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PAPA HEREJE COMO PERSONA PARTICULAR


Pulsa imagen para obtener las “Opera omnia”. Interesan los tomos  I (Libro II, capítulo 30) y tomo II (libro III, capítulo 6. También los cap. 2 y 3  de este libro sobre la infalibilidad el magisterio del papa)

Esta entrada completa lo dicho en el post de este blog La Fábula del doctor privado

El pensamiento del Santo Doctor Belarmino sobre si un papa puede caer en la herejía como persona particular (lo de doctor se inventó siglos más tarde) viene a continuación en el Cap. 6 del libro III “De potestate spirituali”

II-Cap.6
En la foto vemos reproducido íntegro el capítulo 6, del libro 4 del tomo II de las controversias de San Roberto Belarmino.

Tomo. II: Controversarium de Summo Pontifice (De la Controvesias de San Roberto Belarmino. Sobre el sumo Pontifice.

Libro IV De Potestate Spirituali (De la Potestad espiritual del sumo Pontífice)

Cap. VI De Pontifice ut est particularis quaedam persona (Del Pontífice en cuanto es una persona particular)

Cuarta proposición: Es probable y piadosamente se puede creer, que el Sumo Pontífice además de que  en cuanto pontífice no puede errar, también en cuanto persona particular no puede ser herético creyendo pertinazmente algo falso contra la FE”.

Se prueba en primer lugar porque la suave disposición de la providencia de Dios parece que lo requiere. Pues el Pontífice  no sólo no debe ni puede enseñar una herejía , sino que también debe siempre enseñar la verdad, y sin duda lo hará puesto que el Señor le mandó confirmar a sus hermanos y por eso había añadido: He rogado por ti para que tu fe nunca falle, esto es, que por lo menos en tu Cátedra [trono] la predicación de la Fe verdadera: y ¿cómo, pregunto, el Pontífice hereje confirmará a los hermanos en la Fe, y enseñará siempre la Fe verdadera? Desde luego Dios podría sacar del corazón herético la confesión de la verdadera Fe, como en otro tiempo puso palabras en la boca de la mula de Balaam; pero esto sería algo violento y no según la costumbre de la providencia de Dios que dispone todo suavemente.

En segundo lugar se prueba “ex eventu” [de lo que hasta ahora ha sucedido] ningún [papa] ha sido hereje, o con certeza de ninguno puede probarse que haya sido hereje: es un signo de que no puede suceder. Mira más cosas (más extensamente] en PIGHIO.

A este capítulo de la obra de San Roberto, se refería San Alfonso María de Ligorio cuando escribió:

San Alfonso María de Ligorio en el libro La verdad de la Fe  escribió, en referencia a lo dicho por el propio Belarmino:

“Que algunos papas hayan caído en la herejía, algunos han tratado de probarlo, pero no lo han probado, ni nunca lo probarán; nosotros  vamos a probar claramente lo contrario en el capítulo X. Pero además, si Dios permitiese que un Papa fuese hereje notorio y contumaz, éste dejaría de ser Papa, y la sede quedaría vacante. Mas si fuera hereje oculto, y  no propusiese a la Iglesia ningún dogma falso, entonces no causaría ningún daño a la Iglesia, pero nosotros tenemos   que presumir  con justicia, como dice el cardenal Belarmino, que Dios no permitirá jamás que ningún Pontífice romano,  ni siquiera como doctor [hombre] privado, llegue a ser hereje notorio ni siquiera  oculto “ .

Visto lo anterior, hay que hacer una importante observación. 

Algunos con evidente poca honradez o quizás ignorancia han deducido del capítulo 30 del Tomo I, Libro II De Romano Pontifice, de San Roberto Belarmino, que trata de “si un papa hereje puede ser depuesto” [An hereticus papa depone posset), que el papa, en su magisterio, puede caer en la herejía o en el error contra la Fe. La afirmación del santo doctor se circunscribe a la persona particular del papa. Esto lo pro amos a continuación.

Para probar que esto no se deduce de lo afirmado por San roberto examinemos el capítulo 30 del libro II.

En primer lugar el Santo examina la 1ª opinión que es la de Pighio:

Examina la opinión de Pighio y la cree probable y fácil de defender. Pero él abraza la 5º como era opinio

Examina la opinión de Pighio y la cree probable y fácil de defender. Pero él abraza la 5º como vera opinio.

San Roberto examina primero la opinión de Pighio. De ella dice que es probable y fácil de defender. Añade que “como en su lugar mostraremos“. Pues bien el texto traído al principio de este blog es el lugar al que se refería San Roberto: Capítulo 6 del libro 4, De potestate spirituali.

La fotografía anterior se transcribe así:

(1) Sunt quinque opiniones. Prima est Alberti Pighii lib.IV, cap. 8 hierarch. Eccles. ubi contendit, Papam non posse esse haereticum; proinde nec deponi posse in ullo casu, que sententia probabilis est, et defendi potest facile, ut postea suo loco ostendemus. Quia tamen non est certa et communis opinio est in contrarium, opere praetium erit videre, quid sit respondendum, si papa haereticus esse possit. (Controversiarum de Sumo Pontifice. Liber secundus. Cap.XXX (pag 608 en la edición del enlace traído en el blog)

“Hay cinco opiniones sobre esta cuestión. La primera es la de Albert Pighius (Hierarchiae ecclesiasticae assertio, libro IV, ch. 8), para quién el papa no puede ser hereje y por lo tanto no puede ser depuesto en ningún caso. Esta opinión es probable y fácil de defender, como lo veremos más adelante en tiempo oportuno. Pero como no es una opinión cierta y común vale la pena mirar que hay que responder, si el papa puede ser hereje. (De romano pontífice, libro II, ch.30).”

Como si dijera: no obstante, aceptando que esto no es completamente cierto y que la opinión común es la opuesta, es útil examinar la solución que hay que dar a esta cuestión, EN LA HIPÓTESIS  de que el papa pueda ser hereje”

Lo interesante es que en el capítulo 6 del libro 4 del tomo 2º se remite a los argumentos de Pighio, como hemos visto, para probar su opinión probable de que el papa no puede caer en la herejía como persona particular.

Pero llegamos al punto importante, la 5ª opinión que él abraza como “vera opinio” no prueba más que el papa podría caer en herejía como “persona particular” pues en su magisterio no puede caer de  ninguna manera. Esto último lo prueba el santo doctor en el libro 4  aludido, en el capítulo 3 “Statuitur prima propositio de infalible juidicio summi pontifici” (Se declara que el sumo pontífice es infalible en sus juicios que atañen a la Fe)

Reproduzo la fotografía de la quinta opinión:

Examina la 1ª opinión de Pighio

Propone la 5ª opinión como “vera opinio”

Para un examen detallado de la quinta opinión que el santo doctor abraza como verdadera (aunque no cierta) nos remitimos a lo dicho en el blog:

Est ergo quinta OPINIO VERA, PAPAM HAERETICUM  MANIFESTUM   PER SE DESINERE ESSE PAPAM… quare ab ecclesia  posse eum judicari et puniri. Haec sententia est  omnium veterum Patrum, qui docent haereticos MANIFESTOS  MOX AMITTERE OMNEM JURISDICITONEM. (CAP. XXX).

El papa hereje manifiesto per se deja de ser papa. Puede ser juzgado y castigado por la Iglesia….

De lo dicho anteriormente es claro que se refiere, si fuera posible [ya que él  no lo cree probable] a la herejía de un papa como particular y de ninguna manera como maestro enseñante a toda iglesia. (Esto lo desarrolla en los capítulos 2 y 3 del libro 4, a que nos hemos referido)

Luego entonces aquellos que hacen derivar de la quinta opinión del doctor (en el capítulo 4, capítulo 30) acerca de que “un pontífice caído en la herejía puede ser depuestocomo si esto se refiriera  al magisterio del papa, cometen una grave tergiversación, no exenta de poca honradez o al menos de ignorancia de lo escrito por el santo doctor. San Roberto establece como cosa cierta y de fe el infalible juicio del papa  en su magisterio a la Iglesia. (en los cap. 2 y 3 del libro 4)

San Roberto fue el alma del (primer) Concilio Vaticano. Hasta el punto de que nada dice éste que no esté en la obras de San Roberto y  estas obras han inspirado todo ese concilio. El concilio  utiliza las obras de San Roberto particularmente el libro III ( de potestate espiritual) en sus 6 capítulos, en especial el 2 y el 3.

Cita propia:

El libro del cardenal Belarmino figura en la bibliografía especial sobre la infalibilidad, establecida por los Padres de Vaticano I (ver nuestro capítulo 2.4). A decir verdad,la obra especializada del cardenal Belarmino sobre el pontífice romano es el punto de referencia constante de los Padres del concilio Vaticano. Se refieren a él constantemente durante sus trabajos, citándolo para probar suspostulatum e intervenciones. Se puede decir que el libroDe romano pontífice es, de alguna manera, la “Biblia” de los Padres del Vaticano, tanto como la Summa theolgiaede santo Tomás ha sido la “Biblia” de los Padres de Trento.

Sólo nos queda decir algo del teólogo Pighio. Traemos un fragmento de lo escrito en el blog:

¿QUIÉN ES PIGHIUS?
¿Quién es Pighius? El holandés Albert Pighius (1490 – 1542) era un teólogo muy apreciado por los papas de su época. Compuso un Tratado de la jerarquía eclesiástica (hierarchiae ecclesiasticae assertio, Colonia 1538). En este tratado sobre todo en el libro IV, ch. 8) Pighius demuestra que un papa está en la imposibilidad de desviar de la fe, aun como simple particular, y ser hereje o creer con pertinacia cualquier error en la fe en tanto que simple particular (particulares personam).

[ Nota: Para probar sus dichos, él presentaba siete argumentos teológicos, más una demostración histórica:

a. El papa es la regla de la fe de todos los fieles católicos: si errara, un ciego guiaría a otro ciego(lo que sería contrario a la providencia divina)

b. Que Pedro no pueda errar es una creencia de la Iglesia universal (todos los católicos de todos los tiempos y de todos los lugares lo han creído: luego, esto es verdad)

c. La promesa de Cristo en Mateo XVI, 18 [Nota:  Yo te digo que tú eres piedra y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno(las herejías) no prevalecerán contra ella (la piedra y la Iglesia fundada sobre ella)

d. La promesa de Cristo en Lucas XXII, 32 [Nota: Yo he rogado por tí para que tu fe ni falle, y tú una vez convertido confirma a tus hermanos)

e. La necesidad de guardar la cohesión: es necesario un centro estable y sólido (Roma) para oponerse a las fuerzas centrípetas (tantos pueblos diversos, viviendo a veces en regiones herejes, tienen necesidad de un polo que los mantenga en la fe).

f. Es necesario evitar a los herejes (Tito III: 2. Tesalonicenses III) “Por lo tanto, no nos es permitido en ningún caso separarnos de la cabeza del cuerpo de la Iglesia: separarse es ser cismático”. Pedro es el fundamento unido indisolublemente a la Iglesia contra la cual las puertas del infierno (…los herejes) jamás prevalecerán: “lo que no se puede si el papa fuera hereje”

g. El hereje o el cismático no tiene el poder de atar o desatar (San Atanasio, Agustín, Cipriano; Hilario). Por lo tanto, la plenitud del poder es necesaria a la cabeza de la Iglesia visible.

Luego, Dios no permitirá que el papa caiga en herejía. El autor emprende enseguida una refutación de los pretendidos casos históricos de papas que se habrían desviado de la fe.]

Resumen: Tanto Pighio como San Roberto no aceptan que un papa en su magisterio pueda caer en la herejía.
La única diferencia entre ambos es que Pighio no lo acepta ni siquiera como persona particular. Belarmino sólo acepta esto, con san Alfonso, como opinión probable y piadosa. Si cayera en la Fe-como particular- dice hablando hipotéticamente,  debería ser depuesto. Sin embargo cuando lo prueba con dos argumentos (en el capítulo 6 citado) se remite a una más amplia exposición a la obra de Pighio. Ambos autores están pues muy cercanos. Difiere el grado en que sostiene la misma opinión.