ALL POSTS

FRANCISCO NO APOYA LA FAMILIA CRISTIANA


¿La Iglesia debe valorar parcialmente las uniones ilegítimas?

valoresfamilia

Quien lee La ciudad de Dios de San Agustín se pregunta si el santo no estaba describiendo los días actuales. No en lo que se refiere a la ciudad de Dios –tan lejos de lo que nuestros ojos contemplan–, sino más bien a la ciudad del maligno.

Las leyes y comportamientos referentes al matrimonio y a la familia existentes hoy en día son una deformación, aberración y ultraje a lo que Dios ha establecido; la institución familiar tristemente destrozada y pisoteada por los enemigos de la Santa Iglesia; pobre de aquel que con valentía y verdadero heroísmo defiende y de testimonio de los valores familiares según Jesucristo. A éste le espera una completa indiferencia, para impedir que continúe testimoniando con su vida la indisolubilidad matrimonial. Todos nosotros sabemos que estas afirmaciones no son una exageración. La presión para “adaptarse” a los tiempos es la más cruel de las batallas que el cristiano contemporáneo tiene de enfrentar.

Antes, los pocos que resistían a esta lucha encontraban fuerzas y apoyo en la doctrina católica. Cuando sentían que estaban a punto de sucumbir acudían a un sacerdote para que este les recordase sus obligaciones y el amor que Dios tiene a quien se mantiene fiel en medio de la tormenta.

Y hoy ¿qué apoyo pueden encontrar la muchacha pura, el joven honesto, el padre o madre de familia que son asaltados por ataques constantes? Ni siquiera en el novedoso magisterio de aquel que se sienta en el trono de Pedro encuentran la doctrina clara que les enseña a seguir las leyes de Dios. En lugar de una sustentación, se topan con justificaciones para formar “familias análogas” que, aunque sean contra las enseñanzas de la Iglesia, son tantas veces más bien vistas y comprendidas que la familia cristiana.

Sí, esta es la triste situación en la cual Francisco, que ama tanto a los marginados, ha dejado las familias bien constituidas, olvidándose que la mayor marginación hoy en día la sufren los que quieren ser fieles a la Ley de Dios. A ésos, Francisco no los apoya.

 

Pero la verdad es una e inmutable, y todas las uniones fuera del matrimonio siguen siendo una ofensa al creador e inaceptables delante de la Iglesia. El Magisterio infalible así lo afirma con claridad única. Seamos amantes de lo preciso y verdadero y dejemos lo confuso y la mentira para los hijos de las tinieblas. Entremos en el estudio 148 del Denzinger-Bergoglio→

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s