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CONTRA EL ABOMINABLE PECADO DE LA BLASFEMIA


He tomado del blog de La Questión el precioso artículo que reproduzco abajo en un afán de contribuir a erradicar  el abominable pecado de la blasfemia contra Dios, la Sma Virgen y los Santos, que por desgracia tanto se oye en la tierra española-y últimamente va en aumento. Me permito preceder el artículo con algunos pensamientos sobre la blasfemia, algunos  venidos directamente de boca de NªSª en Fátima, que también expongo en la página dedicada a las Letanías  de los Santos cantadas (pulsar en pestaña superior) , en las que las invocaciones a Dios y a los Santos podrían rezarse como reparación del pecado de la blasfemia.

En este blog en  que  tanto eco se da a la revelación de Fátima  reproduzco ahora las peticiones de María Santísima pidiendo reparación de las blasfemias. Helas aquí:

La Virgen en Fátima pidió reparación de las blasfemias e ingratitudes que se cometen contra Ella y que tanto ofenden a Dios.

”Delante de la mano derecha de NªSª había un corazón rodeado de espinas que parecía se le clavaban por todas partes. Comprendimos que era el Inmaculado Corazón de María ultrajado por los pecados de los hombres y que pedía reparación.” (Lucía, 3ª memoria)

En Pontevedra (Galicia) hubo esta revelación:

Estando Lucía en el convento de las Doroteas en Pontevedra, el 10 de Diciembre de 1925, se le apareció Nuestra Señora con el Niño Jesús a su lado, en una nube de luz. La Virgen puso su mano en el hombro de Lucía, mientras en la otra sostenía su Corazón rodeado de espinas. Al mismo tiempo, el Niño Jesús dijo: “Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas”.

Después dijo nuestra Señora a Lucía: “Mira, hija mía, mi corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú al menos, procura consolarme y di que todos los que durante cinco meses seguidos en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de su muerte con las gracias necesarias para su salvación“.

El Santo Evangelio nos advierte contra la blasfemia del Espíritu Santo

“Toda blasfemia  les  será perdonada  a los hombres  pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no les será perdonada . Cualquiera  que  diga algo contra el HIJO del hombre  será perdonado, pero el que hable contra el Espíritu Santo  no será perdonado ni en este  siglo ni en el venidero” (Mt. 12,31).

Sobre las blasfemias contra María Santísima Don Miguel de Unamuno, aunque incrédulo, escribió estas emocionantes líneas:

” Se oye blasfemar de Dios y de Cristo y mezclarlos  a sucias expresiones.De la Virgen no se oye blasfemar. Dijo Cristo que  los pecados contra él se perdonarían, pero no los pecados contra el Espíritu Santo.Y pecado de los mayores contra el Espíritu Santo, es insultar a su Esposa y blasfemar de ella..(en Diario íntimo, Alianza Editorial, 3ª ed. Madrid, pp.29-31).  Más sobre esto la entrada de este blog Blasfemias contra María Santísima.

El artículo que reproduzco abajo  tomado de La Question, cobra  una candente actualidad por los conocidos hechos acaecidos en Francia, en París, pero que vienen repitiéndose desde hace algún tiempo en muchas partes del mundo particularmente en algunas naciones, antaño católicas, con ocasión de impías representaciones teatrales o exposiciones supuestamente artísticas, y también durante manifestaciones de colectivos innombrables que vierten su ira satánica contra la Iglesia y por ello contra Dios, la Sma Virgen, y contra los santos. Todo ello cuenta con la permisión cuando no aliento de las autoridades civiles y gobernantes impíos, así como de las elites intelectuales y artísticas. Es evidente que detrás de todo ello está el mismo Satán que mueve eficazmente las voluntades de los hombres y mujeres pervertidos e incrédulos. Y lo más triste es que a veces también cuenta con la inhibición de la jerarquía católica que incluso se pone en contra (como fue el caso en París) de aquellos católicos que reivindican el sagrado derecho a oponerse o a reivindicar la defensa de lugares y nombres sagrados, como hemos visto en algunos sitios de triste recuerdo.

Yo desde aquí, y con mis humildes medios, protesto ante aquellos que protegen tales desmanes con el pretexto de la libertad de expresión y contra los católicos y jerarquías que se muestran tan tibios en elevar sus protestas, muy al contrario de lo que hacen ante otros supuestos y dudosos hechos o declaraciones. También invito a mis lectores que se involucren con sus medios, en la protesta y en la reparación del honor divino violado.

Recuerdo a este propósito  las alabanzas divinas en reparación de las blasfemias que nos dejó San Leonardo de Porto-Mauricio que se decían al final de la bendición con el Santísimo Sacramento. Lamentablemente ya no se dicen actualmente ni tampoco se oyeron en la solemne bendición con el Santísimo en las última JMJ de Madrid. He aquí las alabanzas que invito a recitar con más frecuencia incluso de lo que antes se hacía, a mis lectores:

ALABANZAS AL SANTISIMO SACRAMENTO EN REPARACION DE LAS BLASFEMIAS

Bendito sea Dios,

Bendito sea su Santo Nombre,

Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,

Bendito sea el nombre de Jesús,

Bendito sea su Sacratísimo Corazón,

Bendita sea su preciosísima Sangre,

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar,

Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito,

Bendita sea la Excelsa Madre de Dios María Santísima,

Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción,

Bendita sea su gloriosa Asunción a los Cielos,

Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre,

Bendito sea San José, su castísimo esposo,

Bendito sea Dios en sus Angeles y en sus Santos.

(San Leonardo de Porto-Mauricio)

¡La blasfemia es un crimen!

Tomado de La Question

 

“Puesto que  la blasfemia viola el honor divino, es un pecado más grave que el homicidio.

(Santo Tomás de Aquino)

Cristo insultado, la blasfemia establecida, peor  aún apoyada y subvencionada por el Estado y sus funcionarios, protegida por la policía de un país nacido a raíz de su adhesión a la santa religión cristiana en el bautismo de Clodoveo el 25 de diciembre 496 en Reims , este es el triste espectáculo a los dos siglos de la Revolución de 1789 , que muestra una sociedad pervertida , desorientada y profundamente  enferma.

La blasfemia, que es el signo de las nefastas consecuencias del odio anti-religioso   que lleva consigo  el espíritu revolucionario  desde el el siglo XVIII, esto es lo que lleva a una civilización que construyó catedrales, castillos, villas y monasterios, y llevó a un nivel sin precedentes el conocimiento de Dios con una Universidad  de la que salieron  las mentes más brillantes de la historia, como Pedro Lombardo ,San Alberto el Grande , Juan Duns Escoto , San Buenaventura  y  Santo Tomás de Aquino .

I. La blasfemia es una enfermedad del alma

La blasfemia, que es una enfermedad espiritual, pierde al alma  que se entrega a ella y ¡lleva al Infierno a los blasfemos! es un pecado grave, un error terrible . Desde la Edad Media, la blasfemia era considerada como una perturbación en el orden de la naturaleza, así como en el orden sobrenatural,  ambos creados por Dios. La blasfemia contra Dios atrae la ira divina,¡ inevitablemente!

La blasfemia es una “abominación condenable ” (San Agustín)

En la Biblia, la blasfemia es un atentado  contra  Dios, un insulto a Él de palabra u obra. Es considerado como un pecado muy grave, ya desde el tiempo de los Padres de la Iglesia .Entre los teólogos, en la segunda mitad del siglo XII, cuando se discute el concepto de blasfemia, la mayoría de los teólogos y estudiosos han reconocido el pecado de blasfemia como el de más malicia  entre los pecados de la lengua . San Agustín, declara ser una abominación condenable ( Contra mendacium , 19, 39), Pierre le Chantre, dijo que la blasfemia es un crimen contra Dios , para Tomás de Aquino, es  considerada como más grave que el homicidio :  “como la blasfemia viola el honor de Dios,  es un pecado  más grave que el homicidio. “ ( Summa Theologica , II-IIae). [1]

Desde el siglo XI con la Reforma gregoriana, la Iglesia se interesó en la educación de las mentes de los fieles en su vida diaria a fin de evitar el insulto a Dios por las blasfemias. Por supuesto, la política cultural y espiritual de la Iglesia suponía a la vez la instrucción y la disciplina. En este entorno histórico, apareció el nuevo concepto de los “pecados de la lengua” entre 1190 y 1260. [2]

II. Castigo de la blasfemia antes de la Revolución

 La Iglesia imponía al pecador culpable de blasfemia penas espirituales.

La blasfemia, podría dar lugar a sanciones legales por la legislación civil. Bajo la influencia del Levítico o el Código de Justiniano, las capitulares imperiales y las decretales de los pontífices imponían el castigo físico o pecuniario, como el ayuno y la imposición de multas o  limosnas. En el caso de pecado muy serios, la Iglesia imponía al pecador  sanciones espirituales. En los casos más extremos (violación sacrílega  de religiosas, etc.),  podría ser condenado a la amputación de miembros o incluso la pena de muerte.

La regulación legal del castigo de la blasfemia por el poder secular, que ya apareció con el Código de Justiniano, se fortaleció en la época carolingia y la de los Capetos, ya que los reyes promulgaron decretos que imponían sanciones a los culpables de blasfemia. Desde el siglo XIII, el poder real comenzó a intervenir en los problemas estrechamente relacionados con el castigo legal de los blasfemos. Luis IX de Francia (más tarde San Luis), el cristianísimo rey ( rex Christianissimus ) protector de la Iglesia, publicó sucesivamente prohibiciones y regulaciones con respecto a la blasfemia criminal. Tras el regreso de la Séptima Cruzada, San Luis, preparará un nuevo proyecto legal para emprender la purificación moral del reino. En primer lugar dicta la “gran ordenanza” de diciembre 1254 prohibiendo los actos y las palabras de blasfemia contra Dios, la Virgen y los santos. [3]

La  picota pública servía para humillar a los blasfemos.

La blasfemia desde la Edad Media a la Revolución se tiene por el pecado más grave de todos los pecados cometidos con la lengua. De hecho, existen dos tipos de blasfemia en el Antiguo Régimen: la blasfemia contra lo humano y  contra lo divino. Está a la vez vinculada a la noción de delitos de lesa-majestad ( crimen majestatis). Por supuesto, la traición contra el rey tuvo su origen en el concepto teológico y religioso de blasfemia. Para el Antiguo Régimen, la blasfemia era una amenaza para el orden de la naturaleza, así como para el orden sobrenatural, ya que ambos son creados por Dios. La blasfemia contra Dios, por lo tanto atrae la ira de Dios inevitablemente. Considerada como un reflejo del alma, la blasfemia no puede tener circunstancias atenuantes. Es  expresión de una doctrina herética,  de un pensamiento perverso, de un espíritu maligno. Es la visión de Santo Tomás de Aquino, es la visión de la Inquisición española .

El edicto de 1180 de Felipe Augusto  condena a los blasfemos a ser sumergidos en el río (excepto a personas de alto rango). Esta legislación fue conservada en Toulouse, y se volvió a aplicar en el siglo XVI con el castigo de la jaula. Consistía en hundir al delincuente en una jaula por  tres veces en el río Garona y marcar sus labios [4]. Esta marca les impedía actuar como testigos ante un tribunal. Más generalmente, el blasfemo era objeto de castigo espiritual ( penitencia, ayuno, confesión), y a una exposición pública para lograr el estigma de su honor de su honor y de su orgullo.

III. Triunfo de blasfemia después de la Revolución

Hasta la Revolución de estas leyes fueron ratificadas. Pero el veneno ideológico republicano se distancia de la normativa contra la blasfemia . En efecto, los artículos 10 y 11 de la Declaración de Derechos del Hombre y de los Ciudadanos de 1789, suprimió la noción de blasfemia de la ley francesa. El concepto de blasfemia fue restaurado bajo la Restauración y fue derogado nuevamente en la década de 1830. El concepto de blasfemia se eliminará definitivamente con las leyes de 29 de julio de 1881 sobre la libertad de prensa, que se produce en un contexto de secularismo y anticlericalismo militantes fundamentalmente anti-católicos.

“Estas  sociedades conspiradoras,  en las cuales las herejías y sectas han vomitado todo lo que  llevan dentro de licencia, sacrilegio y blasfemia. “

(XVI-Crégoire Mirari Vos, 1832)

En la encíclica Mirari vos, 15 de agosto de 1832 ”  De los errores modernos “, declaró el Papa Gregorio XVI:

“Se oye en academias y universidades resonar nuevas y mostruosas opiniones;  ya no es secreto o algo oculto sus ataques a la  fe católica;es una guerra horrible e impía que  ellas han declarado públicamente y al descubierto . Pero desde que las clases y los exámenes de los maestros pervierten a la juventud, los desastres de la religión tienen un enorme incremento y gana extendiéndose una vergonzosa inmoralidad. De este modo una vez desatados los  lazos sagrados de la religión, la única que mantiene los reinos y da fuerza y vigor a la autoridad, vemos  que la ley y el orden desaparecen, la autoridad se torna más débil, y se amenaza al poder legítimo  con una revolución cada vez más cercana. Abismo sin fondo de miserias, es lo que han cavado estas sociedades, especialmente  conspiradoras en las que las herejías y sectas vomitan, por decirlo así,  como un vómito de asquerosidades, todo lo que tienen dentro de licencia, sacrilegio y blasfemia. “(Gregorio XVI, Mirari Vos, 1832).

Pío IX subraya que los enemigos de la Iglesia aman la blasfemia:

“Los implacables enemigos del nombre cristiano, lamentablemente impulsados por una furia indescriptible de  impiedad desenfrenada, llevaron al exceso  sus opiniones con tan temeraria audacia, hasta entonces desconocida,  y abrieron la boca sólo para vomitar blasfemias contra Dios. “(Pío IX Encíclica” ¿Quién Pluribus , “9 de noviembre de 1846).

La blasfemia es el “signo de un alma corrompida” según Pío XII.

Esto escribe Pío XII  sobre la blasfemia:

“Que nadie pronuncia blasfemias impías, que indica un alma corrompida …” (Pío XII, Encíclica Reginam Coeli , 11 de octubre de 1954).

Conclusión

La declaración de la libertad de expresión y de pensamiento por la revolución francesa es parte de lo que se hizo en contra de la posición de la Iglesia durante siglos , ya que quería poner fin a su papel histórico como fundamento del orden social,  quiso destruirla, echarla de su sitio y función dentro de la sociedad para que ésta dejara de ser cristiana.

Si Francia no prohíbe la blasfemia, esto no sucede en Irlanda, por ejemplo, que impone una multa de hasta 25.000 €, un país que no es la única república “moderna” que castiga la blasfemia. También es un delito en en Alemania, España, Dinamarca y los Países Bajos. En Francia, donde los ataques contra la religión son simplemente enmascarados, la blasfemia es castigada sin embargo en una parte de su territorio: en Alsacia y Mosela. Según admitió el ministro del Interior en 2006, el Decreto 1919 de preservación del patrimonio alemán nunca ha sido derogado.

Sin embargo, hay que repetirlo, más allá de la legislación política impía y atea, que habría que  revisar cuanto antes  para volver a la legislación cristiana del Antiguo Régimen, la blasfemia es un crimen, un pecado grave que conduce a quien se entrega a ella y a quienes la fomentan, al infierno!

El autor de este  blog  (Amor de la Verdad) añade el siguiente hermoso vídeo hallado entre los comentarios del post original, a modo de reparación del honor divino, con el cántico de las letanías de los santos:

Notas. (Traducción sin revisar)

. Un ”  pecado mortal, atacando el principio vital dentro de nosotros que es la caridad, necesita una nueva iniciativa de la misericordia de Dios y la conversión del corazón, que normalmente se realiza en el Sacramento de la Reconciliación: Cuando se está haciendo una cosa tan contraria a la caridad por el cual estamos dirigidos al fin último pecado, por el objeto en sí tiene mucho que ser mortal … es contra el amor de Dios, la blasfemia, el perjurio y así sucesivamente.o contra el amor al prójimo, como el asesinato, el adulterio, etc … Sin embargo, cuando la voluntad del pecador es a veces algo que tiene un trastorno en sí mismo, pero no es contrario al amor de Dios y al prójimo, como palabra ociosa, superfluo reír, y así sucesivamente., tales pecados son veniales . “(Santo Tomás de Aquino, Som. Th 1-2, 88, 2).

2. Desde finales del siglo XII y mediados del siglo XIII, de Alain de Lille y Pedro Cantor de Santo Tomás de Aquino, había muchos teólogos que define classifièrent y los pecados de la lengua. El inventario se ha diversificado y blasphemia, soplo, mendacium, periurium, testimonium falsum, contentio, malecdictum, convicium, detractio, adulatio, iactantia, ironia, derisio, turpiloquium, surrilitas, stultiloquium, multiloquium, verbum otiosum.

3. Extracto de la orden de San Luis contra la blasfemia “… (como una sentencia) que cada Avintes hons personas Moien de París contra los iura no mal nuestro Señor conceda dist es una blasfemia. ¿Cuál es el puño de li legítimos reyes de puño y hierro seignier dun Tronas baulevres un ferviente entre la memoria Eust quil pardurable de su pecado. Y la duda mal otros juran en el nombre de su creatour . ”

4. Sentencias de los grilletes y la picota, con mención de los labios, hizo que el labio inferior y superior se dividieron con el fin de mostrar los dientes del blasfemo.

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5 replies »

  1. Hola soy cristiana,catolica practicante, y estoy muy de acuerdo con lo que aqui he leido, quiero cooperar en la reparacion y voy a dejar aqui una muy buena oracion de reparación ;
    – Santisima Trinidad ; Padre , Hijo y Espíritu Santo ; os adoro profundamente
    y os ofrezco el preciosisimo cuerpo , sangre , alma y divinidad de Jesucristo,
    presente en todos los sagrarios de la Tierra, en reparación por todos los
    ultrajes , sacrilegios , blafemias , ofensas , e indiferencias conque jesus es
    ofendido.
    Y por los méritos del sagrado corazón de jesucristo y del corazón
    inmaculado de María , os pido la conversión de los pobres pecadores.
    Os lo pido por Jesucristo , Nuestro Señor , que Vive y Reina en la unidad
    del Espíritu Santo, A Ti Señor ; Todo Honor y Toda Gloria, por los Siglos
    de los Siglos..Amén.

    Yo practico la reparacion por la mañana y por la noche y una vez a la
    semana ante el Sagrario.

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  2. A mí me atacan muchas veces unos horribles pensamientos blasfemos involuntarios, muchas veces que rezo a la Virgen o a Dios me vienen unas blasfemias a la mente en contra de Ellos que me cuesta bastante olvidarlas y rechazarlas, me producen una angustia terrible cuando vienen porque son muy abominables y jamás quisiera pensarlas, sobretodo me atacan cuando rezo a la Virgen, creo que es porque tengo desde pequeño un trastorno obsesivo compulsivo, que es sobretodo en temas de espiritualidad. Mi alma la verdad es que está muy manchada de malicia, porque encima a parte de esto tengo cada cosa que….
    Espero que algún día Dios me libre de todo esto mediante la intercesión de María Santísima, porque es horrible pensar blasfemias y temer cada día que pueda ofender mucho a Dios por esto.

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  3. Amigo Devoto, yo paso por lo miso que tu, pero tienes que entender que no eres tu sino el diablo. Para poder aliviar un poco nuestro sufrimiento debemos rezar oraciones que son exorcismos para hacer que el diablo se vaya, como la oracion a San Miguel Arcangel, la oracion de proteccion de la Virgen Maria y la oracion del Sello de la Sangre Preciosa de Jesucristo, busca oraciones de proteccion contra el demonio y las cosas mejoraran. Otra cosa que puedes hacer tambien es rezar oraciones de reparacion contra las blasfemias, hay varies, rezar el Rosario y la Divina Misericordia y confesarte semanalmente, puedes tambien rezar novenas pidiendo ayuda a Dios y la Virgen para que dejes de cometer tales pecados, pero recuerda, la oracion es clave, saludos

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  4. que equivocados y ciegos mis hermanos. nuestro señor JesusCristo es el unico intermediario entre el Creador del universo y los hombres

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