Es un honor para mí y para el blog el contar con comentarios- por ejemplo en el post “profundizando en el tema Garabandal” a veces tan mesurados de personas tan bien informadas, que se apuntan firmemente al rechazo o a la admisión de Garabandal. Alguno de ellos pienso reproducirlo en este post, después de la introducción que les presento.

Yo les confieso que me es muy difícil llegar a una conclusión neta sobre el fenómeno “garabandal”. Me sería mucho más sencillo llegar a algo claro, en apariciones como Medjugorje -donde se dijeron cosas francamente contrarias al dogma católico- o El Escorial, o algunas otras ya condenadas por la Iglesia como NªSª de los Pueblos, o la Devoción de la divina Misericordia- ambas rehabilitadas por la “iglesia conciliar”. El tema Garabandal es mucho más complejo. Por una parte hay unos mensajes, los dos escritos, de  la vidente, perfectamente ortodoxos y oportunos en nuestros tiempos. Creo que que es muy bueno el artículo de Fernando Roque “Garabandal: El cielo nos  habla”, en el post que he titulado-sinceramente creo que con acierto- “Llamamiento de María a la conversión”.

18 de octubre de 1961 Hay que hacer muchos sacrificios, mucha penitencia. Tenemos que visitar al Santísimo con frecuencia. Pero antes tenemos que ser muy buenos. Si no lo hacemos nos vendrá un castigo. Ya se está llenando la copa, y si no cambiamos, nos vendrá un castigo  muy grande.

18 de junio de 1965 Como no se ha cumplido y no se ha dado mucho a conocer mi mensaje del 18 de octubre, os diré que este es el último. Antes la copa se estaba llenando, ahora está rebosando. Los Sacerdotes van muchos por el camino de la perdición y con ellos llevan a muchas más almas. La Eucaristía cada vez se le da menos importancia. Debemos evitar la ira de Dios sobre nosotros con nuestros esfuerzos. Si le pedís perdón con vuestras almas sinceras El os perdonará. Yo, vuestra Madre, por intercesión del Ángel San Miguel, os quiero decir que os enmendéis. Ya estáis en los últimos avisos. Os quiero mucho y no quiero vuestra condenación. Pedidnos sinceramente, y Nosotros os lo daremos. Debéis sacrificaros más. Pensad en la Pasión de Jesús.

Yo estoy muy agradecido a estos mensajes dados en Garabandal porque han influido mucho en mi vida.  Al escribir esto creo que estoy pagando como puedo el bien que he obtenido de Garabandal. También recomendaría que se leyeran ambos mensajes, y que se tomaran en serio.

Dicho lo anterior también confieso que no me siento en condiciones de dar un veredicto firme de la verdad de Garabandal, por lo menos para defenderlo públicamente. En el fuero de mi conciencia, emocionalmente, apenas puedo dejar de profesar mi adhesión a Garabandal.

A veces se leen cosas en otros blogs que casi inducirían a pensar en la verdad de Garabandal, por ser objeciones inconsistentes y caprichosas.

Por citar alguna, que hoy me ha llegado entre las alertas de google, en ella se dice que la frase “antes hay que ser muy buenos” que yo calificaría de lo mejorcito que se ha dicho en Garabandal, como una frase banal e infantil. El autor se permite decir ese disparate después de un sesudo análisis sobre las “omisiones ” de Garabandal. La frase  está en el primer mensaje. Después de recomendar la Penitencia (que desde aquellos días no ha dejado de silenciarse y que ahora se achaca por altas instancias como algo avinagrado, pelagiano y triste) y la devoción eucarística etc.. se dice algo fundamental “que primero y con preferencia a todo ello hay que llevar una vida moralmente intachable dando la preferencia de los deberes del cristiano y de los de estado, a las devociones dichas. En español tenemos el refrán “antes está la obligación que la devoción”.

Creo que la palabra “buenos” tiene un sentido algo distinto en español que en la traducción literal de otras lenguas. Entre nosotros los que mejor pueden entenderla son los niños a los que decimos repetidamente que sean buenos. Ellos saben que esto incluye hacer los deberes del cristiano, hacer los deberes de la escuela, ser obedientes con los maestros y padres, en suma “portarse bien”.  La palabra “bueno” también hace referencia a la perfección “integral” de un escrito (“Lo bueno si bueno dos veces bueno”) o incluso nos recuerda la palabra de Nuestro Señor que respondió al que le llamaba bueno, con aquello de “Nadie es bueno sino solo Dios”, dejando entrever con admirable simplicidad, su Persona divina, así como la corrupción inherente a los seres humanos.

La frase “antes (con preferencia y en primer lugar) hay que ser muy buenos” es una sentencia que dicha a niños para ser fácilmente comprendida por ellos, tiene una carga de espiritualidad y ascetismo  reconocida por los que escriben sobre espiritualidad, y le hace a uno pensar en la admirable  elección de los términos y palabras de que disfrutan los bienaventurados, y más Nuestra señora,  en las locuciones con los seres humanos. Sencillez, fácil comprensión, profundo significado, adecuación al momento y lugar, oportunidad , sólo es comprensible en alguien que disfruta de la visión beatífica, por medio de la cual  se les comunica el uso de todas las lenguas y dialectos, y la acertada elección de los términos, en vista de la oportunidad del momento y del lugar así como de las personas a quienes se dirige.

“Antes hay que ser muy buenos”, es todo un programa de vida. La moralidad y santidad de nuestras acciones por encima, primero y sobre las devociones, negocios humanos, vocación civil, conocimiento, estudios, en suma lo que también sintéticamente dijo Nuestro Padre San Ignacio, “El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor”, en orden a la salvación, más sintéticamente “Hay que ser muy buenos primero que nada e informando con este programa todos los demás hechos de nuestra vida”
He dicho esto sorprendiéndome de que un sesudo blogger cuyos análisis pasan por ser especialmente  atinados y profundos, se haya referido a esta frase como algo banal, infantil, y poco digno de una aparición de Nuestra Señora, una razón en contra de la aparición. Ironías de la vida, para mí es lo primero y mejor de Garabandal.

Como se ve en el primer mensaje, “la referencia a ser muy buenos” viene inmediatamente después de la llamada a la Penitencia, a los sacrificios personales (en Fátima se había dicho que en todo lo que hagáis haced sacrificios a vuestro Dios), y la recomendación de “haced visitas al Santísimo”. A algunos parecerá también algo infantil y ya sabido, pero la cosa era muy oportuna en aquellos años. El avance de la teología modernista, iba preparando las mentes a un cambio sustancial de la comprensión eucarística. Por ejemplo, entre los teólogos modernistas, el P. Ratzinger, ya había escrito y publicado lo siguiente:

La devoción eucarística tal como se observa en las VISITAS SILENCIOSAS de los devotos en las iglesias no deben pensarse como una conversación con Dios. Esto supondría que Dios está allí presente LOCALMENTE de una manera confinada. Justificar tal afirmación muestra una falta de comprensión de los misterios cristológicos del verdadero concepto de Dios. Esto repugna al pensamiento maduro del hombre que conoce la omnipresencia de Dios. Ir a la Iglesia sobre la base de que se PUEDE VISITAR A DIOS allí presente es una acción sin sentido que el hombre moderno con razón rechaza.  (Die Sakramentale Begrundung Christlicher Existenz 1966, Kyrios Publishing, Freising-Meitingen-Germany)

Pues ahora comprobamos que tales apreciaciones se han difundido entre los católicos: Las Iglesias cuando están abiertas, lo cual en algunos sitios es algo raro, están permanentemente vacías. Solamente son visitadas por grupos de turistas, que casi nunca se arrodillan ante el Santísimo. En este sentido bien podríamos decir que el teólogo Ratzinger previó- y a su modo alentó- abandonar las acciones sin sentido, por parte del hombre moderno que con razón rechaza que se pueda visitar a Dios.

Parece que la Virgen de la visión, fue especialmente oportuna recomendando una devoción de honda raigambre católica y a la que el Santo Doctor San Alfonso había dedicado un libro.
Desde luego, ojo no le faltaba, a menos que lo viera en los futuros contingentes que comunica la visión beatífica.

Por fin en este primer mensaje, se introduce el tema de la “copa de la ira de Dios” que “ya se está llenando”. Yo recuerdo aquéllos años y cómo está expresión (¡tan bíblica!), fue tomada con mofa y escarnio, por algunos religiosos ya infectados por el virus modernista que el P.Ratzinger, Rahner, Congar , Von Balthasar, y otros se encargaban de inocular en el cuerpo católico. Su instrumento providencial fue el Concilio V.II, que en un golpe de mano de los teólogos del Rhin, logró que ellos rehicieran los esquemas conciliares. Más tarde, les guste o no a los garabandalistas, fueron los papas conciliares, a los que besaron las manos reverentes reproduciendo beatíficamente sus oráculos, ayudados por algunos de los teólogos coetáneos de las apariciones, convertidos algunos en Cardenales por esos mismos papas, tan compresivos con las apariciones y videntes, se decidieron implantar el Nuevo Pentecostés del Concilio, tan alejado de la letra y del espíritu de aquel humilde mensaje, pergeñado por las manos titubeantes de unas niñas que lo escribieron con pésima ortografía y caligrafía, por mandato, al parecer, de Nuestra Señora.

El mensaje leído por una de las videntes, causó una decepción enorme entre los cientos de visitantes. Ellos bajaron del pueblo preguntándose cómo podían haber esperado otra cosa de unas niñas semianalfabetas, que aseguraban decir cosas y escribirlas, al mandato de una visión que decía cosas banales, infantiles, consabidas, repetitivas, como era lo de la Penitencia, los sacrificios, las visitas al Santísimo (algo tan poco en consonancia con el hombre maduro moderno que con razón las rechaza). La gente buscaba emociones más fuertes. El mensaje tenía todo menos emoción, y las niñas que lo escribieron mal y lo leyeron peor,en un día típicamente montañés sin sol, con lluvia y muchos paraguas abiertos, decepcionó y sigue decepcionando a bloggers como el referido que creen que por sí sólo es un mentís de las apariciones de Garabandal. En esto somos igual de maduros y modernos que aquellos visitantes de Garabandal, en aquél triste, lluvioso y decepcionante día 18 de octubre de 1961.

Sigo con el primer mensaje haciendo la observación de que después de lo de la copa de la ira de Dios, aparece la palabra “castigo”. Algunos se escandalizan de la amenaza de un Castigo, pero además de que esto no es algo nuevo en la pedagogía divina anunciar un castigo condicionado al cambio y conversión que lo evitaría, con esta actitud se rechazarían muchos relatos bíblicos. De hecho el profeta Amós dijo que “Dios no hace nada sin revelarlo antes por sus siervos los profetas” en referencia a los castigos anunciados, particularmente los de los últimos tiempos. Así Amós, Jeremias, Sofonías, Ezequiel, Zacarías, Isaías, Joel, Malaquías, Abdías y San Juan en el Apocalipsis, nos han “avisado” del Dies irae, Día del Señor, o de Yahvéh… Por lo visto el anuncio, o Avisos, de castigos condicionados a nuestro arrepentimiento, no es algo que se haya inventado la Visión de Garabandal. Hay que observar, que estos castigos físicos, no excluyen los castigos morales tales como la Apostasía de los que son consecuencia, yque algunos absurdamente creen que se omiten en estos supuestos mensajes de Nuestra Señora. De hecho cuando la Visión dijo en el segundo mensaje que la COPA ahora estaba rebosando, en junio de 1965, estaba advirtiendo de un castigo espiritual inminente, que inmediatamente iba a alcanzar a la humanidad y a la Iglesia. El decir que la Visión se enfocaba en un castigo físico y no espiritual, sólo puede decirlo alguien que no ha leído el segundo mensaje, donde se dice “No quiero vuestra condenación” y también ” pedidnos sinceramente y nosotros ( Jesús y María) lo haremos. Y también “debéis evitar la ira de Dios con vuestros esfuerzos”. El término esfuerzos, sin duda se refiere a la insistencia en la oración y la penitencia. Un famoso publicista “americano” ha visto en ello puro pelagianismo, algo que por sí sólo demuestra la inspiración diabólica, de la más satánica de las falsas apariciones. La realidad es que, a veces hay que sacar fuerzas de flaqueza esforzándose en el cumplimiento de nuestro programa de vida de piedad: Recitación del oficio divino, de la Misa, las tres partes del Rosario, ayunos de témporas, abstinencias de los viernes, omisión de programas televisivos, levantarse de la cama a tiempo para hacer un rato de meditación… Quien omite el esfuerzo en la vida espiritual, al final acabará en la comodidad, la glotonería, la pereza, la omnipresente codicia de dinero etc.. La disciplina y el esfuerzo son necesarios y Nuestra Señora, si es que era ella, nos lo recuerda. Bien que muchos falsos profetas, nos recuerden hoy día a cada paso, que todo eso es pelagianismo, avinagramiento, falta de fe en la misericordia y de la alegría cristiana de la Resurrección. Pero San Juan de la Cruz nos recuerda en una breve carta suya que no hagamos caso de tales avisos, aunque vengan de superiores, y que hagamos ” penitencia y más penitencia”
La reflexión de la Visión, sobre aquello de que “a la Eucaristía se le da cada vez menos importancia” nos induce a pensar qué hubiera sido si en 1965 se hubiera tomado en serio por el Papa del momento que “bendijo a Conchita” con emocionada expresión y hubiera parado en seco los cambios en la Misa, y en los ritos sacramentales, que al fin y al cabo quitaron a la Eucaristía cualquier resto de importancia, que para entonces aún tuviera.
Por último es conmovedora aquella expresión de la Visión, “os quiero decir que os enmendéis, os quiero mucho, no quiero vuestra CONDENACIÓN….estáis en los últimos avisos”. Parece la visión de una madre, que se preocupa del porvenir espiritual de sus hijos, aunque para ello tenga que avisar de peligros físicos LIGADOS al estado espiritual de sus hijos, con la amenaza última de la CONDENACIÓN, que desgarra su Corazón, y cuyo aviso alguno echa en falta.

En fin, son unos mensajes, en línea con los de los profetas antiguos y de los avisos de Nuestro Señor (ay de tí Corazaín porque si en Nínive hicieron penitencia etc..). No son mensaje tipo New Age, espectáculo etc.. Para espectáculos tenemos muchos en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, con la caída de estrellas, derribamiento del Templo, y en todo el discurso apocalíptico de Jesús. En esto Garabandal se queda muy pequeño.
En cuanto a que el Último día cogerá a la gente como ladrón, de ahí no se pueden sacar conclusiones porque en Garabandal no habla de la Parusía. Simplemente habla de un Aviso, muy en la línea de incontables avisos proféticos que se han dado en la historia del A.T.
Con todo yo diría, que aunque no se crea en Garabandal, por lo menos puede tenérselo en cuenta, y pueden cumplirse sus mensajes, que como hemos visto se reducen a la Oración, a la Penitencia, a la enmienda de vida, al amor de la Eucaristía (a lo menos en deseo, visitando al Santísimo con el deseo ardiente de un desterrado) a pensar en la Pasión ( algo proscrito hoy día con el exclusivo auge de la Resurrección) a temer el infierno, a la devoción filial a María… Y sobre todo esto a llevar una vida intachable de pureza, humildad, recogimiento, cumplimiento de nuestros deberes para con Dios y nuestro prójimo, en suma ANTE TODO SER MUY BUENOS.
El resto es hojarasca, New Age si se quiere, falsos enfoques, buscar cinco pies al gato.

Lo relativo a lo supuestamente dicho por la Visión de los Papas y el Concilio a venir, puede entenderse de muchos modos como ya he dicho. La visión los llama Papas pero no santos Padres, Concilio tal como debiera haber sido y por desgracia no fue, el más grande numéricamente etc..hay que tener en cuenta que los bienaventurados no pueden ni deben intervenir directamente en los asuntos que los seres humanos debemos resolver con ayuda de la oración y de la gracia divina.
Con nuevos ojos para Joe en el más allá, o aquí en el día del milagro, verdad o falsedad, que lo dijo una vidente que llegó a negar las apariciones, que se retrató con Vassula, etc… Todo ello es hojarasca. Garabandal ante todo se reduce a los dos mensajes y aunque los haya dicho el demonio, nos vienen muy bien. Parafraseando a San Pablo diré, “si el mismísimo Satanás os predica MI evangelio a él debéis prestar atención”. Dicho todo esto con algo de guasa.
Estos son los hermosos comentarios que pronetí traer de un post anterior:
Dice Fernando Roqué:
Hola Nicolás:
Como expresé en mi escrito ‘Garabandal: el Cielo nos habla’, publicado como ‘entrada’ precedente a ésta, no soy proclive para nada a las polémicas que se generan en los blogs de la Red, pues en la mayoría de los casos pareciera que prevalece el afán de salir triunfador en una ‘contienda’ cualquiera, que no buscar con ahínco la luz de la verdad. Es por eso que no se tienen en cuenta, aunque es básica obligación de un cristiano y aún de cualquier persona, los argumentos o razones expuestos por quien sostiene una posición distinta. Lamentablemente esta conducta no es privativa, como sería de presumir, de los heterodoxos, esto es, los que no pertenecen a la comunión católica, sino que por el contrario abunda en estos foros, incluso sedevacantistas.
No obstante, en atención a que dices ser un adolescente y que hace poco incursionas en estos temas, y al final de tu comentario te muestras abierto a escuchar, pidiendo que se te responda, intentaré como mejor pueda dar una respuesta a tus objeciones.
A lo que aduces en primer lugar para considerar como “dudosas” las apariciones, el robo de las manzanas, objeción ya hecha por otros, y refutada por el Administrador del blog en un post anterior, puedo decirte que en realidad no se trató propiamente de un robo, sino más bien de una travesura de niños como se desprende del relato mismo de Conchita. Pues una cosa es entrar en un huerto sin vallado para comerse algunas manzanas al pie del árbol, y otra muy distinta entrar en una vivienda con el propósito de hurtar lo ajeno… Pero si con todo a algunos les parece que estas sutilezas no quitan la mala acción, les recuerdo el episodio narrado por San Mateo en el que de camino con el Señor, al pasar por unos campos, los discípulos desgranaron algunas espigas para saciar el hambre que tenían, lo cual fue duramente cuestionado por los escribas -claro que en este caso fue porque éstos juzgaban tal hecho como una transgresión del precepto sabático. (Mt. 12, 1-2). Si los que asignan tal importancia al supuesto robo de las niñas juzgasen con el mismo rasero la conducta de los discípulos, pues tendrían que escandalizarse de que Nuestro Señor hubiese elegido por apóstoles a personas tan poco escrupulosas…
En segundo lugar, aunque no me queda claro cuál es tu argumento en este punto contra Garabandal, debo darte la razón en lo que dices que ya en aquel momento la Sede romana estaba vacante, pues Roncalli fue a no dudar un pseudo pontífice, un impostor. Y bien mirada la cosa, el no haber sido aprobados los hechos de Garabandal por la falsa iglesia conciliar -aprobación incongruentemente aducida en contra de aquéllos incluso por algunos sedevacantistas- habla justamente a favor de la veracidad y autenticidad de los mismos, pues si no tenían un origen sobrenatural, forzosamente habían de ser de inspiración demoníaca, por lo que era de esperar contaran con el total aval de la secta de igual inspiración.
En tercer lugar, respecto a la falta de concisión de los mensajes en Garabandal, a los que comparas con el de la Salette, he de decirte que en esto te equivocas, pues éste último tiene una extensión de unas siete páginas (al menos en la edición en francés -letra bastardilla chica- que poseo del Abbé Gouin), mientras que el total de lo transmitido como mensaje a las niñas de Garabandal no alcanza apenas si alcanza las dos páginas.No obstante, es verdad que el núcleo de los anuncios de Nuestra Señora en La Salette habla con mucha más claridad acerca de lo que iba a acontecer en Roma y en la Iglesia en la segunda mitad del siglo XX. Pero convengamos que ni aun Fátima se puede comparar en este punto con La Salette, ¡a pesar de acontecer 71 años más tarde! En efecto, utilizando la misma lógica con que se examinan los mensajes de Garabandal, habría sido de esperar que en Fátima se diera una continuidad -cuando no una acentuación- del tono verdaderamente apocalíptico de la profecía saletana; y si bien por lo que ha trascendido de la tercera parte del secreto fatimita, también en éste se mencionaría la apostasía en la Iglesia, con todo no alcanza la contundencia sin igual de aquel anuncio: “Roma perderá la Fe y se transformará en la sede del Anticristo” (¡1846!). Todo esto dicho tan sólo con el propósito de mostrar que los caminos y modos que Dios tiene para manifestarnos los sucesos venideros, muchas veces escapan a los ‘cánones’ de nuestra lógica.
En cuarto lugar, lo que dices que Garabandal se hace dudoso desde que se ve a Lomangino besando la mano de Wojtyla (J.P.II), no lo puedo entender como argumento, pues el hecho de que aquél (Lomangino) estuviera vinculado a Garabandal como lo estaba, no lo preservaba del error, ni garantizaba algún grado de santidad en su vida.
En quintolugar,cuando te refieres a los arrobamientos extáticos de las niñas,echas por tierra de alguna manera tus protestaciones iniciales y finales de tu comentario, en el sentido de una duda razonable y aun de querer saber la verdad. En efecto. con las palabras: “los éxtasis demoníacos de Conchita y las videntes”, das una definición rotunda de la naturaleza de los hechos, por lo que todo lo demás viene ser pura cháchara… Pero quiero suponer que no fue ése tu propósito, sino que tal vez lo pusiste sin meditar el alcance de tus palabras.
En sexto lugar, dices: “creería yo que es una falsa aparición perpetrada por el demonio para desviar nuestra atención del verdadero castigo que es la Gran Apostasía (transmitiéndonos el mensaje de que en un momento de la historia casi venidero vendría un cometa de la redención, después de un aviso, etc.)”. En este punto, a pesar de lo confuso que me resulta eso del “cometa de la redención, después de un aviso, etc.”, se encierra una objeción que prima facie guarda relación con la médula de la cuestión, pues en efecto si un mensaje que aparece como procedente del Cielo, resulta que nos distrae de lo esencial para el hombre en esta vida, que es conocer la voluntad de Dios y hacer todo lo posible por cumplirla, es evidente que se trata de un engaño del demonio. Pero como he subrayado en otros comentarios, lo central de Garabandal es el llamamiento apremiante que Nuestra Madre del Cielo nos hace para volver nuestras vidas hacia Dios. A este respecto, he señalado también la continuidad ‘temática’ de Garabandal con La Sallette y Fátima, en lo cual finco yo la prueba intrínseca mayor en favor de estas apariciones. En cuanto a lo que dices bien, Nicolás, de la Apostasía como el mayor castigo, ¿no significa nada que La Virgen haya dicho en su último mensaje que “los sacerdotes, los obispos y cardenales van muchos camino de la perdición y con ellos arrastran a muchas más almas? De todas maneras, la apostasía es consecuencia de nuestros pecados (cada uno debe sincerarse en este punto si se pretende miembro real, y no de palabra, del verdadero Cuerpo Místico de Cristo); lo cual no quita el castigo físico, ya que ambos están íntimamente relacionados, aunque estoy de acuerdo en que entitativamente sea mucho más grave el acontecimiento en el orden espiritual.
En séptimo lugar, la objeción ya hecha por otro comentarista -y rebatida por el Administrador del blog- de que las videntes no entraron en la vida religiosa, no la veo como una razón esencial, pues en ninguna de las apariciones o locuciones la Virgen les pidió tal cosa. Y si bien es cierto que si tal hubiera ocurrido, todos estaríamos más conformes, como algo esperado después de semejantes experiencias, sin embargo, tampoco se tiene el derecho a transformar en piedra de tropiezo de los inocentes las circunstancias personales de la vida de las videntes. Visto desde otro ángulo, tal vez pueda considerarse providencial, al menos en cuanto a Conchita, el hecho de no estar enclaustrada, pues de estarlo habría corrido la misma suerte que Lucía de Fátima: la campaña del silencio y de las sustituciones.
Por lo demás, con respecto a la apreciación de que podrían las videntes estar viviendo en pecado, te recomiendo Nicolás que te informes con un buen catecismo católico romano respecto del sacramento del matrimonio, pues yo no sabría explicártelo aquí en pocas palabra. De cualquier manera, me atrevo a decirte que tu juicio me suena a temerario.

Y bien, no quisiera cerrar este comentario sin volver a insistir en lo que considero la prueba intrínseca de la veracidad sobrenatural de las apariciones en la cantábrica aldea de España. Dicha prueba consiste en la médula de los mensajes, o si se quiere del mensaje, porque en definitiva es uno solo dividido en partes: la penitencia, la conversión del corazón a Dios, el sufrimiento aceptado por la salvación del prójimo, y por supuesto todo esto en el marco del honor y la gloria de Dios, como razón y motivo último del obrar humano
¡Y todo esto está en Garabandal!
A esta prueba intrínseca se puede agregar, a mi modo de ver, como prueba extrínseca, por un lado la comunión milagrosa de Conchita, hecho del que existen abundantes testimonios fotográficos y de personas que lo presenciaron; y en segundo lugar, la ‘presencia’ espiritual del Padre Pío en los ‘hechos de Garabandal’, cosa que ha sido mostrada, creo, suficientemente. “No creen en Uds.ni en sus conversaciones con la Dama de Blanco; lo harán cuando ya sea demasiado tarde” (Padre Pío)
Dios te guarde, Nicolás
Un abrazo en Cristo y María

Dice Jacko:

Perdóname si vuelvo a insistir en lo que ya he escrito en el blog de la muerte de Joey.

Es que hay que insistir y por supuesto enseñar que la vida personal de los videntes tanto antes como después no tiene nada que ver en absoluto con la autenticidad o no de los mensajes recibidos, por ser ellos exclusivamente instrumentos de Dios en el momento de la comunicación y es un don gratuito de Dios por el beneficio de la Iglesia y la humanidad en general! Si luego corresponden o no a la gracias recibidos, no quita ni pone porque son humanos falibles como cualquiera y no gozan de infalibilidad! ¡Ojo! ¿esto es de suma importancia porque muchas creen por el solo hecho de haber recibido gracias extraordinarios por parte de Dios les hace infalibles!

¿Cuántos videntes auténticos habrá en el infierno por no corresponder con las gracias recibidos gratuitos de las manos de Dios? Quizás miles, pero lo que pasa no se habla de ellos.

Yo creo firmemente en las apariciones y mensajes de Garabandal lo que son los cuatro años entre 1961 y 1965. Luego las niñas negaron a la Virgen como lo había predicho la Virgen, claro estaban expuestas a mucha presión, (no se como yo hubiera actuado en su lugar). De allí dejaron de corresponder a la gracia con todas sus consecuencias y a raíz de esto la Virgen marchó de Garabandal. No digo que no se arrepintieron luego las niñas, supongo que si, pero este hecho evidentemente era tan grave que hizo a la Virgen retirarse.

Nunca he estado en Garabandal ni nunca sentí la necesidad de ir allí, ni mucho menos seguir tanto sensacionalismo como muchos de sus seguidores que en realidad no significa nada sino la flaqueza humana que le gusta mucho la novedad! Personalmente no daría ninguna importancia a lo que dicen or no dicen en Garabandal porque es perder el tiempo en vano, ¿si no vean que Roma ha apostatado de la Fe, que hay de esperar de ellos? ¡Deja que Dios y Su Santísima Madre se cuidan de ellos, y por lo demás en paz!

El mensaje de Garabandal no es más ni menos la confirmación de tantísimas profecías durante muchas siglos de lo que va a pasar en estos últimas tiempos en que estamos viviendo, por nombrar algunos, Isabel Canorri, La Virgen del Buen Suceso de Quito, La Salette, Fátima y un largo etc …..
¡Es un despertar de nuestra indiferencia y un llamamiento urgente a la oración, penitencia y santidad de vida antes de que sea demasiado tarde!

No recuerdo donde he aprendido está cuestión de que las gracias místicas eran dones gratuitas de Dios para el beneficio de la Iglesia etc. Quizás en el Teología de la Perfección Cristiana del P. Royo Marin o en las obras de Santa Teresa, o otras obras, por favor Ustedes que llevan este página web y saben tanto me lo podrían indicar porque me gustaría estudiarlo de nuevo.
Gracias y un saludo muy cordial a todos

Éste es un mensaje mío sobre el tema de las niñas que no entraron en un convento:

Estimado Jorge: Hay que estar de acuerdo con ud. en que los videntes y agraciados con gracias extraordinarias, ORDINARIAMENTE, han llevado unas vidas acordes con las gracias recibidas, antes- aunque hay excepciones numerosas- y después de esas gracias- lo cual es bastante común en la historia de la mística.
Pero le señalo que algunas veces ha pasado el que el beneficiado de esos carismas o milagros, no ha sido capaz de llevar una vida congruente.
En las apariciones de La Salette, a las que casi todo el mundo da el marchamo de autenticidad (digo casi porque algunos en nuestros días, y no precisamente conciliares, las tachan de diabólicas (lea ud. el mensaje de Melania, el largo porque hay uno corto enviado al papa Pío IX, y se verá muy en apuros para explicar algunas cosas, por ejemplo lo de que el Anticristo nacerá con dientes y dará horribles gritos, por no hablar del estilo circular y confuso con que narra los acontecimientos por venir). Ahora bien en La Salette he leído que el bueno de Maximine fue algo tarambana en su vida posterior. Algunos también narran algunas cosas un tanto extrañas de Melanie (referidas a su estado mental que le hizo caer en el frecuente apocalicismo de su época)
Me chocó mucho cuando me enteré de que el agraciado con el llamado milagro de la “resurrección de la carne”, el cojo de Calanda, Miguel Pellicer, al que los ángeles repusieron la misma pierna amputada por los cirujanos años atrás, después enterrada cuyo lugar apareció vacío después del milagro, llevó una vida un tanto extraña relatando “su milagro” por los pueblos y cobrando por ello (al parecer en algún momento tuvo que intervenir la justicia).
Yo creo que la vida de los videntes pudiera ser en algunos casos una buena confirmación de las profecías y hechos carismáticos (sin embargo la vida santa de de Gemma Galgani, no avala la naturaleza de sus carismas, como se dice en la bula de canonización: Una cosa es etc..).
Yo creo que Jako aporta algo interesante. Las niñas videntes negaron sus apariciones. Una de ellas no quiso saber nunca nada más de ellas, hasta el día de hoy, y a partir de entonces la Virgen hizo mutis por el foro. Yo tengo informes directos “disculpando” las que llamaríamos “mentiras” de Conchita diciendo benignamente que era muy “fantástica”. La misma escritora Mercedes Salichahs, fallecida hace muy poco en Barcelona en avanzada edad, tiene un escrito leído por mí pero que ahora no logro encontrar, distanciándose de Conchita, sugiriendo que la había cogido en algunas mentiras. De hecho se separó totalmente de Garabandal a lo que creo. Tampoco creo que estas apariciones supusieron a esta escritora el entrar en una vida de radicalismo evangélico (Me extrañó en que una novela suya disculpe la homosexualidad de un personaje de ficción explicándola como consecuencia de unas “hormonas enloquecidas” -o algo así-cito de memoria)
Tengo un libro de alguien (no lo tengo a mano) que tomó notas minuciosas y diarias, de las apariciones en su primer año, con los evidentes fenómenos inexplicables. Pero se distancia sugiriendo la falsedad de lo que vino después.
A la vista de todo ello, yo pienso que podemos pensar en un Garabandal, lugar donde estuvo presente Nuestro Señora, y otro montado sobre las confidencias de las videntes.
El que las niñas no hayan entrado en un convento sino que se hayan montado una vida notablemente mejor a la que les correspondería en la España de la época, quizás haya sido una gracia del Señor. Gracia para nosotros y para ellas. ¿Las querría ver ud. como esas solteronas a las que poco caritativamente se refería Francisco? ¿Monjas que fuman, van a la peluquería, y hasta van a las playas españolas “a las que he visto saliendo de un gran hotel, no como nosotros los pobres- y se bañan en Benidorm en bikini” como me confesó una limpiadora del colegio de esas monjas? Ignoro si esto es verdad, pero la fuerza del hecho está en que a nadie extraña que sea así.
Yo me reafirmo en lo dicho por mí, que las niñas de Garabandal se convirtieron en fiel reflejo del catolicismo novusordista, aunque quizás un poco más gazmoño.
Garabandal no les ha servido para descubrir la verdadera Fe católica, frente a los apaños novusordistas; ni les plantea problemas sobre el C.VII, la Libertad religiosa, el Ecumenismo, la Colegialidad, ni los papas conciliares, en una palabra la “Nueva Religión” tan diferente a la que ellas conocieron de boca de la maestra de Garabandal y de su párroco D. Valentín.
Con todo lo que le he dicho pienso que el fenómeno de Garabandal sigue abierto a muchas interpretaciones, y ojalá lleguemos a algo firme algún día.

Y este es el mensaje de nuestro amigo JuanC.:
Hoy muchos confunden la prudencia con la ‘infidelidad’. Consideran ‘prudente’ la actitud del apóstol Tomás quien despreció los testimonios de sus hermanos sobre apariciones, actitud que como está escrito en Jn 24, 27 el Señor le recriminó duramente: “No seas incrédulo, sino fiel”. Por ejemplo, J.M. Petisco en nota al pie de su Biblia dice: “Tomás fue reprensible, no porque el ver para creer fuera malo, sino por haber rechazado el testimonio de los otros apóstoles que vieron”. Y, sobre las apariciones de Garabandal ¿qué testimonios rechaza Nicolas y algún otro comentarista?. Pues, entre otros, los siguientes: Las afirmaciones firmes del Padre Pío de Pietralcina, de la Madre Teresa de Calcula, de santa Maravillas de Jesús, del P. Luis M. Andreu, del P. Royo Marín, del P. Eusebio Garcia de Pesquera O.F.M., del Dr. Jerónimo Rodriguez, del Cardenal Monseñor Ottaviani, del P. Laffineur.

7 thoughts on “MÁS SOBRE GARABANDAL

  1. La palabra “bueno” es Palabra de Dios, que significa “santo”, que aparece en el Génesis 1, 31:
    “Vio entonces Dios todo lo que había hecho, y todo era BUENO”. Ello nos puede llevar a pensar, tras la frase “antes hay que ser muy buenos” que todo el mensaje de Garabandal es correcto. Sin embargo no es así. La bondad de una parte no prueba la bondad del todo. Piénsese que el Demonio es experto en la Palabra de Dios. Tanto que la utilizó tres veces cuando tentó a Jesús en el desierto. ¿Puede el lobo pasar por oveja sin disfrazarse de esta?. La frase “antes hay que ser buenos” es ese disfraz. Contemplemos pues el mensaje completo y apreciaremos los colmillos del lobo.

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    1. Estimado Nada:
      Pues tiene Ud. razón. El demonio sabe muy bien disfrazarse y por eso pide que ante todo seamos muy buenos, que hagamos penitencia, que nos sacrifiquemos, que visitemos al Santísimo, que temamos Dios cuya copa de ira estaba casi llena, que después está rebosando, que nos enmendemos, que pidamos humildemente perdón a Dios (tal como él hizo después de su pecado), que evitemos nuestra condenación (será que él no nos quiere tener de vecinos), que lo pidamos sinceramente, que creamos en el amor de Nuestra Madre que nos quiere tanto, que nos sacrifiquemos más para ser muy buenos, que pensemos y meditemos en la Pasión de Jesús…
      Yo le sugiero que no haga caso al demonio y le lleve la contraria. A ver donde acaba.
      También puede optar por hacerle caso, creo que sería bueno para Ud. y malo para él
      Cuando vea un pato, que anda como un pato, que tiene plumaje de pato, que hace ruidos de pato, cùak cùak, que nada como un pato, que tiene pinta de pato, y un hermoso pico de pato, no vaya a ser tan ingenuo de pensar que es un pato, sea inteligente y piense que está disfrazado de pato.

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  2. En Garabandal hay algunos mensajes muy buenos, digo algunos porque no me quiero atrever a decir muchos, que son de provecho, hay que hacer como dijo San Pablo: “examinadlo todo y quedaos con lo bueno”.
    Hace muy poco creía firmemente en la falsedad de Garabandal, ahora ya no tanto, después de ver por este blog fundamentos a favor que sí llegan a ser convincentes, pero aún así la confusión es enorme, porque también hay buenos argumentos en contra de Garabandal.
    En fin, paso a tomar una posición prudente hasta que se aclare todo esto.

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  3. El tercer secreto de Fátima que debió darse a conocer a más tardar en 1960 y que fue deshechado por un tal que no quiso ser “profeta de calamidades”, ¿no tendría que haber sido el tema más importante en Garabandal en 1961? (La apostasía).
    Hipótesis: El demonio nos manda cosas repetitivas y que ya se dieron a conocer en otras apariciones y nos manda visitar el Santísimo a sabiendas que dentro de poco el Santísimo ya no iba a estar en las iglesias.

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  4. Paco:
    Me adhiero totalmente a su hipótesis. Tras implantarse la falsa misa y desaparecer la verdadera consagración, aparece Garabandal llamándonos al celo eucarístico. Es una forma de decirnos que la nueva misa era según el cielo, cuando en realidad era todo lo contrario. Lo dicho, Garabandal hizo su trabajo: favorecer la apostasía.

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    1. Luso:

      Ud hace bien en corregirle sobre un error elemental a Nada y que demuestra que él no ha leído nada sobre las apariciones de Garabandal. En efecto el dice: “ TRAS implantarse la falsa misa y desaparecer la verdadera consagración, aparece Garabandal llamándonos al celo eucarístico…” Ahora bien los textos a que se remite diciendo “aparece Garabandal..” están escritos en 1961 y en 1965: ocho y cuatro años antes de la aprobación de la nueva misa; y algunos más respecto de la creación del nuevo ordinal de los sacramentos, que evidentemente guarda relación con la validez de la nueva misa y la vida sacramental y eucarística de los fieles. Yo ya me había referido a ello en uno de los posts dedicados a Garabandal, lamentando que no se hubiera parado en seco dichos cambios a la vista de los mensajes de Garabandal. Y si no se les hubiera dado crédito- lo cual era perfectamente legítimo, pese a las manifestaciones encomiásticas del papa del momento- se hubiera debido de tener en cuenta los textos del concilio de Trento sobre la misa y los sacramentos, así como la doctrina sobre la materia y la forma dada irreformablemente por Pío XII. En resumen los cambios contradecían y trituraban al magisterio solemne y ordinario precedente al pontificado de Pablo VI.
      El que los mensajes de Garabandal sólo hubieran insinuado la maldad intrínseca de los cambios sacramentales y no la hubiera denunciado expresamente, avisando de ello con acentos gravísimos, supone el NO CONOCER la economía salvífica de la institución de la Iglesia, que se resume en que tanto la Iglesia, como institución, como nosotros individualmente no debemos esperar avisos del cielo, ángeles mensajeros, apariciones para todo aquello que la razón ilustrada por la Fe, con la ayuda del Magisterio, la oración personal y la dirección espiritual en el caso de los particulares; pueda darnos la solución de nuestras perplejidades. Muchos erróneamente acuden a pedir gracias extraordinarias, que les resuelvan dudas acerca de la comprensión de la Fe, la propia vocación,la resolución de problemas morales ante varias posibles, probables, o más probables soluciones de estos problemas. Ya implícitamente fue dicho por el mismo Señor Jesucristo, cuando en boca de Abrahan dijo aquéllo de “Tienen a Moisés y a los profetas“. Esto es algo trillado en la teología mística y moral, y ha sido la constante práctica y enseñanza de la Iglesia.

      Todo ello está en contradicción con lo que Ud. aduce diciendo que “si uno de los propósitos de las apariciones son advertir de un peligro, como el que iba a suponer la nueva misa, allí hay una omisión”. . Su afirmación remite a un blog que sostiene esta falsedad entre otras a las que he apuntado brevemente.
      La tesis, estaría puesta en forma de esta manera:

      En algunas apariciones falsas, SE OMITE lo que es uno de los propósitos de las apariciones, : advertir de los peligros contra la Fe.
      Es así que en Garabandal se ha omitido la advertencia sobre el peligro y el error, de la nueva Misa, y por extensión de los falsos ritos, y el cese de la “verdadera devoción eucarística”

      Luego…. Garabandal al omitir la advertencia de todo ello, sería claramente una falsa aparición.

      Ahora bien, este razonamiento falla en importantes puntos que paso a señalar.

      El propósito de las apariciones no es ese que Ud. cita. Muy bien pudieran omitir claramente esa advertencia y continuar siendo verdaderas, con otros propósitos distintos. Es más yo creo que si hubiera habido tal advertencia expresamente declarada, podría ser un claro motivo para rechazar esa parición como falsa. Paso probar lo anterior:
      En todas las grandes crisis de la Iglesia, como el arrianismo, el luteranismo, el calvinismo el anglicanismo etc.. no ha habido apariciones denunciando los errores que amenazaban y se propalaban. Sin embargo es claro que ha habido apariciones por la misma época, que no hablaban expresamente de esos errores. Guadalupe es una de ellas. (Se ha dicho de esta aparición que llevó a la Iglesia muchas más almas de las que le quitaban los errores de los “reformadores”.
      Otra cosa es que en ocasiones, aunque no siempre, haya habido fenómenos extraordinarios que IMPLÍCITAMENTE confirmaban la falsedad de esos errores. Por ejemplo, las hostias conservadas incorruptas en El Escorial con gotas de sangre y la marca de las botas de los fanáticos calvinistas que en aquel siglo asaltaban las Iglesias y cometían horrendos sacrilegios contra la Eucaristía y las sagradas imágenes. Tales acciones fueron después repetidas por las huestes de Cromwell en Inglaterra. Hay muchos más ejemplos: Me vienen a la cabeza las Revelaciones a Santa Margarita, por el Sagrado Corazón. Es evidente, y así lo dicen muchos autores, que venían a contrarrestar la perniciosa influencia del jansenismo, estimulando la confianza en el amor divino, y la Fe en su ternura, misericordia y condescendencia con los humanos, particularmente con nosotros los pobre pecadores. Pero en ellas no se lee ninguna denuncia o aviso explícito del peligro del Jansenismo que por aquella época y hasta siglos más tarde pervertía los espíritus (Yo creo que sigue haciéndolo en la actualidad, particularmente en instituciones que reproducen los errores jansenistas, y los afines de los galicanos, respecto de la potestad del papado y su infalibilidad)

      La razón profunda de este modo de ser en la economía de la Salvación es la ya apuntada: Dios no interviene visiblemente en los asuntos humanos que ellos pueden resolver con la ayuda de la oración, la gracia, el recurso al magisterio, y a la enseñanza de los Padres de la Iglesia, y a la dirección espiritual. En otras palabras “tienen a Moisés y a los profetas” o si se quiere tienen la “Santa Escritura, los Evangelios, y la enseñanza infalible de la Iglesia, y de los encargados expresamente para ello, los sucesores (los legítimos) de San Pedro- a quien fue dicho confirma a tus hermanos y apacienta a mis ovejas(las madres) y a mis corderos (los fieles).. Es claro que Garabandal, ni ninguna otra aparición, pueden interferir en esta obligación del cristiano. El pretender algo distinto a esto es tentar a Dios, o sea un pecado, y de esto no están ajenos los que exigen a las apariciones y revelaciones privadas, la resolución de sus problemas. A contrario, caen en el mismo fallo los que como Ud. y la página enlazada, dictaminan que una aparición es falsa porque no hubiera advertido expresamente de los peligros que estaban próximos a suceder.
      Como resumen le diré que los que establecen, como es el caso de la página enlazada por Ud., un argumento para probar la falsedad de Garabandal, por HABER OMITIDO algo que allí se establece falsamente como el propósito de toda aparición; CAEN EL ERROR.

      Con esto no estoy diciendo que Garabandal sea una auténtica aparición de María, pues en absoluto pudiera ser falsa, pero entonces lo sería por otros motivos, entre ellos “la falta de velo en la Sma. Virgen“, si esto fuera malo, u otros muchos más, manifiestos en otras apariciones, como claramente acontece en las apariciones que propagan errores contra la Fe, y aun herejías como sería la rampante actualmente del “Ecumenismo” en Medjugorje.

      Bayside, a lo que yo sé, es el tipo de apariciones, que le encantarían a Ud. y al blogger de la página citada, si es que no encontraran otros fallos como probablemente sucede. En efecto en esta aparición se establece la sana doctrina, como puede verse en numerosas páginas de internet, y no sólo no se omiten advertencias de peligros y errores actuales, sino que se prodigan ad nausean hasta el punto que sus adeptos la acogen como una nueva Biblia y un nuevo magisterio que les guíe en las tribulaciones presentes. En esa aparición NO SE OMITE EL SUPUESTO DEBER de avisar de los peligros y errores presentes. Sólo tiene un fallo, el respaldar a los papas conciliares, inventándose para ello “un supuesto papa malo” que sería un sosias del pobre Pablo VI, que como está dicho en otras revelaciones particulares, es el papa mártir, la víctima bendecida por el Corazón Inmaculado, como dice el P. Gobbi. En los libros que recogen sus mensajes sí hay advertencias explícitas de los actuales peligros y errores, puestos en boca de la Sma. Virgen, que en este caso no habría omitido su DEBER de avisarnos de todo ello. Tales avisos y advertencias llenan numerosas páginas de varios de sus libros. De seguro que el que lo tenga como guía abandona por lo menos en cuanto al tiempo que les dedica, la Santa Escritura y el magisterio de la Iglesia que han hablado suficientemente sobretodo todo ello. Es el viejo error del rico epulón, al que se le dijo que sus hermanos no tenían excusa, porque “tienen a Moisés y a los profetas”.

      Como colofón de lo dicho, diré una anécdota que me ha venido a las mientes a medida que escribía este comentario. En las revelaciones particulares de Doña Marina de Escobar, la ilustre vallisoletana del siglo XVII, que convencieron al gigante de la espiritualidad, venerable Padre Luis de la Puente (también vallisoletano) que las equipara a las de Santa Gertrudis, Santa Matilde y otras santas; se narra un hecho por demás curioso: Nuestro Padre San Ignacio que se le aparecía con alguna frecuencia junto con otros santos además de Nuestra Señora y Nuestro Señor, le viene a indicar que algunas dudas en los penitentes, deben ser resueltas por medio de los padres espirituales y no por locuciones de los bienaventurados como él, a quien parece que la mística le encomendaba este oficio; aduciendo que los directores espirituales y confesores, gozan de luces especiales para estos casos con que les protege Dios. En su caso, el doctísimo P. La Puente y algunos más que le asistieron como los dominicos de San Pablo, hermanos carnales del Padre, también de gran santidad, no la defraudaron.

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