ALL POSTS

MISTERIOS AL DESCUBIERTO


[Parte de los artículos a que se hace referencia en la siguiente entrada pueden obtenerse introduciendo en el buscador del blog los términos “Luigi Villa” o también “” Chiesa Viva” o términos de los títulos]LA ÚLTIMA BATALLA DE DON LUIGI VILLA.-

“Chiesa Viva” Nº 463 de septiembre 2012

Por el Ingeniero Franco Adessa.

Traducción al español: Cristina Pallero para Non Possumus.

image

 

Después de haber publicado el Número Especial de “Chiesa Viva”, sobre el templo satánico de Padergnone (Brescia, Italia), en octubre del 2009, Don Luigi Villa me sugirió indagar sobre el motivo de la presencia de la medalla pontifical de Benedicto XVI sobre la lápida de consagración de este templo.

Después de algunos meses, le sometí un estudio sobre la Mitra de la coronación de Benedicto XVI, evidenciando el hecho que ésta contenía gran parte de la simbología gnóstica-satánica impresa en aquel templo de Padergnone. Don Villa entonces, decide no publicar el estudio entero, sino solamente dos páginas con las fotografías más significativas y con breves subtítulos o acotaciones.

En el número 427 de “Chiesa Viva” de mayo del 2010, en “Documenta Facta”, aparecen así, dos páginas con una docena de fotografías de cuyas leyendas evidenciaban la representación del Dios-Pan, sobre la parte central de la Mitra, las simbologías que representaban a Lucifer trinitario,  la cancelación del Sacrificio de Cristo sobre la Cruz de la faz de la tierra y otros significados masónicos.

En la parte inferior de la segunda página además, había dos imágenes de la Virgen de Fátima, entre las cuales, con grandes letras, sobresalía la frase más inquietante del Tercer Secreto de Fátima: “Satanás efectivamente alcanzará a introducirse hasta la cima de la Iglesia”

En aquél período, Don Villa estaba preparando una edición especial con el título: “Karol Wojtila Beato?nunca!”, que fue luego publicada en septiembre de 2010 en un Número Especial de 96 páginas.

Más tarde, me pidió completar el estudio sobre la Cruz satánica de Dozulé, publicado en el número de febrero de 2011 y enseguida, me recomendó  continuar mi investigación sobre la simbología de las insignias litúrgicas de Benedicto XVI, mientras él se dedicaría a una nueva edición especial de “Chiesa Viva” sobre Paulo VI.

Estos trabajos a ritmo rápido sobre el último Pontífice daban propiamente la impresión de un plan de batalla: Don Villa sabía que tenía aún un poco tiempo a su disposición; pero sabía también que llegaría a su término el mandato papal no solo con circunstanciadas denuncias; sino también con un evento conclusivo y determinante.

A la finalización del trabajo que estaba escribiendo: “Pablo VI masón!” de la nueva edición especial, el Padre me pide recoger todo el material ya publicado en el pasado sobre este argumento, para enriquecer el capítulo con fotografías e imágenes.

Fue con esta ocasión que, un día, observando en conjunto los símbolos masónicos que aparecen sobre la tumba de la madre de Pablo VI, por  primera vez, reconocí la posibilidad que estos pudieran  esconder algo terrible.


Empecé a trazar círculos, rectas, medir ángulos, conectar las intersecciones, asociar las figuras y, al final, apareció la representación de la Estrella de 5 puntas inscrita en la Estrella de 6 puntas, que simboliza la redención gnóstica, es decir, la blasfema y satánica Triple Trinidad masónica.

¿Quién era el autor de estos diseños y simbologías?

Le pregunté al Padre y me responde: “El autor de aquel conjunto de símbolos fue Monseñor Giambatista Montini. Que esta información la he tenido directamente del Cardenal Ottaviani y del Cardenal Palazzini”

“Pero Padre–insistí– sólo los judíos cabalistas conocen el significado de esta representación que encierra el secreto de la Tercera Trinidad masónica, y que simboliza las tres bestias del anticristo del Apocalipsis de San Juan. Y ¿cómo le hizo Montini para conocerla?. Y si la conocía, el significado puede ser uno solo: él era el predestinado para desempeñar la única posición posible para una autoridad religiosa en aquella blasfema Triple Trinidad: La Bestia venida de la tierra que lleva los cuernos de un cordero pero que habla la lengua del dragón”

En este punto, dije: “Padre, la Bestia venida de la tierra, en la Masonería, tiene también otros cuatro nombres, entre los cuales está aquel de “Jefe de los Iluminados de Baviera”!-Entonces Paulo VI era el Jefe supremo de la satánica orden de los Iluminados de Baviera?”

Don Villa, lentamente, agachó la cabeza y no la levantó más. Parecía abatido, oprimido por todo el peso de esta horrible realidad. Era la primera vez que lo veía comportarse de aquel modo. Salí en silencio de su estudio con la profunda sensación que desde hace largo tiempo el Padre estaba al corriente de este hecho terrible.

En un encuentro sucesivo, al término de nuestro coloquio, Don Villa me indicó un paquete de carpetas sobre su escritorio, diciendo: “Estos son los textos del Número Especial de “Chiesa Viva” sobre Paulo VI. El título es: “Pablo VI, el Papa que cambió la Iglesia”.

Estábamos en los primeros días de mayo del 2011, y este Número Especial debía ser publicado para el mes de septiembre.

“Bien, -respondí- deberé alcanzar a completar el trabajo de compaginación dentro de junio, así me quedará tiempo para completar un Número especial sobre Benedicto XVI”

El Padre calla. Era la primera vez que lo ponía al corriente sobre el estado alcanzado de los estudios que estaba haciendo sobre Benedicto XVI y que él mismo me había comisionado.

En el período sucesivo, mientras trabajaba en la compaginación de la edición especial sobre Pablo VI, en cada encuentro con el Padre me extendía sobre los detalles del descubrimiento hecho sobre los símbolos que recubrían la insignia litúrgica de Benedicto XVI, suscitando su interés y notando su satisfacción por los resultados obtenidos.

Hacia fin de junio, le entregué al Padre la compaginación de la edición especial sobre Pablo VI y comencé enseguida el trabajo del número especial sobre la simbología gnóstico-satánica de  las insignias litúrgicas de Benedicto XVI.

Terminado el trabajo sobre Pablo VI, el Padre comenzó a preparar una nueva edición especial: aquella sobre Benedicto XVI.

En las semanas siguientes, acudí a menudo a  visitar al Padre,  teniéndolo siempre informado y puesto al día sobre los descubrimientos de mi trabajo.

Le hablé de la Mitra de la “coronación” y del hecho de que la casi totalidad de los símbolos gnósticos-masónicos representados, coincidían con aquellas impresas sobre el Templo Satánico de Padergnone;  fue él quien me sugirió  poner en evidencia estas coincidencias, en correspondencia de cada símbolo, de modo de que esta particularidad fuese repetidamente subrayada.

Más adelante, le hablé de otra Mitra satánica, en la cual sobresalía la Triple Trinidad masónica y muchos otros símbolos masónicos-satánicos.

Luego, llegó el turno del nuevo Palio de Benedicto XVI; un palio empapado y cargado de símbolos gnósticos-masónicos en los cuales incluso cada medida tenía un significado satánico.

Don Villa seguía con interés cada uno de los descubrimientos, escuchaba atentamente cada disquisición y explicación sobre estos argumentos, y apreciaba el ritmo apremiante de éstos los cuales crecían día tras día.

Después de las mitras y el nuevo palio, fue el turno del Blasón papal de Benedicto XVI que se rebeló en una realidad horrible y desconcertante: representaba, en cada uno de sus mínimos detalles, el Emblema heráldico del grado 30º, el más satánico de los 33° del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En aquel mismo período, vinieron en posesión nuestra unos documentos sobre la doble Misa negra celebrada al mismo tiempo en Roma y en Charleston (USA) el 29 de junio de l963 para entronizar a Satanás en la Capilla Paulina y, en breve tiempo, todo fue puesto a punto para documentar este increíble evento.


Entretanto, la edición especial de “Chiesa Viva” sobre Paulo VI fue llevada a la imprenta y así, nos concentramos en el trabajo respecto a Benedicto XVI.  No ocultaba ciertamente, mi  carga, mi entusiasmo y la rapidez con la trataba de terminar este trabajo, pero el Padre comenzó a frenar mis intentos de llegar a una rápida conclusión, tratando de hacerme comprender que me equivocaba en los tiempos.

No era la primera vez que recibía estas “duchas frías”;  elegir el modo y atender el momento más oportuno, pero esta vez, en lugar de disminuir, intensifiqué mis esfuerzos y declaré que el número especial podía estar listo para su publicación incluso en el siguiente mes de octubre de 2011.

En el siguiente encuentro, encontré a Don Villa serio y preocupado. Me dice: “Si nosotros publicásemos el número especial sobre Benedicto XVI en octubre, con todos los estudios que usted ha hecho hasta ahora y de los cuales me ha hablado detalladamente, esto podría dañar nuestro Instituto”.  Luego, me explicó cómo esto podría suceder y las consecuencias que de ello se podrían derivar.

Pero yo respondí al instante: “entonces, podemos hacer así: publicaré con mi nombre un “Número Único” y no con el nombre del Instituto”

En el siguiente encuentro, noté inmediatamente que el Padre estaba sereno y bien dispuesto. Me dijo que me sentara y, sin preámbulos, inició un discurso que no olvidaré jamás. Dijo: “Usted se equivoca al publicar su “Número Único” sobre Benedicto XVI con todos los argumentos que me ha detallado en estos últimos meses. Usted quiere usar el ariete contra Roma, pero se equivoca, porque Roma toma el ariete, lo dirige hacia quien lo usa y lo aniquila. Yo conozco a Roma y se cómo lo hace. Pero tenga presente que “nuestra victoria” no es “nuestra”, porque nosotros ganamos solo cuando gana “Roma”; la “Roma caput mundi”, la “Roma que ha proclamado la divinidad de Cristo”! Aquella es nuestra Victoria”

Yo escuchaba en silencio y estaba feliz de escuchar aquellas palabras. Estaba feliz de conocer finalmente su “plan”, el “plan de su última batalla”, porque ambos sabíamos que no habría tiempo para combatir otra más.

El Padre continuó: “Yo conozco Roma y con Roma se debe dar un paso a la vez. No se echa fuera un Papa con los estudios sobre las simbologías satánicas de sus insignias litúrgicas. Se lo puede hacer solo con la Teología. Y también con el auxilio de aquellos estudios.” Luego agregó: “Escúcheme bien: yo iniciaré en el mes de diciembre un artículo sobre Benedicto XVI denunciando el hecho que él no cree en la divinidad de Cristo. Será un artículo sin un título vistoso y se le escapará a muchos, pero  no a quien es dirigido.

“Luego, yo aguardaré algunos meses, para dejar tiempo para una respuesta. Si ésta no llega, entonces, haré un segundo artículo sobre el mismo argumento. Entretanto, iniciaremos la publicación, uno a la vez, de sus estudios sobre la simbología de las insignias de Benedicto XVI. De este modo, no podrán , pero deberán venir tras de nosotros, en silencio. Luego, publicaré otros artículos, siempre relativo al mismo argumento, junto a los estudios sobre los símbolos satánicos. Ellos deberán entonces venírsenos encima, siempre callando. Nosotros continuaremos publicando artículos con sus estudios sobre el nuevo palio satánico y sobre la doble misa negra. Y ellos deberán todavía seguirnos siempre sin reaccionar, sin podernos atacar, sin poder hacer nada.

Al fin, publicaremos el estudio sobre el blasón de Benedicto XVI y, en este punto, no nos harán nada y cometerán un error!. Entonces nosotros, nos dirigiremos a la Autoridad de la iglesia que deberá tomar una decisión. En ese punto,saldremos con una edición especial de modo que el Papa sea obligado a irse”!

No había nunca escuchado un semejante plan de batalla aunque sí, sinceramente, tenía dificultad en creer que pudiese realizarse.

Al final, don Villa me dice: “Doctor Franco, le aseguro que, dentro de un año, usted publicará todos los estudios que ha hecho sobre la simbología satánica de las insignias litúrgicas de Benedicto XVI. Libremos sólo el mes de junio, porque yo quiero dedicarlo al sacerdocio”

Y así, el mes de diciembre 2011, aparece el artículo de título: “Navidad! Navidad?”, con el cual Don Villa denunciaba el hecho que Benedicto XVI no cree en la divinidad de Cristo. Era un artículo documentado que citaba las frases de dos libros escritos por el cardenal Joseph Ratzinger.

Transcurridos los meses de diciembre y enero, en el mes de febrero, Don Villa publicó el artículo: “La repetición del escándalo de Asís”, en el cual, usando las palabra de Pío XI, atacó a los autores de los congresos ecuménicos que“invitan promiscuamente a todos, incluso a aquellos que miserablemente apostataron de Cristo o que con tenacidad niegan la Divinidad de Cristo y de su misión”, agregando: y que “promueven el programa mundial del judaísmo masónico de demoler la Iglesia de Cristo para sustituirla con la Iglesia Universal del Hombre, simple instrumento humano para poner al servicio del poder político mundial”

En el mismo número, reportaba un artículo: “La Mitra satánica de Benedicto XVI”, que detallaba los significados gnósticos-masónicos que, literalmente, recubrían la Mitra en cada una de sus partes. Aparecían el Dios-Pan, Lucifer trinitario, la cancelación del Sacrificio de Cristo sobre la Cruz, la declaración de odio a Dios, la redención gnóstica de la blasfemia y la satánica Triple Trinidad masónica, la iglesia de Lucifer, y muchos otros símbolos y significados masónicos.  A la publicación del número de febrero, siguió el silencio!.


El 14 de febrero de 2012, el Padre fue hospitalizado, pero el material a publicarse en los meses sucesivos estaban ya casi a punto y, por lo tanto, el plan de batalla proseguía sin retardo ni desviación.

En el mes de marzo, “Chiesa Viva” publicó el artículo “Otra Mitra satánica de Benedicto XVI”, cuyos contenidos simbólicos eran casi idénticos a la mitra de la “coronación”. Lo que sobresaltaba era la blasfemia y satánica Triple Trinidadmasónica, que resaltaban sobre los dos frentes de la mitra con 11 perlas de grandes dimensiones, y 4 enormes Estrellas de 6 puntas con el Punto central que representaba el alma judaica del Hombre-Dios de la Masonería.

También a la publicación de este número, como sucedió con el anterior, siguió…el silencio!

En el mes de abril, llega el momento del segundo artículo del Padre Villa, que tenía el título: “Mi segunda carta a Benedicto XVI” (“Una mia seconda lettera a Benedetto XVI”), en la cual él denunciaba el  hecho que el cardenal Ratzinger y Benedicto XVI no se habían retractado nunca de aquellos ” pases” que negaban la Divinidad de Cristo y se preguntaba: “Benedicto XVI ¿es verdadero culpable de trabajar para anular la Santísima Trinidad, desconociendo la Segunda Persona que se encarnó para traernos la Revelación y murió en la Cruz para salvarnos?”.

Luego, el artículo seguía enumerando las aperturas y las asociaciones de Benedicto XVI con aquellos que no creen en la Divinidad de Cristo, terminando con las palabras: “He aquí el verdadero rostro de Asís querido por Benedicto XVI:

un retorno al paganismo, una destrucción de la Iglesia de Jesucristo, y por ende, una injuria a Dios, una negación de la universal necesidad de la redención, una fallida justicia y  caridad hacia los infieles, un peligro y un escándalo para los católicos, una traición de la misión de la Iglesia”

El número contenía también el artículo: “Un nuevo Palio satánico de Benedicto XVI”, un Palio que, con símbolos ocultos,glorifica al Hombre-Dios, a Lucifer y la satánica Triple Trinidad masónica. Un Palio que, en su principal significado oculto, sustituye la salvación de las almas con cruel engaño de una falsa paz, que en cambio mostrará su verdadero rostro y desencadenará la fase cruenta de una guerra mundial, que nos precipitará en la catástrofe de los restantes cálices de la ira de Dios!

Don Villa fue  nuevamente ingresado en el hospital el 16 de abril, por lo que por su prolongada ausencia, el número de mayo estaba privado de la  columna del editorial del Director, pero contaba con el segundo artículo sobre el Palio: “Las medidas satánicas del nuevo Palio de Benedicto XVI” donde, con el auxilio de muchas fotografías, se demostraba que todas las medidas del Palio tenían significados cabalísticos-satánicos. Estaban simbolizados: el Anticristo, Lucifer, Lucifer trinitario, el  odio a Dios, la Declaración de guerra a Dios y a su Iglesia, la sustitución de la Redención de Cristo con la redención gnóstica-satánica de Lucifer y la eliminación del Sacrificio de Cristo sobre la Cruz. El artículo terminaba con un breve texto con el título pregunta: “Vicario de Cristo o de Lucifer?”

“Chiesa Viva” de junio festejaba el 70º aniversario de la Ordenación de Don Luigi Villa y todo el número estaba dedicado al sacerdocio.

Pero al final, aparecía el artículo “Sobre el Limbo”, en el cual el Padre denunciaba al cardenal Ratzinger por haber aprobado, en el 2001, la cancelación del “Limbo” de la teología, ventilando una pía “esperanza” que los niños muertos sin el Bautismo pudieran ser salvados.

“Con este gesto-escribía Don Villa-Benedicto XVI hace saber que él ha abrazado la doctrina de la  salvación universal (…).Pero ésta es una opinión que ofende a la Sagrada Escritura, la Sagrada tradición y la unánime opinión de los Padres de la Iglesia en las cuales tiene su origen el dogma católico“.

La edición de julio-agosto de “Chiesa Viva” contenía el artículo de Don Villa: “Un Cardenal sin fe a la Congregación por la Fe” que reanimaba la cuestión de la negación de la Divinidad de Cristo por parte de Benedicto XVI, y que se preguntaba: “¿Quién es en efecto, Jesucristo para Ratzinger?”. Y, citando el libro de Ratzinger: “Introducción al Cristianismo”, respondía:  es “aquel hombre en el cual viene en luz la nota definitiva de la esencia humana, y que precisamente por esto es al mismo tiempo Dios mismo”.

En el número también aparecía un largo artículo con el título: “Satanás entronizado en el Vaticano”, que ofrecía una síntesis sobre el evento de la doble misa negra, celebrada al mismo tiempo en Roma y en Charleston (USA) para entronizar a Satanás en la Capilla Paulina. El hecho sucedió el 29 de junio de 1963, ocho días después de la elección de Pablo VI; una elección obtenida con las amenazas de una persecución mundial de los católicos, hecha por miembros de la Alta Masonería judía de los B´nai B´rith, que habían así reaccionado a la noticia de la elección como Papa del Cardenal Giuseppe Siri, luego obligado a dimitir.

El artículo llevaba también el juramento hecho al término de la misa negra, por todos los presentes, Prelados comprometidos, de vender el alma a Lucifer y de dedicar sus vidas para la edificación de la iglesia Universal del Hombre.

El artículo sobre la doble misa negra involucraba a Pablo VI, no solo porque este evento tuvo lugar ocho días después de su elección al Pontificado, sino porque el contenido del juramento hecho en esta misa negra coincidía exactamente con el programa de los 15 años de Pontificado de Paulo VI!.

Don Villa conocía bien las reacciones del Vaticano a sus ataques. No siendo capaz de entrar en el fondo de los hechos y de las acusaciones circunstanciales, quedaba siempre  solamente la vía de poner todo el peso sordo de la Autoridad cual contrapeso a las denuncias que no podían ser legalmente afrontadas, combatidas y ganadas. Cuántas veces a las denuncias del Padre siguieron no los merecidos castigos o remociones, sino al contrario, solo promociones y premiaciones!.

Y después de este artículo sobre la doble misa negra que sacudió hasta los  cimientos el Pontificado de Paulo VI ¿qué cosa podía esperar Don Villa, como reacción del Vaticano, sino un “premio” para Paulo VI?

¿Era tal vez este “premio” al cual él se refería cuando, en su “plan de batalla”, me dice: “…en este punto, no podrán más y cometerán un error”?

Para la edición de “Chiesa Viva” del mes de septiembre todo era dispuesto: una edición especial de 32 páginas sobre el Blasón papal de Benedicto XVI con el título “El Anticristo en la Iglesia de Cristo”.

Faltaba aún una semana para la entrega de la Revista en la tipografía, cuando, durante algunas de mis visitas al Padre, noté una velada preocupación en él, en afrontar el argumento de este número especial. Con una leve indagación, descubrí que  aquello que lo turbaba era el título de esta nueva publicación, considerado un poco fuerte.

Entonces, acudí a Don Villa dirigiéndome a él con estas palabras: “Padre, Usted sabe que esta Edición especial  le he dado un título que refleja su contenido, pero la responsabilidad de lo que publicamos en “Chiesa Viva” es suya. Además, Usted sabe que yo he prometido obedecerle siempre,  también en el caso en que yo no estuviese de acuerdo con Usted, porque Usted es el Director. Por lo tanto, si juzga que el título: “El Anticristo en la Iglesia de Cristo” no sea el adecuado ,  porque existe uno mejor o porque puede representar una amenaza al Instituto, le pido de decidir Usted cuál título dar a esta edición especial”.

Regresé en un par de días, entré en el estudio del Padre y,  en un cierto momento, recordándome la cuestión del título, le pregunté: “Padre, ¿ya ha pensado el título que dará a la edición especial?”

Me miró, alzó los brazos, haciéndolos vibrar en alto, y me responde: “Ha sucedido una cosa extraña….”

Divertido de esta escena, le pregunté: “Pero ¿qué cosa ha sucedido?”. “Estaba buscando un fascículo, en mi cajón del escritorio-

responde el padre-

cuando, en un momento, encuentro entre mis manos una hoja. Contenía una frase de Santo Tomás de Aquino, el filósofo de la

prudencia”. Yo proseguía: “¿Y qué cosa decía aquella frase?.

Esperó un momento y luego, con énfasis, dice: “La demasiada prudencia lleva a la ruina”

y sin dejarme el tiempo a reaccionar, me miró fijo, y con voz firme me dice: “Deje el título como está! Va bien así!

Asombrado de aquellas palabras y con la intención de mitigar la dureza del título, respondí enseguida: “Y si metiéramos un punto de interrogación al final?”. Tomé la hoja de la primera página de la edición especial, con marcador rojo, tracé el punto de interrogación al final del título y pregunte: “Padre, ¿puede ir así, con el punto interrogativo al final?

Entonces, vi al Padre sonriendo. Sabíamos ambos que la decisión tomada no había sido “nuestra” y yo estaba plenamente convencido que tal respuesta el Padre la había “solicitado”, como era habitual hacerlo cuando debía tomar decisiones sobre cuestiones importantes.

Luego, vi al padre elevar los ojos al cielo y, después de haberme mirado, lo sentí pronunciar estas palabras con voz grave: “El tiempo de la prudencia ha terminado!”

Padre, -le respondí enseguida- Usted está diciendo ahora si puede disparar con los cañones “a quemarropa”?

Y él dice: “Si, el tiempo de la prudencia ha terminado”.

Y así, la edición especial de setiembre 2012 salió con el título: “El Anticristo en la Iglesia de Cristo?”. El contenido de este número era  sobrecogedor y sorprendente.


El Blasón de Benedicto XVI tiene fundamentalmente dos significados: representa el emblema heráldico del grado 30 de la Masonería del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el grado más satánico de los 33 grados, y simboliza

el Anticristo, formado de las tres bestias del apocalipsis: Lucifer, la Bestia venida del mar y la Bestia venida de la tierra.

El ritual del grado 30 prevé la adoración de Lucifer en los rasgos del Baphomet, el homicidio ritual, el pisotear la Tiara papal, la declaración de odio a Dios y la declaración de guerra a Dios.

Las tres bestias del Anticristo son  representadas en la concha-Baphomet, de la cabeza del Moro y del Oso-Jabalí, el cual simboliza la cima de la Iglesia que, metiendo su poder espiritual al servicio de aquello temporal, se prostituye a él y trabaja con Lucifer para realizar el satánico plan de erigir un Gobierno mundial contra Dios y contra el hombre.


Después del artículo de la doble misa negra y del Blasón papal, los dos pontífices Pablo VI y Benedicto XVI estaban definitivamente desenmascarados: cada uno de ellos, aún en forma oculta, se presentaba a los ojos de quien “podía ver y comprender” como: Patriarca de la Masonería, Patriarca del Mundo, supremo Pontífice de la Masonería Universal, Jefe Supremo del orden de los iluminados de Baviera.

Don Villa alimentaba pocas dudas sobre la reacción vaticana  un simple y poderoso ataque a corta distancia: la usual táctica de meter el peso de toda la autoridad en premiar a quien  nunca  habían podido defender y que mucho menos lo habrían podido hacer ahora.

Y así, viene el imprevisto anuncio de Benedicto XVI de beatificar a Pablo VI en tiempos rápidos, trastornando cada regla preexistente sobre las normas de los procesos de beatificación. A los primeros días de octubre, el Papa habría pedido el parecer definitivo a los Cardenales propuestos para la beatificación.

No se extrañó el Padre Villa de esta decisión  y lo demostró la rapidez de su reacción. El día después de enterarse de esta improvista decisión de Benedicto XVI, él me dice: “Ahora, escribiré una carta a los Cardenales”

La “carta” preveía un texto inicial y un alegato. Coordinamos el trabajo y, en breve tiempo, aprontamos el documento que debía ser traducido en varias lenguas y enviado, principalmente, a gran parte del Clero, en todo el mundo.

Estábamos, tal vez entrando en la fase del “plan de batalla” descrito con las palabras del Padre: “Nosotros, ahora nos dirigiremos a la autoridad de la Iglesia que deberán tomar una decisión”?

La “Carta a los Cardenales” fue enviada a los cardenales a los inicios de octubre y, enseguida, inició el trabajo de traducción en las cuatro lenguas más comunes: inglés, español, francés y portugués. Fue un trabajo frenético y comprometedor, pero Don Villa, después de haber escrito el texto de la “Carta” dedicó todo su tiempo a completar la edición especial sobre Benedicto XVI, entregándomela a finales de setiembre y, enseguida, , preparó los textos de los sucesivos “Chiesa Viva”.

Don Villa parecía tener una clara visión de los eventos que se sucederían, en el futuro inmediato, en el interior de la iglesia, y eso lo demostraba su Editorial del mes de octubre, titulado: “Nueva Evangelización” en la cual escribe estas frases:

“En este punto, las palabras “Nueva evangelización” (?) nos hace recordar aquella Declaración que Joseph Ratzinger, dijo después del Vaticano II:

De la crisis actual, mañana surgirá una “nueva iglesia” muy cambiada. Será pequeña y deberá iniciar desde el principio. No estará más en condición de llenar muchos de sus edificios, creados en el período de su máximo esplendor.Contrariamente a aquello que sucedió hasta ahora, se presentará a sí misma como un género decididamente superior de una comunidad de voluntarios.

Haciéndose así una pequeña comunidad, requerirá mucho más de la iniciativa de singulares miembros, y admitirá ciertamente nuevas formas de ministerios, y hará crecer verdaderos cristianos que tengan una vocación por la vida sacerdotal. El cuidado normal de las almas será confiado a pequeñas comunidades, en el ámbito de grupos sociales afines.

Es decir, será logrado con esfuerzo. El proceso de cristalización y clarificación requerirá mucho compromiso, y el resultado será una “iglesia pobre”, de la gente simple. Todo esto requerirá tiempo, y el proceso será lento y doloroso”

¿No es tal vez, esta la “Iglesia de los pobres” que predica Francisco “Obispo de Roma”?. ¿No es la Iglesia que pierde su naturaleza de “Institución”?.  ¿No es la Iglesia  sin un lugar de culto y sin más sacerdotes, sino solo formada por pequeñas comunidades de “voluntarios”?. Y no es este el tipo de Iglesia que sueña la Masonería, para destruir definitivamente la Iglesia de Cristo?


Pero no saben los promotores de esta “Iglesia de los pobres” que esta es una herejía ya condenada por los Papas?.

En el número de octubre aparecía también el artículo: “Una desconcertante actitud de Benedicto XVI”, en la cual aparecía una fotografía de Benedicto XVI haciendo el “signo de los cuernos” con ambas manos. En tres páginas, llenas de fotografías, se documentaba el significado de este impresionante gesto: “la manifestación exterior de la pertenencia a los Iluminados de Baviera”, la “señal de reconocimiento masónico de afiliación al Diablo” y “la ostentación jactanciosa de la más alta autoridad que son asociadas al plan de establecer el Reino del Anticristo sobre la tierra, con Lucifer triunfante sobre Dios o con la sustitución del culto de Dios con el culto de Lucifer”!.

El 3 de noviembre fue el día del segundo ingreso de Don Luigi Villa, en el mismo año.

Para el mes de noviembre, el Padre había preparado un breve artículo sobre Medjugore, y los colaboradores dedicamos este mes a la traducción y a la distribución de la “Carta a los Cardenales”  que llegó al Clero en casi todos los Países del mundo.

Don Luigi Villa murió el 18 de noviembre de 2012, a las 2:30 de la madrugada, en la soledad. Dos veces había anunciado. “Sor Natalia, estoy en agonía”! , pero tanta era la serenidad de este anuncio que ninguno habría podido creer que fuese verdad.

Y así, murió solo, a  las 2:30 de la madrugada. Igual que como murió el Padre Pío!

Pocos días después, fue rápida la aparición de “Chiesa Viva” del mes de diciembre.

En esta edición, Don Luigi Villa fortalecía su “última batalla”, con su editorial: “Navidad de Cristo-Dios”. El artículo es un himno al amor de Dios y a la divinidad de Cristo: Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para nosotros un Salvador que es el Cristo Señor…He aquí la Navidad de Jesucristo-Dios que ha llevado la verdadera alegría, sin la cual no podríamos más vivir…Hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios tiene por nosotros… Es ésta la victoria que vence al mundo: Nuestra Fe!”

Poco antes de entrar en el hospital, el Padre, un poco irritado, me pregunta:” ¿Cuándo tiene intención de compaginar mi Número Especial de “Chiesa Viva” sobre Benedicto XVI?” Diciembre estará en imprenta y enero ya completo -respondí- -La publicaremos para el mes de febrero 2013″-

Bien– dice él- está bien para el mes de febrero y así Benedicto XVI se irá antes de Pascua!”.

Luego continuó: “que elija la razón que quiera para irse, pero se irá!”.

No le di mucho peso a estas palabras, porque después de tantos años de batalla, durante las cuales mis expectativas quedaban regularmente decepcionadas, me había habituado a esperar para ver los resultados.

Sólo después de la muerte del Padre, logré comenzar el trabajo del Número Especial sobre Benedicto XVI.

Con la edición de “Chiesa Viva” de enero 2013, Don Villa concluye su batalla con el editorial: “María, Virgen y Madre”.Deplorando la sacudida de la Teología, inclusive la Mariología, el Padre nos indicaba la devoción al Corazón Inmaculado de María y al Santo Rosario como únicas y verdaderas armas a nuestra disposición. Luego, concluía con la conexión íntima entre la Virginidad y la Maternidad divina de María, citando a Santo Tomás de Aquino y a San Ambrosio: “Cristo para mostrar la verdad de su cuerpo, nace de una mujer, para mostrar su divinidad nace de una Virgen, porque “tal es el parto que se adecua a Dios”

En su último artículo, “El Director”, Don Villa habla de las pruebas físicas y morales que nos harán tiritar hasta perder la Fe, y concluía: “…debemos insistir en nuestra oración, porque tenemos necesidad de Cristo-Dios, de su Palabras divinas,para no caer en la tentación de la desconfianza, viendo a su Iglesia en manos de los traidores, los infieles,  las vejaciones de los nuevos sacerdotes, ahora enemigos de Cristo!”. El número de enero contenía la “Carta a los Cardenales”

Estaba abatido por la pérdida da Don Luigi Villa, pero le había prometido  publicar su Número Especial para febrero e intentaba mantener mi promesa!

Inicié enseguida, después de la muerte del Padre, y continué trabajando incesantemente por cerca de dos meses. No habíamos nunca publicado una edición especial así de voluminosa: 128 páginas, con el título: “Benedicto XVI”, pero al final, alcancé por un soplo, a respetar la fecha prometida.

La edición fue expedida el 25 de enero y el 11 de febrero, hacia mediodía, recibí la noticia: Benedicto XVI ha dimitido como Papa”

Esta dimisión ha sido un evento histórico sin precedente, y parece que nadie ha entendido las verdaderas razones de esta “decisión”.

Fue una “decisión” o una “imposición”?

Pero alguien, conocía las verdaderas razones de esta “dimisión”,  las había preparado con atención y con determinación en un “plan de batalla”, el último de su vida, que debía terminar con este acto: A estas alturas, saldremos con una Edición especial de modo que el Papa será obligado a irse!” 

Tomado de Non Possumus

8 replies »

  1. En 1963, fué entronizado Pablo VI … cuando la información dice que en 1963 fué “entronizado satanás en la Capilla Paulina ” ¿ se refiere a Pablo VI ? Curiosamente Pablo VI tenía alguien que lo suplantaba…

    Otra pregunta , ¿ quien fué consagrado en 1999 por medio de una misa satánica también en la Capilla Paulina ? ¿No se trata de la mísma persona tanto en 1963 como en 1999 ?

    Si alguien sabe algo, le agradezco me pueda aclarar.

    -Lucy-

    Me gusta

  2. Lo de 1963 entiendo que fue una misa negra -probablemente participó el antipapa Pablo VI en la misma- en la que se declaró a Lucifer dueño y señor del Vaticano. Eso es lo que entiendo por “se entronizó”. Luego vendría lo de la falsa misa y la deformación del magisterio.

    Me gusta

  3. Sres. de Amor de la Verdad:

    Con motivo de la publicación de éste importantísimo artículo “MISTERIOS AL DESCUBIERTO”, donde se menciona especialmente a la logia de Los Iluminados de Baviera, y en la presunción de que el nombre de esta sociedad secreta debe resultar extraño a no pocos; creo oportuno remitirles un artículo referido a la misma, publicado por la revista española “MÁS ALLÁ”, en su edición del mes de junio de l993.

    Aclaro que el artículo destaca con negrita o con cursiva muchos de los nombres y títulos que menciona. Empero, al copiarlo acá, lamentablemente tales resaltos desaparecen.

    Sin más, los saludo atte.

    Ernesto

    ———

    LOS ILUMINADOS DE BAVIERA

    Los Iluminados de Baviera (1) es una de esas sociedades secretas no bien conocidas todavía y a la vez omnipresentes. Detectamos su presencia en casi todos los movimientos revolucionarios de los tres últimos siglos. Sin duda, el mundo moderno le debe algo de su constitución esencial: los asaltos al altar y al trono, el enciclopedismo, las corrientes liberales y democráticas, el socialismo utópico, incluso el comunismo, todos llevan alguna marca de su influencia sobre sus corpus ideológicos, sobre sus propósitos.

    (1) Los Iluminados de Baviera apelaban a la presencia de Lucifer como inspirador invisible esencial. La influencia de los Iluminados en la Revolución Francesa y en el marxismo aparece hoy fuera de toda duda.

    ————-

    El debate sobre los iluminados de Baviera en Estados Unidos ya no es un asunto puramente histórico o intelectual. Al contrario, el tema atrae ya la atención de amplios sectores sociales. Los libros que tratan esta corriente ocultista tienen una cada vez más extendida difusión. Sin duda, el interés despertado en este sentido se debe al resultado de las nuevas alianzas y coaliciones políticas creadas después de la Guerra del Golfo, cuando, por primera vez en Estados Unidos se juntaron en las mismas filas la izquierda pacifista y antisionista con la derecha tradicional antifinanciera y clásicamente antijudía.
    Las tendencias de esta literatura abarcan diferentes espectros. Por ejemplo, el libro “Red fog over Amenca” (“Niebla roja sobre América”) de William Guy Carr, autor canadiense, es un verdadero clásico contemporáneo antiiluminista.
    Su mensaje, sin embargo, no es nuevo. Carr se basa en una lectura “asidua” de los controvertidos “Protocolos de los Sabios de Sión”, que se cita con profusión. Su libro comienza con lexicografía.

    ILLUMINATI E ILUMINISMO
    Carr habla de los Illuminati, miembros de logias del Gran Oriente que han sido iniciados en la Orden y secta del mismo nombre. Su número forma un pequeño círculo, pero muy poderoso, que incluye banqueros de ideología mundialista, industriales, científicos, líderes militares y políticos, educadores, economistas, etc. Se trata de hombres que han aceptado un plan luciférico sobre el relanzamiento de la Creación, en oposición a la del Dios Todopoderoso. En consecuencia, alaban a Lucifer y a su mandatario Weishaupt. No reconocen otra autoridad mortal salvo la de su jefe. No ofrecen su lealtad a nación alguna. Dirigen la permanente conspiración luciferiana para obstaculizar el plan de Dios, por la reforma de la Creación y por su puesta en práctica. Conspiran de forma constante para hacerse con el control absoluto de este mundo y con el de todo lo que le habita. Son capaces de utilizar a todos los movimientos subversivos para dividir a las masas en campos opuestos, ya sea sobre cuestiones políticas, sociales, raciales, económicas o religiosas. Aman a la gente que manipulan y a la vez les hacen luchar entre sí y destruirse. Su esperanza reside en ver cómo la Humanidad sigue este proceso de autodestrucción hasta la eliminación de todas las instituciones políticas y religiosas que existen.
    Sólo después de esto llevarán a cabo el final planificado de todos sus propósitos: alzar y coronar a su líder, el rey-déspota de todo el mundo, e imponer la dictadura luciferiana mediante el despotismo satánico.
    Con el nombre de “Iluminismo” se contemplan los ritos especiales descritos por el profesor Adam Weishaupt, de Francfort (Alemania), inspirado por aquellos que en 1773 se constituyeron como los Altos Sacerdotes del Satanismo. El “rito” de los Iluminados fue introducido en la Gran Logia de Baviera tres años más tarde, en 1776, como un paso preliminar a la infiltración de las logias del Gran Oriente de la masonería francesa con motivo de facilitar los planes favorables al desencadenamiento de la Revolución Francesa, que finalmente terminaría estallando en el año 1789. Asimismo, una versión moderna de Misa Negra fue introducida por el general Albert Pike en 1871 entre los Iluminados.
    Aparte de sus indagaciones, Carr cita otro libro famosísimo de este género, concretamente el de Nesta Webster sobre “Secret Societies and Subversive Movements” (“Sociedades Secretas y Movimientos Subversivos”).

    Como decimos, su libro esboza una conspiración todopoderosa, que tiende a unificar un amplio espectro de sociedades y grupos, salvando incluso las distancias. Bajo una sola y férrea mano nos encontramos juntos a los masones, a los revolucionarios burgueses de la Revolución Francesa y del período de la Restauración posnapoleónica; a los financieros modernos; a los comunistas y anarquistas, también y, naturalmente, a los judíos. Pero no se limita a mencionar abstracciones. Carr nombra personajes, muchos de ellos famosos y ya consagrados por el sistema cultural o científico.
    Además del profesor Adam Weishaupt, Carr cita como iluministas al general Pike, al fundador del psicoanálisis Freud, al físico y matemático Einstein y a docenas de otros personajes. Todos ellos, siempre según Carr, han llegado a afirmar en algún momento que fueron “inspirados satánicamente”, si bien algunos emplean el eufemismo “demónico” por el de “satánico”, que para Carr es lo mismo.

    WEISHAUPT Y EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO MUNDIAL

    La vida de Weishaupt se nos presenta estrechamente ligada a la conspiración. En el momento en el que se preparaba la conjuración de la Revolución Francesa, particularmente en su fase inicial, los Illuminati tenían su cuartel general en Francfort, Alemania, bajo la dirección visible de Weishaupt. En aquel momento, sus miembros pensaban en cotas más altas: en el Movimiento Revolucionario Mundial, que igualmente pretendían dirigir. El mero hecho de los papeles descubiertos en el cadáver de un mensajero de los Illuminati, que fue muerto por la acción de un relámpago en 1785 cuando estaba de paso por la ciudad de Regensburgo, probó de forma concluyente los vínculos de esta sociedad secreta con el complot internacional…Y como siempre nadie sabía nada, salvo algunos pocos. La policía bávara terminó revelando los detalles de la conspiración a su gobierno, al entregar el documento del plan encontrado en el cadáver del mensajero “iluminado”. Fue así como el emperador Francisco de Austria conoció la conspiración que se preparaba, y fue así cómo su hija María Antonieta, a la sazón reina de Francia, fue avisada por su propia hermana de que los Illuminati tramaban la subversión de la sociedad gala, al igual que su asesinato y el de su marido, el monarca Luis XVI.
    Mucha es la tinta vertida sobre esta oscura página de la historia de la “guerra oculta”, y sobre todo después de que el gobierno de Baviera diera a conocer “Los escritos originales (protocolos) de la Orden y Secta de los Illuminati”, editado en 1786.
    Pero sepamos algo más de la vida del enigmático Weishaupt. Se ha dicho de él que fue sacerdote, concretamente jesuita y que fue expulsado por sus actividades heterodoxas y encubiertas. Era un hombre de una capacidad intelectual extraordinaria. Obtuvo el doctorado en ley canónica; enseñaba en la Universidad de lngolstadt en la segunda mitad del siglo XVIII. Los Rothschild poseían una gran influencia sobre Weishaupt, a quienes éste les estaba sometido. Con el tiempo, no sólo dejó el sacerdocio, sino que abandonó su propia religión cristiana, convencido como estaba de que el plan de Dios para la creación era tan débil como impracticable. De ahí que cambiara de bando. Aceptó el plan luciferino, el cual se basaba en el establecimiento de un nuevo tipo de dictadura totalitaria luciférica, que había tomado o que tomaría la forma de un Despotismo Satánico.

    ANTECEDENTES Y TRAYECTORIAS

    Por lo que hasta aquí hemos dicho, está claro que esta Sociedad se diferencia de aquel otro Iluminismo de aspecto cristiano del primer milenio, aunque conectado con él. El autor David Christie-Murray, en su “A History of Heresy” (Oxford, U. Press, 1976), define el Iluminismo antiguo como “una corriente tocada de una luz inefable algo especial” para “reformar la Iglesia”, y lo describe como “primo primero” (first cousin) del gnosticismo y del priscilianismo, cuyos orígenes tenemos que descubrirlos en la Península Ibérica del siglo IV (Prisciliano murió en el año 385).
    En la España del siglo XVII apareció un movimiento místico, el Quietismo, de Miguel de Molinos (m. 1697), que al parecer establecía algún tipo de parentesco con el iluminismo original. Interesante es la opinión de Christie-Murray al poner este movimiento en línea con el Jansenismo, secta religiosa excesivamente moralista y reformista, mística e “histérica”. Al respecto, Christie-Murray comenta que “el Jansenismo” sobrevivió en Francia pero casi enteramente centrado en el mundo de la política y sin su idealismo primigenio. Dado el conflicto que provocó con la Iglesia, produjo con cierta base la acusación según la cual el Jansenismo fomentaba el espíritu ateo e irreligioso, que finalmente contribuiría al advenimiento de la Revolución Francesa.
    Desde este punto de vista, el concepto moderno de Iluminismo todopoderoso representa, como es lógico, una versión actual de la reacción herética en el seno de toda una cadena de movimientos heterodoxos desafiantes del orden establecido. Así, en este orden de ideas, no es extraño ver cómo muchos autores establecen una relación de semejanza y herencia entre el Gnosticismo y el Catarismo, los franciscanos radicales, las sectas protestantes más puras y duras de la época de Lutero, los francmasones, los revolucionarios burgueses clásicos y los movimientos revolucionarios del siglo XX.
    Una relación así puede parecer exagerada; sin embargo, sus variadas corrientes poseen algunos puntos en común, como la predicción de cambios apocalípticos en la sociedad, una voluntad de rechazo del mundo existente y la liberación humana por “vías místicas”. Tanto el pensamiento hegeliano como el marxismo compartían muchos aspectos de estos movimientos. Por ejemplo, en ese sentido se podría argüir que de Joaquín de Flore, filósofo franciscano radical del siglo XII, Hegel se había apropiado del concepto “fin de la historia” (de la “Edad del Espíritu Santo”).
    En cuanto a Marx, que define la estructura triple de la historia (feudalismo/capitalismo/socialismo), podría decirse igualmente que en sus líneas maestras, en el marxismo clásico, en su aspecto más “alemán”, en los libros de Federico Engels, Carlos Kautsky o Francisco Mehring, se encuentran las huellas del protestantismo ligado al espíritu de su reforma, a la rebelión campesina y la revolución burguesa.
    El análisis abiertamente “místico” de la política moderna que visualiza una conspiración internacional revolucionaria de francmasones, judíos e iluminados, entra en vigor histórico en el período inmediatamente después de la Revolución Francesa. Los poderes católicos –Roma, la restauración monárquica, los Borbones españoles y los Habsburgos– han visto en esa revolución un desastre sin par, en el que sin duda se martirizaba a la Iglesia, a través del asesinato de sus miembros, mediante la expropiación de sus propiedades, y por el combate directo de sus dogmas y doctrinas. Y era natural que estos poderes afectados acabaran buscando una explicación más allá, en la propia “obra de Lucifer”.
    En cuanto a los movimientos revolucionarios –burgueses primero, y después socialistas– estaba claro que éstos apoyaban tales conceptos debido a sus acciones, no cesando, en lo ideológico, y sobre todo antes del fin del siglo, de adoptar las tradiciones heréticas y secretas. La burguesía inglesa impulsaba la masonería con deseo específico de emular a las sectas puritanas radicales del período clásico del protestantismo, y antes de ellos, a los movimientos puramente “místicos”. Luego, la burguesía radical del continente europeo tomó prestada esta actitud. Con el inicio en la década de los años 1820-1830, el nacionalismo italiano radical, el Carbonarismo, mostraba matices masónicos en su organización, que luchaba igualmente contra el Vaticano y contra las élites aristócratas católicas.

    Pero aparte de lo ya dicho, ¿qué sabemos en firme, de la biografía de Weishaupt? Los recursos fiables (por ejemplo la “Enciclopedia Británica”, citando la “Realencyklopädie fur protestantische Theologie und Kirche”, ed. A. Hauck, 1901), nos dicen que Weishaupt, verdadero ex jesuita y profesor de ley canónica en lngoldstadt, fundó este movimiento de libre pensamiento republicano el Primero de Mayo de 1776, por “casualidad” año de la revolución norteamericana.
    Los miembros de su organización comenzaron a llamarse “Perfectibilistas” y acabaron estructurándose como una sociedad “contrajesuítica”. Como ya hemos repetido, fue a partir del 1778 que se pusieron en contacto con las logias masónicas clásicas. Sus activos nunca pasaron de los dos mil miembros. Ejercían influencia sobre escritores alemanes como Goethe, Herder o Freiherr Adolf F. F. Knigge (1752-1796), autor de doce tomos de Escritos, y uno de sus acólitos de mayor fama. La “Enciclopedia Británica” comenta que representaba un “despotismo benevolente como vehículo de iluminación, como demuestra Goethe en Wilhelm Meister”. La Sociedad fue prohibida por las autoridades católicas de Baviera en 1785. La figura de Weishaupt aparece también citada en el transcurso de una comunicación “descubierta” entre el general rebelde confederado norteamericano (pero asimismo anti-esclavista curiosamente) llamado Albert S. Pike, autor del manual constitucional Moral y Dogma, y reformulador de la masonería en Estados Unidos, y el viejo jefe del carbonarismo en Italia, Giusseppe Mazzini, igualmente relacionado con los orígenes de la mafia. Y en cierta literatura de ultraderecha, el ex general rebelde Pike es presentado además como amigo de los extremistas socialistas de la Comuna de París y como aliado del judaísmo en la fundación del movimiento “masónico” de judíos, el B’nai B’rith.
    Ataques al Iluminismo se difundieron a mediados del siglo pasado; una tendencia que luego resucitaría durante los años 1900-1907, después de que el caso del judío Dreyfuss convulsionara a Francia entera con un escandaloso caso de espionaje. De nuevo, los círculos católicos se sintieron tocados y se movilizaron en contra del “poder judío” en Francia, y, sobre todo, reaccionando frente a la nueva expulsión de los jesuitas en Francia, en 1905.
    En aquella segunda mitad del siglo XIX –y es cosa que nadie en el mundo puede negar– la masonería ganó una posición todopoderosa en los círculos laicos radicales socialistas franceses. El año de la acción francesa en contra de la Compañía de Jesús (1905) “coincidió”, por otra parte, con el de la Primera Revolución rusa, en que los poderes tradicionalistas de la ortodoxia se enfrentaban a una alianza de burgueses reformistas, revolucionarios proletarios y judíos perseguidos.
    Huellas de los Iluminados se han descubierto también en la gestación de la independencia norteamericana y en muchos otros movimientos de la era contemporánea…
    En conclusión, hay que enfatizar sobre la fuerza de atracción que todavía hoy generan los Iluminados de Baviera. Pero su verdadera historia está todavía por escribirse…

    Stephen Schwartz

    Me gusta

  4. Olvidé decirles que, siendo por demás extenso el artículo que acabo de remitirles, de ninguna manera pretendo su publicación como comentario, quedando ello a su exclusivo criterio..
    Muy por el contrario, el envío tiene como única finalidad hacérselos conocer, a los fines que pudiere resultarles de algún interés y/o utilidad.

    Atte.

    Ernesto

    Me gusta

  5. DESCANSE EN PAZ DON LUIGI VILLA DEFENSOR DE LA FE
    E INCANSABLE EN SU LUCHA CONTRA LA MASONERIA

    Que artículo debería ser leído por cada católico del mundo.

    ¿Se pueden leer en español todos las revistas de chiesa viva?

    Gracias Moimunan por el post.

    Me gusta

  6. Impresionante trabajo del R.P. Dom Luigi Villa. Que Dios perdone sus pecados y le conceda el descanso eterno! En efecto, el padre Villa vivió en sus carnes la maldad gestada por Montini-P6 y el gran caos que sus malditas “reformas postconciliares” causaron a Ntra. Santa Madre la Iglesia Católica. Dom Villa desenmascaró su perfidia así como la de Ratzinger-B16, hijo espiritual de Montini. Nunca nos cansaremos de agradecerle sus valiosas aportaciones para la defensa de la Verdad. Muchas gracias también al autor del blog por hacernos partícipes de sus trabajos. ¡Sigamos a Cristo y a María, únicos faros de salvación! Desconfiemos de los lobos con piel de cordero que se han apoderado de la Roma apóstata. Cuando el Hijo del Hombre vuelva, sólo la pequeña grey creerá en Él, mientras que este mundo descarriado será seducido por el espíritu de la mentira. MISERERE NOBIS, DOMINE

    Me gusta

  7. Nos falta to hombria y valentia apreciado don Luigi .Que estes con Senor para
    animar chiesa viva .Siempre seas don Luigi gran ejemplo de verdadera Fe en Cristo Salvador en estos tiempos de Apocalipsis .Una rusa Julia Sanz

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s