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TEOLOGÍA DE MARTÍN LUTERO


Por Don Luigi Vila, Dr. en Teología

 

martín lutero 1

 

«Hay Santos combatientes y Santos dialogantes. Yo prefiero los primeros, porque éste es tiempo de batalla, como los tiempos de San Atanasio, San Jerónimo, San Agustín, San Hilario».

«Mirad que nadie os engañe con su filosofía y con vanafalacia inspiradas en las tradiciones humanas, según los elementos del mundo y no según Cristo». (Col. 2,8)

«No todos los Obispos son Obispos. Piensa en Pedro, pero piensa también en Judas». (San Jerónimo)

«Llorad, sacerdotes. Gritad, ministros del altar!».
(Gal. 1,13)

«Es un acto de caridad gritar “lobo” cuando se acerca a las ovejas. Así, no se debe callar cuando los enemigos de Dios pueden hacer el mal». (San Francisco de Sales)

«Si tengo contra mí a todos los Obispos, ¡tengo conmigo a todos los Santos y Doctores de la Iglesia!». (Santo Tomás Moro)

«Si todos los Obispos están contra mí, esto prueba que están contra la Iglesia». (San Atanasio)

martín Lutero 2

PROEMIO

El objetivo de este breve trabajo acerca de la “Teología de Martín Lutero” es reclamar la atención de nuestros lectores sobre esta “tesis” en la cual resulta bien marcada la fisonomía espiritual del Fundador del Protestantismo como hombre calculador, astuto, fatuo, contradictorio, falso, arrogante con los humildes y condescendiente con la voluntad de los fuertes. Los mejores escritores acerca de la figura de Lutero acusan al heresiarca de poseer una arrogante soberbia, de mentira, de ser presuntuoso de sí hasta jactarse de que “ninguno sea como él”. Pero está claro ahora que Lutero fue un glotón, a menudo borracho, blasfemo, de lenguaje procaz, iracundo de carácter, de pasiones violentas. Pero es bueno, sin embargo, que se sepa además sobre el “hombre Lutero” con su contradictoria psicología, con sus conflictos interiores, con sus altos y bajos, con sus múltiples enfermedades psíquicas y físicas, con sus dramas angustiosos en sus relaciones con la Justicia divina y la imposible abstención del pecado. Su lucha contra las “tentaciones” fue un trabajo de Sísifo.

La teología de Lutero con su concepto de diablo dice que las cosas no son como parecen, porque esconden una realidad oculta, aún por revelar. Así como era descontrolado en el comer, lo era también en el denigrar, en el ofender, en la maledicencia, carente de inhibiciones, con su furia contra los campesinos, su autorización de la bigamia, su odio feroz e implacable contra sus enemigos, su lenguaje procaz, su ética sexual permisiva, su negación radical de los dogmas de fe, su radical eliminación del estado religioso, y tantas otras cosas más aún que nos hace decir: ¿cómo pudo decir ese Cardenal que Lutero fue “nuestro común Maestro”? La finalidad de estas páginas, entonces, es la de hacer abrir los ojos a la real figura del más grande Heresiarca que la Historia dela Iglesia recuerda. Pero para comprender los “errores” de nuestro tiempo, es necesario conocer la posición de Lutero y de su protestantismo, comparándolo con el neo-protestantismo y el neo-modernismo de nuestros tiempos. Y bien, la posición de Lutero se reduce a esto: – una Sola Escritura, sin la Tradición de la Iglesia; – una Sola FE, sin las obras; – una Sola Gracia, sin la colaboración del hombre en su libertad moral; – un Solo Dios, sin la mediación, para su salvación, de la Iglesia y la intercesión de los Santos. Ahora, con estos cuatro “solos”, Lutero destruye la autoridad de la Iglesia y dela sociedad; queda abolida la Moral cristiana; aniquila el Occidente cristiano; impide la obra del Espíritu Santo en las almas. Por ello, se puede decir, en general, que las instancias esenciales dela teología de Lutero ha recibido el apoyo de la nueva Jerarquía. De hecho, si se confronta la teología de la Liturgia del Vaticano II, y las reformas que se han realizado según su espíritu, debe decirse que las instancias de Lutero están presentes en la Iglesia católica ¡en una medida incluso sorprendente! Pero Lutero sabía bien que la verdadera Iglesia es “una” y es la católica. En un documento que se conserva en la biblioteca del Convento dominicano de Santa María della Minerva en Roma, se lee que Lutero un día, respondiendo a su madre que le preguntaba si debía también ella cambiar de religión, en un arranque de sinceridad, dijo: «No!.. permanece católica, porque yo no quiero ni engañar ni traicionara mi madre!». Y luego, todavía: «La religión protestante es más fácil de seguir, pero la católica es más segura para salvarse!». Desafortunadamente, sin embargo Lutero llegó a engañar y a hacer traición a la Iglesia de Cristo en el Concilio Vaticano II, haciéndole percibir las instancias esenciales de su teología! ¡Y basta de este auténtico falso profeta!

 TEOLOGÍA DE MARTÍN LUTERO (PDF)(Pulsa)

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1 reply »

  1. De doctores en teología vinieron las mayores herejías. Debió de salir de su glotonería la pretención de convertir la misa católica -sacrificio de Cristo- en la “cena del Señor”, cosa que consiguió hasta cierto punto con el anti-papa Montini

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