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FRANCISCO: “NO SE DEBE CONVENCER A OTROS DE LA PROPIA FE


Francisco: “No está bien convencer a otros de la propia  fe”

Francis-luteranos-2016

Antes eran pecados  escapadas  como el adulterio y la fornicación y ahora pertenecen  a un pasado irremediablemente obsoleto y anticuado, sin embargo hay nuevos “pecados”, como el apoyo a la pena de muerte, o no  reciclar los deshechos , o – últimamente – el “pecado” de convertir a otros.
Lo vimos hace unas semanas en Georgia, donde Jorge Bergoglio – el  “Papa” Francisco – 
denunció que intentar  la conversión de los ortodoxos orientales es “gran pecado contra el ecumenismo”, y lo vimos de nuevo el 13 de octubre de este año, el 99 aniversario de la milagro del Sol en Fátima , cuando Francisco recibió en audiencia a aproximadamente a 1.000 “peregrinos”ecuménicos (en su mayoría luteranos)  de Alemania ( fotos aquí
La reunión, con la asistencia de traductores, se llevó a cabo en italiano y alemán, con todos los participantes llevando una bufanda  alrededor de sus cuellos, de color azul o amarillo, para indicar si eran Luteranos (azul) o “católicos” (amarillo). Francisco, por supuesto, llevaba las dos bufandas . Al final de la audiencia, el impostor papal dio al pueblo la bendición trinitaria de costumbre, pero sin hacer la señal de la cruz – porque estaba demasiado ocupado manteniendo el estúpido pañuelo, ya sabemos que la Cruz no es lo suyo

 

Fue durante esta audiencia, por cierto, que Francisco negó la enseñanza dogmática del Concilio de Trento, como se informó anteriormente , y por supuesto sus desmanes no terminaron ahí. Aparte de proferir  estupideces heréticas sobre los luteranos y católicos como que supuestamente comparten la misma fe y los dos grupos son miembros del Cuerpo de Cristo ( ver transcripción aquí ), Francisco también respondió a las preguntas que de forma espontánea le habían hecho los presentes en la audiencia. Cuando Francisco habla casualmente está en su mejor momento, por así decirlo, porque es entonces cuando tenemos al más auténtico Francisco: sin filtros,  sin guión, desenchufado – y, a veces enloquecido , también.

Afortunadamente, el blog español  Religión Digital  y el norteamericano Life Site han facilitado  transcripciones parciales al menos en español e inglés, respectivamente, que puede obtenerse en:

 Lo más destacado  triste de la sesión de preguntas y respuestas fue claramente la respuesta de Francisco a la primera pregunta, hecha por una chica de 15 años de edad, que presumiblemente era luterana (llevaba un pañuelo azul):

Estimado Francisco, mi nombre es Henriette. Soy de Magdeburgo y tengo 15 años. En nuestro estado de Sajonia-Anhalt, alrededor del 80% de las personas son aconfesionales, el 13,9% de los habitantes son luteranos , y sólo el 3,5% son católicos. La mayoría de mis amigos no van a la iglesia y no creen en Dios. Estos amigos son felices, amables, y verdaderamente buenos. ¿Tengo que convencerles de mi fe, o es suficiente con que sean buenos amigo míos?

(traducción de la traducción inglesa del vídeo en el minuto  28:34)

He aquí la respuesta de Francisco:

La primera pregunta que han hecho, entendida en el contexto de una región con un  80% de la población sin un credo definido, es: “¿Tengo que convencer a estos amigos – buenos, amables y que son felices – ¿tengo que convencerles de mi fe? ¿Qué debo decir para convencerles “Escucha esto , “No es lícito convencerlo de tu fe. El proselitismo es el veneno más potente contra el camino ecuménico” (Apleusos)

“Debes dar testimonio de tu vida cristiana. El testimonio en el que entra el corazón”

“Eso es preparar la tierra para que el Esíritu Santo, que es el que trabaja los corazones, haga el camino”

“La gracia es un don. Y el Esíritu Santo es el don de Dios, en el que viene la gracia”

“El don que nos ha enviado Jesús con su pasión, muerte y Resurrección”

“Será el Espíritu Santo que mueva el corazón, con tu testimonio, y, entonces, tú podrás dar razón de tu fe, pero sin necesidad de tener que convencer”  

traducción de R.L  ; el subrayado es nuestro)

Francisco ciertamente tiene razón en un punto: El proselitismo y el ecumenismo no pueden ir juntos. Hay que tomar una cosa o la otra; son contrarias. Que él prefiere el buenismo   ecuménico a la predicación de la verdad, no hace falta ni siquiera decirlo –  no sería Jorge si no fuera así.

Francisco en realidad en esto ha sido muy consistente: el odia la evangelización. Es verdad que  él siempre habla de “la predicación del Evangelio”, pero en realidad para él esto quiere decir que no haya predicación  del Evangelio  – por supuesto, los Apóstoles se equivocaron, porque – horror de horrores! – ¡ellos predicaron! “Ellos salieron a predicar por todas partes …” (Mc 16:20 ).  Y así lo hicieron no sólo los apóstoles, sino todos los católicos hasta que … vino el Vaticano II,  en el que  el ecumenismo hizo su gran debut.

Según el razonamiento de Francisco, nuestro bendito Señor sería el culpable, ya que Él nos dio el  Gran Mandato en el que tiene su razón toda predicación y toda evangelización y actividad misionera:

Id pues, y enseñad a todas las naciones ; bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Enseñándoles a guardar todas las cosas que os he mandado ; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta la consumación del mundo.

(Mateo 28: 19-20)

Pero bueno, ¿qué es un mandato divino comparado con la última revelación de Jorge, el del “dios de las sorpresas”? Quizás Cristo debería haber convertido el sermón de la montaña en el sermón del ‘encuentro’ y del ‘tiempo de observación’ en la montaña. 

Curiosamente, cuando San Pablo en carta a San Timoteo le exhortó a predicar la palabra de Dios (!) – ciertamente San Pablo  no había recibido instrucciones  de Francisco   ‘- advirtió  a su hijo espiritual del peligro de  los falsos maestros que corromperían el Evangelio que él estaba encargado de difundir:

Predica la palabra : insta a tiempo y fuera de tiempo: redarguye, suplicar, reprende con toda paciencia y doctrina. Pues vendrá un tiempo, cuando no sufrirán la sana doctrina; sino que de acuerdo con sus propios deseos, tendrán comezón de oír a muchos falsos maestros: y darán la espalda a la predicación de la la verdad, sino que  se volverán a las fábulas.

(2 Timoteo 4: 2-4)

Ya sabemos quién es el que en nuestros días se vuelve a oír fábulas, lejos del Evangelio.

Tampoco debemos dejar de señalar la ironía que vemos en Francisco  – ¡la ve toda la gente! – Quien dice a los otros que se queden callados es quien con un interminable torrente de palabras habladas y escritas en sólo 3,5 años podría llenar una biblioteca entera; es aquél cuyo movimiento compulsivo de la lengua ha producido camiones llenos de discursos, directivas, reflexiones, homilías, tweets, entrevistas, sermones, alocuciones, encíclicas, exhortaciones, etc., hasta la saciedad , en sólo 43 meses. Apenas sí pasa un día sin que este hombre no tenga algo que decir, algo de qué  quejarse, alguien a quien reprender. Pero cuando una mujer joven le pregunta qué debe decir a sus amigos a quienes ama, pero que son incrédulos, Francisco sólo  tiene estas palabras para ella: Que se calle. Que no hable. Que no  discuta. Que no convenza a nadie. – Con esto ya les dice todo lo que tienen  que saber.

Al parecer, Santo Tomás de Aquino, San Alberto Magno, San Buenaventura, San Jerónimo, San Agustín, San Roberto Belarmino, San Francisco de Sales, San Juan Crisóstomo, y tantos otros – que perdieron  el aliento y la tinta en sus disputas, en sus tratados, y en sus sermones, desconocían que “no es lícito convencer a otros de su fe”. ¡Genial!

Por supuesto somos conscientes de que se puede predicar un sermón con la vida de uno, y que esto es más poderoso de por sí que la mera predicación de la palabra, pero la verdad es que en la mayoría de los casos pasamos la mitad de toda una vida observando la conducta de los otros; y, en cualquier caso, la predicación del Evangelio a través de las acciones de uno no excluye el que sea aconsejable hacerlo a través de palabras, sobre todo si tenemos en cuenta que se nos ha ordenado hacerlo por el mismo Dios. Además, la condición humana – pecado original y sus efectos – hace que las palabras especialmente sean necesarias y, en muchos casos de gran utilidad. Después de todo, “… La fe entra por el oído; al oír la palabra de Cristo “(Romanos 10:17 ).

Imagínese lo absurdo que sería si los Apóstoles no hubiesen predicado la verdad de Cristo, sino simplemente se hubiesen  “encontrado” con los judíos  y los paganos y les hubiesen invitado a observarles: “Os basta con mirar la forma en que vivimos y lo que hacemos, cómo nos relacionamos con los demás, cómo perdonamos y cuidamos a los enfermos, cómo besamos a los bebés, y como levantamos el pulgar  a los jóvenes … Seguro que nos vais  a pedir al final que os digamos algo sobre lo que creemos, ¿verdad? ¡Al menos si no tenéis tan mala suerte que os muráis  antes! “Con ese tipo de” predicación “, la Iglesia sería el hazmerreír del mundo y todavía estaría confinada en los suburbios de Jerusalén. Miles de millones de almas nunca habrían conocido a Cristo y habrían muerto en pecado, el original y el mortal.

La intención de Francisco es clara: quiere sofocar y estrangular al Evangelio. Él quiere que no haya conversiones. Ya se demostró una y otra vez en el pasado, como cuando él mismo dijo que no estaba interesado en la conversión de los protestanteso cuando dejaba a los musulmanes en sus errores, por citar sólo dos de las muchas ocasiones de los últimos 3,5 años.

La respuesta de Francisco a la chica alemana también demuestra una vez más que el Novus Ordo Watch ha estado totalmente acertado al identificar el “proselitismo” simplemente con la búsqueda  ‘de la conversión’ de los demás , y no , como algunos apologistas del falso-Novus Ordo como Jimmy Akin les gusta afirmar, que es el uso de tácticas deshonestas o ejercer presión indebida sobre los demás para conseguir que se conviertan. Francisco mismo, como lo dejó claro en su respuesta a la joven que preguntaba, entiende el proselitismo en el sentido de tratar de convencer a otros de los propios puntos de vista religiosos. Y esto lo rechaza y lo condena, porque no tiene amor a la verdad, no tiene amor por Cristo, no tiene amor por las almas: Ahora bien,  “… el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:16 ).

Tal vez también debemos mencionar brevemente que, por supuesto, Francisco no ve la necesidad de distinguir el catolicismo de la herejía luterana, incluso con fines de evangelización. Para él, todo es lo mismo, por lo que él podría tomar la pregunta de la niña acerca de la predicación del Evangelio en sentido general. Francisco cree que el verdadero Evangelio de la Iglesia católica y el falso “evangelio” de la luterana son esencialmente lo mismo. Sin embargo, nada podría estar más lejos de la verdad: “Todo aquel que niega  y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios” (2 Jn 9); “Si alguno os predica un evangelio distinto del que habéis recibido, sea anatema” (Gálatas 1: 9).

Tal vez Tom Hoopes tendría que escribir otro libro para que todos podamos averiguar “¿Qué  dijo realmente Francisco?”.😉

Francis-95-tesis-Luther

(la imagen es de ANSA)

Por si todo esto no fuera lo suficientemente malo, sin embargo, Francisco tuvo incluso más que decir en la sesión de preguntas y respuestas de la reunión: Expresó su creencia de que hay santos luteranos  y que los luteranos pueden “seguir verdaderamente la fe de Cristo” sin convertirse en católicos – lo que refleja a la perfección lo que acabamos de decir sobre que Francisco cree que la herejía luterana es el Evangelio.

La siguiente es la traducción de R.L. de un extracto de respuestas de Francisco TAL como se lee en Religión Digital enlazado anteriormente

“¿Cuáles son los mayores reformadores de nuestras iglesias? Yo diría que los mayores reformadores de las iglesias son los santos: los que siguen la palabra del Señor y la ponen en práctica y andan el camino. Esto reforma la Iglesia. Quizás no sean teólogoso, a veces son grandes, otras pequeños, pero tienen la vida llena del Evangelio, éstos son los que reforman la Iglesia”

“Tanto en la Iglesia luterana como en la católica hay personas de este tipo: con corazón santo, que siguen el Evangelio. Éstos son los que reforman la Iglesia”

“Otra pregunta: ¿Qué me gusta y me disgusta de la Iglesia luterana? Me gustan los luteranos que siguen realmente la fe de Cristo”

“No me gustan los católicos tibios ni los luteranos tibios. Éstos no me gustan” (Aplausos)

“La contradicción de los cristianos de Occidente que están contra los refugiados y contra la gente de otras religiones”

“Esto es algo de los periódicos y de los telediarios de todos los días”

“La enfermedad o el pecado que Jesús condena más es la hipocresía”

Está claro a partir de estos comentarios que Francisco  cree que los luteranos y los católicos pertenecen a la misma iglesia – lo cual sólo tendría sentido si también compartieran el mismo Evangelio, como Francisco cree heréticamente..

No hay necesidad de citar una vez más la verdadera enseñanza católica que rechaza todo este absurdo. Los lectores que son nuevos en nuestro sitio encontrará la información necesaria en nuestra  página de actualidad sobre el ecumenismo y el diálogo interreligioso aquí .

Sin duda, todos en la audiencia se llevaron el mensaje central de Francisco: ¿Ser católico o luterano? Simplemente eso no importa. Simplemente lo importante es “vivir el Evangelio” – que, para él, no es más que perdonarse unos a unos otros, visitar  a los enfermos, y alimentar a los hambrientos. Desde ahí sólo hay un paso  para la apostasía final – la fusión de todas las religiones en una sola religión mundial bajo el Anticristo – ¿porque, acaso hay algo en esta idea del Evangelio que sea distintivamente católico e incluso cristiano? ¿Acaso  un judío, un musulmán, un hindú, un zoroástrico, un sij, etc., rechazaría no perdonar, no cuidar de otros, no  alimentar a los hambrientos? ¿entonces, para qué vino Jesucristo? A esto es lo que hemos llamado Evangelio del Hombre de Franciscoy si quiere una vista previa de cómo va acabar esto, recuerde el vídeo del Papa de enero de 2016  .

La audiencia de Francisco a los alemanes luteranos podría llegar a ser una llamada de atención a los últimos conservadores que quedan en la Iglesia del Vaticano II, que decían que el ecumenismo era sólo un medio de hacer que la gente se convertiera  a la fe católica. Nunca lo fue, no lo es ahora, y nunca lo será. El ecumenismo no tiene como objetivo lograr la conversión de los no católicos al catolicismo – sino que apunta simplemente a la promoción del indiferentismo al hacer aceptables otros credos, pero bajo el disfraz de una plausible negación[de lo que en realidad son] ¡Bienvenido a la realidad.

En cierto modo, uno podría incluso decir que el ecumenismo es, básicamente, un fin en sí mismo, al menos de facto . Ambas partes siempre hablan de “alcanzar la unidad” como meta del ecumenismo, pero ya que han renunciado explícitamente a  la idea  de unidad como algo posible de ser alcanzado por los no católicos convirtiéndose en católicos (por tanto, uniéndose a la unidad ya existente de la Católica Iglesia), y puesto que el status quo en el que ambas partes se encuentran no es el de la unidad – por lo cual la unidad se menciona como una supuesta meta – la única conclusión posible es que ambas partes están apuntando a una especie de unidad que llegue a la reconciliación de  ambas partes por medio de un compromiso,  como se ve, por ejemplo, en el Acuerdo luterano-“católico” de 1999 , que en sí es herético. Pero dicha “unidad”, basada en  el compromiso en lugar de lograr la conversión, es una contradicción de la única clase de unidad aceptable para la enseñanza católica, y por lo tanto una traición a la fe.

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(Fotografía: Reuters)

El hereje bufón que  ilícita e inválidamente ha ocupado la Cátedra de San Pedro desde marzo de 2013, ha llevado todo al límite. En vano se buscan nuevos superlativos para describir lo grotesco de la situación. ¿Pero qué es lo que hacen los  “conservadores” del Novus Ordo? Ellos se retuercen las manos. Ellos esperan sentados a que pase la tormenta. Ellos firman peticiones. Dan conferencias. Compran los libros de  tal o cual “obispo conservador” para aliviar el dolor durante un tiempo. Ellos “reconocen y resisten”. ¡Perfecto!  A ellos no les importa  que  la apostasía siga avanzando, porque la única cosa que les mueve es que la gente reconozca a estos impostores malvados como autoridades católicas romanas legítimas. A nadie le importa si hay quienes  “resisten” – todos ellos lo hacen respecto a una u otra cosa de todos modos. Otros tratan de dar un puntapié al sedevacantismo apartándolo del camino dispuestos  a creer  que Benedicto XVI es el papa legítimo, no Francisco. Se han olvidado de que Benedicto difiere de Francisco  sólo en el estilo, no en lo que dice.   .

Todo esto no es más que aplicar a la herida tiritas emocionales, nada más. En algún momento todos debemos enfrentar el diagnóstico aterrador pero cierto que podría ser visto por  todos los que están dispuestos a mirar: Jorge Bergoglio no es el Papa de la Iglesia Católica, y el club que dirige no es la Iglesia Católica Romana. Por amor de Dios, ahora Martin Lutero ¡acaba de ser entronizado en el Vaticano! A esto se  ha llegado. Pero por supuesto los Sedevacantistas  somos  “protestantes”, porque  no aceptamos que Lutero sea el Papa. 

¡No hay palabras!

De Novus Ordo Watch

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