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CARTA ANGUSTIADA CON FÁCIL OBJECIÓN


Una lectora ha escrito una carta que destila angustia ante una objeción puesta por el “padre” a quien oyó decir algo que a primera vista destruye la posición Sede Vacante nada menos que con un texto del Magisterio solemne de la Iglesia. No por ser una objeción trillada y siempre repetida por aquéllos que se niegan entender el texto traído y  a contemplar otros textos que destruyen su objeción, me ha parecido tratar en este post esa objeción y la respuesta que se merece también con textos del magisterio y de los doctores de la Iglesia más reconocidos en este campo, para orientación de los lectores en un punto tan importante y tan repetido incluso por algunos blogs que rechazan el “pontificado” de Francisco aunque admitiendo el de Benedicto XVI. precisamente por esa falsa interpretación del texto traído por esta lectora, sin caer en la cuenta que Ratzinger/Benedicto XVI ha caído también en la herejía no solamente por abrazar el concilio V.II en el que tanto influyó, sino en sus escritos numerosos anteriores y posteriores a su nombramiento como papa. La carta de nuestra lectora reza así:

Estimado editor, saludos cordiales. Hoy en el sermon, el padre dijo que es DOGMA DE FE declarado por el Concilio Vaticano I (PRIMERO) que San Pedro debe tener sucesores a PERPETUIDAD y el que lo niega no es catolico (Denzinger, 1825). Entonces SI ASI ES debo dar mi asentimiento de fe a que Bergoglio es Papa de verdad. ?Y ¿como quedan los que adhieren publicamente al sedevacantismo, negando asi este DOGMA DE FE? Por caridad, AYUDEME en este punto.¿ Cómo puede ser mantenido el sedevacantismo si va en contra de esta declaracion del Vaticano I?, ¿el que no acepta sucesor a perpetuidad (de Roncalli al actual Bergoglio) como papa es anatema?. Espero su respuesta. Dios se lo pague. En los Sagrados Corazones. MD

Antes de la respuesta que se merece ese “padre” debo decirle que hace Ud. mal en asistir a ceremonias espurias de la iglesia conciliar, que pueden como en este caso inyectarle errores y herejías (cosa frecuente en los púlpitos conciliares) que le hagan seguir y elegir caminos apartados de la Fe católica, con lo que comprometería su eterna salvación. Y no sólo por esa razón, en sí suficientísima para dejar de acudir a los cultos conciliares, sino también porque en la Secta Conciliar no hay verdaderos obispos, ni sacerdotes ni sacramentos (fuera del bautismo y matrimonio), ni Santa Misa lícita y válida. El “padre” que le malaconsejó debería comprobarlo por sí mismo comparando los rituales de ordenación, con los que muy probablemente él se ordenó si fue después de 1968, aprobados por un notorio “papa” falso como fue Pablo VI, con la encíclica “ex cathedra” de Pío XII “Sacramentum  Ordinis“. Comprobaría si lo hace  que la “forma” de las ordenaciones y consagraciones episcopales, fallan por no adecuarse a la sustancia de la forma sacramental dada por Pío XII, y lo que es más importante por no cumplir el requisito fundamental de los sacramentos, que es que la “materia” y la “forma” signifiquen el fruto del Sacramento y lo produzcan. En el caso de la “órdenes” conciliares no existe el más pequeño trazo de la gracia sacramental ni tampoco se contiene la  invocación al  Espíritu Santo que confiere esa gracia. Todo ello está explicado hasta la saciedad en este mismo blog.

Pero viniendo a la objeción que expresa ese falso sacerdote le digo lo siguiente:

A. Una respuesta básica sería decirle que si hay vacancias en la Iglesia antes de elegir un nuevo papa, no se ve por qué no se deban prolongar durante un tiempo aunque sea largo. El adagio filosófico  es ” El más y menos no cambian la especie”. El sentido de ese dogma no puede estar en contradicción de las vacancias que siempre ha habido y algunas largas, sino que se refiere a que siempre habría en la iglesia la posibilidad y los medios para elegir un papa. O sea la Institución gozaría a perpetuidad del cargo del Papado y la posibilidad de darse perpetuos sucesores. Es el caso de las monarquías civiles, que por más que haya muerto el Rey no dejan de ser verdaderas monarquías potencialmente, pudiendo en cualquier momento elegir un nuevo sucesor aunque a veces como demuestra la historia sea al precio de resistir presiones y guerras fortísimas y duraderas (piense en la guerra de Sucesión española en los siglos XVII y XVIII). Considere que ha habido vacancias en la elección de los papas que han llegado casi hasta los 4 años. Extraigo lo siguiente de la página importante con enlace en la parte izquierda del blog, 10 OBJECIONES.

La Iglesia ha existido por años sin un Papa, y eso ocurre cada vez que un Papa muere. La Iglesia ha experimentado un interregno papal (es decir, un período sin un Papa) más de 200 veces a lo largo de su historia. El interregno papal más largo (antes de la apostasía del Vaticano II) fue entre los Papas San Marcelino (296-304) y San Marcelo (308-309). Ese interregno duró más de tres años y medio[1]. Además, los teólogos enseñan que la Iglesia puede existir, incluso por décadas sin un Papa.

EL P. EDMUND JAMES O’REILLY DESTRUYE EL ARGUMENTO DE LOS NO SEDEVACANTISTAS SOBRE LA DURACIÓN DE UN INTERREGNO PAPAL (PERÍODO EN QUE NO HAY UN PAPA), MEDIANTE LA ENSEÑANZA DE QUE LA IGLESIA PUEDE EXISTIR SIN UN PAPA POR DÉCADAS

El P. Edmund James O’Reilly fue un teólogo eminente que vivió en la época del Vaticano I. Al escribir después del Vaticano I y de sus definiciones sobre la perpetuidad del oficio papal, él enseña que Dios podría dejar a la Iglesia sin un Papa por más de 39 años, por ejemplo: la duración del Gran Cisma de Occidente (1378-1417). La siguiente cita del Padre O’Reilly se refiere al Gran Cisma de Occidente:

“Podemos detenernos aquí para indagar acerca de lo que se ha dicho de la posición, en esa época, de los tres reclamantes, y sus derechos respecto al Papado. En primer lugar, durante todo el período, desde la muerte del Papa Gregorio XI en 1378 – con excepción, por supuesto, de los intervalos entre muertes y elecciones para llenar las vacantes que por ello se creaban –. Hubo en cada momento dado un Papa verdaderamente investido de la dignidad del Vicario de Cristo y Cabeza de la Iglesia, cualesquiera hayan sido las opiniones que pudieron existir en cuanto a su autenticidad; no habría sido imposible o inconsistente con las promesas de Cristo el que haya habido un interregno que cubriera todo el período, porque esto de ninguna manera ha sido manifestado, si bien que, de hecho, no hubo tal interregno”[1].

El P. O’Reilly – quien fue uno de los teólogos más eminentes del siglo XIX – dice que un interregno (un período sin un Papa), que abarque todo el período del Gran Cisma de Occidente no es en absoluto incompatible con las promesas de Cristo sobre su Iglesia. El período del cual está hablando el P. O’Reilly comenzó en 1378 con la muerte del Papa Gregorio XI y finalizó esencialmente en 1417, cuando fue elegido el Papa Martín V. Eso sería un interregno de 39 años (período sin un Papa).

Es obvio que el P. O’Reilly está del lado de aquellos que, al rechazar a los antipapas del Vaticano II, mantienen la posibilidad de una vacante en la Santa Sede por un período largo. De hecho, en la página 287 de su libro, el P. O’Reilly escribe esta profética advertencia:

“El gran cisma de Occidente me sugiere una reflexión que me tomo la libertad de expresar aquí. Si este cisma no hubiera ocurrido, la hipótesis de que tal cosa sucediera, parecería a muchos algo quimérico [absurdo]. Ellos dirían que no podría ser; Dios no permitiría que la Iglesia llegara a una situación tan infeliz. Las herejías podrían surgir y extenderse y durar penosamente por mucho tiempo, lanzando a la defección y a la perdición a sus autores y cómplices, con gran peligro también para los fieles, aumentado por las reales persecuciones en los muchos lugares donde dominan los herejes. Pero que la verdadera Iglesia pueda permanecer entre treinta y cuarenta años sin un Jefe bien elegido y representante de Cristo en la tierra, esto no podría ocurrir. Sin embargo, ello ha ocurrido, y no tenemos ninguna garantía de que no volverá a ocurrir otra vez, aunque fervorosamente deseamos lo contrario. Lo que puedo inferir es que no estamos muy aptos para pronunciarnos sobre lo que Dios puede permitir. Lo que si sabemos con absoluta certeza es que Él cumplirá sus promesas. (…) También podemos confiar que Él hará mucho más de lo que se ha obligado a Sí mismo por sus promesas. Podemos mirar hacia adelante con esperanzadoras probabilidades de que no vuelvan a ocurrir el futuro algunos de los problemas y desgracias que han acontecido en el pasado. Pero nosotros, o nuestros sucesores en las futuras generaciones de cristianos, quizás verán males más extraños que los que ya hemos experimentado, incluso antes de la inmediata aproximación del gran fin de todas las cosas en la tierra que precederá el día del juicio. Yo no me declaro un profeta, ni pretendo ver infelices sucesos, de los que no tengo conocimiento alguno. Todo lo que trato de dar a entender es que las contingencias en relación con la Iglesia, que no están excluidas por las promesas divinas, no pueden ser consideradas como prácticamente imposibles, sólo porque ellas serían terribles y peligrosas en un grado extremo”[3].

Esto es un punto excelente. El P. O’Reilly está diciendo que si el Gran Cisma de Occidente nunca hubiera ocurrido, los católicos dirían que tal situación (tres reclamantes al Papado sin que se pudiera comprobar por décadas quién era la verdadera cabeza) sería imposible – al igual como dicen aquellos que la “tesis” sedevacantista es imposible, a pesar que los hechos demuestren que es cierto.El P. O’Reilly dice que, habiendo ocurrido el Gran Cisma de Occidente, no tenemos ninguna garantía que no ocurran cosas peores que no estén excluidas por las promesas divinas. No hay nada en contra de la indefectibilidad [que es una de las propiedades esenciales de la Iglesia] el decir que no hemos tenido un Papa desde la muerte de Pío XII en 1958. Todo estaría más bien en contra de la indefectibilidad de la Iglesia católica si afirmáramos que fueron Papas verdaderos los que promulgaron el Concilio Vaticano II, junto con apoyar oficialmente a las religiones falsas y paganas, promulgar la Nueva Misa protestante, y sostener que los no católicos no necesitan convertirse para la salvación. Que la Iglesia esté sin un Papa por un largo período en la Gran Apostasía es el castigo infligido por Dios a nuestra generación por la maldad del mundo.La profecía de San Nicolás de Flüe (1417-1487): “La Iglesia será castigada porque la mayoría de sus miembros, grandes y pequeños, se pervertirán. La Iglesia se hundirá más y más, hasta que, finalmente, parecerá haber quedado destruida, y la sucesión de Pedro y de los demás Apóstoles parecerá haber terminado. Pero después de esto, será exaltada triunfalmente a la vista de todos los que dudaban”[4].Notas:[1] Denzinger 51-52e; Warren H. Carroll, A History of Christendom [Una Historia de la Cristiandad], edición inglesa, vol. 1 (The Founding of Christendom [La Fundación de la Cristiandad]), p. 494; J.N.D. Kelly, Oxford Dictionary of Popes [El Diccionario de los Papas de Oxford], edición inglesa, Oxford University Press, 2005, p. 25. [2] P. James Edmund O’Reilly, The Relations of the Church to Society – Theological Essays [Las Relaciones de la Iglesia a la Sociedad – Ensayos Teológicos], edición inglesa, 1882.[3] P. O’Reilly, The Relations of the Church to Society – Theological Essays, edición inglesa, p. 287. [4] Yves Dupont, Catholic Prophecy «La Profecia Católica», edición inglesa, Rockford, IL: Tan Books, 1973, p. 30.

B. Pero es que además el silogismo que Ud. hace inducida por ese falso sacerdote no concluye válidamente, porque le lleva a la barbaridad de aceptar a alguien como el “papa” Francisco que ha cometido innumerables veces herejías ANTES  y después de su inválida elección al papado (como los restantes papas conciliares). El aceptar un papa hereje, o apóstata como es el actual,  es un grave pecado contra el primer mandamiento. Ya que el “padre” que le “aconseja” es experto en citar el Concilio Vaticano I le expreso a su consideración el siguiente párrafo de la constitución dogmática “Pastor Aeternus”

« Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe. Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: «Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y tú, cuando hayas regresado, fortalece a tus hermanos». Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial. Así, quitada la tendencia al cisma, toda la Iglesia es preservada en unidad y, descansando en su fundamento, se mantiene firme contra las puertas del infierno. 

Es evidente que Francisco no cumple el requisito fundamental de la Fe Católica que es que aquél pastor dado por Dios para nuestra enseñanza  y confortamiento en la Fe, sea un católico auténtico y por lo tanto sea un legítimo pastor. El que la Iglesia de Roma, con su pastor  al frente, jamás pueda caer en la herejía o error contra la Fe está definido ex cathedra en  BULA LICET EA.Contra la herejía: Ecclesia Urbis Romae errare potest. Es claro que la actual Roma apóstata y herética no puede ser la Iglesia cuya cabeza está necesariamente  exenta del error y de la herejía.

Hasta aquí compruebe Ud. misma a donde le puede llevar el falso prejuicio que le ha inculcado ese sacerdote.

C. Una de las razones más fuertes que destruyen el falso supuesto de esta objeción en la Bula Cum ex Apostolatus Officio” de Paulo IV. Como Ud. sabrá esa Bula elimina la presunción de que un  hereje pueda ser elegido papa. En ella leemos lo siguiente, interesante para nuestro propósito de demostrar que una vacancia de la Sede es posible incluso durante largo tiempo:

..el PONTÍFICE ROMANO que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía. o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es NULA, INVÁLIDA Y SIN NINGÚN EFECTO; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos. Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos

Aquí se nos manda creer la enseñanza ex cathedra  de que cualquier Pontífice elegido inválidamente  por su herejía anterior debe ser repudiado cualquiera sea el tiempo que ha estado ejerciendo  con la obediencia de todos. Es lógico que durante ese tiempo que ha sido obedecido por TODA  la cristiandad, aunque sea muy largo, digamos muchos años, la SEDE habría estado vacante, o sea sin papa válido y legítimo. Por consiguiente el papa Paulo IV que promulgó esa Bula CREIA y ENSEÑABA   que la Sede podía estar vacante durante mucho tiempo.

¿Se atrevería el “padre” que a Ud. le intimida a decirle al Papa Paulo IV  que estaba conculcando un “dogma de Fe” tan importante como el relativo a que en la sede romana siempre habría perpetuos sucesores?. Pues eso es lo que le está diciendo ese impostor.

san roberto Belarmino 1

D. Pero es que además es parte de la Fe enseñada por innumerables doctores antiguos y modernos el que un hereje no puede haber sido elegido válidamente papa y si ha caído en la herejía (no en el ejercicio de su cargo, lo cual es imposible) como hombre particular o doctor privado (lo cual es improbable pero San Roberto Belarmino estudia esa posibilidad), entonces queda automáticamente depuesto“Depositus est“. Ahora bien ese papa que se depone a sí mismo “ipso facto” es claro que puede permanecer un tiempo, o largo tiempo, digamos muchos años en su “pontificado”. En ese lapso de tiempo la Sede estaría vacante hasta que la Iglesia haya conocido la herejía, al principio quizás oculta y haya sido depuesto por ella,  (no depondría a un pontífice porque “Prima Sede a nomine iudicatur” sino a alguien que se hizo pasar por papa quizás largo tiempo). Me voy a remitir al texto de San Roberto donde expresa su convicción :

..esto es lo que escribe San Jerónimo, añadiendo que todos los otros pecadores están excluidos de la Iglesia por sentencia de excomunión, mientras que el hereje, por su propio movimiento,  se excluye a sí mismo [depositus est] y se separa del Cuerpo de Cristo.Este principio es de lo más cierto. El no-cristiano no puede en modo alguno ser Papa, como el mismo  Cayetano admite (lib. c. 26). La razón es que un individuo no puede ser la cabeza de algo de lo que no es miembro, ya que un no cristiano no es un miembro de la Iglesia, y un hereje manifiesto no es cristiano, cosa  claramente enseñada por San Cipriano (lib. 4, Epist. 2), San Atanasio (Scr. 2 cont. Arian.) San Agustín (lib. de los great. Cristo. cap. 20), San Jerónimo (contra Lucifer) y otros, por lo tanto, el hereje manifiesto no puede ser Papa. (De Romano Pontífice, libro II, cap.30).

Como puede darse cuenta su falso “padre” está acusando a San Roberto Belarmino,  y a los Santos Padres en quienes se apoya, de estar conculcando un “dogma de la Fe”, toda vez que ese falso papa depuesto por sí mismo puede durar largos años en su “pontificado”.

E. El príncipe de la Teología moral, San Alfonso María de Ligorio también entró en el debate de si eran posible los papas herejes y concluye en una posición totalmente conforme con la de San Roberto.

Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas EX CATHEDRA a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia.

Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas EX CATHEDRA a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia….

Su doctrina es la siguiente:

“¿Que algunos papas hayan caído en la herejía, algunos han tratado de probarlo, pero no lo han probado,ni nunca lo probarán; nosotros vamos a probar claramente lo contrario en el capítulo X. Pero además, si Dios permitiese [Nota.:mera hipótesis] que un Papa fuese hereje notorio y contumaz, éste dejaría de ser Papa, y la sede quedaría vacante. Mas si fuera hereje oculto, y no propusiese a la Iglesia ningún dogma falso, entonces no causaría ningún daño a la Iglesia, pero nosotros tenemos que presumir con justicia, como dice el cardenal Belarmino, que Dios no permitirá jamás que ningún Pontífice romano, ni siquiera como doctor [hombre] privado, llegue a ser hereje notorio ni siquiera oculto “ .“ .
Resumo:

PERO NOSOTROS TENEMOS QUE PRESUMIR CON JUSTICIA, COMO DICE EL CARDENAL BELARMINO, QUE DIOS NO PERMITIRÁ JAMÁS QUE NINGÚN PONTÍFICE ROMANO NI SIQUIERA COMO DOCTOR PRIVADO LLEGUE A SER HEREJE NOTORIO NI SIQUIERA OCULTO .

Como se ve San Alfonso sigue a Belarmino y presume con justicia la opinión del cardenal de que un pontífice romano nunca llegará a ser hereje público (y aún más pues lo extiende al caso de que lo sea ocultamente) en tanto doctor privado. Pues “a fortiori” debe decirse en su magisterio ordinario.

Un papa está en la imposibilidad de desviar de la fe, aun como simple particular

San Alfonso acepta que un papa, como doctor privado puede caer en la herejía, aunque supone que Dios no lo permitirá, y entonces dice “La Sede quedaría vacante”. Incluso acepta que un papa ocultamente pudiese caer en la herejía, y entonces se seguiría que la Sede estaría vacante aun sin causar ningún daño a la Iglesia. Aunque esto “hay que presumir con justicia” que Dios no lo permitirá jamás.

Conclusión. De la doctrina anterior se deduce que

  • los papas que antes de su elección hayan caído en la herejía, de ninguna manera han sido elegidos papas válidos.
  • Si los papas, cosa improbable, cayesen en la herejía como “hombres particulares”  o “doctores privados” o de manera oculta sin que llegara a conocimiento de nadie,  quedarían automáticamente depuestos.
  • En ambos casos, cualquiera  de los dos anteriores, como dice San Alfonso, la Sede estaría vacante, no importa lo que durara esa situación.

¿Se atrevería el “padre” que le ha inducido a la barbaridad de tener que aceptar a Francisco o a cualquiera de los papas conciliares,  a discutir con San Alfonso, o con San Roberto, o con cualquier teólogo que haya contemplado estos supuestos, a decirles que estarían conculcando un dogma de la fe ?

F. El Derecho canónico explicado por sus mejores intérpretes nos aseguran que las elecciones de los papas con delitos o pecados de herejía a cuestas serían inválidas. Esto no sería efecto de una ley humana o eclesiástica sino una Ley Divina  que el Código de Derecho canónico haría explícita. Las siguientes son unas citas de esos o térpretes que nos aseguran que una elección hecha de un hereje sería invalida, en concordancia con la Bula citada “Cum ex Apostolatus…” . Por lo tanto esa invalidez duraría lo que ese papa durara en su ejercicio del poder ilegítimo:

Por otra parte, se trata de la aplicación de una ley divina . En el tratamiento de los requisitos para la elección al cargo papal, numerosos comentarios pre-Vaticano II sobre el Código de Derecho Canónico establecen simplemente este principio. [Estas son citas de autores relevantes:]

Wernz-VIDAL: “Los potencialmente capaces de ser válidamente elegidos son todos los que no están impedidos por una ley divina o por una ley eclesiástica invalidante… Los que se eliminan como incapaces de ser elegidos válidamente son las mujeres, los niños que no han alcanzado la edad de la razón ; los afectados por locura habitual, los no bautizados, los herejes , los cismáticos … “( Jus Canonicum 1:415)

Coronata: “III. Nombramiento del cargo de Primado. 1 Lo que se requiere por la ley divina es … También se requiere para la validez que el nombramiento sea de un miembro de la Iglesia. Los herejes y los apóstatas (al menos los públicos ), por tanto están excluidos “. ( Institutiones 1:312).

Badius: “c) La ley ahora en vigor para la elección del Romano Pontífice se reduce a estos puntos … Hay que tener por imposibilitados de ser elegidos válidamente las mujeres, los niños que no han alcanzado la edad de la razón; así mismo, los afectados por la locura habitual, los no bautizados, los herejes y cismáticos … “( Institutiones , 160)

COCCHI: “Para la validez de la elección en cuanto a la persona elegida, basta sólo que el [candidato] no sea excluido por la ley divina – es decir, cualquier cristiano varón, incluso un laico. Los siguientes son, por tanto, excluidos: las mujeres, los que carecen del uso de la razón, los infieles, y los que son por lo menos públicamente no católicos . “( Commentarium en CJC , 2:151)

SIPOS: “Cualquier hombre que tenga uso de la razón y que sea miembro de la Iglesia puede ser elegido. Los siguientes, sin embargo serán inválidamente elegidos : las mujeres, los niños, las personas que padecen demencia, los no bautizados, los herejes , los cismáticos. “( Enchiridion IC , 153)

Este principio general de la ley divina se encuentra incluso en una ley eclesiástica, promulgada por el Papa Pablo IV (1555-1559), quien sospechaba de un cardenal posible candidato para el papado en el próximo cónclave, por ser de hecho un hereje secreto.

El 16 de febrero de 1559, como sabemos, Pablo IV emitió la Bula Cum ex Apostolatus Officio. El pontífice decretó que si alguna vez sucediera que alguien que había sido elegido Romano Pontífice, se había previamente “desviado de la fe católica o hubiera caído en alguna herejía“, su elección, incluso con el acuerdo y el consentimiento unánime de todos los cardenales sería “nula, jurídicamente inválida y sin ningún efecto.”

Así que la posibilidad de que en un cónclave, pudiese haber sido elegido un hereje no es una fantasía sedevacantista del post-Vaticano II. Un verdadero Papa realmente promulgó una ley para impedir esa posibilidad. Y su decreto establece el mismo principio que los canonistas citados anteriormente habían dicho que era ley divina : un hereje no puede ser válidamente elegido Papa.

De todo anterior se deduce claramente que el Derecho Canónico admite que habiendo elecciones inválidas se abrirá el paso a vacancias en la Sede, tiempos en que ésta habría caído bajo el poder de papas ilegítimos.

Decir que esto es imposible, por una mala interpretación del texto del Concilio Vaticano I, que dice que siempre habría sucesores en la Sede Romana, pero extendiendo su natural sentido que es decir que la Iglesia siempre tendría medios para elegir una persona física en el cargo papal, es ir contra el Magisterio, los doctores de la Iglesia, la Teólogía católica, el Derecho Canónico, y hasta el propio Concilio Vaticano I que establece que nunca habría legítimos Sucesores de San Pedro que hubieran fallado en la Fe, o sea caídos en la herejía o en el error contra la Fe.

10 replies »

  1. Nada nuevo bajo el sol, falsos pastores que harían caer en el error incluso a los elegidos si fuere posible….

    Por cierto, una pregunta, si el Rosario es la oración más potente y eficaz después de la Santa Misa y encierra en sus Misterios todas las veneraciones posibles ¿estaría bien dedicar más tiempo al Rosario “desechando” para ello otras devociones? Por ejemplo, si yo veo que al día sólo me da tiempo a realizar 1/3 del Rosario completo a causa de que hay otras devociones que ocupan gran espacio ¿qué hago? ¿me las quito y dedico el día a rezar los Rosarios que pueda? Es que me ha venido esto al pensamiento mientras rezaba, pero yo no sé si puede ser inspiración de Dios o del Demonio, pero claro, en verdad sustituir otras devociones por el Rosario tampoco es tan malo, ya que por ejemplo si se deja de rezar la Coronilla a las Santas Llagas para el Rosario, también se incluye esta devoción a las Llagas, ya que en el Misterio de la Crucifixión se medita sobre ello y se dedican Ave Marías.
    Me gustaría saber una segunda opinión, de momento por prudencia no cambiaré nada y seguiré como ahora.

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  2. Nada, da igual, creo que más bien se trata de una tentación del Demonio para suprimir devociones, tentación tipo: “si te quitas este bien puedes hacer mucho más bien”, como cuando al Santo Cura de Ars le tentaba el Demonio con la idea de ser monje y dejar la vida de Pastor porque así haría mejor penitencia y no era más que un engaño.

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  3. La sede esta vacante… De lo contrario el catolicismo seria algo burdo y falso si un papa podria ser hereje y enseñar el error. Si asi fuera, que Dios me perdone por lo fuerte que voy a deir, pero en realidad de irme con la FSSPX (aceptar pero resistir) preferiria creerle a Satanas e irme con El, porque entonces Dios seria un mentiroso y su defectuosa iglesia con su malevolo “papado” que podria llevar al infierno no tendria razon de ser.

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  4. Servidor… Yo tambien me plantee lo mismo, era devoto a la coronilla de la Divina Misericordia y Letanias… La primera la deje porque ahora me parece una falsa devocion, la segunda (y otras) que son opcionales tambien, prefiriendo el rosario con sus 15 misterios, ya que es el ultimo remedio por excelencia, pero cuando no puedo solo hago los 5, y cuando no hago ninguno me siento incompleto… Te recomiendo pasarte al rosario, y si puedes hacer un esfuerzo algunas veces, de vez en cuando practicar otra devocion o agregar las letanias… Poco a poco uno se va adaptando… Agrega sacrificios y penitencia, eso destruye la herejia y hace abominar el mal, el pecado y el error. Abrazaras la fe y la caridad que realmente Dios quiere, obviamente no es algo “automatico” siempre hay tropiezos y caidas, la lave es la constancia.

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  5. ¿a qué secta pertenecen ustedes?. El Concilio Vaticano II está en consonancia total con el Magisterio de la Iglesia. La consideración que hacen de Pablo VI, está fuera de toda lógica y de todo razonamiento inteligente.
    Son ustedes inconscientes del daño que están haciendo a muchas personas de buena fe.

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    • Sr. Benito Rodríguez,
      El que ha escrito ese artículo soy yo. Pertenezco a la Iglesia católica tal como existíó durante dos mil años, con su doctrina, sus leyes , sus sacramentos y su Magisterio y con sus concilios. Ahora bien Ud, no pertenece a ella porque abraza la doctrina de un concilio herético en franca y total ruptura con la Tradición de la Iglesia, sus dogmas y su Magisterio. Es por ello que Ud. pertenece no a la Iglesia Católica sino a la Secta Conciliar. Quédese con su secta liberal, ecuménica y colegial -que interpreta a su modo el dogma de la salvación que SÓLO existe en la Iglesia católica- sin doctrina católica, sin sacramentos (con sacramentos inválidos particulamente el Orden, y la Misa) sin papa y sin Sucesión Apostólica. A Ud. le será imposible la salvación en su secta. ¿Pero esto qué puede importarle a quien profesa la salvación universal en todas las religiones?
      Esto no lo hubiera podido hacer sóla su Secta, sin su ayuda y la de quienes asienten y obedecen a sus falsos papas. Ud. es parte del problema. Es cómplice del estado actual del mundo y del estado pésimo de lo que antaño era el Cuerpo católico, hoy reducido a la nada en todo el mundo. Es posible que Ud. no sea totalmente consciente de ello pero no por ello dejará de dar cuentas a Dios. La ignorancia invencible tiene un límite y a veces no exime de la culpa porque es un castigo de innumerables fallos y pecados. Uds. obedecen y creen que eso les excusa. Pero no olvide que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. Debería ser consciente del daño que con su actitud hace al llevar a tantas almas al infierno.
      Sobre lo que dice de Pablo Vi tiene Ud. mucho material en el blog. Quizás se daría cuenta de sus fallos de lógica y de su total ignorancia y falta de conocimiento sobre el caso.

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  6. Servidor: recientemente he leído que el amor al Santo Rosario es muestra de “predestinación” – y lo creo – por lo que no me parece raro que haya un engaño maligno – a través de un títipo razonamiento condicional ” Reglas para el Discernimiento de los espíritus” Padre L. M. Barrielle CPCR – V , (Producciones gráficas, servicio editorial; Buenos Aires, Argentina, 1990)- y, en consecuencia, poner a “competir” el rezo del Santo Rosario con otras devociones. Sigue con el Rosario y Dios, Señor del tiempo te bendecirá con tiempo para todo. Doy testimonio de ello. Saludos y Bendiciones.

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  7. Para desechar la tentación de legitimar a Francisco., basta pensar en que “decimejorge” establece “la duda” como criterio de certeza en la fe. En efecto., cuando dice que “si alguien tiene la certeza daría con ello la prueba inmediata de que Dios no está con él”, justo en ese momento se planta contra el Credo de Nicea.
    Pido humildemente (y por tercera vez) que alguien con los fundamentos teológicos y filosóficos requeridos desarrolle ideas que yo (en mi limitación doctrinal) solamente he señalado. Bergoglio se manifiesta como la negación encarnada del “Credo de Nicea” en este post anterior que se enuncia como “Quién es el falso profeta ?”. Como se muestra en las más decantadas expresiones de la filosofía., las ponencias que llevan a los opuestos hasta inconciliables facciones no se dan por las expresiones mismas sino por la idea de trasfondo que origina dichas expresiones. Repito: Bergoglio queda en posición inconciliable con el Credo de Nicea.

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  8. Sr. luso,
    Su largo comentario toca cuestiones que es inadecuado tocarlas en un comentario. Apenas he visto nunca tantos errores juntos en tan poco espacio. No crea que por citar unos cuantos autores favorables quedan sus afirmaciones probadas pues hay otros autores de mucha mayor solvencia que les enmiendan la plana. Me pregunto por qué no defiende sus extraviadas tesis en los lugares propios de este blog donde se han tratado por extenso y en su lagar las trae en un comentario. Eso no esta lejos de constituir una provocación indigna de una persona de bien. Su manera de actuar debe ser rechazada por personas responsables. Mientras tanto me veo obligado a decirle que su persona y su manera de actuar no es apreciada

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