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¿BEHEMOT EN EL LAGO NESS?


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LOS MAYORES CIENTÍFICOS DEFIENDEN LOCH NESS

Por Laurent Glauzy

Bajo el nombre de Behemot, el Libro de Job (40, 15-18) describe un monstruo que sugiere un dinosaurio visto por el patriarca Job: “Mira a Behemot, criatura mía como tú,: se alimenta de hierba como el buey. ¡Cuánta fuerza hay en sus lomos! ¡Su poder está en los músculos de su vientre! Su cola es dura como el cedro; los tendones  de sus muslos se entrelazan; Sus huesos son como barras de bronce;  sus patas parecen barrotes de hierro.  Esta cola tan robusta como un cedro no puede ser la de un hipopótamo.

Dragones aparecen en ciertas obras de arte, como los mosaicos romanos, o en un sello minoico que data de 1600 AC. El folclore Sioux informa de  un pájaro gigante abatido por un rayo. Dibujos descubiertos en las cuevas del Grand Cañón, ubicado en el noroeste de Arizona,  así como los barcos vikingos,  reproducen estos raros animales.. Todas las culturas antiguas los mencionan. ¿Son simples leyendas?¿ Los dinosaurios se extinguieron hace 70 millones años?

En After the flood (Después del diluvio), publicado en 1995, el historiador Bill Cooper dedica dos capítulos a relatar  ochenta y un lugares de Gran Bretaña, donde los seres humanos y los dinosaurios vivirían  “en vecindad”. Relata entre otros cosas, el caso de un enorme reptil  aparecido en  Suffolk, en 1405:

“Al lado de la ciudad de Bures, Sudbury, un dragón causó gran pánico entre los habitantes del pueblo. Era una bestia enorme con una cresta en la parte superior de la cabeza, dientes afilados y una poderosa cola.

 Otro párrafo menciona  un testimonio sobre huellas de reptiles voladores encontrados en el País de Gales  a finales del Siglo XIX, en el bosque del Castillo de Penlin.  Estas historias recuerdan extrañamente a las del águila Haast, muy conocida, que se extinguió en el Siglo XV en Nueva Zelanda.

Una Historia Animalium, el libro de historia natural más leído en el renacimiento se refiere a  criaturas prehistóricas vivas, pero extremadamente raras. También  en el siglo XVI el naturalista Ulisses Aldrovandus  narra la historia de un pastor llamado Battista, quien habría matado, en 1572, cerca de Bolonia,  a un gran lagarto parecido a un Tanystropheus.

Un plesiosaurio en las redes de un barco de pesca

En 1977, en Japón,  un barco de pesca cogió en sus redes la enorme carcasa  de un plesiosaurio similar a las descripciones de Nessie en Loch Ness. En la década de 1980, ayudado por un equipo de geólogos, el Dr. Clifford Wilson testificó que había encontrado en México y Texas, en Glen Rose, huellas en placas de yeso, de dinosaurios y de hombres de una época “reciente”.

Por esta razón, con el texto  del  Libro de Job, es lógico sostener  la verosimilitud del monstruo del Lago Ness. Su existencia está avalada por muchas razones, sobre todo después de similares hallazgos  en los lagos del norte de Italia, en el  Lago Champlain, situado entre Quebec y los Estados Unidos,  en el Lago Titicaca o en Noruega.

La revista creacionista flamenca Leviathan estudia el siguiente caso: “Un equipo de científicos, tras la pista de Loch Ness, ha aterrizado recientemente en las orillas del fiordo Roemsjoen. Los testigos afirman haber visto un monstruo parecido  al del  Lago Ness.” Estas historias, que son corrientes en esta parte de Noruega, se remontan a principios del siglo XVIII. La noticia incluso ha sido transmitido por la BBC y The Sunday Herald, el 12 de julio de 2002. Testimonios parecidos  había llevado a varias expediciones científicas al Congo, en la selva  ecuatorial de Mokele Mbembe 1 . ”

 Respecto de Nessie, B. Cooper, relata  que Escocia cuenta con varios lagos donde se han detectado otros monstruos, como el Loch Morar, donde después de la Segunda Guerra Mundial, se registraron más de cuarenta testimonios.

En 1948, nueve pasajeros de un barco pretendían haber visto una criatura parecida a una serpiente de unos dos metros, en el lugar de su supuesta primera aparición en el año 1887 2 . El hallazgo más famoso es el llevado a cabo en 1969 por dos pescadores. Duncan McDonnell y William Simpson, que estaban a bordo de una lancha rápida, afirmaron haber tropezado con el dorso de una criatura llamada Morag. Simpson abrió fuego, pero el animal logró sumergirse lentamente en las oscuras aguas del lago. Describen un animal de entre siete y nueve metros, con la piel dura, y tres gibas  de cuarenta y seis centímetros, emergiendo  la superficie del lago y una cabeza del mismo tamaño. Esto se parece mucho a la descripción de un plesiosaurio.

La ciencia frente a Loch Ness

Los defensores de Loch Ness afirman que algunas de las fotografías  habían  sido verificadas como auténticas  por los científicos, antes de ser declaradas falsas. Publicadas en el más importante  semanario alemán Der Spiegel el 30 de julio 1979,  sus clichés, de  Frank Searle,  ahora son controvertidos.

Sin embargo, a pesar del interés que puede tener  la teoría de la existencia de un plesiosaurio habitando en  las aguas del Loch Ness, algunos científicos  han perdido por ello su profesión. En la década de 1950, Gordon Atwater tuvo que dimitir  del Planetario Hayden y el zoólogo Denys Tucker se vio obligado a abandonar el Museo Británico. Una intransigencia tan notoria es  totalmente cuestionable en este museo de historia humana y cultura que en el período de  1912-1949 guardó en sus vitrinas  el cráneo del hombre de Piltdown, rehusando cualquier examen. Pero después se comprobó que esta pieza  era un  montaje a partir de  una mandíbula de un orangután común a la que se habían fijado dientes limados y teñidos para hacerla parecer la mandíbula de  un hombre prehistórico. Después  la mandíbula se colocó en el cráneo de un hombre.  Las huellas digitales de los falsarios fueron incluso halladas  en las placas de yeso del  interior del cráneo.

En 1991, en El enigma de Loch Ness (The Enigma of Loch Ness), el profesor Henry Hermann Bauer, profesor emérito de Química y Ciencias en el Instituto Politécnico y en la  Universidad Estatal de Virginia,  remarcó  la seria importancia del monstruo del Lago Ness: considera la existencia del plesiosaurio como una realidad, sosteniendo, en  consecuencia,  la autenticidad de la película rodada el  23 de abril 1960 por Tim Dinsdale,  ingeniero aeronáutico de la Fuerza Aérea Real.

 El 3 de agosto 2012, George Edwards, quien persiguió al monstruo marino durante veintiséis años, a razón de sesenta horas a la semana, habría filmado el monstruo del Loch, el 2 de noviembre de 2011, a las nueve. En sus palabras, las imágenes recogidas serían  “las más claras hechas jamás.” Estas búsquedas requirieron la comprobación de algo tan serio como un equipo del Ejército de EE.UU. que analizó los clichés. Ningún desmentido se produjo a las palabras de George Edwards. El análisis  certificó que no se trataba de  un esturión, sino del Leviatán, el plesiosaurio  mencionado en la Biblia: Libro de Job (40, 15 y 41, 2) Salmos (74, 14 y 104 26) e Isaías (27, 1). En las páginas del famoso diario estadounidense The Huffington Post, se sostiene que “la primera aparición del monstruo se remonta al 565  AC.  Miles de testigos dijeron haberlo visto, y  todos no pueden mentir 3 . ”Según la leyenda, San Columbano, monje irlandés y evangelizador de Escocia, salvó a uno de sus discípulos de una muerte segura. Había tratado de cruzar el lago nadando yendo  de vuelta de un barco varado: un terrible monstruo emergió súbitamente a  la superficie y se abalanzó sobre él. San  Columbano hizo una señal de la cruz e invocó el poder de Dios, gritando al  monstruo que soltara al desgraciado. Esto  fue en  Niseag (nombre céltico de Nessie).

Robert Rines, un científico poco convencional

Sin embargo, el principal cantor del monstruo, quien mejor describió su batida, es el norteamericano Robert Harvey Rines, que murió el 1 de noviembre de 2009, a la edad de 87 años. Se retiró en mayo de 2008, después de cuarenta y cinco años de servicio en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, Universidad Americana especializada en ciencia y tecnología. Tenía un doctorado en Física y otro en  Derecho. Esta investigación le hizo especialmente famoso en Gran Bretaña como apasionado de la criptozoología. Para hacerlo, puso apunto sus hallazgos, que fueron utilizados al  más alto nivel  en el Ejército de EE.UU.

Robert Rines había puesto a punto un prototipo tecnológico que había  permitido perfeccionar los aparatos de ultrasonidos, utilizados en primer lugar, para la visualización interna de órganos. En 1985, los investigadores utilizaron los barcos submarinos equipados con un  sonar inventado  por Robert Rines para localizar los restos del naufragio del Titanic, hundido en las aguas del Atlántico Norte en 1912. Su experiencia excepcional e inigualable también se utilizó en 1989 para encontrar los restos del acorazado alemán Bismarck, el más potente del régimen nacionalsocialista,  hundido en 1941.

Los saberes de este sabio, fuera de lo común,  fueron utlizados tanto en el campo de la medicina como en el de la aeronautica.

R. Rines que superaba a un gran número de  científicos de su propio dominio, dijo que gracias a sus inventos tecnológicos, él pudo probar  “la existencia de una bestia gigantesca, probablemente un plesiosaurio, reptil acuático supuestamente extinguido desde hacía 70 millones años . “En 2000, R. Rines admitió: “¡Es una idea ridícula! Si yo no confiara en las personas con las que conversé y en nuestras pruebas científicas, yo diría que estaba loco. Yo no soy capaz de demostrarlo, pero sé que hay un monstruo en el lago Ness, porque yo lo vi. ”

Había adquirido esta certeza el 23 de junio 1972. Cuando tomaba el té a orillas del Lago Ness, cerca de Inverness, con su esposa Carol y dos amigos, el monstruo apareció. Cuando vio una forma extraña, cogió un telescopio y lo apuntó a “una gran joroba oscura  cubierta con una piel gruesa como el lomo de un elefante. ”Este hallazgo encendió su interés por el  Loch Ness  y convirtió este entusiasmo en una pasión e hizo de Escocia su segunda casa.

Ese mismo año, sus cámaras, una vez más captaron un plesiosaurio o al menos una gran aleta. Estimó que el tamaño del animal era de 13,5 metros de largo, con un cuello de 1,20 a 1,50 metros.

Otra fotografía en junio de 1974, había capturado a un animal con un cuello largo, cabeza pequeña y un cuerpo grande: características parecidas a las de los plesiosaurios. Las mismas imágenes fueron difundidas en la famosa revista científica Nature en diciembre de 1975. Los expertos, al igual que el famoso naturalista de la televisión británica Sir Peter Scott, sostuvieron que las fotografías mostraban la existencia de una masa en movimiento. Sir Peter Scott también se convenció por  la historia de R. Rines. Puso un nombre latino al  monstruo:  Nessiteras rhombopteryx.

Paralelamente a sus investigaciones sobre el monstruo, R. Rines continuó trabajando para el Ejército de EE.UU.. El radar, desarrollado en un momento en que era oficial y asignado a un laboratorio de  radiaciones,  fue perfeccionado con objeto de  guiar los misiles patriots durante la Guerra del Golfo en 1991.

En 1997, R. Rines y otros científicos, incluido su hijo de 24 años de edad, de nombre Justice, volvieron a Loch Ness con un equipo de la televisión estadounidense. Gracias a sus sonares de alto rendimiento, se dieron cuenta de dos contactos con  objetos animados del tamaño de una pequeña ballena. Cuatro años más tarde, R. Rines filmó un video de algo  de 12 metros de largo en la superficie del agua.

Como compositor, este científico escribió la música para los espectáculos de Broadway y off-Broadway , como  Blats and Bravos, comedia musical sobre la vida de HL Mencken . Además, compuso canciones para Tambores de O’Casey Drums under the windows, O’Neill  Long Voyage Home y Strindberg’s Creditors. Compartió un premio Emmy con el dramaturgo Pablo Shyre en 1987 para la televisión y, posteriormente, para la obra de Broadway Hizzoner the Mayor. ¿Qué podría ser más natural para este talentoso músico que, a los  once años, tocaba el violín con Albert Einstein en Maine?

Tal era Robert Harvey Rines, nacido el 20 de agosto de 1922, en Boston, hijo de un profesor de Harvard, científico persuadido de la existencia de un plesiosaurio en las aguas del lago Ness.

 Reconocer la presencia de un tal monstruo refutaría  la desaparición de los dinosaurios 70 millones años antes, así como la creación de la Tierra hace 4,5 millones de años. Toda la historia de la humanidad contemporánea levantada sobre  la pretendida  prehistoria se vería así socavada y daría razones para aceptar los períodos de la Biblia. Lo mismo se diga de la isla de la Atlántida, que, a pesar del Critias, diálogo escrito por Platón y de las revelaciones de los hieroglífos, jamás serán reconocidos,   porque dicha isla  contradice la historia de la humanidad y de  las civilizaciones antiguas que poseyeron una tecnología avanzada.

Laurent Glauzy

laurent-blancy@neuf.fr

Glauzy Lawrence es el autor de:

Testigos de Jehová misioneros de Satanás

Illuminati. “Desde la industria del rock Walt Disney: los misterios del satanismo.”

Karl Lueger, el alcalde rebelde de la Viena imperial

Atlas geopolítico revisada, Volumen I

Atlas geopolítico Volumen II revisado

China, el imperio de la barbarie

Extranjeros, los mensajeros de la Nueva Era

El misterio de los Nephilim

Tomado de Contre-info   [Dios se ríe de los hombres que deploran las consecuencias cuyas causas aman.  BOSSUET]

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1 reply »

  1. En el Libro de Job hay dos pasajes que hacen referencia a dos animales de proporciones imponentes. Veámoslo.

    El primero habla de Behemot:

    Job 40:15-24:

    40:15 Mira ante ti a Behemot: él se alimenta de pasto como un buey.
    16 ¡Cuánta fuerza hay en sus riñones, qué vigor en los músculos de su vientre!
    17 Endereza su cola como un cedro, los nervios de sus muslos están bien entrelazados.
    18 Sus huesos son tubos de bronce: sus miembros, como barras de hierro.
    19 Es la primera de las obras de Dios, que lo convirtió en el adalid de sus compañeros,
    20 porque las montañas le aportan un tributo, y también las fieras que retozan en ellas.
    21 El se recuesta bajo los lotos, en lo oculto de los cañaverales y pantanos.
    22 Los lotos lo cubren con su sombra, los sauces del torrente lo rodean.
    23 Si el río se enfurece, no se perturba; está sereno, aunque un Jordán le llegue a la garganta.
    24 ¿Quién podrá tomarlo por los ojos o taladrar su nariz con un punzón?

    Evidentemente se nos describe un animal de proporciones imponentes y se nos dan algunos detalles. Es herbívoro, de proporciones enormes, de gran y potente estómago, de larga y portentosa cola como un cedro (árbol robusto de entre 25-50 metros), patas fuertes y robustas, fue de las primeras criaturas creadas por Dios, frecuenta ambiente húmedos y de gran vegetación (probablemente para poder alimentar su enorme estómago) y tan grande que si el Jordán se desbordará y se estrellaría contra él, ni se inmutaría.

    ¿A qué animal se puede estar refiriendo? Es probable que se esté refiriendo a algún dinosaurio de la familia de los diplodócidos (Apatosaurus, Argentinosaurus,…). Por ejemplo, el Amphicoelias fragillimus, según Carpenter estimaba una longitud total en torno a 58 metros; longitud del cuello de 16,75 m, una longitud de cuerpo de 9,25 m y una longitud de la cola de 32 m. Él estimaba la altura total de la pata delantera en 5,75 m y la altura del miembro trasero en 7,5 m, y la altura total (en el punto más alto en la parte posterior) en 9,25 m. No estoy diciendo que sea en concreto este animal, pero es probable que fuera de una familia cercana.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Amphicoelias_fragillimus

    Acto seguido se nos describe otro animal de proporciones enormes y de aspecto temible. Es el Leviatán.

    Job 40:25 en adelante..

    40:25 Y a Leviatán, ¿podrás pescarlo con un anzuelo y sujetar su lengua con una cuerda?
    26 ¿Le meterás un junco en las narices o perforarás con un garfio sus mandíbulas?

    41:6 ¿Quién forzó las puertas de sus fauces? ¡En torno de sus colmillos reina el terror!
    7 Su dorso es una hilera de escudos, trabados por un sello de piedra.
    8 Se aprietan unos contra otros, ni una brisa pasa en medio de ellos.
    9 Están adheridos entre sí, forman un bloque y no se separan.
    10 Su estornudo arroja rayos de luz, sus ojos brillan como los destellos de la aurora.
    11 De sus fauces brotan antorchas, chispas de fuego escapan de ellas.
    12 Sale humo de sus narices como de una olla que hierve sobre el fuego.
    13 Su aliento enciende los carbones, una llamarada sale de su boca.
    14 En su cerviz reside la fuerza y cunde el pánico delante de él.
    15 Sus carnes son macizas: están pegadas a él y no se mueven.
    16 Su corazón es duro como una roca, resistente como una piedra de molino.
    17 Cuando se yergue, tiemblan las olas, se retira el oleaje del mar.
    18 La espada lo toca, pero no se clava, ni tampoco la lanza, el dardo o la jabalina.
    19 El hierro es como paja para él, y el bronce, como madera podrida.
    20 Las flechas no lo hacen huir, las piedras de la honda se convierten en estopa.
    21 La maza le parece una brizna de hierba y se ríe del estruendo del sable.
    22 Tiene por debajo tejas puntiagudas, se arrastra como un rastrillo sobre el barro.
    23 Hace hervir las aguas profundas como una olla, convierte el mar en un pebetero.
    24 Deja detrás de él una estela luminosa: el océano parece cubierto de una cabellera blanca.

    Características que nos presenta este animal. Animal que vive en el agua, de gran y potente mandíbula (mucho más que la del Tiranosaurus) provista de hileras de dientes que aterrorizan, de poderosa cerviz, de cuerpo cubierto de corazas o escudos muy fuertes (acorazado) perfectamente trabados ante las que el hierro se vuelve paja y el bronce leño podrido, que se arrastraba dejando su huella por el suelo (Tiene por debajo tejas puntiagudas, se arrastra como un rastrillo sobre el barro), de su nariz sale humo o vapor, de ojos brillantes,…

    Evidentemente es probable que se esté refiriendo a alguna especie de cocodrilo. Probable el sarcosuchus o deinosuchus que eran cocodrilos de proporciones gigantescas que podían llegar a medir 15 metros y de unas 8 toneladas de peso. Me cabe la intriga de que su boca saliese llama pero no dudo de lo que se dice. Pero aquí dejo este análisis. El animal que describe Job se acerca mucho a estos ejemplares de dinosaurios.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Sarcosuchus_imperator
    http://es.wikipedia.org/wiki/Deinosuchus

    Ahora bien, la pregunta es; ¿es posible que los hombres vivieran y coincidieran con los grandes dinosaurios? La respuesta es SI rotundamente. No sólo coincidieron, sino que vivieron en la misma época contrariamente a lo que afirma la falsa teoría de la evolución que nos quieren hacer ver que los dinosaurios vivieron muchos millones de años antes que los humanos. Todo eso es falso como relata la Biblia y demuestra la verdadera ciencia que lo único que hace es confirmar los relatos bíblicos.

    En el relato del Génesis ya se nos cuenta que Dios creó los grandes monstruos marinos, bestias y reptiles, ganados, aves,… O sea, que no debería extrañarnos nada.

    El que quiera investigar más sobre este apasionante y bonito tema, aquí les dejo un interesante enlace que puede aportar información de manera resumida y amena.

    El Misterio de los Dinosaurios por fin revelado
    http://www.antesdelfin.com/misteriodinosaurios.html

    Para no ser más exhaustivos en este post, en otro abordaremos en la gran mentira evolucionista de que la tierra tiene millones de años, algunas teorías sobre el diluvio a la luz del relato bíblico y la gran mentira de la teoría de la evolución.

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