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NUEVA RELIGIÓN, NUEVA IGLESIA


Enlazando manos con representantes de otras religiones

A veces sucede que se niega que la iglesia conciliar haya roto su continuidad con la Iglesia Católica, cuyas notas son la Unidad, Santidad, Catolicidad, y Apostolicidad (que goza de la Sucesión Apostólica). Ahora bien, como estas notas ya no se encuentran en la iglesia conciliar, muchos adelantan la opinión, que en algunos casos es convicción y certeza, de que nos hayamos en una nueva iglesia, con diferente doctrina, teología, liturgia, sacramentos, ideario, ritos sacramentales (en particular los esenciales y decisivos ritos de ordenación y consagración episcopal, fallando los cuales fallaría la Sucesión apostólica y la existencia de verdadero sacerdocio).

Ante esto, la mayor parte de opinadores  (todo lo contrario de los que proclaman la certeza de la Fe en obediencia a Dios que revela) se rasgan las vestiduras, ponen el grito en el cielo, se llevan las manos a la cabeza, relegando en la práctica, a los que tales cosan dicen y piensan, al rincón de los “excomulgados“, a habitar en “leproserías” (los que tales cosas dicen y pregonan deberían gritar en las encrucijadas de los caminos como en la antiguedad bíblica y evangélica ¡Soy leproso! ¡Soy leproso¡ ¡Viandantes que andais por el camino recto de la salvación, apartaos de mí que soy un pobre leproso! Vale decir excomulgado vitando, digno de ser arrojado al ostracismo, al silencio, clausurados sus foros en internet, sus blogs no deben ser ni indirectamente citados. ¡Nec nominentur in vobis! ¡Hereticum homimem devita” “No los saludeis por el camino! !Apartaos de su trato y conversación! Sean sus palabras condenadas de antremano sin atender a razones!  En suma lo que se recomienda, en la Escritura Santa, hacer con los herejes que pervierten la doctrina inmaculada del Depósito de la Fe.

Peeeeroooo

SED CONTRA (contra ello)

está que ellos proclaman mantener cosas como la inerrancia de la Escritura. Y se atiene a ella frente a quienes consideran que, por ejemplo, los evangelios sinópticos son  problemáticos frente al de San Juan (en el problema de la pascua que dicen  Jesús celebró, frente a la opinión de BXVI , enunciada dos veces con sentidos distintos) ,  y en otras infinitos pronunciamientos de teologos novatores. Las claras palabras de San Mateo sobre el  ¡Crucifícalo! puestas en boca de los judíos , ya no habría que seguirlas sino interpretarlas torcidamente. etc. etc..

Estos relegados proclaman la verdad del Magisterio de la Iglesia, tanto el Solemne de los obispos con el papa(Concilios) como el ordinario y universal de los obispos unidos al papa, y sobretodo el magisterio de los papas, tanto el solemne (declaraciones proclamadas solemnemente o  con las notas explícitas del magisterio ex-cathedra) como del ordinario del papa enseñando a toda la Iglesia (aquí no hablamos de la protección especial,  en cuanto a mantener la Fe católica, de que gozan los papas incluso como doctores privados-nueva noción en la Iglesia- y en su vida estrictamente privada).

Está,también en contra el hecho de su veneración de la Santa Tradición, a la que consideran infalible cuando está aceptada por el Magisterio de la Iglesia, y enseñada por los papas.

Pues a ests personas ¡Risum teneatis! las obsequian con el apelativo de herejes vitandos, cismáticos y leprosos espirituales. Si no llegan a tanto, no se ahorran calificarlos de pobres hombres, muchas veces laicos indocumentados, burdos desconocedores de las sutilezas teológicas ( pero en el caso de la comunidad conciliar constituyen el laicado mayor de edad, e ilustrado, apto para la “misión“), otras veces los tachan simplemente de mentecatos o  débiles mentales, con quienes sería inútil mantener una seria discusión teológica, que supere los estándares del catecismo Ripalda o la fe del carbonero

Peerooo

Cuándo estos pobres desgraciados dicen que ésta es una nueva iglesia sin continuidad con la anterior, hete  aquí que viene una autoridad (para ellos claro) una autoridad que goza del prestigio de ser el mejor teólogo que vieron los siglos, de una intelectualidad brillante y profunda, y además ¡es alemán! ¡Germania docet !

He aquí la cita que respalda y apoya lo dicho por estos pobres desgraciados sedevacantistas, voluntariamente al margen de las aguas profundas de la riada modernista, al margen del pluralismo  conciliar, que usando términos vulgares, ocupan el arco que va del lefevrismo intransigente, filolefebvrismo, neoconservadurismo (neocons), e incluso aquellos conservadores tradicionalitas que deploran llorosos la situación actual y piden al “papa” un declaración contundente “ex cathedra” que resuelva por fin la “hermenéutica de la continuidad” conciliar. De la progresía, no hablamos, así como de los que se sienten felices en el atrio de los gentiles. Estos últimos no sólo son representantes de todas las religiones, fuera de la religión de la Iglesia Católica, aunque contengan ritos satánicos, o burdamente politeístas. El úlltimo extremo de ese arco estaría habitado por los ateos convictos y confesos. Todos ellos serían objeto de la comprensión de la iglesia conciliar. Y con todos ellos se establecerían lazos de unión cuya mejor metáfora sería el enlazamiento de manos de su “papa” y sus ministros con ellos, y con los antiguos enemigos de ls Iglesia, los masones, que como hemos visto en el blog, son admitidos a la Santa comunión portando sus insignias y mandiles.

A todos ellos nuestro “respeto”,  proclaman los novatores.   Pero nuestra excomunión y asco  está reservado solamente a los “sedevacaantistas“.

He aquí la cita que me he demorado en reproducir:

Declaración que Joseph Ratzinger, hizo después del Vaticano II:
«De la crisis hodierna, mañana emergerá una nueva Iglesia”, muy cambiada. Será pequeñadeberá comenzar desde el inicio. Ya no será capaz de llenar muchos de sus edificios creados durante el período de su máximo esplendor.
Contrariamente a lo sucedido hasta ahora, se presentará a sí misma con la cualidad decididamente superior de una comunidad de voluntarios.
Convirtiéndose así en una pequeña comunidad, tomará mucha más iniciativa de los miembros individuales, y admitirá ciertamente nuevas formas de ministerio, y hará crecer verdaderos cristianos que tengan vocación para la vida sacerdotal.
El cuidado normal de las almas será confiada a pequeñas comunidades, en el ámbito de los grupos sociales afines.
Esto se conseguirá con esfuerzo. El proceso de cristalización y clarificación requerirá mucho empeño, y el resultado será una “Iglesia pobre”, de la gente simple.  [Nota:¡Vaya por Dios, ya no somos los únicos simples!]
Todo esto requerirá tiempo, y el proceso será lento y doloroso».

Esta “Declaración” de Joseph Ratzinger tiene todo el sabor del esquema de esta “Nueva Evangelización” en acto, ¡pero esta “Nueva Evangelización” no será ciertamente la de Cristo! [Cita y comentario de Chiesa Viva)

¿Alguien podría decir que aquí existe la proclamada continuidad? La misma cita habla de “nueva” iglesia, muy cambiada,  hecha desde el inicio,  superior  y con unos delineamentos que no coinciden con los que jamás tuvo la Iglesia incluso enlos tiempos pos-apostólicos, atestiguada por los escritos de los Padres de la iglesia.  esta cita se hizo en auqellos felices tiempos conciliares en los que no era necesario esconderse detrás de conceptos como “hermenéutica de la continuidad!

3 replies »

  1. Les dejo este comentario de un anglicano del que se puede extraer reflexiones interesantes:
    “Por si puede serviros nuestra experiencia como anglocatólicos:

    “Hemos tenido en la Comunión anglicana el mismo problema que vosotros (se refiere a los tradicionalistas) en la católica romana: que los jerarcas han abandonado los fundamentos de la Iglesia de Cristo, y haciendo esto, se han separado ellos mismos. El arzobispo de Canterbury estaba en la misma situación que los Papas conciliares; tuvimos que reconocer que ya no tenía legitimidad, y que la iglesia que presidía ya no tenía ninguna de las notas de la Única Iglesia Católica, como lo prueban sus derivas actuales. Lo mismo que no podemos colocarnos bajo su inexistente autoridad tampoco podemos ponernos bajo el amparo de los papas conciliares, que lo son sólo aparentemente. Los ordinariatos han sido un engaño de Roma para que perdiéramos el espíritu católico que tanto nos ha costado recuperar. Lo mismo que hubieran hecho con la Fraternidad (Sacerdotal de San Pío X), si ésta hubiera cedido a sus cantos de sirena.”

    “Buena parte de los anglicanos pensábamos que la separación nos había privado de buena parte de la herencia católica de la antigua Iglesia de Inglaterra por lo que, en los últimos siglos, realizamos un lento y trabajoso proceso de reapropiación de esa herencia, que culminó en movimientos como el de Oxford. Poco a poco nos fuimos dando cuenta de que esa Tradición no podía mantenerse si no era acompañada por la sujeción al Papa, su infalible guardián e intérprete. Sabiendo que las órdenes anglicanas eran inválidas hasta hicimos reordenar nuestros obispos por uno de los viejo-católicos de Utrecht. Y cuando en los años 20´y 30´del pasado siglo estaba todo dispuesto para que la Iglesia de Inglaterra volviera a Roma, la mafia modernista y masónica que ya dominaba en las estructuras de la Iglesia de Roma nos dijo que lo mejor sería esperar hasta un nuevo Concilio que sellaría la unión.”

    “Antes de ese Concilio el Papa era respetado hasta por sus adversarios protestantes u ortodoxos, que tenían gran cuenta de sus pronunciamientos, aunque no lo confesaran en público. Muchos de ellos hubieran vuelto en masa a Roma, si las presiones internas o de gobierno, más el modernismo oculto en Roma no los hubiera detenido. Por eso, el Vaticano II fue absolutamente antiecuménico, porque escandalizó de un modo increíble a todos nosotros, cuando echó a la basura lo que tanto nos había costado recuperar o mantener. Y, como si esto fuera poco, cometía los mismos errores contra los que luchábamos en nuestras confesiones, con la esperanza de hacer cambiar las cosas desde dentro. De modo que ahora hemos acabado por no tener sitio ni en la Comunión Anglicana, fiel imitadora del modernismo masónico propalado por el Concilio y sus malos papas, ni tampoco en la Roma conciliar que nos desprecia y acosa por demasiado tradicionales.”
    Fuente:http://blogs.periodistadigital.com/plano-picado.php/2012/10/16/ordinariatos-pro-anglicanos-no-tan-abier

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  2. Maravillosa exposición del recorrido de muchos británicos, que sin abandonar un punto de lealtad a su País y a su Rey, han comprendido que para ser fiel a su Dios, debían volver a la casa común de los cristianos.

    Y que entienden que su país, desde el S. XVI, está preso por una infestación satánica que sólo puede ser exorcizada por un Papa verdadero, capaz de restaurar una verdadera monarquía legítima de derecho divino, como la que proponía el gran Hilaire Belloc, que nos libere del Estado servil en el que yacemos.

    Tremenda lección para todos aquellos que todavía piensan que pueden hacer cambiar las cosas manteniéndose dentro de un cuerpo eclesiástico que se ha convertido en un cadáver, porque el Espíritu Santo ya no la habita.

    La Iglesia resultante del Concilio es tan poco la Inmaculada Esposa de Cristo como la Cranmerizada Iglesia de Inglaterra, por mucho que igual que los anglicanos, todavía quieran mantenerse en la ilusión de que siguen perteneciendo a la Iglesia Católica, conservan la Fe y el culto y sucesión apostólicos.

    Y así como los católicos resistentes pueden aprender de los errores de sus hermanos disidentes británicos, creo que también pueden aprender de sus aciertos.

    Por ejemplo, el modo en que han sabido conservar un verdadero culto coral, solemne, diario, aprovechando los tesoros musicales y litúrgicos legados por muchos siglos de tradición , como todavía se puede comprobar en las catedrales inglesas.

    O el modo en que como bien dicen, han sabido reapropriarse su propia herencia católica, mientras que veo a los “tradicionalistas” ayunos de verdadera reflexión y análisis, prestos a repetir todos los errores que los han llevado a la desolación en que hoy día se encuentran.

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