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LAS GRACIAS DE ÚLTIMA HORA


santocuradears

Éste es el título que da el P. Royo Marín a un capítulo suyo de su libro: ¿Se salvan todos?. Las razones que da en ese capítulo, pretenden ayudar a la tesis de su libro que es “..el gran número de los que se salvan es MUY SUPERIOR al número de los que se condenan” (pág.12). No sabemos si ha considerado la porción de la  humanidad compuesta de paganos, idólatras, judíos, herejes de diverso carácter, e incluso niños muertos sin bautizar o simples ateos. El que estime que la mayor, y aun una parte muy superior, o sea mucho más de la mitad, por lo menos, se salvan, indica que cree que además de los mil millones de católicos, incluso los de sólo  nombre o vida irregular al margen de la Fe y de la Moral,  muchos otros de los varios miles de millones de personas, incluso los ateos que llevan una vida “impecable”,  los “santos ateos” vale decir, llegarán un día a la contemplación beatífica, contemplando también y acompañando a la Humanidad Sacratísima de Jesús, y la celestial figura de María Santísima y de muchos santos.

Pero esta es una opinión “tranquilizadora” y muy común de la mayor parte de nuestros contemporáneos. Incluso el clero conciliar, la hace presente en la liturgia de los funerales, donde no es raro proclamar desde el sagrado estrado que fulano o fulana están en el cielo, sin atención ninguna a la Santa Escritura y al dogma del Purgatorio. Todavía recuerdo cómo a la muerte de una conocida folkórica se repartieron, en las calles adyacentes al santuario donde se celebraron sus funerales, estampas con la figura de ella, con oraciones pidiéndole gracias y  dándole ya el título de Santa. Que se sepa nadie salió allí mismo a reprochar este comportamiento. Por lo demás era muy afín a lo que se dijo en el templo.

Incidentalmente diré, como anécdota que afiance la tesis expuesta en muchos sitios del blog, sobre la suplantación de una falsa Lucía a la verdadera, lo que ésta dice en su libro Llamadas del mensaje de Fátima (Planta, 2002) a propósito de la salvación e incluso santidad de los ateos (sería santos de primera clase):

El deber de ser santos obliga a todos por igual, igual a aquellos que no tienen fe. claro que en este caso, sin la virtud de la fe, la santidad sería sólo dictada  por la propia conciencia…los que nos tienen la felicidad de poseer el don de la fe, están igualmente  sujetos  a la obligación de ser santos por un dictamen de la conciencia humana, por la misma razón se dice que lo mismo sin tener conocimiento de Dios pueden salvarse todos aquellos que cumplen la ley natural (Sigue una cita del texto de San Pablo Rom. 2, 14-16)  (Véase ibid. p.228)

Como se  ve “Lucía” enunciaba las tesis de Francisco I “avant la lettre”. Y desde luego se apuntaba a la salvación de un gran número de almas, incluso sin poseer la -fe católica etc.. Honradamente creemos que la verdadera Lucía, educada en el catolicismo “preconciliar” jamás hubiera escrito nada semejante.

Ahora bien, aunque siendo escépticos y aun contrarios a los razonamientos del P. Royo, es preciso examinar un poco lo afirmado en  ese capítulo, acerca de las gracias de última hora,  que no contradecimos en absoluto. Si bien nos negamos a creer que “las gracias de última hora”  sean debidas y exigibles en la disposición “ordinaria” de la Providencia divina. Cosa que él, en verdad,  tampoco expresa explícitamente.

En efecto ¿Quién puede negar a Dios la libertad de usar de estas gracias, cuando quiera, incluso con abundante frecuencia?. Nunca podremos decir, con certeza, de nadie, que  está condenado por turbia que haya sido su vida, o por su falta de profesión católica, o por haber muerto “sin sacramentos”. Los momentos últimos de la vida pertenecen a Dios. Y  sería gran temeridad y soberbia, descuidarnos, y pensar que en las postrimerías de nuestra vida se nos darán esas gracias y favores de Dios, incluso el contar con ellas sin exigirlas, basándose en la Misericordia divina a la que nadie puede poner tasa. Sin embargo, lo más seguro y concordante con la teología de siempre, así como con la divina Escritura es hacer caso al consejo de Jesús : Entrad pro la puerta angosta..Y  poner nuestros ojos en la “Vírgenes prudentes” con su lámpara provista de aceite a la llegada del Esposo. Contra quienes desprecian la discriminación que se hará en el ultimo Juicio, aduciendo altisonante frases como “O no salvamos todos juntos o nos condenaremos todos” como a veces se oyen, bastaría recomendarles la parábola muy olvidada de la Red echada en el lago, que una vez echada y traída a tierra pasa al “discrimen” de los peces buenos y la de  los malos.

También se parece el reino de los cielos a una red echada en el lago, que recoge peces de toda clase. Cuando se llena, los pescadores la sacan a la orilla, se sientan y recogen en canastas los peces buenos. y desechan los malos.  Así será al fin del mundo. Vendrán los ángeles y apartarán de los justos a los malvados. Y los arrojarán al horno encendido, en donde habrá llanto y rechinar de dientes. entonces preguntó Jesús. ¿Lo habéis entendido? Sí, respondieron ellos.  (Mt. 13, 47)

Cosas tan elementales que hasta un niño del catecismo comprende, parece que no es comprendida por los teólogos modernos o modernistas. Y lo que es peor son negadas y contradichas por muchos en nuestros días.

Teniendo esto presente pasamos a considerar si hay hechos sucedidos, que sólo sabríamos por revelaciones particulares,  de la existencia de gracias otorgadas por Dios, a última hora. Admitida su posibilidad, como de buena gana hacemos, nos preguntamos si hay revelaciones privadas, siempre de la mayor confianza, que atestigüen estos casos.

Sabido es que quienes restringen tanto la entrada en el Reino de los cielos, negando al Señor de los Sacramentos la posibilidad de suplirlos de alguna manera, olvidando el axioma admitido por la generalidad de los teólogos, de que Dios no está religado por los sacramentos, aducen revelaciones privadas, que inducirían a pensar que sin el bautismo, medio ORDINARIO y ABSOLUTAMENTE NECESARIO  en esa economía ordinaria de la Providencia divina, o de la penitencia con la absolución “por el poder de las llaves“;  Dios no podría intervenir en algunos casos extraordinarios  que su Omnipotencia y Ciencia juzgara oportunos. Algunas revelaciones privadas de este tipo, no serían más que una enseñanza para no despreciar o negligir el medio ordinario de salvación. Y de ellas no se podrían sacar, en mi opinión, conclusiones estrictas y absolutamente necesarias. (Dicho esto, reconociendo también que esas revelaciones aunque posibles y probables, podrían muchas veces no están avaladas por una crítica exigente).

Sin embargo existen revelaciones privadas, de enorme fuerza y seriedad, que inducirían a pensar  justo en favor de la posible intervención divina con gracias de última hora. Las consecuencias que se derivan de la revelación privada que traigo a continuación, no solamente nos atestigua el hecho de la existencia de esas gracias, sino también el hecho de que Dios suple los sacramentos, con los sacramentos de deseo, incluso el necesario bautismo, con el BAUTISMO DE DESEO, infundiendo la Fe católica y la contrición de las culpas al moribundo. La garantía de esta revelación está fuera de toda duda por las circunstancias de la misma.

En este post nos proponemos su reproducción, que creo no existe hasta ahora en internet. Con ello y con el congruente etiquetado es posible que puedan recuperarse fácilmente por medio de los buscadores. Con ello resultará que tengamos como cosa cierta, que a lo menos en casos extraordinarios, Dios interviene, según el consejo de su misericordia y justicia, para proporcionar la salvación a personas que en circunstancias ordinarias no se habrían salvado.

Sea la primera la que transcribimos íntegra, precisamente del libro del P. Royo Marín Teología de la Salvación (Madrid, BAC, 1956, p. 144). He aquí el texto transcrito:

..El razonamiento anterior (la Madre Misericordiosa que oye el grito de almas que no son “hijos actuales” pero sí “posibles” , como Madre en potencia de esos desgraciados hijos suyos, pecadores y aun no católicos) viene a confirmarse cada día con la experiencia de centenares de misioneros que cuentan casos verdaderamente  emocionantes de conversiones inesperadas de grandes pecadores- a veces momentos antes de morir- debidas a la intercesión de la Virgen María.

[A continuación sigue la cita que trae el autor del libro de Jean Barbier, La vetrata della Virgine -traducción italiana- p. 203-4.; Falletti, Nuestros difuntos y el purgatorio, plática 6 , Barcelona, 1939, p.71-72.). Resaltados propios.

He aquí entre otros  muchísimos que se podrían referir, un caso verdaderamente emocionante.

El P. Hermann Cohen [Ven.P. Agustín María del Santísimo Sacramento (1821-1871]] – el célebre judío convertido por intercesión de la Virgen Santísima- pasabaHermann Cohen por el dolor de haber perdido  a su madre en circunstancias verdaderamente angustiosas. Hasta el fin se había obstinado en su judaísmo. el P. Hermann, dolorido, escribía: ‘Mi pobre madre ha muerto y yo permanezco en la incertidumbre. Sin embargo, se ha rogado tanto por ella, que debemos esperar que haya pasado, entre su alma y Dios, en aquellos últimos momentos, alguna cosa desconocida para nosotros.’ 

Confió su pena al santo Cura de Ars, y el hombre de Dios le dijo que esperara, anunciándole que un día, en al fiesta de la Inmaculada Concepción, recibiría una carta que le causaría gran consuelo. Había ya casi olvidado estas palabras, cuando seis años después de la muerte de su madre, el 8 de diciembre de 1860- fiesta de la Inmaculada- recibió la siguiente carta enviada por una religiosa de Londres, persona para él totalmente desconocida, muerta en olor de santidad.

El 18 de octubre, después de la sagrada comunión, me encontraba en un momento de íntima unión con Nuestro Señor, en el cual me hizo Él sentir su voz y me dio una explicación relativa a una conversación que yo había tenido con una de mis amigas. Ésta me había manifestado su maravilla de que Nuestro Señor  después de haber prometido tanto  a la oración, había permanecido sordo  a la que el P. Hermann le había dirigido  por la conversión de su madre. He tenido el atrevimiento  de preguntar a mi Jesús cómo había podido resistir  a la oración del P. Hermann. He aquí su respuesta:

‘¿Porqué  Ana quiere siempre  sondear los secretos de mi Justicia? Dile , que Yo no debo a nadie mi gracia, que Yo la doy a quien me place, y que, obrando así, no dejo de ser justo y la misma justicia. Pero que ella sepa que antes de faltar a mi promesa hecha a la oración trastornaré el cielo y la tierra. Todas las plegarias que tienen por fin mi gloria y por objeto la salvación de las almas son siempre escuchadas  cuando van revestidas  de las cualidades necesarias.

Nuestro Señor, me hizo conocer entonces  lo que había ocurrido en el último instante de la vida de la madre del  P. Hermann. en el momento en que estaba para exhalar el último, la Santísima Virgen María, demandó piedad para esta alma, mostrando cómo su siervo  Hermann le había confiado a ella el alma de su madre. Apenas había terminado de hablar María,  cuando la gracias vino a iluminar  el alma de la pobre hebrea. Ésta con un grito sólo de Dios entendido, MOSTRÓ UN DOLOR SINCERO DE SUS CULPAS Y EL DESEO DEL BAUTISMO…

Después de haberme mostrado todas estas cosas, Nuestro Señor añadió:

Haz conocer esto al P. Hermann; es un consuelo que Yo quiero  otorgarle  en premio a sus largos  dolores  y a fin de que bendiga y haga bendecir por todas partes la bondad del Corazón de mi Madre y su poder sobre el mío.

El caso es verdaderamente emocionante y está rodeado de todas las garantías  de autenticidad que la crítica más severa podría exigir, sobre todo por la intervención y santocura_03_profecía del santo Cura de Ars. Por cierto que en la Vida de este gran siervo de dios  se cuentan algunos otros hechos  tan portentosos  que es menester  tomarlos como del todo excepcionales y milagrosos para no llegar  a conclusiones desorbitadas. El de aquella mujer cuyo marido, que no practicaba la religión, murió repentinamente  sin recibir lo sacramentos  y que el Cura de Ars aseguró haberse salvado por intercesión de la Santísima Virgen a causa de aquellos ramos de flores que entregaba  a su mujer  para adornar la imagen  de María [Trochu, Vida del Cura de Ars, Barcelona 1942, p. 634]; aquél acto de contrición hecho por el suicida  entre el puente  y el río, obtenido por María en premio a algunas oraciones recitadas en su honor durante el mes de mayo [Trochu, ibid. p. 635]. Estos y otros hechos semejantes que se leen en las vidas de los santos no autorizan a nadie para confiar su salvación a una aventura  atan arriesgada como la de echarse  del puente al río con la esperanza  de un acto de contrición., pero dan pie  y fundamento  para pensar piadosamente  que, gracias a ola intercesión de la dulcísima Abogada y Refugio de los pecadores, escaparán de los horrores de la condenación gran número de almas quede hubieran perdido  sin la intervención misericordiosa de María. No en vano enseñan los teólogos que la devoción a María es una de las señales  más dulces y más seguras de eterna predestinación. [San Alfonso María de Ligorio, Las Glorias de María, p.1 cap. 6]

[Fin de la cita del P. Royo]

11 replies »

  1. Que la gracia de Cristo no está constreñida por los medios ordinarios, los sacramentos, es cierto. Él es el autor de la gracia y la da a quien quiere y cómo le place, según su voluntad eterna

    Ahora que se diga que.’El caso es verdaderamente emocionante y está rodeado de todas las garantías de autenticidad que la crítica más severa podría exigir’, no se sostiene. Me explico esl caso es emocionante, pero el relato no supera el míonimo aparato crítico, al igual que la mayoría, que no todas, de las revelciones privadas.

    Que el argumento de Royo María sea, según dice literalmente, ‘pío’ y no fundamentado en postulados teológicos de las Sagradas Escrituras o de la Tradición de la Iglesia lo hace inútil, sino es para establecerse dicha tesis como precursora de la “salvación universal” predicada por Wtyla. E indica además que bajo la apariencia de tomismo, en realidad lo había abandonado.

    El peligro de tal argumento ‘pío’, asusente de absoluta exégesis, es convertir las vía extraordinarias de salvación establecidos por Cristo, Vida nuestra, en caminos extraordinarios. Y así estamos, todo empezo con el abandono de este y otros teólogos mucho antes que él, del tomismo, pero exponiendolo con cierto barniz..

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  2. En mi anterior comentario que hice con prisa desde el lugar de mi trabajo quise decir: El peligro de tal argumento ‘pío’, ausente de absoluta exégesis seria, es convertir las vía extraordinarias de salvación establecidos por Cristo, Vida nuestra, en caminos ordinarios.

    Me referiré a la cuarta edición revisada de dicho libro (Teología de la Salvación), 1997, publicado por la B.A. C., que tengo delante.

    Es obvio, para quien haya leído el libro de Royo Marín “teología de la Salvación” que él se refiere no sólo a los cristianos, sino a todos los hombres de cualquier religión, y así lo dice:

    -citando incluso la Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, 16 y 17,( pag. 129) y copiando el texto donde esta constitución dice que los musulmanes adoran al mismo Dios que nosotros

    -En la página 363, abandona la existencia, nunca llegó a ser dogma, del “limbo de los niños” por la solución que da el catecismo de Wojtyła, que tampoco es dogma.

    -En la Página 364 dice Royo Marín: ” El magnífico capítulo 7 de la constitución dogmática Lumen Gentium…” Es decir no sólo acepta el ‘conciliabulo’ sino que le parecen magníficas algunas de sus partes.
    En la misma página y siguiente tilda de interesantísimo el catecismo modernísimo, así lo llama, de Juan pablo II, otorgando al turbo beato haber resuelto la dificultad con la que se tropezaban los teólogos del medievo frente a la necesidad de la fe y del bautismo para salvarse.

    Sean suficientes estas citas, no sin antes advertir que esta edición es un elogio al Concilio Vaticano II en mujchos lugares más, que por mor a la brevedad no voy a citar

    -Esa tesis de la iluminación, desconocida en las Sagradas Escrituras y la Tradición (lo que no quiere decir que Dios no de gracias especialísimas a los elegidos, entre ellas la más cara: la perseverancia final), en el último momento suena y mucho, a algunas teorías neo gnósticas de la New Age. Es muy difícil decir dónde queda la libertad en esta teoría; por otro camino, todavía más ancho si se quiere porque ni la fe se requiere, está cerca del fideismo protestante. Sea lo que sea, resulta que este teólogo aceptó totalmente el Concilio vaticano II y el Catecismo de Juan Pablo II y todo lo que vino y que su teología está contaminada de modernismo; can mudo; con lo cual sus libros, si bien tienen aún buenos capítulos con la prístina doctrina católica, contienen otros que ya están contaminados.

    La vaca sagrada de los modernistas españoles es Karl_Rahner y el de los conservadores españoles es Royo Marín.

    Esto es buenismo, argumento ‘pío’ del malo y lacrimoso tan caro al católico sentimentaloide de hoy; tan afeminado y poco viril y a casi infinita distancia de los argumentos verdaderamente piadosos, de nuestra Santa Teresa de Ávila, Santo Tomás, San Bernardo, San Agustín, o San Pablo quien tiene una larga lista de los que no entrarán en el Reino de los Cielos; y quien no entienda la carta a los Romanos, donde de ninguna manera asegura que los paganos y judíos se salven, que estudie.

    Lo que ocurre en el instante mismo de la muerte entre el alma y Dios, no nos ha sido revelado. Es temerario y puede que hasta presuntuoso especular y hacer teología ficción con eso. Lo que seguro es que quien muere en pecado mortal va al infierno y el que muere en gracia al cielo, aunque tenga que pasar un buen tiempo en el purgatorio. De lo que se deduce “esforzaos para entrar por la puerta estrecha”…”Porque muchos son los llamados y pocos los elegidos” y no seamos como las vírgenes estúpidas a las que dijo el esposo “No os conozco”; seremos vírgenes locas si escuchamos estos cantos de sirena optimistas de Royo Marín, Juan pablo II y demás modernistas. Lo que no quita para que oremos por la misericordia de Dios para nosotros, pecadores, y para los difuntos, encomendando nuestras imprecaciones a través del Corazón Inmaculado de María, que Él nos dio como Madre. Lo demás es un cuento chino, que ni los chinos lo creen y que además de creerlas, puede traernos un excesiva presunción que nos lleve a la muerte eterna ¡Líbrenos Cristo de la confusíon eterna! Y de las sandeces de estos predicadores.

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  3. Por la maldad de corazón de nuestra generación hemos sido castigo con el peor de los castigos: no solo se nos ha negado un pastor al rebaño sino que se ha permitido que el Enemigo ponga impostores en su lugar. Y así hoy los bautizados somos como rebaño sin pastor en el seno de una noche oscura donde las luces son momentáneas e inseguras. Y en ese marco cada oveja tira para donde le da la gana y le apetece.

    Y así alguien que muchos creíamos que impartía doctrina segura como el padre Royo Marín resulta que nos cuela de matute una doctrina tan clara y vulgarmente modernista como ese de que al final dios no da espacio para el arrepentimiento, de forma que toda nuestra vida podemos robar, matar y fornicar sin mayor problema ya que al final siempre nos podremos arrepentir… Y de esta manera Royo no cuela la vieja doctrina:

    Respondió la mujer a la serpiente: «Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Más del fruto del árbol que está en medio del jardín, ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis, so pena de muerte.»
    Replicó la serpiente a la mujer: «De ninguna manera moriréis”.

    Y Royo Marín nos enseña, en paralelo, “no os preocupéis, no moriréis la muerte eterna, porque Dios que es tan rebueno os dará al final tiempo para arrepentiros”… En fin, como dijo el otro, dejaros “misericordiar”.

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  4. Hombre, Sofronio, que se aventura en el peligroso territorio de los sedevacantistas “extremistas” y “montaraces”! ¡Qué valiente!

    Será que aquí no te borran los comentarios, como sí hacen en la cueva desde la que nos insultas…

    Hélo aquí que se acuerda de las vías ordinarias y extraordinarias de Dios, en este caso, a favor de las primeras.

    Puesto en tan buen camino, ¿Por qué no reconoces que queda totalmente fuera de la vía ordinaria de la Providencia especialísima de Dios que un Papa verdadero pueda ser hereje en el fuero interno, y sin embargo, conservar el Papado, y enseñar la doctrina ortodoxa?

    ¿O simplemente, que Dios en su Providencia ordinaria, vaya a investir de los poderes y atribuciones de Pedro a un hereje patente desde mucho antes de su elección?

    ¿No te suena lo que dicen muchos teólogos, que la raíz de la infalibilidad (perpetua, no cada siglo) de los Papas, está en la indefectibilidad de su fe, por la que no puede creer el error en fe o moral, y que ese es el orden normal de la suave Providencia divina?

    Por supuesto, la mayor parte de ellos declaran paladinamente que sólo consideran el caso de un error del Papa como persona particular o doctor privado, dejando completamente fuera la idea de un Papa verdadero enseñando el error en su magisterio oficial, como sí hace tu queridísimo Santo Padre Francisco…

    Claro que eso no te importa, con tal de calumniar a los Papas con los mismos infundios que aquí te han desmontado otros más de una vez, todo sea por adelantar la mezquina agenda lefebvriana…

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  5. Usted lo ha expresado de un modo preciso, Miguel Echeverría. La humanidad continua dándole crédito al Maligno, y así nos irá.
    Como decía un sacerdote: “Primero la mentira, después la matanza”, aplicable a todos los órdenes de la vida.

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  6. En primer lugar quiero decirle que yo no censuro a nadie. Publico y no tengo el control sobre los comentarios que dependen del administrador de la web de turno, que ni dirijo ni administro. Aquí en este blog me han publicado amablemente artículos míos, pero tampoco he controlado yo los comentarios, sino que lo ha hecho el administrador del blog, cuyo criterio ni me ha consultado ni tiene por qué hacerlo. Yo me limito a exponer lo que pienso, sometiendo mi opinión a la Santa Madre Iglesia, que desde luego no es usted.

    En segundo lugar no he expuesto mis opiniones en ninguna ‘cueva’, a no ser que considere a este mismo blog o al de Radio Cristiandad también una ‘cueva’, porque de sobra es conocida mi opinión sobre el asunto de la infalibilidad del Papa y que he expuesto varias veces en este blog, pero no sólo en éste, aún no siendo compartida mi postura por el administrador, ni por la mayoría de los comentaristas frecuentes. Hasta ahora ni han esgrimido argumentos que me hayan podido convencer de sus posiciones, ni yo he sabido razonar para convencer a los muchos que conmigo disienten.

    En tercer lugar y esto en mi modesta opinión es el asunto más grave, ni el ser sedevacantista ‘montaraz’, ni sedevacantista ‘materialiter’, ni sedevacantista ‘opinionista’, ni de medio pelo, es garantía alguna y total de estar exento de ´ser un hereje. Para no meterle a usted el dedo en el ojo ya que no le conozco, me referiré a otros sedevacatistas que aquí (¿habría que calificar a este sitio como cueva, según su opinión?) precisamente han sido censurados sus comentarios ( ni pongo ni quito rey) y me refiero a uno de los Hnos Dimond; ejemplo de sedevacantistas ‘montaraces’ que son formalmente herejes al sostener que no hay bautismo de deseo ni de sangre. Ellos mismos se condenan a sí mismos. Hay más ejemplos; pero no es el lugar ni el momento.

    En cuarto lugar y esto sí es importante: ninguna postura es sinónima de garantía de entrar en el Reino de los Cielos, simplemente por el hecho de mantenerla. Tengo casi la seguridad de alguna comunidad que forma parte de un grupo sedevacantista, que no voy a nombrar, son una cloaca de sodomitas. No el grupo, sino unos miembros que viven en una comunidad Sí logro obtener las pruebas, tenga usted por seguro que las haré públicas por el inmenso daño que esto supuestos hipócritas harían al Cuerpo Místico de Cristo, amparándose en un légitima postura, para sus felonías. No trate de imaginar, porque no son muy combativos ad extra y poco referidos en los medios afines.Lo mismo he hecho con otro falso tradicionalista, esa vez con pruebas, aunque no lo hice público porque fue más eficaz acudir a quien podía aislar y cortar el miembro engangrenado.

    En quinto lugar, si usted u otro me convence de la verdad de su postura, tenga por seguro que la acogeré; yo no tengo la solución para comprender esta enorme crisis que Dios permite; cada día ruego a Cristo, vida nuestra, que no quede yo eternamente confundido. Por lo demás sólo hago pensar en voz alta.

    Por último, si usted arroja argumentos al debate de este artículo y tengo tiempo y capacidad los leeré con gusto y los rebatiré si disiento o los apoyaré, si cabe. Si usted se limita, sin embargo, a poner predicados, adjetivos, etc., ni mi edad, ni mis obligaciones de estado y con Dios, me volverán a distraer.

    Posdata: Para mi estimados Antonio y Fray Eusebio, al parecer eternos disidentes míos, pero a los que realmente aprecio, y de los que no dudo de su Fe y de su buena fe: No me he olvidado responder con argumentos a su artículo titulado “la gansada de Sofronio” o algo así. Me sacó la sonrisa y nos reimos mucho un sacerdote sedevantista bastante ‘montaraz’, seguidor y fans de su blog, que esos días acogía por caridad en mi casa y yo. No lo tomé a mal. Como no lo he olvidado escribiré, cuando Dios me lo permita, un artículo sobre la infalibilidad y las posiciones de los teológos en el Concilio Vaticano I en torno a ella y que subtitularé “la segunda gansada de Sofronio”. Habrá materia, espero que sesuda, para las diatribas; paciencia.

    ¡Maranatha! Vieni, Signore Gesu

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  7. Basta de falsas ilusiones, basta de sentimentalismos melifluos, basta de ingenuidad… justamente son esos argumentos los que los falsos pastores de la secta conciliar utilizan para tranquilizar las conciencias de su grey, con premisas del tipo “Todo el mundo se salva”, “morir siendo católico o musulmán es lo mismo, lo importante es el corazón”, “Dios es bueno y compasivo, no permitirá que nadie se condene”… y otras sandeces parecidas. ¡BASTA DE FARSAS!

    Seamos sinceros y, sobre todo, seamos justos con Ntro. Dios y Señor Jesucristo. Las Sagradas Escrituras están plagadas de parábolas y referencias a lo angosto y difícil que es entrar en el Reino de los Cielos. ¿Por qué está dificultad? ¿Acaso será culpa de Dios que es quizás demasiado exigente con nosotros?… ¡AL CONTRARIO! Dios es infinitamente misericordioso, dulce y paciente con nosotros. Su amor y su compasión son mayores que los de una madre al ver a su bebé llorando. Entonces, ¿por qué es tan pequeño el número de los que se salvan?… Por nuestra dureza de corazón, nuestra mezquindad, egoísmo y pereza espiritual. Dios nos ha dado esta vida mortal para purificarnos de todas nuestras imperfecciones, ¡APROVECHÉMOSLA PUES!

    Cuando perdonemos, hagámoslo de corazón y sin rencores. Cuando hablemos, que sea para decir verdad y no adulteremos nuestras palabras. Cuando recemos, pensemos que estamos realmente ante Dios Todopoderoso, y humillémonos con gran reverencia y humildad. Cuando tengamos la desgracia de pecar -que Dios nos libre de ello-, reconozcamos con gran prontitud nuestra transgresión y echémonos a los pies de Ntro. Señor crucificado por amor a nosotros. Consideremos lo mal que Le pagamos la preciosa sangre por Él derramada, lloremos en silencio y hagamos sincera contrición y penitencia, prometiendo firmemente no volver a pecar con la ayuda de Su santa gracia.

    Y todavía tenemos un remedio más, mis queridos hermanos. Dios nos ha dado el arma más poderosa, un verdadero TESORO ESCONDIDO, una PERLA PRECIOSA para ganarnos el Cielo. Si la usamos con frecuencia, Dios nos alabará y nos guardará un sitio en las moradas eternas. ¿De qué se trata?… De la LIMOSNA, hermanos míos, sí, la limosna, la cual borra los pecados cometidos y nos hace ganar amigos para el Cielo. Cada vez que demos limosna a un pobre necesitado, debemos ver en él a Jesucristo, y nuestra limosna no quedará en balde, nunca jamás. Dios será nuestro remunerador en la otra vida, pues “lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a Mí me lo hicisteis”. ¡DEMOS LIMOSNA, hermanos míos! Que no nos duela, el dinero injusto es el arma que nos hará ganar amigos para la eternidad, pues cuando estemos ante el Juez de jueces los pobres a quienes ayudamos en vida serán nuestros principales abogados ante el Señor.

    Que nuestro dinero no se estanque ni se acumule estérilmente, pues de ese modo no nos será de ninguna utilidad. Cuando muramos, nada hemos de llevarnos a la tumba, tan sólo las buenas obras que hayamos hecho nos acompañarán. Así que ya sabemos el camino al Cielo, demos con generosidad y Dios nos pagará el doble en la otra vida y ya aquí en ésta.

    Esta es la sabiduría escondida que los sabios del mundo desprecian y que sólo los hijos de la luz entienden, sabiduría que Dios revela a quienes lo aman y anhelan estar con Él en el Cielo.

    BENDITOS SEAN LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA SANTÍSIMA

    Adeodato,
    siervo inútil de Dios Ntro. Señor

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  8. Y John Lennon se arrepintió de su ateismo (profesado durante toda su vida), en el ultimo momento con un tema que se llama “Ayudame Señor Ayudame”.

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