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UN HEREJE NO PUEDE SER PAPA


San Alfonso Mª Ligorio

San Alfonso María de Ligorio en el libro La verdad de la Fe  escribió, en referencia a lo dicho por el propio Belarmino:

 “Que algunos papas hayan caído en la herejía, algunos han tratado de probarlo, pero no lo han probado, ni nunca lo probarán; nosotros  vamos a probar claramente lo contrario en el capítulo X. Pero además, si Dios permitiese que un Papa fuese hereje notorio y contumaz, éste dejaría de ser Papa, y la sede quedaría vacante. Mas si fuera hereje oculto, y  no propusiese a la Iglesia ningún dogma falso, entonces no causaría ningún daño a la Iglesia, pero nosotros tenemos   que presumir  con justicia, como dice el cardenal Belarmino, que Dios no permitirá jamás que ningún Pontífice romano,  ni siquiera como doctor [hombre] privado, llegue a ser hereje notorio ni siquiera  oculto “ .

[En el número que hoy traigo de la Revista Roma, se nos muestra una cita de San Alfonso que viene muy al caso de lo dicho en numerosos posts de este blog: El papa que cayera en la herejía dejaría inmediatamente de ser papa. Estaría depuesto, por sí mismo, “ipso facto” de su cargo. Lo cual es doctrina no sólo de San Alfonso sino de San Roberto Belarmino precedidos también de Santo Tomás. Pero además San Alfonso precisa  que esto no podría ser posible en la enseñanza papal a la Iglesia. Hay que notar que San Alfonso usa el término “ex cathedra” como opuesto al papa como persona privada. Claro indicio de que él no se refiere  exclusivamente a la enseñanza  solemne del papa , sino a la enseñanza oficial sin distinguir entre el magisterio ordinario y el extraordinario. El uso del término “Ex cathedra” en sentido restrictivo vendría un siglo más tarde después del concilio Vaticano. Para San Alfonso significa lo contrario de la enseñanza del papa como “persona privada” (como se advierte en la cita). Pero además hay otra cita de San Alfonso-puesta arriba-  en donde dice que no cree que Dios permita jamás una herejía en el papa, en cuanto persona privada.

Digamos que lo dicho en el blog a este respecto se ve corroborado por la doctrina del Santo Doctor. Con seguridad  San Alfonso se horrorizaría de lo que dicen algunos de que el Papa puede caer en la herejía enseñando a la Iglesia en su magisterio ordinario, por ejemplo en una encíclica. Este es el sentir de la iglesia en toda su existencia, como en el blog hemos señalado en los post relativos a los santos Padres, a Santo Tomás, y a los mismos papas declarando la infalibilidad del magisterio de los papas, sin restringirlo a unas circunstancias que quizás no se den en los papas durante siglos.
Por otra parte también hemos explicado en otro post titulado “Las Puertas del infierno” el alcance de la expresión evangélica en el texto de Mateo 16, en el mismo sentido que la explica el santo y antes de él el gran Orígenes ]

PAPA HAERETICUS DEPOSITUS EST

San Alfonso María de Ligorio

Revista Roma N° 104 – Junio de 1988

«6°. Nuestros adversarios nos objetan además el Canon “Si Papa”, en el cual el papa Bonifacio, mártir, declaró que el Soberano Pontífice no debe ser juzgado por nadie, a menos de que sea convicto de haberse apartado de la fe: “A nemine est iudicandus, nisi deprehendatur a fide devius” (cap. 6, dist. 40). He aquí, sobre esto, el razonamiento de nuestros contradictores: el Papa es pues capaz de caer en la herejía; ahora bien, si es capaz de caer, no puede ser infalible.

Respondemos que si alguna vez el Papa, como persona privada, cayese en la herejía, se vería al instante despojado del pontificado; pues, como estaría entonces fuera de la Iglesia, ya no podría ser jefe de la Iglesia. En ese caso, la Iglesia por consiguiente debería, no deponerlo —puesto que nadie tiene autoridad sobre el Papa— sino declararlo depuesto del pontificado. Hemos dicho: “Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas ex cathedra a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia. Y es aquí el lugar de recordar esta célebre sentencia de Orígenes: es evidente que si las puertas del infierno prevaleciesen contra la piedra sobre la cual está construida la Iglesia, prevalecerían también contra la Iglesia misma: “Manifestum est quod si praevalerent [inferorum portae] adversus petram in qua Ecciesia fundata erat, contra Ecclesiam etiam praevalerent” (In Matth. 16,18 et apud Bellarmino: de Romano Pontífice, liber 4, cap. 3)». (Cap. VIII, in fine, pp. 231-232).

«Febronio alega el hecho de Inocencio II, quien al rey de Francia Felipe-Augusto, que le solicitaba le acordase dispensa para romper su casamiento con Ingelburga, le dio esta respuesta: Si tratásemos de tomar alguna determinación a este respecto sin la deliberación de un Concilio general, pondríamos quizás en peligro nuestra dignidad y nuestro cargo, sin hablar de la ofensa a Dios de la que podríamos ser culpables por ello: “Si super hoc absque generalis deliberatione Concilii determinare aliquid tentaremus, praeter divinam offensam quam ex eo possemus incurrere, forsan ordinis et officii nobis periculum immineret” (Epist. 1. 15, ep. 106. edit. Baluz). Febronio y otros de nuestros contradictores infieren de allí que el Papa Inocencio se sujetó al Concilio, o al menos confesó con esas palabras que podía ser depuesto por ese Concilio, si dispensaba ese matrimonio contra la ley divina.

Pero esa conclusión no es de ningún modo lógica. Pues, responderemos, está fuera de duda que si un Papa fuese un herético declarado, como lo sería el que definiese públicamente una doctrina opuesta a la ley divina, él podría, no ser depuesto por el Concilio, sino ser declarado depuesto del pontificado en su calidad de hereje; y allí estaba el peligro que señalaba el papa Inocencio, es decir, el de ser privado de su dignidad y de su cargo. Por eso había dicho primeramente en esta misma carta, que no osaba decidir ese punto contrariamente al Evangelio, donde se dice que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido: “Quod… Deus coniunxit, homo non separet” (Mat. XIX,6). Pero, como el peligro estaba muy alejado y que, por otra parte, el Soberano Pontífice buscaba librarse por alguna excusa aparente de los urgentes pedidos del rey respecto a la dispensa, se sirvió de esas expresiones oscuras y dudosas: “Pondríamos quizás en peligro nuestra dignidad y nuestro cargo” (Cap. IX, pp. 262-263).

(OEUVRES COMPLÉTES DE SAN ALPHONSE DE LIGUORI, Docteur de l’Église. Oeuvres dogmatiques, t. IX: Traités sur le Pape et le Concile: “Dérense du pouvoir supréme du Souverain Pontlf e contre Justin Fébronlus” 1881; réimpressiom 1975, Gent, Belgium).
(Trad.: G. D. C.)

Sobre la autoridad de San Alfonso

SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO (1696-1787), canonizado en 1839 (fiesta: 2 de agosto), fue proclamado DOCTOR DE LA IGLESIA en 1871 por Pío IX y patrono de confesores y moralistas en 1952 por Pío XII.

Señalemos brevemente tres pruebas de su autoridad doctrinal:

Bula de canonización (Gregorio XVI, 26-5-1839):

“Plurimos sane conscripsit libros… ad asserenda huius Sanctae Sedis Apostolicae jura…; In iis porro Inusitatam vim, copiam varietatemque doctrinae, singularia eccleslasticae sollicitudinis exquisitum religionis studium, demirari licet”.

(Escribió por cierto varias obras… para afirmar los derechos de esta Santa Sede Apostólica…; en ellas se puede admirar un vigor extraordinario, una ciencia extensa y variada, notables pruebas de su celo sacerdotal y su empeño poco común por la religión).

Henri RAMIERE, s.j. (1821-1884), promotor del Apostolado de la oración y de la devoción al Sagrado Corazón:

Afirma que el testimonio de San Alfonso en estas materias es muy grave y equivale a muchos otros, pues es el testimonio del más santo, del más moderado, del más sabio, del más autorizado de los Doctores que Dios haya dado a su Iglesia en estos últimos siglos. (“Messager du Coeur de Jésus”, t. 15, p. 275; t. 16, p. 1, 1869).

BREVIARIUM ROMANUM (2 de agosto; lectio VI, in fine):

“…tandem Pius nonus Pontifex Maximus, ex sacrorum Rituum Congregationis consulto, universalis Ecclesiae Doctorem declaravit”.

(…finalmente el Papa Pío IX, por decreto de la Sagrada Cogregación de Ritos, lo declaró Doctor de la Iglesia universal).

G.D.C..
Revista “Roma” N° 104, Pg. 25

Texto de la Revista tomado del sitio Católicos Alerta

42 replies »

  1. 1. “…si alguna vez el Papa, como persona privada, cayese en la herejía…” O sea que un Papa -legítimo y válidamente electo- puede caer en la herejía.?
    2. “dando sus enseñanzas ex cathedra…” O sea que fuera de sus enseñanzas ex cathedra podría errar.
    ¿Me equivoco al interpretar a San Alfonso?

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  2. Me temo que interrpreta mal a San Alfonso. El alcance del término “ex cathedra” quiere decir algo distinto de la común acepción de hoy día.Ex cathedra se opone a enseñanza privada y no ordinaria.
    “Como persona privada” creo que lo trae en hipótesis. Hay otro lugar en que dice que no cree que esto fuera posible [He añadido la cita al post] De todas maneras en el blog se ha defendido la infalibilidad del papa en todo su magisterio, ordinario y extraordinario.
    También hay que tener en cuenta que los papas en su época sólo enseñaban a toda la Iglesia. No había homilías dominicales (que también son de hecho en nuestro tiempo, a toda la Iglesia, pues se hacen eco los medios de ellas)

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  3. Todo sirve para clarificar, pero me parece que ya no se trata de deponer a nadie que se crea “papa”. Los “conciliares” no lo son. Ya no se trata de deponer sino de TENER uno. Las hipótesis son solo eso, la realidad es que nunca hubo ni habrá un Papa hereje ni siquiera “oculto”. El asunto ahora, en este período de la Historia es que tengamos un Papa. Las Leyes y los hombres para aplicarlas existen. Ya es hora de despertar del sueño.

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  4. Simón, en la cita de la revista no de dice que haya que deponer-deponendus-sino que ya está depuesto- depositus- por sí mismo. Esto es importante para demostrar que los papas conciliares no han podido ni pueden ser papas. Además San Alfonso deja bien claro que un papa en su enseñanza oficial, que la llama ex Cathedra en oposición a la enseñanza privada, no puede caer en la herejía. Pero además también dijo que Dios no permitiría jamás que un papa, como hombre privado puede caer en herejía, ni siquiera ocultamente.
    Lo segundo que dice Ud. es lo que está sometido a agrios debates. Homero dice que “es posible” y además que “es obligatorio” elegir papa, incluso los legos, o laicos, deben hacer lo posible a su nivel. Pero otros piensan que no es posible en las actuales circunstancias, e incluso sería perjudicial el intentarlo. Lo dejan a la providencia de Dios.

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  5. Disculpe Don Arca, pero aquí dice textualmente:

    “Respondemos que si alguna vez el Papa, como persona privada, cayese en la herejía, se vería al instante despojado del pontificado;”

    ¿Quién? El Papa. O sea, un Romano Pontífice válido, legítimamente electo; no un usurpador, ni un antipapa.

    ¿Qué hace? Cae en la herejía.

    ¿Consecuencia del acto? Despojo del pontificado.

    ¿Cuándo pierde el pontificado? En el instante mismo de su caída.

    No dice San Alfonso que pierde el pontificado con efecto retroactivo a la fecha de su elección. Tampoco dice que en realidad nunca fue Papa porque era hereje antes de su elección. Aquí se dice muy claramente que en el momento en que cae en herejía, así sea a los diez minutos de su pontificado, no antes, deja de ser papa.

    Con lo de ex cathedra puede tener Vd. razón.

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  6. Lea la cita preliminar. Además esa hipótesis la precisa diciendo que sería como hombre privado. No es su magisterio.
    pero en el otro lugar dice que eso no lo permitirá Dios jamás.
    Le ruego que lea el post entero.

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  7. Lo de que “Dios no permitirá jamás que ningún Pontífice romano” caiga en la herejía puede ser una creencia piadosa del Santo. Ahora, el P. Basilio Méramo ha explicado bien esto: “que sea lo más piadoso, no es un argumento jurídico, ni lo más teológico.”

    Además, el P. Basilio trae otra traducción de San Alfonso, aquí:

    http://radiocristiandad.wordpress.com/2012/11/23/p-basilio-meramo-el-infalibilismo-dogmatizado-acerca-del-comentario-eleison-279/

    Pero “San Alfonso María de Ligorio clasifica la opinión de Alberto Pighi de extrema, respecto a la opinión de Lutero y Calvino, considerando las dos como falsas y erróneas.”

    Salvo Pighi y los que después le siguieron, en el D.T.C… leemos: “Todos admiten sin dificultad que el Papa puede caer en la herejía, como en cualquier otra falta grave, se preocupaban únicamente de buscar por qué y en qué condiciones puede ser en tal caso juzgado por la Iglesia.” (Infallibilité du Pape, col. 1715).”

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  8. No se ponga nervioso, amigo.
    He releído el post entero. Sea como hombre privado (doctor privado o persona particular dicen otros), lo cierto es que el según San Alfonso quien puede caer en herejía es el Papa y en ese acto, no antes ni después, pierde el pontificado. Más claro hay que echarle agua.

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  9. Perdón, a lo mejor soy muy duro de entendederas y no alcanzo a comprender como hay que “dejar a la Providencia” de Dios, lo que ya la misma Providencia nos dejó para obtener el fin que procuramos. ¿Es que Dios ya no proveyó a la Iglesia los medios necesarios para alcanzar los fines establecidos desde su fundación? ¿Quién podría negarlo? ¿Por qué oponer “Providencia” a “Providencia”? Cuando San Pedro estaba preso, “toda la Iglesia rezaba por él” dice la Escritura. “Toda”, o sea jerarquía y fieles. Hoy es lo mismo, “toda” la Iglesia debe procurar tener Su Cabeza Visible, o no es suficiente perjuicio dejar las almas a la deriva y sin Pastor?

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  10. Perdón por la reiteración, pero creo que así soy más claro. San Alfonso nos viene a decir:

    (1) El Papa no puede caer en la herejía en su enseñanza ex cathedra. Porque es infalible no puede ser hereje.

    (2) El Papa sí puede caer en la herejía como “como persona privada”. Porque es falible puede errar y ser hereje. Aunque cree que Dios no lo permitiría.

    Prestemos atención al sujeto de la enseñanza de San Alfonso: el Papa es quien puede caer en la herejía. No dice el santo: un cardenal, un patriarca, un obispo, un sacerdote, un diácono, un laico… Tampoco dice un usurpador, un antipapa, un papa material, un falso papa, un pseudo-papa… NO, dice que es el Pontífice quien puede caer en la herejía y que la consecuencia inmediata y automática sería la pérdida del pontificado.

    Me pregunto: ¿San Alfonso no conocía la bula de Paulo IV “Cum ex apostolatus”? ¿Por qué no dice que en realidad nunca fue papa legítimo y que nunca tuvo el pontificado? Podrían transcurrir años entre la elección y la caída en herejía.

    Si conoció la bula debió responder de otra manera. Por ejemplo: si alguna vez un papa cayese en la herejía, revelaría que nunca fue papa, sino hereje desde antes de su elección. No perdería el pontificado al momento de caer en herejía, sino que jamás habría sido pontífice.

    Vamos, que San Alfonso era abogado y no pudo caer en tamañas confusiones.

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  11. pero nosotros tenemos que presumir con justicia, como dice el cardenal Belarmino, que Dios no permitirá jamás que ningún Pontífice romano, ni siquiera como doctor [hombre] privado,llegue a ser hereje notorio ni siquiera oculto “ .
    De esa cita se deduce que al parecer San Alfonso no creía que eso pudiera suceder. De todas maneras la infalibilidad en del papa hay que creerla en su magisterio. Pero es cierto que admitiendo que pudiera caer en herejía como particular dejaría de ser papa.
    Yo creo que nunca sucederá que un papa caiga en la herejía pues Xto prometió que “Yo he rogado por tí para que tu fe no falle”. Además las puertas del infierno no prevalecerán contra la roca y la Iglesia. Esto se llama la indefectibilidad de la Iglesia y de la roca que la sustenta.
    En la categoría “infalibilidad pontificia” tiene muchos posts sobre ello.
    Hay que tener en cuenta que eso fue la creencia de toda la Iglesia hasta la edad moderna. Después los teólogos y hasta los doctores empezaron a titubear.
    No estoy nervioso y me alegra poder comunicarle lo que creo firmemente. Pero quizás sea algo no obligatorio de creer.

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  12. El P.Meramo dice que un papa en su magisterio ordinario puede caer en la herejía.De hecho en este blog lo ha afirmado de Pío XII, en su encíclica Mystici corporis. La opinión de Pighi era que hasta entonces siempre se había creído así , luego era verdad.
    Hemos tenido un debate con el P. Méramo en el blog. Puede verlo en la categoría que le dije.

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  13. Pues sobre el Padre Méramo y sus errores sobre el pontificado en forocatólico le aclaran muchas ideas.
    Lefebvrianos “neo sedevacantistas” reivindican al depuesto Henri Le Floch y retoman sus errores acerca del Papado y la Infalibilidad.
    http://forocatolico.wordpress.com/2014/02/05/lefebvrianos-neo-sedevacantistas-reivindican-al-depuesto-henri-le-floch-y-retoman-sus-errores-acerca-del-papado-y-la-infalibilidad/#comments

    Aquí les dejo otro artículo sobre lo mismo que parece estar debatiéndose por doquier:
    A quienes dicen que no se puede afirmar que alguien es hereje formal, incluido un falso papa; responde el Compendio Moral Salmaticense.
    http://forocatolico.wordpress.com/2014/02/05/a-quienes-afirman-que-no-se-puede-afirmar-que-alguien-es-hereje-formal-incluido-un-falso-papa-responde-el-compendio-moral-salmaticense/

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  14. Sr. Pere, Ud. aclara: “Perdón por la reiteración, pero creo que así soy más claro. San Alfonso nos viene a decir:

    (1) El Papa no puede caer en la herejía en su enseñanza ex cathedra. Porque es infalible no puede ser hereje.”

    Pregunto:
    ¿ Cómo aplica Ud. el postulado (1) arriba citado, a las figuras de Juan XXIII, Pablo VI, y sus sucesores hasta el presente?

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  15. Père:
    Ud dice “interpretando” a San Alfonso:

    1. “…si alguna vez el Papa, como persona privada, cayese en la herejía…” O sea que un Papa -legítimo y válidamente electo- puede caer en la herejía.?
    2. “dando sus enseñanzas ex cathedra…” O sea que fuera de sus enseñanzas ex cathedra podría errar.
    ¿Me equivoco al interpretar a San Alfonso?

    Ahora bien en la cita Ud. habla usando el término “ex Cathedra” sin más precisiones. La gente al leerle lo entenderá en el sentido del término usado comúnmente hoy día: Es decir en la enseñanza del magisterio extraordinario del papa.
    Sin embargo el término era usado en tiempos de San Alfonso en otro sentido, como se ve por la cita siguiente de San Alfonso, que Ud. con certeza ha leído:

    Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas ex cathedra a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse
    ….
    Sin embargo Ud.hace la cita induciendo a pensar que San Alfonso la hace en el sentido actual del término, distinto del que él mismo usa. Es claro que Ud. conoce que San Alfonso usa el término “ex cátedra” como opuesto al del magisterio de la “persona privada” del papa. Eso ya lo había advertido yo en el preámbulo de la cita, que Ud. asegura haber leído como todo el post.
    ¿Cómo se le llama a eso en moral?

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  16. Don Arca:

    No defiendo el 100% de lo que dice Méramo. Lo del magisterio ordinario no me convence.

    Vd. insiste con citar texto en el que San Alfonso presume que Dios no permitirá que el Papa caiga en herejía. Pero con esa cita no se explican las otras del mismo Santo y el resto de la traducción que está en r.c. y que hacen concluir que admitió como hipótesis que un Papa puede caer en la herejía. No dijo que esta hipótesis fuera una opinión herética o temeraria…

    Me gustaría saber su opinión sobre lo siguiente:

    – ¿San Alfonso no conocía la bula de Paulo IV “Cum ex apostolatus”?

    – ¿Por qué no dice, en aplicación de una bula dogmática, que en realidad nunca fue papa legítimo y que jamás tuvo el pontificado debido a la herejía anterior a una elección inválida?

    – ¿Cómo es posible que un jurista y doctor de la Iglesia se equivocara así sobre el momento en que se pierde el pontificado?

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  17. Don Arca:

    Estamos de acuerdo en lo siguiente: para San Alfonso, el Papa no puede caer en herejía, ni errar, cuando enseña ex cathedra.

    ¿Qué significa ex cathedra para el santo? Lo opuesto a “persona particular”. Para algunos ex cathedra es sólo el magisterio extraordinario (Méramo); para otros, se extiende también al magisterio ordinario.

    Pero fuera de la enseñanza ex cathedra, para s. Alfonso, el Papa puede caer en herejía. ¿Y cómo se explica que no aplicara la bula de Paulo IV?

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  18. Clara:

    Si no está bien establecida una doctrina cómo aplicarla a la práctica.

    ¿Juan XXIII, Pablo VI, y sus sucesores hasta el presente son verdaderos papas?

    Si lo son, ¿enseñan ex cathedra?

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  19. San Alfonso en esa cita como también san Roberto en el punto 5 del capítulo 30 del libro “De Romano pontífice” establece que sí “Dios lo permitiese” que un papa como persona privada cayera en la herejía… Luego es verdad que admite la hipótesis. Pero su creencia “en toda justicia” que es algo más que una creencia piadosa eso Dios no lo permitirá jamás. De hecho es lo que han creído los Padres de la Iglesia, y ha enseñado Santo Tomás y los papas ( lo cual Ud. Puede ver en los posts respectivos) numerosas veces en su magisterio y hasta la bula “LICET ea” lo afirma “ex cátedra” en el sentido que Ud. da al término.
    En cuanto a enfrentar a la bula “Cum ex apostolatus” con la doctrina de San Alfonso, no tiene sentido. Pues la bula es magisterio oficial y lo que dice un doctor no lo es.

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  20. No confunda los términos. Una cosa es decir que los papas pueden caer en herejía (lo cual yo no admito) y otra cosa es decir que puede haber papas verdaderos heréticos, aunque sea como persona privada, mucho más en su magisterio. Esto último es la doctrina oficial de la Iglesia. No me podrá citar ni un sólo texto del magisterio o de los doctores o teólogos que admitan esa barbaridad. La razón es porque el pecado de herejía formal separa al pecador de la Iglesia. Y por consiguiente no puede ser su cabeza.
    Si los papas que Ud dice han caído en la herejía- afirmar lo cual es otra cosa- es seguro que se han depuesto ellos mismos del cargo. Decir otra cosa es ir en contra de la tradición entera y el Magisterio.
    La doctrina está perfectamente establecida. De los hechos se puede discutir.

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  21. Tomando como ejemplo la siguiente frase del santo :

    “Dios no permitirá jamás que ningún Pontífice romano, ni siquiera como doctor [hombre] privado, llegue a ser hereje notorio ni siquiera oculto “ .

    ¿ Entonces en qué quedamos ? ¿ Eran herejes Juan XXIII , Paulo VI y Juan Pablo II ? …Según el santo eso no es posible.

    -Lucy-

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  22. Don Arca:

    1. Disculpe pero San Alfonso dice que se puede “presumir” que Dios no permitirá jamás la caída de un Papa en la herejía. Ahora, hay presunciones que admiten prueba en contrario, cosa que el jurista San Alfonso sabía de sobra. Esta justa presunción respecto del Papa ¿admite prueba en contrario? Si no la admitiera, San Alfonso diría que tal opinión es herética, errónea, peligrosa para la fe, etc. Es decir, la censuraría. Pero no le aplica censura alguna. Así que, mi estimado, en lo necesario la unidad, en lo dudoso la libertad y en todo la caridad.

    2. No enfrento a San Alfonso con la bula “Cum ex apostolatus”. Lo que digo, y ahora reitero buscando mayor claridad, es que cuanto menos resulta muy raro que San Alfonso no asumiera el único “sedevacantismo legítimo” según esta bitácora, en virtud del cual: un Pontífice que cae en la herejía no pierde ipso facto el pontificado en momento de su caída, sino que jamás ha sido Papa, porque su elección fue inválida, insanablemente nula, por su inhabilidad antecedente a la elección aunque manifestada con posterioridad.

    Para mayor claridad, pongo un ejemplo: Juan es elegido papa el 1-1-1900. El 1-1-1910 pronuncia una herejía por “se vería al instante despojado del pontificado” (San Alfonso). El instante es el 1-1-1910, no el 1-1-1900. ¡Hay 10 años de diferencia.

    Sería Vd. Tan amable de explicar por qué San Alfonso comete semejante error a la luz de la bula “Cum ex apostolatus.” Porque yo no logro entenderlo a menos que la explicación sea que San Alfonso no interpretó la Bula citada como lo hace único “sedevacantismo legítimo”.

    En Cristo,

    Pere.

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  23. Lucy: No es posible en legítimos Pontífices, pero no se aplica para los “papas” concialiares, a los cuales ni siquiera hay que deponer porque no militan en la Iglesia Católica. La frase del Santo es clara: un Papa verdadero nunca puede ser hereje, ni oculto, y en el caso que fingiera catolicidad y fuera elegido, “ipso facto” queda depuesto sin que medie declaración de nadie, pues un hereje no puede ser Para válido, ni aún manteniendo oculta su herejía. Por eso dice el Santo que Dios “no lo permitiría”.

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  24. presumir. (Del lat. praesumĕre). 1. tr. Sospechar, juzgar o conjeturar algo por tener indicios o señales para ello.

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  25. Lucy: A lo mejor le sirve para aclarar, que en la DESIGNACION del elegido para Papa, que hacen los electores en un cónclave, es ESO nada más: DESIGNAR, pero la autoridad no la confiere la Iglesia, sino que con la aceptación del elegido, es Dios mismo quien reviste con Su poder al candidato. Entonces, como Dios no puede ser engañado, nunca permitiría que SU Iglesia fuera regida por un representante de SU HIJO, que fuera hereje, aunque oculto, y la Iglesia no se vería defraudada, pues no tendría por Cabeza Visible a un hereje jamás. Piense usted en las payasadas de Bergoglio, en las idolatrías y blasfemias de los otro cinco conciliares, quienes de NINGUNA MANERA pudieron ser revestidos por la AUTORIDAD DE DIOS. Nunca furon Papas. Nunca representaron siendo sus Vicarios, a Jesucristo. La Iglesia Católica se mantiene incólume y sin mancha y no puede ser seducida por el engaño del error: “Yo estaré con vosotros hasta el fin” prometió Jesucristo y “las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella”. En algún momento tendremos el Papa verdadero y legítimo, la Iglesia tiene los medios para hacerlo.

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  26. 1. Hay dos hechos : uno de que pueda haber un pontífice romano que caiga en la herejía. Otro que ese pontífice haya sido elegido inválidamente si antes ha caído en herejía.
    LO primero algunos lo han aceptado, aunque en mi opinión erróneamente.
    Lo segundo es cierto y lo dice la tradición de consuno y la doctrina del magisterio.
    La bula “cum apostolatus” dice terminantamente:
    Nulidad de todas las promociones o elevaciones de desviados en la Fe. Agregamos que si en algún tiempo aconteciese que un Obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal, incluso en función de Legado, o electo PONTÍFICE ROMANO que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía. o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos. Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, uno será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos, en tales circunstancias, a la dignidad de obispo, arzobispo, patriarca o primado, o a los que han asumido la función de Cardenales, o de Pontífice Romano, sino que por el contrario todos y cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, y ningún derecho a nadie”.

    Después hay problemas derivados, por ejemplo si San Alfonso conocía esta bula o no.
    La bula hay que obedecerla y lo que pudo haber dicho o no dicho o ignorado un teólogo, o santo o doctor, es inferior a ello.
    San Alfonso en la cita se limita a decir que un papa caído en la herejía cesa de ser papa. Y también que Dios no permitirá eso.
    A lo primero que Ud dice digo que concedo o mejor pase: No es herética la presunción de que un papa pueda caer en la herejía. Aunque nosotros por otras razones decimos que esto no puede suceder. Y desde luego nos parece que la bula “Licet ea” lo expresa claramente y condena la opinión del que diga que pueda suceder.
    En el ejemplo que pone es claro que este papa a la luz de lo dicho en la bula nunca ha sido papa verdadero, por mucho tiempo que pase.
    Y Ud debe aceptarlo, a menos que rechace la bula o su valor.
    Yo no tengo que explicar nada de lo que dice un santo doctor. Yo sólo admito la bula y no la rechazo. También admito la bula “Licet ea” que ha condenado expresamente a quien dijere que “Ecclesia Urbis Romae errare potest”.
    Si Ud. no admite ambas bulas es Ud. el que debe explicar, si es tan amable, el por qué no las admite.
    Por otra parte me está ud obligando a repetir todo lo dicho en muchos posts.La verdad es que no tengo mucho tiempo para seguir debatiendo lo que ya está ya dicho y que Ud debería leer si quiere seguir debatiendo.
    Pero Ud salta de un argumento a otro sin darse por enterado de lo que se le ha dicho. Podía rechazarlo y explicar por qué.
    Por ejemplo ¿Por qué Ud. ha usado el término “ex cathedra” sin explicar el sentido en que lo utiliza san Alfonso induciendo a engaño?. Le pregunté también si sabe como se llama esto en la doctrina moral.
    Yo le rogaría que no siguiera exponiendo cosas confusamente. Responda a lo que se le dice.
    Ud. mezcla hechos distintos por ejemplo cuando le digo:
    No confunda los términos. Una cosa es decir que los papas pueden caer en herejía (lo cual yo no admito) y otra cosa es decir que puede haber papas verdaderos heréticos, aunque sea como persona privada, mucho más en su magisterio. Esto último es la doctrina oficial de la Iglesia. No me podrá citar ni un sólo texto del magisterio o de los doctores o teólogos que admitan esa barbaridad. La razón es porque el pecado de herejía formal separa al pecador de la Iglesia. Y por consiguiente no puede ser su cabeza.
    A ello no ha respondido.
    También le digo que la doctrina de que un papa no puede ser hereje es una doctrina establecida. Pero Ud dice, contra ello, que no está suficientemente establecida, y por ello los papas conciliares son verdaderos papas.
    Le recuerdo que una discusión seria debe limitarse a los argumentos y no saltar de una cosa a la otra. Que es lo que parece que hace Ud.
    Conteste a lo que se le dice y después seguimos hablando.Si va a seguir con su particular método le rogaría que se abstenga de seguir comentando.

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  27. Simón :
    A Bergoglio le considero un antipapa o el falso profeta , eso está muy claro.
    En cuanto a que la Iglesia tiene los medios para elegir a un verdadero Papa ,pues ojalá fuese cierto, así por lo menos se crearía un císma y los creyentes se darían cuenta de la realidad ,de lo contrario con Bergoglio muchos no entenderán y le seguirán ciegamente , lo cierto es que ya mísmo tendríamos que “salirnos de ella” para no contaminarnos con sus pecados , aunque muchos ya lo hicieron hace tiempo .

    Veremos a ver que sucede.

    -Lucy-

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  28. Resumiendo brevemente a partir de lo dicho y argumentado en el artículo y en los diversos comentarios al mismo, cabe decir:

    – Ex Cathedra, en el lenguaje teológico y contemporáneo de san Alfonso, significa, el Papa en cuanto tal, opuesto a persona particular o doctor privado. Y la inmensa mayoría de los teólogos no-galicanos sostenían que en cualquier enseñanza dirigida a la Iglesia Universal, el Papa no podía equivocarse. Por eso dice: ““Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas ex cathedra a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia. Y es aquí el lugar de recordar esta célebre sentencia de Orígenes: es evidente que si las puertas del infierno prevaleciesen contra la piedra sobre la cual está construida la Iglesia, prevalecerían también contra la Iglesia misma: “Manifestum est quod si praevalerent [inferorum portae] adversus petram in qua Ecciesia fundata erat, contra Ecclesiam etiam praevalerent” (In Matth. 16,18 et apud Bellarmino: de Romano Pontífice, liber 4, cap. 3)». (Cap. VIII, in fine, pp. 231-232).”

    – Quedaba pues el asunto de si, como persona particular, y nunca en su enseñanza oficial, podía desfallecer en la fe, y perder a consecuencia de ello el Pontificado. Es decir, no se trata ahora de si es infalible (ausencia de error en su enseñanza oficial) sino si es indefectible (ausencia de error en su fe personal).
    San Alfonso sabe que muchos teólogos modernos de renombre aceptan esa segunda posibilidad, aunque sea remota, y sabe también que los teólogos antiguos y medievales no aceptaban esa posibilidad de error e incluso herejía en la fe personal del Papa, hasta que el conciliarismo de Constanza y Basilea vino a nublar los espíritus hasta de los mejores sabios, como reconocían los conocidos teólogos galicanos Gerson y Almain.

    – Así que sin condenar totalmente la opinión de los modernos, toma partido por la opinión más sana, que afirma que Dios nunca permitirá que un Papa desfallezca en su fe personal, puesto que por la fe personal de Pedro rogó Nuestro Señor.

    – Como es bien sabido, la sentencia de un Papa prevalece sobre las sentencias de cualesquiera teólogos o doctores de la Iglesia. Esa sentencia ya se ha dado.

    Por ejemplo, en su Bula Licet ea, de Sixto IV, en que declara directamente herética la siguiente afirmación: “La Iglesia romana puede equivocarse” (se entiende, en asuntos de fe o moral), y siendo el Papa quién en cada momento encarna la Iglesia de Roma y le confiere no sólo su infalibilidad (en la enseñanza) sino también su indefectibilidad ( en la fe), habría debido ser evidente que el Papa es indefectible, es decir, que tampoco puede caer en el error como persona particular.

    Es más, conocedores los Padres del Concilio Vaticano I de estas controversias, contestaron también por medio de lo dicho en la Pastor Aeternus, de la que siempre se cita su última parte, cuando lo cierto es que para entenderla convenientemente, es necesario leerla en su integridad, y comprender cómo se encadenan las pruebas y deducciones, hasta llegar a la conclusión definitoria.

    – Primero, Pedro es el principio y fundamento tanto de la unidad de fe como de la de régimen: “Así, para que el oficio episcopal fuese uno y sin división y para que, por la unión del clero, toda la multitud de creyentes se mantuviese en la unidad de la fe y de la comunión, colocó al bienaventurado Pedro sobre los demás apóstoles e instituyó en él el fundamento visible y el principio perpetuo de ambas unidades, sobre cuya fortaleza se construyera un templo eterno, y la altura de la Iglesia, que habría de alcanzar el cielo, se levantara sobre la firmeza de esta fe[6]. ” La lógica nos indica que el principio y fundamento, por definición, no puede desfallecer, por lo que habiendo sido divinamente fortalecido en la fe, no puede convertirse ni en hereje (unidad de fe), ni en cismático, (unidad de régimen).

    -Segundo, todo lo que se predica de Pedro, se predica de todos y cada uno de sus sucesores.

    “Por lo tanto todo el que sucede a Pedro en esta cátedra obtiene, por la institución del mismo Cristo, el primado de Pedro sobre toda la Iglesia. «De esta manera permanece firme la disposición de la verdad, el bienaventurado Pedro persevera en la fortaleza de piedra que le fue concedida y no abandona el timón de la Iglesia que una vez recibió»[12]. Por esta razón siempre ha sido «necesario para toda Iglesia –es decir para los fieles de todo el mundo–» «estar de acuerdo» con la Iglesia Romana «debido a su más poderosa principalidad»[13], para que en aquella sede, de la cual fluyen a todos «los derechos de la venerable comunión»[14], estén unidas, como los miembros a la cabeza, en la trabazón de un mismo cuerpo. ”
    De aquí se deduce que si Pedro no era capaz de desfallecer en la fe (salvo que supongamos que la oración de Cristo es impotente, y su promesa engañosa), tampoco sus sucesores.

    – Prueba el Concilio y vuelve a enseñar solemnemente con los Concilios anteriores: “«La primera salvación es mantener la regla de la recta fe… Y ya que no se pueden pasar por alto aquellas palabras de nuestro Señor Jesucristo: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”[22], estas palabras son confirmadas por sus efectos, porque en la Sede Apostólica la religión católica siempre ha sido preservada sin mácula y se ha celebrado la santa doctrina. Ya que es nuestro más sincero deseo no separarnos en manera alguna de esta fe y doctrina, …esperamos merecer hallarnos en la única comunión que la Sede Apostólica predica, porque en ella está la solidez íntegra y verdadera de la religión cristiana»[23]. ”

    Pulveriza las calumnias de los que afirman que Pedro, o tal o cual de sus sucesores hayan fallado alguna vez en la fe: “siempre preservada sin mácula”, “Solidez íntegra y verdadera de la religión cristiana”. “de modo que se resarciesen los daños a la fe precisamente allí donde la fe no puede sufrir mella”.

    “Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: «Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y cuando hayas regresado fortalece a tus hermanos»”

    “Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial. Así, quitada la tendencia al cisma, toda la Iglesia es preservada en unidad y, descansando en su fundamento, se mantiene firme contra las puertas del infierno. ”

    Nótese que los textos afirman que para la perfecta e íntegra solidez de la religión cristiana, ésta debe apoyarse en esas dos columnas absolutamente firmes: Primero la fe, y luego la doctrina. Y es evidente que tanto la una como la otra se encuentran totalmente puras y sin mancha en Pedro y sus sucesores. Cuando dice la fe, está hablando de la fe personal de los Papas, robustecida por el Espíritu Santo hasta inmunizarla contra todo error en fe o moral, esto es lo que llamamos indefectibilidad; y solamente después, y como consecuencia de esa solidez primera, a la que se refieren las propias palabras del Señor, viene la solidez en la doctrina, que llamamos infalibilidad.

    Todo católico, so pena de ser hereje formal, debe confesar que el Concilio Vaticano I, afirmando de manera tan rotunda y clara esa doble firmeza u solidez perpetuamente presente en los sucesores de Pedro, en modo alguno se podía equivocar.

    Por ende, independientemente de lo que pudieran pensar cincuenta mil doctores, por santos, sabios y nombrados que sean, aunque se llamen Alfonso, Soto, Vitoria, Cano, Suárez, o cualquier otro, una vez que la Iglesia, por la voz del Concilio Ecuménico, enseña tan claramente, ya no es posible tener estas controversias como todavía abiertas, y de libre discusión. Roma ya ha hablado. Roma locuta, causa finita. La doctrina está perfectamente establecida, y es no sólo derecho, sino obligación de los católicos, tomarla por regla inquebrantable de nuestro creer y obrar respecto de los falsos papas conciliares.

    Después de 1870, no caben esas disidencias, salvo que:

    – Afirmemos que las palabras tan claras utilizadas por el Concilio son pura retórica sin consecuencias.

    – O bien, sostengamos inepta y heréticamente que un Concilio Ecuménico sólo está preservado del error en una mínima parte de sus Actas, y no íntegramente en todas y cada una de las partes de esas Actas.

    Yo, que gracias a Dios, aunque indigno, soy católico, ya sé cuál debe ser mi respuesta, y ustedes, también.

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  29. Don Arca:

    1. Hay dos hechos: uno de que pueda haber un pontífice romano que caiga en la herejía. Otro que ese pontífice haya sido elegido inválidamente si antes ha caído en herejía. LO primero algunos lo han aceptado, aunque en mi opinión erróneamente.
    Lo segundo es cierto y lo dice la tradición de consuno y la doctrina del magisterio.

    De acuerdo. En cuanto a lo primero, San Alfonso no condena la opinión de que un pontífice romano puede caer en la herejía.

    2. A lo primero que Ud dice digo que concedo o mejor pase: No es herética la presunción de que un papa pueda caer en la herejía. Aunque nosotros por otras razones decimos que esto no puede suceder. Y desde luego nos parece que la bula “Licet ea” lo expresa claramente y CONDENA la opinión del que diga que pueda suceder.

    Si dice que no es herética, pero la bula CONDENA la opinión, ¿qué clase de condena es esa?

    3. Por ejemplo ¿Por qué Ud. ha usado el término “ex cathedra” sin explicar el sentido en que lo utiliza san Alfonso induciendo a engaño?. Le pregunté también si sabe como se llama esto en la doctrina moral.

    Le respondo con lo que ya le dije en comentarios anteriores:
    – “No defiendo el 100% de lo que dice Méramo. Lo del magisterio ordinario no me convence.” O sea que no excluyo al magisterio ordinario de la enseñanza ex cathedra como hace el P. Basilio.
    – “¿Qué significa ex cathedra para el santo? Lo opuesto a “persona particular”. Para algunos ex cathedra es sólo el magisterio extraordinario (Méramo); para otros, se extiende también al magisterio ordinario.”

    O con lo que dice Fray Eusebio:

    “Ex Cathedra, en el lenguaje teológico y contemporáneo de san Alfonso, significa, el Papa en cuanto tal, opuesto a persona particular o doctor privado.”

    ¿Por qué dice que induzco a engaño cuando hay distintas interpretaciones de sedevacantistas sobre lo que significa ex cathedra?

    3. “Por otra parte me está ud obligando a repetir todo lo dicho en muchos posts. La verdad es que no tengo mucho tiempo para seguir debatiendo lo que ya está ya dicho y que Ud debería leer si quiere seguir debatiendo.”

    Tiene razón

    4. También le digo que la doctrina de que un papa no puede ser hereje es una doctrina establecida. Pero Ud dice, contra ello, que no está suficientemente establecida, y por ello los papas conciliares son verdaderos papas.

    Nunca dije eso. Dije que para mí, no está clara la teoría sedevacantista, razón por la cual no voy a aplicarla en estos mensajes a la práctica.

    Vd. sabe bien que hay sedevacantistas que niegan que la bula de Paulo IV esté vigente o discuten sobre su contenido.

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  30. Dije de no es herética, Concedo o pase, ósea TRANSEAT, en vista de que muchos admiten el hecho hipotético. Pero después dije “nos parece” que la bula lo condena. El hecho de “me parezca a mí” no es suficiente para afirmarlo. Por eso dije “PASE”. Tiene que leer bien lo que escribo.
    Lo que le dije de su deliberada confusión entre lis significados de ex Cathedra, no tiene nada que ver con lo que dice. Es un hecho que el sentido actual de la exoresión ex Cathedra es algo reciente. Y Ud razona confundiendo ambos sentidos.

    Esas distintas interpretaciones no tien nada que ver con el hecho cierto de que la expresión no se usó así en tiempos pasados.

    Mire yo creo que ya está claro lo que pensamos los dos. No tiene sentido eternizarais en esta discusión. Siga Ud su parecer y aquí paz y después gloria.
    Comente Ud otros posts porque yo ya doy por cerrado este cansino asunto. Se lo pido por favor.

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  31. Cuando un Papa enseña, ya sea a través del magisterio extraordinario como ordinario, enseña “ex officio”, es decir como Papa. En ese caso no puede desviarse de la Fe, pues tiene la promesa de Cristo de no caer en el error.
    Si un supuesto Papa cayese en herejía, quedaría demostrado que ese “papa” nunca lo ha sido.

    En caso que cayese en herejía como doctor privado, lo cual es posible, perdería de acuerdo con el canon 188 §4 CIC “ipso facto” el Pontificado.

    Eso enseña San Alfonso María de Ligorio.

    Roncalli profesando como “papa” en “Pacem in terris” la herejía del “derecho” a libertad religiosa y Montini promulgando los documentos “conciliares” heréticos (libertad religiosa, ecumenismo y colegialismo) y al definición protestante de misa, mostraron jamás haber sido Papas.

    Sus sucesores, Luciani, Wojtyla, Ratzinger y Bergoglio profesaron antes de su elección esas herejías, y quizás otras, y por eso sus elecciones han sido de acuerdo con la Bula “Cum ex apostolatus officio” de Pablo IV y el Motu propio “Inter multiplices” de San Pío V inválidas.

    De tal forma que el último Papa ha sido Pío XII, fallecido en 1958 y desde este momento la Iglesia se encuentra acéfala.

    Que el Padre Méramo afirme que el magisterio ordinario del Papa no sea infalible, es lógico. El P. Méramo se formó en la Fraternidad, se fue de ella o lo fueron, por no estar de acuerdo con la política entreguista de Fellay, pero conservó todos los errores y herejías de Lefebvre, el cual para el P. Méramo ha sido un católico ejemplar, por no decir un santo.
    Lo mismo se puede decir de los sacerdotes de la “resistencia” de Williamson. No están de acuerdo con la política de Fellay, pero siguen siendo lefebvristas.

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  32. “El papa que cayera en la herejía dejaría inmediatamente de ser papa. Estaría depuesto, por sí mismo, ” IPSO FACTO “de su cargo. ( San Alfonso)

    Una pregunta : ¿Si los papas concilares ( Juan XXIII, Paulo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II etc ) supuestamente son herejes ,por qué no han sido depuestos “IPSO FACTO ” y hán transcurrido más de 50 años sin un verdadero papa ?

    Disculpen , pero algo que no me cuadra.

    Otra pregunta sería ,en el caso de una nueva y futura elección papal ,entiendo que en ese cónclave seguirán estando los mísmos Cardenales conciliares, esto ¿ haría válida la futura elección ?

    -Lucy-

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  33. He leído con atención el artículo y los comentarios y se me ocurren algunas consideraciones de carácter general:

    1) El papa es papa SIEMPRE; no se puede quitar ese cargo ni para comer o dormir, mucho menos para, estando despierto, proferir (pronunciar, decir, articular palabras o sonidos) o practicar herejías, aunque le hablara al espejo. La promesa de Nuestro Señor Jesucristo a Pedro y sus sucesores fue sin condiciones. Entonces es ocioso hablar de “persona particular” o “doctor privado”, categoría que fue expresamente ignorada por el Concilio Vaticano I, a pesar del pedido de los obispos italianos, que como tantos otros querían “moderar” la definición por razones que se podrían llamar políticas.

    2) Como ya se ha expresado en algunos comentarios, especialmente por parte de fray Eusebio, Roma habló, y hoy, gracias a los medios de que disponemos, podemos saber perfectamente lo que Roma dijo, así haya sido en el siglo XV y en latín. Tenemos mucho más acceso a las enseñanzas de la Iglesia que los teólogos de antaño, aunque no tengamos su sabiduría o su santidad. Y si Roma habló, sea por las bulas Licet ea, Cum ex apostolatus, por el concilio Vaticano I, ¿por qué le seguimos dando vueltas al asunto?

    3) Si desde un primer momento la Iglesia hubiera creído posible que el papa en alguna circunstancia pudiera errar en materia de fe o costumbres, los archivos del Vaticano tendrían el doble de extensión, al alojar necesariamente todo lo escrito por quienes habrían impugnado cada expresión papal, buscando la posible herejía oculta en sus enseñanzas, sea para censurarla, sea para aprovecharse de ella. Como corolario de esto podemos decir sin temor a equivocarnos que quienes defienden la proposición del papa errando como “persona particular”, son los que perdida la batalla mayor, buscan el subterfugio para debilitar la autoridad papal. ¿Se imaginan lo que ocurriría hoy si por la Gracia de Dios llegara al Trono de Pedro un papa verdadero? Habría legión de católicos, empezando por varios obispos y sacerdotes muy mentados en estos artículos, poniendo en duda cada enseñanza pontificia. Ese es el daño que ya hicieron los muy taimados: respecto a muchos fieles de buena voluntad pero poco advertidos que confían en sus enseñanzas, han quebrado el espinazo de la Iglesia en su unicidad, su santidad, su apostolicidad.

    4) A riesgo de aparecer como censurando la muy buena obra del propietario de este blog, se me ocurre decir que incluir los dichos o especulaciones de teólogos canonizados que han sido desmentidos por la enseñanza de la Iglesia (sabemos que la infalibilidad fue prometida a los papas y no a los santos), no colabora con la difusión de la Verdad, sino que genera discusiones más apropiadas para ambientes académicos en los que especialistas en hermenéutica y en diversas lenguas vivas y muertas, pueden tomarse la libertad de disecar textos buscando el verdadero significado que quiso darle el autor. Ejemplo: ¿puedo yo, que no tengo a mano los escritos originales de teólogos de siglos pasados, escritos seguramente en latín, idioma desconocido para mí, sacar alguna conclusión válida de lo que quisieron decir? No, porque ni sé si la traducción que llegó a mis manos es fidedigna. Tengo que confiar traductores, en intérpretes… No es así como vamos a llegar a la verdad, especialmente cuando Roma habló.

    Por último, Lucy pregunta por la situación de los “papas” post Pío XII: jamás fueron papas por haber adherido, profesado, defendido a herejías y herejes ANTES de su elección como papas (Ver bula Cum ex apostolatus). ¿Por qué nunca fueron declarados usurpadores? Las cosas que Dios permite que ocurran son muchas veces -o siempre- indescifrables para nosotros. Lo cierto es que los enemigos de la Iglesia ya a fines del siglo XIX habían invadido aun los cargos más altos del clero y se ocupaban de que en los seminarios se difundiera el error. Los obispos y cardenales de la época de la muerte de Pío XII estaban en gran medida chapaleando en el barro del modernismo y festejaron la llegada del conciliábulo Vaticano II como el mayor triunfo de la Iglesia en toda su historia. Los pocos que levantaron la voz, o fueron silenciados por el aparato o erraron en el diagnóstico: justamente adjudicaron a un imposible el desvío de la Iglesia en su conjunto: decían que el papa (Juan XXIII para algunos, Pablo VI para otros) “había caído en la herejía”. Me tocó ver a muchos, muchísimos católicos que volvieron mansos al redil de su obispado cuando cayeron en la cuenta de que se hablaba de “papas herejes”. Su análisis era el siguiente: “sólo un hereje puede decir que el papa es hereje”. Y en eso tenían razón. Así murió una enorme resistencia naciente.

    Una elección tradicional de un papa a partir del “colegio cardenalicio” actual, es imposible, dado que todos son herejes, desde que pertenecen a esa secta presidida hoy por Bergoglio. ¿Cómo se resuelve esto? Sólo Dios los sabe. Por lo pronto, recemos y hagamos penitencia para que Él se apiade de nosotros

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  34. Para el Sr. Administrador de l Blog: Tan solo para agradecer los post y los comentarios suscitados con respecto a la importancia en este tiempo que hace notable la presencia visible de un Soberano Pontífice. Hay mucha gente que ni siquiera se planteaba la NECESIDAD de que lo hubiera. Hoy ya no es así. El Señor lo recompense!

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  35. Pere, no te ciegues con la expresión del doctor, que está razonando lo que sucedería en cualquier caso, está poniéndose en la situación hipotética extrema, no está afirmando que tal circunstancia de un papa caer en herejía se dé o haya dado de hecho o se pudiera dar, y lo que particularmente te preocupa y pareces defender, aduciendo a San Alfonso, que el quídam sí era papa legítimo antes de caer en herejía, pues sí, eso es lo que se plantea en el doctoral razonamiento, en ese concreto lugar, pero te repito que es una mera hipótesis por mor del razonamiento que quiere llevar al punto principal de la incompatibilidad absoluta de la herejía actual y de la condición de papa, tu empeño en interpretar al pie de la letra las palabras del santo doctor (que se muestra como científico teológico y no como censor con pontificias atribuciones), es como si dijera: si los cerdos volaran, entonces habría que concluir que los marranos no son los animales que hoy reconocemos y estamos acostumbrados a ver, y de ahí tú quieres concluir que en efecto puede haber cerdos voladores, y lo de que en ningún momento habrá sido papa si fue hereje antes de su elección, ya lo dice Pablo IV mucho antes de S. Alfonso, y evidentemente con mayor autoridad

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  36. el punto 2 es una pura invención tuya y una afirmación evidentemente infundada, además das por hecho lo que quieres concluir, en una cómica petición de principio: el papa sí puede errar porque es falible y puede errar, valiente explicación, amigo, y sobre lo que dices al final, seguramente San Alfonso sí conocía la bula de Paulo IV, pero dinos una cosa, puesto uno a hablar lógica y científicamente, ¿cómo demostrar que una persona que caiga un día en herejía tuvo que ser hereje ya antes de ese día?¡este sí que sería un abogado invencible! ja ja

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  37. la respuesta es clara, Clara, o Claro: eligen cuidadosamente lo que puede (o lo que quieren, más bien) considerarse ex cathedra

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  38. no seas simplota, Lucy, que me parece que el santo no dice en ningún lugar que Juan XXIII, Paulo VI y Juan Pablo II no sean herejes, más bien diría todo lo contrario, lo dices tú partiendo del prejuicio grosero de que sí son papas, sin duda deslumbrada por sus blancas vestiduras y la aclamación del mundo, pero si el magisterio de la Iglesia y los quizá enrevesados planteamientos de algún doctor se te hacen insoportables, quédate con esto como dicho ex cathedra y con la más impresionante y solemne de las maneras posibles, apto para persuadir de plano a la FSSPX en pleno: Aunque la mona se vista de seda, la mona mona es y mona se queda

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  39. en mal lugar dejas, Pere, al “jurista San Alfonso” si crees que pensaba como tú, ¿qué es eso de que “hay presunciones que admiten prueba en contrario”? si se puede probar lo contrario de lo que se presume, desaparece toda presunción y conjetura y ya los hechos cantan, no te devanes los sesos buscando si admite o no prueba en contrario, como dices, siempre toda presunción admite prueba contradictoria, están esperando que se presente, otra cosa es que aparezca o no esa prueba, y convéncete, lo que s. Alfonso sí censuraría no es tanto la presunción de que un papa pueda caer en herejía cuanto la tan moderna, corriente y admitida de que a un hereje manifiesto y contumaz se le siga teniendo por papa, esto sí que sería, para él y para cualquiera con un mínimo sentido católico, herético, erróneo, peligroso para la fe y escandaloso por demas, insistente y temoso Pere, el concilio Vaticano (para que tú y los tuyos entiendan, concilio Vaticano I) dice clara y dogmáticamente que un papa no puede caer en herejía, de donde se desprende inconcusamente que si alguien que pasa por papa se demuestra un hereje, sólo cabe concluir que ese tal nunca fue papa, y no sólo debe pensarse eso a partir del momento en que se le reconozca su herejía, como tú haces, y basándote en San Alfonso, porque entonces estarías contradiciendo al concilio y estarías admitiendo y afirmando que un papa sí puede caer en herejía, y por cierto, el Concilio Vaticano fue posterior al napolitano doctor, y no creo que en ningún momento haya censurado y echado abajo su enseñanza

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  40. viene a decir Fray Eusebio (Nótese que los textos…) que la doctrina es una consecuencia de la fe, “Primero la fe, y luego la doctrina.”, por lo mismo que afirma que la solidez de la doctrina proviene de la solidez de la fe, ¿y no cabría también decir lo contrario?, si bien se mira fe y doctrina están tan íntima e inextricablemente unidas que podría decirse que son una misma cosa, ¿o acaso se puede hablar de fe sin doctrina y de doctrina sin fe?¿y en realidad no fue primero la doctrina que predicó y enseñó la fe? la doctrina es la fe misma fijada y enseñada, simplemente, y lo mismo la fe que la doctrina del papa y de la Iglesia fiel son infalibles e indefectibles, no pueden errar y no pueden faltar

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  41. “que cayese en herejía como doctor privado, lo cual es posible (…) Eso enseña San Alfonso María de Ligorio.”, ¿tú crees?¿cómo sabes que es posible?¿lo que sabios doctores, como el mismo Ligorio, dudan que sea posible, tú lo das por hecho que es posible? afirmar o negar la posibilidad de algo, o afirmar su imposibilidad, parecen cosas claras, pero negar la imposibilidad no significa necesariamente afirmar su posibilidad de hecho cierto, sencillamente se trata de un prurito de rigor científico, se niega la imposibilidad por falta de fundamento racional para afirmarla, no se puede afirmar que sea imposible, pero de ahí no se deduce que sea posible de hecho, no es imposible que sea el asesino no significa que sea el asesino, cuidado no te pilles los dedos, Tomás, ni atribuyas a otros lo que no han dicho y sobre ello elabores falsas doctrinas y teorías

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  42. hablas, hildegárdico Scivias, de “muchísimos católicos que volvieron mansos al redil de su obispado cuando cayeron en la cuenta de que se hablaba de “papas herejes”. Su análisis era el siguiente: “sólo un hereje puede decir que el papa es hereje”. Y en eso tenían razón.”, pues sí, tenían razón, creo que en esto estamos todos de acuerdo (menos Lefebvre y sus hijos), ya está suficiente y dogmáticamente asentado y definido por la Iglesia como para poder hablar así, la duda en realidad se limita a reconocer quién es o no es papa y qué es o no es herejía, ¿y leo yo mal o cómo puede Moimunan, insólito en su defensa de la ortodoxia y por el mismo apodíctico título de este post, decir, en el comentario de arriba de 7 fe. 17.16, que “No es herética la presunción de que un papa pueda caer en herejía.”? aunque no comparta esa presunción, según reconoce más abajo, “lo cual yo no admito” y reconozca que “la doctrina de que un papa no puede ser hereje es una doctrina establecida.”, ¿y la negación pertinaz de una doctrina establecida no se llama herejía? contradictorio parece, en fin, que un papa pueda de alguna manera caer en herejía (digo según ese modo que presumen de hereje oculto o de hereje privado, fuera de la sagrada ex-catedra) y que no pueda ser papa válido si era hereje antes de su elección, ¿lo que le invalidaba antes para ser papa le permite ahora seguir siéndolo?

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