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ECUMENISMO CON LAS IGLESIAS CISMÁTICAS “ORTODOXAS”


Por Penthos 

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Diferencias entre las Iglesias Ortodoxas y la Iglesia Católica Romana

 

Introducción                             

En los primeros 1000 años de Cristianismo, las Iglesias Ortodoxas (llamadas también patriarcados orientales) y la Iglesia Católica Romana eran una sola Iglesia, que compartian muchas cosas en común, pero desde entonces se produjeron diferencias notables entre ellas, las cuales han ido aumentando con los años.

El texto que sigue a esta introducción, lo hemos escogido de una exposición hecha desde el punto de vista de la Iglesia Ortodoxa (al que hemos dado algunos retoques), para que no nos quepa duda, pues si lo dicen ellos mismos, no somos los católicos los que creamos la división. Estas diferencias dogmáticas como podrán observar son notables e insalvables, condenadas por los Papas a todo lo largo de la historia de la Iglesia, lo que nos lleva a pensar que son claras herejías. Pudiera ser que algunos aspectos accidentales de la ortodoxia estuvieran mejor señalados en la Iglesia Ortodoxa que en la Católica, pero en lo esencial los dogmas católicos son los que reflejan la verdad cristiana y la verdadera Iglesia, que es la Iglesia Católica Romana. Por tanto no cabe un ciego ecumenismo, sino la obligación de los ortodoxos de convertirse al catolicismo, para adquirir un sentido pleno de la fe. Los dogmas de la Santísima Trinidad, el purgatorio y otras cuestiones escatológicas, la Inmaculada Concepción de Maria y el pecado original, no son creencias baladíes, sino partes sustanciales de la fe católica. img_7082

El ecumenismo que está practicando el falso papa autollamado Francisco, que dice que no hay que tratar de convertir a los ortodoxos a la fe católica, es una más de sus muchas herejías y errores.

Debido a los errores pertinaces que a lo largo de la historias mostraron estas iglesias, con su orgullo de ser la legitima sucesora del Imperio Romano, fueron barridas por el Islam, y las que permanecieron, precisamente por su falta de catolicidad y universalidad, acabaron sometidas a los sistemas politicos correspondientes.

Mayor arrogancia aun img_7084tuvo la Ortodoxia Rusa en su afán de ser la sustituta de Bizancio,la “Tercera Roma”, que nació ya siendo herética y a lo único que pudo aspirar es a ser la Iglesia de los Zares y para su servicio. Esta humillación ha llegado al punto, en nuestros días, de convertirse  en una simple plataforma de espionaje, al servicio de la política de expansión imperialista de Putin, el nuevo Zar (que quiere decir Cesar) de nuestro tiempo. Y estamos persuadidos de que el Anticristo será un sistema cesaropapista, en que la Bestia de la Tierra estará sometida a la Bestia del mar.

Hay que tener en cuentaque también hay iglesias orientales católicas que fueron aquellas, que tras las correspondientes escisiones cismáticas, quisieron permanecer unidas a la Iglesia Católica. Estas practican sus antiguos ritos litúrgicos, pero en la fe aceptan el Credo de la Iglesia Católica y la obediencia al Papa al que consideran representante de Cristo, por encima de todos los patriarcas orientales.

Si este contraste doctrinal lo hacemos en referencia a la Iglesia ortodoxa, que es la mas cercana a la Iglesia católica, no hablemos de las confesiones protestantes en las que la herejia es infinitamente mayor, por eso nos ahorramos su exposición pues en este terreno, no se confunde nadie mínimamente preparado en la doctrina de la fe católica.

Veamos pues cuales son esas diferencias insalvables con las Iglesias ortodoxas orientales.f5ef5554-154c-4cd9-b733-dd383f756102-2592-0000073e9f1b6ba4_tmp

 

 

 

Diferencias Dogmáticas

 

La Procedencia del Espiritu Santo

El Filioque: La Profesión de Fe o el Credo como tal fue redactada en los Concilios Ecuménicos de Nicea y Constantinopla en el texto del Credo se expresan las verdades fundamentales de la Fe Cristiana. Una de las clausulas del Credo que habla sobre la procedencia del Espíritu Santo la cual decía “Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre” fue modificada en un Concilio que solo se celebró en Occidente en la ciudad de Toledo agregando a la cláusula las palabras “y del Hijo” de tal manera que la frase completa dice “Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo”. 

Los ortodoxos argumentan que dicho Concilio no contó con la presencia de los patriarcados de Oriente lo cual tendría que haber sido necesario para que tuviera validez la añadidura. Dijo el Señor: “Pero cuando venga el Paráclito (el que trae el consuelo), a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mi” (Jn, 15:26).

El credo dice: “…y en el Espíritu Santo que procede del Padre”.

Este credo fue confirmado por los Concilios Ecuménicos, los cuales prohibieron cualquier adición o cambio. Este Credo sigue siendo respetado por todas las Iglesias Orientales y Occidentales antes del cisma y en él está resumida toda la verdad de la doctrina cristiana.

La Iglesia Ortodoxa ha conservado el credo original sin alteración.

La Iglesia Católica Romana aumentó al artículo octavo las palabras “…y del Hijo” quedando así este artículo: “…que procede del Padre y del Hijo”. Esta adición al Símbolo de la Fe, comenzó en España en el siglo VI, trasladándose posteriormente a Francia, siendo rechazado por las demás Iglesias. El mismo Papa la rechazó. El Papa León III, el Grande, mandó imprimir este Credo en dos láminas de Plata, en griego y en latín, sin la palabra: “y del Hijo” colocándolas en las puertas de la Catedral de San Pedro en Roma, declarando que lo hacía para conservar el Símbolo de la Fe intacto, como lo declararon los dos primeros concilios Ecuménicos. Pocos años después, ascendió el Papa Nicolás, quien oponiéndose a su antecesor, permitió que fueran agregadas las palabras “…y del Hijo” en el Credo. El gran Patriarca Focio protestó por esta añadidura. El Papa Juan VIII prometió corregir el error, pero los Papas sucesores de él lo conservaron, aceptándolo hasta la actualidad la Iglesia de Roma.

 

El Purgatorio

La iglesia Católica Romana enseña que las almas, después de la muerte terrenal, van a dar a un lugar que llamado “Purgatorio“, donde se limpian (“purgan” de ahí el nombre) de sus pecados leves sufriendo algunos tormentos, y que después de este “lavado espiritual” entran al Paraíso.

La Iglesia Ortodoxa cree que las almas después de la muerte esperan el Juicio Final, en un lugar que no es el Paraíso ni tampoco el Hades.

Cuando el Buen Ladrón dijo a Jesús, que estaba sobre la Cruz: “Acuérdate de mi, Señor, cuando vengas en tu Reino”, oyó la respuesta de Cristo:

“Hoy estarás conmigo en el Paraíso”

No le dijo “Espérate en el purgatorio y después de tu purificación llegarás al Paraíso”, ni nada semejante.

En la Iglesia Romana se cree que el Papa y los Obispos, según su jurisdicción, tienen potestad para conceder Indulgencias por realizar determinadas acciones o por orar con específicas preces, cumpliendo con las condiciones necesarias.

Las Indulgencias no son para perdonar los pecados, antes bien presuponen como condición necesaria para ganarlas la remisión de ellos. Ellas son una remisión de las penas temporales en las que se ha incurrido por los pecados.

Estas Indulgencias son aplicables a uno mismo o a las almas que están en el Purgatorio como un sufragio, para disminuir o terminar con sus sufrimientos.

La Iglesia Ortodoxa no acepta tal doctrina y facultad, y tampoco el Purgatorio, como ya mencionamos.

 

El “Pecado Original”

El Pecado original – a grandes rasgos – es el pecado cometido por Adán y Eva, (los primeros padres de la humanidad) al desobedecer el mandato divino de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, siendo castigados con la expulsión del Paraíso. Por esta razón se condena al pecado a cada uno de los nacidos – es decir, a la naturaleza humana como tal- tras la expulsión del Edén.

La doctrina romana a este respecto se fijó en el concilio de Cartago (397), en el concilio de Orange (529) y el concilio de Trento (1545). Ninguno de éstos es considerado “Concilio ecuménico válido” por la Iglesia Ortodoxa.

En la iglesia ortodoxa no existe el “pecado original”, lo que existe es el “pecado ancestral”. Dios dotó al ser humano de “libre albedrío”, le dio el poder de elegir y tomar sus propias decisiones; Por ende puede elegir entre hacer lo bueno (vivir en el amor de Dios) o hacer lo malo (alejarse del amor de Dios). De esto ya nos advertía en Apóstol San Pablo:

«Todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo está permitido», pero no todo es constructivo (1 Cor. 10-23).

La inclinación natural de hacer el mal – a separarse de Dios – es lo que llamamos el “pecado ancestral”. No existe antecedente bíblico contundente ni en los escritos de los Santos Padres de la Iglesia para sostener una “Doctrina del Pecado Original”.

Creemos que no es posible heredar la transgresión cometida por Adán y Eva (ellos ya pagaron con su expulsión del Paraíso). Nadie puede cargar con culpas ni errores ajenos, Si caemos en pecado, cada uno de nosotros tenemos que comparecer y responder ante el tribunal de Cristo por nuestras faltas. La responsabilidad no es hereditaria sino que individual. La importancia de la creencia o no en el pecado original tiene consecuencias en lo que viene.

 

La Inmaculada Concepción de la Virgen María

La Iglesia de Roma cree que Santa Ana concibió a la Virgen, sin mancha de pecado original que ahí que se ocupe la fórmula “Ave María Purísima sin pecado concebida“. Esta creencia, con todo, es bastante reciente respecto de la historia de la cristiandad; En efecto en 1854 el Papa Pío IX, – sin tener a la mano para ello dato alguno ni en las Sagradas Escrituras, ni en las enseñanzas de los Santos Padres de la Iglesia, sólo en una distorsionada devoción mariana – elevó a “Dogma de Fe”.

La Iglesia Ortodoxa cree y enseña que la Santísima, Purísima, Bendita Señora Madre de Dios y Siempre Virgen María fue concebida en la carne de manera natural como cualesquier ser humano (coito), sólo considera como inmaculado el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, ya que Él fue dado a luz milagrosamente — del Espíritu Santo y la Virgen María. Según las palabras de San Ambrosio de Milán

“De todas los nacidos por mujeres, es completamente Santo solo nuestro Señor Jesucristo, Quien por un especial, nuevo modo de inmaculado nacimiento, no experimentó la corrupción terrenal.”

Así como por medio una mujer entró la perdición al mundo (Eva) también por medio de una mujer (María) debía entrar la salvación al mundo. Si bien María fue electa por Dios para dar cumplimento a las profecías acerca de la llegada del Mesías, tenía la naturaleza dañada por el pecado original – como cualquiera de nosotros – por lo cual ella misma necesitaba ser redimida, redención que comenzó desde los tres años de edad con su presentación en el Templo y que culminó completamente en el día de la Anunciación.

En resumen, María no nació santa sino que se hizo santa, y si ella pudo… nosotros también.

 

La Infalibilidad Papal

En el año de 1870 decidió el Concilio Vaticano I – encabezado por el Papa Pío IX – un nuevo dogma, el cual no tiene ningún antecedente en toda la historia de la Iglesia: “La infalibilidad Papal”, lo cual significa que el Papa “no se equivoca” cuando habla “Ex Cathedra” sobre materia de fe o de costumbres.

Este nuevo dogma contradice lo dicho por el Señor quien no aceptó que lo llamaran: “Maestro bueno” cuando le preguntó el joven: “…Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Le contestó Jesús: …¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino sólo Dios”. (Lc. 18:18-19).

Muchos de los cristianos occidentales protestaron por esta decisión contraria al Evangelio, separándose de la Iglesia de Roma por medio de la llamada Unión de Utrecht y autollamándose “Viejos Católicos” o “Véterocatólicos”.

 

Las Órdenes y Congregaciones

La Iglesia de Roma, a lo largo de su historia y hasta el día de hoy, ha dado pie a la proliferación de numerosas instituciones (Agustinos, Benedictinos, Dominicos, Franciscanos, Jesuitas, Maristas, Mercedarios, Pasionistas, Schoënstatt …… etc) que han traído, a lo largo de la historia, varios dolores de cabeza al Obispado de Roma.

La Iglesia ortodoxa no tiene y nunca ha admitido órdenes, ni congregaciones religiosas. La razón es bastante sencilla y práctica: porque estas asociaciones incuban intrínsicamente el peligro de convertirse en secta, esto es “Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica” como lo define la Real Academia. Y las sectas buscan influir con su cosmovisión en su entorno, es decir, buscan poder.

Y no hay nada mas alejado del mensaje universal del cristianismo que un sinnúmero de grupos que tienen visiones bastante particulares del mensaje de Cristo, peleándose entre sí y poniendo mas énfasis y devoción en algún Santo, o en la de su fundador que en la sacra figura de Cristo.

En la iglesia ortodoxa, sólo hay cristianos ortodoxos sin acepción de edad, sexo, estirpe o condición. La forma de que un feligrés piadoso desee hacer votos de vida consagrada es por medio de la vida monástica.

 

Diferencias Litúrgicas

 

Una parte de las diferencias litúrgicas es producto de tradiciones étnicas, y la otra se formó después de la separación de las Iglesias Oriental y Occidental. Aquí mostraremos algunas:

El uso del pan ácimo en la Eucaristía

La Iglesia Ortodoxa consagra el pan natural con levadura, en tanto que la Occidental, el pan ácimo. La Iglesia Ortodoxa basa su punto de vista, primero, sobre lo que el Señor comió en la Ultima Cena: Pan con levadura. “Antes de la fiesta de la pascua…” (Jn. 13:1). “Dos días después era la pascua y la fiesta de los panes sin levadura…” (Mc. 14:1). “Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua” (Lc. 22:7).

La palabra griega “Artos” (Áρτος) que aparece en el Evangelio – para quienes no lo sabían los Evangelios se escribieron en griego – significa el pan natural con levadura y no el ácimo.

Los Apóstoles usaron el pan natural con levadura en cumplimiento del Sacramento de la Eucaristía, “…en el partimiento del pan…” (Hch. 20L:7).

San Juan Crisóstomo explicando la palabra griega “artos”, dijo que esto se traducía como “pan con levadura” (Sermón 81 sobre el Evangelio de Mateo).

Los primeros cristianos llevaban consigo pan y vino, y terminando la Eucaristía repartían lo sobrante a los pobres. Sin duda usaban el pan con levadura y no el ácimo. “Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; …” (1a. Cor. 11:21).

 

El bautismo y la Confirmación

La Iglesia Ortodoxa bautiza metiendo al niño en el agua, mientras que la Iglesia Romana bautiza por infusión. En griego “baptizo” y “baptisma” significan sumersión y no aspersión o infusión. El Evangelio dice: ” Y Jesús después que fue bautizado, subió luego del agua;…” (Mt. 3:16. Mc. 1:10). La palabra subió, supone que antes bajó al agua.

En Roma se descubrió, en la Catacumba de San Calixto, un icono del siglo II que representa a Cristo inmerso en el agua, saliendo con la ayuda de Juan. En el convento Dafne, cerca de Atenas, existe un antiguo icono hecho con mosaicos que presenta a Cristo metido en el agua al ser bautizado por Juan. San Basilio el Grande, en su artículo sobre el Espíritu Santo, dice: “El sacramento del bautismo se tiene que celebrar con tres inmersiones”.

La Iglesia en sus primeros tiempos no permitía el bautismo por aspersión, sino en los casos de sumo peligro. En caso de que llegara a vivir el bautizado por aspersión en caso extremo, se le prohibía recibir el Sacramento del Sacerdocio.

La Iglesia Occidental misma bautizaba en los primeros siglos del Cristianismo por inmersión, como es de notarse en los antiguos manuales litúrgicos que se conservan. La aspersión e infusión sólo fue permitida después del siglo XVI. El Sacramento de la confirmación, en la Iglesia Romana, lo confieren exclusivamente los Obispos y no se celebra inmediatamente después del bautismo, sino cuando llega el niño a la adolescencia. Se le unge con el Santo Crisma, y se le imponen las manos.

Sabemos, sin embargo, que estos dos Sacramentos: El Bautismo y el Mirron ( la confirmación ) nunca se dieron separados en la Iglesia Primitiva. Tanto los Sacerdotes como los Obispos lo administraban como se hace en la Iglesia Ortodoxa hasta la actualidad.

Dice el escritor eclesiástico occidental, Tertuliano, en su libro sobre el Bautismo, lo siguiente: “Después de salir de la pila del bautismo recibiremos el Santo Myron conforme a la antigua tradición”.

 

El Celibato del Clero

La Iglesia Romana exige insoslayablemente el celibato a su clero

Sin embargo, la Iglesia Primitiva nunca prohibió el matrimonio del Clero ni de los Obispos, el gran teólogo de la Iglesia, San Gregorio, fue hijo de un Obispo, como lo fueron otros grandes santos, pero la Iglesia, posteriormente y por razones sociales que no hay necesidad de comentar, determinó que los Obispos no fueran casados para que se alejaran de las obligaciones mundanas pudiendo así dedicarse a lo espiritual.

Mas es preciso aclarar este punto: Se aceptan desde el diaconado (y por ende en el sacerdocio) hombres solteros o casados. Si se trata de un hombre soltero una vez adquirido el estatus de diácono – y con mayor razón el de sacerdote – no puede contraer matrimonio durante su ministerio.

En efecto en muchas parroquias ortodoxas (sobretodo aquellas eslavas) la feligresía exige que el párroco sea un hombre casado, la fundamentación de esto es bastante lógica: Si un hombre casado puede mantener su hogar, puede mantener una parroquia.

 

Las Estatuas

Entre las diferencias de culto existe el de las estatuas. El Occidente Romano colocó estatuas en las iglesias. El Oriente Ortodoxo las rechazó y sigue rechazándolas dentro de los templos, basándose en la Palabra del Señor: “Dios es espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren” (Jn. 4:24). Y también: “…Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás” (Mt. 4:10). San Pablo nos dice: “El Dios que hizo el mundo… siendo Señor del cielo… no habita en templos hechos por manos humanas…” (Hch. 17:24)

 

La Santa Unción

La Iglesia Ortodoxa ora sobre el aceite para la curación de las enfermedades y remisión de los pecados. La Iglesia Romana considera que el aceite es para los moribundos y para los enfermos graves (de ahí el nombre de “Extrema-unción“), esto a pesar de que la Santa Biblia enseña que el óleo se da a los enfermos para su sanación espiritual y corporal, no existiendo esa disociación cuerpo-alma tan frecuente en la cultura occidental.

“Está alguno enfermo entre vosotros, llame a los ancianos de la iglesia, que oren por él ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo y el Señor lo levantará;…” Stg. 5:14-15).

 

La Eucaristía a los niños

En Occidente sólo se da la Comunión a los niños que han llegado al uso de la razón; si un infante muere, muere sin Comunión.

En Oriente se puede impartir la comunión desde que se es bautizado.

Los fieles de la Iglesia Occidental, de ordinario, sólo reciben el Pan Eucarístico, que no es fragmento de un solo Pan sino una Hostia; últimamente se permitió que en ocasiones especiales se recibiera el Pan y el Vino. Y San Pablo dice: “Siendo uno solo el pan, … pues todos participamos de aquel mismo pan”. “Por tanto… coma cada uno así del pan, y beba de la copa” (1a. Cor. 10:17, 11:28).

En la Iglesia Ortodoxa la comunión es con pan y vino, los fieles reciben del sacerdote o el Obispo un trocito de pan y vino mezclado en una cucharada que se reparte desde el cáliz eucarístico.

 

Las fórmulas Sacramentales

Por desgracia, los católicos romanos creen que la acción de los Santísimos Sacramentos reside en la persona del Sacerdote. Dice el Sacerdote: “Yo te bautizo”, “Yo te uno en matrimonio”, “Yo te unjo”, “Yo te perdono”.

El sacerdote Ortodoxo dice: “Se bautiza el siervo de Dios”, “Se unge el siervo de Dios”, “Se perdona el siervo de Dios”, porque la Iglesia Ortodoxa está segura que el medio principal en los Sacramentos es la Gracia Divina y no el Sacerdote que sólo es su instrumento. En otras palabras, la Iglesia Ortodoxa enseña que la acción de los Sacramentos está basada en la Gracia Divina y no en el Sacerdote, independientemente de su cualidad humana.

Conviene aquí mencionar que uno de los grandes doctores de la Iglesia Occidental, San Agustín, Obispo de Hipona, hablando sobre los Sacramentos dice: “Cuando el Señor perdonó a la mujer pecadora, no le dice “yo te perdono tus pecados”, sino, “…tus pecados te son perdonados” (Lc. 7:48).

 

Diferencias Administrativas

 

La Autoridad Máxima

La iglesia Ortodoxa considera al Concilio Ecuménico como Autoridad Máxima de todas las Iglesias. En tanto que la Iglesia Romana considera al Papa como la Autoridad Máxima de todas las Iglesias “Por encima de los Concilios Ecumenicos”. La Iglesia Ortodoxa basa su doctrina en lo siguiente:

Los Santos Apóstoles se reunieron en Jerusalén para estudiar las diferencias surgidas entre sí sobre los que vinieron al Cristianismo de los judíos y los que llegaron de los gentiles. Algunos de los Apóstoles consideraban que los gentiles tenían que integrarse al Cristianismo. Otros opinaban que adoptar primero la religión judía antes de integrarse al Cristianismo. Otros opinaban que estos deberían aceptarse directamente a la fe Cristiana. Sobre eso ninguno de los Apóstoles en particular tomó la decisión.

Se congregaron para que en conjunto se decidiera, lo que implica que todos Apóstoles tendrían que estar reunidos para hacerlo (Hch. 15). Y el Concilio decidió aceptar a los gentiles en el Cristianismo directamente, sin pasar por la circuncisión, puesto que el Cristianismo no es parte del Judaísmo sino una Religión independiente. Las Iglesias Cristianas en Oriente y Occidente, antes del cisma, se administraban de una manera conjunta y democrática y no con dictadura. Cuando había algunas diferencias o asuntos a nivel superior de una Iglesia, se reunía el Concilio Ecuménico, constituido por todos los Patriarcas y los Jefes de las Iglesias Autocéfalas, para estudiar todos los asuntos y tomar sus decisiones, siendo éstas Obligatorias para todos. El mejor testimonio de ello son los Siete Concilios Ecuménicos, cuyas resoluciones están reconocidas en Oriente y Occidente hasta la actualidad.

 

La Sucesión de Pedro

Occidente basa la Primacía del Obispo de Roma o Papa en que es el sucesor de Pedro y que Pedro fue el superior de los Apóstoles, apoyándose en Mateo 16:13, 16-18:

“Pregutó Jesús a sus discípulos diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?… Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: “Bienaventurado eres, Simón, Hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Yo también te digo, que tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”.

Para los ortodoxos este pasaje no significa lo que Roma trata de interpretar, la roca no es Pedro, sino la confesión de Pedro de que Cristo es el Hijo de Dios. La Iglesia esta construida sobre la Divinidad de Cristo viviente y no sobre Pedro, el hombre muerto. No puede ser la base de la Iglesia un ser humano sino Dios mismo, para que se cumplan las palabras de Cristo, que las puertas del Hades no prevalecerían contra ella, conforme a su promesa: “Permaneceré con vosotros hasta el fin”. San Pablo dice en su Primera Carta a los Corintios: “Y la roca era Cristo” (10:4).

El mismísimo San Agustín explicó este versículo en su artículo 270, con lo siguiente: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra que es tu confesión, que Cristo es el Hijo de Dios viviente, edificaré mi iglesia”. En su artículo 76 también dice: “Los que edifican sobre humanos dicen, yo soy de Pablo, yo soy de Apolos, yo soy de Pedro. Pero los que edifican sobre la confesión de Pedro y la Divinidad de Cristo, dicen: Yo soy de Cristo. Porque la Iglesia está edificada sobre Cristo y no sobre Pedro”.

El Escritor francés Andre Boreau hizo referencia a la explicación de San Agustín con lo siguente:

“Cuarenta padres de la Iglesia y grandes escritores explicaron el mencionado versículo igual que San Agustín, lo que quiere decir que la roca no es Pedro sino la confesión de Pedro de la divinidad de Cristo. Entre estos cuarenta se cuentan diez Papas. “.

Los mismos Apóstoles no aceptaron la superioridad de Pedro sobre ellos. San Pablo dice:

“El hombre es cabeza de la mujer como Cristo es cabeza de la iglesia” (Ef. 5:23).

Pablo no dijo que Pedro es la cabeza de la iglesia. Así también los Concilios Ecuménicos no aceptaron la superioridad papal. En el Credo se recita “Creo en una Sola, Santa, Católica y Apóstolica Iglesia”. La palabra Iglesia significa el conjunto, lo mismo que la palabra Católica, y no se refieren a una sola persona. Si los concilios Ecuménicos hubieran aceptado la superioridad del Papa, lo hubieran incluido en el Símbolo de la Fe, mas no fue así. Este Credo es aceptado por todas las Iglesias Cristianas hasta la actualidad.

 

El Derecho a la Primacía

El ceder el derecho, al Obispo de Roma, de la Primacía sobre los Obispos de Occidente, así como al de Constantinopla sobre los Obispos de Oriente, fue algo temporal y político, era privilegio de la Capital del Imperio.

Cuando Roma fue la capital del Imperio Romano, su Obispo tenía asiento a la derecha del Emperador, por lo que este lugar temporal le dio el privilegio de la Primacía sobre los demás Obispos de Occidente. Cuando Constantinopla se convirtió en la Capital del Oriente, su Obispo se sentaba a la derecha del Emperador o del Rey, por lo que, por este mismo privilegio temporal, alcanzó los mismos privilegios sobre todos los Obispos de Oriente.

Si hubiera sido motivo religioso, el Obispo de Antioquía hubiera tenido la Primacía sobre todos los Obispos de Oriente y Occidente, por ser el sucesor directo de los Apóstoles Pedro y Pablo, quienes fundaron la Iglesia de Antioquía antes que la de Roma. Hasta la actualidad, algunos de los Patriarcas de la Sede Apostólica de Antioquía, además de su nombre llevan el nombre de Pedro, por considerarse sus sucesores. Siguiendo con el aspecto religioso, la Primacía sería un derecho inequívoco del Obispo de Jerusalén sobre todos los Obispos del mundo, puesto que es él el sucesor de Nuestro Señor Jesucristo que es el Gran Fundador, legítimamente el Primero, de toda la Iglesia Cristiana, quien es inmensamente mayor que Pedro, que Pablo y que todos los Apóstoles juntos.

 

 

Penthos 27-X-2016

 

Fotografías añadidas

 

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2 replies »

  1. Estan expuestas claramente las diferencias.
    Ahora, sería necesario que explicaran –desde el punto de vista catòlico romano– cuáles son los errores y porque razòn son errores, las posiciones sostenidas por los ortodoxos. No es fàcil el tema.

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  2. Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu

    Es mas facil de lo que se ha hecho creer durante tantos años pues estan llenos de mentiras, en el Sacro Santo Concilio Ecuménico de Florencia que duró mas de un año, con la bula “Laetentur Caeli” de 6 de Julio de 1439 se acabo de una vez y por todas el cisma entre la Iglesia de Oriente y de Occidente, “las Actas Griegas del Concilio relatan asi la ceremonia

    “El texto fue recitado en latín por el cardenal Julián de Santa Sabina y en griego por Bessarion, arzopispo de Nicea. Entonces abrazamos la rodilla y la mano derecha del papa. revestidos de los ornamentos sagrados nos saludamos unos a otros con el osculo. Nuestros cantores clamaban !Alegrense los cielos¡ y !Gloria¡”

    El único que no firmó y rechazó voluntariamente (pues hubo otro que tampoco lo hizo por estar enfermo) la Confirmación de la Fe de Florencia fue un Gran Heresiarca que se ha pasado por alto mucho tiempo de infame memoria llamado Markus Eugenicus obispo de Efeso, ese siniestro personaje insitado y apoyado por unos pseudo misticos monjes del monte athos (Con gran estima por supuesta santidad por parte de la gente) con la ayuda de de todo el poder de diablo consiguio que la mayoria del pueblo oriental encarcelara y matara a sus legitimos pastores sin aceptar la unión de la FE y el fin del Cisma, al grito unisono de “antes el turbante de los turcos que la tiara de los latinos” Asi que todas esas supuestas diferencias cargadas de herejía y mentira que se han publicado aqui, empiezan por esto: la llamada malamente “Iglesia Ortodoxa” es una Secta Perniciosisima por aparentar ser Cristiana y al mismo tiempo super anticristiana fundada por un probable “CriptoJudio”, por lo que todos estos errores gravísimos de Fe son cosecha de ellos mismos y que han ido empeorando con los años por Castigo Divino

    Esta largo esto pero vale la pena que empecemos con todos los detalles, el primero es el del mentado Credo alterado

    1.- El Concilio Ecumenico de Efeso prohibe que se formule o se use un credo nuevo ante el Credo formulado en Nicea, pero no existe la tal prohibición de adiciones a este que expliciten una enseñanza en el contenida, como les encata comentar a estos farsantes de quinta (el primero, que uso este falso argumento como demostraré y como único definitivo para separarse de la Fe Verdadera, quien creen que fue? el creador de esta secta Marcos de Efeso, todas sus demas graves herejias y apostasía son posteriores.

    a) el Credo de Nicea no tiene la adición “que procede del Padre” que reclaman como la pura estos infames mentirosos, solo dice “creo en el Espiritu Santo”.

    b) El Concilio de Constantinopla que siguio a Nicea originalmente no fue ecuménico (solo celebrado en oriente, fue hasta el cuarto concilio ecumenico que es el calcedonia que se le dió el valor ecuménico en su parte dogmática y se uso su Credo y no el de Nicea) y en este los orientales añadieron que el Espiritu Santo ” procede del Padre” citando explictamente e nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio, pues ese Concilio conbatía la Herejía que negaba que el Espiritu Santo fuera Dios, osea explicitó validamente la Fe Nicea para condenar un Herejía.

    c) Quien dude de lo anterior basta con que lea las actas del Concilio de Efeso que es el que siguió y que si fue Ecumenico de Origen. ahi se daran cuenta que el Credo utilizado al inicio de cada sesion por los Padres Conciliares no fue el de Constantinopla sino el de Nicea sin el “que procede del Padre” y también por la sentencia de que no debian formularse otros credo diferente al de Nicea ¿ Ahora bien por que no se condenó el añadido hecho años antes en Constantinopla ? simple, porque ese añadido no estaba en contra de la Fe profesada por todos y por que no creaba un nuevo credo sino que explicitaba la fe de Nicea contra esa nueva Herejia.

    d) Si el reclamo basado en una mentira por Marcos de Efeso en Florencia y hasta nuestros dias repetida al cansancio por sus vastagos tuviera algun triste valor, ellos serían condenados por su propio argumento, pues reclamar que el ” y del Hijo es un añadido ilegal condenado por el Concilio de Efeso es tan ilegal como el añadido “procede del Padre” de los mismo griegos. u de hecho su falsesas los autocondena y en castigo a esa deshonestidad intelectual crearon y abrazaron tantos devarios y herejías subsecuentes.

    Con lo anterior basta por hechar en tierra todo lo que contiene esta demoniaca secta, pero su perfidia rebaso lo limites de la maldad y del tiempo y lo que nació como una deshonestidad intelectual los llevo a Herejía tras Herejía hasta el hartazgo: “resumiendo el único argumento que Marcos de Efeso uso para no firmar la Fe de Constantinopla y fundar se secta con todo el daño que ha hecho hasta hoy es sencillamente que no firmó pues el añadido de filioque violó un canon del concilio de Efeso lo que sencillamente se demuestra como una burda mentira”

    2.- La mentira de la violación del canon de Efeso es lo menos grave cuando desde el inicio esta secta desarrollo su falsa fe empezando con el simple y llano articulo que eseña que el Espiritu Santo no procede del Hijo y lo contrario es herético. Aqui si ya de entrada se volaron la barda pues pervirtieron y pervierten la Fe, una cosa es que no estuviera explicitado en el Credo Niceno-Constantinopolitano porque no habia necesidad (hasta que la Herejia en España que negaba la divinidad de Cristo fuera atacada con la explicitacion del Credo de Nicea con el “Pater et Filli proceden” (ningun filioque por cierto en la Confesión de San Leandro de Sevilla, que por cierto conoció al Papa San Gregorio Magno cuanto era delegado en oriente y que curiosamente fue quien introdujo porque le gusto cunado vivió allá, la práctica oriental de rezar el Credo durante el Santo Sacrificio del Altar, asi como lo hiceron los giregos en oriente cuando se negaba la Divinidad del Espiritu Santo) y otra es que no fuera una verdad de Fe como demostraré.

    – Por si esto lo lee uno de estos mal llamados “ortodoxos” solo recurrire providencialmente al Concilio de Efeso tan perfidamente manipulado por ellos, pues segun dicen solo acatan lo que este enseñado en los Concilios Ecumenicos (otra de sus mentiras como se verá) y por que curiosamente fue Obispo de Efeso su fundador.

    Si por lo menos leyeran el Concilio Ecumenico todos estos “ortodoxos” abandonarian todas sus Herejias pues de hecho el Concilio de Efeso solito las condena todas.

    – El Concilio de Efeso contiene la extraordinaria explicación de la Fe Trinitaria, contenida en el Credo Niceno, de San Cirilo Patriarca de Alejandria contra Nestorio Patriarca de Constantinopla y su Herejía (para abrir boca sobre el tema de la Primacia Petrina del Papa, San Cirilo Patriarca de Alejandria nomás fue delegado del el Papa San Celestino, cuya expresión “Santa Maria Madre de Dios” se reza en el Santo Rosario, para llevar su condena, discutida en un sinodo Romano, contra Nestorio Patriarca de Constantinopla, osea luego luego oriente apelo al Papa para dirimir ese tema de Fe, quien no pueda ver como se reconoce la jerarquia aquí y la Primacia del Papal como la cabeza de todas las Iglesias tiene problemas de la mente y de alma”

    I.1- Sobre la procedencia del Espiritu Santo el Concilio nomás enseña en palabras de San Cirilo lo siguiente:

    * ESPAÑOL

    ” PUES AUNQUE EL ESPÍRITU ESTE EN SU SUBSISTENCIA,
    Y EN SU PERSONA SE ENTIENDA LA PROPIEDAD,
    PORQUE ES ESPÍRITU Y NO HIJO;
    SIN EMBARGO,
    NO ES AJENO DE ÉL,
    PUES SE LE LLAMO ESPÍRITU DE VERDAD****,
    Y CRISTO ES LA VERDAD;
    POR LO TANTO DE ESTE PROCEDE IGUALMENTE COMO DE DIOS PADRE ”

    LATIN

    ” ENIM IN SUA SIT SUBSISTENTIA SPIRITUS,
    ET EJUS INTELLIGATUR IN PERSONA PROPIETAS JUSXTA ID
    QUOD ESPIRITUS EST ET NON FILIUS,
    TAMEN NON EST ALLIENUS AB ILLO,
    NAM ESPIRITUS APPELLATUS EST, VERITATIS ET VERITAS CHRISTUS EST;
    UNDE ET AB ISTO SIMILITER SICUT EX DEO PATER PROCEDIT “

    **** providencialmente uno de los lugares del Santo Evangelio donde se hace mención que el Espiritu Santo es Espiritu de Verdad es justamente una linea antes de que Jesucristo Nuestro Señor enseña que el Espiritu Santo pocede del Padre, osea que en la misma cita de evangelio que es la bandera de estos herejes se enseña que procede del Hijo como enseña explictamente San Cirilo. esto es como el tiro de gracia a su secta.

    *”Colección de Cánones y todos los Concilios de la Iglesia de España y de América en latín y castellano con notas e ilustraciones”
    por Juan TEJADA Y RAMIRO
    Published 1859
    Usage Public Domain Mark 1.0
    Topics bub_upload
    https://archive.org/stream/bub_gb_JzCWo7ROKXoC#page/n9/mode/2up

    I.2- Con lo anterior esta terminada desde antes de nacer la supuesta discusión de siglos al respecto del Filioque y que jamas debio ser iniciada por ser siempre parte de la Fe, y al que no le baste, pude encontrar en otros escritos sobre cual era la fe de San Cirilo al respecto en lo Siguiente:

    San Cirilo, “(La Trinidad,diálogo Vll; Sobre San Juan, XlV; Epístola, 55) ; (Sobre San Juan, XlV; Epíst. 55). “También el Espíritu Santo es Dios por naturaleza, igual y consubstancial al Padre y al Hijo, aunque tiene su hipóstasis distinta” ; ” El es como el fruto de la esencia divina, el complemento de la Trinidad; procede substancialmente del Padre y del Hijo, del Padre por el Hijo; es especialmente la imagen, la energía del Hijo, pero es enviado tanto por el Padre como por el Hijo (Sobre San Juan, XlV; Epíst. 55).”

    II.- El Pecado Original es un dogma de fe confirmado por el concilio de Efeso que ratificó las condenas del concilio de Cartago contra la Herejía Pelagiana y esta seria la línea de tiempo al respecto:

    – El Concilio de Efeso en su quinta sesión ratificó las condenas contra la Herejía Pelagiana que había realizado anteriormente el Papa San Inocencio I *

    – El Papa San Zósimo de ORIGEN GRIEGO (amigo de San Juan Crisostomo) validó la condena de la doctrina pelagiana, realizada por Concilio de Cartago confirmada ya anteriormente por el Papa Inocencio I.

    – El Concilio de Cartago en su segundo canon establece una anatema a quien niegue que los niños son bautizados para borrar el pecado original en ellos.

    Concilio de Cartago 418 “Can. 2. Igualmente plugo que quienquiera niegue que los niños recién nacidos del seno de sus madres, no han de ser bautizados o dice que, efectivamente, son bautizados para remisión de los pecados, pero que de Adán nada traen del pecado original que haya de expiarse por el lavatorio de la regeneración; de donde consiguientemente se sigue que en ellos la fórmula del bautismo “para la remisión de los pecados”, ha de entenderse no verdadera, sino falsa, sea anatema. Porque lo que dice el Apóstol: Por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así a todos los hombres pasó, por cuanto en aquél todos pecaron [cf. Rom. 5, 12], no de otro modo ha de entenderse que como siempre lo entendió la Iglesia Católica por el mundo difundida. Porque por esta regla de la fe, aun los niños pequeños que todavía no pudieron cometer ningún pecado por sí mismos, son verdaderamente bautizados para la remisión de los pecados, a fin de que por la regeneración se limpie en ellos lo que por la generación contrajeron.”

    III.- Sobre la primacia del Papa basta solo citar, para cualquiera con buena voluntad, la intervención mas bien profesión de Fe de otro delegado Pontificio presente en el Concilio que no tiene ninguna impugnacion en el mismo, por lo tanto demuestra como era una sentencia universalmente aceptada como parte de la Fe por todos los cristianos:

    Concilio de Efeso, Presbítero Felipe “No cabe duda a nadie, sino que se ha conocido en todos los tiempos, que el santo y bienaventurado Pedro, príncipe y cabeza de los Apóstoles, la columna de la fe, el fundamento de la Iglesia Católica, recibió de nuestro Señor Jesucristo, el Salvador y Redentor de la raza humana, las llaves del Reino, que se le dio poder de atar y desatar los pecados, que hasta este día y por siempre vive y juzga en sus sucesores. Sucesor en orden y su representante, nuestro santo y más bienaventurado Papa Celestino…”

    IV.- Sobre la Blasfema Herejía que les encanta repetir sobre que la Theokokos “la Madre de Dios” nació en la corrupción como cualquier otro hombre, solo puedo pedir Perdon A Dios por solo repetirla. Esta Falta es sufiiciente para que Dios los mantega en su seguera, para que no se arrepientan y tenga que perdonarlos.

    Hay muchas otras cosas que decir sobre esta secta y Dios mediante las compartire

    Y para que no haya duda de la Fe que sigo profesando por la cual se me ha censurado de comentar aqui, en esta ocasión solo me adhiero a las palabras la Epistola del Apostol San Juan 5, 4-10

    “Todo lo que nace de Dios vence al mundo, la victoria sobre el mundo es nuestra Fe. ¿Quien es el que vence al mundo sino el que creee que Jesús es el Hijo de Dios? Este Jesucristo, que vino EN EL AGUA Y EN LA SANGRE; no en el agua solo, SINO EN EL AGUA Y EN LA SANGRE. Y el ESPIRITU es el que da testimonio de que Cristo es la Verdad. porque TRES son los que dan testimonio en el cielo: EL PADRE, EL VERBO Y EL ESPIRITU SANTO y estos tres son UNO. Y TRES son los que dan testimonio en la tierra, el ESPIRITU, EL AGUA Y LA SANGRE y estos tres son UNO.

    FIAT

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