ALL POSTS

LA FALSA REACCIÓN


Es interesantísima la carta que traigo, dirigida  al Sr. Guimaraëns   porque aclara, con la respuesta dada, la dialéctica que se reproduce en ambitos profanos y religiosos entre la Revolución y Contra-Revolución.

Particularmente  esta dialéctica, la vemos reproducida en el ámbito de l enfrentamiento conciliar/tradicionalista, y reprodudida también  a  niveles domésticos entre autores de blogs, sitios webs, firmas etc..

Se trata de aquellos que se oponen eficazmente  a lo que en nuestros  días vemos con asombro que pasa en la Iglesia, que provoca la sana reacción de algunos que son silenciados y marginados por aquellos que en nombre de la piedad, obediencia, prudencia y caridad se amoldan a la situación protestando su ortodoxia pero favorenciendo en el fondo el derribo de los bastiones, en impidiendo cual “perro del hortelano” que se haga algo que salve el Reinado Social de Jesucristo y  la Restauración de ls Iglesia.

Tomado de TIA

Énfasis propios.

image

KASPER Y LA AMBIGÜEDAD

Estimado Sr. Guimaraes,

Hay un interesante e-mail en circulación  (aquí) que informa de que el cardenal Kasper admite que ha habido ambigüedad intencionada en los documentos del Concilio Vaticano II.

En un artículo publicado en L’Osservatore Romano, ha dicho: “Muchas veces, [los padres conciliares] tuvieron que hallar fórmulas de compromiso, en las que, a menudo, las posiciones de la mayoría se situaban junto a las  de la minoría, con el propósito de restringirlas. Por tanto, los mismos textos conciliares tiene una enorme potencialidad conflictiva, abriendo la puerta para ser acogidos selectivamente en favor de cualquier posición. “. ( Cardenal Walter KasperL’Osservatore Romano, 12 de abril de 2013)

Ahora bien, esta es la tesis expuesta por Ud. acerca del Concilio Vaticano IIen su obra “En las turbias aguas del Vaticano II, en la que Ud.propone es exactamente eso, que hubo una ambigüedad deliberada.

Así que mi pregunta es: ¿Por qué esta tesis de Walter Kasper se atribuye también al columnista Michael Davies, y sólo vagamente a “otros tradicionalistas” en lugar de a Ud., que  ya había propuesto antes  la tesis en 1999, según creo, e hizo famosa la expresión del  ”lenguaje ambiguo de los documentos del Concilio ‘?

No me haría la pregunta si el  no reconocer  la  autoría fuera un hecho aislado. Leyendo a  CFN, The Remnant y otros periódicos conservadores, a menudo encuentro citas directas de sus libros, pero nunca hacen referencia a Ud. Parece que hay una ley no escrita de omitir su nombre entre los  escritores conservadores, aunque citen (roben en este caso) su trabajo. ¿Podría Ud. explicar eso?

Mi conclusión es que, como todos ellos transitan a su izquierda, haciendo ciertas concesiones y compromisos, especialmente por su admiración porBenedicto XVI , el Traidor, existe cierto resentimiento contra alguien que no hace concesiones y ofrece análisis claros, concisos  (cosa que falta en la mayoría de ellos )  y equilibrados de la actual situación de la Iglesia. O tal vez sea solamente envidia …

Mis felicitaciones, y disculpas porque su trabajo no reciba el debido reconocimiento,

Viva Cristo Rey!

PH

vaticanoii-aguas2

El  Editor responde:

Estimado Mr. P.H.,

Gracias por sus elogios y por sus lúcidas observaciones. Le ofrezco estas breves consideraciones para responder a su pregunta: ¿Por qué la gente suele boicotear los nombres de los contrarrevolucionarios, incluso cuando utilizan sus obras intelectuales?

En el terreno de la lucha de la Revolución y de la Contra-Revolución (CR) para destruir o salvar a la Iglesia Católica y a los restos de la civilización cristiana, hay dos valiosos aliados de la Revolución: la Falsa Derecha y la Quinta Columna. Estos dos elementos se esfuerzan en aparecer como  laverdadera Contrarevolución en orden a evitar que ésta progrese .

1. La Falsa Derecha la forman quienes tienen algunos puntos en común con el CR, por ejemplo, el estar en contra del comunismo. Sin embargo, a largo plazo, toman posiciones concesivas y reorientan a  las bases, que normalmente no están de acuerdo con la Revolución, para llevarlas otra vez a ella .

La característica de este falso movimiento de derecha en el siglo 20 fue elnazismo en Alemania y sus derivados: el fascismo, petainismo, elfranquismo, el salazarismo, el integralismo, para citar sólo algunos movimientos en Italia, Francia, España, Portugal y Brasil. El nazismo era contrario al comunismo en sus métodos, pero no en sus objetivos, ya que ambos movimientos eran tributarios del socialismo. Uno de los principales movimientos de la Falsa Derecha hoy en día, con una marcada presencia entre los tradicionalistas y conservadores, es el distributismo. Ataca los abusos del capitalismo con algunos argumentos y Encíclicas católicas, pero es profundamente socialista. Tratan de imitar la Sociedad Orgánica contrarrevolucionaria, pero en realidad odian cualquier jerarquía y se esfuerzan por implantar un régimen fuerte igualitario de pequeñas  células autogestionadas.

La  Falsa Derecha siempre acaba moviendo a las  bases lejos de la auténticaContra Revolución , por lo que un miembro de la falsa derecha nunca cita a un verdadero contrarrevolucionario a menos que sea para descalificarlo.

2. La Quinta Columna se diferencia de la falsa derecha en su ámbito de actividad. Aunque ambos movimientos tienen el mismo objetivo que es el de llevar otra vez a ella, a los enemigos naturales de la Revolución. Mientras que la  Falsa derecha es activa habitualmente en asuntos  socio-políticos, la Quinta Columna se vuelca en el campo de lo religioso.

La Quinta columna trabaja para llevar al progresismo a sus enemigos habituales. Para ser eficiente, la Quinta columna normalmente se presenta fragmentada en pequeños grupos – un sitio  web aquí, un blog allá. Pretende mantener una perspectiva “moderada” y “piadosa” ante lo que pasa  para atraer a la gente bien orientada  religiosamente e impedirles así llevar a cabo una eficaz reacción al progresismo en la Iglesia.

Está profundamente comprometida con el progresismo y con sus autoridades religiosas representativas, ya sean sacerdotes, obispos, cardenales o papas. Al igual que la Falsa Derecha, un agente  de la  Quinta Columna  religiosa nunca cita a un contrarrevolucionario.

3. Los ladrones que roban frecuentemente  citas y documentos, a los que también Ud. hace referencia, parecen casi inocentes en comparación con los dos tipos de boicot descritos anteriormente. Están movidos por el deseo de parecer originales o eruditos con el fin de disfrutar del aplauso momentáneo de sus audiencias. Para conseguir esta gloria vana, roban y niegan lo que en justicia deberían reconocer a los autores de un hallazgo intelectual. Estos ladrones son personalmente deshonestos, pero lo hacen para el triunfo de una buena causa. Es como quien roba una pistola para disparar al enemigo del dueño de la pistola que también le apunta disparando.

Esta es mi opinión sobre por qué algunas personas no citan los libros de los miembros de la TIA.

Dejo a su sagacidad el trabajo de ver quiénes  encajan  en esta descripción.

Cordialmente

Atila S. Guimarães

2 replies »

  1. Mira lo que dijo también un masón de grado 33, amigo de Juan XXIII, según él, y que estuvo al frente de los Caballeros de la Orden de Malta. Yves Marsaudon, del Rito Escocés de la Masonería, en su libro Ecumenism Viewed by a Traditional Freemason [El Ecumenismo visto por un Masón Tradicionalista] aplaudió el Ecumenismo sustentado por el Vaticano II. Escribió:
    “Los católicos (…) no deben olvidar que todos los caminos llevan a Dios. Y tendrán que admitir que esta audaz idea del librepensamiento, a la que sin duda podemos llamar una revolución, que emana de nuestras logias masónicas, se ha diseminado magníficamente sobre la cúpula de San Pedro.”

    El francés Marcel Prelot, senador por la Región de Doubs, es probablemente el más preciso al describir lo que realmente sucedió. Escribió:

    “Durante un siglo y medio habíamos luchado para introducir nuestras ideas en la Iglesia, y no lo habíamos conseguido. Llegó finalmente el Vaticano II, y hemos vencido. A partir de entonces las proposiciones y los principios del Catolicismo liberal han sido, por fin, definitiva y oficialmente aprobados por la Santa Iglesia.”

    Yves Congar, uno de los “peritos” del Concilio y el principal artífice de las reformas, observó con discreta satisfacción que “la Iglesia ha pasado pacíficamente por su Revolución de Octubre.” Admitió también Congar, como si fuera cosa digna de orgullo, que la Declaración sobre la Libertad Religiosa del Vaticano II es contraria al Syllabus del Papa Pío IX. Afirmó:

    “Es innegable que la declaración del Vaticano II sobre la libertad religiosa expresa algo netamente distinto de aquello que afirmó el Syllabus de 1864, y logra ser justamente lo contrario de las proposiciones 16, 17 y 19 de ese documento.”

    Congar insinúa gozosamente que el Vaticano II anuló una infalible condenación papal del error.

    Y, no hace mucho aún, el propio Cardenal Ratzinger, que aparentemente no se inmutó con tales confesiones, añadió su propia declaración. Según él, el texto Gaudium et Spes del Vaticano II, no es otra cosa sino un “Anti-Syllabus”. Así lo expresó:

    “Si se desea presentar un diagnóstico del texto (Gaudium et Spes) en su totalidad, podríamos decir que (en unión con los textos sobre la libertad religiosa y las religiones del mundo) se trata de una revisión del Syllabus de Pío IX, una especie de Anti-Syllabus… Limitémonos a decir aquí que el texto se presenta como Anti-Syllabus y, como tal, representa una tentativa de reconciliación oficial con la nueva era inaugurada en 1789…” (los ideales de la revolución francesa)

    Me gusta

  2. Muy interesante comentario, pero que puede fácilmente volverse en contra de su pergeñador, vamos a ver cómo:

    El Sr. Guimaraens empieza recordando que hay una lucha a muerte entre Revolución, y Contra-Revolución, y desde aquí, ya empieza mal. Porque de ese modo, concede implícitamente la razón a nuestros enemigos, que nos motejan con el infamante título de “reaccionarios”, es decir, gentes que no parecen tener nada propio, valioso y original que ofrecer, sino que se limitan a protestar, a reaccionar airadamente ante generosas iniciativas “de progreso” porque los van a molestar en sus egoístas actitudes “derechistas”.

    Nosotros no luchamos principalmente contra nada, sino que primaria y principalmente, luchamos a favor de algo positivo y absolutamente necesario, que se llama el Reino de Cristo en la tierra.

    Los que reaccionan ante esa realidad como los diablos ante el agua bendita, ésos sí son los verdaderos reaccionarios y contra-Orden divino, es decir, los adversarios (Satán) por antonomasia.

    Sin duda, muchos no recuerdan de dónde nace la distinción dialéctica derecha-izquierda:

    Antes de la Revolución Francesa, esa distinción era desconocida, porque al menos oficial y aparentemente, todos los miembros, estamentos e instituciones de la sociedad, del Rey abajo, acataban las fuentes y consecuencias del derecho divino natural y positivo.

    Sin embargo, desde los inicios de esa Revolución, se puso en duda esa ley en lo referido a la proveniencia del derecho de legislar, gobernar y hacer justicia:

    Hasta entonces, era herencia común que Dios daba su poder a los gobernantes, determinando quienes habían de ser éstos últimos y el modo concreto en que iban a ejercer ese poder las Leyes Fundamentales de cada reino.

    Todo el mundo daba por sentado y evidente que todo poder público pertenecía al Soberano, que lo delegaba luego o no, libremente, sin que a nadie (salvo el Papa) le fuera lícito pedirle cuentas, resistir activamente a sus mandatos, o limitar su poder propio.

    La Revolución, en que se va a pretender que el poder reside en el pueblo, o la Nación, y que ésta lo entrega a una Asamblea nacional que la representa, y ejercita en su nombre un poder totalitario que ninguna ley que no provenga de sí misma puede limitar, va a romper con ese Orden divino al que nos hemos referido.

    ¿Qué debía hacer ante esa gravísima situación el súbdito leal a su Dios y a su Rey?

    No participar en modo alguno de esa asamblea subversiva de todo recto orden, verdadero concilium malignantium, en expresión del salmo XXI:

    https://moimunanblog.wordpress.com/2012/10/18/el-concilio-de-los-
    malhechores/

    que parece estar profetizando precisamente esa situación, junto con el salmo 1, que nos indica que es bienaventurado el hombre que no se sienta con los impíos y malvados, mientras que el salmo 2 describe adecuadamente a los que sí se rebelan contra el Señor y contra Su Ungido.

    Esos que sí participaron en la Asamblea Nacional en Agosto-Septiembre 1789 presumieron poner a debate (como si no lo hubiera decidido la ley de Dios y fuera tema de libre discusión) la siguiente cuestión:

    Una vez proclamado que el poder absoluto reside en la Nación, y no en el Rey, ¿Qué poderes le iban a quedar a éste último? Es decir, si el Rey podía poner su veto ante alguna Ley propuesta por la Asamblea Nacional, si la estimaba contraria al Bien Común.

    Los que se inclinaban en favor de la llamada Prerrogativa real, mayoritariamente pertenecientes a la nobleza y al clero, se colocaron a la derecha del presidente, mientras que los contrarios, mayoritariamente pertenecientes al Tercer Estado, se pusieron a la izquierda.

    La derecha no era menos culpable que la izquierda de rebelarse impía y sacrílegamente contra el Orden divino, únicamente, demostraba conservar un poco más de sano sentido común, por lo que rápidamente, se los empezó a llamar “conservadores”. Es decir, que aceptaban los principios erróneos, por no perder su puesto privilegiado en el Nuevo Orden de las cosas, pero esforzándose en limitar los daños, “conservando” la mayor cantidad posible de cosas buenas del “Antiguo Orden”, eso sí, convenientemente recicladas y reinterpretadas para amoldarse a unos principios contrarios a los que les daban su ser y sentido dentro del gran orden del mundo..

    Es por eso que “la derecha”, TODA derecha, siempre ha sido la mejor aliada de la Revolución, mucho más eficaz que la izquierda, porque ésta última no funciona, ya que tiende a eliminar rápidamente todo lo que ayuda a una sociedad a perpetuarse. Una vez dejada en frente de las consecuencias de sus actos, caería rápidamente víctima de sus excesos, si no tuviera a la derecha para tomar el testigo y enmendar los platos rotos por su turbulenta hermana melliza.

    Una vez entendido ésto, oír al Sr, Guimaraes hablar de “falsa” derecha, suponiendo por lo tanto que puede haber una buena derecha, indica, o que no ha entendido nada de lo que ha pasado desde hace dos siglos en el orden político, y desde hace más de 50, en el orden eclesiástico. (o lo que es peor, que finge no haberlo entendido).

    Igual que no hay izquierda buena, tampoco hay derecha buena; falsa o verdadera.

    Desde el momento en que se consienten este tipo de etiquetas, se está proclamando implícita pero muy realmente que uno participa del Nuevo Orden, y que se ha separado del Eterno.

    Eso es precisamente lo que parece estar haciendo nuestro autor: Critica enérgicamente los frutos de la Revolución conciliar, pero jamás pone en cuestión los fundamentos teológico-jurídicos en que se han basado sus partidarios para imponerla a las masas católicas.

    Lo mismo que los diputados de la Asamblea, y muchos fuera de ella, no ponían en duda la autoridad y derecho de esa Asamblea de alterar completamente las leyes tradicionales e inmemoriales del Reino de Francia, y adulterar completamente el fundamento mismo de la autoridad real, (y es lo primero que hubieran debido hacer), el Sr. Sinke Guimaraens se cuida muy bien de denunciar la total ilegitimidad de los pontífices conciliares, y de la Asamblea Eclesial conocida como Vaticano II, con sus pompas y sus obras.

    Y cuando se digna hablar del sedevacantismo, su entendimiento de la cuestión demuestra ser tan sumamente pobre, travistiendo completamente los verdaderos argumentos en los que se basa la posición de los católicos íntegros, que uno no sabe si pensar que una persona señalada por su ciencia se encuentra de repente en la crasa ignorancia, o que simula no saber, porque su corazón está realmente con aquellos conservadores eclesiales, que igual que sus homólogos de 1789, se convierten alegremente en los mejores instrumentos de los subversivos a la hora de imponer las mutaciones revolucionarias.

    https://moimunanblog.wordpress.com/2011/11/16/sedevacantismo-si-o-no/

    ¡Pero si él mismo es el exponente tipo de la “falsa” derecha!

    En cuanto a la Quinta columna, compuesta según él por toda una galaxia de medios de comunicación de lo más variado, aparentemente “razonables”, “modestos”,”centrados”, etc, pero que coinciden en ir aguando la acción contra-revolucionaria, tal vez debería responder a la siguiente pregunta:

    ¿No le parece que aquellos medios, como la misma Tradition in action, que después de tanto tiempo sigue repitiendo las mismas inepcias sobre el sedevacantismo, deformando grave y calumniosamente su postura, mientras acusa al mismo Papa Pablo IV de excederse en sus pretensiones, para mantener a los fieles en el error de creer que las “autoridades” conciliares aún son legítimos pastores de la Iglesia, y que además, parecen tener totalmente prohibido citar alguna de esas leprosas webs sedevacantistas cuya sola mención ya contamina, se comportan como un elemento más de esa quinta columna, y no de los menos peligrosos?

    Ustedes reaccionan ante las salvajadas modernistas, sí, pero como los conservadores de la primera etapa revolucionaria,(un poquito de revolución sí, pero no más), odian de manera aún más incondicional que los mismos “izquierdistas” a aquellos que os recuerdan vuestra infidelidad al Orden eterno que os habéis negado a salvaguardar, perseverantemente, durante dos siglos, y sobre todo, en los últimos 60 años.

    Mañana mismo, os ofrecerían una Restauración basada sobre los verdaderos principios, entre otros, la Soberanía del Papa sobre la Iglesia, con todas sus consecuencias, y la proclamación de la infalibilidad incondicionada del Papa tanto en su Magisterio extraordinario como Ordinario, y reaccionaríais igual que los galicanos de 1789 0 1870: “No es seguro”, “no es oportuno”, “¿Qué van a decir de nosotros?”, etc…encubriendo las verdaderas intenciones del corazón, que grita:

    “Nolumus hunc regnare super nos!”

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s