fátima de un alcance mucho menor.

Como digo, ése no será el triunfo anunciado en Fátima al decir “al final triunfará mi Corazón Inmaculado”. Por el contexto de la profecía de Fátima se ve que allí NªSª se refirió al triunfo sobre Rusia y sus errores y persecuciones que estuvieron a punto de engullirse el mundo y a la Iglesia. Fue su triunfo sobre el Dragón Rojo del Comunismo, que estaba al acecho de la Mujer rodeada de Sol (referencia al milagro solar de Fátima) como nos dice el Apocalipsis cap.XII, para engullir el Hijo de la Mujer, Cabeza de la Iglesia o Reino de Dios.

Otro pequeño motivo de desacuerdo es su alusión aun con muchas dudas al año 2017 como el año del Castigo.

Tengo que adelantar que yo soy seguidor de Garabandal desde 1961. He tenido muchas conversaciones con alguna testigo cualificada y desde los primeros días, ya fallecida, de las apariciones, confidente y amiga de las videntes, e incluso con el mismo Padre Rodrigo así como tengo que decir que el mismísimo Padre  Luis María Andreu fue habitual visitante del domicilio de mi familia en Valladolid. También he leído casi toda la bibliografía, también la última en internet, sobre Garabandal Por lo mismo tengo que decir que si abandonara la “fe” en Garabandal sería algo así como si me arrancaran parte de mi pasado con sus ilusiones y caras creencias, bien que reconozco que es algo que cae dentro de la opinión, como dice Monseñor Williamson, y no de la Fe sobrenatural.

Yo pienso que en ese año, en 2017, muy bien podría darse el Milagro de Garabandal (no hace falta decir que es una mera hipótesis derivada de juicios muy personales pero fundados y a la que no doy un carácter más que hipotético). ¿Coincidiría ese milagro con el acontecimiento venturoso-como dijo una de las videntes- para la Iglesia, que bien podría ser la elección del Papa restaurador de quien tanto se habla en algunas profecías? ¿Sería esta elección por medios sobrenaturales en Fátima? ¿Devolvería este Papa a la Iglesia la pureza de la Fe e incluso quitaría las dudas de la Sucesión Apostólica puesta en duda con tanto énfasis por algunos en la actualidad? He aquí unos hechos a los que sólo doy un carácter de probabilidad pero que sin duda colmarían el corazón de los tradicionalistas. El castigo vendría entonces después de ese año, por lo menos en varios años o  más de una década (para dar lugar al arrepentimiento y penitencia de la humanidad)

Uniendo esto a la interpretación que hago de la profecía de San Malaquías (véase el post de este mismo blog La profecía de San Malaquías y nuestros tiempos en la que el P. Igartua, expone una profecía críptica- inclusa enigmáticamente dentro de ella- que apuntaría al año 2031, siguiente al año 2030, en que se cumpliría los dos mil años (hay resonancias patrísticas de este número) de la época del Mesías a partir de su muerte el 7 de Abril- 14 de Nisán- del año 30 de nuestra era, según contundentes estudios que ahora no cito; apuntaría, digo, al año del comienzo del Milenio o triunfo de Cristo y Reino de María. No hace falta decir que este milenio sería- quizás- una larga época, aunque algunos como Mons. Williamson la acortan muchísimo hasta 25 años, que terminaría con el Juicio Final precedido de la venida del Anticristo personal al que daría fin el Señor con el aliento de su boca en su Parusía.

También tengo que decir que no pienso-como sugiere Monseñor- que la época gloriosa de la civilización cristiana, o sea los mil años a los que él alude, sea el verdadero Milenio o Reino de Cristo. Todo lo más es algo prefigurativo de lo que puede llegar a ser el mundo en el Reino de Cristo en la tierra, quizás ya cercano.

Una objección importante a estas ideas expuestas sería la interpretación que hace Monseñor de la profecía de La Salette.  He aquí la cita;

 Pero Nuestra Señora dice en La Sallete (1846): “Es­ta paz entre los hombres, no será larga: veinticinco años de abundancia en sus cosechas les harán olvidar que sus pe­ cados son ¡ti causa de todos los males gire existen en la tierra”. Es decir, que el bienestar hará olvidar a Dios en po­co tiempo. La sexta época de la Iglesia no será larga. Veinticinco años de buenas cosechas y unos años para que el Anticristo llegue. Y cuando la corrupción de esta sexta época de la Iglesia ocurra, será la llegada del Anticristo.

Por el contrario, yo no pienso que esos 25 años se encuadren en los tiempos anteriores al Anticristo y posteriores al Castigo, y que Monseñor hace coincidir con la época gloriosa de la Iglesia después del Castigo. Pero ¿qué clase de “época” gloriosa es ésa que durará sólo 25 años?. Yo pienso que esos 25 años coinciden con el “Algum tempo de paz” que predijo la Virgen en Fátima, después de su triunfo sobre el imperio atroz del comunismo (me remito aquí a las entradas encabezadas con la categoría Fátima; pulsen para leerlas pestaña superior). Estos 25 años serían ese tiempo de paz en el que aún nos encontramos después de la caída del comunismo) y que se han caracterizado por una época de riqueza y bienestar incomparable en gran parte de la Humanidad. Hemos vivido y aún estamos viviendo una época, sin precedentes en la Historia, en que todas las clases sociales han alcanzado un bienestar inimaginable en otras épocas, incluso en clases pudientes, reyes o emperadores. Han sido años de “cosechas abundantes” gracias a la tecnología y al avance de la medicina y de las ciencias. La coincidencia con la veintena de los últimos años después de la caída del comunismo (circa 1991) me parece clara. Ahora vemos que se están acabando, con las crisis económicas y financieras que ennegrecen el próximo porvenir. Incluso cada vez se oyen con más fuerza los “tambores de una próxima guerra“.
También en Garabandal, las videntes hablaron repetidas veces, de una guerra que acompañaría a los años del milagro- una vidente la llamó invasión comunista o sea de Rusia tan coincidente con muchas profecías- (véase un post sobre esto post a  aquí )

Para resumir mis divergencias, que califico de probables-  con Mons.Willianson diré:

1/El reino de Dios en la tierra no es el milenio posterior al siglo VI.

2/La época  gloriosa de la Iglesia posterior al Castigo o gran Tribulación es el Reino de Cristo y de María, y durará probablemente mucho tiempo- no 25 años– antes del Juicio final, precedido del Anticristo y Parusía del Señor. Estos acontecimientos están muy lejanos de nosotros, probablemente.

3/Los 25 años de La Salette son los que anunció NªSª en Fátima diciendo ” después Dios concederá al mundo ‘algum tempo de paz'”

La caída del comunismo y de sus persecuciones es lo que en Fátima NªSª auguró diciendo “Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará”. Lo cual no quita que haya un gran triunfo de Cristo y de su Santísima Madre después del -Castigo o Gran Tribulación.

Ahora estamos en esos 25 años de que se habla en La Salette caracterizados por la abundancia de las “buenas cosechas“, pero que acabarán con crisis económicas y financieras así como con una guerra de grandes proporciones, pero probablemente no será una guerra mundial (como se dijo en Garabandal). En esta guerra Rusia tendrá un papel importante.

Garabandal cobrará protagonismo  probablemente- es una mera especulación no carente de fundamento- en el otoño de 2016, con el Aviso o Advertencia (Advertisement en los medios de habla inglesa).

En la primavera de 2017 podría tener lugar el milagro de Garabandal. Coincidirá con un acontecimiento venturoso, que al decir de una vidente, no habrá tenido lugar nunca antes, por lo menos que ella lo  hubiera conocido.

Ese acontecimiento podría ser- esto es una especulación personal- la eleccion por medios sobrenaturales del Papa Restaurador tan anunciado en muchas profecías. Después de pasada la gran Tribulación este Papa regirá la Iglesia con ayuda del Gran Monarca (poder civil), siendo entonces la Iglesia Católica la única religión mundial, habiendo recibido en su seno a los pocos judíos supervivientes a la Gran Tribulación, de buena fe pero engañados, que por fin reconocerán al verdadero Mesías y entrarán en al Iglesia. Lo mismo se diga de las sectas heréticas, mahometanos y paganos que en número exiguo entrarán en la Iglesia (téngase en cuenta que la Gran Tribulación sólo dejará con vida a la cuarta parte de la humanidad).

Estamos pues al borde de grandes acontecimientos pasados los cuales resurgirá la Iglesia, desaparecerán las herejías , ya no habrá papas confusos y débiles- douteux et vermouleux- como se dice en La Salette-, y no habrá ya la lucha que sostenemos con impíos, progresistas, católicos carnales y heréticos, jerarquías modernistas, heréticas y mundanas etc..

Esto es un resumen de lo que puede deducirse de muchísimas profecías católicas y bíblicas, pero principalmente de La Salette, Fátima, Garanbandal y San Malaquías, por lo menos según mi humilde interpretación.

Por último quiero traer una reseña sobre Garabandal titulada “Un libro diferente sobre Garabandal” que hace un breve comentario sobre el libro “Garabandal cincuenta años después”. Yo he obtenido el libro en su versión electrónica y puedo decir que no me ha decepcionado, como a veces es el caso con libros y escritos sobre Garabandal. La reseña puede leerse aquí y en ella puede obtenerse la dirección desde donde descargar el interesante libro. Es uno más, y muy interesante, de la abultada ya bibliografía sobre Garabandal en español y en otras lenguas.

He aquí la entrada en que se reproduce la conferencia de Mons.Williamson tal como aparece en Stat Veritas

LAS SIETE EDADES DE LA IGLESIA

Monseñor Richard Williamson. Conferencia brindada el 17 de septiembre de 2004.

La situación de hoy es desesperante desde el punto de vista de la fe. El demonio aparentemente está triunfando, Dios cada vez es más echado fuera de su creación, los hombres, llenos de orgullo, es­tán conduciendo al mundo a su ruina: esto está clarísimo. Y nos acercamos a no sabemos qué acon­tecimiento, pero habrá una catástrofe, un desastre… no sabemos cuál, pero mucha gente lo siente. Y aparentemente, no hay nada que pueda impedir esto.

Lo que está pasando hoy no tiene sentido. Porque la Creación es de Dios y Dios creó todo para que los hombres lleguen al cielo, ¿pero qué vemos hoy? Corrupción (la corrupción, por ejemplo, de la juventud, la corrupción de las costumbres, la confusión cada vez más creciente en los espíritus). Si Dios se ha perdido, si Dios aparentemente no actúa ¿qué sentido tiene esta situación que estamos vi­viendo? En particular sobre la corrupción de la juventud, ¿cómo pueden los hombres de hoy conocer la verdad? ¿Ycómo pueden elegir una verdad que no conocen?

Entonces, ¿qué sentido tiene esta situación que estamos viviendo?

Por eso creo que este análisis de las siete épocas de la Iglesia no sólo permite vislumbrar un sen­tido, sino hasta un plan y un futuro. Veamos de qué se trata.

La idea de estas siete épocas es de un alemán de la primera mitad del siglo XVII, el Venerable Barthelemy Holzhauser. Para la Iglesia no es todavía Santo, pero era un sacerdote muy bueno, muy santo y al igual que Mons. Lefebvre, animó a los sacerdotes a vivir en comunidad. Se daba cuenta (como Mons. Lefebvre) de que los sacerdotes aislados sólo con muchas dificultades pueden resistir a las influencias del mundo de hoy. Los sacerdotes tienen que vivir juntos en comunidad para apoyar­se y ayudarse los unos a los otros. Hizo mucho en este sentido. Entonces lo vemos corno un refor­mador o por lo menos un gran ayudador del clero alemán en los años terribles de la Guerra de los Treinta Años (de 1618 a 1648). Y escribió un comentario del Apocalipsis, último libro de la Biblia.

Estaba convencido de que escribía esto’bajo inspiración. Decía: “ No son mis ideas, yo recibo es­tas ideas”. Por supuesto que decir esto no significa que estaba verdaderamente inspirado, pero cuando llega al capítulo 15, versículo 4, dejó de escribir, diciendo: “No tengo más inspiración”.

Lo que haremos aquí es esencialmente su comentario a los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis. Son aquellos capítulos que presentan las siete Cartas a las siete iglesias (Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiati­ra, Sardes, Filadelfia y Laodicea). Holzhauser dice que cada Carta corresponde a una época de la Igle­sia, o sea: siete Cartas, para siete épocas de la Iglesia. Y agrega que en esas siete épocas se ve una cierta hermosura, una simetría. Que la historia de la Iglesia desde Cristo hasta el Anticristo es como una curva en el cual hay tres épocas que suben y tres épocas que bajan.

Primera época: La de los Apóstoles. La primitiva Iglesia tuvo mucha fuerza, mucho vigor. La primera época de la Iglesia fue la de los Apóstoles, desde el año 33 supongamos, el año de la muerte de Nuestro Señor, hasta el año 70, en que ocurre la destrucción del Templo en Jerusalén por parte de los romanos (el fin público y evidente de la religión de Moisés, del Antiguo Testamento).

Es decir, que el Antiguo Testamento tuvo su fin con la muerte de Nuestro Señor en la Cruz a pe­sar de todo lo que fingen los judíos de hoy. Es completamente falso que el Antiguo Testamento vale todavía. Ha muerto con Nuestro Señor en la Cruz, y el Nuevo Testamento entró en vigor en ese mis­mo momento. Pero no obstante, vemos en los Hechos de los Apóstoles que San Pedro y San Juan fre­cuentaban aún el Templo, porque el culto en el Templo continuó hasta la destrucción de Jerusalén. Y de allí los judíos se dispersaron por todo el mundo_ Y su vuelta de hoy es algo “permitido” por Dios.

Los Apóstoles, entre aquellos años 33 y 70, sembraron la fe en todo el mundo conocido en aquel tiempo. San Juan vivía aún después del año 70, pero en general hasta allí fue la época de los Após­toles. Una época de “semillas”.

Segunda época: La de los mártires. Época de “regar”. Regar con la sangre de los mártires, des­de el año 70 hasta el 313. Había fe, la fe se conocía, pero el Imperio Romano en particular en todos sus dominios, resistía. Y hubo diez persecuciones más o menos feroces desde la primera de Nerón hasta la décima de Diocleciano. El Imperio estaba en contra de los cristianos y los asesinaba: aparecieron los mártires. El número de ellos no se sabe exactamente, pero fueron muchísimos. Pensemos nosotros, ¿seríamos capaces de morir por la fe? En principio, ¡por supuesto! En Ingla­terra los católicos cantan siempre que “ Moriremos, vamos a morir…” y las viejitas cantan “Vamos a morir…” Y todos los burgueses que cantan “Vamos a morir” son bastante cómodos, por cierto. Y la sangre de los mártires fue el cimiento de la Iglesia, los fundamentos de la Iglesia. Entonces, ésta fue la época de los mártires (años 70 a 313). Terminó en el año 313 con la batalla al norte de Roma en la que el emperador Constantino venció a Maximiliano, que se ahogó en el río, y Constantino fue el emperador único del Imperio. Y venció “ in hoc signo”, en “la señal de Cristo”. Cristo le había dado su victoria. Entonces, Constantino se convirtió, el Imperio Romano se convirtió y se ingresó en una nueva época de la Iglesia (en la cual el Estado ya no estaba más en contra de la Iglesia).

Tercera época: La de los doctores. La de la Doctrina dé la Iglesia. Cuando el Estado está con­tra la Iglesia y cuando está a favor de la Iglesia, se dan dos situaciones diferentes. En el año 313 em­pezó la época constantiniana de la Iglesia, a la que el Padre Congar (un feroz modernista francés del Vaticano II) dijo que el Concilio Vaticano II “le había puesto fin”. Es decir, que la época constanti­niana empezó con la victoria del emperador Constantino y la tercera época de la Iglesia también.

Como el Estado ya no estaba más en contra de los mártires sino a favor, los mártires desaparecie­ron de las fauces de los leones. Entonces, como el demonio no se podía tragar más a los cristianos con los leones, tuvo que cambiar de táctica. Y en lugar de atacar los cuerpos, atacó las cabezas… ata­có la doctrina. Y la tercera época de la Iglesia fue la época de las grandes herejías. El arrianismo fue la primera y la más terrible, pero también hubo otras (como el nestorianismo, etc.).

Fue la gran época de la doctrina de la Iglesia. No por supuesto de la invención de la doctrina ni de su descubrimiento, porque la doctrina fue descubierta o revelada antes de la muerte del último Apóstol. Fue la época de la explicitación del dogma. Y este proceso siguió siempre después, cada herejía empujó a los católicos a explicar más claramente el aspecto de la doctrina católica que había sido atacado en su época. En diferentes épocas, diferentes ataques, diferentes defensas, diferentes doctores. Pero muchos doctores de la Iglesia pertenecieron a aquella tercera época. Por eso Holzhau­ser la llamaba “la época de los doctores”.

Tres de los cuatro grandes doctores latinos y los cuatro grandes doctores griegos, es decir, siete de los ocho grandes doctores de la Iglesia pertenecieron a esta época. Los griegos: San Atanasio, San Basilio, San Gregorio de Nisa, San Gregario de Arianzo. Los latinos: San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo. Todos pertenecieron a la época en la cual frente al ataque doctrinal del demonio (a tra­vés de los herejes), la Iglesia tuvo que explicar y profundizar su doctrina. Y es la época de los “con­substanciales”, esas palabras inventadas por los cristianos para expresar la realidad.

Pero la realidad es de Cristo, y fue revelada a los Apóstoles. Una verdad ha sido revelada y hay que explicar cada vez mejor esa verdad

Hay católicos que creen que las definiciones crean verdades. No: en primer lugar, la realidad. En segundo lugar, la verdad que expresa la realidad, una proposición verdadera que expresa la rea­lidad. Pero sin realidad, no hay verdad.

En tercer lugar, una definición, que llega después de la realidad y de la verdad y la definición no hace verdad de la realidad. Es la realidad la que hace la realidad de la verdad, la realidad hace la ver­dad de la verdad. Sigue la definición, y la definición no añade otra cosa que la certidumbre de la ver­dad- La certidumbre, para nosotros; no la realidad en sí, sino la certidumbre para nosotros.

Las definiciones son muy útiles para los creyentes. Pero con respecto a la verdad, no son necesa­rias, no cambian la realidad. Las definiciones hacen aparecer la verdad, así como la nieve que cae so­bre una montaña no cambia la montaña, sino que hace que se la vea más claramente. La definición no es otra cosa. Hay católicos que creen que el Papa puede crear una nueva verdad con una nueva definición: no, hay que someter las autoridades de la Iglesia a la verdad.

Entonces, los doctores no crean las verdades de la Iglesia pero la expresan cada vez mejor. Trini­dad (otra palabra inventada por los católicos), consubstancial, y los conceptos de naturaleza y per­sona se desarrollan completamente, profundizados por los católicos, sobre todo en esta tercera época.

Cuarta época: La de la Cristiandad. Tras el gran ascenso de la Iglesia en tres épocas, ahora la Iglesia se hallaba en órbita, y voló durante mil años: fue la cuarta época, una época hermosísima de la Cristiandad, de la que hoy nos sentimos tan envidiosos. En muchos sentidos quisiéramos recrear la Cristiandad. Como un ideal sí, pero según las circunstancias no, es imposible. Los hombres de aquella época son muy diferentes de los hombres de hoy, son diferentes según las épocas. El triunfo mismo de la Iglesia cambió a los hombres, y el demonio cambió .de táctica.

Desde esa cuarta época de la Iglesia en que la Iglesia fue la Reina de la civilización, no hubo ci­vilización sin la Iglesia. Pocas herejías (mártires sí) pero muchas misiones y la conversión de muchas naciones. Las naciones se convertían, no sólo los individuos. En 496 Clodoveo en Francia, en 598 la conversión del rey de Inglaterra, la conversión de Alemania, Irlanda, muchísimas naciones en esta época. Hasta Suecia, Escandinavia y Rusia. Y todas aquellas hermosas conversiones pertenecieron a aquel triunfo de la Iglesia del que hablamos.

Pero después, digamos ya desde el 1300, hubo señales de decadencia. El nominalismo en filoso­fia; con los legistas de Francia hubo ya un laicismo de hecho, lo que hoy llamamos secularismo.

Ya en el año 1400 el gran predicador dominico San Vicente Ferrer gritaba que venía el fin del mun­ do: “El fin del mundo es inminente, convertíos…” Y convirtió a muchísima gente porque fue un tau­maturgo, un gran hacedor de milagros. En el 1400 decía: “El fin del mundo es inminente”. Se equi­ vocó seiscientos años… un “Pequeño”’ error. Pero sólo fue un pequeño error de calendario, porque vio justo que en el año 1400, antes del fin de la Cristiandad, así como nosotros hoy lo pensaríamos, había ya una decadencia que culminaría con el Anticristo. Es decir que el Santo, con sus ojos espiri­tuales, leyó en los acontecimientos de su propio tiempo el fin, donde necesariamente tenía que aca­bar. Vio la corrupción y sabía que ella tiene que acabar con el Anticristo. Y viendo esto, fue para él tan dramático que pensó que era para mañana.

Asimismo, hoy, nosotros que vemos con ojos un poco espirituales lo que pasa, sabemos que es ho­rrible y terrible y pensamos que se tiene que acabar mañana. Y lo decimos desde hace treinta años (desde los años sesenta). Decimos: “Se tiene que acabar, así las cosas no pueden seguir”. Y las co­sas siguen, siguen y siguen… ¿Hasta cuándo?

San Vicente Ferrer vio lo que pasaba en el 1400, hubo sólo un error de tiempo, pero de hecho la Cristiandad ya estaba decayendo desde el año 1300 desde el 1400…

Quinta época: La de la apostasía. En 1517 fue la irrupción del protestantismo con Lutero. El fin del medioevo, el inicio de los tiempos modernos y el inicio de la quinta época de la Iglesia. Y aquella fue la época de la apostasía. La fe constantemente iba decayendo. Entonces, desgraciadamente, es completamente normal que hoy la fe esté cons­tantemente decayendo. Es lamentable, no es cómodo. Si se tiene fe, no es cómodo porque hay cada vez menos fe al­rededor de nosotros, pero es “normal”. Desde Lutero, es normal.

Hubo tres grandes episodios: 1517, protestantismo; 1717, inicio de la masonería en Londres, y 1917, irrupción del comunismo en Rusia. Del protestantismo al liberalismo; del liberalismo al comunismo, es una caída inevitable.

Del protestantismo al liberalismo, se pasó de una situación mala a una aún peor. Pero esta caída del protestantis­mo hacia el liberalismo era inevitable, y la del liberalismo al comunismo también.

Por lo tanto, la caída del protestantismo en el comunismo fue la historia, de la quinta época de la Iglesia (la apos­tasía). Hoy el comunismo es la misma revolución: desde Lutero hasta nuestros días es la misma revolución la que mu­ta, es decir, la que adquiere otra forma y apariencia (como una metamorfosis);

El comunismo ha mutado en la globalización. De manera que la globalización de hoy es la conclusión lógica del protestantismo, y es mucho más peligrosa que el comunismo. Porque el comunismo (al estilo de Stalin) era brutal, evi­dente y claro, e hizo muchos mártires (mártires de sangre). Pero hoy y hasta ahora la globalización, aparentemente no es brutal, y la gente misma va a ver a los tiranos y les pide que les pongan más cadenas.

Y este acto permite ver que desde las gracias inmensas dadas a la humanidad por la Encarnación de Cristo, la su­bida de su Iglesia fue normal. Que hubiera un triunfo que durara un largo tiempo, también. La Encarnación no podía triunfar sólo cincuenta o quinientos años, no: triunfó mil años. Pero dado el pecado original y el libre albedrío de los hombres, la caída de este triunfo también fue normal. Y si Holzhauser dijo que él vivió al inicio de esa época, noso­tros vivimos el final de esta quinta época. ¿Qué va a seguir? La corrupción de hoy es tan grande, profunda e irrever­sible… ¡Cuánto facilitado el pecado! Los pecados en los futuros padres de familia, por ejemplo. ¿Cómo habrá fami­lias sanas mañana? ¡Hay tantas influencias que están destruyendo la familia!

Los hombres podrían convertirse, pero para eso haría falta un milagro global. Habrá un milagro global: Garaban­dal. Yo creo que es auténtico. No es de fe. Es materia opinable, y las opiniones opuestas son perfectamente lícitas. Pero para mí, en esta situación de hoy, la profecía triple de Garabandal adquiere mucho sentido.

Primero: habrá un gran aviso para despertar y revelar la verdad cuando ésta ha sido tan escondida por las univer­sidades y sobre todo por la Iglesia. Un gran aviso que permitirá que todos vean exactamente dónde están delante de Dios, sin morir, tal es la primera profecía de Garabandal. Viendo la confusión de hoy, esto tiene mucho sentido para mí. Muchos hombres hoy podrían comparecer delante del Tribunal de Dios y decir “ Pero, Señor, yo no supe”. Pero después de este aviso sabrán cómo salvar sus almas.

Segundo: un gran milagro, aún más grande que el del sol de Fátima, que durará un cuarto de hora, dijo la Virgen en Garabandal. Y que dejará en las montañas de España una señal permanente. En Fátima se vio el milagro del sol, pero después, no quedó nada. Esta vez todos podrán ir con sus cámaras y tomar acaso una imagen de ese suceso ex­traordinario que no sabemos cuál será, pero que seguirá mostrándose en Garabandal.

Entonces, con el aviso y el milagro, habrá una grandísima posibilidad para los hombres de convertirse.

Tercero: un castigo. Si los hombres no se convierten o si vuelven á caer en pecado, la tercera profecía es un cas­tigo. Y un castigo espantoso, que corresponde a los pecados del fin de esta época. La historia de la humanidad algu­na vez se acabó con el Diluvio en tiempos de Noé. Leemos en el Génesis que los hombres habían corrompido sus caminos y sólo Dios podía lavar todo eso y empezar de nuevo, con el Arca. Noé trató de explicar las cosas a sus con­temporáneos y se burlaron de él. Nosotros quisiéramos explicar las cosas a nuestros contemporáneos y, o se burlan, o no escuchan. Es como si habláramos en griego y ellos sólo entendieran latín. Hoy el idioma de la fe y sus conceptos son extraños a los hombres modernos. Todos son gentiles, sinceros, tienen buenas intenciones: son todos buenos. De­lante de Dios… es otra historia. Dios no ve las cosas como los hombres de hoy. Entonces, una vez hubo un castigo que destruyó la humanidad. Eso prueba que puede llegar a darse otra vez. Hay muchas profecías y el Venerable Holz­hauser hablaba también de un castigo terrible que tendrá lugar al final de la quinta época y que lavará al mundo.

Sexta época: La del triunfo del Corazón Inmaculado de María. Después del castigo, todos los hombres ten­drán el santo Temor de Dios, y por eso la sexta época de la Iglesia será el triunfo más grande de todos los tiempos: el triunfo del Corazón Inmaculado de María. Habrá como una interrupción de la caída.

Los hombres serán muy buenos porque tendrán el Temor de Dios, que hoy casi ha desaparecido. ¿Quién tiene hoy el Temor de Dios? El Temor de Dios, dice la Sagrada Escritura, es el inicio de la sabiduría. ¿Quién es hoy verdade­ramente sabio? ¿Quién piensa hoy en las verdades importantes de la vida? Nadie: sólo placer, placer, y placer.

Entonces será el triunfo del Corazón Inmaculado de María. Pero Nuestra Señora dice en La Sallete (1846): “Es­ta paz entre los hombres, no será larga: veinticinco años de abundancia en sus cosechas les harán olvidar que sus pe­ cados son ¡ti causa de todos los males gire existen en la tierra”. Es decir, que el bienestar hará olvidar a Dios en po­co tiempo. La sexta época de la Iglesia no será larga. Veinticinco años de buenas cosechas y unos años para que el Anticristo llegue. Y cuando la corrupción de esta sexta época de la Iglesia ocurra, será la llegada del Anticristo.

Séptima época: La del Anticristo. El Anticristo será la séptima y última época de la Iglesia. El reino del Anti­cristo durará tres años y medio; después de su muerte quizás (hay un versículo de Daniel que permite pensarlo), entre su muerte y el fin del mundo, habrá unos cuarenta y cinco días de paz.

Entonces: la cuarta época, mil años; la quinta, más o menos 500 años. Hasta el castigo en el 2017, posiblemente, no lo sé. La sexta, 25 años de buenas cosechas y unos años más… unos años más para el Anticristo. La séptima épo­ca, la del Anticristo que reinará tres años y medio, más unos 45 días más (versículo de Daniel) para el fin del mundo.

Es posible que los jóvenes de hoy conozcan el fin del mundo. San Vicente Ferrer acortó los años necesarios, mas la justicia de Dios es muy lenta pero muy exacta. Entonces, desde hoy hasta el Anticristo habrá 50 años, quizás más, quizás hasta cien años: me asombraría personalmente, pero ¿quién sabe? Dios lo sabe… nosotros no.

De todas formas, hoy no estamos viviendo la época del Anticristo, sino una corrupción que es como la repetición general de la corrupción del Anticristo. Es decir, que la corrupción de hoy es muy semejante a la que será la corrup­ción bajo el Anticristo. Pero no lo es todavía: es por eso que muchos piensan hoy que estamos viviendo los tiempos del Anticristo. No lo creo. Pero es muy semejante a lo que será.

Piensen ustedes que la corrupción de hoy es muy sutil. Hay tantos católicos engañados por el Concilio que no la ven… todavía no la ven. Después de cuarenta años de frutos malos, todavía no la ven. Y son buenos católicos, me­jores que ustedes y yo, aparentemente. Nosotros hemos recibido una gracia particular de Dios para verla, pero mu­chos buenos católicos no la ven, porque esta corrupción es muy sutil.

Los hombres, al salir de las cavernas, al inicio de la sexta época de la Iglesia, habrán sufrido toda esta corrupción de hoy y habrán entendido qué era la corrupción: a través del castigo terrible y sus sufrimientos y la cólera de Dios, la verán. Es decir como la vieron, luego la entendieron.

Los seminaristas, en tres días harán tres años de teología. En tres días de tinieblas aprenderán muchísimo sobre Dios, y los años de seminario no serán quizás tan necesarios después de aquel castigo, yo no sé. Pero si la corrupción de hoy es tan sutil y a pesar de esto el período de paz no será largo, ¿cuán sutil ha de ser la corrupción del Anticristo?

En la séptima Carta, a la Iglesia de Laodicea, el Señor dice: “Nosotros sois tibios, ojalá fueseis fríos o calientes. Pero puesto que sois tibios yo los vomitaré de mi boca”.

Hoy también… vemos que hay indiferencia, pero no hay odio a Dios. Y Dios prefiere el odio, porque quien odia a Dios, por lo menos se lo toma en serio. Pero los hombres de hoy toman en serio a Dios, es terrible.

Entonces, podemos estar no demasiado lejos del fin del mundo, pero éste no ha llegado todavía.

Es muy interesante la Carta a la Quinta Iglesia, la de Sardes (nosotros estamos en esta Quinta Iglesia). Dice así: “Al ángel de la Iglesia de Sardes escríbele: Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: Co­nozco tus obras, se te tiene por viviente pero estás muerto. Ponte alerta y consolida lo restante que está a punto de morir. Porque no he hallado tus obras cumplidas delante de Dios. Recuerda pues tal como recibiste y oíste, guárda­lo arrepiéntete. Si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora llegaré sobre ti. Con todo, tienes en Sar­des algunos pocos hombres que no han manchado sus vestidos v han de andar conmigo vestidos de blanco porque son dignos. El vencedor será vestido con vestidura blanca y no borraré su nombre del Libro de la Vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus Ángeles. Quien tiene oído, escuche lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

Son los consejos del Espiritu Santo para nosotros:

“Conozco tus obras, se te tiene por viviente pero estás muerto”: Toda esta quinta es una época de hipocresía. El protestantismo es hipocresía, se dice cristiano, pero hace su propia voluntad. El jansenismo, el puritanismo son hipo­ cresía. El liberalismo es hipocresía también. Los liberales fingen ser tan buenos como los católicos; pero sin Dios sin Cristo, no lo son. Las garras de los liberales gotean sangre, son halcones que simulan ser palomas.

Los liberales de la iglesia oficial fingen ser amables con nosotros, pero tienen garras de sangre para destruirnos, si acaso pudieran hacerlo.

Una palabra caracteriza a esta época de la Iglesia: es la hipocresía. Y es lógico, porque es una época que llega des­pués de la Cristiandad. Antes de ésta, los hombres no la conocían, entonces no era necesario fingir ser cristiano. Pe­ro después de la Cristiandad, todos saben que es mejor ser cristiano. Pero no quieren ser más cristianos sino fingir que lo son, y tienen que ser hipócritas. La hipocresía de esta época es lógica y caracteriza a los hombres de hoy: “Son tan buenos, tan sinceros, tienen tan buenas intenciones, somos todos tan gentiles…” No, las garras gotean sangre.

“… Se te tiene por viviente pero estás muerto”. La gente de hoy cree estar viva espiritualmente, en todos los sen­tidos importantes, y están muertos en el único sentido importante, que es el espiritual. ¿Cuántos viven hoy en estado de gracia?

“…Ponte alerta v consolida lo restante”- Es exactamente la tarea de la Tradición católica, consolidar lo restan­te. Esto es lo que hizo Monseñor Lefebvre. En las ruinas de la Iglesia, después del Concilio Vaticano II, Monseñor Lefebvre agrupó lo restante para recomponer pequeñas capillas, pequeñas iglesias, pequeñas escuelas, lo que era po­sible. Mañana ni siquiera quedará este resto que logró consolidar Monseñor Lefebvre, porque hoy lo restante es ame­nazado cada día. Pero nosotros tenemos que hacer lo que podamos para consolidar lo restante.

“.. . Que está a punto de morir” . ¡Lo restante está a punto de morir! Hay niños que vienen aquí, jóvenes también; ¿pueden comprender, tienen ganas de comprender? Algunos sí. Y la misma Carta a la Quinta Iglesia lo dice exacta­mente: “hay unos pocos buenos” es decir, que hay muchos que no lo son. Cada vez quedarán menos. Nuestro Señor dice de la séptima época: “Si estos días no fueran acortados, ni siquiera los elegidos se salvarían”.

“…Porque no he hallada tus obras cumplidas delante de Dios”: Es exactamente lo que dije antes: cómo vemos nosotros a nuestros contemporáneos y cómo los ve Dios, son dos cosas completamente diferentes. Nosotros pensamos que todos somos amables, buenos y sinceros, pero para Dios es otra cosa.

“Recuerda pues tal como recibiste y oíste”. La Tradición. “Transmití lo que recibí” dice la tumba de Monse­ñor Lefebvre. Hay que cuidar y guardar lo que oímos siempre, las verdades de siempre, no las novedades de hoy, si­no lo recibido y oído en el pasado.

“…Guárdalo y arrepiéntete. Si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora llegaré” . El castigo.

“…Con todo, tienes en Sardes algunos pocos hombres que no han manchado sus vestidos” : Algunos hoy logran vivir en estado de gracia, no manchan sus vestidos, pero no muchos. Es difícil, hoy eso es un heroísmo. Guardar hoy el estado de gracia puede ser heroico.

“…Han de andar conmigo vestidos de blanco porque son dignos”. Las últimas palabras, la recompensa magnífi­ca para los que se mantengan fieles en esta época tan difícil como es la nuestra, la recompensa.

“…El vencedor será vestido así de vestidura blanca y no borraré su nombre del Libro de la Vida, y confesaré sur nombre delante de mi Padre Y de sus Ángeles. Quien tiene oído, escuche lo que el Espíritu dice a las iglesias” . Recomiendo leer el texto completo del Venerable Barthelemy Holzhauser. Habla bastante de la Guerra de los Treinta Años. Vio horrores en esa guerra en Alemania.

Y un último punto, breve: en toda la historia de la Iglesia se ve una simetría, un arco hermoso. Vean la simetría: la gran época, la cuarta, en el centro. Por ambos lados tenemos la subida de los doctores y la bajada de la apostasía. A los mártires corresponde, por otro lado, el triunfo de María y a los Apóstoles de Cristo corresponden los apóstoles del Anticristo del otro lado, el éxito del Anticristo que casi aniquilará a la Iglesia. Dijo el Señor. “Cuando vuelva ¿acaso hallaré fe sobre la tierra?”… En el fin del mundo la Iglesia estará muy reducida.

Hay muchos paralelos entre la quinta época y la séptima. Se podrían agregar más cosas pero basta por ahora.

Mons. Richard Williamson.

19 replies »

  1. Sólo un apunte: Nuestra Señora prometió que Joey Lomangino sería curado de su ceguera el día del milagro. Joey tiene ya al menos 81 años, y no muy buena salud, con lo que debo suponer que los acontecimientos no están muy lejanos.
    Según las declaraciones de Conchita, Benedicto XVI es el último Papa de esta época, en cuyo pontificado deben empezar los acontecimientos anunciados.
    Y la verdad, el estado del mundo es tal que no creo que pueda aguantar sin un derrumbe generalizado hasta 2017. Por no hablar del estado de la Iglesia, en cuyo seno se prepara un nuevo cisma abierto del cual las iniciativas austríacas no son sino el comienzo.

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  2. Estimado Fray Eusebio: En primer lugar le tengo que decir que mi adicción a Garabandal que arranca de 1961, el primer año de las apariciones, no es absoluta. La considero sólo una hipótesis probable. No creo que pueda hablarse de fe, ni siquiera fe humana. Incluso creo que ha habido supuestos fallos por lo menos aparentes-como es el caso de la predicción de Conchita que decía que el cuerpo del P.Luis se hallaría “incorrupto” el día del milagro. Hay fallos de lenguaje en las chicas pueblerinas con una inteligencia poco desarrollada para su edad.
    Pero viniendo a lo que comenta le contaré mi “composición de lugar” que naturalmente es una hipótesis.
    Yo creo que están a punto (meses o pocos años, uno o dos) de suceder acontecimientos muy profetizados por profetas de gran prestigio (San Juan Bosco por ejemplo). ´´Este dice que Roma será destruída en una acción bélica (yo creo que se refiere al Vaticano y aledaños). El papa-creo que Benedicto- huirá y estará 22 meses errante. y al final morirá de muerte cruel. Naturalmente la elección del papa será imposible por lo que la sede estará vacante durante algunos años.Cuando digo papa me refiero al igual que la profecía de San Malaquías también a usurpadores o por lo menos a papas meramente legales.Esto se podría explicitar más. La guerra quizás sólo europea y no mundial, con una entente ruso-árabe, llegará a España también.Naturalmente esto provocará reacciones mucho más fuertes que las actuales contra la Iglesia por parte de masas de izquiera, progresistas, etc (cada vez más verosímiles sobre todo en medio de una gran crisis económica).. En Garabandal se dijo que las Iglesias en España estarán cerradas (¿por orden del gobierno?). También se habló de algo así como invasión con palabras confusas de las niñas que no sabían muy bien qué significaban. Creo que el mundo tradicionalista se concretará o condensará mucho más que ahora. Creo que la gente atribuirá los sucesos a castigo de Dios por herejías etc.. de los papas. Predigo-es una opinión subjetiva- que el sedevacantismo cobrará mucha fuerza en los próximos años. Incluso creo que los lefevbristas del grupo “duro” -si hay unión con Roma que creo que no- se apartará de la idea lefevbrista y vascularán al sedevacantismo más o menos explícito. Fátima sera el aglutinante de la Tradición (creo yo que ya lo es ahora hasta cierto punto). Tengo la esperanza de que pronto (en el plazo de 5 años) se cumplirán el sinnúmero de profecías que hablan de un papa restaurador (lea las de la incorrupta B.Ana María Taigi que en su bula de beatificación fue llamada “caso único en los fastos de la santidad” por su don profético). El que el milagro sea posiblemente en 2017 se deduce por detalles como el de que será un jueves el día de un santo mártir de la Eucaristía. Excluido San Pancracio en agosto día 15 queda nuestro San Hermenegildo, dia 13 de abril,jueves en 2017, que murió ejecutado antes de comulgar de manos de un obispo herético -su lema era evita hominem hereticum – con una actualidad impresionante en nuestros días. En ese año se cumplirían los detalles de que hablaron las niñas.
    Me parece que en este cuadro es muy factible todo. Nos esperan años de guerra, destrucción de Roma, papa huído, muerte del papa asesinado (quizás antes de tres o cuatro años años), dos o tres años sin papa en Roma, cónclave imposible, reorganización de las fuerzas tradicionalistas. Quizás la elección del verdadero papa- sobrenaturalmente- sea en Fátima y podría ser el “acontecimiento venturoso” simultáneo al milagro de que hablaba la vidente. En resumidas cuentas eso podría suceder en abril de 2017 (antes el Aviso en otoño de 2016) Después de ello se cumplirá lo de “en Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe” puesto que Portugal se volverá a “su papa” que residirá en Fátima, frente a un nuevo papa de la iglesia oficial que ya no residirá en el Vaticano que estará destruido. La Iglesia católica sociológica estará dividida en dos: una pequeña y perseguida y otra la oficial.
    Joe tendría entonces 86 años (¿es tan difícil?).
    A su último párrafo diré que en Garabandal se dijo que en el momento del milagro “la Virgen dijo que la Iglesia parecerá que ha desaparecido”. Esto será por las herejías rampantes y la persecución generalizada de los gobiernos que a la vista de la destrucción de Roma, y sin papa cometerán acciones demagógicas con el aplauso de muchos (Lo mismo dijo NªSª del Buen Suceso, lea el post de este blog). Creo que fue Domingo de Soto quien dijo que la Iglesia “de medio fiet”. El cisma será: por un lado Fátima con fuerzas mucho mayores que las actuales pero pequeñas relativamente, del otro lado el “Papa” modernista del agrado de las masas. Este papa perseguirá al papa de la Tradición, el único verdadero Papa.
    A todo lo dicho digo que esto es un cuadro que es el que pintan las profecías. Lo único dudoso son las fechas que doy.
    Una frase impresionante dicha por la Virgen y que la vidente repitió mucho era ” SON MUY POCOS LOS QUE VERÁN A DIOS, SON TAN POCOS QUE A MÍ ME DA MUCHA PENA”. La otra frase es “Cardenales, obispos y sacerdotes, van, muchos por el camino de la perdición y llevan con ellos a muchas almas”. Si se analiza la frase viene a decir que todos ellos van…aunque se corrige diciendo muchos, o sea que algunos pocos no pero la mayoría sí.
    Lo que dice de Benedicto hay que matizarlo, lo que dijo es que “sólo quedan tres papas (el último Juan Pablo II) y después los últimos tiempos”. Lo cual puede interpretarse como que sólo quedan tres papas para que venga uno con el que empiecen los últimos tiempos. Pero también admite interpretaciones distintas. La Virgen dijo últimos tiempos, pero la vidente recalcó que no dijo el fin del mundo. No es lo mismo. Lea el post “los últimos tiempos”.

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  3. Yo tengo agendado a San Pancracio, el 12 de mayo, pudiendo en ese caso, ser también la fecha del milagro en el 2016 (no he vuelto a corraborar si ésto es así). Pero hasta me inclinaría a pensar que sería el 11 de abril de 2013, pues creo que muchos acontecimientos se han atrasado y se darán todos juntos. En ese caso el Aviso seguramente sería en el 2012.
    El cuerpo del Padre Andrew es probable que al día siguiente del Milagro se encuentre incorrupto, y con eso también se corraboraría de la veracidad de ésta aparición, para los que no creyeron en ella. En Garabandal también yo creo, no así en otras donde me quedan muchas dudas.

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  4. Tengo entendido que sería un santo martir de la Eucaristía no muy conocido en España, San Pancracio es bastante conocido ( que yo sepa ) , sin embargo San Hermenegildo no lo es , no se si este dato aportaría más claridad a la citada fecha o no .
    De todos formas , la Bíblia nos asegura que “por causa de los escogidos , los dias serían acortados” Mateo 24:22 ,.Posiblemente a partir de una de esas fechas, todo ocurra en cadena para acortar los años de sufrimiento.

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  5. En cuanto a la frase :
    ” La otra frase es “Cardenales, obispos y sacerdotes, van, muchos por el camino de la perdición y llevan con ellos a muchas almas”.

    Pienso que hay muchos Cardenales, obispos y sacerdotes que no aprueban las apariciones más importantes , llegando a ignorar todo lo que Nuestra Señora nos advierte ,esto conllevaría ir por el camino de la perdición ( como bien dice la Virgen) , es decir ,como no se estan dejando aconsejar ni corregir , esto tendría como resultado arrastrar con ellos a muchas almas , ya que las personas se guiarán por lo que ellos hagan .

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  6. Quiero recalcar varios detalles que no son correctos y esto puede traer gran confusion.
    El milagro se dará el día de un santo mártir de la Eucarística que viene de tierras lejanas, esto excluye a San Hermenegildo que es español.
    Yo me quedo con el San están isla, obispo mártir de cracovia igual que el beato Juan Pablo II. Creo que los acontecimientos están a la a puertas y es una hipótesis pero yo me quedo con el 11 abril de 2013… Aunque otra hipótesis es que a finales del 2012 se presente el anticristo y 3 años y medio después empiece a gran tribulación y venga después el aviso y milagro en 12 de Mayo 2016 aunque lo veo menos probable.
    El milagro coincidirá con un suceso raro en la iglesia y que se ha dado antes de nacer Conchita pero no después. Yo me quedo con la consagración de Rusia.

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  7. Totalmente en desacuerdo. Yo he tratado a muchos que han conocido a las videntes y hablaban de un mártir “joven” de la Eucaristía. Además dijeron que su nombre estaba en un calendario de la cocina. ¿Como dice Ud. que puede ser Juan pablo II? Además de que es un santo falso, con una canonización falsa. Lo que dice de que viene de “tierras lejanas” es una invención. ¿Puede ud. probarlo?todo lo que dice después estoy en total descuerdo. Como Ud. habla de fechas cercanas lo comprabaremos pronto . Además las videntes dijeron que en aquellos tiempos, habría una invasión o algo parecido, y que las Iglesias estarían cerradas en España. Mi consejo es que se tranquilice y espere los acontecimientos, que aunque no están muy cercanos, si serán en breve plazo de años.

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  8. En ningún momento he dicho que sea Juan Pablo II. Sino de Estanislado obispo de cracovia como Juan Pablo II. Dijeron que era un nombre raro en España y que era de buena país lejano.
    Los sucesos están a las puertas este Papa tiene que estar vivo y Joey Lomangino de 81 años recuperará la vista el día del milagro.

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  9. Creo que lo leí en el diario de Conchita lo de que no era español y era de tierras lejanas. Aquí, en la página que llevaba el párroco de Garabandal, Conchita confirmo que era un nombre muy raro el del santo mártir. San Pancracio no era raro para España y San hermeguildo tampoco porque es español. Me quedo con San Estanislado, polaco obispo de cracovia. Y con las palabras de Cristo a Santa Faustina, de Polonia saltará la chispa que preparará al mundo para mi última venida.

    Sobre el suceso de la Iglesia q coincidirá con el milagro Conchita lo dijo clarisimamente que era un suceso que se había dado en el pasado pero nunca en su vida. LA CONSAGRACION DEDINITIVA DE RUSIA

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  10. YA ESTAMOS E EL 2013 Y CEO QUE NO VA A PASAR NADA EN ESTE AÑO…EN TODOS LOS LUGARES QUE LEI QUE SE HABLA DEL TEMA..NO HABLARON CON QUE EL MARTIR SEA DE OTRO LUGAR..IGUALMENTE YO NO SE SI CREER YA QUE EN EL DIARIO EL PAIS MARI CRUZ EN EL AÑO 1984 NEGO TODO LO SUCEDIDO EN GARABANDAL..

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  11. igualmente… segun mariofanos como por ejemplo luis padilla de mexico benedicto xvi no va ser el ultimo papa y en garabandal dice que va ser el ulitmo…

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  12. Creo que sera este año,y que el Aviso fue con la renuncia de Benedicto XVI el dia 11 Febrero 2013,o con el Asteroide de rusia,que se vio en todo el mundo y empieza por A,y que Conchita anunciara la fecha del milagro el dia 3 Abril 2013,y el milagro sera el jueves dia de San Estanislaodia 11 Abril 2013….Ademas creo que no es casualidad que el papa renunciara un dia 11 y que una de las posibles fechas del milagro tambien sea un 11,y porque hay mucha gente segun he leido que lleva un tiempo viendo el numero 11 por todos los lados y creo que a mi interpletacion el 11 es una señal…..

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  13. CUANDO LA FIESTA DE SAN MARCOS COINCIDA CON LA PASCUA, LA FIESTA DE SAN ANTONIO, CON PENTECOSTES Y LA DE SAN JUAN CON CORPUS CHRISTI, TODO EL MUNDO GRITARA ¡AY!.
    SANTA BRIGIDA DE SUECIA AÑO 2038.

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  14. Estoy de acuerdo que el 2017 parece una fecha bastante señalada, no encuentro otra mas conveniente, respecto al día del milagro me gustaría hacer algo por los enfermos, creo que si no se organiza algo al respecto pocos podrán ir, en esto nadie piensa, El que quiera dar ideas puede escribir a a7102eduardoluis @hotmail.com. Paz para todos.

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  15. Me gusta, me gustaria que por favor habran un tema al respecto de las 7 edades (iglesias del apocalipsis) de la iglesia 🙂

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