ALL POSTS

¿QUIEN SOY YO PARA JUZGARLO?


Como testimonio de adhesión y propagación de las ideas del artículo puesto abajo que es una  traducción del original vista en Plano picado y contra picado lo publico aquí.
Pero no suscribo las ideas expuestas sobre lo hecho y dicho por los pontífices romanos sobre la usura.

imageEl Vicario de Cristo en la tierra se pregunta: ¿Quién soy yo para juzgar a un sacerdote gay?

por Michael Hoffman

[La versión española que publicamos en este blog (Plano picado…) nos la ha autorizado el propio autor.]
_________________________________________________________________________

El abrazo que de la usura hizo la Iglesia Católica del Renacimiento se cumplió bajo eufemismos que desde 1515 han deslumbrado y confundido a los verdaderos creyentes de la Iglesia de Roma. La encíclica Vix pervenit del papa Benedicto XIVpublicada en 1745 contra la usura, es un caso a considerar. Tenía un 95% de antiusura y un 5% de doble sentido, porción esta última que significó un escape para ciertos tipos de usura. No obstante, la encíclica citada se defiende hasta hoy por ciertos escolásticos católicos conservadores como un bastión contra la usura.

Observemos (ahora, después de la introducción) cómo el papa Francisco se aproxima al asunto sodomita. El New York Times informa que habló a los reporteros a bordo del avión papal: «Si alguien es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?» (NYT, 29 de julio de 2013) ¿Usó en realidad la manera de hablar orwelliana para la sodomía gay? ¿Se dan cuenta del anzuelo de la doble manera de hablar del Papa? ¿Se dan cuenta de la cláusula de escape? No dice que renuncia a juzgar actos homosexuales; sólo que renuncia a juzgar a un sacerdote que es homosexual. Esto supone que se refiere a un sacerdote célibe con orientación homosexual.

El Papa solamente está diciendo que no va a juzgar a los sacerdotes de buena fe que tengan una orientación gay. No está defendiendo los actos homosexuales. En los días que sigan habrá también aclaraciones para parchear las sensibilidades heridas de la derecha. Sin embargo, incluso en ese caso es una gran traición. Que el Papa identifique a [ciertos, algunos] seres humanos como con inclinaciones gaysanciona el mito popular de que la mayoría de los homosexuales han nacido así y no pueden cambiar.

Lo contrario es la verdad. La criptocracia (el gobierno en la sombra) anima a la androginia y a la homosexualidad. Una de sus razones es que ayuda a reducir el exceso de población y, la otra, que nos lleva a una anarquía sin raíces que convierta en servidores de futuros cambios revolucionarios y antinaturales.

Una persona joven normal con una atracción al sexo opuesto puede ser seducida por la cultura a experimentar con actos homosexuales y después, como resultado del experimento, decir que tiene una permanente orientación gay.

Cualquier verdadero Vicario de Cristo habría informado a los periodistas en el avión:

«Con Dios todas las cosas son posibles. Algunos creen que en su orientación son homosexuales pero pueden a través de la oración, pureza de corazón y mente, aclarar sus deseos y descubrir una sana atracción hacia el sexo opuesto enterrado bajo asunciones y desilusiones que les han sido impuestas por una cultura que valora las modas por encima de la ética bíblica y el ennoblecimiento humano. El homosexual es hoy una persona celebrada, admirada, en la cultura contemporánea. Esto lleva a la gente a identificarse como de condición homosexual incluso si en el fondo de su corazón no es en realidad su caso. Mientras tanto la base de la sociedad, las madres heroicas y los padres con muchos hijos que trabajan diariamente para proveer a sus familias con el sustento y la educación, son vistos por la publicidad y otros medios como aburrimientos poco atractivos y las últimas personas a quien emular. No esperen que yo apoye estas patologías.»

Esto es lo que Francisco habría dicho si fuera un papa merecedor del nombre.

Los partidarios del papa Francisco, que son de la izquierda eclesial, se van a agarrar al arriesgado y obvio simbolismo de sus declaraciones e interpretar sus palabras del modo en que la mayoría de la gente, incluidos los jóvenes, las querrán percibir: “No es moralmente objetable ser un sodomita si buscas al Señor mientras lo eres.” Si los sacerdotes homosexuales fueran neo-nazis en lugar de sodomitas me apuesto mil dólares a que este pontífice los juzgaría bien metidos dentro de la eterna barbacoa del infierno. Pero si de lo que se trata es de sacerdotes que simplemente desean sexo anal, entonces “no es algo que caiga bajo su juicio como Sumo Pontífice”.

Pensemos en un adolescente católico de quince o dieciséis años que esté sexualmente confuso, porque tiende principalmente hacia las chicas pero de alguna manera también le atraen los chicos, e imaginemos que hoy está leyendo los titulares del Papa. Si ese chico católico elige una orientación gay, Francisco quiere que sepa que como papa no tiene poder para juzgarle. Si el chico finalmente es sodomizado, la derecha católica dirá: «No es culpa del Santo Padre. No aprobó la sodomía; solamente renunció a juzgar la orientación sodomita.»

Por nuestra propia investigación se vuelve cada vez más claro que la esterilidad de que se alimenta el dinero, la usura, fue permitida por la Iglesia de Roma al principio del s.XVI. Y que también al principio del s.XVI la práctica de la sodomía subió exponencialmente en las altas esferas del clero romano, enfundada en un secreto que ha durado desde entonces hasta hoy. Llamo la atención hacia el hecho patente de que la sodomía también es una forma de esterilidad.

El papa Francisco es un reflejo de esta corriente pro-sodomita. Tanto antiguamente y, desde entonces, clandestina. Esto último hasta ahora que emerge abiertamente, como una revelación. Y, entre tanto, los media dan en estos días su imprimaturentusiasta con ¡hurras! al “Papa de la Humildad”.

No es ninguna sorpresa que millones de cristianos de latinoamérica se marchen de la Iglesia Católica hacia las capillas de las iglesias protestantes que no se desvían del fundamento bíblico apostólico ni de la cristiandad patrística. No tienen un papa infalible sobre ellos que les desvíe a perder su salvación eterna. Son libres de escoger el adherirse a la verdad bíblica y desafiar el movimiento sodomita; son independientes del último cavador de tumbas de Roma, el Papa Bergoglio. El último hasta hoy en una linea que se estira durante más de cuarenta papas de la usura. Los católicos que no tienen encefalograma plano deben atreverse a pensar, profundamente y con temor de Dios, sobre el engaño y la destrucción que desde 1515 fue traída con los papas de Roma por la senda de la usura y de la sodomía. Durante los últimos cuatrocientos noventa y ocho años dentro de la institución romana.

El desdoro de esta podredumbre no empezó con la Ilustración de la Revolución Francesa o con el Concilio Vaticano II. Si usted cree entre los católicos tradicionales que tal podredumbre es un añadido falso, entonces nunca descodificará la presente manifestación de La Babilonia del Misterio que ostenta el putativo Vicario de Cristo en la tierra al decir que no puede juzgar a aquellos sacerdotes católicos que tengan inclinaciones sodomitas. Este tipo de descarada mentira es un reto a las ovejas hipnotizadas para tantearnos y ver si aceptaremos este satánico discurso o si nos levantaremos y testificaremos la palabra de Dios y de sus Apóstoles, Patriarcas y Santos.

El papa Francisco no tiene ninguna brújula moral excepto por las éticas de situación. Fue una ética de situación lo que determinó la legalización del pecado mortal de la usura, primero en la Iglesia de Roma cuando Calvino no era más que un niño y, más tarde, por el mismo Calvino bajo la influencia de los juristas romanos y la epiqueya, que es a veces justa para modificar las leyes del hombre, mas siempre talmúdica y rabínica cuando se emplea para modificar las leyes de Dios.

[Aquí el autor cita el seudonazi egipciaco ‘zeitgeist movement’ como un nuevo espíritu rebelde dentro del Vaticano contra Dios’]

El espíritu de nuestro tiempo es completamente homosexual y de eso que el Papado se acomode, él mismo, a tal pervertido estado de cosas. Ningún papa tiene el derecho de alterar la ley de Dios. Para el caso de que se atreva a hacerlo debería haber un mecanismo que lo corrija o lo elimine.

Durante los últimos 498 años la ley eterna de Dios no ha sido la guía o la regla de los moralistas papales de situación. Dentro del papado renacentista las éticas de situación tropezaron con la ley de Dios pero hoy los papas comprueban que los católicos finalmente empiezan a darse cuenta de que la autoridad absoluta dada a un papa lleva en sí misma la semilla de la catástrofe. Cristo pretendió que sus seguidores fueran superiores y no esclavos de simples hombres. Mucho menos de un payaso siniestro vestido de blanco que invoca a Jesús para burlarse de Él y de su ley eterna e inmutable. Ya sea en asuntos de préstamo de dinero (Lc 6, 22-26) o de hombres que yacen con hombres (Lev 18-22; Rom 1, 25-27)

Finalmente prometámonos que de aquí en adelante dejaremos el nuevo lenguaje orwelliano que hace pensar como quieren los persuasores escondidos (los creadores de opinión). Se trata, pues, de que en el sexo de la cloaca rectal del cuerpo humano no hay absolutamente nada inocente. Ni alegre, que es lo que significa la palabra “gay”.

Por tanto, cesemos en nuestra sumisión a la ambigüedad, al doble pensamiento que se nos impone a través de los medios de comunicación, cuando estamos luchando por la pureza de nuestros hijos y contra la ferocidad del lobo con piel de oveja. En este caso la de San Pedro.

7 replies »

  1. Parece bastante desafortunado que se dé espacio a un apóstata del catolicismo, ahora adepto de la religión pagana y furibundamente anticristiana conocida como nazismo. la Iglesia de Roma nunca jamás ha transigido con el pecado de sodomía, aunque en ciertas épocas, se viera invadida por esclavos del pecado nefando. No tienen más que leer el Liber Gomhorrianus, de san Pedro Damián.

    Y con la usura, lo mismo, jamás los Papas han enseñado la licitud de la usura, en cualquiera de sus formas. Lo que sí han heco, ha sido tomar en cuenta las cambiantes situaciones del comercio y del dinero, muchas veces muy oscuras y difíciles de juzgar.

    En la Vix Pervenit, Benedicto XIV no da el menor aliciente a la usura, más bien es un recordatorio muy valiente, en un época que ya tendía a olvidar casi por completo las exigencias de la ley divina en materia financiera.

    Pero también sabía que había muchas prácticas dudosas, en las que la moralidad no estaba clara, y en las que no quería entrar autoritativamente, porque por una parte, aún no tenía la suficiente luz del Espíritu Santo, la infalibilidad positiva, para imponer una decisión definitiva, y porque los doctores católicos aún no habían logrado expresar con cierta claridad y unanimidad lo que convenía observar o evitar, por lo que imponer soluciones cortantes y prefabricadas habría significado inducir a muchos laicos católicos perfectamente honrados en las más crucificantes angustias de conciencia.

    Lamentablemente, los doctores católicos no desempeñaron con diligencia su papel de formulación explícita del recto comportamiento moral en asuntos nuevos y realmente espinosos, mientras los católicos fueron dejando que la Santa Sede, sobre todo desde la Revolución Francesa y la cautividad bajo Napoleón, fuera despojada progresivamente de su independencia, lo que hacía inviable enfrentarse de lleno contra el sistema usurario base del Imperio británico, por lo que después de la Vix Pervenit, ya no hubo ningún documento magisterial que pudiera hablar claro acerca de la usura, porque habría supuesto una declaración de guerra que Roma ya no estaba en condiciones de sostener, puesto que realmente, ninguna de las potencias la sostenía ya, ni estaba dispuesta a cumplir su deber de nación cristiana, influídas como estaban por las subversivas doctrinas del galicanismo, el jansenismo, el filosofismo, o el liberalismo, que no en vano llamaba D. Félix Sardá y Salvany un pecado, y una verdadera herejía, de la que el modernismo actual no es más que el avatar.

    Desde luego, no habría sido el anticrístico Hitler el que habría arreglado el asunto, él que tenía pensado desterrar el cristianismo del Reich, y sustituirlo por lo que llamaba “cristianismo positivo”, inmensamente parecido a la neoreligión conciliar, y que pensaba consumar lamesclavización del Papado, secuestrando a Pío XII, a ver si accedía a convertirse en el Pontífice de la Nueva Germanía… (Pío XII había dejado firmado que en cuanto cruzara la frontera vaticana, se le tuviera por dimitido, y se procediera a elegir a otro.

    Tampoco habría sido Hitler el que arreglara el problema de la sodomía, raspante en el partido nazi, y más abundante y escandaloso según se acercaba uno a la cumbre, y que tenía un caldo de cultivo verdaderamente pavoroso en las Hitlerjugend, y otros movimientos de juventud.
    Mientras, mantenía al banquero Schacht, usurero donde los hubiera, y que recibía sus órdenes directamente de sus homólogos de Nueva York, redactadas en correcto yiddish, que Hjalmar estuvo estudiando hasta el mismo año 1945!

    Ahí tenéis otro falso resistente al Nuevo Orden Mundial, y verdadero enemigo del catolicismo, seguramente otro agente de influencia, homólogo de Williamson y tutti quanti…

    Me gusta

  2. Es un acto de valor digno de destacar la publicación de un texto apropiado del renombrado intelectual Michael Hoffman, texto en el que no encuentro ninguna objeción sustancial. Si ha hablado mal pues decid en donde y en que, Fray Eusebio de Lugo, y si no ha hablado mal porque le abofeteas con calumnias e infundios?. La verdad es que Ud es tan solo un agente provocador, digno discípulo de la Secta Vaticana, hijo de la Roncalli, de la Montini, del actor teatral Katzenberg y del pequeño y picaro Tauber, pues usa ud, al igual que el venenoso tartufo jesuita que hoy juega su papel de un libreto escrito por otros, los mismos argumentos pues su dios–asi en minuscula— es el Holocausto. Que bueno que se ha quitado ud. la careta, sea quien ud. fuese pues es una buena prueba de que no todo el monte es de oregano y que hay una brigada encargada de insertar sus venenosas calumnias en todos los circulos que denuncian la apostasia del Conciliabulo Vaticano. Seguira ud seguramente insistiendo pues esa es su tarea,pero lo que escribe no tiene credibilidad alguna.Ud. es parte del problema mismo de la Santa Madre Iglesia.

    Me gusta

  3. Pues si Oveja Perdida no encuentra ninguna objeción sustancial en el escrito de Hoffman, es que como católico, está más perdido de lo que cree.

    Porque acusa nada menos que a 40 Papas de haber estado enseñando una doctrina errónea, y directamente antinatural. Debería saber que a ningún católico le es permisible sostener esa monstruosidad, porque un Papa en su enseñanza sobre fe y moral es infalible, es decir, que el Espíritu Santo le impide enseñar el error a la iglesia.

    Podría contarle lo que hacían las autoridades eclesiásticas, ayudadas por el brazo secular, cuando hallaban culpables del pecado nefando especialmente entre su clero. Le puedo asegurar que no eran particularmente tiernas con los encartados, y que desde luego, nunca jamás se desviaron en su condena doctrinal de una práctica anti-natura. Gracias a ello, se eliminó casi por completo ese vicio, hasta que las revoluciones nos dejaron sin medios eficaces de vigilancia, prevención y castigo de los pervertidores infiltrados en las instituciones eclesiásticas y encargados de pudrirlas desde el interior.

    Podría decirle lo que opino de la diplomacia eclesiástica de los dos últimos siglos, y cómo, sin tocar la doctrina, (al menos hasta 1958), en estos y otros temas, nos ha llevado por la vía de los compromisos prácticos, al desastre máximo en el que nos encontramos.

    Pero eso no cambia el hecho de que las calumnias de Hoffman contra los Papas son algo gravísimo, y que no iba a dejar pasar sin reacción.

    En cuanto al holocuento, podría contarle más de un par de cosas, pero como no queremos que nos “williamsonicen”, preferimos dejar ese debate para otros foros.

    No sé de qué careta habla, pero le sugiero, que si desea Ud. ser católico, haga examen de conciencia sobre su apoyo a las calumnias y errores doctrinales de un ex-católico resentido, y afectado de un mal muy norteamericano, el del extremismo nacido de no haber aprendido a distinguir evolución homogénea (Marín-Solá) de traición doctrinal, lo mismo que ciertos hermanos Dimond siguen sosteniendo su “cruzada” contra el Bautismo de sangre o de deseo, y llegan a acusar a varios Papas de los SS. XIX y XX de herejía…

    Me gusta

  4. Hay una constante disociación entre la ortodoxia de la palabra escrita y la heteropraxis de los circulos de poder de la Curia Romana. Esta sutileza jesuitica de la romanita brota a raudales cuando mas se investiga el tema.La disonancia entre la doctrina contra la usura y la sodomia y su puesta en practica ha ido in crecendo desde el Renacimiento . Puede condenar con la palabra pero con las omisiones y los silencios se puede consentir en practicas antiteticas, como lo enseña la historia. Si hubo Concilio de Trento fue gracias al Emperador Carlos V y al Rey de España Felipe II. Aqui la dejo por hoy Fray Eusebio de Lugo. Rece por mi por mis muchos defectos, pero lo dicho, dicho esta y esta bien dicho. Regresare con mas tiempo para darle una respuesta mas amplia a sus comentarios. No vaya a creer que concedo una coma. Toda su verborragia sobre el sr Hoffman es tan grata a la secta Vaticana que hablan el mismo idioma. Ademas,adolece de grave ignorancia histórica y se alimenta mas de propaganda de guerra que de hechos comprobables. La Oveja perdida, es como el hijo prodigo que regresa a la casa paterna, Mi brujula doctrinal tiene Norte, sus comentarios calumniosos y acusaciones son politicamente correctos, una forma de marxismo para uso en sociedades capitalistas.

    Me gusta

  5. Estimado “fray de Lugo”, ¿Cómo deduce Ud. que Hoffman es adepto al nazismo, a partir del artículo?
    Interesante saber que el “cristianismo positivo” de Hitler era inmensamente parecido a la religión neoconciliar, es decir, ecuménico, y en subordinación a los “hermanos mayores”. Debe estar viendo su sueño realizado en Francisco I.
    Gracias.

    Me gusta

  6. A fin de que la discusion sobre el articulo del Sr. Hoffman sea iluminitativa, para evitar los errores que pudiese haber en la traduccion del ingles al español, lpermito adjuntar el texto original que fue traducido por el blogg Plano picado y contrapicado, para evitar suspicacias y poder formarnos una idea de lo que el Sr.Hoffman dijo, y de lo que no dijo–pero que algun lector interesado puede poner en su boca– y aqui va el texto en ingles,ir a las fuentes primarias y a los textos originales nos enseñaron nuestros maestros para no caer en trampas inocentes o maliciosas:
    Monday, July 29, 2013
    “Vicar of Christ on Earth” asks “Who am I to judge a gay priest?”
    by Michael Hoffman
    http://www.revisionisthistory.org

    The Renaissance Catholic Church’s embrace of usury was accomplished under a host of weasel words and euphemisms which have bedazzled and befuddled true believers in the Church of Rome since 1515. The encyclical “Vix Pervenit” of the usury advocate Pope Benedict XIV is a case in point. It was 95% anti-usury and 5% double talk that created an escape clause permitting certain types of usury. It is defended to this day by certain mind-bombed “conservative Catholic scholars” as a bastion against usury.

    From instances such as this we should know that it is a major blunder to imagine that the double talk and fork-tongued lucubrations of the current Pope Francis are a product of a “Vatican II mentality of the 1960s.” If you believe that, then the Vatican Cryptocracy has you wrapped in its mind control as tightly as a spider ensnares a fly. Let’s banish the amnesia: “Vix Pervenit” was issued in 1745, not 1965.

    Observe how Pope Francis approaches the sodomite issue. The New York Times reports that he stated to reporters aboard the papal jet, “If someone is gay and he searches for the Lord and has good will, who am I to judge?” (Cf. “Pope Says He Will Not Judge Gay Priests,” NY Times (online), July 29, 2013).

    Did he actually use the Orwellian Newspeak word for sodomy — “gay”? If so, that in itself is a grave failure to call a thing that which it is.

    Do you spot the hook in the pope’s double talk? Do you see the escape clause he has given his right wing? He doesn’t say he refuses to judge homosexual acts, only that he refuses to judge if some priest is a homosexual — this gives his right wing the chance to suppose he is referring to a celibate priest of a “homosexual orientation.” That’s the escape clause his right wing supporters will use to tamp down the uproar: “The pope is only saying he will not judge priests of good faith who are of a gay orientation. He is not endorsing gay sex.” (In the days ahead there will also be subsequent “clarifications” intended to serve as damage control to patch wounded right wing sensibilities).

    Even in that case it’s a huge betrayal. Identifying human beings as being stamped indelibly with “gay orientation” reaffirms the popular myth that the majority of homosexuals “were born that way” and “cannot change.” Actually the reverse is true. The Cryptocracy encourages androgyny and homosexuality, for one thing because it helps to reduce the “surplus” population and for another, it leads them into a rootless anarchy that makes them susceptible to further revolutionary, anti-natural change. A normal young person with an attraction for the opposite sex can be seduced by the culture into experimenting with homosexual acts and then, as a result of the experiment, be told they have a permanent “gay orientation.”

    Any true Vicar of Christ would have informed the journalists on his plane: “With God all things are possible, and some who believe that in their orientation they are homosexual, can, through prayer and purity of heart and mind, clarify their desires and discover a healthy attraction for the opposite sex, buried under assumptions and delusions imposed on them by a culture that values fashionable trends above Biblical ethics and human ennoblement. The homosexual is a celebrated person in contemporary culture. This leads to people identifying themselves with the homosexual condition even if, in the core of their being, it is not really the case with them. Meanwhile, the bedrock of society, the heroic mothers and fathers of many children who labor daily to provide their families with sustenance and an education, are viewed by the advertising and other media as unattractive drudges, the very last people to be emulated. Do not expect me to endorse these pathologies.” This is what Francis would have said if he were a pope worthy of the name.

    The supporters of “Pope Francis” on the left will seize on the obvious reckless symbolism of his statement and interpret his words broadly and in the manner most people, including youth, will perceive them –it’s not morally objectionable to be a sodomite “if you seek the Lord” while doing so.

    If the pope’s homosexual priests were of a neo-Nazi instead of a sodomite orientation, I’d bet you dollars to doughnuts that this pontiff would judge them right into the Inferno’s eternal barbecue pit. But when it comes to priests who simply yearn for anal sex, it is not something that falls under his judgment as mere Pontifex Maximus.

    ______________________________

    “If the pope’s homosexual priests were of a neo-Nazi instead of a sodomite orientation, I’d bet you dollars to doughnuts that this pontiff would judge them right into the Inferno’s eternal barbecue pit. But when it comes to priests who simply yearn for anal sex, it is not something that falls under his judgment as mere Pontifex Maximus.”
    ______________________________

    Imagine some sexually confused adolescent Catholic boy of 15 or 16 who is drawn to girls mostly, but somewhat tempted by boys, reading today’s headlines about the pope. If that Catholic boy chooses a “gay orientation,” Francis wants him to know that as pope he does not have the power or authority to “judge” him. If the boy goes out and gets sodomized, the Catholic right wing will reply, “It’s not the Holy Father’s fault, he didn’t approve of sodomy, he only withheld judgement on sodomite orientation.”

    From our own research it is becoming increasingly clear that as the sterility of money-breeding-money (usury) was incrementally permitted by the Church of Rome beginning in the early 16th century, the practice of sodomy also rose exponentially inside the high ranks of the Roman clergy beginning in the early 16th century, shrouded in a prelatical secrecy which has endured from then until now. We draw your attention to the patent fact that sodomy is also a form of sterility.

    Pope Francis is a reflection of this pro-sodomite current, formerly underground and now emerging in the open as Revelation-of-the Method, while the media gives its enthusiastic imprimatur to this latter day Uriah Heep as the pope of “humility.”

    It’s no wonder that millions of Latin American Christians are fleeing Rome for the chapels of Protestant churches that do not deviate from bedrock Biblical, Apostolic and Patristic Christianity. They don’t have an “infallible” pope over them to misdirect them into losing their eternal salvation. They are free to choose to adhere to Biblical Truth and defy the sodomite movement, independent of Rome’s latest coffin-riding grave digger, the most recent in a line stretching back through more than forty popes of usury. Catholics who are not brain dead need to begin to dare to think deeply and with the fear of God, about the deception and destruction that has been wrought by popes of Rome since 1515, tracking the trail of both prelatical usury and sodomy inside the Roman institution for the past 498 years.

    This ungoldly rot did not commence with the Enlightenment or the French Revolution or Vatican II. If you believe that hoax, which is a staple fiction among “traditional” Catholics, then you will never have the ability to decode the present manifestation of Mystery Babylon that has the putative “Vicar of Christ on earth” saying he cannot judge sodomite-prone Catholic priests. This type of boldface papal lying is nothing short of a challenge to the hypnotized sheeple to see if we’re going to take this satanic spew lying down, or whether we will stand up and witness for the truth of God’s Word and that of His apostles, patriarchs and saints.

    Pope Francis has no moral compass save for situation ethics. It was situation ethics that determined the legalization of the mortal sin of usury, first in the Church of Rome when John Calvin was but a child, and later by Calvin himself, under the influence of Rome’s lawyer’s equity, or epikeia, which is sometimes just, when used to modify the laws of man, but is always Talmudic and rabbinic when employed to modify or abrogate the laws of God.

    The zeitgeist determines the ethics of the Vatican’s rebels against God. Today the spirit of the time is thoroughly homosexual and hence, the papacy accommodates itself to that perverted state of affairs. When the Money Power subsumed the zeitgeist during the Renaissance, an absolutist papacy opened the door to the beginnings of predatory capitalism. No pope has the right to alter God’s law. When he dares to do so, there must be a mechanism in place to correct or depose him.

    For the past 498 years, God’s eternal law has not been the guide or rule for papal situation ethicists. Within the Renaissance papacy, situation ethics trumped God’s law, and popery will see to it that by the time self-described Catholics finally begin to grasp that the absolute authority given to a pope bears within it the seeds of catastrophe, the catastrophe will be upon us. Christ intended for His followers to be overcomers, not slaves of mere men, much less a sinister clown in a white suit who invokes Jesus so as to mock Him and His eternal and unchanging law, whether in matters of loans of money (Luke 6: 32-26), or men who lay with men (Leviticus 18:22; Romans 1: 26-27).

    Finally, let’s promise ourselves that we will henceforth quit trafficking in Orwellian Newspeak, which imprisons our minds by causing us to think in the occluding manner in which the hidden persuaders frame this controversy. This is about sex in the rectal sewer of the human body. There is absolutely nothing innocent and joyful (“gay”) about it, so let us cease our submission to the doublethink agenda imposed on us by our media masters when we are contending for the purity of our children against a ravening wolf in sheep’s –or in this case, St Peter’s — clothing.

    Hoffman is the author of Usury in Christendom: The Mortal Sin that Was and Now is Not

    Me gusta

  7. Buenas tardes, os ha dicho alguien que vuestra web puede ser adictivo ? estoy preocupada, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y estoy muy feliz cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazos, MUCHAS GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

    Saludos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s