ALL POSTS

UNA RESPUESTA DEL P. MÉRAMO


Descargar esta entrada en PDF

Abajo pongo el mensaje que me envía el P. Méramo  como respuesta al  artículo mío anterior   en el post Zanjando la cuestión de la infalibilidad del papa. Naturalmente y como había prometido, lo subo a esta entrada.  El mensaje del Padre puede leerse en el documento que aporto, precedido de sus amables palabras.

Tengo que observar lo siguiente:

Que ante su observación

El director del blog Amor de la Verdad, se cree en el deber de no solo zanjar, sino de proclamar con imperativo de fe, el tema de la infalibilidad de la Iglesia y del Papa, cuando el  mismo reconoce que al comenzar su blog hace algunos años, no sabía mucho del tema y ahora resulta que por la fuerza de las cosas, con muy buena voluntad y sin adjudicarle ninguna mala intención, presume de teólogo y cuasi doctor en la materia, zanjando pontificalmente la cuestión y esto, con mucho dolor, yo no lo puedo permitir, porque las cosas son como son o dejan de ser. Otra cosa es que emita una opinión, pero siempre supeditada a una instancia superior de aquellos que son un poco más versados en la materia; y esto no solamente va para él, sino también para todos aquellos que padecen del mismo mal, comentando tanto en ese blog como los que comentan en otros blogs…

recuerdo que el uso que hago  de la palabra zanjar no se refiere a la doctrina en sí, como ya he dicho y se deduce de la lectura del post, sino de la discusión que a estas alturas no creo que llegue a algún acuerdo.

También digo que no tengo más remedio que darle la razón en las observaciones sobre mi persona, pues reconozco  que al comenzar el blog hace algo menos de dos años y medio sabía poco del tema. Ahora  también reconozco que sigo sin saber gran cosa.

Pero el Padre tiene que reconocer que  casi nunca doy mi parecer sobre estas cuestiones. Me limito a traer textos de autores de reconocido prestigio con lo que sólo asiento a sus tesis. Este ha sido el caso de los artículos subidos del P. Barbara y de otros autores. Siempre doy la cita de algunas informaciones subidas sobre esta materia. En particular del libro “Misterio de iniquidad”.

Desde luego yo no podría discutir de la materia con el P. Méramo de quien reconozco su probada solvencia en materias teológicas y otras, que siempre leo con ánimo de aprender. Sin embargo sobre el tema que nos ocupa al revés de otros muchos que incluso he transcrito en el blog, debo reconocer que personalmente me convence más la posición de otros autores que la que sustenta él. Pero no es un convencimiento que surja de mis estudios o de mi sindéresis  que reconozco insuficientes, sino de la  misma doctrina y exposición de razones y del parecer de otros mucho más preparados que yo.

Es verdad que la autoridad de Santo Tomás en éste y todos los temas que trata es definitiva. Por eso me ha parecido subir en otra entrada anterior, lo que piensa  sobre el tema en discusión, el santo doctor, lo cual extraigo del libro que cito. Creo que con el santo  coincide la línea del blog.

También es verdad que me he adherido a la opinión de aquellos que dicen que la BULA LICET EA de Sixto Iv, que por otra parte es casi desconocida por los más, debido a que el famoso número 730, ha sido literalmente expurgado del Denzinger desde los tiempos de Karl Rhaner  en 1935 cuando fue su editory del  manual de Collantes , La Fe de la Iglesia,  en el que aduce una falsa razón para omitirla; digo que parece patente que en ella se tacha de herejía, en los términos más enérgicos,  como puede verse en el post citado y en el post Una opinión insustancial , el afirmar la posibilidad de error o herejía, en la Sede Romana . Pues siguiendo a esos graves autores y al papa Sixto IV, me ha atrevido a hablar, no de herejía,  sino de cercanía a ella. Nada hay en mi opinión de propio, sino que repito lo dicho por esos autores confirmado por el papa Sixto IV en su magisterio al parecer  ex cathedra.

A mí me gustaría ver a autores de probada sapiencia y conocimientos teológicos impugnar la declaración a que me remito, y en particular presentar un estudio de la Bula de Sixto IV,  como digo al parecer ex cathedra,   para que invaliden opiniones como las mías, que puedan tacharse de radicales.

Respecto de la confusión que a veces el fiel de a pie  podría tener  entre  el magisterio ordinario  y el extraordinario, no tengo más que reconocer que en algunos casos podría ser así. Pero no es algo que pueda achacárseme,  porque precisamente en el post “Una objeción insustancial tengo escrito algo que echa por tierra cualquier sospecha sobre mí, y que demuestra bien a las claras que conozco esa distinción y que incluso afirmo que el magisterio ordinario no tiene el carácter de obligatorio, aportando el ejemplo de la bula del papa Alejandro -IV Solicitudo omnium ecclesiarum  en la que reconociendo la verdad de la doctrina inmaculista, sin embargo no la establece como obligatoria e incluso prohibe achacar herejía o pecado mortal a los que sostengan la sentencia contraria.

Esto es lo que tengo escrito en el post citado:

el mismo papa Alejandro VI en su bula Solicitudo omnium ecclesiarum prohibió tajantemente acusar de herejía o pecado mortal a los que sostuvieran la sentencia contraria

Y también:

Tampoco quiere decir que lo sostenido por el papa obligara siempre  a profesarlo entre los católicos, por lo menos en un grado igual al del magisterio solemne. Viene al caso lo dicho sobre la doctrina de la Inmaculada Concepción.

De manera que en mi caso es claro que no padezco el achaque de confundir los magisterios ordinario y extraordinario de los papas. Lo que sí digo, a tenor de la explicación que doy del significado de la infalibilidad pontificia- siempre siguiendo el parecer de maestros en la materia y no apoyándome en mi juicio propio que en ésta y en otras materias apenas vale nada- es que

quien la posea (la infalibilidad)  está libre en su magisterio de propagar herejías o errores contra la Fe.  Si un papa no fuera infalible en su magisterio ordinario, podría como maestro propalar herejías en todo el cuerpo social católico

Sé que en nuestros días hay personas, de quienes me he hecho eco en el blog, que dicen que los papas podrían muy bien ser herejes, e incluso ateos (siguiendo el pensamiento de ellos yo escribí en un post que un papa podría con esta opinión ser muy bien el Anticristo en persona) pero siempre habría que reconocerlos como papas verdaderos y queridos Santos Padres.

Respecto a la acusación que algún comentarista me hace en el mismo post,  de contradecirme, pues apartándome del supuesto catecismo de San Pío X en una palabra del número 200,  sin embargo traigo el enlace, diré que aun reconociendo fallos en algunos autores como es el caso del Collantes  y algunos otros  que pongo en los textos digitales, sin embargo los ofrezco a los lectores en gracia a  las restantes informaciones valiosas, de esos textos. Simplemente confío en la discreción de los lectores que se acercan al blog, que sabrán distinguir el grano de la paja o de lo manifiestamente reprobable.

Yo en este tema, no quisiera seguir disputando con nadie, tampoco con algunos comentaristas ( y en este sentido zanjo la discusión sobre la cuestión).  Sin embargo sigo teniendo la opinión de que los papas en su magisterio, también el ordinario, no pueden caer en herejías o errores contra la Fe.  Respeto el fuero interno de esas personas, e incluso les eximo de falta, aunque reconozco que la doctrina más segura y tradicional es alejarse de esa presunción.

A continuación ofrezco el comienzo del mensaje  del P. Méramo seguido del enlace de su valioso escrito sobre el tema, que remite al documento completo.

Estimado …: Le envio mi comentario al artículo Zanjando la cuestión de la infalibilidad del Papa, que espero sirva para aclarar el tema. Que Dios lo bendiga.

TEÓLOGOS A GRANEL

Es asombroso ver cómo, ante la innegable crisis apocalíptica y el estado de cisma, de herejía y apostasía oficial en la Iglesia, gracias al atípico Concilio Vaticano II, hoy pululan teólogos a granel; y no es que esto sea en sí mismo malo, lo malo es que sin preparación, estudio y academia, muchos fieles, por querer defender la Iglesia y preservarse del error, se erigen rápida y prontamente en teólogos versados y esto conculca a la ciencia más difícil, compleja y sabia, como es la sagrada doctrina o teología. …

Léase el documento haciendo clic  aquí

Bogotá, 3 de Septiembre de 2013

En la fiesta de San Pio X

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s