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RESPUESTA A UNA OBJECIÓN GLOBAL AL SEDEVACANTISMO


Ha habido un comentario, del lector GERARDO ROCHA, que presenta sus objeciones a la posición del blog, o mejor dicho presenta una objeción global.

En en este blog hay  suficiente material para responder a sus objeciones. Le invito a  estudiarlas tanto en muchas entradas como en los enlaces de las barras laterales.

Pero yo ahora se las respondo brevemente.  Todas podrían resumirse en el error suyo de  identificar la iglesia Católica con la actual organización y estructura externa cuya cabeza ocupa el lugar que antaño perteneció a la verdadera  Iglesia Católica.. La Iglesia está ahora oculta y eclipsada por ese cuerpo extraño,  haciendo creer a muchos  que ella ha desaparecido, o que ya no es lo que siempre ha sido. Pero no es así. Ella continúa, en la Fe pura de sus hijos. Estos sufren, como dijo la Virgen del Buen Suceso, un martirio, “cruel atroz y prolongado“. Pero tienen una firme  esperanza de que al final terminará por vencer la verdad. Como dijo Santa Teresa, “la verdad padece pero no perece”. Es posible que en el cómo y en el cuando no haya unanimidad. Pero lo cierto que el Señor nos hará salir triunfantes de la prueba. Quizás mucho antes de lo que algunos piensan.

Ahora les dejo la objeción del comentarista y mi respuesta y unas preciosas citas de santos y autores,  que creo ayudarán a muchos.

 

Gerardo Rocha   dice:.
He aquí que Yo estoy con vosotros, todos los días, hasta en Fin del mundo” (Mt 28, 20).

Jesucristo Fundó nuestra Santa Iglesia Católica. En ella Instituyó una Cabeza visible, el Apóstol Pedro. En él la Fundó y sólo a él Otorgó el Poder de las Llaves. ¿Es posible creer que el Señor un día abandonaría Su Iglesia, dejándola caer en Herejía?

Porque aquí no hablamos de sólo un hombre, el Sucesor de Pedro, sino también de todos los Obispos del mundo unidos a él, y de millones de fieles que también le escuchan. Creemos que el Espíritu Santo Rige la Iglesia: ¿puede Dios Trino, Jesucristo no cumplió Su Promesa, y el Espíritu Divino abandonó por completo a Su Iglesia, y la Trinidad es Indivisible, por tanto, la Obra de Uno, es Obra de las Tres Personas Divinas) dejar a la deriva a los Hijos que Redimió? Dios es Amor, escribe el Apóstol Juan: ¿de qué clase de amor podría hablarse con un Dios que obra de esa forma?

En la historia hubo antipapas, pero al mismo tiempo, Dios suscitó Papas legítimos. ¿Cómo es posible creer, que durante 50 años, pueda dejar a Su Iglesia, contra la cual la mismas puertas del infierno no pueden prevalecer (Mt 16, 18), sin Guía eficaz?

¿Hay actitudes difíciles de comprender? Pues habría que profundizar en la motivación antes del juicio. Hay blogs llenos de acusaciones contra Pío XII, porque no excomulgó a Hitler o porque un día dejó de levantar la voz contra él. Sin embargo, ningún Católico puede creer que realmente era amigo del Genocida nazi. ¿Por qué? Porque mientras los enemigos de la Iglesia apoyan sus dichos con “argumentos”, nosotros sabemos que la intención del silencio era no provocar más el odio de Hitler, el cual respondía a las palabras con más muertes; mientras que por otro lado, el Papa dispuso toda una red con el fin de salvar a cuantas víctimas del Reich fuera posible, lo que incluyó cientos de judíos.

En este blog se considera a los judíos, indistintamente, enemigos de la Iglesia. Con este razonamiento, tenemos pues que la Iglesia no apostató a partir de Juan XXIII, sino del mísmo Pío XII, ayudador y refugio del enemigo. Quienes honran, merecidamente por cierto, la figura del Papa Pacelli, explican esta actitud como espíritu de verdadera Caridad. Pero en los siguientes sucesores de Pedro, todo se toma facilmente como traición y herejía.

En cuanto a que la masonería diga que Juan XXIII perteneció a las Logias, lo mismo dijo del Beato Pío IX. O sea que por 31 años -desde junio de 1846 a febrero de 1878-, la sede también estuvo vacante. Sin embargo, al Papa de la Inmaculada, se le considera un Pontífice legítimo.

Se me podrá decir que son argumentos simplistas, y aunque no fuimos al centro de los Documentos Conciliares, lo que necesita el espacio de un post, es suficiente para comenzar a poner en tela de juicio, no la intención de quienes aquí escriben, porque seguramente la intención es sana -Dios conoce el corazón de los hombres-, pero sí, la teoría sedevacantista.

Un Abrazo en Jesús y María

Resumo sus objeciones y las respondo. Las objeciones van en negrita y numeradas, extraídas de su comentario.

1. ¿Es posible creer que el Señor un día abandonaría Su Iglesia, dejándola caer en Herejía? 

Respuesta: No es posible creerlo porque la Iglesia es indefectible. Sabemos que durará hasta el fin del mundo y también, sabemos que por ser ella indefectible, nunca caerá en la herejía. Si cayera en la herejía  ya no sería indefectible. Él ha empeñado su promesa solemne de que las puertas del infierno no prevalecerían sobre la Roca y la Iglesia sobre ella fundada. El sucesor de Pedro, a quien se le dio el poder de las llaves, y el mandato de confirmar en la Fe y apacentar a corderos y ovejas (las madres =obispos del mundo)  y la iglesia que reposa sobre él no serán vencidos por las puertas del hades, es decir las puertas de la muerte, lo que sin duda acontecería si cayeran en la herejía. A Pedro también se le dijo que “Yo he rogado por tí, para que tu Fe nunca falle. Como dijo el papa San León II ¿Alquien estaría tan loco para pensar que la oración del Omnipotente fracasara?. Por consiguiente ni Pedro ni sus sucesores ni la Iglesia unida a él, jamás fallarán en la Fe o caerán en la herejía.

Pero esto no tiene nada que ver con una corporación como la “iglesia oficial”. Porque ésta no es la Iglesia de Cristo. Es una secta apartada de la Iglesia, con diferente doctrina, sacramentos adulterados y una misa luterana o mejor anglicana. Sus leyes son distintas, su liturgia sustancialmente alterada, es una iglesia, o mejor secta, en la que ya no se habla de pecado, de gracia, de Justicia de Dios, de juicio, de temor de Dios, de cielo y nunca jamás del infierno que ha desaparecido de la predicación ordinaria y es negado por casi todos los fieles conciliares como se evidencia a través de muchas encuestas e implícitamente en el proceder y enseñanza ordinarios de “obispos” y de los mismos “papas” impostores.

2. Porque aquí no hablamos de sólo un hombre, el Sucesor de Pedro, sino también de todos los Obispos del mundo unidos a él, y de millones de fieles que también le escuchan.. ¿Puede Dios dejar a la deriva a los hijos que redimió?

En efecto Dios, no abandonará a los hijos que redimió y la promesa de Cristo- “He aquí que Yo estoy con vosotros, todos los días, hasta en Fin del mundo” (Mt 28, 20).- nunca fallará. Y esto no pasa en los picos que se apartan de la Iglesia oficial. Como Tampico se apartó de Dan Atanasio y de los picos, un puñado como deca él, que le siguieron. Pero Dios si abandonó a la casi totalidad del cuerpo episcopal y muchísimos fieles arrastrados, que cayeron en ja herejia arriana. Dios no absndonó a los fieles católicos de Inglterra en el Siglo 16, pero sí abandonó a todo el cuerpo episcopal inglés que siguieron al impío Cramer, cuyo servicio religioso vemos redivivo en la actual “misa” Novus Ordo. También la órdenes anglicanas inválidas por sentencia ex-cátedra de León XIII, las vemos usadas en la Decta Conciliar en los nuevos ritos sacramentales inváludos, confeccionados por 6 protestantes bajo un masón, Bugnini.

3. ¿de qué clase de amor podría hablarse con un Dios que obra de esa forma? [con esos hijos sin guía]

Fíjese que Dios no falla ni su amor tampoco. Muchas veces ha sucedido que son los hombres los que han fallado. Naciones enteras y casi continentes se han apartado en la historia de la Iglesia católica. Fueron ellos los que han fallado. El Amor de Dios estaba como siempre, esperando la correspondencia d sus hijos. No eche las culpas a Dios. Hoy también fallan masivamente los llamados católicos. Pero no es Dios el que los abandona. Deus no deserit nisi deseratur.. Dios no abandona a menos que sea abandonado.

Pero Ud. identifica la Iglesia de Cristo  con los que ocupan en un momento dado la Sede de Roma. Los hombres pueden caer en la herejía hasta el punto de que estos herejes puedan ser elegidos papas. Pero esa elección sería inválida, porque  “un hereje no puede convertirse en Papa“. Esto lo previno el papa Paulo IV y declaró solemnemente (en Cum ex Apostolatus officio..)  que ese papa no sería tal y sus actos (magisterio, disciplina, canonizaciones, ritos  litúrgicos, serían nulos e inválidos)

La historia demuestra que en la herejía arriana casi todos los obispos de la Iglesia (hasta un 1-3 por ciento) cayeron en la herejía. También nos demuestra que sobre la sede de Pedro se sentó un antipara, elegido por los 16 cardenales que entonces había, Anacleto II y a él le rindió obediencia gran parte de la cristiandad. También hubo el cisma de Avignon durante casi 40 años, y en la práctica los cristianos no sabían con certeza quién era el verdadero papa (lo cual equivalía a no tener papa).

El señor nunca ha prometido que casi todos, o todos,  los obispos del mundo no cayeran en la herejía. Si sucediera así, entonces perderían el poder de jurisdicción. Si un antipapa cambiara los ritos sacramentales, entonces pudiera suceder que estos ritos fueran inválidos.  Y si la consagración episcopal  y la ordenación sacerdotal fueran inválidas, sucedería que no habría ya obispos ni sacerdotes, ni sacramentos .. en esa Corporación que pasa a los ojos de muchos, por ser la Iglesia Católica. Se habría perdido la Sucesión Apostólica, como en efecto sucedió en aquéllos que previamente abrazaron la herejia y se sometieron pese a la doctrina ex-cátedra de la Iglesia, a papas modernistas y algunos de ellos masones oficialmente o por lo menos en su doctrina y enseñanza.

Pero en ese caso la Iglesia no habría desaparecido sino que continuaría pura e inmaculada en aquellos cristianos que hubieran guardado la Fe católica. Y así la Iglesia llegaría pura  e indefectible hasta la consumación de los siglos.

4. ¿Cómo es posible creer, que durante 50 años, pueda dejar a Su Iglesia, contra la cual la mismas puertas del infierno no pueden prevalecer (Mt 16, 18), sin Guía eficaz?

Las vacancias en la Iglesia han sucedido, a veces por largo tiempos (hasta tres años) y a veces no se tenía un guía eficaz., por diversas circunstancias. La duración de una vacancia no muda el hecho que que pueda haberla.  Pero a los cristianos nunca les abandonará la Gracia de Dios, la doctrina, el magisterio de todos los papas anteriores, la Escritura , la Tradición apostólica que vienen ininterrumpida desde los tiempos apostólicos, los catecismos donde se recoge todo ello.. y en muchos casos los sacramentos  que pueden existir en circunstancias difíciles. En todo caso  siempre tendremos los sacramentos de deseo, que como dice el Concilio de Trento bastan para la salvación. Todo el mundo puede llegar al cielo y a la santidad aun en la circunstancias más difíciles. Para ello hay que guardar la Fe y los mandamientos.

Pero observe que el Señor no deja a lo que Ud. llama su iglesia sin guía, sino son ellos los que apartándose de la Fe ya no tienen guía.

Sus argumentos no son simplistas-a veces la verdad es simple como para que un católico iletrado la encuentre y la siga con su catecismo en la mano- sino que son falsos: Establece por su cuenta que hay cosas que no podrían suceder. “Cómo es posible…?. Las cosas no dejan de ser porque son horribles. Muchas veces lo horrible o lo que parece imposible ha sucedido en la historia como que naciones enteras y hasta continentes (piénsese en la cristiana Africa de San Agustín y en las cristiandades de Egipto y del cercano Oriente) hayan desaparecido bajo el empuje de la herejia, el cisma, o la persecución implacable del satánico Isla.

Pero lo que debería hacer es justo lo contrario, comprobar si muchas cosas  han sucedido o no.  Allí donde no hay una Fe Católica pura en el supremo guía,  no está la Iglesia.

La historia terrible es que Dios ha permitido una prueba durísima a los católicos, quizás debido a sus muchos pecados, y sobretodo a los de los “guías”.  Sucedió  que la herejía modernista corrompió parte del cuerpo de la Iglesia jerárquica. Lo peor fue cuando un hereje llegó a ser papa, Juan XXIII. Él convocó un concilio que cayó en muchas herejías. Lo aprobó un falso papa, Paulo VI. El 7 de diciembre de 1965 lo juraron todos los obispos del orbe. Ellos sabían, (o aunque no lo supieran) que en ese concilio había doctrina contraria a la Fe católica. A partir de entonces, cayeron en la herejía y perdieron toda jurisdicción. Más tarde el mismo papa que aprobó el concilio cambió los ritos y la misa, por unos ritos y una misa inválidos. Desde entonces se perdió en esa Corporación, que ya no era la Iglesia, toda la jurisdicción, y también los sacramentos, como también más tarde la Sucesión Apostóluca con la aprobación de los nuevos ritos. Ese cuerpo había dejado de ser la Iglesia de Cristo. Los que que la siguen y obedecen han dejado de ser el cuerpo visible de la Iglesia. No juzgamos las conciencias, ni la culpabilidad de nadie. Pero ellos ya no tienen la doctrina, ni tampoco los sacramentos, ni la Misa,  y tampoco tienen guías ni sacerdotes, ni obispos, ni papa y pastor que comunique a la Iglesia la seguridad de la doctrina infalible, o sea la Fe sobrenatural. Ellos sólo tienen opiniones, y en algunos casos convicciones, pero a ellas les falta el motivo formal de la Fe.

Pero a los cristianos que siguen guardando la Fe católica, no les falta lo necesario para su salvación y santificación. Aunque a veces no tengan pastores válidos y sacramentos válidos. Aunque no tengan  un Papa y Pastor.

Ahora le dejo unas cuantas citas que avalan lo anterior.  Le ruego que las lea y medite. Quizás descubra la felicidad de saberse integrante de  la verdadera Iglesia, de poseer la verdadera Fe que un día nos trajera Jesucristo, es decir el camino de la salvación.

[Estas citas están extraídas y a veces un poco adaptadas del blog “Novus Ordo Watch”.]

Si bien es imposible que la Iglesia misma falle en la fe debido a su indefectibilidad, ya que ella tiene la garantía de  que permanecerá invariable hasta el fin de los tiempos, para conservar y salvaguardar fielmente el Depósito de la fe confiado a ella, sin embargo no  es imposible que haya personas que desertan de la fe e ilegítimamente afirman ser miembros de la Iglesia, cuando en realidad no lo son; que supuestamente ocupan cargos en la Iglesia, cuando en realidad no lo hacen.

Igualmente, no es imposible que una astuta secta anticatólica pueda  surgir  bajo la apariencia de la Iglesia Católica, eclipsando el Cuerpo Místico de Cristo. De hecho, tal parece ser exactamente lo que ya estaba anunciado:

Las profecías del Apocalipsis muestran que Satanás imitará la Iglesia de Cristo para engañar a la humanidad; él establecerá una iglesia de Satanás en oposición a la Iglesia de Cristo.El Anticristo asumirá el papel de Mesías; su profeta actuará en lugar del Papa, y sus sacramentos no serán   más que imitaciones de los Sacramentos de la Iglesia. Habrá también  prodigios mentirosos y falsos milagros  que serán imitación de los milagros en la Iglesia. (Fr. E. Sylvester Berry,  La Iglesia de Cristo: Tratado de  Apologética y Dogmática  . [1927], p 119)

El papado será atacado por todos los poderes del infierno. En consecuencia, la Iglesia va a sufrir grandes pruebas y tribulaciones en cuanto a  la elección  de un sucesor en el trono de San Pedro …. Será uno de  los períodos más desastrosos para la Iglesia como en los días en que el trono papal estuvo vacante, o cuando los anti- Papas pasaron por ser  jefes legítimos de la Iglesia. Así también sucederá en los malos días que vendrán. (Fr. E. Sylvester Berry,  El Apocalipsis de San Juan  [1921], pp 121, 124)

[Satanás] establecerá un contraiglesia que será la mona de la Iglesia [Católica] …. Tendrá todas las notas y características de la Iglesia, pero a la inversa y vaciada de su contenido divino. (Monseñor Fulton Sheen,  el comunismo y la conciencia de Occidente  [1948] , pp 24-25)

“La Iglesia será castigada porque la mayoría de sus miembros, altos y bajos, se habrán pervertido. La Iglesia se hundirá más y más hasta que ella por fin parecerá haberse  extinguido, y la sucesión de Pedro y los demás Apóstoles parecerá haber expirado. Pero, después de esto, ella será exaltada victoriosamente ante los ojos de todos los que dudan”. (San Nicolás de Flue,.. citado por Yves Dupont, ed, Profecía Católica ., p 30)

En un nivel más doctrinal, las siguientes observaciones del teólogo jesuita del siglo 19 Fr. Edmund James O’Reilly, son de gran relevancia:

“El gran cisma de Occidente [en el siglo 14] me sugiere una reflexión que me tomo la libertad de expresar aquí. Si no se hubiera producido este cisma, la hipótesis de que tal cosa pudiera suceder  hubiera parecido a muchos una quimera. Hubieran dicho que esto  no podía suceder; Dios no permitiría que la Iglesia estuviera en tan triste situación. Ellos pensarían que podrían surgir y extenderse herejías  y durar dolorosamente largo tiempo, por culpa y para la perdición de sus autores y cómplices, y también  con gran angustia de los fieles, con grandes persecuciones en muchos lugares donde los herejes  fueran la mayoría. Pero que la verdadera Iglesia pudiera permanecer  treinta o cuarenta años sin un jefe claramente aceptado por todos   como representante de Cristo en la tierra, [Ellos pensarían] que esto no podría suceder. 

Sin embargo, esto en realidad es lo que ha sucedido ; y no tenemos ninguna garantía de que no vaya a suceder de nuevo, aunque podemos esperar fervientemente lo contrario. Lo que yo deduzco es que no hay que pasarse de listo pronunciándose sobre lo que Dios puede permitir o no. Sabemos con absoluta certeza que Él cumplirá sus promesas; No permitirá que nada ocurra contrario a  ellas; que Él sostendrá Su Iglesia y que al final triunfará sobre todos los enemigos y dificultades; que Él le dará a cada uno de los fieles aquellas gracias que son necesarias para servirle y lograr la salvación, como lo hizo durante el gran cisma que hemos estado considerando, y en todos los sufrimientos y las pruebas que la Iglesia ha pasado desde el principio. También podemos confiar en que hará mucho más que  la asistencia que anunció en  sus promesas. Podemos mirar hacia adelante pensando que probablemente en el futuro no sufriremos  los problemas y vicisitudes que se han sufrido en el pasado.

Pero nosotros, o nuestros sucesores de las futuras generaciones de cristianos, quizás veamos males peores que los que ya se han experimentado, incluso los veremos antes de que sucedan todas las cosas sobre la tierra en la consumación del día del juicio. Yo no soy un profeta, ni pretendo presagiar desastres nunca vistos y que no conozco que vayan a suceder. Lo que intento transmitir es que muchas  contingencias de la Iglesia, no están excluidas por las promesas divinas, no pueden considerarse como prácticamente imposibles, simplemente porque ello sería terrible y nos angustiaría muchísimo .(Fr. Edmund O’Reilly,  las relaciones de la Iglesia con la sociedad  [1882], p. 287-288)

Nota bene: el p. O’Reilly aquí dice que casi cualquier cosa es posible , excepto aquello que está excluido por la promesa divina – como, por supuesto, la validez perenne e inmutabilidad de la enseñanza de la Iglesia, la fidelidad perfecta de la Iglesia a su Divino Señor, y así sucesivamente . En el mismo libro, de hecho, él también señala específicamente que la vacancia a largo plazo del trono papal sería algo  no imposible: “… no significa  que un interregno que cubre todo el período [del Cisma de Occidente] no vaya a ser  posible o no acorde con las promesas de Cristo..“( ibid. ).

Cuando Nuestro Señor se sometió a Su Sagrada Pasión, ¿dejó Él deja ser verdadero Dios y verdadero hombre? De ninguna manera. ¿Acaso deja de ser el Salvador? No, en absoluto. ¿Acaso abandonó su misión y cambió su doctrina santa? En lo más mínimo. Ni puede, entonces decirse que nada de eso no acontecerá a la Santa Madre Iglesia. Más bien hay que decir que , al igual que su Divino Señor, ella también será colocado en el sepulcro y su existencia parecerá al mundo haberse extinguido. Pero al igual que Cristo, ella también volverá a resurgir gloriosamente para confundir a todos los escépticos y los burladores.

Esta es la verdadera pasión de la Iglesia, en la que permanecerá  sin mácula.

Y así tenemos que rechazar la idea herética  de que la verdadera Iglesia se convierta en la ramera de Babilonia durante un tiempo, en el que la “Cátedra de la Verdad” se convierta en la “Cátedra de las Mentiras”, y el Vicario de Cristo, sea el Vicario del Diablo. No, eso es imposible! Pero que Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora Francisco hayan sido impostores, esto en realidad ha sido posible.

 En su Segunda Epístola a los Tesalonicenses, San Pablo el Apóstol advirtió de que un gran engaño caería sobre la Iglesia antes del fin de los tiempos:(2 Tesalonicenses 2:3-14)

Que nadie les engañe, sea de la forma que sea. Porque primero tiene que producirse la rebelión contra Dios y manifestarse el hombre maligno, el hijo de la perdición, el enemigo que se levanta por encima de todo lo que es divino o recibe culto, hasta llegar a sentarse en el santuario de Dios, haciéndose pasar a sí mismo por Dios. ¿No recuerdan que cuando estaba con ustedes les decía esto mismo?  Ya saben qué es lo que ahora lo retiene, hasta que llegue el momento que se le ha fijado para manifestarse. Porque ese misterioso y maligno poder está ya en acción; sólo falta que se retire el que hasta el presente lo retiene.  Entonces se manifestará el maligno, al que Jesús, el Señor, hará desaparecer con el aliento de su boca y destruirá con el resplandor de su venida.  La aparición del maligno, gracias al poder de Satanás, vendrá acompañada de toda clase de milagros, señales y prodigios engañosos.  Y con toda su carga de maldad engañará a los que están en vías de perdición, por no tener el Amor de la verdad que los habría salvado.  Por eso Dios les envía un poder que los engañe, de modo que crean en la mentira y se condenen todos los que, en lugar de creer en la verdad, se complacen en la maldad.  Pero nosotros tenemos motivos para dar continuamente gracias a Dios por ustedes, hermanos queridos por el Señor, pues Dios los ha elegido para que sean los primeros en salvarse por medio del Espíritu que los consagra y de la verdad en que creen. A eso precisamente los ha llamado Dios por medio del evangelio que les hemos anunciado: a que obtengan la gloria de nuestro Señor Jesucristo.  Así pues, hermanos, permanezcan firmes y conserven las tradiciones que les hemos enseñado de palabra o por carta.

¿Es una imagen de lo que está  empezando a haber hoy día? ¿Todo empieza ya a tener sentido? ¿Las cosas comienzan a estar en su lugar? No es tan difícil después de todo, ¿no?

 

 

 

4 replies »

  1. Buen artículo; la confusión es muy grande, e incluso algunos se atreven a poner en cuestión el Plan salvífico divino. Si no es como ellos lo piensan, no puede ser; entienden las promesas según su empecinada mentalidad. Llegará el momento en que tengan a Cristo delante y no lo reconocerán, como tampoco hicieron Anás y Caifás.

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  2. El comentario del “objetor”, a como mínimo ingenuo. Compara “peras con bananas” y en la escuela nos enseñaban que eso no era posible. Es ridícula la analogía entre Pío IX y Juan XXIII, porque suficientes pruebas dio Mastai Ferreti, SS Pío IX de que era un verdadero Vicario de Cristo, y un hecho que me viene a la memoria ya que se habla del rumor acerca de su supuesta filiación masónica, refiere al episodio durante el cortejo fúnebre de Pío IX cuando una turba instigada por la masonería intentó arrojar el féretro al Tiber, valientes católicos defendieron los restos del Santo Padre….también podemos hacer referencia a los errores modernos condenados en el Syllabus, o la condena al comunismo en QUI PLURIBUS, lo que nos demuestra que Pío nono se opuso a todo aquello que propagaba la secta de los 3 puntos. Por otra parte Roncalli hizo todo lo que la masonería quería…como convocar al conciliábulo que sería la base para la destrucción de la Iglesia. Entre los gestos de Roncalli que nos hablan de sus simpatías por la masonería está el hecho de que en lugar de viajar a Roma para recibir su birrete de cardenal de parte del Papa, lo hizo de manos de un notorio masón anticlerical.

    En lo referente a las inexactitudes y demás tonteras de propaganda judaica en contra del régimen alemán, lo que puedo decir, es que demuestra una ignorancia patética…la Iglesia condenó en tiempo y forma los errores de la doctrina NS, y se hizo con valor y con firmeza por parte de SS Pío XI, mas no había para la Iglesia mas cosas para condenar de ese régimen, ni a las personas que lo integraban….los verdaderos genocidas, los marxistas leninistas, los Stalin, los Mao y demás estaban todos excomulgados y condenados por ser “intrínsecamente perversos”…cosa que la Iglesia jamás declaró acerca de otro régimen durante el siglo XX…
    No me puedo olvidar aquí del gentil telegrama enviado por Pío XII al generalísimo Franco felicitándole por su gloriosa victoria en contra de los enemigos de Dios.

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  3. No hay resurrección sin muerte ¿Vamos a reprochar a Dios porque nos hace morir? Si hay resurrección entonces no hay reproche posible. Lo mismo vale para la Iglesia.

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  4. Totalmente de acuerdo con las opiniones vertidas, por el autor de esta pagina, asi como los otros comentarios de los que escriben. Solo esperemos que Gerardo Rocha, se atreva a debatir los argumentos expuestos, por el AMOR A LA VERDAD, QUE SON IRREBATIBLES.

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