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UN COMENTARIO LÚCIDO Y PROFUNDO


Es difícil  encontrar en internet, en pocas líneas, un comentario como el que traigo que arroje tanta luz sobre la situación actual del catolicismo. Pero el siguiente comentario lo hace, al mismo tiempo que saca a la superficie lo que subyace en la enseñanza “católica” actual. Por eso digo que es un comentario lúcido y profundo. Aunque tengo que añadir que proviene de alguien profundamente engañado, por haber aceptado el paradigma teológico de la “iglesia conciliar”. Sin embargo sus deducciones son rigurosamente lógicas y acertadas. Juzguen Uds. mismos.

Pongo el comentario inmediatamente y añado a continuación su conntexto: En qué blog y en qué post ha sido puesto; a propósito de qué ha sido puesto;   cuál es el acierto del comentario y en qué falla su autor. También pondré lo acertado del comentario en un sentido oculto que escapa a su autor.

Resumiendo: El mérito del comentario es que deja ver con claridad meridiana la tremenda situación en la que se encuentran los ” católicos” de nuestros días, su pensamiento dominante, los portales que los adoctrinan, los errores anticatólicos en los que se mueven de amplia circulación, y lo que podemos aprender de todo ello.

El comentario es el siguiente :

Luis dice:
26 julio, 2016 a las 4:18 pm
A este Burke deberían excomulgarlo como a Lefevbre por decir cosas como ésta: “ha advertido sobre el error de quienes consideran que “el Islam es una religión como la fe católica o la fe judía”.
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¿Acaso no sabe que el Santo Concilio Vaticano II declaró que judíos, musulmanes y cristianos tenemos una misma fe porque creemos en un mismo Dios? Por tanto no se puede decir que nuestras religiones no son iguales. Claro que son iguales, porque creemos lo mismo. Porque todas las religiones tienen algo de verdad.
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Este señor que se vaya a su casa y deje de esparcir la herejía lefrevbrista. Los lefevbristas sí que no son cristianos.

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El contexto de este comentario es el post de Infovaticana  Burke : El Islam quiere gobernar el mundo: En él leemos el pensamiento del “cardenal” acerca de los verdaderos propósitos de los buenos musulmanes, que persiguen la conquista del mundo para Mahoma, e impondrán la ley mahometana en cuanto alcancen el umbral de la mayoría. Es significativa la frase del “cardenal”,  que es un torpedo en la línea de flotación de la “iglesia” de Francisco: “ha criticado a los líderes católicos que, con el propósito de ser tolerantes, tienden a “pensar simplemente que el Islam es una religión como la fe católica o la fe judía.”

La última  frase por sí sola desautoriza el “papado” de Francisco.

Ahora bien, inmediatamente advertimos la lógica del comentarista : Burke y Lefebvre se apartan, se desvían  (desviarse es ser hereje) de los presupuestos teológicos de la “iglesia conciliar”. Por ello deberían  ser excomulgados. Ellos han dejado de ser cristianos (católicos en el sentir del comentarista). A esto me refiero, a esta deducción, al decir “el acierto del comentarista”

Para explicar un poco esto me extiendo en lo que sigue.

Quien estableció el término de “iglesia conciliar” fue Mons. Benelli. Fue un extraordinario acierto porque servía para denominar a una nueva iglesia, que no era en absoluto católica. La nueva Iglesia se alzaba con intención iconoclasta y purificadora de la antigua Iglesia Católica. En adelante los “católicos” si querían seguir siéndolo deberían profesar la nueva fe de una nueva iglesia, que con el tiempo tendría una nueva misa, unos nuevos sacramentos, unos nuevos santos, nuevos movimientos que corregirían en un sentido liberal, ecuménico y colegial las órdenes antiguas (cuyo sino sería la desaparición o una drástica metamorfosis). El movimiento Neocatecumenal con su rechazo frontal a la Iglesia pre-conciliar y a Trento, volviendo a la  era “pre-costantiniana”, es un ejemplo de ello.

Mons. Lefebvre captó esto con una gran lucidez, única en el cuerpo episcopal. En realidad él eligió ser “hereje” de la nueva iglesia que juzgaba estar regida por “Anticristos”. Por eso él comentarista acierta cuando dice que debería ser excomulgado. En realidad, él fue  excomulgado, pero por razón de “cisma”. Quienes le excomulgaron (Wojtyla/Juan Pablo II y Ratzinger) sabían demasiado bien que en una contienda en el terreno de la Fe y de sus herejías, llevaban todas las de perder. Por eso alegaron solamente “cisma” en unas consagraciones episcopales que declararon ilícitas. Pero no se adentraron en el terreno doctrinal. No querían una controversia que terminaría por dañarles.

Respecto de Burke hace bien el comentarista en asimilarlo a Lefebvre, porque, en efecto, él escribe, por lo menos en parte,  desde la Tradición católica. Otra cosa es que él no proclame explícitamente su desacuerdo con el Concilio y con Francisco. Digamos que él se disfraza de “conciliar” por razones personales y tácticas.

Ambos “obispos” son un ejemplo consumado de la anticatólica doctrina del “Reconocer y Resistir”. En este campo, Lefebvre podría haber sido refutado con éxito por  Ratzinger. Pero el  resultado final hubiera conducido a algo que a Ratzinger no le convenía: Lefebvre tenía razón en “resistir” en hacer apologética de la doctrina católica, pero no tenía  razón en “reconocer” como papas a quienes sustentaban doctrinas heréticas y anticatólicas, como eran las del Concilio. La lógica hubiera conducido a Lefebvre a rechazar al “papa” Juan  Pablo II,  y enarbolar la bandera de la verdadera Tradición. Pero esto tampoco  le convenía a él si quería atraer a “católicos” nostálgicos de una liturgia y un catecismo que él parecía defender, pero que no estaban dispuestos a ir más allá. Es evidente que, por lo menos a corto plazo le perjudicaba. Los dos jugadores, Ratzinger y Lefebvre, se contentaron, en defensa de su interés, con dejar la partida en tablas.  Además, la verdadera “bestia negra” de Roma no era una institución que con los ropajes de la Tradición, RECONOCÍA a papas y a jerarquías, por más herejes y anticristos que fueran, y que se sometía y reconocía una Iglesia que “seguía siendo la misma de siempre”, y por lo tanto eran un formidable bastión ante el llamado (quizás impropiamente ) SEDEVACANTISMO, que reclamaba ser y constituir  el verdadero catolicismo. Ése era el enemigo a batir, y en esa guerra eran deudores del lefebvrismo.

De Burke puede decirse,  como cree el comentarista, lo mismo que de Lefebvre. Pero con matices, silencios, reconocimientos, mucho más significativos que los de Lefebvre.

Ahora bien el acierto de Luis, el comentarista, está en señalar que es el “Santo Concilio Vaticano II” el que  desautoriza a ambos y los convierte en “herejes” merecedores de la excomunión:
“¿Acaso no sabe que el Santo Concilio Vaticano II declaró que judíos, musulmanes y cristianos tenemos una misma fe porque creemos en un mismo Dios? Por tanto no se puede decir que nuestras religiones no son iguales. Claro que son iguales, porque creemos lo mismo. Porque todas las religiones tienen algo de verdad”. 

En verdad, todo el alegato  de Burke cae por la base ante el texto conciliar citado, que él en su día, y después, no fue capaz de denunciar. Lefebvre, aunque sí lo denunció, no fue capaz de extraer las debidas conclusiones contentándose con un enfatico “Resistir” y un teórico “Reconocer”. En adelante la bandera de la  FSSPX sería la “Tradición” , un estandarte  levantado que tergiversa absolutamente la teología del papado y la de la infalibilidad de los papas.

Ahora nos toca hablar del fallo de base  de Luis, quizás excusable por haberse educado en el paradigma teológico “conciliar”. Él cree que la iglesia conciliar es la Iglesia Católica, que el Concilio Vaticano II fue un verdadero concilio, quizás el más importante, más que el de Nicea, como dijo Pablo VI, que quienes no lo acepten aunque sea en sus conclusiones son herejes y dignos de la excomunión. El “Santo” Concilio, para él, es el “alma de la Iglesia de Cristo” que es la iglesia Conciliar. Esta iglesia profesa en la teoría, pero mucho más en la práctica (reunión de Asís, gestos ecuménicos, reconocimiento de sectas, del judaísmo y de religiones paganas, como vías de “salvación”), el indiferentismo religioso. Es decir su iglesia profesa como acertadamente deduce Luis,  que todas las religiones son iguales.

Por consiguiente es correcta la apreciación de Luis, de que quienes se apartan de lo anterior, son herejes, se desvían de la fe conciliar, y merecen ser excomulgados.

Como se ve hay que darle la razón al comentarista, Burke y Lefebvre son herejes, “herejes de la religión conciliar”.   Qué es como decir que son católicos ortodoxos, en este punto, por su oposición, en Burke implícita, al Concilio y a la iglesia conciliar.

Pero hay algo que se le escapa al comentarista y quizás enfurezca a los  que se mueven en la órbita lefebvriana. Lefebvre y Burke además de ser meritoriamente herejes del Concilio y de la iglesia conciliar, son también herejes de la Iglesia Católica. Porque ni en ésta ni en su Tradición,  cabe una   postura como la del “Reconocer y Resistir”. Esta postura es un ataque frontal, a lo que siempre enseñó, a muchas constituciones y bulas, a los Santos Padres, a la teología de San Roberto Belarmino y de San  Alfonso, al Concilio del papado y de la infalibilidad, como es el Concilio Vaticano I. Al final conduce, a los que adolecen de esta herejía, a unirse a  protestantes, jansenistas, galicanos, etc… con su tenaz lucha en “denunciar” herejías de papas, repitiendo sin cansancio la siguiente falsedad: Ha habido papas herejes como lo son los de nuestros tiempos. Esto no afectaría, según  ellos,  a la Constitución divina  de la Iglesia, despreciando aquello de que la Iglesia está  construida sobre la Roca  de Pedro y de  sus sucesores. “SOBRE ESTA  PIEDRA EDIFICARÉ MI IGLESIA”

 

 

 

7 replies »

  1. Al principio lo tome por joda. Pero no. Es la mejor muestra del estado de putrefacción del conciliarismo (me atrevo a decir que aún falta por ver más descomposición). El pobre Luis de verdad es excusable por haber sido educado en ese ambiente. Muchos de nosotros también lo fuimos, incluso algunos fuimos -por confusuón- a las sectas que insultante y usurpadoramente se llaman asi mismas “cristianas”. La verdad me da vergüenza conmigo mismo porque yo quizá fui así. Recemos por estas almas de buen celo pero de equivocado enfoque.

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  2. Nadie es excusable porque yo también fui parte de la Secta Conciliar y sin que nadie me dijera o advirtiera naa yo llegué a la Verdad por mis propios medios. Quien realmente ama a Dios, encontrará la Verdad. La ignorancia no salva a nadie…Respecto al tema tratado aquí: Los modernistas, con un solo artículo de la Fe Católica que nieguen, quedan fuera del Cuerpo Mísitico de Cristo por herejía. Peor aún, serían considerados apóstatas porque, de acuerdo con lo enseñado en el Magisterio de Papas sublimes, como Su Santidad León XIII y Su Santidad Benedicto XV, la Fe Católica tiene que creerse de manera íntegra e inviolada; de lo contrario, se apostata de ella. No se puede admitir un más o menos. Lo único viable es creer en todos los dogmas, creencias y enseñanzas de la Iglesia y los Santos Padres:

    1. IGLESIA CATÓLICA: Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, bula Cantate Domino, 1442, ex cathedra: “La sacrosanta Iglesia romana, fundada por la palabra del Señor y Salvador nuestro, firmemente cree, profesa y predica a un solo verdadero Dios omnipotente, inmutable y eterno, Padre, Hijo y Espíritu Santo… A cuantos, por consiguiente, sienten de modo diverso y contrario, [la sacrosanta Iglesia romana] los condena, reprueba y anatematiza, y proclama que son ajenos al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia”.

    2. SECTA DEL VATICANO II: Vaticano II, Nostra aetate, # 3:
    “La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes que adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todo poderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habló a los hombres, a cuyos ocultos designios procuran someterse con toda el alma, como se sometió a Dios Abraham, a quien la fe islámica mira con complacencia. Veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como Dios. … Por tanto, aprecian la vida moral, y honran a Dios sobre todo con la oración, las limosnas y el ayuno”.

    Los modernistas en Nostra Aetate, documento blasfemo y herético del Conciliábulo Vaticano II, aseguran que los musulmanes y los judíos tienen el mismo “dios” que los católicos…Esto es, en primer lugar, una falsedad porque los muslumanes creen en un único dios falso y/o ídolo llamado Alá, que es un demonio lunar, mientras que los judíos deicidas creen en un único dios falso y/o ídolo llamado Saturno, que es el mismísimo Satanás en persona, el ángel caído. Por lo tanto, ellos no tienen el mismo Dios que nosotros, el cual es Trino y Uno: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

    En segundo lugar, con esta afirmación falaz, los modernistas están blasfemando contra Dios Todopoderoso al equiparlo con los demonios y los falsos dioses, y al dudar explícita o implícitamente de su naturaleza trinitaria. Si alguno negara un solo dogma declarado ex cathdera (de manera infalible y perpetua) por la Santa Madre Iglesia Católica quedaría excomulgado ipso facto y sin sentencia previa. El anatema o maldición de Dios cae sobre su cabeza por rebelarse contra la autoridad divinamente constituida por Dios, que es el Papado y la Iglesia Romana.

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  3. Me parece excesivo calificar de “lúcido” y, aún más, de “profundo” el comentario de un tipo que manifiestamente se revela como un redonado necio o, más bien tal vez, como un cínico desvergonzado. Lo que no se le puede negar desde luego al tal Luis es cierta coherencia, como bien advierte nuestro querido blogger, pero no se trata de una coherencia absoluta, habida cuenta de que si Luis creyera realmente que “todas las religiones son iguales” y que todas “tienen algo de verdad”, tendría necesariamente que conceder que también participan de la verdad las “religiones” de Burke y de Mons. Lefebvre y, por lo tanto, cómo se atreve a condenar a éstos como herejes? Y cómo tomarse en serio a un tipo que, después de afirmar que cristianos, judíos y musulmanes comparten la misma fe se atreve a utlizar el concepto de “herejía”, que para él sería un concepto vacío, un mero flatus vocis?

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  4. Yo soy lector español de la web donde aparece ese comentario y, conociendo la web, a mí me parece más bien que se trata de un comentario provocador e irónico de un sedevacantista o quizá de un tradicionalista. Me explico:

    Frente a otras webs españolas neoconas (infovaticana) o directamente izquierdistas (religiondigital), esta web pertenece a un grupo católico conservador, muy ctítico con algunos actos de Ber-LOGIO. Por tanto, sus lectores también suelen tener un talante crítico con los desvaríos de Ber-LOGIO.

    En su comentario Luís lo que hace es confrontar a esos lectores conservadores con las mismas tesis del Vaticano II. Y lo consigue, pues los lectores le contestan no citando los textos del Concilio, sino tesis comunes conservadoras (que si Mahoma mató a no sé cuántos, que si el Islam es no sé qué…). Lo hace, además, con una ironía que no ha sabido expresar bien.

    Cuando dice “Santo” Concilio, quizá lo que hace es mostrar las barbaridades que dice un conciliábulo que podrá ser cualquier cosa menos “Santo”. Y al pedir que excomulguen a Burke lo que hace es decir “ustedes que piensan como Burke no son verdaderos católicos seguidores del Concilio”. Dicho de otro modo: para ser verdadero católico (conciliar) hay que creer unas barbaridades infumables imposibles de asumir por cualquier católico medianamente sensato.

    Sólo desde esa ironía no bien expresada se puede entender la lógica aplastante de su argumentación y que sabiamente expone aquí este blogger.

    En conclusión, ese lector quiere poner a los lectores de la web ante sus propias contradicciones: llamarse “católico” siguiendo a unos papas que se rinden al Islam desde el Conciliábulo maldito.

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  5. Andrea, me recuerda Vd. a Lombardi, haciendo malabarismos retóricos para tratar de persuadir a los lectores de que un texto clarísimo en realidad está expresando lo contrario de lo que parece expresar

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  6. “Como cierre del ciclo de capacitaciones en turismo de la fe, la Universidad Blas Pascal de la ciudad de Córdoba lanzó el primer calendario interreligioso del país, que incluye actividades ligadas a las religiones católica, judía, musulmana, bahai, ortodoxa, dobles ortodoxos, griega politeísta, armenia, entre otras.

    Creado en la ciudad de Córdoba, el calendario permite a los visitantes lograr una mirada más amplia de las diferentes religiones que coexisten en el territorio argentino. El “laboratorio” del proyecto de turismo religioso fue Villa Cura Brochero, donde la universidad trabaja desde 2012”
    http://catapulta.com.ar/?p=1065

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