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FRANCISCO: ¡JESÚS SE HIZO SERPIENTE!


[Mensaje de Alejandro Sosa Laprida]

Blasfemoglio : « Jesús se hizo serpiente »

Miles Christi 20/09/2015

« No os engañéis : de Dios nadie se burla » (Gal. 6, 7)

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« El Papa después indicó que el Señor le dijo a Moisés que hiciera ‘una serpiente de bronce’: quien la mirara se habría salvado. Esta, añadió, es una figura, pero también ‘una profecía, es una promesa, una promesa que no es fácil comprender’, porque Jesús mismo explicó a Nicodemo que ‘como Moisés erigió la serpiente en el desierto, así tendrá que ser elevado el Hijo del hombre, para que quien crea en Él tenga vida eterna’. Esa serpiente de bronce era, pues, ‘una figura de Jesús elevado en la Cruz’. ‘Pero, ¿por qué el Señor tomó esta figura tan fea, tan mala? Simplemente porque Él vino para cargar sobre sí todos nuestros pecados y Él se convirtió en el pecador más grande sin haber cometido ninguno. Y Pablo dice: ‘Él se hizo pecado por nosotros’, retomando la figura ‘Él se hizo serpiente’. ¡Es feo! Él se hizo pecado para salvarnos, esto significa el mensaje de la liturgia de la Palabra de hoy, el recorrido de Jesús. »(http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/santa-marta-43341/)

Jamás en la historia de la Iglesia alguien a dicho que Jesús se hubiera convertido en « el pecador más grande », y mucho menos que se hubiese hecho « una serpiente ». Ningún Papa, ningún Padre de la Iglesia, teólogo, místico, santo o autor eclesiástico ha sostenido algo por el estilo. Es más, ni siquiera entre los incontables herejes que registran los anales pueden hallarse tamaños desvaríos. En dos mil años de historia, a nadie pues se le cruzó por la cabeza la idea de calificar a Jesús de « más grande pecador ». En dos mil años de cristianismo, nadie había tenido la demencial ocurrencia de llamar « serpiente » a Jesús. Nunca. Nadie. En ninguna parte…

Hasta que apareció Bergoglio. El « Papa del fin del mundo ». Decimejorge, para los amigos… Jorge Bergoglio, alias « Francisco ». El inefable Bergoglio, el del « tango en el altar » tras celebrar Misa, siendo Cardenal Primado de Argentina y Arzobispo de Buenos Aires. El mismo que, ya devenido inquilino misericordioso-y-muy-humilde de la Casa Santa Martalanzaría imperturbable que « no existe un Dios católico », que no le interesa la educación cristiana de los niños, que él no es quien para « juzgar » a los gay y que el primer paso hacia la felicidad consiste nada menos que en « vivir y dejar vivir »

Bergoglio, el mismo que afirma con un desparpajo a toda prueba que habría que bautizar a los marcianos y que los musulmanes deberían buscar sostén espiritual en el Corán. Bergoglio, el « Papa » de las « periferias existenciales », el inenarrable profeta de la « cultura del encuentro », el blasfemador inveterado que no desperdicia ocasión alguna para derramar su veneno espiritual sobre todas las realidades sagradas que encuentra a su paso. A un ritmo frenético. Compulsivamente. Como si quisiera aprovechar cada minuto de su nefando « pontificado » para causar el mayor daño posible en las almas, para provocar el mayor escándalo posible en los cristianos que ingenuamente creen ver en él al « Santo Padre », al « Vicario de Jesucristo », al « Dulce Jesús en la tierra »…

Demolición sistemática de la doctrina, abolición en regla de la moral y profanación metódica de lo sacro efectuadas a un ritmo vertiginoso, caracterizado por un caudal incesante de palabras huecas y engañosas, en un torbellino ensordecedor de insensateces sin fin, incontinencia verbal hecha carne, logorrea crónica diseminada a los cuatro vientos, como sisupiera que su tiempo está contado y que debe ejecutar su misión maligna y disolvente conpremura, antes de volverse el objeto de la justicia divina, antes de ser arrojado vivo al estanque de fuego y azufre, junto a aquel a quien allana el camino con notable esmero desde aquel fatídico 13 de marzo de 2013 y su inaudito « buona sera », inconcebible saludo profano en boca de un « pontífice » y sombrío augurio de todos los males que su llegada habría de acarrear a la Iglesia y al mundo

Un breve comentario acerca de las citas bíblicas detrás de las que pretende escudarse « Francisco » para insultar a Jesucristo. Comencemos con la de San Pablo en 2 Corintios 5, 21 : « Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. » San Pablo no dice en absoluto que Cristo hubiese sido hecho « pecador », ya que por definición un « pecador » es alguien que comete pecados, lo que Cristo no hizo. Dice « pecado », queriendo significar « ofrenda por el pecado », « sacrificio » u « hostia » inmolada por el pecado de la humanidad rescatada por Cristo en la Cruz, asumiendo sobre sí mismo la pena debida a nuestras faltas, mas no la culpa.

Cito el luminoso comentario que de este pasaje paulino hace Santo Tomás:

« […] según la costumbre del Antiguo Testamento al sacrificio por el pecado se le llama pecado. Comen los pecados de mi pueblo (Os. 4, 8), esto es, las oblaciones por los pecados. Y entonces el sentido es éste: Lo hizo pecado, esto es, hostia, o bien sacrificio por el pecado. De otro modo, porque pecado se toma a veces por semejanza del pecado, o bien por pena del pecado. Envió Dios a su Hijo en semejanza de pecado (Rm 8, 8), o sea, que en semejanza de pecado condenó al pecado. Y entonces el sentido es éste: Lo hizo pecado, esto es, hizo que El asumiera Ja carne mortal y pasible. De un tercer modo, porque a veces se dice que una cosa es esto o lo otro, no porque lo sea, sino porque los hombres opinan que así es. Y entonces el sentido es éste: Lo hizo pecado, esto es, hizo que se le tomara por pecador. Ha sido confundido con los facinerosos (Is 53, 12). » (http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/jkl.htm#a4)

El siguiente comentario de Cornelio a Lápide sintetiza magistralmente la doctrina católica sobre la expiación de nuestros pecados en la persona de Cristo, la Víctima sin tacha que amorosamente entregó su vida en el madero de la Cruz para salvación nuestra:

« Vers. 21. Him who knew no sin. Experimentally, says S. Thomas, Christ knew no sin, though by simple knowledge He did, for He did no sin. Hath made Him to be sin for us. For us, says Illyricus, who were sin; because, he says, sin is the substance and form of our soul. But to say this of ourselves is folly, of Christ blasphemy. (1.) The meaning is that God made Christ to be the victim offered for our sin, to prevent us from atoning for our sins by eternal death and fire. The Apostle plays on the word sin, for when he says, “Him who knew no sin,” he means sin strictly speaking; but when he says, “He made Him to be sin for us,” he employs a metonymy. So Ambrose, Theophylact, and Anselm. In Ps. XL 12, Christ calls our sins His. (2.) Sin here denotes, says S. Thomas, the likeness of sinful flesh which He took, that He might be passible, just as sinners who are descended from Adam are liable to suffering. (3.) Sin, in the sense of being regarded by men as a noteworthy sinner, and being crucified as a malefactor. So the Greek Fathers.

Of these three interpretations the first is the more full, significant, and vigorous, and the one more consonant with the usage of Scripture, which frequently speaks of an expiatory victim as sin. Cf. Hosea IV 8; Lev. IV 24 and 21; Ezek. XLIV 29. The reason of this metonymy is that all the punishment and guilt of the sin were transferred to the expiatory victim, and so the sin itself might seem to be also transferred to it. In token of this the priest was accustomed to lay his hands on the victim, and call down on it the sins of the people; for by the hands are signified sinful actions, which are for the most part executed by the hands, as Theodoret says in his notes on Leviticus i. Therefore the laying of hands on the victim was both a symbol of oblation and a testimony of the transference of guilt to the victim, showing that it was expiatory, and that it bore the sin itself, with all its burden of guilt and punishment. In this way the high-priest on the great Day of Atonement turned a goat into the wilderness, having imprecated on it the sins of the whole people. Cf. Lev. XVI 20. » (http://www.catholicapologetics.info/scripture/newtestament/2ndcor45.htm)

Veamos ahora la cita de San Juan, capítulo 3, versículo 14 : « Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. »

Cito al respecto la Catena Aurea compilada por Santo Tomás de Aquino :

« Muchos morían en el desierto por las mordeduras de las serpientes. Y por ello Moisés, por orden de Dios, levantó en alto una serpiente de bronce en el desierto; cuantos miraban a ésta, quedaban curados en el acto. La serpiente levantada representa la muerte de Cristo, de la misma manera que el efecto se significa por la causa eficiente. La muerte había venido por medio de la serpiente, la que indujo al hombre al pecado por el cual había de morir; mas el Señor, aun cuando en su carne no había recibido el pecado, que era como el veneno de la serpiente, había recibido la muerte, para que hubiese pena sin culpa en la semejanza de la carne del pecado, por lo cual en esta misma carne se paga la pena y la culpa.» (San Agustín, De peccat. mer. et remiss. cap. 32)

« Véase aquí la figura y la realidad. En el primer caso se lee la semejanza de la serpiente con todas sus cualidades de animal, mas privándola del veneno; en el segundo caso Jesucristo, a pesar de estar libre del pecado, asumió la semejanza de la carne del pecado. » (Teofilacto)

« El Señor invita con estas palabras al maestro de la Ley mosaica a que comprenda su sentido espiritual, recordándole la historia antigua, y demostrándole que ésta era figura de su pasión y de la salvación humana. » (Beda)

« Hay una diferencia entre la figura y la realidad, y es que aquellos eran curados sólo de la muerte temporal volviendo a una vida material, mas éstos obtienen la vida eterna. » (San Agustín, In Ioannem tract., 12) (http://www.hjg.com.ar/catena/c670.html)

Es decir que la serpiente de bronce expuesta por Moisés para que fuesen salvados de la muerte temporal quienes habían sufrido las picaduras de las serpientes del desierto es una figura del sacrificio redentor de Cristo elevado en la Cruz para que quienes hemos sufrido la mordedura venenosa de la Serpiente seamos salvados, no ya de la muerte temporal, sino de la condenación eterna. La serpiente de bronce salvaba sin contener veneno, así como Cristo, en el altar del Calvario, oblación pura e inmaculada, libre del veneno del pecado, nos devuelve la vida de la gracia, prenda de la eterna bienaventuranza, padeciendo la pena que nuestras faltas merecieron, si dirigimos con fe y amor hacia El nuestra mirada.

De este modo queda claro que Nuestro Señor en su acto redentor no se volvió « pecador » ni mucho menos aún se hizo « serpiente », salvo en el espíritu perverso de Jorge Mario Bergoglio, alias « Papa Francisco », el cual merece ciertamente el mote de Blasfemoglio, ya que, disimulado bajo la apariencia del Cordero (Santo Padre, Vicario de Cristo, Soberano Pontífice, etc.), habla en realidad como un Dragón (Ap. 13, 11), ejecutando con notable esmero su papel de Supremo Blasfemador y de Precursor del Anticristo, a la espera de que llegue la hora por Dios fijada de poner un término a su impiedad desenfrenada

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Con « Francisco » a mi lado, infierno asegurado…

« Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. » (Ap. 19, 19-20)

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11 replies »

  1. Donde esté el cadáver
    Ahí se juntarán los buitres.

    Me viene a la memoria aquella explicación de Randy Engel sobre una frase de Bergoglio, y de verdad que todos los que escuchan sus alocuciones están comiendo eso, todos los días, Y ¡CONTENTOS!
    la saborean.

    UN ASCO.

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  2. Bergoglio comunista, impostor, masón, brujo, antipapa, falso profeta, marrano, pro-judío, pro-gay, destructor, anticristo… Cae pronto, que quede aplastado y puedan ver la verdad los que están engañados y no me quieren creer, ni familia, amigos, conozcan la verdad. Amén.

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  3. Me causa horror y repugnancia, escuchar la voz de este terrible y tenebroso personaje sacado de los abismos infernales, engañador, impio, apostata, blasfemo, servidor de lucifer, enviado de satanas ,para confundir a los hijos incautos de la iglesia, que lo idolatran y aceptan todo lo que enseña este hombre nefasto, ahun sean las peores aberraciones. Nuestra suplica a Dios que se acorten los dias de este hombre, para que no siga enviando a las almas ingenuas a su eterna perdicion. amen

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  4. He llegado a la firme convicción personal que ya no es sano escuchar absolutamente palabra alguna que venga de este personaje tan obscuro de no leer jamás ninguna noticia en donde se haga alusión a este endemoniado ente o a cualquiera de sus diabólicos juicios.

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  5. La palabra indiferente NO LE DEFINE, el está apasionadamente contra Cristo, la Iglesia y todo lo que ella representa.

    Su lenguaje doble engaña, su aparente espontaneidad y locuacidad no es tal, el estudia lo que dice, sabe porque lo dice y como lo dice para lanzar la blasfemia y dejar al cristiano en babia. ante la misma.

    Por ejemplo cuando dijo de la Iglesia y de la Virgen se pueden decir lo mismo, para acabar diciendo que la iglesia es pecadora. No es locuacidad no se le confundieron las ideas, las traía bien a propósito para blasfemar de la Sma Virgen y de la Iglesia al mismo tiempo.

    Y aunque no representa a Cristo ni a la Iglesia es un personaje nocivo porque la blasfemia trae consigo maldición y como una manzana podrida pudre a las de su alrededor.
    Estar detrás de su quehacer y decir, como mínimo requiere una reparación constante de los que nos decimos católicos.

    Que el Santísimo Sacratísimo, Adorable, incomprensible, e inefable Nombre de Dios, sea por siempre alabado y bendecido, sea amado y glorificado en el Cielo, en la Tierra y en los abismos del infierno, por todas las creaturas de Dios y por el Sagrado Corazón de Jesús, en el Santísimo Sacramento del Altar.
    (Esta oración repara por las blasfemias digámosla constantemente durante el día, viendo como en estos tiempos Dios es blasfemado todos los días por una gran cantidad de personas, especialmente por este que se autodenomina obispo de Roma)

    En los Cielos y en la Tierra sea por siempre alabado
    El Corazón Amoroso de Jesús Sacramentado.

    Al Rey de los Cielos Inmortal e invisible
    A Dios y solo a Dios
    Honor y Gloria por los siglos de los siglos
    Quien como Dios que habita en las alturas?
    Quien como Cristo que está a la diestra del eterno Padre?
    Quien como el Espíritu Santo Amor del Padre y del Hijos?
    Quien como María Santísima Virgen y Madre de Dios?
    Que te alaben todos los pueblos
    Que todos los pueblos te den Gracias
    Alabenle los Cielos y la Tierra, el mar y cuanto bulle en el
    Bendito sea por siempre Su glorioso Nombre
    Y llénese de Su Gloria toda la Tierra
    Al que está sentado en el Trono y al Cordero
    el Honor, la Gloria y el Impero por los siglos de los siglos.
    Amén.
    SANTO, SANTO, SANTO
    SEÑOR DIOS DE LOS EJÉRCITOS
    LLENOS ESTAN LOS CIELOS Y LA TIERRA
    DE VUESTRA GLORIA
    SANTO DIOS
    SANTO FUERTE
    SANTO INMORTAL
    TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO.

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  6. Cuando Moisés sacó al desierto al pueblo hebreo, muchos eran mordidos por las serpientes y morían -no, las serpientes, no-, entonces le fue revelado a Moisés que en un palo cruzara la figura de una serpiente para que cuando los hijos de este pueblo fueran mordidos, al mirar la “serpiente” quedaran curados.
    El blasfemo y ambiguo Bergoglio conoce esta historia, y como todo en el Antiguo Testamento era figura de Cristo que habría de venir, utiliza esta imagen para escudar su blasfemia. La historia del Antiguo Testamento es real y es simbólica, pero circunscrita al hecho particular y concreto.
    Decir que “Jesucristo se hizo serpiente”, sabiendo que así es llamado Satanás en toda la Escritura, no solo es blasfemia directa contra el Verbo Encarnado, sino que manifiesta el grado altísimo de posesión diabólica en el que se encuentra Bergoglio, ideal para ser vicario del Inicuo.
    No nos engaña su astucia, sino que manifiesta a las claras a lo que puede llegar un hombre abandonado por Dios.

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  7. El único que se hizo serpiente es el Demonio.
    No me gusta tampoco es modo simplista y coloquial como habla Bergoglio, no parece que hable el Pastor, parece que habla el amigo del bar, pero bueno, supongo es otra estrategia de marketing para acercarse más al mundo y seducir los oídos de las pobres ovejas heridas.

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  8. En 2 Re 18, 4 se narra el destino final de esa serpiente de Moises: Al parecer, algunos impíos de Israel la habían llevado a algún Alto, y allí le quemaban incienso junto a otros ídolos demoniacos. El rey Ezequías de Israel la destruyó como a todos los otros ídolos. Y se dice en la Biblia que Ezequias hizo lo correcto a los ojos del Señor. Por tanto, la serpiente de bronce no era imagen del Mesías.

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  9. Dice el Evangelio de San Juan: “…Y como Moisés en el desierto, levantó la serpiente, ASI es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado. Para que todo el que cree en El tenga la vida eterna.” (III, 14-15).
    Comentario de Mons. Straubinger: “Esta serpiente de bronce, remedio contra las mordeduras de las serpientes era, como dice Jesús a Nicodemo, FIGURA de la Redención, Simbolo del alzamiento de Cristo en la Cruz…” (cfr Números IX,21).
    La serpiente de bronce se conservó en el Templo hasta el tiempo del rey Ezequías, quien la hizo pedazos para evitar su culto idolátrico, a lo cual el pueblo hebreo era muy inclinado.
    Es el mismo Jesucristo quien cita la historia haciendo mención a la serpiente de bronce, figura y símbolo de SU ALZAMIENTO en la Cruz, por tanto en cierto aspecto era FIGURA del Mesías, NO IMAGEN.

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