ALL POSTS

¡PETRIFICADOS!


Tradiloco petrificado

No hay día sin que la Providencia nos depare un suceso divertido. Este ha sido el caso de la mención que se me/nos(porque tengo estupendos colaboradores) en el portal INFOCATÓLICA. Yo tendría mucho (algo bueno) que decir de los portales españoles en los que el Sedevacantismo es tratado con desprecio, silencio y hasta arrojando epítetos que van desde “cismáticos” hasta apóstatas, pasando por el inevitable de “herejía”. Sin embargo nunca he hablado de ellos, en parte porque les supongo de buena fe, en su- en mi opinión- endeble posición ideológica.

Pero esta mañana ha llegado un comentario al blog, de JOJOJO, que me anuncia la mención que se me hace en un blog, que paso a comentar. No sin antes agradecer a JOJOJO el aviso que me da. En efecto nunca  había entrado en el blog,  “El Olivo”, y es probable que no lo hubiera hecho sin ese aviso.

En resumidas cuentas éste es el comentario de  Tomás de la Torre, clérigo conciliar  jiennense, que es el autor del blog citado.

El breve post que escribe es el siguiente:

Estatua de sal tradicionalista petrificada en el año 1958

 por Tomás de la Torre Lendínez

Sabemos de sobra que la Red es un bosque donde crecen todas las clases de árboles, arbustos, y demás especies vegetales. Entre éstas existen las plantas carnívoras, que hemos visto en los documentales sobre naturaleza. Suelen estar confundidas con el paisaje y solamente atacan cuando alguien se acerca muy cerca.

Esto ocurre con una Web que he conocido, gracias a un buen amigo, preocupado por la ortodoxia católica, tanto o más que yo mismo.

Este escaparate cibernético está situado en la línea del tradicionalismo, fervorosamente seguidor del pensamiento de monseñor Lefevre.

El dueño de la Web habla de sí mismo de esta forma:

“Laico jubilado residente en La Coruña (España). Profesión bibliotecario y archivero. Interesado en temas religiosos y eclesiásticos. Afecto a la Tradición católica y resistente al modernismo eclesiástico actual”.

Lo más sobresaliente viene después:(Aquí una copia de mi “Posición teólógica” que el lector puede encontrar pulsando la pestaña correspondiente en la parte superior)

Don Tomás de La Torre Lendínez que por la edad que aparenta en la fotografía que adjunta suponemos sacerdote, aunque después hay errado en su “posición teológica”, tragando con lo que haya que haber tragado, me obsequia con varias cosillas:

Estatua de Sal (Como la mujer de Lot que volvió la vista atrás para contemplar el incendio de Sodoma)

Petrificada (mejor hubiera debido decir “salidificada” quizás)

En el año 1958. Supongo que se referirá al año en que se inció la saga de los “papas” conciliares después de la muerte de Pío XII. Yo pienso que en vez de nombrar un año, el de 1958, podría con igual propiedad haber dicho en los 2000 años anteriores a 1958. Yo por lo menos me adhiero enteramente- sin limitarme a 1958,  a los 260 papas que reinaron en esos años, a sus doctrinas, a su Fe magistralmente plasmada en sus actos y enseñanzas de su magisterio ordinario y extraordinario. ¿Podría decir Ud. lo mismo don Tomás?. Por poner un ejemplo ¿puede Ud. adherirse a la declaración del primer papa ante el Sanedrín:

Act. 4, 10 desde “a quien vosotros crucificasteis…fuera de Él no hay que encontrar la salvación en ningún otro..sólo en su Nombre puede uno ser salvo”.?

Pues cuidadín con lo que responde no se vaya a molestar su jefe que dice, con ocasión y si ella lo contrario. Repásese  Ud. el libro “Jesús de Nazaret”    y verá lo que es no estarpetrificado

Después Don Tomás haciendo gala de la “Nueva Evangelización” de los descarriados, me obsequia con ingeniosas frases, tales como “ las plantas carnívoras, que hemos visto en los documentales sobre naturaleza. Suelen estar confundidas con el paisaje y solamente atacan cuando alguien se acerca muy cerca”. (Sin comentarios por mi parte).

Lo que extraña a cualquiera es lo que dice de una Web que he conocido gracias a un buen amigo preocupado por la Ortodoxia católica”. Tenemos que pensar que su buen amigo estaba procupado por los errores contra la Ortodoxia Católica y encontró mi sitio, puso el grito en el cielo, y fue corriendo a Don Tomás de la Torre, ya convertido en Tor..quemada de la Ortodoxia. Me pregunto  si habrán encontrado algo contra la Ortodoxia, pues si es así ¿podrían tener la caridad de decírmelo? Y también me pregunto si DonTomás no advierte nada contra la Ortodoxia en la última deriva conciliar y de sus papas ¿Su amigo tampoco?

Don Tomás llama a mi sitio “escaparate cibernético” (Sabrá Don Tomás lo que significa “cibernético”, y escaparate ¿por qué? si es una pobre “web” como él dice, que no pretende nada más que expresar lo que su autor piensa). El califica este escaparate, de “en la línea del tradicionalismo, fervorosamente seguidor del pensamiento de monseñor Lefevre” Pero ¿sabrá Don Tomás de lo que habla? Yo me distancio en gran medida de mons.Lefebvre, de sus seguidores, y de los tradicionalistas al uso. Hay posts en este blog que lo confirman, por ejemplo,  El hereticismo, donde se hace una crítica de mons. Lefebvre y sus seguidores. Precisamente arguyo contra ellos porque se apartan en puntos de la doctrina católica,  como se demuestra en el blog citado; lo mismo que lo hacen sus seguidores manifiestos o criptoseguidores. ¡Claro que esto podría decirse, a fortiori de los clérigos conciliares, como Don Tomás! (mera opinión mía, que conste)

Don Tomás, permítame que le aconseje ser un poco más serio y que hable con propiedad, leyendo un poco aquello que fustiga. Uno lo esperaría de su edad ((la que aparenta en la foto). que debería estar curada de frivolidades, como también lo debería estar yo.

En fín sólo me hubiera gustado que Ud. denunciara, para tranquilizar a su buen amigo, mis fallos contra la “Ortodoxia Católica” citándolos uno por uno. Supongo que no acudirá Ud. al Concilio Vaticano II (que rechazo como verdadero Concilio de la Iglesia) como si fuera el faro de la ortodoxia. Claro que si Ud. piensa que en él haya que aplicar la “hermenéutica de la continuidad” para que lo sea, dese una vuelta por el blog y lea el post “Herméutica de la continuidad  así como los tres dedicados a la “Hermenéutica de la Ruptura“.  Quizás Ud. pueda enseñarnos cómo se hace esa hermenéutica, en defensa de la Ortodoxia, ya que no lo ha hecho  nadie, ni el que inventó el término, para entender el Concilio.

Ya no me extiendo más, no sin recomendar al lector que haya llegado hasta aquí, leer el lúcido comentario de Fray Eusebio de Lugo. Lanza un reto que alguien podría recoger. Quizás los comentaristas del post que comento, no estén en condiciones, por razones obvias, de hacerlo, pero ¿no podría hacerlo don Tomás, al que se le supone ciencia adquirida en un antiguo seminario?

Lo de petrificados, es muy mala señal. Le hace a uno pensar, aun sin quererlo en aquellos evolucionistas respecto del dogma católico, que condenó magistralmente la Pascendi.

Ahora me gustaría decir algo sobre la pandilla ignara(permítaseme  emplear el término para quienes siguen palmoteando al que me llamó planta carnívora y que no ahorran insultos ni desprecios) que comenta en su blog.

Caminant  “los frutos del concilio están ahí”.  ¡Pues que Dios le conserve la vista!

José : Has entrada varias veces en mi blog y aparte de descalificar burdamente no has contestado a las razones que se te dieron. Sólo sabes decir TIC TAC TIC TAC. ¡Que pobreza de argumentos!

Pablo J.M.  aparte de llamarme hereje, satánico, necio, triste jubilado ¿podría dar un sólo argumento contrario al post que le escandaliza. Ud. no razona ¡embiste!

Luis Fernando-. Ud. dice una obviedad :  !la iglesia  oficial puede sobrevivir sin mí!. Ya no es tan claro que pueda sobrevivir sin Ud. Ud llama pelagatos a los sedevacantistas. Y dice que importamos bien poco a Benedicto XVI. Lo de pelagatos no sé si es verdad, a menos que se refiera con el término,educadamente, a que son pocos. Lo de Benedicto XVI es claro, si no, se contendría en las cosas que dice escribiendo y hablando, tan alejadas del sentir católico, y del ejemplo de sus predecesores.

Lo de la gloria que se me da por un día, me resulta gracioso a juzgar por sus insultos y los de los palmeros de su portal. ¡Bendita gloria! que tanto hace por aumentar el martirologio.De todas maneras quizás proyecta Ud. sus íntimas preocupaciones. Pero Jesús habla de la “gloria” de los hombres en términos menos admirativos de lo que lo hace Ud. Revise Jn.5,41,; 7,18; 8, 50; 8,54; y sobretodo 12,43: En la última cita, reprocha a los fariseos que buscaran la gloria unos de otros porque la amaban. De seguro que si en aquella época hubiera habido blogs, buscarían con avidez el número de lectores y se ufanarían de ello, despreciando a los pobres pelagatos que no gozaban de su estatus. Tal como Ud. hace cuando reduce la Verdad a la categoría de “número”. Se le puede disculpar porque habla con pasión.La misma pasión que le ha llevado a mostrar sus sentimientos impropios de un cristiano (de Testigos de Jehová no sé) deseando la muerte civil de un  blog poco adicto “deseo que desaparezca y me alegraría de ello”

Ud. se desahoga en su portal pero es incapaz de ir a ofrecer argumentos a esos blogs  extranjeros,[ ¡Gracias a Dios que no existe nada semejante en la católica e ilustrada-ejemplo los comentaristas del post- España!  como Ud. dice]que dan datos, razones, y testimonios irrefragables sobre el Sedevacantismo e ideas afines, con lo contentos que estarían en “Rore Sanctifica” de contar con su leal y educada oposición. ¡Con lo poco que cuesta!

CARLISTA SEVILLANO. ¡Bravo! Con un puñado de carlistas como ud. se hubiera salvado la Tradición en España. Lástima que tenga tan pocas entendederas.

Asturiano creyente.   Gracias por lo de caballero. En el día de hoy quedan pocos asturianos creyentes y educados como Ud. Sólo que condena lo que no lee y además lo califica de fanático.

Catholicus hace honor a su nick y censura la herejía donde quiera que se encuentre. ¿Podría ud. citarme donde hay herejías en mi blog? ¿no me concederá ud. la gracia por lo menos de ser “errante” o “hereje material”?.Después nos ilustra sobre los malos, malísimos frutos del  Concilio y el Novus Ordo. Ahora  bien, el árbol que da esos frutos es muy bueno. Tómese en serio la parábola que aquí viene a cuento.

Eduardo Jariod: Ahora mismo voy a vistar a un psicólogo, que por lo menos tenga su misma ciencia. ¡A ver si me curo!

Gregory: Tradicionalista rocoso puede ser que yo lo sea. ¡Filofrevista no! Y no lo diga muy alto que se van a enfadar los de infocaótica, que le pueden dar un baño de argumentos (como se los suelen dar al jefe del portal). Respecto de argumentos, cualquiera podría pensar que Ud. tiene muchos. Lo cierto es, que hay argumentos que Ud. ni nadie ha refutado con donosura.

José Carlos. Revise si su noción de herejía es la correcta. La Iglesia es indefectible y eso no lo niegan los sedevacantistas. Sólo que no aceptan que sea papa el que está actualmente en Roma. ¿Acaso lo fue el antipapa reinante en Roma, durante 8 años, Anacleto II ?(tenía la aquiescencia de gran parte de la cristiandad, y de Roma y toda Italia). La idefectibilidad asegura la existencia de la Iglesia siempre y además libre de herejía. Sería una petición de principio el afirmar lo que otros niegan, sin mediar demostración alguna. Algo así como decir ¡Porque sí! ¿Lo comprende? Pero la Iglesia existirá siempre, libre de tachas, aunque tenga que vivir en las catacumbas. Y siempre estará “petrificada” en la verdad divina del “Depósito de la Fe”. Cosa que Ud. no puede decir de su iglesia.

 

Categorías:ALL POSTS, Temas varios

Tagged as: ,

24 replies »

  1. Petrificados…

    Se expresa como los modernistas, por lo que cabe suponer que piensa como ellos.

    Pero sin querer, nos hace un gran honor. Supra soliditatem petrae fundati, participamos de la cualidad propia de la piedra angular, de la roca que el mismo Cristo ha puesto como fundamento de la Iglesia. Y la característica principal de esa roca es la estabilidad total de la Verdad, la Bondad y la Belleza absolutas de Dios.

    Cuanto más estemos unidos a la Piedra, tanto más participaremos de la petreidad, y nos veremos menos sujetos a los vaivenes y vientos del siglo.

    Así que sí, estamos petrificados, no como ellos, que han abandonado la Roca inmutable para internarse en el ancho, proceloso y siempre inquieto mar de los infinitos errores elaborados por el Enemigo de todos los hombres.

    El genial Bossuet, para deshacer la vana ilusión en que pretendían mantenerse los protestantes, a saber, creer que seguían perteneciendo a la Iglesia de Cristo, les demostró tumbativamente lo contrario en un libro titulado precisamente la “Historia de las variaciones de las iglesias protestantes”. Varías, cambias de doctrina, de moral, de culto, de disciplina, precisamente rompiendo con el pasado, señal infalible de estar en el error, y de haber salido de la Iglesia.

    La divisa del cardenal Ottaviani, pro-prefecto del Santo Oficio, era “Semper idem”, siempre idéntico a sí mismo, como la Iglesia.

    Mientras, los pobres ignorantes que nos insultan evidencian que ni siquiera han tenido la honestidad natural de ir a informarse en esta página antes de verter su bilis en un comentario.

    Tampoco han tenido la hombría de responder a los argumentos abundantemente expuestos.

    Ni menos han tenido el espíritu sobrenatural de caridad y humildad suficiente para preguntarse si tal vez esos hermanos pudieran seguir siendo católicos, después de todo, quizás por buena fe, error material, u otra cualquier causa atenuante.

    Porque nosotros, petrificados, todavía les suponemos católicos en el fuero interno, a menos que ellos demuestren lo contrario. Pero los “tolerantes”, abiertos de mente, caritativos, sensatos, prudentes, etc…NO. Todo lo que disienta de sus esquivas “hermenéuticas de la continuidad” tiene que ser necesariamente erróneo, diabólico, enfermizo, etc…

    Si tan seguros están, ¿Por qué no aceptan un debate franco y leal, que aclare posturas, y eventualmente, nos ilumine sobre los terribles y evidentes errores que nos atenazan?

    En otros tiempos, controversias muy serias se ventilaban en los periódicos o en libros de pliego que leía todo el mundo, sin que los encausados pudieran escaparse por la tangente del insulto o la censura.

    ¿No se atreverán a hacer lo mismo en los días de Internet?

    Aquí les dejo la tesis que deben intentar refutar, inspirada en la Bula Cum ex Apostolatus de Pablo IV:

    Es de Fe que un Papa auténtico no puede caer en error contra la Fe o la moral, y menos aun enseñárselo a la Iglesia.

    Por lo que si alguna vez acaeciera que el que ocupa ese Solio fuera visto en tal situación,

    Se debe pensar que ese sujeto estaba inhabilitado para recibir legítimamente el Pontificado, por haber caído en cisma, herejía o desvío de la Fe, antes de su elección.

    Tal elección es absolutamente nula, inválida en todas sus partes, no da derecho a nadie, y ello, sin importar el tiempo que pueda durar tal usurpación.

    El deber de todo católico es separarse del o los invasores, denunciarlo públicamente, tomar todas las medidas necesarias para expulsarlo, y procurar ponerse bajo un verdadero sucesor de Pedro, cuando vuelva a haberlo.

    Tengan en cuenta que van a contradecir la definición infalible y decisión definitiva de un Papa, eco de toda la Tradición, y renovada por san Pío V y sus sucesores…

    ¿Alguien recoge el guante? ¿O esos también son estatuas de sal petrificadas en el S. XVI?

    Me gusta

  2. Estimado Blogger:

    No encontrará usted en ese portal sedicente católico, aunque sólo son conciliares ‘secundovaticanistas’ – una parte importante del problema de la apostasía-, ningún argumento; sencillamente porque no buscan la verdad; nada saben de la corrección fraterna, si menester fuese necesario, iluminando por caridad sobre la verdad que ellos consideran; la ignorancia teológica es supina en casi todos los colaboradores; hablarles de historia eclesiástica les hace bostezar; recordarles el magisterio perenne y aconsejarles la lectura del Denzinger para que descubran sus evidentes contradicciones, les resulta demasiado laborioso; sobre teología,cierto es que han desechado a Hans Küng, pero apenas han leído poco más que a Congar, Edward Schillebeeckx, Urs von Balthasar -uno de los padres del Neomodernismo que dijo que el infierno, si existe está vacío-, y sobre todo beben en las fuentes de Karl Rahner, vaca sagrada, “el constructor de la Iglesia del porvenir”, “el primero de los teólogos”, “la mente del Concilio Vaticano, , seguramente el teólogo que más ha influido y lo sigue haciendo, en la deformación de los seminaristas y postulantes y en la grave crisis de la Iglesia.

    Rahner & Iraburu & Rouco Varela y el juanpablismo son sus fuentes de ingresos, perdón, quise decir inspiración. Cuesta mucho inspirar + S. social + aguinaldos y vacaciones, a un fundamentalista protestantizado – ‘la cabra siempre tira al monte’, hábitat, la herejía protestante, del que procede-, como su director.

    Por otra parte, ese portal plagado de liberalismo ni siquiera tiene la virilidad de aceptar comentarios de los que no coinciden con su postura, ejerciendo siempre la censura; la razón de tal clericalismo laical rancio es clara: carecen de argumentos teológicos, por lo que no aceptan el debate que pone en evidencia sus contradicciones.

    No se esfuerce más con alguien que es incapaz de distinguir las diversas posiciones, y lo confunden todo. Ellos tienen los palmeros, pero no tienen la fe católica; y por cierto, a raíz de mi ‘lapsus’ anterior ¿esos palmeros, muchos de los cuales no son capaces de recitar el Credo, no se han preguntado nunca cómo se financia tan importante portal sin publicidad o de dónde sale el dinero para pagar la nómina de tan brillante director, del diseñador de la web del servidor para alojarla, del webmaster…? Pues deberían preguntárselo, porque no se trata de unos pocos miles de euros, sino de mucho más. Al pan pan y al vino vino.

    Expulsado los Boff, Küng.., ahora están ellos en el poder; pero son peores que aquellos; pues aquellos herejes no se disfrazaban, éstos se cubren con piel de oveja por lo que engañan a muchos más millares.

    Me gusta

  3. Gracias por preocuparse que Dios me conserve la vista. ¡Siempre es bueno deseos de ese tipo sobre uno mismo!.
    En cuanto a que los frutos del Vaticano II están ahí es lo que pienso,siento y vivo. No digo que sean perfectos, sino que hay frutos…y errores,pero eso está en la condición humana y del cristiano en cuanto a hombre.
    Cristo eligió a unos cuantos, de distintos caracteres, y los llamó a su lado: Por favor, excluir a los demás,considerándonos cátaros no es el camino…al menos no el mío. Un saludo.

    Me gusta

    • Sólo hechos, para que usted vea, si es que quiere ver.

      -Tras el concilio una quinta parte del ya exiguo clero abandona su misión.
      -Los misioneros del clero secular en América bajan un 75 por ciento y apenas hay relevo para los religiosos.
      -Las vocaciones a la vida consagrada caen en picado. Los seminarios pierden más del 90 por ciento de candidatos al sacerdocio entre 1962 y 1980..
      -Actualmente no hay relevo para los sacerdotes que fallecen o se jubilan
      -Por falta de fieles en Europa se está vendiendo el patrimonio a empresas del sector, generalmente hostelero.
      – Según una encuesta realizada en Sidney por un conocido cardenal de la curia actual, el 78% de lo sacerdotes de esa archidiócesis no cree en la Transustanciación. Esto es un Hecho ( la interpretación podrá ser discutible).
      – En países como Francia o la antaño católica Irlanda ya ni el 50% de ciudadanos se confiesan católicos, y entre los jóvenes apenas llega al 28% (son hechos). En Brasil, las sectas protestantes ya casi igulanen número de fieles a los católicos (antes del concilio el 92% se confesaba católico). En el resto de Iberoamérica siguen por el mismo camino.
      – En España, por ejemplo, se han tenido que cerrar decenas de conventos por falta de vocaciones.
      -En España la práctica religiosa roza el 18%, mientras que en otros países europeos, antaño católicos, ya sólo alcanza en algunos casos el 18%.
      -La media de edad del clero en Francia es de 70 años, mientras que en España se le acerca. Mientras muchas diócesis españolas no tienen ni una sola ordenación.
      -La formación en los seminarios es absolutamente deficiente en filosofía, teología, moral y no digamos en latín, que ha desaparecido.
      – También se han tenido que cerrar seminarios, algunos de los cuales ni se llegaron a abrir nunca, a punto de acabarse las obras (Argomilla en Santander…etc.)
      – Archidiócesis quebradas debido a las indemnizaciones que han tenido que pagar por el extendido vicio aberrante de la pederastia del clero conciliar ( millones de dólares que se han entregado a la Iglesia para los pobres de Dios y no para pagar el execrable vicio de los protegidos)
      – Las ordenes religiosas, salvo excepciones, como las miles de ‘religiosas americanas’ ni son fieles a la regla del fundador, ni siquiera sus miembros son católicos (defienden el aborto, el sacerdocio de la mujer)
      -Continuos escándalos financieros del Vaticano (Logia P2)
      -Reconocimiento de carismas a personajes impresentables ( Maciel, …)

      No creo necesario citar fuentes para demostrar estos datos, sólo me permitiré citar una exhaustiva y totalmente comprobada sobre la crisis de la órdenes religiosas, las demás están por doquier en internet: http://matercastissima.org/images/stories/libros/crisis_ord_relig.pdf

      Esto sólo son hechos, como espero que alguien hable sobre las causas, todas ellas distribuidas entre los errores diversos esparcidos en documentos del Concilio Vaticano II, no hablaré yo de ellas, salvo decir que la iglesia conciliar no ha guardado el dogma fundamental de la fe y se ha prostituido con los reyes de la tierra: discursos nauseabundos en la ONU, el abrazo a las religiones falsas en Asís I, II, III, el beso a un libro blasfemo como el Coran, la bendición de juanpa al Islam en Jordania, el elogio a la Sinagoga, el acuerdo sobre la justificación con los herejes luteranos, las visitas a las mezquitas discursos; la práctica de un ecumenismo falso, condenado ya por Pío XI, y en general la inmersión en el modernismo denunciado por San Pío X. Pero hay mucho, mucho más.

      Me gusta

      • Sofronio:
        En su extensa respuesta usted pone a la Iglesia post Concilio Vaticano II a caer de un burro, y tiene razones y datos que son ciertos,otros son inciertos y otros datos los olvida,voluntaria o involuntariamente. Supongo que esos errores son de la Iglesia,o mejor,de sus hijos,de antes y despues. Tengo amigos mártires por la fe en Bolivia y el en Salvador, jesuitas. Conocí personalmente al P.Ignacio Ellacuría SJ y podrá parecerle a usted lo que quiera,pero murió por ser sacerdote. Otro conocido,el P. Magriñá SJ,hermano del P.Luis Magriñá SJ,Provincial de la Tarraconense, murió en Bolivia por una perforación gástrica, operable en cualquier hospital capacitado mínimamente,pero él estaba en el Altiplano,con su pueblo.
        El último general gobernador del Chad, un francés, ingresó como hermano coadjutor en la Compañía y murió degollado protegiendo al Santísimo en el Sagrario ante una profanación.
        S.Ignacio de Loyola, nada sospechoso de no amar al Señor dijo:
        Si se disolviese la Compañía y el último jesuita cerrase la puerta, elevaría una oración a Dios y seguría haciendo lo que estuviera haciendo…
        Un saludo.

        Me gusta

  4. Mi noción de herejía es la que se refleja en el vigente Código de Derecho Canónico: “Se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma” (Can 751).

    La indefectibilidad de la Iglesia es una “verdad de fe basada directamente en dos promesas de Cristo a su Iglesia, recogidas en el Evangelio: “las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella” (Mt 16, 18) y porque “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo (Mt 28,20)” (Perez Arangüena, J. R., La Iglesia)

    Una pregunta, según Vd ¿dónde se encuentra hoy la Iglesia, una, santa, cátolica y apostólica?

    Me gusta

    • José Carlos:
      Ud. dice que su noción de herejía es..etc. Pero a esto debo decir que por el hecho de no reconocer al papa con sólidas razones-que se exponen en este blog- no es herejía formal sino en todo caso será cisma. Pero tampoco formal si se atiende a lo dicho por el Cardenal Lugo-al que nadie hasta hora ha desmentido, y el experto canonista Wernz, los cuales respectivamente dicen lo siguiente:
      “Ni alguien es cismático por negar la sujeción al Romano Pontífice por tener dudas sólidamente fundamentadas concernientes a la legitimidad de su elección o de su potestad” (DE LUGO, Disputationes Scholasticae et Morales, De Virtute Fidei Divinae, disp. xxv, sect. iii, nn. 35-8)

      “No se puede contar entre los cismáticos a quienes rehusan obedecer al Romano Pontífice por considerar su persona sospechosa o,teniendo en cuenta los rumores en circulación, de dudosa elección” (F.X. WERNZ P. VIDALl – Ius Canonicum, 7:398, 1947

      A la vista de esto, Ud. si fuera benévolo y no cayera en juicios temerarios, podía tenerlo en cuenta. Así ha procedido la Santa Iglesia siempre con los herejes, hasta que se convencía de su herejía formal.
      Pero viniendo al fondo de la cuestión, le respondo lo mismo que ya le he dicho antes: Ud. comete una “petición de principio” al responder a quienes les achacan no estar en la Iglesia verdadera y obedecer a un papa falso, con un código que aprobó el mismo papa, y apelando a una Iglesia que Ud. se obstina en reconocer como verdadera, SIN DESTRUIR LOS ARGUMENTOS CONTRARIOS que es lo que niegan.
      Sobre lo que dice de la idefectibilidad de la Iglesia, le respondo:
      Esto está dicho de la Iglesia verdadera, concedo
      Está dicho de la iglesia oficial romana actual..
      – Si ésta fuera la verdadera Iglesia, concedo
      – Siendo ésta falsa, niego que sea indefectible.
      La Iglesia actual es falsa porque ha caído en las herejías múltiples de sus papas, empezando por quien convocó el concilio y por quien lo aprobó. Un concilio que por ello no es auténtico y que demostrándo esto, ha enunciado muchas herejías contrarias y contradictorias con la doctrina católica, enunciada en otros concilios y en el magisterio solemne y ordinario de los verdaderos papas. (Sobre esto podemos discutir y puede ser probado, si Ud. lo quiere)
      La indefectibilidad de la iglesia tanto se refiere a su existencia hasta el fin de los tiempo como también a no haberr caído en herejías. como es la verdad. Ni haber aprobado ritos inválidos, ni una liturgia herética.
      Por último pregunta Ud.: ¿dónde está la Iglesia ahora?
      Respondo. La iglesia está en los verdaderos creyentes católicos, que aceptan y profesan la doctrina peremne. Esto dijo San Atanasio: “Ellos PRETENDEN representar a LA IGLESIA pero en realidad, ellos mismos se han salido de ella y se pierden. Aunque los CATÓLICOS fieles a la TRADICIÓN se reduzcan a un puñado ellos son la VERDADERA Iglesia de Jesucristo…” – (SAN ATANASIO) . También dijo ““Ellos tienen los Templos[y podríamos añadir, con su culto, sus predivadores, sus falsos obispos, sus falsos papas, su boato, su poder, su voz resonante en todos los foros mundanos y sagrados, en los templos de herejes, etc.] pero nosotros tenemos la Fe
      Como muestra un botón: El actual “papa” que ha sido capaz de proponer a Lutero como modelo de cristianismo en Erfurt, (

      Allí dijo que Lutero era un modelo y además que “el pensamiento de Lutero y su entera espiritualidad eran Cristocéntricas” y “Cristo fue el corazón de su espiritualidad y que el amor por Él , viviendo en comunión con Él, fue lo que guió su vida“
      También fue capaz de inaugurar y “¿bendecir? una iglesia acompañados de representantes luteranos y una acólita.
      Vídeo visto en Foro Católico

      En el vídeo el entonces “cardenal” Joseph Ratzinger Tauber, a quien muchos “tradis” lefebvrianos señalaban como un obispo conservador, aparece recién elevado al purpurado consagrando un templo con evidente arquitectura luterana, y además acompañado en la ceremonia por dos ministros luteranos y una acólita.
      Pero no sabía Ratzinger que la Iglesia siempre ha condenado estos contubernos con herejes: “Hereticum hominem devita” (Tito 3,10) y también “Si alguno no tiene la doctrina no le recibáis no le saludéis”(II Jn. 1,10)
      ¿Qué pasa que vuestro Benedicto ha cambiado la doctrina? ¿Será que no está petrificado?

      Después de todo esto Ud. bien comprenderá que su posición- si se adhiere a lo anterior y a su papa- no es la católica, o por mejor decir es herética.
      Se le perdonan todos los pecados si de rodillas en el suelo (se le permite una alfombra en atención a sus supuestas costumbres relajadas conciliares) dándose golpes de pecho recita 100 veces:
      “Perdona Señor a este hereje que tiene cerradas las puertas del cielo”

      Me gusta

  5. Bravo, Fray Eusebio, por desafiar a un debate…
    Ojalá alguno recoja el guante: puedo asegurar que aprendemos muchísimo quienes no tenemos los talentos demostrados por los comentaristas de este blog, ni la posibilidad de acceder a fuentes como las que tan generosamente nos ofrecen aquí.
    Así que espero que alguno le acepte el desafío. Y, entre nos… ¿por qué no ofrece esta posibilidad a alguno de los “infocaóticos”? Ésos también se las traen…

    Me gusta

  6. y Simeón el Nuevo Teólogo . Sin embargo, Teólogo en este contexto implica un significado más cristológico que lo que hoy en día se esperaría. Es muy citado por los teólogos de la Iglesia Ortodoxa y se le tiene alta estima como defensor de la fe cristiana. Sus contribuciones a la teología trinitaria son también influyentes y a menudo es citado por las iglesias occidentales.

    Me gusta

  7. Vamos a ver. Ante todo amo a la Iglesia con todas mis fuerzas. Voy a intentar dar la réplica porque estas cosas que leo hieren mucho sin necesidad.

    Si se parte de la premisa de que a partir de Juan XXIII todos los posteriores papas, así como sus escritos, ideas y … ¡Concilios! no son válidos, entonces hay toda la cancha para decir lo que bien se antoje. Pero si acudimos a la biografía de Juan XXIII, a sus cargos pastorales, su elección, la convocatoria del Concilio, etc…. No se advierten actuaciones radicales contra la Iglesia, ni que Juan XXIII cayera en cisma, herejía ni nada que le inhabilite para el cargo de sucesor de Pedro (como se dice en el documento que se pone de Pablo IV). ¿Qué pasa? ¿Es que los cardenales que lo eligieron en cónclave, preconciliares os recuerdo, eran idiotas y eligieron al que iba a destruir a la Iglesia? ¿Tampoco en ellos se cumplía la sucesión apostólica?. ¿Antes del Concilio se dijo que Juan XXIII era ilegítimo? Sabéis de sobra que no. Fueron los acontecimientos posteriores, las ideas anticoncilio, las que buscaron a posteriori posibles y ficticias grietas en la elección.

    Es célebre el párrafo de Juan XXIII a propósito de este tema en el discurso de apertura, que a veces sale por ahí. Se ve que el tema que nos ocupa ya se rumiaba por ahí:

    Juan XXIII (11-10-1962):
    “En el cotidiano ejercicio de Nuestro ministerio pastoral llegan, a veces, a nuestros oídos, hiriéndolos, ciertas insinuaciones de algunas personas que, aun en su celo ardiente, carecen del sentido de la discreción y de la medida. Ellas no ven en los tiempos modernos sino prevaricación y ruina; van diciendo que nuestra época, comparada con las pasadas, ha ido empeorando; y se comportan como si nada hubieran aprendido de la historia, que sigue siendo maestra de la vida, y como si en tiempo de los precedentes Concilios Ecuménicos todo hubiese procedido con un triunfo absoluto de la doctrina y de la vida cristiana, y de la justa libertad de la Iglesia.
    Nos parece justo disentir de tales profetas de calamidades, avezados a anunciar siempre infaustos acontecimientos, como si el fin de los tiempos estuviese inminente”….

    En este documento, si se lee entero, se añaden las cuestiones por las que se convoca el Concilio. Cada pontífice tiene autoridad para convocarlo cuando lo vea oportuno. Evidentemente en éste, como en otros del pasado, había posturas encontradas, a veces enconadas, sobre determinados temas. Pero esto ocurrió, como digo en concilios del pasado también (y del futuro, seguro), y no por eso pierden su validez. La búsqueda de la verdad es sana, y más si el E.S. está por medio. ¿Es que tampoco las comisiones, los plenarios, con cientos de obispos de todo el mundo, supieron encontrar la verdad? Imaginemos que Juan XXIII fuera ilegítimo (ya he dicho que creo firmemente que no), pero en ese hipotético caso, ¿los obispos del mundo, recuerdo preconciliares, se habrían dejado comer la merienda por Juan XXIII, y Pablo VI después? Si estos cientos de obispos hubiesen encontrado posturas doctrinales heréticas o erróneas en los documentos del Concilio, ¿realmente creéis que los hubieran aprobado? Os recuerdo que se votaron. Poco hubiera podido hacer el Papa si el plenario del Concilio le hubiera rebatido. Claro que hubo cosas, por ser suaves, mejorables, pero llegar hasta no reconocer el Concilio y los sucesivos Papas,…..es demasiado.

    Ya sé que a partir de Juan XXIII, según estas ideas, todo está mal en la Iglesia, todo es herético, todo infame… Que ponga aquí, por tanto, documentos de los posteriores Papas que avalan y elogian la validez del CV II es inútil. Así es fácil defender lo que sea desde esa trinchera. Pero a lo mejor no es tan fácil si cogemos otros documentos preconciliares como el Código de Derecho Canónico de 1917. Ahí se trata con mano dura al que promueve ideas contra la Santa Sede, incluso la supuestamente vacante. ¿Vale ese documento? ¿O tampoco?

    Espero haber sido respetuoso. Que Dios nos ilumine a todos en la búsqueda de la verdad.

    PD: A Fray Eusebio de Lugo OSH le digo lo de siempre, que no es honrado que use esas siglas de la orden jerónima, ni que confunda a la gente. Ya ha confundido en otros foros a muchos creyéndolo monje jerónimo. No creo que al P. Antonio de Lugo, que sí lo fue (d.e.p.), le gustase.

    Me gusta

    • Seguramente Fray Eusebio sabrá defender su ‘OSH’; pero si hay que hablar de seriedad en orden al uso de siglas, de verdad; lo que es impresentable es que tantos ‘religiosos/as’ usurpen las siglas de sus fundadores: San Francisco, S. Benito; San Ignacio de Loyola.., cuando sus actuales constituciones ni su vida tienen nada que ver con el carisma de sus fundadores ¿En qué se parece, por ejemplo, la impostura del predicador papal Ramiro Cantalamesa, “bendecido” por un pastor protestante (octubre de 2012 en el Luna Park de Bs. As.) con el la regla de su fundador? En nada; es una usurpación de siglas, queriendo hacer ver una continuidad donde simplemente hay una absoluta ruptura. Y mire que no le hablo ya de la monja Caran, Folcades..

      Los obispos del mundo eran pre-conciliares sólo en un sentido cronológico, porque las ideas modernistas condenadas por San Pío X habían ya abierto mella en muchas de sus mentes. El concilio V. II sólo es un acto constituyente en el que adquieren ‘carta de legitimidad’ los errores condenados anteriormente, pero no extirpados ni vencidos.

      Desde Lamennais que inventó el catolicismo liberal, “la conciliación de lo irreconciliable se convierte en moneda corriente en el interior de la Iglesia. Durante 120 años, la misericordia de Dios dio a su Iglesia una serie de papas, de Gregorio XVI a Pio XII, quienes en su mayoría vieron claro y se mantuvieron firmes, pero un número de fieles siempre creciente se inclinaban hacia la independencia en relación a Dios y hacia los placeres materiales a los que el catolicismo liberal les facilitaba grandemente el acceso. Una corrupción progresiva llegó a los obispos y sacerdotes, y entonces Dios terminó por permitirles escoger el género de papas que ellos prefirieran, a saber, los que parecen ser católicos pero que en realidad son [sobre todo] liberales, que hablan a la derecha pero actúan a la izquierda, y que se caracterizan entonces por la contradicción, la ambigüedad, la dialéctica hegeliana, y en breve, por la mentira”. Esta es la Neo-Iglesia del Vaticano II. No podía ser de otra manera. No es mas que un sueño el que se puedan reconciliar realidades que son irreconciliables.

      Pero Dios –palabras de San Agustín- «no abandona a las almas que no quieren abandonarlo», y entonces Él viene a la ayuda del pequeño rebaño de almas católicas que no quieren seguir la suave apostasía del Vaticano II”

      Ese resto o pequeño rebaño tan Bíblico, ya que las referencias a él están por doquier tanto en el A. T. como en el Nuevo, es un testimonio insoportable de la Verdad católica para los pastores que quieren sustituir el catolicismo por el liberalismo católico. Y les resulta insoportable porque es la luz que alarma sus conciencias, impidiéndolas callar definitivamente; ese pequeño resto fiel a la Iglesia católica, englobado con el nombre de tradicionalistas aunque difieran en muchos aspectos, es maldecido por los ‘católicos’ liberales, porque constantemente les recuerda su traición al Evangelio de Cristo; porque les recuerda el mandato del Apóstol de los gentiles ‘predicad a tiempo y a destiempo, cuando han preferido el diálogo sobre mullidas alfombras cuyo único tema es la paz del mundo; les rememora lo que deberían ser y se niegan a ser.

      Ese resto es maldito para el mundo porque “ A la engañosa expansión de una Iglesia diluida en el mundo [aggiornamiento del concilio, libertad religiosa, hermenéutica de la continuidad en la reforma, en fin todo ‘Gaudium et Spes’, LG, D.H..] corresponde una progresiva contracción y disminución en un pequeño número de hombres, una minoría en apariencia insignificante y moribunda, pero que contiene la concentración de los elegidos, el testimonio indefectible de la fe” (palabras lúcidas de Pablo VI, que alguna tuvo).

      ¿Acaso no es infame que el máximo responsable de la Congregación que vela por la ortodoxia de la fe, niegue la Transustanciación explicada en el sentido católico, o la Virginidad Perpetua de la Virgen María? Hasta ahí ha llegado la inmundicia. ¿ Acaso no es infame que quien tiene como misión principal confirmar a sus hermanos en la fe, Juan Pablo II, Benedicto XVI [apartando ahora la cuestión de la sede vacante sí o no] digan que los judíos, musulmanes y cristianos creemos en un mismo Dios? Cristo dijo, sin embargo, que el padre de los judíos que no le aceptaban era el demonio y lo mismo repiten los Apóstoles. ¿No es una infamia o peor impedir la entrada en Asís de la Virgen de Fátima, pero permitir poner un buda sobre el Tabernáculo? Todo esto clama al cielo y la ‘venganza’ de la sangre de los mártires que dicen en el Apocalipsis ‘¿Hasta cuando Señor?’.

      Estamos, pues, cerca del tiempo en que al resto fiel le dijo Cristo ´´incluso llegará la hora en que todo el que os mate pensará que da culto a Dios´´.

      Más nosotros sí creemos en el ministerio petrino y aún más, también nos asimos a una esperanza, y tras estos 50 años del concilio, pensamos que: “mientras el mundo se lanza a la barbarie, él se refugia con espíritu de penitencia y religión en la humana soledad de un inalcanzable escondite; allí se hace montaraz, diminuto, se nutre de hierba y de tierra, se convierte en una heredad orgánica donde habita el hombre, pero en laque el hombre resulta irreconocible. Sin embargo, en un momento decisivo para la Cristiandad, la Providencia (divina) encuentra al pequeño monstruo semi humano y los legado romanos lo traen a Roma, lo alzan a la cumbre pontifical,y lo consagran a la renovación de la Iglesia y a la salvación del género humano” (Thomas Mann en el ‘Elegido).

      Me gusta

  8. david:

    dice usted que: “Si se parte de la premisa de que a partir de Juan XXIII todos los posteriores papas, así como sus escritos, ideas y … ¡Concilios! no son válidos, entonces hay toda la cancha para decir lo que bien se antoje. ”

    Su premisa a lo que se ve consiste en atribuirnos a nosotros una premisa que no es nuestra. Es decir, la suya es falsa. Nosotros no partimos de la premisa de que la Iglesia postconciliar sea ilegítima. Las premisas van antes, las consecuencias van después. Muy al contrario, nosotros examinamos la doctrina, y DESPUÉS de ese examen concluimos que la Iglesia postconciliar no es católica, porque su doctrina no es católica. No decimos que Wojtyla sea un hereje y que en consecuencia enseñe herejías, sino que por el hecho de que enseña herejías, que pueden encontrarse a montones en sus textos, decimos que es hereje. No decimos que Ratzinger sea hereje y que en consecuencia enseñe herejías, sino que , de nuevo, examinamos sus enseñanzas y encontramos no pocas cosas contrarias a la doctrina católica. Por tanto, lo consideramos hereje.

    Así que cuando usted, david, o Tomás de la Torre, o cualquiera de los otros peones del postconcilio nos acusan a nosotros, no tienen ni idea de dónde se meten, porque el fundamento de las herejía conciliares y post no está en nuestras acusaciones, sino en los mismos textos de los últimos papas. Así, si fuesen ustedes honrados, examinarían esos textos (en este mismo blog pueden encontrarse todos los que se quieran) y después, si pueden, nos enseñan que estamos equivocados y que esos textos (y los hechos que hemos visto en los últimos cincuenta años) son conformes a la doctrina católica. Y ya he dicho algunas veces que nada me gustaría más que comprobar que estoy equivocado y que la Iglesia sigue siendo católica, para pedir perdón de rodillas si es preciso y volver humildemente a ella.

    El problema es que esos mismos papas postconciliares tienen textos perfectamente acordes con la tradición católica, y eso confunde a muchos, que se aferran a esos textos para salvar lo insalvable. Porque lo bueno es bonum ex integro, malum ex quocumque defectu. Y porque el nudo de la cuestión es que estos “papas” están espantosamente contaminados de modernismo, y en consecuencia han perdido el concepto de VERDAD, que es el acuerdo entre la mente y la realidad, y lo han sustituido por la falsificación modernista (idealista) que hace de la verdad el acuerdo de la mente consigo misma. La mente entonces, privada de fundamento ad extra, se postula a sí misma para definir la verdad. Y es por eso que las mentes modernistas pueden sostener una cosa y su contraria sin que eso les cause problema alguno. Por ejemplo, pueden sostener al mismo tiempo que Cristo es Dios y que Cristo no es Dios. Del primer enunciado deducen que la Iglesia es Santa. Del segundo deducen que todas las religiones son salvíficas, negando los Evangelios y en particular Jn,10, que es claro como la luz del día.

    Como no tienen fundamento en la realidad, pueden también tener una praxis contraria a la doctrina. Tampoco eso les causa problema alguno. Por ejemplo, pueden sostener que el matrimonio es un sacramento de institución divina y al mismo tiempo anularlo a voluntad. En definitiva, como la VERDAD no está en ellos, han dejado de ser brújulas y no son sino veletas, movidas por los vientos mundanos, y ahí tiene a Ratzinger abogando por el gobierno mundial de la ONU (Caritas in Veritate). En este ir y venir, a veces apuntan en la dirección de la Tradición, y eso le confunde a usted y a muchos, que no pueden ver la deriva brutal de Roma hacia la apostasía.

    Y dejando por un momento los aspectos doctrinales, otros hechos deberían ser notados por usted y otros como usted, que deberían hacerles reflexionar. Por ejemplo, la infiltración en la Iglesia de la masonería, condenada repetidamente por ella. ¿Ha visto las fotos de las celebraciones masónicas en iglesias antes católicas presididas por curas postconciliares? ¿Sabe que hay curas masones, cardenales masones y obispos masones? ¿Sabe las componendas doctrinales de la neo-iglesia para acomodarse al ideario masón? Aunque quizás deberíamos haber empezado por el principio: ¿sabe que la masonería es enemiga mortal de la Iglesia?

    No hablaré de p6, por la sola razón de que el personaje me asquea. A usted le asquearía también si se molestase en entrar en detalles. Solo le haré unas preguntas para terminar: ¿qué necesidad había de tirar a la basura 19 siglos de tradición, de liturgia, de doctrina? ¿no eran lo bastante buenas? ¿Había alguna causa externa a la Iglesia que empujara a ésta de forma incontestable hacia su propio suicidio? ¿Había alguna causa externa para que los ideólogos (me guardaré de llamarlos teólogos) inspiradores del Concilio proclamaran que había que ARRASAR los bastiones católicos, es decir, la obra multisecular de la Iglesia? NO. Por consiguiente, antes de discutir sobre el alcance, los medios y las consecuencias del aggiornamento, habrá que preguntarse si era o no necesario. Y como no lo era, habrá que buscar su causa en las mentes de unos hombres que ya habían desertado de la fe católica, aunque externamente aparentasen lo contrario. Eran hombres modernos que compartían los supuestos de los hombres modernos: el movilismo, el mito del progreso indefinido, una óptica totalmente mundana, una filosofía idealista y en consecuencia relativista.

    No me diga que el hombre de hoy es un hombre nuevo, porque eso es un mito idealista y falso. El hombre de hoy es pecador como lo fue siempre, y su naturaleza es la misma que creó Dios y cayó después. La misma ahora que en tiempos de Cristo. Los cambios que usted puede observar son accidentales, y además pésimos, porque lo que vemos ahora es un endurecimiento de los corazones por el egoismo y una obturación del entendimiento por la soberbia. Vea cómo en siglos más felices un Santo Domingo, un San Vicente Ferrer u otros tantos podían hablar a las multitudes, mover sus corazones, convertir a muchos, hacer que cambiasen radicalmente sus vidas de un día para otro. Eso en esta época es absolutamente impensable.

    Vea ahora de guardián de la fe, al frente de la congregación para la doctrina de la fe, a un hereje público que no cree ni en la virginidad de María ni en la presencia real. Vea a Müller, designado por Ratzinger con pleno conocimiento de causa, y atrévase de decir que Roma es católica.

    Me gusta

  9. Frisgo.

    Lo mismo que denuncia Ud. me lo achaca a mí. Dice cosas que no he dicho en ningún sitio. Si se introducen continuamente cosas nuevas, no puede debatirse. No dije nada del modernismo, ni dije nada del hombre de hoy (¡claro que en su esencia es el de siempre!, pero es que resulta que su contexto es diferente, lo cual ha de tenerse en cuenta a la hora de la pastoral).

    ¿Qué va antes? ¿El huevo o la gallina? Como no dicen lo que a mí me gusta oir, pues son herejes, Concilio o Papas (y por tanto su elección es ilegítima), aunque quien los diga fuese elegido en cónclave, aunque hubiese cientos de obispos en el Concilio, aunque sea en la sede de Roma, aunque… Es taparse los ojos.

    Lo que dice de Pablo VI es muy fuerte. Se descalifica solo. No me parece que sea el tono de un debate serio sobre él. No diré nada.

    Sobre algunos aspectos doctrinales que Ud. denuncia aprecio su celo. Tendríamos que entrar en más detalles en lo que exactamente denuncia. Sería largo debatir uno por uno, pero quédese tranquilo, pues no veo en lo que aprendí en la Facultad de Teología nada que se enfrente a lo que Ud. parece querer defender y también comparto: virginidad de Nuestra Señora, valor de la Tradición, presencia real y denuncia de la masonería (parece que Ud. no ha tenido la oportunidad de leer la condena explícita de dicha masonería por Juan Pablo II de febrero de 1981 y la posterior de noviembre de 1983). Además, si esto va a ARRASAR, como Ud. dice a la Iglesia actual, pues imagino que mejor para los que comparten sus ideas, ¿no? Así la preconciliar que Uds. defienden brillará.

    Sobre Müller, ya se sabe que tiene sus detractores, como Ratzinger entonces. Y reconozco que hay puntos que tiene que explicar con nitidez para dejar clara su postura ante esos temas. Pero Ratzinger sabe tela marinera sobre teología y pienso y confío que este supuesto desliz en el nombramiento sea ficticio e infundado.

    Y tranquilo, Roma es católica, aunque haya alguno que se salga del tiesto. Siempre hubo alguno a lo largo de la historia.
    Saludos

    Me gusta

    • Oiga, perdone Vd. pero…

      Que pasa, que sucede, que consecuencias tiene que el que se ‘salga del tiesto’ es el propio ‘papa’?

      que los que lo SIGAN reconociendo con tal (como ‘papa’) se salen tambien! se quedan fuera! dejan de tener MEMBRESIA en la Iglesia.

      la sine equano conditio para mantener la Membresia en la Igleisa Catolica es la ORTODOXIA de la Fe. Perdida esta, perdida la membresia.

      Me gusta

  10. david

    “Lo mismo que denuncia Ud. me lo achaca a mí. Dice cosas que no he dicho en ningún sitio.”

    Yo no he dicho que usted las haya dicho. He dicho que su punto de partida es erróneo. Después explico dónde está el error. Por eso hablo de modernismo.

    “Como no dicen lo que a mí me gusta oir, pues son herejes, Concilio o Papas (y por tanto su elección es ilegítima)…”

    No. No son herejes porque no digan lo que me gustaría oír, sino porque no profesan la fe católica. Y porque no profesan la fe católica, no me gustan. Aquí es mucho más fácil de decidir que entre el huevo y la gallina. Y para saber que no son católicos basta con colocar sus enseñanzas en la columna de la izquierda, y las enseñanzas de la Iglesia de siempre en la columna de la derecha, y comparar. Como ve, mis gustos no tienen la más mínima importancia en esta discusión.

    “Lo que dice de Pablo VI es muy fuerte. Se descalifica solo.”

    Esto es ambiguo. ¿Me descalifico yo o se descalifica p6? Ya le he dicho que si usted quisiese entrar en detalles sentiría la misma repulsión que yo. Y comprendo sobradamente que no quiera entrar, y salvaguardar así su paz espiritual.

    “Sobre algunos aspectos doctrinales que Ud. denuncia aprecio su celo. Tendríamos que entrar en más detalles en lo que exactamente denuncia. Sería largo debatir uno por uno, pero quédese tranquilo, pues no veo en lo que aprendí en la Facultad
    de Teología nada que se enfrente a lo que Ud. parece querer defender y también comparto: virginidad de Nuestra Señora, valor de la Tradición, presencia real y denuncia de la masonería (parece que Ud. no ha tenido la oportunidad de leer la condena explícita de dicha masonería por Juan Pablo II de febrero de 1981 y la
    posterior de noviembre de 1983).”

    Pues cuando el Vaticano sancione a los sacerdotes que han prestado sus iglesias para los fastos masónicos hace unos días, me avisa. Y sí, he leído esas condenas, y las anteriores, y la de Ratzinger. Y también Caritas in Veritate, del mismo, que tiene párrafos genuinamente masónicos y reclama un gobierno mundial para una organización masónica y anticristiana como es la ONU. Como le he explicado antes, el problema con los modernistas
    no es que digan esto o lo otro. El problema es que son hegelianos y pueden conciliar sin dificultad un enunciado y su contrario. Pueden condenar a la masonería y al mismo tiempo alabar los principios masónicos. No les causa dolor de cabeza.

    “Además, si esto va a ARRASAR, como Ud. dice a la Iglesia actual, pues imagino que mejor para los que comparten sus ideas, ¿no?”

    Pues no. Porque se está haciendo un daño gigantesco a las almas, se están propagando doctrinas falsas, se está confundiendo al pueblo de Dios. Los conciliares están de hecho siendo arrasados por su perversa doctrina (iglesias vacías, seminarios vacíos, escándalos…) Desgraciadamente, están perdiendo a incontables
    almas que tenían la misión de pastorear, y por su catástrofe doctrinal el debido culto a Dios no se está celebrando ni el Evangelio se está enseñando en su integridad.

    “Sobre Müller, ya se sabe que tiene sus detractores, como Ratzinger entonces. Y reconozco que hay puntos que tiene que explicar con nitidez para dejar clara su postura ante esos temas. Pero Ratzinger sabe tela marinera sobre teología y pienso y confío que este supuesto desliz en el nombramiento sea ficticio e infundado.”

    ¿Supuesto desliz? O Müller ha sido nombrado, o no ha sido nombrado. Como ha sido nombrado, al “supuesto desliz” le sobra el “supuesto”. Y respecto a que haya sido un desliz, me extraña, porque ya sabe usted que Ratzinger “sabe tela marinera
    de teología”.

    “Y tranquilo, Roma es católica”

    Pero Ratzinger dijo que el Concilio era el anti-syllabus, promulgado por San Pío X (uno de los dos Papas santos de los últimos cinco siglos) de forma infalible y solemne. Por tanto, o bien San Pío X no era católico, o bien Ratzinger no lo es.

    Porque como le enseñaron a usted en Lógica, el pensamiento necesariamente se asienta en este primer principio: no se puede predicar de un ente una cosa y su contraria al mismo tiempo y bajo el mismo punto de vista. Le dejo dos pequeños ejercicios:

    a) O bien los mártires que fueron despedazados porque no querían sacrificar a los dioses paganos eran católicos, o bien no lo eran. O bien Wojtyla, que participó en innumerables ceremonias paganas, que recibió la bendición de brujos y brujas, que bebió los brebajes que le presentaron y que bendijo y santificó a las religiones falsas era católico, o bien no lo era. Lo que no puede ocurrir de ninguna forma es que aquellos mártires fuesen católicos y Wojtyla también
    lo fuese.

    b) O bien la Misa es un Sacrificio o bien la Misa no lo es. La Misa católica es un Sacrificio. La Misa de p6 se define como una asamblea (p6 la define así). En ningún caso como un sacrificio. Entonces: o bien la Misa de siempre no era católica y p6 descubrió la forma de hacerla católica, o bien la misa de p6 no es católica,
    y aquella con la que se santificaron Santo Tomás, Santa Teresa, San Juan de la Cruz y tantísimos otros, lo era. PERO NO LAS DOS COSAS AL MISMO TIEMPO.

    Me temo que su disputa no es con los locos tradis, sino con el primer capítulo del libro de lógica.

    Y si quiere entrar en detalles, entramos. Hay tiempo.

    Saludos.

    Me gusta

  11. Juan Antonio Fernández Martínez:

    1.-En general usted acepta mi relación de los desastrosos frutos del concilio, aunque pone en duda otros de mi relación, pero no aporta datos objetivos que contradigan lo que digo; simplemente por que no los hay; es más, ni la lista es exhaustiva, y en algunas partes me quedo corto.

    2.- Supone mal, los errores no son de la Iglesia, que es santa; sino o de sus miembros o de la iglesia conciliar que se ha separado de la Iglesia católica. Elija la que más le guste, salvo que sea error de la Iglesia, cosa imposible.

    3.- No pongo en duda que Ellacuría fuera asesinado, aunque se cuestioné por quién; pero decir que Ellacuría fue un mártir sería ofender a los millones de testigos que derramaron la sangre por Cristo.

    Porque cualquiera que, como dice el Apóstol, intente sembrar otra cosa fuera de lo que hemos recibido, sea anatema [Gal. 1, 8 s]. [Ellacuría sembró la lucha de clases, sirvió a la revolución de tintes marxistas, escribió y enseñó tesis teológicas condenadas, siempre al servicio de la llamada ‘teología de la liberación’ que manda al traste el tratado de la gracia]. Así, en fin, las maquinaciones de las herejías todas, derrocadas por los decretos de la Iglesia, nunca puede permitirse que renueven los combates de una impugnación ya liquidada” (De la Carta Cuperem quidem, del Papa San Sulplicio a Basilisco August., de 9 de enero de 476. DZ 160). [ Ellacuría expandió doctrina no católica, por lo que su muerte jamás puede considerarse un martirio; murió asesinado por luchar por sus humanas y fantasiosas ideas, cual nuevo Prometeo; no por la fe revelada]

    Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, sino permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia Católica”. (Dz 1351). Pero desde luego, Ellacuría como tantos otros revolucionarios jesuitas del siglo XX al servicio de la teología de la liberación, no entregaron su sudor ni mucho menos su sangre por Cristo, sino por sus sisíficas propias ideas. Hay una distancia casi infinita entre los 26 mártires jesuitas de Japón en el siglo XVI y estos que mueren víctimas de la lucha de clases que ellos mismos encienden y alimentan.

    La cita de san Ignacio que trae, es precisamente la acusación del fundador a la mayoría de los jesuitas que, tras el concilio, abandonaron el espíritu del fundador, para servir en vez de a Dios a la revolución.

    Lea ‘Jesuitas, Iglesia y Marxismo’ de Ricardo de la Cierva: una historia exhaustivamente documentada de la defección de los jesuitas en masa que le pondrá los pelos de punta y de la persecución de los jesuitas de la cuerda de Illacuría al resto fiel de jesuitas.

    Proponer a defensores del marxismo cómo mártires por el sólo hecho de que sean sacerdotes, es ya el colmo del desvarío conciliar y la prueba de que han perdido, definitivamente, el sentido católico.

    Me gusta

  12. JA Fernández Martínez:

    Nadie le ha llamado cátaro. Si rechazamos el Vaticano II, no es por las debilidades humanas que puedan haber sucedido, como siempre, sino por los muy graves errores doctrinales que contiene, previamente condenados numerosas veces por la Iglesia. Sólo tiene que oír las intervenciones del presente Sínodo reunido en Roma para comprobar sus nefastos frutos.

    Wulfrano:

    Puedo entender su reacción, pero no apruebo su afirmación, La Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana sigue existiendo, en los clérigos y fieles que mantienen la Fe íntegra, el culto apostólico, y la disposición a obedecer a los pastores legítimos, cuando volvamos a tenerlos.

    David:

    Me alegro mucho por el amor que tiene a nuestra santa madre Iglesia.

    El carecer de pastor supremo legítimo desde 1958 sólo faculta para decir la verdad, nada más.

    Me dice que en la biografía de Juan XXIII no hay nada que indique inhabilitación por cisma o herejía. Siento disentir:

    Mons. Roncalli tenía un voluminoso expediente en el Santo Oficio, donde venía claramente probado su proclividad modernista, por la que fue expulsado de su puesto docente en la Universidad de Letrán, y enviado a una ingrata misión en Oriente. Tanto sus frecuentaciones como sus afirmaciones ante numerosos testigos no dejan lugar a dudas sobre sus ideas.

    Le pediría encarecidamente leer la biografía que de él escribió Franco Bellegrandi, llamada Nikitaroncalli.

    Mons. Roncalli se esforzó muy mucho y muy hábilmente en hacer olvidar sus imprudencias de juventud, y en esconder sus verdaderas ideas bajo la apariencia de bonachón e ingenuo párroco de pueblo, y proponiendo lo que él llamaba un “tridentinismo renovado”.

    Una vez elegido, y dadas las inquietudes de los prelados romanos, sabedores de las inclinaciones modernistas y pro-masónicas del personaje, procuró engañarlos con ciertas restauraciones de elementos litúrgicos y ceremoniales, o con la solemnísima firma de la Constitución Veterum Sapientia, sobre el uso del latín, mientras por la otra, demostraba sus intenciones sobrepasando el infranqueable límite de 70 cardenales impuesto por Sixto V, y escogiéndolos entre lo más modernista del clero.

    Ya bien asentado, sin consultar con los cardenales, anunció sorpresivamente el Concilio, como decía él mismo, para que la Curia no pudiera reaccionar.

    Podría seguir desgranado maniobras torticeras durante mucho tiempo, pero sólo recordaré que en su encíclica Pacem in terris, endosó los masónicos y heréticos “derechos del hombre” del año 48, incluido el derecho a la profesión y propaganda de la falsa religión, contradiciendo dos siglos de enseñanzas antiliberales.

    De los Pontífices sucesivos, tenemos discursos y libros enteros previos a su elección.

    Los cardenales no eran idiotas, pero una parte de ellos habían traicionado su misión, otros estaban a por uvas, como buena parte de los españoles, y otros no quisieron creer a los que avisaban de la peligrosidad encubierta de un Roncalli.

    Que juzgamos a posteriori, es evidente, y es lo que supone la práctica de la Iglesia codificada en la Cum ex, es decir, que ya se sabe que los subversivos no van a manifestar su cisma o herejía antes de ser elegidos, sino que procurarán engañar a todo el mundo, hasta que una vez elegidos y firmemente en posesión del puesto, puedan irse quitando la careta. Salvo que el encausado haya cometido alguna torpeza, y dejado algunos indicios, caso de Juan XXIII y demás “papas” conciliares, sólo se puede juzgar a posteriori de las disposiciones del electo previas a su elección.

    Es bien sabido que en derecho, el vicio oculto sólo es constatable, con mucha frecuencia, después de la compra y utilización.

    Del discurso inaugural, vemos que el “ingenuo” y “bonachón” se dsquita de los que le avisaban de los desastres que iba a poner en marcha con el Concilio, y que habían echado para atrás a sus predecesores. Ahora pregunto: ¿Que previsiones se han hecho realidad; las muy optimistas de Juan XXIII y el Concilio, que leídas ahora mueven a risa, cuando no a rabia, o las de los “profetas de calamidades”?

    Si se reconoce al verdadero profeta porque se cumplen sus predicciones, se reconoce igualmente al falso profeta de los loquimini nobis placentia en que sus optimistas profecías resultan ser falsas, y en que gracias a haber adormecido al pueblo, ha llamado la desgracia sobre todo Israel, en este caso la Iglesia.

    “Como si el fin de los tiempos estuviese inminente”, el pérfido sabía perfectamente que estaba citando las palabras de san Pío X, al que odiaba con toda su alma, a ese santo y sabio papa condenador de los modernistas, dotado de espíritu profético, que anticipó, entre otras, la I guerra mundial, el guerrone como decía.

    Por supuesto, un Papa tiene todo el poder para convocar a Concilio cuando estime oportuno, pero si lo hace, poniendo en grave riesgo la estabilidad de la Iglesia, es como si el Rey declara la guerra, debe haber un motivo grave, proporcionado al riesgo que se asume.

    La verdad es que en este caso, no había ningún motivo señalado, ninguna tarea concreta, ninguna urgencia que atender, según palabras del mismo Juan XXIII.

    Los mismos Padres conciliares confesaban que no sabían a qué iban a Roma, y muchos afirmaban que aquello iba a ser un baile de mitras, unos pocos documentos que ratificar, y en Navidad se había acabado ya.

    Y el caso es que al principio, no había posturas enconadas, como dice, eso sólo ocurrió cuando se consumó el engaño, sustituyendo los documentos elaborados cuidadosamente por comisiones especializadas siguiendo las sugerencias durante años, por documentos inclasificables salidos como por ensalmo sabía Dios de dónde.

    Y Juan XXIII sabía todo esto, sabía que los esquemas elaborados por su propia Curia no servirían jamás, que sólo eran un señuelo, mientras que los documentos finalmente aprobados llevaban elaborándose en sitios como la Universidad de Lovaina desde hacía por lo menos diez años.

    Y lo sabía porque el subversivo miembro del MI5 Dom Lambert Beaudoin le informaba puntualmente de los trabajos, desde que Roncalli era Nuncio en París.

    Ya lo creo, que la mayoría de los obispos fueron unos benditos a quienes les comieron la merienda sin enterarse!

    Lea la obra del P. Ralph Wiltgen, el Rhin fluye en el Tíber, y verá cómo se utilizaron todo tipo de técnicas de condicionamiento grupal impensables hasta entonces en un Concilio, para influir en los Padres, y hacerles firmar lo que cada uno de ellos en su escritorio no hubiera firmado jamás.

    Muchos confiesan que firmaron forzados por la autoridad de aquellos que tenían por Papas, y que no se atrevieron a votar contra lo que éstos apoyaban de manera tan visible y manifiesta.

    ¡Ojalá todo fuera infame y herético desde Juan XXIII!

    Porque aunque sería una situación terrible, al menos estarían más claras las líneas divisorias.Pero no, los usurpadores tienen que mezclar bueno(al menos aparentemente) con malo, si no, los buenos católicos los habrían desenmascarado mucho más fácilmente. Los pontífices conciliares han sido unos artistas del engaño y el disfraz, en mezclar bien con mal, error con verdad, tradición y modernismo, hasta sembrar una confusión y una perplejidad increíble en los católicos que intentan comprender el sentido profundo de enseñanzas y comportamientos tan contradictorios en unas mismas personas.

    A ese respecto, Benedicto XVI ha sido el más convincente; disfrazado de panzerkardinal, de tradicional defensor de la Fe, que rescata hasta el fanón pontificio, pero que declara por otro lado no corregir nada de lo escrito en sus numerosas obras de teología, sembradas de herejías absolutamente escandalosas.
    Que se dice partidario del rito tradicional, pero se niega a celebrar una sola vez en público con ella.

    En cuanto a los documentos preconciliares, como el CIC 1917, en nuestro favor deponen, que no en el vuestro…

    PD: Creía haber dejado claro lo del nick en otro lado y ocasión.

    Primero, MÉTETE EN TUS ASUNTOS.

    Cualquiera que entra en Internet debe saber que los nicks son precisamente identidades ficticias, y si no lo saben, que aprendan.

    Todo el mundo a quien las siglas sonaban se dieron cuenta de que se referían al P. Antonio, y les era fácil asegurarse de que no había nadie en el Parral con ese nombre.

    Si alguno me ha contactado, lo primero que les he dicho ha sido aclarar el nombre, de modo que no se llamaran a engaño. Todos lo sabían de antemano y lo entendían.

    Ningún jerónimo de los que aún quedan en el Parral se ha quejado, ¿Quién te ha dado vela en este entierro?

    Nunca mejor dicho lo de entierro. Gracias a gentes como tú, y si NBP San Gerónimo no hace un milagro, es a eso a lo que asistiremos en el Parral, al segundo entierro de la gloriosa Orden que renació en nuestro suelo, y que los desvelos y dolores del P. Fr. Antonio de Lugo hicieron sobrevivir hasta aquí.

    Creo que desde el Cielo, o quizás todavía desde el Purgatorio, Fr. Antonio se habrá alegrado de que un pseudo o cuasi-jerónimo prosiguiera la obra que él había empezado, y quede alguien que no se ha olvidado de lo que él se esforzó en restaurar, sin que los lobos conciliares se lo permitieran.

    Si no soy jerónimo, es porque lo que retiene el copyright de tal se parece muy poco a lo que sus áureos historiadores nos cuentan de ella.

    Una imagen vale más que mil palabras: Comparen lo que era la iglesia del monasterio del Parral antes del Concilio, con lo que es después de la “restauración” posconciliar. Unos jerónimos imbuidos del espíritu y tradiciones de su Orden jamás hubieran permitido esa adulteración.

    Ha hecho mucho más daño la “renovación” conciliar, que la Desamortización y el abandono y cuasi ruina subsiguientes.

    ¿Podría un verdadero jerónimo dejar vacío el coro alto donde se santificaron tantas generaciones de santos religiosos cuyas vidas nos relata un Fr, José de Sigüenza? Por cierto que no.

    He sido monje durante buena parte de mi vida, y tengo todo lo necesario para ser sacerdote. Si no lo soy en un monasterio jerónimo, es porque imitando a NBP San Jerónimo, sé que un católico no debe entrar en un lugar donde la Fe íntegra no se mantiene, por no hablar de la liturgia auténtica de la Iglesia Romana, cuyos fundamentos ayudó a poner, y que han desaparecido con la nueva liturgia bugniniana.

    Quiero creer que a los monjes del Parral, y en particular a los que tomaron la escandalosa decisión de abandonar Yuste les anima la buena intención, y que se ven presos de una situación que ellos no han escogido, pero deben entender la grave responsabilidad que tienen ante España y toda la Iglesia.

    Como reproche y acicate, y aunque muy indigno de ello, conservaré el seudónimo, aldabonazo de conciencias dormidas, y consuelo de afanes afines…

    Me gusta

    • Vamos a ver. Es que se sacan tantos temas que es difícil contestar. Si quiere nos centramos en uno y debatimos lo que quiera. Lo que más me afecta es que hable así del Parral.

      En el coro alto del Parral hace mucho frío. Es la iglesia más gélida que conozco. Una misa del gallo o una vigilia Pascual de varias horas es demoledor. Pretender que monjes, la mayoría mayores, recen tantas horas allí el Oficio es, por decir algo suave, desconsiderado. ¿Es que el Oficio es menos pío si se reza en una Capilla no tan gélida? ¡Y para llegar al coro alto hay más de 60 escalones!

      ¿Estás seguro de que ningún monje jerónimo se ha quejado de lo del uso de OSH? ¿Del todo? Sí que tengo vela en el entierro, así como he ido a varios entierros de jerónimos, así como al del P. Lugo, así como lo asistí en su ancianidad: le llevé la comida a su celda, le ayudé a vestir, a lavar,…¡Sí que tengo vela! He sido hermano de su comunidad, así que sé bien quien fue el padre Antonio, sé bien lo que pensaba, he estado con él en recreos horas y horas (era muy monologuista), y aunque se quejaba de varios temas conciliares, kikos, etc, nunca habló tan despectivamente de Juan XXIII o a Pablo VI de la manera que aquí se hace y nunca tuvo un espíritu cismático. Así que hablar de “afanes afines”… pues él no fue así.

      Seguro que desde el Cielo intercede por la Orden que necesita oraciones, no otras cosas.

      Aparte de esto me parece que atacas muy injustamente a los jerónimos.
      La comunidad del Parral está muy limitada en cuanto efectivos. A cualquier Orden actual le resulta duro emprender lo que sea dada la escasez vocacional. Se hace lo que se puede por mantener una vida monástica lo más digna posible. También pasó esto tras la guerra civil en los jerónimos, ¿no? ¿Eran menos fieles entonces? Quedaron cuatro gatos en el Parral y aún así la Orden resistió (hay que reconocer la pujanza que en esos años de vacas gordas capitaneó el P. Lugo). Decir que actualmente es un lugar sin fe es inmerecido (en esos términos sólo puede hablar Dios, que es quien puede escudriñar las almas). Esa fe es precisamente lo que impulsa a seguir a Dios lo mejor que se puede, con las torpezas, pecados y manías propias de cualquier persona.

      Idealizar la época del P. Sigüenza o incluso antes, es eso, una idealización del pasado, un bonito recuerdo de cientos de monjes, decenas de monasterios maravillosos, y un poder que ayudaba material, pero no espiritualmente, a los religiosos. ¿Pasado esplendoroso? También entonces eran pecadores. Él mismo nos cuenta hechos penosos en sus crónicas y no es de extrañar, pues debe entenderse que entra en la condición humana (le recuerdo que la Orden se fundó en una época en que el papado se encontraba exiliado en Aviñón, así que también había entonces sus más y sus menos) ¿Eran mejores los obispos de entonces, los Papas, los religiosos? Pues claro que no, y pecados más escandalosos había en muchos casos. ¿Y no había herejías? Pues también, fíjese en la época del mismo Sigüenza: la Reforma, el Calvinismo,…etc

      ¿Debemos conformarnos? Pues tampoco, ir caminando y levantarnos si caemos. ¿Intentar ser fieles? Pues claro, faltaría más. Alabo la preocupación en la ortodoxia y el celo doctrinal de esta web, pero ir escudriñando cualquier texto del Magisterio hasta la última coma, ir buscando el pecado en el hermano, ir dando caña a diestro y siniestro es profesionalizarse en la búsqueda de errores y perder energía para otras cosas con más interés.

      Cisma no, ¡por favor! Hay que buscar la unión.

      Un saludo

      Me gusta

  13. Estimado David:

    Gracias por contestar a mi comentario, procuraré dar satisfacción al suyo en toda la medida de lo posible.

    Bien sé lo que es estar en Maitines en una iglesia helada, sobre todo durante las noches de invierno. Como lo sabían los jerónimos desde su misma fundación, sin que dejaran nunca de acudir al coro, que como sabe, duraba un mínimo de ocho horas cada día.

    Es verdad que se dispensaba de una parte de la asistencia a los monjes mayores, y puedo entender perfectamente que éstos participen del Oficio en la capilla de la enfermería, o incluso desde una tribuna con calefacción.

    No sé si el Oficio será menos pío, pero desde luego, es mucho menos penitente rezar en una capillita con buena calefacción, que en su sitio propio, con la solemnidad característica y estatutoriamente obligatoria de la Orden.

    Ya decía el P. Sigüenza, “Sin perdonar las noches más heladas y tempestuosas, salían de allí con los pies hechos hielo, ejercicio tan santo como penitente…”

    Las mejores penitencias son las que nos vienen señaladas por nuestro deber de estado. El de una madre que se levanta por la noche para amamantar a su hijito, el del soldado que hace guardia en el frío o el calor, etc…

    El deber del monje es cantar el Oficio no en cualquier lado, sino precisamente en el coro de la Iglesia al servicio de la que se halla. Lo mismo que los canónigos deberían cantar el Oficio en el coro de sus catedrales, y no en una capillita bien caliente…

    Me dirá que la situación actual de los monjes del Parral lo hace inviable, por los muchos años de la mayor parte de la comunidad. Y pueda ser verdad.
    Pero, ¿Lo era en los años 60? Cuando destrozaron el interior de su iglesia?

    El P. Antonio ha recorrido el mismo camino que muchos de nosotros, adquiriendo de manera muy paulatina, y no sin retrocesos, dudas y temores, un conocimiento cada vez más ajustado a la realidad de lo que suponía la Revolución conciliar. Evidentemente, no todos llegan a conocer o entender las realidades más duras, como lo es el llegar a la seguridad de que no tenemos Papa ni poder de jurisdicción ordinaria en acto, y como es también darse cuenta de que las órdenes sacerdotales o episcopales conferidas por el nuevo rito son inválidas.

    No sé exactamente en qué punto podía encontrarse el P. Antonio, pero tenga en cuenta que no todo lo que descubrimos, lo hemos ido contando por ahí, a riesgo de escandalizar innecesariamente a los que aún no estaban en condiciones de entenderlas. Ahora seguro que las conoce, y agradece que haya sitios en español donde se puedan manifestar.

    De ningún modo pretendo juzgar a nuestros hermanos del Parral. Entiendo perfectamente lo difícil que es perseverar en sus condiciones actuales,y que sin duda querrían hacer muchas cosas que son muy difíciles o imposibles.

    Más bien les agradezco todos los esfuerzos que hayan ido haciendo en estos años.

    Menos todavía he pretendido que no tuvieran Fe. Supongo que ellos seguirán las novedades conciliares con el convencimiento de que están obedeciendo a la Iglesia, y me hago cargo de la dificultad en la que se encuentran a la hora de enterarse del verdadero estado de las cosas. Yo mismo y muchos otros, hemos pasado por ahí, así que no podemos menos que comprenderlos.

    Pero eso es el fuero interno. En el fuero externo, visible y jurídico, los católicos adherentes a la iglesia conciliar ya no pertenecen a la Iglesia Visible, aunque si lo están de buena Fe, todavía siguen siendo católicos en su fuero interno, y siguen perteneciendo al alma de la Iglesia.

    La mayor parte de los católicos se hallan en estado de cisma o herejía material, pero no formal, porque la mayor parte de ellos ignoran todo o casi todo lo que ha ocurrido en su Iglesia desde hace 50 años.

    Evidentemente, no los vamos a tratar como si fueran culpables de herejía formal, cuando sabemos que harto tienen con luchar con las armas que tienen a su alcance para mantener su Fe y al menos un mínimo de vida cristiana en medio de un mundo depravado, y que se ha vuelto loco.

    Yo no idealizo nada. El mismo P. Sigüenza es tan buen historiador porque junto a lo bueno y glorioso, no teme contar lo menos bueno, o incluso escandaloso, para enseñanza y escarmiento de sus hermanos presentes y futuros.

    Pero sí señala el espíritu de la Orden, hacia el cual, por mucho que las situaciones concretas nos lo dificulten, hay obligación de tender, en la medida de lo posible y razonable.

    Y eso es lo que reprocho, aunque indigno y sin títulos, no sólo a nuestros hermanos jerónimos, sino a la generalidad de los religiosos en España.

    Las Constitucions, estatutos, extravagantes y rollos no son un bonito recuerdo, son la normativa de la que se extrae el espíritu y la manera concreta de ser jerónimo, ayer, hoy y siempre.

    Eso de que el poder material no ayudaba al espiritual, lo dirá Ud. De toda la historia se desprende precisamente lo contrario, y forma parte prístina del espíritu jerónimo el no ser una “religión mendicante”.

    Y sí. por supuesto, eran pecadores, pero a diferencia nuestra, tenían celo santo por la verdadera Fe, por el culto legítimo de la Iglesia Romana, por el auténtico espíritu de su Orden, cosa que ahora, al menos por lo que aparece por de fuera, no existe, al menos en la misma medida.

    Y sí, sin lugar a dudas, los Papas, los obispos, demás clérigos, y señaladamente los religiosos, eran en conjunto y media harto mejores que nosotros, incluso en sus épocas de declive.

    Por poner un ejemplo, aunque fuera verdad todo lo que se le achaca calumniosamente, un Alejandro VI era infinitamente mejor y preferible que un JPII o un Benedicto XVI. Porque él, al menos, seguía siendo católico, procuraba ayudar con su poder a todos los que deseaban mejorar su vida, y hacer monasterios y conventos más fervorosos, o a los obispos que querían reformar sus diócesis, o a los Reyes que querían reformar sus reinos.

    Él, al menos, limpió sus estados de la mala raza de ladrones y bandoleros, señores desaprensivos y judíos usureros, usurpadores de sus estados y herejes conciliaristas, bujarrones y abusadores, mientras desde Juan XXIII, se ha estado encubriendo a los clérigos pederastas, achacando a los padres las culpas si se atrevían a denunciarlos.

    En sus tiempos, un P. Antonio de Lugo hubiera recibido ayuda, no como con la Roma conciliar, que ha forzado hasta a los cartujos a reformar completamente sus Constituciones y liturgia.

    Un arzobispo Carrillo o un cardenal Mendoza podían tener hijos sacrílegos, u otras debilidades, pero al menos, procuraban cumplir sus deberes eclesiásticos, y que sus diócesis fueran bien gobernadas, aparte de fomentar todo lo bueno que en ellas encontraban, como nuestros monasterios, por ejemplo.

    Los actuales no hacen nada de ésto, dejan crecer la herejía y el vicio, perecer la Fe y el culto, arruinarse las iglesias y conventos, mientras favorecen malas hierbas como kikos, cucas de Lerma y oteas varias especies de enredaderas.

    Y cuando se presenta alguna iniciativa que les solicite, aunque sea una triste Misa tradicional al mes, por parte de un numeroso grupo de respetables y obedientes laicos, los desprecian y despiden con cajas destempladas, con la excusa de que “No se van a cargar con un problema más”.

    No digamos nada si es una comunidad religiosa la que quiere recuperar la liturgia tradicional…

    Ahí está la gran diferencia: Nosotros, aunque grandes pecadores, procuramos seguir siendo católicos, no sólo de boca, sino obedeciendo lo que la Iglesia manda en Fe, culto, y disciplina, mientras que esos prelados y clérigos conciliares, incluso aparentando santidad, desprecian lo mandado o prohibido por la Iglesia Romana, demostrando que ya no le pertenecen, y sin que puedan alegar ignorancia o buena fe, PORQUE ELLOS TIENEN OBLIGACIÓN DE SABER.

    No hace falta escudriñar los textos del “magisterio” conciliar. Los mismos encausados han confesado espontáneamente, y numerosas veces, su intención perfectamente consentida de alejarse de la enseñanza y obediencia de la Iglesia. A confesión de parte, relevo de prueba.

    ¿Quién es el cismático? Aquél que se “aleja de manera impresionante del Magisterio infalible, definitivo y estrictamente obligatorio de la Iglesia”, como advertían los cardenales Ottaviani y Bacci a Pablo VI, aquél que sienta unos principios antilitúrgicos previamente condenados, y que sabe perfectamente que van a producir la corrupción de toda liturgia tradicional? ¿Aquél que scienter et volenter viola una norma irreformable como la decretada por Sixto V?

    O aquél que simplemente obedece lo que la misma Iglesia ha ordenado y practicado desde siempre, y que ha quedado recogido para siempre en una Bula ad hoc, accesible para quien quiera enterarse?

    “Perder energía para otras cosas de mayor interés” ¡La guinda!

    O sea, que en este “Año de la Fe”, hay cosas mejores que hacer que procurar permanecer fieles a la Fe sin mancha de la Inmaculada Esposa de Cristo, precisamente cuando nuestro barco se encuentra bamboleado por una de las más furiosas tormentas que haya conocido, por un auténtico diluvio de errores elaborados precisamente con el fin de hacerle perder esa Fe.

    ¿No sabe que sin la Fe, no se puede agradar a Dios, ni pertenecer a la Iglesia, ni salvarse?

    Ni siquiera el verdadero Bien Común natural y temporal puede alcanzarse fuera de la Fe.

    Precisamente hoy, no hay nada más urgente que la defensa de la verdadera Fe. Creo que NBP San Jerónimo estaría plenamente de acuerdo.

    “Buscar la unión”. ¿Pero no sabe que como decía Pio XI, esa unión no hace falta buscarla, porque ya existe en la inconsútil e irrompible unidad del Cuerpo de Cristo?

    Si queréis unión, id allí donde se encuentra la fuente, en la Iglesia Romana, de la que pérfidos engañadores os han separado.

    Nosotros no necesitamos de “hermenéuticas de la continuidad” para sabernos unidos en el seno de la Madre Iglesia, vosotros, al parecer, sí.

    Me gusta

  14. Me alegro que me haya contestado con buen tono. He leído con atención su mensaje y aunque puedo entender su postura e ideas y el celo por la ortodoxia (lo cual es alabable sin dudas), permítame discrepar en el modo y fondo de ser fiel.

    Creo que son buenas estas conversaciones, y si de estos días de entrar aquí he aprendido algo es el intentar comprenderos. Sigo sin estar de acuerdo en las formas y el alcance de lo que aquí suele proponerse. ¿Que haya habido excesos y cierta incoherencia en algún punto? Pues a lo mejor alguno, puede ser, pero el sedevacantismo o esos epítetos tan fuertes a los últimos Papas se salen de madre. Comprended que pueden herir, y mucho. Y además no es serio para un debate.

    Hoy estoy liado y tengo poco tiempo. Ya me meteré aquí otro día

    Un saludo.

    En lo del coro

    Me gusta

  15. Para Sr. Frysgo.

    El Syllabus de errores fue redactado por Pio IX en 1864 no por San Pio X. Es un elenco donde se recogen 80 proposiciones ya condenadas en otras encíclicas y documentos de los Papas, incluso del Concilio Vaticano.

    Saludos.

    María

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s