aberraciones litúrgicas

¡LITURGIA POSCONCILIAR!


He encontrado un artículo que es un filón. Es un prontuario de lo que no debe ser el ¡PRESIDENTE DE LA CELEBRACIÓN!, para mis lectores el SACERDOTE CELEBRANTE del SANTO SACRIFICIO DEL CALVARIO: LA MISA. Andan los liturgos muy atareados en dar consejos para  las celebraciones de las ceremonias de la religión vaticanosegundista.

Pero lo más digno de nota son los comentarios que traslado omitiendo nombres, nicks y cualquier referencia personal. Son una radiografía perfecta de lo que ahora es el ¡PUEBLO DE DIOS!. Manifiestan lo que les gusta y lo que no. Es el colofón de lo que empezó eliminando la  venerable y milenaria misa tradicional de una Iglesia que se respetaba a sí misma. Todo fue destrozado y eliminado con el huracán vaticanosegundista. En su lugar vinieron unas ceremonias y un nuevo tipo de specimen de sacerdote y pastor. En esas estamos ahora. Las Iglesias vacías (y eso es lo mejor que quizás puede ocurrir) y las que tienen “audiencia” quizás fuera mejor que se marcharan a casa a aprender con un buen catecismo en la mano la Fe Católica.

Recomiendo leer los comentarios particularmente los de la coda, sin duda escritos por alguien dotado de un gran sentido del humor. La risa está garantizada. Pero al mismo tiempo es un fiel retrato de nuestro clero y de los fieles “novus ordo“. Digo risa pero debería decir “lágrimas”

Presidir la celebración: Tres modelos a evitar.

Del blog “En Espíritu y en Verdad” de José Luis Bernal (blog alojado en Religión Digital)

Comenzamos diseñando uno de los personajes más repetidos. Es el celebrante encorsetado. Se trata del sacerdote que preside la celebración sin salirse del libro; sin tener en cuenta que los textos que tiene en el misal no deben tener todos el mismo tratamiento; de hecho, hay cantos, lecturas, oraciones, saludos, etc. A él le da igual. Los textos son lanzados ante la asamblea como pedruscos. Sin que nadie sepa ni de donde vienen ni a donde van. Son textos amorfos, sin sentido y sin alma, como piedras. Pero el sacerdote en cuestión sabe que cumple, y eso le basta. Este tipo de celebrante es de los que jamás incorpora a la celebración un saludo espontáneo a la asamblea, jamás improvisa una exhortación o una advertencia, jamás adopta una actitud de cercanía y de calor humano. Este tipo de celebrante se siente instalado en un pedestal ficticio de hieratismo y de misterio.

Se da también el celebrante polivalente. Es el que aún no se ha enterado de que una celebración no es cosa de uno sólo, sino de un conjunto de actores: lectores, monitores, acólitos, cantores, etc. A él le da igual. Él pasa. Como se suele decir, él se lo guisa y él se lo come. Sale al presbiterio y prescinde de la asamblea que tiene delante. Él hace de lector, de monitor, de salmista, de acólito y, por supuesto, de responsable de la celebración. En realidad él suple y sustituye a la asamblea. Para éstos, lo mismo que para los anteriores, el Concilio aún no ha hecho acto de presencia en su comportamiento litúrgico.

Otro, aún más pintoresco, es el cura orquesta. Es un sacerdote habilidoso, tremendamente capaz y sumamente activo. Éste no se resigna a que alguien le dispute el puesto. No se arredra ante nada. Ahí lo tenemos, delante de la asamblea, solo, instalado estratégicamente detrás del altar, dominándolo todo y controlándolo todo desde esa especie de atalaya. Desde ahí él enciende las velas del altar, acciona el interruptor de la luz e ilumina la iglesia y el presbiterio, desde ahí pone en marcha la megafonía, la música ambiental de la iglesia y hasta las campanas de la torre. Para eso se ha hecho instalar debajo de la mesa un conjunto de artefactos que le permiten toda clase de maniobras. Él mismo se acerca los vasos sagrados al altar y desde esa especie de puesto de mando controla y dirige la compleja faena de la colecta. Para distribuir la comunión y poder hacerlo sólo, sin la colaboración de nadie, la industria litúrgica del «arte sacro» ha puesto a su disposición un sofisticado artilugio (dicho con todos mis respetos) que le permite tener en una sola mano el cáliz y una especie de patena con un horrible agujero en el centro por donde él puede introducir la mano para mojar las hostias.

Misa con globos del Cardenal Schönborn

Comentarios
  • La nueva misa o novus ordo o forma ordinaria, bastante ordinaria, no tiene arreglo. Ya me he cansado de los desmanes que organizan algunos curas hippies. Dejé de ir por un año a misa, hasta que visité , por vez primera, una Santa Misa Tridentina. DE AQUI SOY, DIJE , y desde entonces no hay vuelta atrás, no más desmadres para mí. Los que quieran ir a escuchar guitarritas, homilías descafeinadas, perros, apaches, payasos y un sinnúmero de despropósitos, que lo hagan, yo no falto ya a mi SantaMisa, porque faltar sin justificación, es pecado mortal,. Llegamos media hora antes, rezamos el Santo Rosario y despúes de la Misa , pedimos por nuestras intenciones, por nuestros difuntos, nos confesamos, comulgamos reverentemente de rodillas y en la boca, en fin, esta sí es una misa católica, no protestantizada.

  • Muy bueno el texto y los comentarios, todo da risa y pena a la vez. Yo hace tiempo que no voy a un templo, pero supongo que debe haber más variaciones, a cual más pintorescas, por ejemplo las eucaristías en la plaza del Vaticano, que ya colman el paroxismo más inimaginable de megalomanía absurda.

    Yo pertenezco a un grupo de comunidades, CCP, que tenemos alquilado un local donde celebramos la memoria de Jesús, por supuesto sin cura, dando contenido real y actualizado al rito propiamente dicho, de forma asamblearia y en igualdad total en la participación.


  • Cura guitarrero rodeado de acólitas y cantoras, que “da cancha a todo”

    Yo echo de menos el TIPO DE CURA QUE da cancha a todos, anima la celebración, prepara la homilía muy bien, organiza Misas para jóvenes, niños, Misa de la Alegría…mil forma muy cristianas y con calor humano para CELEBRAR con sentido cristiano la Eucaristía…
    Yo conozco a muchos curas de este tipo que el autor de este texto parece que no los conoce…
    Gracias por traer a consideración este tema tan importante.


  • Si, y luego hay otros que se rodean de señores y de señora,l principalmente señoras, que van y viene atareados por el altar con la ofrenda que traen desde el final de la iglesia, con lecturas en la que cada lector dice una frasecilla y al final uno no se entera de nada de la lectura del día , luego el cura como nos toma a todos por tontos, se pone a inventar todas las plegarias y a explicarlas y a dar sus opniones de todo, con lo cual se llega a la consagración sin enterarse, desde luego nadie se arrodilla porque arrodillarse ante Dios es pecado (pero lamerle el culo al poderoso sobre todo si es político es una virtud) después llega el besamanos aquello parece la entrega de los Oscars en la que todos se dan la mano desde el primer banco hasta el último. Para que voy a seguir finaliza dándose las gracias unos a otros por lo bien que lo han hecho y hasta la próxima semana a ver que se nos ocurre para entretener al personal.


  • El cura de mi paroquia es así: hace todo, sabe todo y puede todoY, logico, todas sus respuestas, todas sus ideas, todo lo que hace es lo mejor… porque estudió en Salamanca y es doctor en una materia de la Iglesia que acaba con “…logia”. Y después se queja que nadie se compromete con la vida de la paroquia. Empezé a “ir a la misa” una vez por mes. Es suficiente para recibir toda su sabiduria religiosa...

    crisis

    Hoy más que nunca necesitamos en el pastor: humildad y acogida. Estamos en un mundo en crisis y las noticias negativas nos invaden.
    Los pobres viven preocupados por mantener su subsistencia, la luz, el agua
    Los jubilados tiemblan cuando oyen que les suben el IRPF y el IGIC.
    Los estudiantes piensan en las subidas de las matrículas y en los sacrificios de sus padres.
    Los matrímonios piensan en el desahucio y en el futúro de su vida.
    Cada dia vemos el derrumbe en nuestras vidas del bienestar y de la sanidad.

    El cura popular

    Aquel que piensa que, por llevar canciones de la calle a la iglesia, va a conectar mejor con la gente
    Aquel que cree que el pueblo es una simple asamblea
    Aquel que dice a todo que “sí” y le importa un bledo que se proclame una lectura evangélica o un poema de Machado
    Aquel que le importa un bledo consagrar con pan ázimo o con pan bimbo
    Aquel que cree que es “guay” celebrar con estola y sin casulla
    Aquel que  reza con sus propias plegarias y saca a relucir pájaros, golondrinas, rosas y flores y no pide ni por el Papa ni por el Obispo de turno
    Aquel que convierte el ofertorio en un mercadilllo de manzanas, luces, libros, balones, papeles y ….se olvida el pan y el vino en la credencia

    Cura populares muy “guays”


    El cura circense

    Que convierte la entrada a la misa en un show de mujeres y de hombres sin más cometido que participar
    Que hace de su capa un sayo y celebra de blanco los funerales porque piensa que hay que hablar del cielo y no del infierno
    Que piensa que es Sergio Dalma y con micrófono en mano se pasea por toda la iglesia
    Que se piensa que es el hombre del tiempo y habla más de lo contemporáneo que de lo eterno
    Que cree que tiene un cuerpo danone y va vestido con alba más propia de una mujer gestante que de un MInistro del Altar
    Que cree que la misa es del pueblo y convierte el presbiterio en una pasarela de niños, jóvenes o mayores


    El cura “bueno”

    Que acepta canciones de Joaquín Sabina para interpretar en las bodas
    Que no encuentra inconveniente en sustituir el Santus por una melodía profana
    Que suprime la paz por una colecta en favor de los pobres
    Que consagra en vasijas de barro aunque luego él coma en fino cristal
    Que deja a los seglares las moniciones, el penitencial, las lecturas, los salmos, las peticiones, las ofrendas, repartir la comunión y concelebrar con él
    Que no se inclina ante la consagración porque lo importante es inclinar el espíritu
    Que proclama a sus fieles que no es necesario arrodillarse en la consagración
    Que no reza el rosario porque es bueno que la gente se salude en la iglesia y la conviertan en un patio de vecinas
    Que no se sienta al confesionario porque cada uno ha de dar cuenta a Dios de sus pecados

    Misa moderna que incorpora lo moderno del mundo en este caso la filosofía hypie


    El cura “moderno”

    Que dice “el Señor ESTÁ con nosotros
    Que reza “podEMOS ir en paz
    Que no levanta la patena ni el cáliz
    Que da abrazos hasta las columnas de la iglesia en el momento de la paz
    Que le encanta presumir de deportivas y de calcetines a colores
    Que tapa un retablo del siglo XVI con un slogan en tela roja o blanca
    Que prefiere guitarras desafinadas a el sonido del gran órgano
    Que reparte bollitos en la comunión para que la gente no se vaya con hambre
    Que ofrece botellitas de vino consagrado porque el mojar la forma sabe a poco
    Que sale a la puerta de la iglesia para dar besos, caricias y repartir caramelos a los niños
    Que no da la bendición final y que prefiere que todos se den un beso


    El cura “sin libros”

    Que no permite que nadie concelebre con él porque no sigue las rúbricas del libro
    Que deja fuera de juego a sus concelebrantes porque habla de politica, economía y hace plegarias a su gusto
    Que sustituye el evangelio por una lectura de San Pablo
    Que en vez de oración de los fieles mira al techo y habla de las grietas, del tiempo y de las nubes y truenos
    Que el ofertorio lo sustiye por una regata de frutos traidos del campo
    Que la consagración la convierte en algo intrascendente
    Que no se arrodilla en la consagración pero luego lo hace tirándose con los niños por el suelo
    Que el padrenuestro es cualquier cosa menos palabras de Cristo
    Que la paz la convierte en un “operación abrazo” y no reza el Agnus Dei
    Que la comunión para que resulte más cómoda y testimonial la deja sobre una mesa de madera y “sírvase quién pueda”


    El cura “columnas”

    Que en la homilía nos dice cuantas columnas hay en la iglesia
    Que tenemos que ser fuertes como las columnas
    Que tenemos que aspirar a las alturas como las columnas
    Que tenemos que sostener la iglesia como las columnas
    Que tenemos que ser columnas de los pobres, desheredados y parados
    Que tenemos que ser columnas de un mundo nuevo


    El cura “tabernero”

    Que le da pereza celebrar tres misas los domingos pero no le importa estar todo el día vaso tras vaso de vino
    Que le da pereza ordenar los libros litúrgicos pero muy poca jugar al poker una tarde si y otra tan bien
    Que no tiene tiempo para el despacho pero anda de comercio en comercio
    Que no se preocupa de limpiar los bancos de la iglesia pero mantiene brillante la silla del tabernero
    Que no purifica el cáliz pero apura hasta la última gota la copa de coñac o de wuiski
    Que deja llena de partículas la patena pero limpio como el cristal el plato después de haber comido cordero
    Que convierte la mesa del altar en un trastero (mecheros, casset, jarrones, agenda, bolígrafos y cd) pero le molesta que esté pringada la mesa de la partida de cartas
    Que no quiere la iglesia abierta por miedo a los supuestos ladrones pero protesta porque abren tarde y cierran pronto el bar de la esquina


    El cura “comodón”

    Los domingos son para ir a ver a los papás
    Los lunes para descansar
    Los martes para pasear
    Los miércoles para reuniones
    Los jueves para  ir al arciprestazgo
    Los viernes para ir a la ciudad
    Los sábados para pensar
    Domingos por la mañana para celebrar

    El cura “ideólogo”

    QUe no pega golpe y habla de la justicia
    Que padece la enfermedad de “reunionititis
    Que habla mal del Papa y vive él como un rey
    Que dice que hay que romper con lo establecido pero tiene su nómina 
    Que interviene en todas convocatorias y no dice nada
    Que coloca la ideología de genero por encima de la caridad
    Que habla en catalán o en galego porque piensa que respeta al pueblo
    Que no quiere ninguna revista religiosa en su parroquia pero reparte panfletos sobre la libertad o la paz social


    Misa en “yelow”: Luces y parafernalia psicodélica amenizando la celebración

    El cura “guay”

    Que se sienta en las escaleras del presbiterio porque a Dios hay que acercarlo al pueblo
    Que cambia la estola por un fular palestino
    Que conserva su barba incipiente para configurarse con Cristo
    Que no le gusta  que le vean con el breviario pero si con el ordenador colgando
    Que no concibe ya el ambón, el altar o la sede sin el tablet
    Que prefiere power point que imágenes románicas o góticas
    Que ha sustituído los bancos por cojines de rojo, verde y blanco
    Que la colecta la realiza con cenas solidarias
    Que las comuniones de los enfermos son cosas de los hospitales y clínicas



    Cura satisfecho escoltado por un acólito rarito


    Véase en este blog  los excesos llevados a su culmen incorporando a los perros en la labor acolital Los perros monaguillos

    ¡Pero ahora un poco de aire fresco! Un vídeo comparativo de los dos ritos el extraordinario y las nuevas impostaciones posconciliares.

    Comparacion entre dos ritos encontrados. La forma “ordinaria” comparada con la forma “extraordinaria” la tradicion de 2000 años es superior a la falsedad de casi 40 años de imposision forzada (comentario de un anónimo en “youtube”