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OTRA VEZ EL FALSO ARGUMENTO DE JUAN XXII PARA APUNTALAR EL TRONO DE FRANCISCO


[Esta es la enésima vez que se acude a Juan XXII- como también se ha acudido a Honorio I y  San Liberio, calumniosamente imputados de herejía, para salvar la ilegitimidad de los papas conciliares, en particular de los herejes Wojtyla/ Juan Pablo II y el “papa teólogo” Ratzinger/Benedicto XVI- para salvar la legitimidad de un papa que impúdica y palmariamente hace alarde de sus manifiestas herejías, que nadie con un mínimo bagaje teológico e incluso con su catecismo en la mano, puede negar. Junto a ello está su falta de pudor en hacer alarde de ello, y no sólo con palabras sino con los hechos. No se olvide que fue Santo Tomás el que notó que la herejía se extiende a los hechos, como por ejemplo rezar ante el sepulcro de Mahoma (o besar los libros santos de falsas religiones, digo yo). Dios ha permitido, para quitarnos cualquier argumento afín a nuestra ignorancia del caso o a la obediencia debida, que Francisco haya caído en innumerables ocasiones en palabras y actos que contradicen la enseñanza- solemne y ordinaria- católica. En realidad, cualquier excusa en esta materia, sería prueba palmaria de mala voluntad, cuando no de ceguera espiritual y endurecimiento del corazón. En fin, allá cada uno con su actitud temeraria. Lo cierto es que en el instante siguiente a nuestra muerte nos encontraremos ante el Tribunal de Cristo. “Está establecido para cada hombre una sola vez la muerte y después el Juicio” (Hebreos 9, 27).

Todo lo anterior viene a cuento por un magnífico artículo de réplica del P. Cekada, que aparece reproducido en el blog Novus Ordo Watch, acerca de la afirmación del prestigioso historiador y comentarista italiano, Roberto De Mattei, en un intento por salvar los muebles de su posición antisedevacantista (implícita) consuetudinaria, acudiendo a argumentos, por ejemplo, parecidos a los de la FSSPX, en este caso a quitar fuerza a las patentes herejías bergoglianas, acudiendo al supuesto caso de Juan XXII. Lo que no puede evitar es alinearse con los peores enemigos de la Iglesia- tales los “reformadores” protestantes, los Jansenistas y los galicanos, que argumentaron lo mismo con evidente mala Fe. En todo caso, fue la autorizada voz del Concilio Vaticano, quien dejó bien claro la falsedad de estas imputaciones, al establecer en la Constitución Dogmática Pastor Aeternus la Fe indeficiente del papado durante todos los siglos sin  excepción. Medítese en el siguiente texto que reproduzco de un post de este blog:
Nuestro Señor rezó por la fe de Pedro y le atribuyó la misión de confirmar la de sus hermanos : «Simón, Simón, he aquí a Satanás que os busca para zarandearos como a trigo. Pero Yo he rogado por tí para que tu fe no desfallezca. Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos. » (Lc. 22, 31-32) Pío IX cita estas palabras de Nuestro Señor en la Constitución Dogmática Pastor Aeternus, del Concilio Vaticano, el 18 de julio de 1870 :
«Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe. Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador, al príncipe de sus discípulos: «Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y tú, cuando hayas regresado, fortalece a tus hermanos». Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial. Así, quitada la tendencia al cisma, toda la Iglesia está preservada en la unidad y, descansando en su fundamento, se mantiene firme contra las puertas del infierno ».
En consideración de esta doctrina de fe católica, enseñada por Nuestro Señor en la Sagrada Escritura y por el magisterio solemne e infalible de la Iglesia, es imposible seguir viendo en Francisco al verdadero Sucesor de San Pedro, al Soberano Pontífice de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, al Vicario de Nuestro Señor Jesucristo en la tierra. Muy por el contrario, se trata de un hereje, de un impío y de un apóstata, de un enemigo acérrimo de Dios, de su Santa Iglesia y de la salvación de las almas. 
 

 El artículo de De Mattei,  sumándose al coro de los falsos católicos que están muy interesados en establecer la tesis de verdaderos papas caídos en la herejía, para defender su posición, insostenible, de reconocer a los falsos papas conciliares que en la actualidad se ha hecho angustiosa ante las herejías de todos los días de Francisco, ha sido publicado en el conocido blog “Rorate Coeli”, paradigma del ala conservadora o neocón, seguramente con gran complacencia de los editores de ese blog, que ven así calmados sus dolores de cabeza con la “prescripción” del Dr. De Mattei. Su traducción al español puede leerse en el blog, que tanto desdice de su apelativo Adelante en la Fe (?) . Así pues, les recomendamos a esos falsos católicos la lectura de la Constitución “Pastor Aeternus” del Concilio Vaticano. Si no tienen tiempo pueden leer el extracto anterior. Esta constitución promulgada por Pío IX fue el resultado de los debates de los Padres Conciliares, en este caso sí verdaderos católicos, que siguieron la estela de otros papas como San León IX:

¿Alguien será lo bastante loco para osar pensar que la plegaria de aquél para quien querer es poder pueda ser sin efecto sobre un punto? La Sede del príncipe de los apóstoles, la Iglesia romana, ¿no ha condenado, sea por Pedro mismo, sea por sus sucesores, refutado y vencido todos los errores de los herejes? ¿No ha confirmado los corazones de los hermanos en la fe de Pedro, que hasta ahora no ha fallado y que hasta el fin no fallará?”  
 (Amonestación a los cismáticos griegos Miguel Cerulario y León de Acrida en su carta In terra pax de 2 de septiembre de 1053)
Véase lo que han pensado los papas sobre la Fe indeficiente de Pedro y sucesores en el post de título irónico:

Los Papas Papólatras

La lectura de este post es mi “prescripción” para los católicos neocón que siguen los tambaleantes pasos de  Atrás en la Fe]

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 El  Dr. De Mattei prescribe un calmante anti-sedevacantista

Como se hace cada vez más innegable que “Francisco” el hombre que dice ser “Papa” de la Iglesia católica es, de hecho, un hereje anticatólico (apóstata, para ser exactos), varios pensadores que se adhieren a la Iglesia Modernista del Vaticano II luchan por buscar la  forma de mantener que aunque Francisco pueda  ser hereje, esto no significa que no pueda ser Papa. Una forma de hacerlo es tratar de encontrar un precedente, paralelo en la historia,  de la situación actual, en el que se encontrara  un Papa que – supuestamente – fuera hereje y sin embargo siguiera siendo Papa, con una iglesia que  le “resistiera”. Durante los 2.000 años de historia de la Iglesia, sólo hay un puñado de casos en los que ese paralelismo se puede intentar hallar de forma remota, y uno de ellos es el caso del siglo XIV, del Papa Juan XXII. En un artículo reciente, el historiador Novus Ordo Dr. Roberto de Mattei intenta hacer precisamente esto – que Juan XXII permaneció Papa a pesar de que “cayó en la herejía”, y que la Iglesia se resistió y lo corrigió.

Actualmente tenemos en preparación una nueva serie de publicaciones en el blog titulado “Papas herejes”  en las  que vamos a revisar y refutar todos los argumentos que se hacen en contra de los verdaderos Papas del pasado, incluyendo a Juan XXII, Liberio, Honorio I, Adriano VI, y otros. Como la investigación  de estos supuestos continúa – y se prolonga, gracias al hecho de que Francisco  incesantemente está provocando cada vez más problemas – compartimos ahora, en el entretanto, el siguiente escrito de réplica, escrito por un sacerdote sedevacantista, a la tesis del Dr. de Mattei.

El siguiente post reproduce el publicado por el P. Anthony Cekada  “Dr. de Mattei prescribe un calmante  anti-sedevacantista”. Se trata de un escrito de réplica al artículo de De Mattei,  “Un Papa que cayó en la herejía: Juan XXII y la visión beatífica de los justos después de la Muerte” . [Hasta aquí la introducción de Novus Ordo Watch]

 

El Dr. de Mattei prescribe un  calmante anti-sedevacantista

por el Rev. Anthony Cekada 

Un Papa del siglo 14 fue “hereje” y siguió siendo Papa, por consiguiente  Bergoglio también debe seguir siendo Papa ¿verdad?


Las travesuras de Jorge Bergoglio desconciertan cada vez a más y más personas del ala conservadora / tradicionalista del post-Vaticano II, y cada vez es más difícil para ellos insistir  en que Francisco sea realmente papa.

Sólo en la última semana (enero de 2015), Bergoglio ha sacudido al personal con lo de madres “conejos”, y ha contrariado a los apologetas (¡Toma eso, Catholic Answers!). E incluso ha dado una palmadita en el hombro a una pareja “trans”. ¿Y ahora qué?

Aquellos que reconociendo la gravedad de los errores de Francisco se encuentran mirando al precipicio sedevacantista- la única explicación teológica verdaderamente coherente para el dilema al que se enfrentan  – ¡les da vértigo! 

¡Cualquier cosa, cualquier cosa menos eso!

Ante eso, polemistas de la derecha han dado un paso adelante y han tratado de cuadrar los hechos.

El más reciente es el trabajo del Dr. Roberto de Mattei, historiador italiano y comentarista sobre asuntos de la Iglesia, que ha escrito con elocuencia y de manera incisiva sobre los errores de Bergoglio y su programa revolucionario. En un artículo del 28 de enero, traducido y publicado en el blog Rorate, el Dr. de Mattei trata el caso del Papa Juan XXII (1316-1334) como ejemplo de “Papa que cayó en la herejía y de una Iglesia que le resistió

Él no menciona explícitamente la temida “palabra maldita”  sedevacantismo, pero es absolutamente claro que éste es el verdadero tema de su artículo.

La conclusión implícita que el Dr. de Mattei quiere que extraigamos  sobre el  argumento sedevacantista,  más o menos,  se deduce del siguiente argumento analógico:

Juan XXII (1) se convirtió en un hereje público después de ser elegido papa, (2) pero no perdió a consecuencia de ello el cargo papal, y (3) la Iglesia le resistió. Así también, Francisco (1) se ha convertido en hereje público después de ser elegido papa, (2),  y paralelamente  él no ha perdido el cargo papal (3)  y la Iglesia tiene derecho a resistirle. 

Así que ahora Ud. puede respirar profundamente y saborear una gran sensación de calma  y satisfacción ante la ansiedad que experimenta ante el el efecto Bergoglio. Los pensamientos sedevacantistas una vez más, ya  puede alejarlos de su cabeza.

Pero, por desgracia, el argumento analógico calmante que el Dr. de Mattei ha prescrito, falla, al menos por dos razones.

I. Juan XXII no fue hereje

La acusación de herejía surgió de una serie de sermones que Juan XXII predicó  en Aviñón, Francia, en los que sostenía que las almas de los bienaventurados difuntos no verían a Dios hasta después del Juicio Final. Suena prometedor como argumento contra el sedevacantismo, en un primer momento, puesto que Juan XXII siempre fue reconocido como Papa verdadero.  Sin embargo:

(A) La doctrina de la visión beatífica aún no se había definido – el sucesor de Juan XXII, Benedicto XII lo haría.

El Dr. de Mattei, tal vez sintiendo que su analogía pecaba de débil, incurre en la palabrería embrollándose así: contrariamente a la enseñanza común del momento sobre la visión beatífica, Juan XXII  “impugnó la tesis”, “cayó en la heterodoxia” “entró en conflicto con la  Tradición  de la iglesia en un punto de gran importancia“, “sostuvo su punto de vista”, “propuso de nuevo el error”, “trató de imponer su visión errónea”, etc.

Así pues, mientras que en el título de su artículo, el Dr. de Mattei habla de “un Papa que cayó en la herejía”, ahora evita emplear el término específico técnico de  “herejía” en su artículo. Pero el punto de partida del sedevacantismo es precisamente el término “herejía” atribuido a los papas post-conciliares, incluyendo a  Bergoglio. 

(B) Luego, está el modo empleado por Juan XXII, que había sido teólogo antes de su elección, al  presentar sus argumentos y conclusiones.

Respecto de este punto, el teólogo Le Bachlet dice que Juan XXII propuso su enseñanza tan sólo como  “doctor privado que expresa una opinión, opinionem hanc, y que, buscando la prueba,  reconoció que estaba abierto al debate.” (“Benoit XII, “en Dictionnaire de Théologie Catholique ., 2: 662)

Por consiguiente, no es correcto que el Dr. de Mattei afirme  que Juan XXII propuso su tesis como “un acto de magisterio ordinario de la fe de la Iglesia.”

En un segundo sermón, por otra parte, el Papa dijo lo siguiente:

“Digo con San Agustín que, si me engaño en este punto, que alguien que lo sepa mejor que yo me corrija. A mí no me parece otra cosa, a menos que la Iglesia lo declare con una declaración contraria [nisi ostenderetur determinatio Ecclesie contraria ] o a menos que las autoridades en Sagrada Escritura  se é xpresen con más claridad contra lo que yo he dicho anteriormente. “(Le Bachelet, DTC 2 : 262).

Tales declaraciones excluyen el elemento de “obstinación” necesario a la herejía.

Así pues, dos de las condiciones que, por definición, son necesarias para la herejía, simplemente no se hallan en el caso de Juan XXII.

II. Juan XXII se convirtió en Papa en una elección válida, mientras que Bergoglio no llegó a ser un papa válidamente elegido.

El segundo punto en el que falla la analogía implícita del Dr. de Mattei es la suposición tácita de que, al igual que Juan XXII, Bergoglio obtuvo válidamente la autoridad papal  que de alguna manera podría conservar, a pesar de su herejía pública.

Sin embargo Bergoglio fue un hereje público antes de su elección, y como tal hereje público, no pudo ser elegido Papa válidamente.

El principio que sustenta esto pertenece a la ley divina. Tratándose de los requisitos para la elección al cargo papal, existen muchos comentarios del Código de Derecho Canónico  anteriores al Vaticano II, que explícitamente avalan este principio. Por ejemplo:

Entre los candidatos capaces de ser elegidos válidamente están todos aquéllos que no están impedidos por la ley divina o por una ley eclesiástica invalidante … Los impedidos para ser elegidos válidamente son las mujeres, los niños que no han alcanzado la edad de la razón; Asimismo, los afectados de locura habitual, los no bautizados, los herejes, los cismáticos … “(Wernz-Vidal, Jus Canonicum 1: 415)

Hacemos hincapié justamente en este punto y no proporcionamos más citas que pueden verse en un artículo anterior, [Véase en el blog, en español AQUÍ ] cuyo título resume el por qué falla la analogía implícita de Juan XXII / Bergoglio del Dr. de Mattei: Bergoglio no tiene nada que perder .

* * *

As pues, en ambos casos – la herejía y la obtención inválida de la autoridad papal – la analogía entre Juan XXII y Francisco es un pequeño obstáculo que hay que sortear en el camino hacia el reconocimiento de la única explicación lógica del caso Bergoglio: hay que comenzar aceptando que él es un hereje que nunca ha llegado a ser un Papa verdadero.

Todo lo demás es sólo silbar al pasar por el cementerio.

[Fuente: Quidlibet Blog ]

 

Vea también:

6 replies »

  1. Como decía hace ya tiempo en un artículo dedicado a refutar parecidas calumnias, en este caso, contra el Papa San Honorio, es absolutamente increíble contemplar cómo gentes que se definen a sí mismas como católicas se atreven a calumniar concientemente a los Papas, inventando todo tipo de falsedades históricas, falsificando documentos, escondiendo las investigaciones históricas ya realizadas, o negando que los Papas ya hayan zanjado el asunto de la existencia de presuntos “Papas herejes”.

    Hay otra cosa que no me parece menos increíble, ni menos escandalosa: Que sacerdotes católicos presuntamente fieles a la tradición católica y que reclaman para sí mismos un perfecto conocimiento de la historia eclesiástica se atrevan a retomar precisamente el error central de los enemigos de la Iglesia, e incluirlo en su argumentación, que queda con ello fatalmente comprometida, y aún más reforzada la posición del enemigo.

    Esto es lo que hace aquí el P. Cekada: Dar por bueno el punto central de la calumnia inventada por los herejes fraticelli contra el Papa que muy justamente los condenó, a saber, que habría predicado varias homilías en que hacía públicamente suya la doctrina errónea de la minoría que aún enseñaba que los bienaventurados no entrarían en posesión de la visión beatífica hasta el Juicio Final.

    Si esto hubiese ocurrido realmente, esas homilías supuestamente pronunciadas en la Catedral de Aviñón, estarían incluidas en la enseñanza oficial del Papa como tal, perteneciente pues a su Magisterio Ordinario.

    Y entonces, quedaría demostrado que el Magisterio Ordinario de los Papas puede contener errores contra la Fe, es decir, que no es infalible.

    He aquí un presunto defensor de la doctrina sana y católica, que acaba dando la razón a los herejes conciliares que se esfuerzan por todos los medios, honestos y deshonestos, en hacer creer a los católicos que un Papa puede enseñar oficialmente el error en fe o moral!

    Hasta no hace tanto, habría achacado este grave error a una ignorancia no culpable, sin duda ocasionada por las muchas obligaciones del eminente P. Cekada, que sin duda no habría tenido tiempo de realizar una elemental investigación histórica en las obras de los más consagrados historiadores eclesiásticos.

    Debo confesar que ya no puedo conformarme con esa benigna explicación. Ya llevamos demasiados años llevados de aquí para allá por las eminencias tradis que sistemáticamente se dividen acerca de las principales controversias que agitan los fieles desde hace siglos, e incluso vuelven a poner sobre el tapete cuestiones solucionadas hace mucho tiempo, haciendo como si Concilios Ecuménicos, Papas e historiadores nada hubieran enseñado acerca de ellas.

    Pero es que en este caso, la cosa no puede ser más sangrante:

    El P. Cekada hubiera podido enterarse de la verdad con una simple visita a su propia biblioteca, en la que sin duda se encontrará algún ejemplar de la obra “Misterio de iniquidad”, cuyo apartado Juan XXII satisface enteramente cualquiera de las objeciones renovadas por el Prof. De Mattei.

    O hubiera podido preguntar a Mons. Dolan, nada menos que el autor del prólogo a esa obra.

    Por lo que estoy cada vez más inclinado a pensar que esa grave omisión es voluntaria.

    Vengo observando desde hace tiempo que los principales tenores del movimiento tradi, en todos sus diferentes matices, actúan sospechosamente como los políticos al uso: Fomentando todo tipo de disensiones y cuestiones disputadas de cara a la galería, mientras que ocultamente, reina una perfecta unidad en lo que para ellos resulta ser fundamental: Evitar cuidadosamente que los fieles católicos tengan armas indudables con que desenmascarar la falsedad de la iglesia cvonciliar, sus ministros, y todos aquellos que aún pretenden reconocerle alguna legitimidad, siquiera “materialiter”…

    Como nuestros políticos, mezclan la verdad con el error, con lo que mantienen en movimiento la rueda de la discusión sin fin, sin que jamás se pueda llegar a una verdadera y definitiva solución de los problemas, que acabe de una vez con la actual división de los fieles, sabiamente mantenida por sus malos pastores desde los años mismos del Concilio.

    Así como decía el Papa Pío IX que la Iglesia no tenía peores enemigos que los así llamados “católicos” liberales, tengo que decir que los católicos verdaderos no tienen peores enemigos que estos lobos vestidos con piel de oveja que los dividen y desmovilizan desde hace decenios.

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  2. El hecho de Juan XXII no fué como le pinta el Dr. De Mattei o el eminente P. Cekada.

    Como ellos, sacan de este hecho las mismas conclusiones los protestantes, galicanos y jansenistas.

    El Cardenal Napoleón Orsini, juntamente con los herejes Fraticelli y Luis de Baviera, utilizandose de calumnias y tendenciosa “resistencia”, exagerando la narración de Juan XXII, acusáranlo de hereje, tergiversando sus sermones haciendo de ellos una herramienta política.

    La cuestión de la visión beatífica fue materia opinable hastá el año 1336, cuando el Papa Benedicto XII ha sanjado la cuestión con la promulgación de la bula “Benedictus Deus”, en 1336. Hasta entonces, la cuestión de la visión beatífica fue una “quaestio disputata”, donde figuravan dos opiniones, a saber, si las almas de los justos inmediatamente que se desunian de los cuerpos, passaban a gozar de la visión beatifica, o si sólo gozarian de la visión beatifica después del Juicio Final.

    Muchos padres defendian y tenian por probable la primera opinión, y muchos defendian y tenian la segunda, y a estas referiase el Soberano Pontifice, Juan XXII, intermediandolas, en sus sermones como doctor particular. Pero no las exponía asertivamente “cum animus docendi” como acto de magisterio ordinario, a esto se refiere en las Actas de la Universidad de París: “Non afferendo seu opinando sed solummodo recitando”, y asi lo protesto él mismo en público Consistorio, en 3 de enero de 1334.

    No hubo, pues, retratación de Juan XXII, sino una pública declaración de que jamás habia profesado tales doctrinas “cum animus docendi”, a fin de quitar por este medio todo engaño a quien de él lo hubiese creído.

    Y esto puede ser confirmado por el hecho de que no havia dado, Juan XXII, decreto o promulgado censura, ni usado de su jurisdicción, para estrechar los ánimos a que siguiesen, ni una, ni otra opinión, determinadamente; antes bien dejó en su libertad a todos, para que siguiesen lo que juzgasen más conforme a la Sagrada Escritura, mientras la Silla Apostolica no proferiese lo que debia determinadamente seguirse.

    Mismo que no sea este el caso, por cuenta de la Infalibilidad, prerrogativa de que gozan los Papas, de la cuál no fueron dotados los santos, bien saben los doctos que equivocarse en el opinable, “per se”, no constituye herejía, y que muchos Padres y eminentes teólogos católicos llevaron, sin pertinacia, algunas opiniones (en el entonces opinable) que hoy no tolera la Iglesia, y entonces no fueron errores formales contra la fé. Así, por ejemplo, San Cipriano juzgo debian volverse a bautizar los bautizados por los herejes.

    Y es justamente en este sentido que me atrevo a decir que, en este caso, no Juan XXII, pero sí San Roberto Berlarmino en “De Romano Pontifice” (Opera omnia, Venetiis 1599, Lib. IV, cap. 14, coll. 841-844), a no ser que haya recibido, por la gracia de Dios, el don sobrenatural de ver el íntimo de los corazones, una vez que “de occultis ecclesia no judicat”, se pudo haber equivocado acerca de la intención de Juan XXII en sus sermones, una vez que la sentencia de la Iglesia y los documentos históricos demuestran lo contrario.

    La manifestación que este gran Pontifice tuvo a las referidas sentencias, no pasó de aquellos terminos en que podia inclinarse la libertad, sin perjuyzio de la fé. Y como hecho significativo de la asistencia divina al pontificado de este gran Papa, fue él encargado por Dios de poner en el catálogo de los santos, entre otros, a nadie más que el Doctor Angélico, Santo Tomás de Aquino.

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  3. Hola hermanos en Cristo muchas gracias por el articulo copie parte de el en mi Blog
    http://nazareusrex.blogspot.com/2015/01/un-hereje-no-puede-ser-papa.html
    Inicialmente compartí su articulo en mi pagina de Facebook pero debido a su introducción fue muy difícil que otros hermanos lo aceptaran ; ya que la alergia anti sedevante con la que han adoctrinado a la mayoría de mis hermanos católicos posconciliares los hace aceptar al diablo mismo como Papa y desechar por completo la idea del sedevacantismo.
    Por eso yo puse en mi articulo esta nota para recordarles lo absurdo de este rechazo a una verdad Bíblica:

    Recuerden que la Escritura nos enseña que el período del anticristo comienza cuando el falso profeta usurpa el papado (Cf. 2 Tesalonicenses 2: 4,6) por eso el profeta Daniel habla del fin del reinado.
    Daniel 8:23 »”Cuando el dominio de estos reinos llegue a su fin y las maldades hayan llegado al colmo, un rey insolente y astuto (hábil en engaños) ocupará el poder.
    Con la usurpación del papado vemos que la figura del verdadero papa queda desplazada; que es la figura profética del pastor herido (Cf Zacarías 13:7-9); el falso profeta al ser un usurpador toma todo el poder eclesiástico e instala la abominación de la desolación en el Templo de Dios.

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  4. No son pocos los que en el transcurso de los últimos siglos, han intentado salir del apuro echando mano de un argumento particularmente débil y extremadamente peligroso: Aunque enseñó esas doctrinas, Juan XXII no fue hereje, porque la contraria aún no era doctrina obligatoria.

    Quizás sin darse cuenta de que estaban poniendo en cuestión la infalibilidad del Magisterio Ordinario de los Papas, que no sólo está siempre exento de herejía, sino también del más mínimo error acerca de la Fe o la Moral, sean las doctrinas enseñadas dogmas de fe, o simples creencias piadosas, el Espíritu Santo impide que los Papas enseñen cualquier error oficialmente, aunque sea en una simple homilía.

    Por ejemplo, cuando Sixto IV enseñaba la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, ésa era una simple creencia piadosa, pero aún así, todo católico sabía que era verdadera, porque el Papa no podía equivocarse.

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  5. Miren hermanos esta semana empecé a ver que alguien quería tomar el control de la pagina adelante la fe y ya veo la razón ellos estaban bajo las amenazas de Francisco y sus secuaces ellos querían silenciarlos y hoy vemos porque no era conveniente para el plan de encubrimiento de Roma.
    http://www.adelantelafe.com/mons-asenjo-prohibe-al-padre-santiago-gonzalez-escribir-y-publicar-homilias/

    Igualmente hay un cura liberal traidor soplón de los legionario que quiere tomarse el control total de la pagina de Gloria tv su nombre es Gerardo Mendoza Magallón. Igual que como lograron los legionarios encubrir al cura pedófilo Maciel que ellos adoraban como a su dios, este hijo de Maciel es experto empleando la táctica de intimidación a los usuarios de Gloria tv, amenaza con el Infierno si no se someten a Bergoglio por ejemplo tiene una cuenta que se llama MensajeroMariano y dice: “El derecho Canónico excomulga automáticamente a todos los que atacan y critican públicamente al Santo Sucesor de Pedro”

    Un amigo le respondió ———-Esta afirmación es FALSA, SIN FUNDAMENTO EN EL DERECHO————–
    can 1370- Quien atente “físicamente” (vim Physicam) contra el Romano Pontífice….

    Para que haya delito se requiere una acción física, externa y violenta, dirigida sobre la persona (no sobre su reputación o bienes), vulnerando su cuerpo, libertad u honor.
    (Notas del Código de Derecho Canónico – EUNSA)
    ———
    Además que Francisco no es Papa porque quien no se compota como Pedro no es sucesor de Pedro sino sucesor de Judas.
    Ese usuario no se cansa de mandar a los usuarios de Gloria tv que no apoyamos a Bergoglio al Infierno como sabe varios idiomas abre cuentas en todos los idiomas y dice que: ” El infierno está lleno de cismáticos!” Aunque no dice que el cismático que de verdad se va para el infierno es Bergoglio quien ha cometido CISMA en contra de San Pedro y del mismo Jesucristo.

    Yo por mi parte me estoy uniendo a ustedes para que juntos hagamos un frente común en contra de Bergoglio que es el demonio encarnado que ahora usurpa la Silla de Pedro. Si ahora ellos se han tomando los Templos de todos modos nos une el mismo celo por la casa de Dios, por la defensa de la fe que heredamos por el testimonio de la sangre de los mártires que prefirieron perder la vida que perder la verdadera fe.

    Que San Miguel nos ayude en esta batalla. Que no nos callen. Cada vez que ellos silencien a uno de los nuestros redoblaremos nuestras voces para la Gloria de Jesucristo.

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  6. Muy bien Empera! Dios nos conceda las gracias necesarias para no desfallecer en este combate. El que pone en nuestras almas el deseo de servirle, también nos dará la fortaleza para obrar conforme a Su Voluntad, como dice San Pablo “pone en nosotros el querer y el obrar”. Todo es Suyo, para que en todo El tenga honor y gloria.

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