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LOS PAPAS SOBRE EL FALIBILISMO


Este es un comentario del post ¿Errores en la doctrina de los papas?. La cuestión que se ventila es el falibilismo, aquélla doctrina que sólo admite infalibilidad pontificia en el magisterio que llaman ex-cathedra. En ella está involucrada la opinión que sostiene que los papas en su magisterio ordinario pueden enseñar errores, y también en sus enseñanzas como “doctores privados” o tenerlos en sus creencias personales (contra la indefectibilidad de los papas). Los errores contra la Fe son herejías cuando niegan enseñanzas obligatorias del magisterio.  Por eso los errores contra la fe , simpliciter, admiten diversos grados.

Fray Eusebio de Lugo

Puesto que nuestros adversarios, partidarios de la nefanda opinión según la cual el Papa puede errar en su Magisterio público, y no sólo eso, sino que según ellos, el Concilio Vaticano I restringiría la infalibilidad sólo a ciertos pronunciamientos solemnes, les pongo aquí unos cuantos textos, para que vean que los Papas no admitían ninguna de las limitaciones que ésos ponen a su infalibilidad:

Incidentalmente, y puesto que ni siquiera se han dignado responder a las invencibles pruebas filosóficas aducidas en favor de la indefectibilidad de la Fe petrina, fundamento de la infalibilidad absoluta del Papa, prefiriendo sin duda los textos fuera de su contexto, les traigo aquí con qué recuperar ese contexto, de modo que vean que la creencia en que la Fe personal de Pedro nunca incurriría no ya en herejía, sino simplemente en error contra la Fe o la moral existe mucho antes de la definición de 1870, y para nada ha sido limitada por ella, lo mismo que la infalibilidad del mismo Papa en su enseñanza pública.

Qui Pluribus, de Pío IX, sobre la Fe y la religión:
La Iglesia, maestra infalible.

De aquí aparece claramente cuán errados están los que, abusando de la razón y tomando como obra humana lo que Dios ha comunicado, se atreven a explicarlo según su arbitrio y a interpretarlo temerariamente, siendo así que Dios mismo ha constituido una autoridad viva para enseñar el verdadero y legítimo sentido de su celestial revelación, para establecerlo sólidamente, y para dirimir toda controversia en cosas de fe y costumbres con juicio infalible, para que los hombres no sean empujados hacia el error por cualquier viento de doctrina. Esta viva e infalible autoridad solamente existe en la Iglesia fundada por Cristo Nuestro Señor sobre PEDRO, como cabeza de toda la Iglesia, Príncipe y Pastor; prometió QUE SU FE NUNCA HABÍA DE FALLAR, y que tiene y ha tenido siempre legítimos sucesores en los Pontífices, que traen su origen del mismo PEDRO sin interrupción, sentados en su misma Cátedra, y herederos también de su doctrina, dignidad, honor y potestad. Y como donde está PEDRO allí está la Iglesia (S. Ambrosio, in Ps. 40, 30 (Migne PL. 14, Colec. Conc. 6, col. 971-A 1134-B)), y PEDRO habla por el Romano Pontífice (Concilio de Calcedonia.. Actio 2 (Mansi Collec. Gonc. 6, col. 971-A)), y vive siempre en sus sucesores, y ejerce su jurisdicción (Concilio de Efeso Actio 3 (Mans. Collec. Canco 4, col. 1295-C)) y da, a los que la buscan, la verdad de la fe (S. Pedro Crisólogo Epist. ad Eutychen (Migne PL. 52, col. 71-D)). Por esto, las palabras divinas han de ser recibidas en aquel sentido en que las tuvo y tiene esta Cátedra de SAN PEDRO, la cual, siendo madre y maestra de las Iglesias (Concilio de Trento sesión 7ª, De baptismo. canon III (Mansi. Callo Canco 33, col. 53)), SIEMPRE ha conservado la fe de Cristo Nuestro Señor, íntegra, intacta. La misma se la enseñó a los fieles mostrándoles a todos la senda de la salvación y la doctrina de la verdad incorruptible. Y puesto que ésta es la principal Iglesia de la que nace la unidad sacerdotal (S. Cipriano Epist. 55 al Pontíce Cornelio (Migne PL. 3, Epist. 12 Corn., col. 844-845)), ésta la metrópoli de la piedad en la cual radica la solidez íntegra y perfecta, de la Religión cristiana (Cartas sinod. de Juan de Constantinopla al Pontífice Hormisdas y Sozom. Historia lib. 3, cap. 8), en la que siempre floreció el principado de la Cátedra apostólica (San Agustín. Epist. 162 (Migne PL. (Epist. 43, 7) 33, col. 163)), a la cual es necesario que por su eminente primacía acuda toda la Iglesia, es decir, los fieles que están diseminados por todo el mundo (San Ireneo. lib. 3, Contra herejes, cap. 3 (Migne PG. 7-A, col. 849-A)), con la cual el que no recoge, desparrama (S. Jerónimo, Epist. 15, 2, al Papa Dámaso (Migne PL. 22, col. 356)), Nos, que por inescrutable juicio de Dios hemos sido colocados en esta Cátedra de la verdad, excitamos con vehemencia en el Señor, vuestro celo, Venerables Hermanos, para que exhortéis con solícita asiduidad a los fieles encomendados a vuestro cuidado, de tal manera que, adhiriéndose con firmeza a estos principios, no se dejen inducir al error por aquellos que, hechos abominables en sus enseñanzas, pretenden destruir la fe con el resultado de sus progresos, y quieren someter impíamente esa misma fe a la razón, falsear la palabra divina, y de esa manera injuriar gravemente a Dios, que se ha dignado atender clementemente al bien y salvación de los hombres con su Religión celestial.

(Y digo yo, ¿qué más quieren los falibilistas, después de tales palabras, donde reduce a polvo las fábulas de un Papa que puede caer en el error como doctor privado, o las que pretenden que algún Papa ha errado?
Si los Papas heredan todo lo que tuvo Pedro, ¿Se atreverán a sostener, al modo protestante, que la Fe indeficiente de Pedro, puede sufrir mengua, aunque sea mínima en sus sucesores?)

Nostis et nobiscum, de Pío IX, a los obispos de Italia:

La devoción hacia la cátedra de Pedro.

Todos los que a vuestro lado cooperan a la defensa de la Fe, encaminarán especialmente sus esfuerzos a imprimir, conservar y grabar profundamente en las almas de sus fieles la devoción, veneración y respeto a esta suprema Sede de Pedro, en cuyos sentimientos en tanto grado sobresalís vosotros, Venerables Hermanos. Recuerden, pues, los pueblos fieles, que aquí es donde vive y preside en la persona de sus sucesores, Pedro el Príncipe de los Apóstoles (7), de cuya dignidad participa también su indigno heredero (8). Recuerden que en esta INEXPUGNABLE cátedra de Pedro puso Cristo N. S. el fundamento de su Iglesia santa, dando a Pedro las llaves del reino (9) de los cielos (10), y por esa causa, en fin, oró a fin de que NO DESFALLECIERA SU FE, y le mandó que en ella confirmase a sus hermanos (11); de este modo el Romano Pontífice sucesor de Pedro posee el primado universal en todo el mundo, es el Vicario de Cristo y la cabeza de toda la Iglesia, el Padre y Doctor de todos los cristianos (12).

En la conservación de esta unión y obediencia de los pueblos al Romano Pontífice se halla sin duda el camino más corto y directo, para mantenerlos en la profesión de la verdad católica. En efecto, no es posible rebelarse contra ninguna verdad católica, sin rechazar juntamente la autoridad de la Romana Iglesia, en la cual se encuentra la sede del IRREFORMABLE magisterio de la fe, fundado por el Redentor divino, y en la cual, por lo mismo, se ha conservado SIEMPRE la tradición que nace en los Apóstoles. De aquí es que los antiguos herejes y los protestantes modernos cuyas opiniones, por otra parte, están muy discordes, trabajen tan a una en impugnar la autoridad de la Sede Apostólica, a la cual JAMÁS, por ningún artificio ni maquinación, lograron inducir a tolerar UNO SÓLO de sus errores. Tampoco los enemigos actuales de Dios y de la humana sociedad, no dejan nada por mover para apartar a los pueblos de Italia de Nuestro servicio y del de esta Santa Sede; en la seguridad de que sólo entonces les será posible contaminar a Italia con la impiedad de su doctrina y con la peste de sus nuevos sistemas.

(Qué, ¿Con quién se quedan, con los herejes y enemigos de la Iglesia aludidos más arriba, esos que se rebelan contra la autoridad de la Santa Sede, o toman al pie de la letra, como suenan, las palabras del Papa?)

Per tristissima; Pio IX, marzo 1873, contra los sembradores de errores disfrazados de virtud, y que dividen a los fieles y debilitan su combate, sirviendo, tal vez sin advertirlo, a sus peores enemigos, como los falibilistas de hoy.

PER TRISTISIMA (Fragmento): sobre las doctrinas “católico-liberales

PÍO IX Carta a los miembros del Circulo San Ambrosio de Milán, 6 de marzo de 1873

Si bien los hijos del siglo son más sagaces que los hijos de la luz (Lc 16,8), sus astucias y violencias hubieran tenido menos efecto sin la ayuda ofrecida por muchas manos amigas de la grey católica. No hubiera servido, como ellos querían, unirse al mismo carro, esforzarse en unir la luz y las tinieblas y hacer participar a la iniquidad con la justicia, gracias a las doctrinas que han dado en llamarse católico-liberales y que fundadas en los principios más perniciosos, dieron ventajas al poder laico en el mismo momento en que éste se insertaba en el dominio espiritual, inclinando el espíritu a la sumisión, o por lo menos a la tolerancia ante las leyes más inicuas, como si no estuviere escrito que “para nada pueden servir dos maestros” (Lc 16,13).

Esta clase de gente es, sin duda alguna, más peligrosa y dañina que los enemigos declarados, porque sin llamar la atención y sin, tal vez, ponerse en guardia, se prestan a las maniobras de estos últimos. Por otra parte, manteniéndose de este costado del límite de opinión netamente condenado, dan la impresión de una irreprochable probidad doctrinaria y atraen a los imprudentes amantes de la conciliación, engañando a la gente honesta que rechazaría un error declarado. Es así como dividen los espíritus, rompen la unidad y debilitan las fuerzas que deberían oponerse unidas al adversario.

(Aplíquense el cuento los que propalan doctrinas perversas y muchas veces condenadas, yendo a rebuscar en las obras de Bossuet , como la Defensa de la declaración de 1682, armas con las que combatir la Sede Apostólica, cuando su mismo autor no se atrevió a publicar en vida la enorme sarta de perversidades en la que han ido a hozar los lefebvrianos y otros herejes y maestros de herejes!)

ETSI MULTA, de Pío IX, sobre las persecuciones en diferentes países como Alemania o Suiza, hablando de los viejos católicos, negadores de la infalibilidad e indefectibilidad de la Iglesia, las dos manando del Papa:

“Y en efecto, lo que pretenden estos desgraciados hijos de la perdición, se hace patentísimo ya por otros de sus escritos, ya principalísimamente por el que recién se acaba de publicar, impío y desvergonzado escrito por el que ellos han constituido su pseudo obispo. Puesto que corrompen y pervierten la verdadera potestad de jurisdicción en el Romano Pontífice y en los Obispos, sucesores de San Pedro y los Apóstoles, la que así transmiten al pueblo, o como ellos dicen, a la comunidad, obstinadamente rechazan e impugnan el magisterio infalible, ya del Romano Pontífice, ya de toda la Iglesia docente, y contra el mismo Espirito Santo prometido por Cristo a su Iglesia para que permaneciera con ella hasta el fin de los tiempos, afirman con increíble audacia, que el Romano Pontífice, hasta los Obispos, los sacerdotes, y el pueblo reunido con El en unidad y comunión de fe, cayeron en herejía cuando aprobaron y profesaron las definiciones del Ecuménico Concilio Vaticano; Por lo mismo niegan la indefectibilidad de la Iglesia, y con tremenda blasfemia afirman, que la misma ha perecido en todo el mundo y en consecuencia su cabeza visible y los Obispos han dejado de existir; de donde se impone la obligación de restaurar el legítimo episcopado en su seudo – obispo, quien no entrando por la puerta sino por los muros del redil, como ladrón y salteador, se vuelve en contra de la misma cabeza de Cristo.
 Nada podrá el infierno contra la Iglesia de Cristo.

A pesar de todo, estos infelices, que socavan los fundamentos de la Religión Católica, que confunden todas sus notas y propiedades, que tan múltiples y nefandos errores han cometido, o para mejor decir, sustraído de la vieja despensa de los herejes, revestidos a su modo, los han presentado a la luz pública, no avergonzándose de llamarse católicos. Más aun, “viejos católicos”, cuando por su novedad y clase de doctrina se despojan por completo de las notas de antigüedad y catolicidad. Con más derechos ahora que otrora por medio de San Agustín contra los Donacianos, se levanta la Iglesia expandida ya por el mundo universo, a la que Cristo Hijo de Dios vivo edificó sobre piedra: contra la que no podrán las puertas del infierno , y con la cual. El mismo que afirmó de sí poseer toda potestad en el cielo y en la tierra, prometió permanecer TODOS LOS DÍAS hasta la consumación de los siglos. Clama la Iglesia a su esposo eterno ¿Que acontece, pues no entiendo, que los que se apartan de mí se quejan contra mí? ¿por qué los perversos se esmeran en perderme? Dímelo pues afirman; fue pero ya no es, ellos decantan: se han realizado las Escrituras todos los pueblos se han convertido, pero apostató y pereció la Iglesia de todas las gentes. Pero a la Iglesia fue manifestando que NO SALIÓ FALLIDA LA ORACIÓN (De Nuestro Señor), ¿Cómo se lo reveló? “He aquí que yo estaré todos los días hasta la consumación de los tiempos” (Mt 28,20), Impulsada por vuestras voces y por vuestros erróneos pensamientos, se vuelve a Dios preguntando sobre la brevedad de sus días; y encuentra que el Señor le dice: “He aquí que yo estaré todos los días hasta la consumación de los tiempos” (Mt 28,20). Pero vosotros decís: de nosotros se dice que estamos y estaremos hasta la consumación de los tiempos. Sea entonces preguntado el mismo Cristo: Y este evangelio, nos dice, será predicado por todo el mundo, como testimonio para todos los pueblos, y entonces vendrá el fin (Mt 24,14 Mc 13,10). Por lo tanto hasta el final de los tiempos permanecerá la Iglesia entre todos los pueblos. Mueran pues los herejes, pierdan lo que tienen, y se den cuenta de que son como si no existieran.

(Esto para los que pretenden que la Iglesia puede aprobar nefandades como las de la Revolución conciliar, y los “papas” y “obispos” de esa nueva “iglesia conciliar” nacida del luciferiano pentecostés roncalliano ser legítimos, seguir siendo la Iglesia de Cristo, mientras se desprecia y se tienen por locos y herejes a los que creen en las promesas de Nuestro Señor, y profesan que la Iglesia verdadera no puede ni cambiar ni fallar, aunque sea en una iota, de su Magisterio.)

DIVINUM ILLUD, de León XIII, sobre el Espíritu Santo:

Aquí, hablando de su obra en la Iglesia:

Y entonces los apóstoles descendieron del monte, como escribe el Crisóstomo, no ya llevando en sus manos como Moisés tablas de piedra, sino al Espíritu Santo en su alma, derramando el tesoro y fuente de verdades y de carismas(25). Así, ciertamente se cumplía la última promesa de Cristo a sus apóstoles, la de enviarles el Espíritu Santo, para que con su inspiración completara y en cierto modo sellase el depósito de la revelación: «Aún tengo que deciros muchas cosas, mas no las entenderíais ahora; cuando viniere el Espíritu de verdad, os enseñará toda verdad»(26). El Espíritu Santo, que es espíritu de verdad, pues procede del Padre, Verdad eterna, y del Hijo, Verdad sustancial, recibe de uno y otro, juntamente con la esencia, toda la verdad que luego comunica a la Iglesia, asistiéndola PARA QUE NO YERRE JAMÁS , y fecundando los gérmenes de la revelación hasta que, en el momento oportuno, lleguen a madurez para la salud de los pueblos. Y como la Iglesia, que es medio de salvación, ha de durar hasta la consumación de los siglos, precisamente el Espíritu Santo la alimenta y acrecienta en su vida y en su virtud: «Yo rogaré al Padre y El os mandará el Espíritu de verdad, que se quedará SIEMPRE con vosotros»(27). Pues por El son constituidos los obispos, que engendran no sólo hijos, sino también padres, esto es, sacerdotes, para guiarla y alimentarla con aquella misma sangre con que fue redimida por Cristo: «El Espíritu Santo ha puesto a los obispos para regir la Iglesia de Dios, que Cristo adquirió con su sangre»(28); unos y otros, obispos y sacerdotes, por singular don del Espíritu tienen poder de perdonar los pecados, según Cristo dijo a sus apóstoles: «Recibid el Espíritu Santo: a los que perdonareis los pecados, les serán perdonados, y a los que se los retuviereis, les serán retenidos»(

Referente a la indefectibilidad de la Fe de Pedro viviente en sus sucesores:

Inocencio III en la carta apostólica “Sedis primatus” (12 de noviembre de 1199), citando el texto de Lucas 22, 32 y comentándolo así: “El Señor insinúa claramente que los sucesores de Pedro no se desviarán NUNCA de la fe católica sino que más bien ayudarán a volver a los desviados y afianzarán a los vacilantes” (DS 775).

¿Qué más quieren para rendirse a la evidencia?

Siempre, nunca, jamás, etc… Si las palabras tienen todavía un significado estable, y les queda algo de Fe católica, reconozcan que el Espíritu Santo INMUNIZA a los Papas de todo error en Fe y Moral, no sólo en su magisterio público, sino también en su fe personal, de modo que jamás en ningún caso sea posible decir que los súbditos tienen algún motivo de fe para rebelarse contra el Soberano Póntífice, y que jamás en ningún tiempo, pueda apelarse de su juicio y tribunal a otro, como el Concilio, o el consenso de la Iglesia, que es precisamente la razón por la que se redactó la Constitución Pastor Aeternus, con esas palabras finales: EX SESE, NON EX CONSENSU ECCLESIAE.

Si se reconoce infalibilidad absoluta a la Iglesia, hay que reconocer exactamente la misma al Sumo Pontífice, puesto que ha sido constituido por Nuestro Señor como principio, fundamento y fuente de esa misma infalibilidad e indefectibilidad de la Iglesia.

Si no se le reconoce, sino sólo condicional, entonces, ésa ya no es la Iglesia de Cristo, sino la de los veterocatólicos, contra la que sí pueden las puertas del infierno.

TIMETE DEUM, ET DATE ILLI HONOREM, ET NE JUDICETIS ILLE MENTITUS EST NOBIS, AUT ILLE DECEPISSE NOBIS, AUT FORTASSE, IMPOTENS SIT!

8 replies »

  1. Estimado señor. Me gustaría que se limitara a comentar el post. La pregunta que hace se refiere a nuestros conocimiento sobre puntos concretos, que en mi opinión, carecen -por ser nuestros- de importancia. El punto a debatir en este post es el falibilismo o infalibilismo del magisterio de los papas. Quizás su pregunta tenga que ver con ello y en este caso le rogaría que la amplíe de manera clara y sencilla, sin involucrar en ella mi particular opinión sobre lo que pregunta.

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  2. El Papa Inocencio III enseñó que la circuncisión perdonaba el pecado original (Dz. 410). Por lo tanto, estuvo equivocado de buena fe. ¿No es así? Según tengo entendido, usted cree que un Papa como persona privada no puede errar en cuanto a lo doctrinario, ni siquiera puede estar equivocado de buena fe. ¿Qué hay de la posición de Juan XXII sobre las ánimas benditas que no ven la visión beatífica hasta después del Juicio universal? Incluso lo enseñó en un sermon. Estuvo equivocado por supuesto. El punto es que un Papa como persona privada sí puede sostener una posición errada sobre una cuestión que aún no se había definido específicamente como dogma.

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  3. Estimado: Sobre la posición de Juan XXII tenemos en el blog una entrada que puede Ud. obtener pulsando la subpestaña “Juan XXII“, que se obtiene debajo de la pestaña “infalibilidad”. Hay una entrada que se titula “La rehabilitación del papa Juan XXII“. Lo que Ud. dice de este papa se demuestra en el extenso post como una absoluta falsedad. E incluso dice quiénes son los que la inventaron. Últimamente son los lefebvristas quienes se han encargado de divulgarla para justificar su errónea posición. Dice el autor:”sobre el papa Juan XXII, y su supuesta herejía, creemos que esta opinión ha sido popularizada por la escuela lefebvriana, que a su vez la toma de historiadores anticatólicos del pasado. Herejes como Calvino y escritores falsarios arrianos, monotelitas, cismáticos griegos, protestantes, galicanos, febronianos, antiinfalibilistas la mantuvieron en vigor“.
    Sobre lo que dice de Inocencio III, que está en el #410 del Denzinger, sobre la circuncisión como equivalente al bautismo en perdonar el pecado original, se lee allí: “originalis culpa remitebatur per circumcisionis mysterium et damnationis periculum vitabatur NON TAMEM PERVENIEBATUR AD REGNUM COELORUM….cerrado hasta la muerte de Cristo“. Luego el sentido es que se perdonaba el pecado original EN CUANTO A LIBRAR DE LA PENA DEL INFIERNO, pero no en cuanto a abrir las puertas del cielo. Lo cual todos creemos,a menos que Ud. piense que todos las personas del A.T. como San José o San Juan Bautista, fueron al infierno. Pues si el pecado original no se perdonara en este aspecto, forzoso es concluir que fueron al infierno. Sin embargo la circuncisión no puede equipararse al bautismo que una vez recibido, por ejemplo en un niño que muere, le abre las puertas del cielo.
    No vale leer una cosa y aplicarla sin el contexto, sin más, a nuestra idea y creer que es un error contra la Fe. ¿Me podría Ud. decir de alguien relevante- teólogo, doctor, etc.. que haya pensado que esta respuesta que se da al Arz.Ymbertum en la carta “Maiores Ecclessiae Causas” haya pensado que esto fuera un error contra la Fe Católica?.

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  4. Si es absouta falsedad, ¿por qué la Enciclopedia Católica (1910) lo incluyó en la sección sobre Juan XXII? Ella dice:

    “Antes de ser elevado a la Santa Sede, él había escrito una obra sobre está cuestión, en donde declaró que las ánimas benditas no ven la visión beatífica hasta después del Juicio universal. Después de ser Papa, él avanzó la misma enseñanza en sus sermones. En esto hubo gran oposición [de parte de], muchos teólogos…”.

    Entonces, aunque él no lo haya publicado en documentos oficiales, sí fue su opinión (errada) respecto a este punto. Por tanto, tenemos a un verdadero Papa que creyó en algo distinto incluso por la mayoría de los teologos. Se dice que antes de morir se redactó de su error. El punto es que él estuvo equivocado incluso cuando fue Papa.

    El error de Inocencio III es que él dice: “originalis culpa remitebatur per circumcisionis” – la circusición perdona [de la palabra “remitir” según el latín] el pecado original. DRAE define “remitir” como: 2. Perdonar, alzar la pena, eximir o liberar de una obligación.

    Librarse del pecado original. Esto está definitivamente errado, ya que el Concilio de Trento definió como dogma (sesión VI, cap. 1, sobre la Justificación) que “ni siquiera los judíos por la letra misma de la Ley de Moisés podrían librarse o levantarse” del pecado original (Dz. 793).

    Luego, tratando del tema del “bautismo de deseo” y como San Alfonso cita Apostolicam, de pres. non bapt., supongamos por el bien del argumento que esa cita viene de Inocencio II o Inocencio III, ¿admitiría que en ese documento contiene una contradicción en términos? ¿Es o no es una contradicción decir: “un presbítero no bautizado”?

    Pueden mostrarse muchos otros ejemplos. Usted está errado tanto en este punto como también por creer en el “bautismo de deseo”. ¿Cómo puede alguien que recibe un “bautismo de deseo” “nacer de nuevo del agua y Espíritu Santo”?

    Un punto final que quiero hacer es que el hecho que un Papa haya aprobado un catecismo no significa que todo lo que dice ese catecismo es infalible. Muchos Papas aprobaron la Summa pero esto no significa que estuviesen igualmente aprobando el error de Santo Tomás respecto a la Inmaculada Concepción. ¿O qué? ¿Va decir también que es “absolutamente falso” decir que Santo Tomás creyó que la Virgen nació con el pecado original?

    No. Usted no tiene la fe católica en absoluto. No tiene fe en Jesucristo ni en su Iglesia. Su problema es que usted cree en el hombre en vez de Dios.

    Sinceramente,
    VC

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  5. Señor: Ud está errado y se aparta de la fe de la Iglesia:
    La Enciclopedia católica yerra muchas veces como lo venimos diciendo en posts anteriores. Por ejemplo cuando dice -en el artículo infalibilidad del papa- que Inocencio III erró. Esto lo hace amputando la cita o sea falsificando. Lea el post “Puede un papa desviarse de la Fe”. También yerra en otras ocasiones.
    Ud. no quiere comprender que lo que dice Inocencio III sobre la circuncisión se refiere como lo dice a continuación a que les libraba a los circuncidados de la pena del infierno. No ha contestado a mi pregunta si sabe de algún doctor o teólogo relevante-no Ud.-que tome la cita de Inocencio III como un error en la -fe. Ud. toma la cita truncada.
    El principal error de Ud. es el de oponerse al bautismo de deseo. Uds. falsifican las citas de Trento y no aceptan el Catecimo Romano, que redactaron los mismos padres del Concilio. Por otra parte de su posición se deriva que toda la Iglesia después de Trento- papas,doctores(3),santos, todos los obispos, místicos, etc.. erraron en la Fe, frente al Concilio Vaticano I que dice en Dei Filius que el magisterio ordinario y universal de la Iglesia (obispos con el papa) es infalible.
    El problema de Ud. es que no es verdaderamente católico sino un pobre apóstata de la Fe. Ud. cree más en Ud. mismo que en la Iglesia fundada por N.S.Jesucristo. El puso en Pedro la piedra que la fundamenta, pero Ud. se aparta miserablemente y se erige Ud. mismo en la piedra de la Iglesia.
    Le he devuelto sus juicios falsos con que me obsequia casi con las mismas palabras. En adelante no será admitido en el blog de ninguna manera: Devita hominem hereticum (San Pablo)
    Sinceramente. Que Dios le ilumine.

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  6. Estimados hermanos de Vaticanocatólico, he leido con atención muchos de los temas de su blog. y al parecer son sumamente elocuentes y diría que son más osados que muchos. pero al final, DESCALIFICAN A TODOS, excepeción hecha de sus doctas personas.
    ¿Cuál es su búsqueda?
    ¿Acaso desmantelar la resistencia a la suma de sus 2 personas, por la vía contraria, el disenso la descalificación de todas sus partes y luego devolverlas a la Roma Apóstata?
    Nadie queda con cabeza en su blog,
    ¿todos iban herrados hasta que vinieron ustedes a traernos la luz?
    ¿Aparte de sus venerables personas nadie está en el camino de la salvación?
    ¿No temen hacer esa clase de juicios?
    Condenan al infierno a quien les viene en gana.
    ¿acaso Dios les dió esa misión?
    Condenar a los infiernos ESO SOLO DIOS, conocer las intenciones de los que así actuan SOLO lo puede saber DIOS, y también El ES EL UNICO QUE PUEDE SABER QUIEN ESTA CONDENADO Y QUIEN SALVO.
    Cualquier mortal y pecador, porque eso somos, por más sabihondo que se pretenda a menos que sea un gran santo y Dios le otorgue una gracia especialisima, está imposibilitado de conocer la condena o la vida eterna de los que nos han precedido.
    Dicen tener un monasterio, ¿quien lo fundó? ¿donde llevaron a cabo sus estudios teológicos?, se atreven a contradecir el Magisterio de Papas, de Santos y demás, y como a ellos no los pueden tachar de herejes, lo hacen con quienes asi han aprendido dentro de la Iglesia, contradicen todo, revuelven todo, y terminan por aconsejar a sus seguidores en asistir a misas Una Cum CON AQUELLOS QUE DETRACTAN COMO HEREJES, y lo defienden a capa y espada, lo que les convierte en verdaderos hipócritas y desconciertan en vez de aclarar a todos los que tales cosas leen.
    ¿De que se trata? ¿Cual es su búsqueda?
    Afirman que los últimos Papas no fueron tales, por mil razones, y ahora se atreven a descalificar también a los verdaderos, juzgan fuera de contexto sin ningún temor.
    Por lo que a mi respecta, estoy completamente segura de que FUERA DE LA IGLESIA NO HAY SALVACION, y creo más en los que dijo Pío XII o Santo Tomás y el Santo Cura de Ars. al respecto PORQUE CREO EN LA INFINITA MISERICORDIA DE DIOS, y yo no ME AREVERÉ A PONERLE COTO A SU BONDAD, ESTOY CONVENCIDA DE QUE LA IGLESIA SIEMPRE HA CREIDO EN ELLO, pues ese ha sido el objetivo de la MISION. ¿Ustedes han dejado, padres, hermanos, para dedicarlo a la predicación de los paganos? ¿Han dado la vida como nuestros Misioneros Mártires? Ellos así creían por ello dejaron toda comodidad porque comprendieron que era una NECESIDAD APREMIANTE EVANGELIZAR PARA LA SALVACION DE LAS ALMAS.
    Porque ese fue el mandato de nuestro Señor, pero de ahí que le pongamos por fuerza bajo nuestra miopia a salvar los que a juicio nuestro deben ser salvados es TITANISMO (medirnos con el Creador)
    DIOS HACE LO QUE QUIERE COMO QUIERE Y CUANDO QUIERE y nosotros HUMILDEMENTE ADORAMOS SUS DIVINAS DISPOCISIONES lo entendamos o no aunque eso rompa nuestros esquemas. (como lo podemos leer en las Glorias de María y en el caso de la judía salvada hay tantos casos en la historia, o si no ¿como es que la Sma. Virgen nos dijos, MUCHAS ALMAS VAN AL INFIERNO PORQUE NO HAY QUIEN ORE NI SE SACRIFIQUE POR ELLAS, muchas almas se salvarán en la medida no solo de la predicación sino de la oración y el sacrificio de los obedientes a los mandatos de la Sma. Virgen María.)
    55:8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos…
    CANTARE PARA SIEMPRE LAS MISERICORDIAS DEL SEÑOR, porque andaba estaba muerto y me volvió a la vida, por las oraciones de tantos que desconozco y sin merito alguno de mi parte.

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