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El FINAL DE LA PROFECÍA DE SAN MALAQUÍAS Y NUESTROS TIEMPOS


[Es republicación del post publicado en 2011. Entonces yo no profesaba formalmente el sedevacantismo. En el artículo se llama a los papas conciliares por su nombre oficial. También hay que decir que siguiendo al P. Igartua  estimaba que el lema Petrus Romanus no era un lema aplicable a un papa real sino a toda la sucesión de los  papas. Por lo que la destrucción de Roma la situé en el pontificado de Benedicto XVI . Ahora es evidente que estas suposiciones estaban equivocadas.

En nuestros días hay que aceptar que el “papa” Bergoglio es Petrus Romanus y que él presenciará la destrucción de Roma. Muchos han supuesto que esta destrucción vendría motivada por la explosión de un artefacto nuclear, por ejemplo hecha por el ISIS. Yo también lo llegué a pensar. Ahora en el día 4 de noviembre de 2016 quizás estando muy cercanos los luctuosos acontecimientos (hay que pensar que habrá en esos días una gran mortandad, ¡que Dios tenga Misericordia! Oremos para que estos daños sean los menores posibles) es congruente pensar que será a causa de un gran terremoto en Roma, siendo los anteriores sufridos recientemente meramente avisos, como si Dios estuviera llamando a Bergoglio y a toda la secta conciliar, a la penitencia. En cuanto a la fecha de ese terremoto no podemos decir nada. Este es un tema candente que no se soluciona apelando al silencio. Creo que se debe hablar de ello y en lo posible intentar elucubrar sobre una fecha aproximada aunque sólo fuera por prepararse para los acontecimientos que pudieran suceder en breve. En resumidas cuentas es necesario cada vez más ponerse a bien con Dios ante los avisos que nos da. Quien pueda confesarse que lo haga y si no, que recuerde el infinito valor de la  contrición perfecta. Como dijo la Virgen : “Pedid perdón a Jesús  con vuestras almas sinceras y Él os perdonará”. ]

                                           

Et stellae caeli erunt decidentes/                                             Las estrellas caerán del cielo (Mrc.13:25)

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Este post lo considero de suma importancia. En él pretendo reivindicar el carácter profético de la profecía de San Malaquías y para ello ofrezco una interpretación de sus lemas finales o sea los lemas por venir 112 y 113, enteramente nueva. Sin esta interpretación, quizás y a tenor de lo que dice su principal comentarista,no tendríamos más remedio, en nuestros días, que renunciar a otorgar un carácter profético a la profecía, es decir tendríamos que renunciar a considerarla una revelación particular inspirada por Dios. También me propongo exponer la interpretación que yo creo correcta de de sus últimos “lemas” en particular desde el 110. “De labore solis” hasta el último supuesto lema 113,”Petrus Romanus“, pasando por el actual  111. “Gloria Olivae” y el supuesto lema 112. “In persecutione

Me adelanto a decir, que aunque ha habido estudiosos meticulosos y exhaustivos que han examinado el pontificado  de los papas anteriores a su tiempo con sus correspondientes lemas, sin embargo han hecho proyecciones de los lemas restantes, posteriores a su tiempo, que no se han cumplido en absoluto. Esto no sería grave , si no hubieran hecho predicciones de las que hacen depender el valor de la profecía. Este es el caso del gran estudioso, quizás el mejor, de la profecía, el jesuita Padre Juan Manuel Igartua. Él llega a decir textualmente:

¿Se puede esperar que en algún momento lleguen los hombres a una conclusión cierta sobre el valor profético de la..[ lista de los lemas]?  

Y se contesta:  A ese instante o lema le llamaremos la “clave profética“. ¿Cual sería este lema? De los tres lemas que faltan por cumplirse posteriores al de Juan Pablo II, o sea los lemas 111, 112,113 ..[o dos lemas si  como él mismo dice, el 113  podría no considerarse un lema correspondiente a un pontificado real] ¿en cual de ellos encontramos tal clave?

El se contesta que tal clave estaría en el lema 111 o sea Gloria Olivae. Que es precisamente el lema correspondiente al pontificado del papa actual Benedicto XVI.

Él exige unos determinados hechos (que más abajo enunciaremos) que deben suceder en el pontificado del papa correspondiente a tal lema, que es el de Benedicto XVI. Si no llegan a suceder dos hechos o a lo menos uno de ellos, concluye que la profecía no sería profética. Aunque reconoce que siempre sería un enigma sin explicar por la cantidad de aciertos estudiados en los lemas anteriores.

Pues bien, nosotros en 2011, quizás dimidiado o cerca de agotarse el pontificado de Benedicto XVI que porta el lema Gloria Olivae, comprobamos (como explicaremos en este mismo post) que estos hechos no han sucedido, ni los dos , ni uno de ellos y es casi seguro que no vayan a suceder en lo que queda de su pontificado.

Además él  P. Igartua no es el único comentarista de la profecía que dice cosas parecidas.

El Padre Igartua que hace un estudio concienzudo y meticuloso de la profecía, que recoge ideas de los estudiosos de siglos anteriores, que refuta brillantemente a los opositores de la profecía, que incluso refuta a los que le han dado una interpretación, aunque positiva, diferente a la común de todos los demás, FALLA ESTREPITOSAMENTE en hacer proyecciones de la profecía y si atendemos a lo que dice de la clave profética, que él pone en el lema 111, estaríamos, según sus propias palabras ante una profecía que no es tal, o sea falsa aunque enigmática.

Al hilo de todo esto, yo me propongo reivindicar la profecía, señalando los errores en que incurre el P. Igartua al proyectar en el futuro la interpretación de los lemas que faltan. Estos serían  los lemas 111,112,y 113 y parcialmente el 110. También apunto a la causa que le hace incurrir en esos errores que no es sino la mala interpretación que hace de los datos teológicos sobre los últimos tiempos (que identifica con el fin del mundo), y también la equivocada interpretación que hace de la Revelación de Fátima y de otras profecías católicas. En el fondo no sucede sino lo que observara el gran filósofo y espíritu religioso francés, Blaise Pascal. Las profecías sólo pueden reconocerse como tales en el momento de su cumplimiento. Antes de ese momento, aunque no inmediatamente antes pienso yo, los hombres están abocados a dar de ellas interpretaciones falsas. Cuando han sucedido es cuando reconocen su carácter profético, tal como les pasó a los discípulos de Emaús que pasaron de un desesperanzado “Nos auten sperabamus”  a un gozoso “¿No ardía nuestro corazón...? después de haber reconocido al Señor “al partir el pan”.

Nosotros estamos en un tiempo, el año 2011, en que podemos reconocer que la profecía se ha cumplido en el lema actual y en el anterior,  e incluso podemos aventurar que en los lemas restantes, el 112 y 113 también se cumplirá aunque de una manera, quizás, muy diferente a la que muchos habían esperado. Al mismo tiempo comprobamos que la profecía arroja una particular luz sobre los últimos tiempos, sobre otras profecías y en particular sobre la Revelación publica (no oficial) de Fátima, que hasta ahora viene siendo muy mal intepretada, en mi opinión, como sucede en el caso del P. Igartua.

Expongo en  este post una interpretación de sus últimos lemas diferente a la que viene dándose últimamente y que es una hipótesis personal pero en cierta manera concordante  con la que dan los comentaristas pasados, y en particular con la que se deduce de los editores de la segunda edición (1598) y de la tercera (1624). A esta  última el P. Igartua la viene a calificar de errónea y le atribuye ser la causa del error general de los comentaristas por haberla seguido en su totalidad… hasta que él ha dado con la clave de la profecía.

Espero que esta hipótesis que expongo nos sirva de admonición y presagio de los tiempos próximos a llegar en este mismo pontificado de Benedicto XVI.

El título de este post es “El final de la Profecía…”. con la palabra final me refiero tanto al último fragmento de la profecía desde el lema 111 hasta su conclusión, como a los tiempos finales que la profecía señala. Estos tiempos han sido llamados los últimos tiempos,  y creo que ya estamos en ellos, si bien las expectativas de muchos están, en mi opinión equivocadas, particularmente la del P. Igartua, como comprobaremos, incluso en el entendimiento de estas dos palabras (últimos tiempos)

Si alguien no quisiera seguir el hilo del post a causa de  su extensión, puede leer su conclusión bajo el epígrafe “Exposición de la la hipótesis..” que doy al final, aunque para ver el hilo argumental debiera volver sobre el contenido de la entrada.

Más abajo, después de algunos prolegómenos, ofrezco unas fotografías de la  profecía tal como aparece en sus tres primeras publicaciones,  y cuya observación es indispensable para la comprensión de este post y también para la aceptación de algunos hallazgos del P. Igartua y mis consiguientes correcciones. Al final de esta entrada en un apéndice ofreceré las fotografías de la transcripción  rigurosa de las páginas correspondientes a la primera edición del libro “Lignum vitae..” de Arnaldo Wion, el benedictino belga del S.XVI.

PROLEGÓMENOS

En primer lugar, antes de seguir adelante tengo que hablar brevemente de la profecía. Ella está inserta en el libro publicado por el benedictino  belga WionLignum vitae, ornamentum et decus Ecclesiae”, auctore D. Arnoldo Wion, duacensi Venet. MDXCV. o sea “Árbol de la vida, gala y honor de la Iglesia”. Fue publicado en Venecia en 1595. Su autor es el benedictino  A.Wion y el asunto del libro es una recensión biográfica de monjes de su orden que fueron gala y honor de la iglesia y de la Orden. En el libro II enumera los obispos de la Orden entre los cuales el irlandés San Malaquías  que aparece en el apartado  D en el que se describe la vida del obispo de la ciudad de Down, Irlanda, de la que fue obispo nuestro santo. Allí aparece impresa junta con la reseña biográfica del santo, la profecía que Wion atribuye a San Malaquías con  la transcripción de un manuscrito que Wion asegura haber visto (de este manuscrito nunca más se supo si es que haya existido algunavez porque bien pudiera haber sido un papel escrito por algún contemporáneo y comentado por el historiador eclesiástico P,Chacón que habría dado también el título de la lista de papas) . Los lemas aparecen, hasta el 74, con un añadido que Wion dice ser de Alphonsi Giaconis ordinis praedicatoris, huis prophetiae interpretis, o sea añadidos de Alfonso Chacón O.P. intérprete de esta `profecía (consúltese la transcripción rigurosa de la última parte de la profecía en la fotografía tercera y la entera transcripción de la lista en el primer apéndice).

El título que da Wion o más probablemente Chacón, a este documento insertado en la recensión biográfica de San Malaquias es éste:

Prophetia S.Malachiae Archiepiscopi, de Summis Pontificis  (Profecía de San Malaquías, Arzobispo, acerca de los Sumos Pontífices). En este título que no pertenecería  a la profecía si  esta fuere de San Malaquías como es obvio, se contiene la consideración profética que da Wion a la lista de lemas atribuídos a los Sumos Pontifices.

Wion también habla de unas obrillas  del Santo que él no ha visto  (..opuscula de quibus nihil hactenus  vidi) a excepción de cierta profecía de los Sumos Pontífices (praeter quamdam profetia de Summis Pontificis..) que por ser breve  traigo adjunta, (luego dice que la ha visto  bien en un manuscrito medieval o en un papel de un contemporáneo, cosa que no aclara).

Ambas cosas, el título y la observación pueden verse en el Apéndice I de este post en la fotografía 1ª y son muy interesantes porque en ellas nos ofrece su creencia en la autoría de San Malaquías, así como el objeto de la profecía, sin olvidar que asegura que él la ha visto (en el manuscrito o papel). Esta disyuntiva –manuscrito  medieval o papel – nos induciría a pensar en este último caso. Porque ningún escritor medianamente  serio dejaría de describir el manuscrito y cómo llegó a sus manos así como el lugar donde estuviera guardado hasta entonces.

En segundo lugar, he de hablar del libro que comento en este post y de su autor. El libro es “El enigma de la profecía de San Malaquías sobre los papas“. cuarta edición publicada en 2005 en Editorial Acerbo, Barcelona. Sería más exacto decir que es una reimpresión de la tercera edición hecha en vida del autor en 1981, o sea a comienzos del pontificado de Juan Pablo II. Como es natural, en la tercera edición el autor añade datos relativos al lema de Juan Pablo II, que no pudieron haber sido escritos en las dos primeras ediciones de 1976 y 1978. Pero  no estudia, naturalmente el lema de  Benedicto XVI Gloria Olivae aunque sí hace proyecciones propias sobre lo que sucederá en este pontificado a cuyo lema llama “clave profética” de la profecía. Precisamente, de ellas hace depender el carácter profético de la profecía. La reimpresión de 2005 seguramente se hizo con ocasión del conclave del que salió elegido papa Benedicto XVI. Creo que ya no deben existir ejemplares a la venta de esta reimpresión, ni de las anteriores. Tengo que decir que yo entré en el estudio de la profecía por haberme hecho con un ejemplar, que ya no conservo, de la 3ª edición de 1981, que es la última edición del libro, pues la de 2005 es una mera reimpresión. Siguiendo el mal ejemplo de los editores españoles hacen pasar las “reimpresiones” con el apelativo de “ediciones“.

En tercer lugar es obligado decir que el P.Juan Manuel Igartua, jesuita y autor de libros valiosos es conocido en el campo de la crítica histórica y hermeneútica de los  evangelios (“El valor histórico de los evangelios” Ed.Acerbo, 1981 y “El Mesías Jesús de Nazaret, Mensajero, 1986). Es también autor de “La esperanza ecuménica de la Iglesia”, editado por la BAC en 2 volúmenes. Ha escrito un magnífico libro sobe la “Sábana Santa“..En él demuestra una amplia erudición, y escribe con desenvoltura sobre temas alejados de los que un clérigo se supone que debe saber. Quiero decir que escribe demostrando sus conocimientos en el campo de la física moderna y la medicina. Yo he leído varios libros de él y siempre me ha asombrado su erudición y penetración intelectual, junto con el tesón propio de un investigador que reúne pacientemente pruebas de sus hallazgos y las expone. Este es el caso de lo que hace en el libro  de la profecía. Se extiende para probar, por ejemplo, con muchos documentos históricos y gráficos, que la sílaba “per” que se encuentra en el lema posterior  al del papa actual “In psecutione” (sic pero con el palo vertical de la p atravesado por un trazo horizontal ) debe leerse “In persecutione” y no “In prosecutione” (esto último, como se verá, cambiaría por entero el sentido de la profecía). ¡La interpretación cambiaría por la abreviatura de la letra p ¡-atravesado el palo vertical  por un trazo.

Como cuarto prolegómeno, hay que referirse al benedictino Onofre Panvinio O.S.A. del siglo XVI y muerto tempranamente en 1568 (39 años) en el año del lema 69 de la profecía. Escribió una obra con un título algo largo “Epitome vitarun Romanorum Pontificum...” más conocida como “Epitome Romanorum Pontificum” de 1557. Panvinio es célebre en los anales de la Historia Eclesiástica y ha sido llamado “padre de la Historiografía moderna“. Publicó hasta 65 obras y sus libros  destacan por sus grabados  de medallas, escudos,inscripciones, etc…La obra que citamos ha sido muy citada para rebatir la autoría de la profecía por San Malaquías. No hay que poner en duda la buena fe de Wion o incluso del que compuso la profecía si es que también la tituló. Ha sido una práctica- que dio origen a lo que llamamos pseudoepigrafía, corriente en la antigüedad incluso en los libros bíblicos como un modo de autorizar el propio escrito y en este caso quizás usado para esconder la personalidad del autor de la profecía, que quizás vela modestamente los dones excepcionales proféticos con que fue investido.  El caso, sucintamente dicho, es que algunos de los lemas anteriores al 69, año quizás cercano a la composición de la profecía (sería entre 1568 y 1595), son una copia o una composición de los datos que aparecen en el “Epitome…” bien en el texto, bien en los grabados de los escudos papales. Me remito a la obra que comento para ampliar este punto.

En quinto lugar, y teniendo en cuenta el prolegómeno anterior hay que poner muy en duda la autoría de San Malaquías. El autor tiene otro libro en el que demuestra que el libro no pertenece a los escritos de San Malaquías e incluso da como probable, si bien en el libro actual lo descarta, la autoría del dominico español Alfonso Chacón O.P. bibliotecario y archivero y que se considera el mayor historiador eclesiástico del siglo XVI, al que se señala, en el escrito de Wion, como el que añade a los lemas anteriores a la publicación de la profecía, alguna línea aclaratoria. Pero hay que observar que esto es irrelevante. Pues no por ser de un santo la profecía gana credibilidad, como bien  atestigua Benedicto XIV en su obra “De beatificatione servorum Dei”, “las revelaciones de los santos no han de creerse con fe católica sino con fe humana conforme a las leyes de la prudencia”. Y lo contrario también es cierto respecto de muchas profecías” que no por venir de personas no canonizadas dejan de ser ciertas. El problema de la autoría bascula entre la del propio San Malaquías, la de Chacón o la de un contemporáneo de su entorno, conocedor de de la Tradición católica, sobretodo la “Ciudad de Dios” de San Agustín, la historia de la Iglesia a través de Pavinio o de Chacón, e imbuído de una concepción teológica medieval parecida a la que aparece en la célebre secuencia del “Dies irae“. Dicho sea todo esto sin descartar su condición de persona inspirada por el aliento profético. Aquí hay que tener en cuenta que Dios se vale a veces de personas que no han alcanzado la cima de la santidad para entregar  sus profecías, incluso de personas no católicas como el mismo San Agustín  piensa de las célebres Sibilas (me remito a un punto posterior donde ilustro esto).

Sexto prolegómeno: La crítica interna desde muchos puntos de vista- teológico, filosófico, literario, caligráfico, formal etc.. es la que nos puede dar certeza o al menos probabilidad de  la autenticidad, no sólo de las profecías, sino que también es imprescindible para examinar las apariciones marianas, los secretos que en ellas pueden haberse dado (como en La Salette y Fátima), los escritos de santos etc.. En este supuesto hay que señalar que es precisamente lo que hace el P. Igartua con la supuesta profecía de San Malaquías. El llega a considerarla como auténticamente sobrenatural, si no con certeza sí con probabilidad o mayor probabilidad. Si esto no fuera así, confiesa paladinamente,  constituiría un enigma por los aciertos innegables que presenta en sus lemas y por la intención apologética y sobrenatural que en ella se transparenta. Hay que observar algo importante y es que los aciertos, que son muchos, son aciertos en una serie que se corresponderían con los correspondientes papas como las púas de un rastrillo irregular en los correspondientes agujeros de un objeto de madera. Lo cual reduce a su mínima expresión las probabilidades de acierto.  Los lemas no son unos acertijos que han resultado acertados y que pueden servir de entretenimiento (lo que nunca sucede en las profecías católicas auténticas, ni tampoco en las bíblicas) sino que su esencia es la que propone uno de sus críticos más conspicuos, Maitre, con este tenor : La profecía de San Malaquías es la historia anticipada de las última edades del mundo por medio de la historia de los últimos papas. En mi opinión habría que hacer alguna aclaración respecto de los calificativos “última” y “últimos” que no han de tomarse en sentido absoluto sino en referencia a los “últimos tiempos” como los postreros tiempos de la dinastía papal romana y como aquellos últimos tiempos en los que se completa la entrada de la gentilidad en la Iglesia (esto será objeto de una más detallada exposición , más abajo en este mismo post.) y cuando aparece una nueva edad.

7º Prolegómeno.

Número áureo y la “divina proporción”.

Aquí expongo, resumidísimas, unas misteriosas claves numéricas ocultas en la profecía. Ellas son un signo evidente de la autenticidad de la profecía. Si se rechazaran como indicio profético no harían más que aumentar su carácter enigmático.

Me remito a cualquier enciclopedia para el conocimiento de lo que es el “númerus aureus” y la resultante “proportio divina“. Sigo al P. Igartua para hacer una somera descripción. Intentaré sintetizar lo más posible sin desmedro de la claridad.

El número áureo es conocido desde la antigüedad y ha sido utilizado en ella (por ejemplo en Virgilio y por otros artistas de todas las artes) y también en el Renacimiento que lo descubrió con la exaltación de la antigüedad y casi seguro también en los tiempos medievales tan propensos al simbolismo y a la cabalística (por ejemplo en los tiempos de San Malaquías, San Bernardo y Santa Hildegarda de Bingen).

Brevemente diré que es el resultado de la armónica división de un segmento en media y extrema razón. Si dividimos un segmento (al que damos el valor de la unidad) en dos partes de modo que la mayor parte, m, resulte media proporcional entre el segmento entero (la unidad) y la parte más pequeña, hallamos la “sección de oro“.. O sea si m es la parte mayor y  si damos al segmento, s, el valor  1, y a la parte menor  llamamos      s-m; entonces la sección áurea nos vendrá dada por la razón 1/m= m/1-m. Esto no da la ecuación de 2º grado siguiente: m(al cuadrado)+m- 1=0. Las resolución de esta ecuación con la consabida fórmula aritmética es m= 0,618. Este es el número áureo. Multiplicando este número con magnitudes halladas en diferentes objetos del arte-arquitectura, pintura jardinería, líneas de un poema etc.. nos da la “sección áurea” de esa magnitud.

Ahora vamos a hacer la aplicación a los 113 lemas de la profecía.

Multiplicando 113 por el número áureo obtenemos  69,834. Si consideramos que los lemas son 112 el resultado es 69,216. Y si consideramos que los lemas son 111 (lo cual me parece  lo más probable) el resultado sería 68,598. Los tres resultados están en el entorno del número 69. que aplicado a los lemas nos daría el lema 69,  “De fide Petri”. Que es el único lema (junto con el último, si es que fuese un lema personal aunque yo creo que no lo es, Petrus Romanus) en el que aparece la palabra Pedro.

Si seguimos aplicando el número áureo a las dos partes en que queda dividida la profecía por la sección áurea, obtendríamos los lemas 42 y 96 (69+27), que corresponden a los lemas “De cruce apostolica” y “Peregrinus apostolicus“, que son los únicos lemas en los que aparece la palabra “apostolicus” en clara referencia a “Apóstol“.  Si proseguimos hallando las secciones áureas de las partes que restan obtenemos sucesivamente en la parte superior de la profecía  el lema 26 , que corresponde al papa Juan XXI  con el lema “Piscator Thuscus” con referencia a  “Pescador” que además es el de un papa llamado Juan Pedro. Pero por la parte inferior obtendríamos el número 10,5, que si lo hacemos entero nos daría el número 10 o el 11. En el primer caso, sumado a 96 obtendríamos el lema 106  “Pastor angelicus” y en el segundo el lema 107 “Pastor et nauta” que nos remiten a las palabras Pastor, Angel y Timonel.

O sea. las secciones áureas sucesivas nos darían las palabras siguientes y en su orden:

Pedro Apóstol Pescador Pastor Angel y Timonel. Las cuales nos permiten confeccionar una bonita definición de los papas:

(lLos sucesores ) de  Pedro el Apóstol son Pescadores (de hombres) Pastores (de la grey católica) Angeles (que la guían) y timoneles (de la nave de la Iglesia)

Las palabras halladas, tan perfectamente adaptadas a la función papal, son, tomadas individualmente únicas en la profecía, y  tomadas en conjunto, forman un conjunto  también único en la profecía y aparecen en el orden de la definición que he dado, siguiendo las sucesivas aplicaciones de la función multiplicadora del número áureo. Quiero decir que no aparecen al azar, ni debido al capricho de una elección humana, ni se dejan palabras similares, tomadas individualmente o en conjunto, en la profecía. Esto constituye un enigma, imposible, en mi opinión, de explicar por el mero cálculo de probabilidades, a menos que esté detrás la inspiración divina o el genio de un autor humano excepcional, que haya puesto esos lemas, algunos de los cuales, los futuros, se corresponderían perfectamente a futuros contingentes como son  los papas que vendrían cientos de años después de la publicación de la profecía.

Pero aquí no acaban las sorpresas matemáticas de la profecía.

Expongo  aquí muy resumido el estudio que hace el autor en el capítulo VII de su libro dedicado a las claves matemáticas de la profecía, laexposición que hace del lema 73 que corresponde al papa Sixto V que reinó desde 1585 a 1590 (hallando que la mitad justa de su pontificado fue en la navidad de 1587). El lema de su pontificado es Acies in medietate signi, cuyo significado esEje en la mitad dl signo”. Es dudoso lo que signifique la palabra signi, genitivo de signum. Chacón el comentarista de los 69 primeros lemas lo ilustra  añadiendo: “lleva un  Eje en la mitad del león”. Viendo su escudo que es un león al que atraviesa una banda a modo de eje, se comprende el comentario de Chacón. Por lo menos se acepta visualmente. Lo discute el autor motejando al comentarista de poco acertado. Después de un minucioso estudio de la palabra signum concluye que en realidad signum no designa al escudo, que porta un león, sino que más bien quiere decir “lema”. El autor lo pluraliza en “lemas”. Así que traduce el lema como sigue: Eje en la mitad de los lemas. Esto me parece acertado sin desdeñar el comentario de Chacón que lo interpreta “Eje en la mitad del (escudo en que se ve un) león”.  Estariamos ante un caso de polisemia tan frecuente en la lista.

Lo interesante es las conclusiones que saca el autor y que yo creo sugerentes en orden a hallar claves matemáticas ocultas en la lista.

Brevemente: En la mitad cronológica del pontificado de Sixto V, que fue,como ya dije, en la navidad de 1587, han transcurrido justo 444 años desde el primer pontificado a que corresponde el primer lema de la profecía. Se trata del lema Ex castro Tiberis, del papa Celestino II. Por este lema axial se esperaría que al cabo de otros 444 años, la fecha tuviera un significado importante. Este trecho de tiempo nos lleva al año 2031. Este año es el primero después del bimilenario de la Redención. El autor dice muy acertadamente y citando una nota de la Biblia de Jerusalén, (a lo que yo podría añadir razones concretísimas evangélicas, históricas y astronómicas) que la muerte de Cristo tuvo lugar (frente al dato de la tradición católica que data de San Gregorio, y aun de Dionisio del Exiguo) el  primer viernes, 7 de Abril del año 30 de Nuestra Era. Es evidente que aquel día en que tuvo lugar el Sacrificio del Calvario y la Institución de la Eucaristía que fue la primera misa, separados ambos hechos por 18 horas en el 14 del mes judío de Nisán, dia verdadero de la Pascua instituída por Dios en el Exodo, pero víspera de la pascua oficial de los fariseos, jefes del Templo (véase el post de este mismo blog “La última Cena fue una comida pascual” ); fue el día más importante de la historia de la humanidad.

Apoyándose en el gran escriturista Cornelio A, Lapide, de importancia excepcional en la hermenéutica bíblica. el autor da por bueno los cálculos que hace este comentarista. El año 2030 a que nos remite la profecía, se cumplirían (simbólicamente) los 6000 años de la historia del mundo, y los dos mil años que debían cumplir, según él basándose en los padres de la Iglesia, los “tiempos de Cristo”.

Por otra parte la cifra 888 años que es la que ofrece el cálculo e interpretación del lema 73, Axies in medietate signi, tiene  su misterio.  Porque 888 es la cifra de Jesús, como 666 es la cifra del Anticristo. En efecto el nombre de Jesús, leído en griego Iesous, equivale a 888, sumando el valor numérico de sus guarismos. Como se sabe el 8 es el colmo de la perfección, pues sigue al 7 que representa la perfección. Así como el 6 representa la imperfección absoluta, de ahí que sea la cifra del Anticristo. Tres veces (plenitud) 8 nos lleva a 888, que son los años a que nos remite la profecía desde su primer lema. y que indican la duración  de 2000 años de la edad mesiánica  que desde Sixto V  serían 888 años, y acabarían en el año 2030.

Naturalmente la inducción suyacente, aunque no expresada por el autor, es la de que en ese año se acabará el mundo.  Lo cual sería consonante con la profecía, ya que se supone que esta profecía, como lo dijo Maitre y antes he citado, es una “profecía de las últimas  edades del mundo por medio de la exposición de la historia de los papas”.

Como se deduce de lo que he dicho antes en este mismo post, yo no estoy en absoluto de acuerdo con esa deducción. Con el respeto que me produce la gigantesca figura de Cornelio A.Lapide (que curiosamente en sus Comentarios al Apocalipsis donde expone su interpretación, cita la profecía de San Malaquías diciendo “Si haec prophetia vera est..”) y al mismo autor del libro que comento, yo pensaría que dicho año sería el fin de la etapa mesiánica sujeta a tribulaciones y persecuciones (In persecutione). Y sería el comienzo de una nueva edad, que podríamos describir la Era del Espíritu Santo, así  como el Antiguo Testamento lo fue del Padre y la era cristiana  fue la era del Hijo (despojando esta frase de su reminiscencia herética). La imaginación nos lleva a pensar en el Milenio tan creído y anhelado por los primeros cristianos y muchos padres de la Iglesia (descartando el milenio carnal de los de Cerinto). En nuestra teminología actual hablaríamos del  profetizado Reino de Cristo y de María, o  el Triunfo definitivo del Inmaculado Corazón de María. Comenzaría con el 7º (perfección) milenio de las edades del mundo. Curiosamente los profetas católicos son concordes en hablar de una época en que la Iglesia Católica será restaurada y brillará por sus santos, su doctrina  y la piedad del pueblo que supere la Gran Tribulación. En esta época seguirá habiendo papas, que serán santos y firmes en la doctrina, pero serán papas a  los que ya no alude la profecía, Estos papas ya no tendrían su Sede en Roma, que habría sido destruída, según la profecía. Pero serían papas “sentados” en la “Cátedra de Pedro” y residentes en el emplazamiento donde termine estando el Sepulcro de Pedro, cuya piedra será el símbolo de la piedra angular de la Iglesia Una Santa Católica y Apostólica. Y lo serán sin titubeos, ni reservas, ni desistencia de la autoridad petrina. Otra vez volvería a ser “el dogma de la Fe”, en frase feliz de Lucía de Fátima, la verdadera piedra angular de la Iglesia. Pero la Iglesia ya no será físicamente romana, como en el pasado  no lo fue durante largo tiempo en Avignon. La sede material habrá sido “transferida” como lo anuncian algunos profetas, en particular la Ven.Isabel Canori Mora al decir: La Sede de Pedro será transferida a otro lugar.

Estas son las claves matemáticas de la lista que señalarían un autor que asume  la importancia que da San Agustín a las claves que el mismo encuentra en el texto griego del poema que nos habla de los vaticinios de la Sibila Erythraea  que nos hablarían de Cristo como luego explicaré.

Los párrafos anteriores tómense como sugerencias, pero no por eso dejan de ser muy conformes con lo que claramente muchas profecías católicas e incluso como algunos  hacen derivar de las profecías bíblicas tanto del A.T. como del N.T.

Para terminar esta serie de prolegómenos , que es preciso tener en cuenta, en la lectura de lo que queda del post, enuncio los puntos que brevísimamente desarrollaré en lo que queda de post.

  1. Expongo una interpretación diferente a la que da el P. Igartua del lema correspondiente a Juan Pablo II, De labore solis. Aunque conservo algo de la interpretación que nos da nuestro autor. Veremos que el lema cumple perfectamente la profecía.
  2. Doy una interpretación más acorde con lo que vemos, de la proyección hecha por el autor, al lema correspondiente a Benedicto XVI, Gloria Olivae

  3. Refuto la idea de que en este lema se nos da la clave de la profecía atendiendo a unos hechos que el autor preconiza.

  4. Refuto la tesis del autor y principal novedad de su estudio frente a la tradicional interpretación, que considera los lemas 112 y 113 (numeración del autor) como unos lemas personales (aunque el 113 lo afirma con dudas) y que por lo tanto se refieran a papas futuros. Expongo mi tesis, que considero meramente probable, de que estos lemas no lo son en absoluto sino son dos notas aclaratorias y proféticas, que conservan la sangría de los lemas de la profecía, sobre los tiempos del reinado del último papa que es el actual.

  5. Transcribo interpretativamente el final de la profecía desde el lema 112, incluso desde el lema 109, de manera que se entienda su verdadero significado en la hipótesis que expongo. En ella analizo las palabras Petrus Romanus, que convienen a todos los papas, pero están referidas de manera particular al papa actual, como el residente romano en la cátedra de Pedro, sin prejuzgar para nada el valor de su pontificado, como  sujeto de la acción  enunciada en este lema meramente aclaratorio.

  6. Aclaro el significado de la última línea de la profecía: “ civitas septicollis diruetur et iudex tremendus iudicabit populum suum”. Pienso que esta frase es la verdadera clave profética de la profecía. Si se cumple lo enunciado en ella la profecía es verdadera, pero si no se cumple es falsa. Si se cumple en el pontificado actual, mi hipótesis pasaría a ser certísima, si no se cumple en este pontificado se evidenciaría como falsa. [Esto se ha escrito en 1911 en la idea de que Petrus Romanus no es un lema real. Actualmente sabemos que se corresponde con el pontificado de Francisco I y la destrucción de Roma pudiera tener lugar en 2016 o en algún año posterior ] Podría ser la profecía un enigma todo lo grande que se quiera, pero no sería una verdadera profecía. Claro está, que hay que entenderla en su justo significado que como demuestro, no se refiere al Juicio Final, ni al fin del mundo, ni entraña la Parusía del Señor. Se refiere simplemente a la destrucción de Roma (¿Vaticano con su Templo de San Pedro?) en medio de una última y extrema persecución durante el reinado del último papa, Benedicto XVI. Esta persecución no será la persecución del Anticristo, ni será terrible y extrema por los tormentos que infligiría a los “santos” a quienes vencería por el horror de los tormentos, sino será simplemente lo que indica: una persecución o gran tribulación respecto de la Fe católica o una acción bélica que causará lo más terrible- y extremo- que haya sucedido a la Iglesia Católica en su historia, cual sería la destrucción de  la sede de Pedro que causará dolor incomparable a los católicos y placer irreprimible a los herejes, a las sectas, a mahometanos y judíos. Muchos de ellos gritarán de consuno “¡Cayó Babilonia¡

Lo que sigue  del post vendrá delante de las tres fotografías que a continuación ofrezco. La primera es la última página de la profecía tal como aparece en el libro de Wion en su primera edición. En la segunda tal como aparece en las otras dos ediciones, la segunda y la tercera. La tercera es la transcripción de Igartua de la misma página.

LEMA 110De labore solis“. Juan Pablo II

Vengamos en primer lugar al análisis del lema correspondiente a Juan Pablo II. Como se sabe este lema es “De labore solis“. El autor escribe sobre este lema en 1981, cuando Juan Pablo II contaba con tres años de pontificado. A mí me parece que su análisis es sólo parcialmente justificado. Digamos que se extravía en un sentido triunfalista. En efecto, para él, el Papa que viene del frío (Polonia) investido de la “firmisíma tradición” polaca de fidelidad a la fe (frente a los devaneos modernistas de la Europa central pienso yo que quiso decir) conocerá el mayor auge católico en la historia. Interpretando el mensaje de Fátima que cita aportando textos del  indispensable libro  “Documentos de Fátima” del también jesuita español Antonio María Martins (véanse mis posts sobre la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón y el de su conversión en este mismo blog que no coinciden en absoluto con la interpretación del autor sobre de Fátima) dice textualmente que en ese mismo pontificado sucederá

“el formidable anuncio histórico hecho por la Virgen que cuando se realice ha de cambiar, evidentemente , todos los planteamientos políticos y religiosos del mundo. Si Rusia se convierte desaparecerían al punto toda la tensión mundial, y el cristianismo católico recibiría un enorme refuerzo para la evangelización del mundo. Vendría la paz, y una gran difusión de todo el cristianismo. Además como la conversión de Rusia, o sea claramente su incorporación desde la Ortodoxia a la Iglesia Católica,  desaparecido el comunismo ateo, no puede verificarse sin un grande milagro, y ella misma sería un inmenso milagro moral, se abrirían los ojos de muchos en el mundo, ayudando la gracia de Dios. Daríamos un paso de gigante hacia lo que hemos llamado en nuestro libro-tesis “La esperanza ecuménica de la Iglesia”, que se cerrará con la conversión de Israel, profetizada en la Sagrada Escritura. Y he aquí la importancia que puede tener el pontificado de Juan Pablo II…

Sin embargo , parece que debemos pensar que la conversión de Rusia se acerca, pues la promesa ocurrió en 1917, hace más de 70 años…pero podemos pensar que está cerca , y en el mensaje va seguida de un período de paz para el mundo ANTES DEL FIN (mayúsculas mías). Y he aquí el paralelo con la profecía de San Malaquías:

nº 110 “De labore solis”. Juan Pablo II = Conversión de Rusia.

nº 111 “Gloria Olivae”.  (Símbolo de la paz)= Período de paz para el mundo.

Más tarde dice que esto no excluiría una satisfatoria colaboración del hombre a tan magnos acontecimientos porque si no,  se pregunta” ¿Nos espera todavía la temible y horrible tercera  guerra mundial?… ¿Estamos tan próximos como la lista indica al FIN DEL MUNDO?

Con el respeto, admiración y cariño que siento por el P. Igartua tengo que decir que han sido proyecciones fallidas. Como también lo serían sus previsiones sobre el pontificado “Gloria Olivae” en el que coloca la conversión de Israel profetizada en la Biblia. En mi opinión también lo son sus previsiones sobre los lemas ( lemas personales en su opinión porque yo no la sigo) 112. In persecutione y 113. Petrus Romanus.

No solamente fueron previsiones equivocadas sino contrarias a la realidad histórica posterior a él.

Su interpretación del mensaje de Fátima, sus nociones sobre la consagración supuestamente inexistente  de Rusia al Inmaculado Corazón, su convicción desenfocada de la conversión de Rusia a la Iglesia Católica, su previsión de la paz universal que tendría lugar en el actual pontificado de “Gloria Olivae” junto con la conversión de los judíos a la fe católica, han resultado fallidas. Y yo creo que su insinuación del fin del mundo próximo sugerido por esta profecía de los papas, su creencia en un pontificado en el lema 112 que sufriría la guerra del Anticristo después de la paz universal (¡pero qué corta paz universal para constituir un triunfo de María Santísima¡) y su creencia (aunque dubitativa de que Petrus Romanus sería un papa que tendría que pasar el trago de la destrucción de Roma como castigo a la humanidad (¡populum suum¡) del Juez Tremendo en el día del JUICIO FINAL, resultan en mi opinión una sarta de dislates. Yo daré mi opinión sobre todo ello un poco más abajo. De momento quiero indicar algo más sobre el pontificado de Juan Pablo II. Aquí me remito a los  posts de este mismo blog sobre la beatificación de Juan Pablo II (clic en la estaña Juan Pablo II)

El autor hace un buen análisis del lema “De labore solis“. Incluso el análisis es bueno desde el punto de vista  filológico.  De labore solis significa para él, el desfallecimiento del sol, los trabajos enormes de este pontificado quizás sufridor de una conflagración bélica causada por Rusia. Pero debido a la consagración que por primera vez se realizaría, Dios bendiciría al mundo con la “Conversión de Rusia” a la Iglesia, y con la  añorada ¡PAZ¡que brillaría en el pontificado de su sucesor, junto con la conversión en bloque de Israel. No deja de citar el significado que muchos latinistas (que  sale en cualquier diccionario) dan al término “labore” como “eclipse“. Incluso él lo cita aludiendo a Virgilio en su Eneida  (I, 742)”solis labores“. y también cita “labores lunae”  todo con el significado de desfallecimientos, fatigas, eclipses.  Pero todo ello él no lo aplica al pontificado en sí de Juan Pablo II sino al origen polaco de dicho papa, de Polonia la tierra del frío (Polus, Polo en dudosa acepción) donde el sol desfallece y se esconde. Sin negar ello, yo lo extiendo usando la polisemia de los lemas para otros aspectos más importantes. Por ejemplo el eclipse, (en consonancia con el Secreto de La Salette) trabajos, desfallecimiento.. de la Fe , de la moral, de la disciplina eclesial, que se observó en el pontificado de Juan Pablo II. De él se dijo que “llenó los estadios y vació las Iglesias“. Las “estadísticas” que dejó a la Iglesia, a su muerte, en cuanto a práctica religiosa, moralidad, abortos entre católicos (a pesar de su lucha contra este crimen), matrimonios,  vocaciones, herejías rampantes, estallido de la pederastia en su pontificado con una discutida actuación por su parte etc… en comparación con la Iglesia que él encontró a su llegada, lo demuestran.

Cito como botón de muestra, un reportaje gráfico del blog Radio Cristiandad la herencia de Juan Pablo II.

De aquellos polvos han resultado estos lodos. 
Todo bastante distinto y aun contrario a lo que previó el P. Igartua, basándose en su análisis de la profecía.

Por otra parte, me permitirá el lector acudir a la latinidad eclesiástica, citando de San Agustín en su Ciudad de Dios (Libro XVIII, cap.23) lo que él pensaba, junto con toda la tradición,  acerca de los últimos tiempos. “Serían unos tiempos en que el sol dejaría de brillar, los astros danzarían cayendo y la luna abandonaría su resplandor“. Esta es una cita que hace el Santo de la profecía de la Sybila Erytrhea (o Cumaea como corrije el Santo)  (la del Dies Irae: “Teste David cum Sybila“) en la traducción latina del poema griego:

 Eripitur solis iubar et chorus interit astris.
 Volvetur caelum, lunaris splendor obibit.

Consúltese el Apéndice 2 sobre la cita de San Agustín donde puede verse cómo cita el poema de la sibila y dice cómo en el poema griego puede leerse  “cum de Christo colloqueremur, graecum nobis codicem protulit, carmina esse dicens Sibyllae Erythraeae, ubi ostendit quodam loco in capitibus versuum ordinem litterarum ita se habentem, ut haec in eo verba legerentur: , quod est latine: Iesus Christus Dei Filius Salvator. Hi autem versus, quorum primae litterae istum sensum, quem diximus, reddunt, sicut eos quidam latinis et stantibus versibus est interpretatus, hoc continent:

O sea, que afirma que en  el poema de la Sibila hay un acróstico en el que se lee: Jesús Cristo Hijo de Dios Salvador.

El Santo no hace más que hacerse eco de la Tradición católica, pero en este caso citando un poema pagano, sobre el eclipse del sol  y  caída de las estrellas (como se dice en el Evangelio en Mr 13:25), las estrellas caerán del cielo) en los últimos días. El P. Igartua podría haber hecho un poco más de caso a la tradición que no presagiaba milagros ruidosos y conversiones de pueblos e imperios a la Fe. Todo lo contrario. También la Biblia, en San pablo anuncia  en las citas conocidas,  la apostasía  y hombres inicuos, que llenarían el mundo en aquellos desgraciados años precisamente por su falta de AMOR DE LA VERDAD que los salvaría (2 Tes.2,10). Y  todo esto es lo que recoge la profecía de los papas.

No quiero terminar este punto sobre Igartua sobre “De labore Solis” corrigiendo su errónea, comprensión de la Revelación de Fátima, y que yo expongo en algunos posts de este blog (clic en la pestaña de la página correspondiente a Fátima) .

Resumiendo casi telegráficamente: la consagración fue hecha por Pío XII en 1952, en Carta Apostólica a todos los pueblos de Rusia “Sacro Vergente Amno” (véase en el Apéndice III de este post y  en los “Textos digitales” de este mismo blog). Sin duda fue una consagración que no se acoplaba perfectamente a los demandas de la Virgen. El padre Antonio María Martins a quien Igartua cita, la saludó y celebró como la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María, aunque Igartua la cita de pasada y en un tono de  decepción. Pero consiguió su fruto. Rusia pronto fue abandonando el expansionismo bélico de su imperio, y dejando de hacer millones de mártires. El comunismo ateo de la URSS fue finalmente vencido y desarticulado en 1991. La importancia de este hecho yo creo que no se valora por muchos comentaristas. Por fin Dios CONCEDIÓ al mundo “Algum tempo de paz” gracias a  María que triunfó así del Dragón Rojo del Comunismo ateo (Apoc.cap 12). Sin ese triunfo muchos de los que no lo reconocen estarían quizás ahora en un gulag.

Yo creo que la Revelación de Fátima en cuanto al Secreto, se resume en tres palabras. La primera sería Infierno (1ª parte),  guerra y Rusia  con su comunismo ateo (2ªparte) y Apostasía (3ª parte del Secreto, aún no revelada).

Con este esquema se comprende perfectamente el alcance de la Consagración pedida de Rusia, su conversión, triunfo del Corazón Inmaculado,  y paz breve concedida por Dios, que nos anunció la Virgen en la segunda parte del Secreto de Fátima. El no comprender esto ha llevado al P. Igartua a cometer los extravíos intelectuales ahora ya patentes, haciendo una proyección disparatada de la profecía de los papas en nuestros tiempos por mor del mensaje de Fátima incorrectamente comprendido.

HAY UNA OBJECIÓN IMPORTANTE QUE SE ME HA HECHO MUCHAS VECES.

Es la que expone un comentarista:

“He de discrepar en un punto: lo de “un tiempo de paz”… Esto implicaria que la “Rusia roja” ha dejado de esparcir sus errores por el mundo… y no es asi. El que haya “caido el muro”, de ningun modo es señal o implica que se hayan vuelto al buen camino… Recordemos que la “revolucion” NO ES EL MARXISMO-LENINISMO, ni la doctrina sovietica: Igual que Francia no ha dejado de esparcir sus errores por el mundo, asi Rusia no ha dejado de hacerlo.”

Respuesta:
Me gustaría que consultes el “Texto básico de Fátima” que está en la barra lateral de este blog.
En él leemos:
“Si atendieren Mis pedidos Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas. Por fin Mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia que se convertirá y será concedido al mundo un tiempo de paz.”
Y la comunicación íntima que Lucía tuvo en Tuy (también en Texto básico de Fátima”) es ésta:
“No quisieron atender a mi demanda. Como el Rey de Francia se arrepentirán y la harán. Pero Rusia ya habrá esparcido sus errores por el mundo provocando guerras y persecuciones a la Iglesia. El santo Padre tendrá que sufrir mucho”
La conclusión es que al final..
“Por fin Mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia que se convertirá y será concedido al mundo un tiempo de paz.”

La interpretación obvia es que “cesará la horrenda persecución, las guerras, el martirio de los buenos, y el sufrimiento del Santo Padre” si éste le consagra Rusia a su Inmaculada Corazón, cosa que hizo Pío XII en “Sacro Vergente Amno” y la misma Virgen lo profetiza cuando lo dice sin alusión a los obispos: El Santo padre me consagrará me consagrará Rusia que se convertirá y será concedido al mundo un tiempo de paz. En esta frase vemos la ecuación Consagración= Conversión de Rusia= Paz.

El que haya en el mundo errores de Rusia y también de otros sistemas ateos y materialistas no es óbice para que se haya realizado lo prometido que es el cese de las guerras etc. a lo que la Virgen llama la “conversión de Rusia”. Fíjate que además de errores la Virgen habla de guerras y persecuciones a la Iglesia. Y en la 2ª parte del Secreto habla de guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir…

Por efecto de la consagración y conversión de Rusia de sus crímenes, la Virgen dice: “Será concedido al mundo ‘algum tempo de paz’ “.
En esa paz estamos ahora plenamente desde 1991 en que tuvo lugar la caída del Imperio soviético, pero imperfectamente desde mucho antes.
Esta paz será breve (algum tempo) y será seguida por lo que quizás se narre en el final de la profecía de San Malaquías . También Lucía había anunciado nuevas guerras en su entrevista al P.Fuentes.
Si el tercer Secreto que estudiamos fuese auténtico también hay una impresionante coincidencia con todo esto, ya que en él se narra la “destrucción de Roma”.
Te ruego que leas la consideración adicional al post, que estoy escribiendo y que pretende adentrarse en el “Por qué” sucederá todo esto, el “Cuando” sucederá y el “Dónde” se establecerá la Sede de Roma una vez destruída la ciudad (Civitas septicollis diruetur)

Aquí me remito a una explicación más amplia en los posts de este mismo blog sobre la conversión de Rusia y sobre la consagración de Rusia.

Lema 111Gloria Olivae“.

De este lema apenas voy a hablar. Con lo dicho antes aparece patente que  la previsión de Igartua ha sido fallida. Ni es el período de Paz universal (simbolizada en la oliva) que él creía, ni ha tenido lugar la conversión de los judíos que el llega a celebrar con alguna anticipación. De haber alguna conversión es la de la Iglesia oficial al judaismo. Es innegable la judaización de la Iglesia a la que asistimos en el terreno dogmático, litúrgico, y moral. Una interesante aclaración sobre esto puede verse al final de un post de este mismo blog  y que no me resisto a citar, traducido del blog La Question :

“Así, a diferencia de las aspiraciones puramente carnales judías, las “Bienaventuranzas” de la Nueva Alianza son enteramente del cielo. De hecho, las bendiciones prometidas a Israel fueron esencialmente terrestres.

Pero nosotros aunque estamos en esta tierra, como cristianos, estamos a la espera del Reino, no buscando reproducir nuestras actividades de aquí abajo en el cielo por una suerte de distorsión antropomórfica de lo divino, o tratando en vano de imaginar lo que nuestras vidas serán “post mortem” con una especulación llena de ensoñaciones de este mundo, sino que, dejando la mente en reposo sobre este tema , debemos adoptar las medidas necesarias para unirnos, en espera de que llegue el día, a nuestra verdadera patria celestial.

Jesús dijo a sus discípulos: “Voy a prepararos un lugar. Y si me voy … volveré y os tomaré conmigo para que donde yo estoy, vosotros también estéis “(Juan 14, 3).

El futuro de los creyentes está en el cielo y ellos deben prepararse aquí en la tierra para ese destino. Pretender que resucitarán en la tierra o vivirán en ella eternamente o en el cielo, en un ” cuerpo de carne y sangre “está en directa contradicción con la Escritura, y es una mentira .

El pueblo de Israel sólo ha recibido promesas de bendiciones en un reino de la tierra, y nunca hay que confundir Israel e Iglesia, no son intercambiables. Dios cumplirá sus planes con respecto a uno y a otra, a la hora que lo decida. Con ello se puede decir con seguridad que la judaización de la Iglesia moderna, es decir, la adaptación de la iglesia a las promesas de la Escritura reservadas a Israel, ha hecho más mal que todas las otras causas combinadas, en orden a pervertir su misión y destruirla espiritualmente.

Lea: Las “escandalosas bienaventuranzas” de la iglesia moderna.

. Me remito para mayor información  al artículo citado anteriormente del P.Méramo.

El lema se cumple perfectamente en este pontificado. Él supone la EXALTACIÓN DE LA SINAGOGA”. = GLORIA OLIVAE. Se trata de la oliva judaica en símil del mismo San Pablo.  A los judíos se les ha declarado en sus mismas sinagogas que tienen su propia Alianza que no ha periclitado, con desprecio de la NUEVA  Y ETERNA ALIANZA que instituyó Cristo en la Última Cena. Ellos podrían  salvarse sin Cristo (contra el dogma fundamental de la Fe que proclamó el primer papa ante el Sanedrín (Act. 4,10-12). Y hasta se manda que no se les diga que tienen que convertirse ni se intente hacerlo. Y dentro de la Iglesia se celebran misas por los Neocatecumenales al modo de la celebración pascual judía. Esta judaización se expone los post de la pestaña  “judíos” particularmente en esta entrada y en ésta y en ésta.

EXPOSICIÓN DE LA HIPÓTESIS RESULTADO DE TODO LO ANTERIOR

Con todo lo dicho anteriormente es fácil deducir que los lemas desde el 110 “De labore solis” (incluso desde el anterior 109 ” De medietate lunae”) hasta el actual Gloria Olivae tienen un sentido que casa muy bien con la decadencia de la iglesia y la crisis que sufre en los últimos años.

Viniendo al lema que Igartua numera como 112 “In persecutione”  creo que la inerpretación tradicional a la que se suman todos los comentaristas es más probable que la que nos da el P.Igartua. Yo diría que este supuesto lema guarda el margen de la sangría de los lemas, porque también es un lema aclaratorio y profético sobre los últimos tiempos (que no hay que confundir con los tiempos del fin del mundo). El punto puesto al final de la última palabra sedebit es un punto que no indica la terminación de un lema sino un punto y aparte porque viene  otro lema también aclaratorio y profético.

El lema  “Petrus Romanus” es una clave -resumen  (como reconoce Igartua)de todos los papas de la profecía que son los sucesores de Pedro y residentes en Roma, donde está la Cátedra de Pedro y su Sepulcro. Esto ha proporcionado el carisma petrino de la verdad que acompaña a los papas como  piedra angular vicaria del edificio de la Iglesia.

Sigo la exposición:

qui Pascet oves in multis tribulationibus” (que apacienta a las ovejas en muchas tribulaciones) es una descripción que apunta a las tribulaciones que ha sufrido la Iglesia desde su comienzo (como dijo su divino Fundador : Jn 15:20 “Si a mí me han perseguido también a vosotros os perseguirán“). Pero más en particular alude a las persecuciones del último papa de la profecía que es Gloria Olivae. Y la llama “tribulación” porque  como dijo Jesús “habrá una gran tribulación.. y si no se acortase nadie se salvaría mas por amor a los elegidos se acortará” (Mt. 24:21). Esta tribulación es la Apostasía seductora que gana a los que se pierden,  que esperamos la acorte el Señor Jesús. Porque de otro modo todos pereceríamos.

quibus transactis civitas septicollis diruetur“. Frase de enorme sabor medieval. en medio de esta tribulación cuando la Iglesia parecerá que ha sido vencida adulterando su sustancia, su doctrina, su misa sus sacramentos  etc… vendría ni más ni menos que la “destrucción de Roma“, que posiblemente deba entenderse referido a la Sede de los papas y aledaños.

et Iudex tremendus,  palabras con reminiscencias del “dies Irae” donde varias veces aparece la palabra iudex y tremendus. (Véase el Apéndice IV, donde se reproduce la secuencia con su traducción). Que el profeta se inspira en esta secuencia no creo que quepa alguna duda. Por lo menos es cierto que la conocería e incluso la recitaría con frecuencia, como hicieron los católicos hasta muy recientemente.

iudicabit. El justus iudex ultionis será el Rex tremendus  que juzgará a la “creatura iudicanti responsura.”  Ahora bien yo creo que al revés de la secuencia no se trata aquí del día del juicio final.  En efecto  aquí se habla de un juicio a Roma y al  pueblo de Cristo que es la Iglesia Católica (populum suum). Es inconcebible que esto sea el juicio final que afectará a toda la humanidad como dice la secuencia de este juicio “turba mirum sparget sonum per sepulchra regionum coget omnes ante thronum“. Por todas las regiones del mundo sonará la trompeta. No sólo en Roma ni para su pueblo que es la Iglesia Católica.

Es importante notar que la palabra juicio de  “iudicabit”  son incontables las veces que sólo en los evangelios y el N.T aparece  como referida a una condena o un castigo. Aquí me remito a cualquier vocabulario bíblico para consultar la voz juzgar v.gr. en krino y krima.  Est palabra por sus adjuntos no hay que referirla al juicio final  ni a un juicio estrictamente dicho sino a un castigo, una condena.

El término Finis,  designa el fin, por todo lo dicho, tanto referido al escrito de la profecía en su sentido directo como también al fin de la dinastía papal de papas romanos o al fin de la ciudad de Roma.

TRANSCRIPCIÓN INTERPRETATIVA DEL FINAL DE LA PROFECÍA

Espero que con esta transcripción aparezca claro el alcance de mi hipótesis que como se ve dista muucho de la de Igartua y de casi todos los comentaristas. Expongo el texto en latín seguido de mi traducción interpretativa

nº 109  De medietate lunae...  De la luna decreciente  Pontificado de Juan Pablo I      (La luna es simbolo de la imperfección, de la movilidad, del cambio)

nº 110 De labore solis.     El eclipse del sol   Pontificado de Juan Pablo II ( no añado nada a lo ya dicho)

nº 11  Gloria Olivae.         Exaltación de la oliva judaica    Benedicto XVI. A su pontificado llega la paz corta anunciada en Fátima “Algúm tempo de paz”  en la que ahora nos encontramos, después de haber vencido el Inmaculado Corazón de María al Dragón Rojo del comunismo (Me remito al Apocalipsis en el capítulo XII)

En medio de la guerra, en una acometida  (In persecutione)  grande y última (extrema) la cual sucedió en este pontificado (sedebit))  de la Santa Romana Iglesia (S.R.E.) el último papa sucesor de Pedro (Petrus) residente en  Roma (Romanus) en el ejercicio de su cargo (qui pascet oves) en la tribulación de aquellos días (multis tribulationibus) hacia el  final  de ella (quibus transactis) el Juez Omnipotente encolerizado (Iudex tremendus) ejercitando su justicia castigará (iudicabit) a la Iglesia Católica (populum suum) destruyendo Roma (civis septicollis diruetur)

Esta transcripción intrerpretativa es la que creo se desprende de todo lo dicho anteriormente. Yo creo que es una hipótesis tan válida como otras que ya se han demostrado equivocadas. Tendremos que esperar poco para falsearla. Incluso podría sorprendernos la cercanía de los tiempos de su validación o definitiva falseación.

Por consiguiente habría que descartar en el caso de que fuera verdadera lo siguiente:

  1. El que haya más papas en Roma después del actual. Pero sí habrá más papas en otro lugar..
  • El que aparezca Cristo  en su Parusía en un tiempo cercano. Esto será al final del mundo

  • El que la profecía trate del Juicio Final. Será sólo un juicio de condena o castigo ordenado por Cristo.

  • El que la profecía aluda al fin del mundo. Se trata del fin de la dinastía papal de Roma. Pero no de la Iglesia. Con seguridad seguirá habiendo papas en otra parte del mundo. Pero ya no serán romanos. Aunque sí sucesores de Pedro, sentados en su cátedra, cuyo oficio cumplirán supuestamente mejor que ahora. El papado y la Iglesia seguirán hasta el fin del mundo. Posiblemente en el tercer milenario de la Redención que como hemos visto empieza en el año 2031 se inicio una edad, en todo semejante a la nuestra, sólo que la Iglesia conocerá, después de la gran tribulación con que terminarán estos años turbulentos, un período de esplendor, digamos un Milenio de gloria espiritual en la que resplandezca el Reinado de Cristo. Antes de ello desaparecerá una gran parte de la humanidad, como dicen muchas profecías católicas y bíblicas, pero la Iglesia conocerá la conversión de los que queden, en particular de los judíos sinceros y algunos paganos y miembros de sectas.

  • Este es el fin del post.

    CONSIDERACIÓN ADICIONAL

    Ajeno al asunto tratado en este post que se limita a la profecía de San Malaquías, están las siguientes preguntas que se le ocurrirán al lector:

    1.¿Por qué se realizará tan triste augurio?

    2. ¿Cuándo se realizarán?

    3 ¿Dónde se asentará la Sede de Pedro y de los papas en el futuro?  

    A lo primero es obvio que la persecución con la destrucción de Roma no será fruto de un azar histórico sino será el intento premeditado de Dios (iudex tremedus iudicabit). O sea el Juez Eterno decidirá en justicia. Lo que nos remite a los pecados de la Sede, quizás a la abominación de la desolación en el lugar Santo.

    1. A lo segundo es obvio que si la hipótesis de este post es acertada  sucederá,como he dicho, en el pontificado del papa actual Benedicto XVI. Quizás el cumplimiento de la profecía sea más cercano de lo que podemos imaginar.

    ¿Podría la Sede sería trasladada a Fátima. Es un lugar que reúne como ningún otro la condiciones (Edificios, explanada, Templo de la Sma Trinidad, el mayor del mundo después de San Pedro)  para Sede de la Cátedra de Pedro. Además  está en el occidente de Europa alejada de las turbulencias que probablemente vendrían de Oriente. ¿Tendría algo que ver con la elección de Fátima la frase de Lucía “En Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe?. A mí me parece evidente. Porque sería el lugar donde se asentaría el  ”Santo Padre verdadeiro”y adonde mirarán el resto de católicos no contaminados por la herejía modernista de los últimos papas “que no han guardado el dogma de la Fe“.

    Como curiosidad cito la profecía de la Ven, Isabel Canori Mora que dijo :

    orden dada a los santos apóstoles Pedro y Pablo de transferir la cátedra apostólica”

    Y otras profecías:

    San Pedro Celestino (1251-1296)
    Antes que la Iglesia sea renovada, permitirá que el trono de San Pedro SEA VACANTE

    Lo cual vendría sin duda después de la destrucción de Roma.

    Fray Juan de Vatiguerro (Siglo XIII).

    El Jefe Supremo de la Iglesia mudará de re
    sidencia

    El Jefe Supremo de la Iglesia mudará de residencia y será una felicidad para él y para sus hermanos que estarán con él, el poder encontrar un lugar de refugio, en donde cada cual pueda comer con los suyos el pan del dolor en este valle de lágrimas.

    Octavo Idus Augusti Luna septima amno 2011 Domini,  die Transfigurationis Domini nostri et natalis Sancti Dominici confessoris.

    
    

    APENDICE I A continuación reproduzco la transcripcion de J.M. Igartua de toda la profecía de San Malaquías. En las siguientes fotografías está más clara la fotografía que aparece en el texto del  post en primer lugar y que del libro de Wion (1ª ed. de 1595). Son interesantes la primera y la cuarta porque en ellas aparece  el comienzo con el título y observaciones de Wion y el final con los lemas del final de la profecía, seguidas de la observación que atribuye a Chacón los comentarios de la primera parte de la profecía hasta el lema 74. Los lemas comprendidos entre el 69 y el 74 (ambos inclusive) se descartan en el estudio por no saber en cual de ellos fue escrito el manuscrito que reproduce Wion. APENDICE 2 SANCTUS AUGUSTINUS.  De Civitate Dei. Liber XVIII. CAP.23 23. 1. Eodem tempore nonnulli Sibyllam Erythraeam vaticinatam ferunt. Sibyllas autem Varro prodit plures fuisse, non unam 55. Haec sane Erythraea Sibylla quaedam de Christo manifesta conscripsit; quod etiam nos prius in latina lingua versibus male latinis et non stantibus legimus per nescio cuius interpretis imperitiam, sicut post cognovimus. Nam vir clarissimus Flaccianus, qui etiam proconsul fuit, homo facillimae facundiae multaeque doctrinae, cum de Christo colloqueremur, graecum nobis codicem protulit, carmina esse dicens Sibyllae Erythraeae, ubi ostendit quodam loco in capitibus versuum ordinem litterarum ita se habentem, ut haec in eo verba legerentur: , quod est latine: Iesus Christus Dei Filius Salvator. Hi autem versus, quorum primae litterae istum sensum, quem diximus, reddunt, sicut eos quidam latinis et stantibus versibus est interpretatus, hoc continent: Iudicii signum tellus sudore madescet. E caelo rex adveniet per saecla futurus, Scilicet ut carnem praesens, ut iudicet orbem. Unde Deum cernent incredulus atque fidelis Celsum cum sanctis aevi iam termino in ipso. Sic animae cum carne aderunt, quas iudicat ipse, Cum iacet incultus densis in vepribus orbis. Reicient simulacra viri, cunctam quoque gazam, Exuret terras ignis pontumque polumque Inquirens, taetri portas effringet Averni. Sanctorum sed enim cunctae lux libera carni Tradetur, sontes aeterna flamma cremabit. Occultos actus retegens tunc quisque loquetur Secreta, atque Deus reserabit pectora luci. Tunc erit et luctus, stridebunt dentibus omnes. Eripitur solis iubar et chorus interit astris. Volvetur caelum, lunaris splendor obibit; Deiciet colles, valles extollet ab imo. Non erit in rebus hominum sublime vel altum. Iam aequantur campis montes et caerula ponti Omnia cessabunt, tellus confracta peribit: Sic pariter fontes torrentur fluminaque igni. Sed tuba tum sonitum tristem demittet ab alto Orbe, gemens facinus miserum variosque labores, Tartareumque chaos monstrabit terra dehiscens. Et coram hic Domino reges sistentur ad unum. Reccidet e caelo ignisque et sulphuris amnis 56. In his latinis versibus de graeco utcumque translatis ibi non potuit ille sensus occurrere, qui fit, cum litterae, quae sunt in eorum capitibus, connectuntur, ubi T littera in graeco posita est, quia non potuerunt latina verba inveniri, quae ab eadem littera inciperent et sententiae convenirent. Hi autem sunt versus tres, quintus et octavus decimus et nonus decimus. Denique si litteras quae sunt in capitibus omnium versuum connectentes horum trium quae scriptae sunt non legamus, sed pro eis T litteram, tamquam in eisdem locis ipsa sit posita, recordemur, exprimitur in quinque verbis: Iesus Christus Dei Filius Salvator; sed cum graece hoc dicitur, non latine. Et sunt versus viginti et septem, qui numerus quadratum ternarium solidum reddit. Tria enim ter ducta fiunt novem; et ipsa novem si ter ducantur, ut ex lato in altum figura consurgat, ad viginti septem perveniunt. Horum autem graecorum quinque verborum, quae sunt , quod est latine: Iesus Christus Dei Filius Salvator, si primas litteras iungas, erit , id est piscis, in quo nomine mystice intellegitur Christus, eo quod in huius mortalitatis abysso velut in aquarum profunditate vivus, hoc est sine peccato, esse potuerit. Veritas quae sit in carminibus Sibyllae. 23. 2. Haec autem Sibylla sive Erythraea sive, ut quidam magis credunt, Cumaea ita nihil habet in toto carmine suo, cuius exigua ista particula est, quod ad deorum falsorum sive factorum cultum pertineat, quin immo ita etiam contra eos et contra cultores eorum loquitur, ut in eorum numero deputanda videatur, qui pertinent ad civitatem Dei. Inserit etiam Lactantius operi suo quaedam de Christo vaticinia Sibyllae, quamvis non exprimat cuius. Sed quae ipse singillatim posuit, ego arbitratus sum coniuncta esse ponenda, tamquam unum sit prolixum, quae ille plura commemoravit et brevia. In manus iniquas, inquit, infidelium postea veniet; dabunt autem Deo alapas manibus incestis et impurato ore exspuent venenatos sputus; dabit vero ad verbera simpliciter sanctum dorsum. Et colaphos accipiens tacebit, ne quis agnoscat, quod verbum vel unde venit, ut inferis loquatur et corona spinea coronetur. Ad cibum autem fel et ad sitim acetum dederunt; inhospitalitatis hanc monstrabunt mensam. Ipsa enim insipiens tuum Deum non intellexisti, ludentem mortalium mentibus, sed et spinis coronasti et horridum fel miscuisti. Templi vero velum scindetur; et medio die nox erit tenebrosa nimis in tribus horis. Et morte morietur tribus diebus somno suscepto; et tunc ab inferis regressus ad lucem veniet primus resurrectionis principio revocatis ostenso 57. Ista Lactantius carptim per intervalla disputationis suae, sicut ea poscere videbantur, quae probare intenderat, adhibuit testimonia Sibyllina, quae nos nihil interponentes, sed in unam seriem connexa ponentes solis capitibus, si tamen scriptores deinceps ea servare non neglegant, distinguenda curavimus. Nonnulli sane Erythraeam Sibyllam non Romuli, sed belli Troiani tempore fuisse scripserunt. APÉNDICE III SACRO VERGENTE ANNOCarta Apostólica de PÍO XII

    PIUS EPISCOPUS 
    
    EPISTULA APOSTOLICA
    
    CARISSIMIS RUSSIAE POPULIS*
    
    AD UNIVERSOS RUSSIAE POPULOS

    Del 7 de julio de 1952

    Venerables Hermanos: Salud y bendición apostólica

    1. Súplicas de realizar la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María.

    Cuando el Año Santo iba felizmente a terminar, después que por designios divinos, Nos fue dado el definir solemnemente el dogma de la Asunción en alma y cuerpo al Cielo de la gran Madre de Dios la Virgen María, fueron muchísimos los que, desde todas las partes del mundo Nos manifestaron su vivísima alegría; entre éstos no faltaron quienes al dirigirnos cartas de agradecimiento, suplicaran insistentemente que, en las tribulaciones del momento presente, consagráramos todo el pueblo de Rusia al Corazón Inmaculado de la misma Virgen María.

    2. Agrado del Papa por ello y su benevolencia al pueblo ruso.

    Tal súplica Nos fue sumamente grata, ya que si bien Nuestro afecto paternal abraza a todos los pueblos, se dirige en modo particular a los que, no obstante estar separados de esta Sede Apostólica en gran parte por vicisitudes históricas, conservan todavía el nombre cristiano, y se encuentran en condiciones tales que no sólo es dificilísimo el escuchar Nuestra voz y conocer las enseñanzas de la doctrina católica, sino que son inducidos con engañosas y perniciosas artes a rechazar hasta la fe y el nombre mismo de Dios.

    Apenas fuimos elevados al Pontificado Supremo, Nuestro pensamiento voló hacia vosotros, que formáis un inmenso pueblo, insigne en la historia por sus gloriosas empresas, su amor patrio, su laboriosidad y sobriedad, su piedad, para con Dios y con la Virgen María.

    1. Plegarías del Papa por Rusia.

    No hemos cesado jamás de elevar Nuestras súplicas a Dios para que os asista siempre con su luz y con su ayuda divina y os conceda a todos poder alcanzar, junto con una justa prosperidad material, aquella libertad mediante la cual cada uno de vosotros pueda defender la propia dignidad humana, conocer las enseñanzas de la verdadera religión y dar a Dios el debido culto, no sólo en lo íntimo de la propia conciencia, sino incluso abiertamente, en las actividades de la vida pública y privada.

    1. Benevolencia de los Predecesores.

    Por lo demás, bien sabéis que Nuestros Predecesores, cada vez que les fue posible, no tuvieron más empeño que manifestaros su benevolencia y daros su ayuda. Sabéis que los Apóstoles de los eslavos occidentales, los santos Cirilo y Metodio, que junto con la religión cristiana llevaron a los antepasados de aquellos incluso la civilización, se dirigieron a esta ciudad para que la obra de su apostolado fuese avalada por la autoridad de los Romanos Pontífices. Y mientras ellos entran en Roma, Nuestro Predecesor Adriano II, de feliz memoria, sale a su encuentro tributándoles grandes honores, acompañado del clero y del pueblo[1]; y después de aprobada y alabada su labor, no sólo los eleva al Episcopado, sino que él mismo quiere consagrarlos Obispos con la solemne majestad de los ritos sagrados.

    1. En el siglo 10º.

    Por lo que toca a vuestros antepasados, los Romanos Pontífices buscaron, cada vez que las circunstancias lo permitieron, el modo de trabar y consolidar con ellos lazos de amistad. Así en el año 977 Nuestro Predecesor Benedicto VII, de feliz memoria, mandó sus legados al príncipe Jarpolk, hermano del célebre Wladimiro y Nuestros Predecesores Juan XV en el año 991 y Silvestre II en el 999 enviaron legaciones al mismo gran príncipe Wladimiro, bajo cuyos auspicios resplandecieron por vez primera entre vuestra gente el nombre y civilización cristiana; a lo que el mismo Wladimiro correspondió cortésmente mandando a su vez legados a dichos Romanos Pontífices. Es digno de notar que en el tiempo en que este príncipe llevó sus pueblos a la Religión de Jesucristo, la cristiandad oriental y occidental estaban unidas bajo la autoridad del Romano Pontífice, como Jefe supremo de toda la Iglesia.

    1. En el siglo 11º

    Más aún, no muchos años después, es decir en 1075, vuestro príncipe Isjaslav mandó al Sumo Pontífice Gregorio VII su propio hijo Jaropolk; y éste Predecesor Nuestro de inmortal memoria, escribió así a dicho príncipe y a su augusta consorte: Mientras, vuestro hijo visitaba los sagrados sepulcros de los Apóstoles, vino a vernos, y dado que quería obtener aquel reino de Nuestra mano como un don de San Pedro, habiendo hecho profesión de fidelidad a San Pedro, príncipe de los Apóstoles, lo pidió con devotas súplicas asegurando sin duda alguna que su petición sería ratificada y confirmada por vos en el caso que hubiera obtenido el favor y la protección de la autoridad apostólica. Como estos deseos y estas peticiones parecían legítimas, tanto por vuestro consentimiento como por la devoción del solicitante, Nos las hemos acogido finalmente, y le hemos entregado de parte de San Pedro el gobierno de vuestro reino, con esta intención y este vehemente deseo, que el bienaventurado Pedro, con su intercesión ante Dios guarde a vos, a vuestro reino y a todas vuestras cosas, y haga que poseáis dicho reino con toda paz e incluso con honor y gloria hasta el fin de vuestra vida[2].

    1. En los siglos posteriores.

    Del mismo modo se ha de notar y tener muy en cuenta que Isidoro, Metropolita de Kiev, en el Concilio Ecuménico de Florencia, firmó el decreto que sancionaba solemnemente la unión de la Iglesia Oriental y Occidental bajo la autoridad del Romano Pontífice; y esto valió para toda su Provincia Eclesiástica, es decir para el entero reino de Rusia; sanción de unidad a la que él, por su parte permaneció fiel hasta el fin de sus días.

    Pero si entretanto y en lo sucesivo, por motivo de un conjunto de circunstancias adversas, se hicieron más difíciles las comunicaciones de una y otra parte, y por consiguiente más dificultosa también la unión de los espíritus —aunque hasta el 1448 no haya ningún documento público que declare a vuestra Iglesia como separada de la Sede Apostólica— ; sin embargo en líneas generales esto no se ha de atribuir al pueblo eslavo, ni ciertamente a Nuestros Predecesores, los cuales siempre trataron con paternal afecto a esos pueblos y, cuando les fue posible, se preocuparon de protegerlos y ayudarlos a toda costa.

    1. La ayuda material en nuestros tiempos.

    Dejando a un lado no pocos otros documentos históricos en los que aparece la benevolencia de Nuestros Predecesores hacia vuestra nación, no podemos menos de aludir brevemente a lo que hicieron los Sumos Pontífices Benedicto XV y Pío XI, cuando, después del conflicto europeo, ingentes multitudes de hombres, mujeres, inocentes niños y niñas, especialmente en las regiones meridionales de vuestra patria, se vieron azotados por una terrible carestía y sumidos en tremenda miseria. Ellos en efecto, movidos por afecto paterno hacia vuestros compatriotas, enviaron a esas poblaciones víveres, vestidos y gran cantidad de dinero recogido entre los católicos, para ir en ayuda de todos aquellos hambrientos e infelices y poder aliviar de algún modo sus calamidades.

    1. Ayuda espiritual.

    Pero Nuestros Predecesores, según sus posibilidades, no sólo remediaron las necesidades materiales, sino también las espirituales; en efecto, no contentándose con elevar oraciones al Padre de las misericordias y fuente de todo consuelo[3] por vuestra situación religiosa, tan agitada y perturbada, ya que los enemigos de Dios pretenden arrancar de las almas la fe y la noción misma de la Divinidad, quisieron además que se hiciesen oraciones públicas. Y así el Sumo Pontífice Pío XI, en el año 1930, mandó que en el día de san José Patrón de la Iglesia Universal fuesen elevadas a Dios oraciones públicas en la Basílica Vaticana por las desgraciadas condiciones de la Religión en Rusia[4] y él mismo quiso estar presente, rodeado por una numerosísima y piadosa multitud de pueblo. Además, en la solemne Alocución Consistorial exhortó a todos con estas palabras: Es necesario rogar a Cristo Redentor del género humano, para que se restituya la paz y la libertad de profesar la fe a los infelices hijos de Rusia: y queremos que por esta intención, es decir por Rusia, se recen las oraciones que Nuestro Predecesor León XIII, de feliz memoria, impuso a los sacerdotes para recitarlas con pueblo después de la Santa Misa: los obispos y el clero secular y regular pongan gran cuidado en inculcar esto a los fieles, o a los que asistan a la Misa y no dejen de recordárselo frecuentemente.[5]

    1. La acción de Pío XII.

    Nos de buen grado confirmamos y renovamos esta exhortación y esta orden, desde el momento que la situación religiosa actual entre vosotros no ha mejorado ciertamente, y porque Nos sentimos animados del mismo vivísimo afecto y de los mismos cuidados hacia esas gentes.

    Cuando estalló el último tremendo y largo conflicto hicimos todo lo que estaba en Nuestras manos, con la palabra, con exhortaciones, con obras para que las discordias fuesen compuestas con una equitativa y justa paz, y para que todos los pueblos, sin diferencia de estirpes, se unieran amigable y fraternalmente, y colaborasen juntos por alcanzar una mayor prosperidad. Jamás, incluso en aquel tiempo, salió de Nuestra boca una palabra que pudiera parecer injusta o dura para ninguno de los beligerantes. Hemos reprobado ciertamente, como se debía hacer, cualquier injusticia o cualquier violación del derecho; pero esto lo hicimos de manera que evitásemos con toda diligencia cuanto podía convertirse, aunque injustamente, en motivo de aflicciones mayores para los pueblos oprimidos. Y cuando desde alguna parte se presionaba para que Nos de algún modo, o de palabra o por escrito, aprobásemos la guerra emprendida contra Rusia en el año 1941, jamás consentimos hacerlo, como claramente dijimos el 25 de febrero de 1946, en el discurso pronunciado delante del Sacro y de todas las misiones diplon acreditadas ante la Santa Sede.[6]

    1. Respeto del Papa por todas las naciones

    Cuando se trata de defender causa de la Religión, de la verdad, de la justicia y de la civilización cristiana, no podemos callar ciertamente; sin embargo Nuestros pensamientos y Nuestras intenciones están siempre dirigidos a este fin, a saber, que no con la violencia de las armas, sino con la majestad del derecho se gobierne a todos los pueblos, y que cada uno de ellos, poseyendo la libertad civil y religiosa dentro de los límites de la propia Patria, sea conducido hacia la concordia, la paz y la vida de trabajo, de la que cada uno de los ciudadanos pueda obtener cuando le es necesario para alimentación, la habitación, el sustentamiento y gobierno de la propia familia. Nuestras palabras y nuestras exhortaciones se refirieron y se refieren a todas las naciones, y por consiguiente también a vosotros, que siempre habéis estado presentes en Nuestro corazón y cuyas necesidades y calamidades deseamos aliviar según permitan Nuestras fuerzas.

    1. Amor universal del Papa, pese a los ataques.

    Los que no aman la mentira sino la verdad saben que durante todo el curso del reciente conflicto Nos hemos demostrado imparciales con todos los beligerantes, y de ello frecuentemente hemos dado pruebas con las palabras y con las obras, y hemos abarcado en Nuestra ferventísima caridad a todas las Naciones, aun a aquellas cuyos gobernantes se profesan enemigos de esta Sede Apostólica, y a aquellas también en las que los enemigos de Dios, combaten fieramente todo lo que tiene algo de cristiano y de divino, y buscan el borrarlo de las almas de los ciudadanos. En efecto, por mandato de Jesucristo, que encomendó la entera grey del pueblo cristiano a San Pedro, Príncipe de los Apóstoles[7], del cual somos indignos Sucesores, Nos amamos con intenso amor a todos los pueblos y deseamos buscar la prosperidad terrena y la salud eterna de cada uno. Todos, por lo tanto, bien estén en guerra con las armas, o en desacuerdo por graves disensiones, son considerados por Nos como hijos iguales queridísimos; y no deseamos otra cosa, no pedimos al Señor con la oración más que la mutua concordia, la justa y verdadera paz, y una prosperidad cada vez mayor.

    Mas bien, si algunos, engañados por las mentiras y las calumnias, Nos profesan abierta hostilidad, Nos estamos animados hacia ellos de una mayor compasión y de un más ardiente afecto.

    1. A pesar de las calumnias ama a los que yerran y condena el error.

    Hemos condenado sin duda y rechazado, como exige el deber de Nuestro oficio, los errores que los partidarios del comunismo ateo enseñan y se esfuerzan en propagar con sumo daño para los ciudadanos; pero a los errantes, en vez de rechazarlos, les deseamos que vuelvan a la verdad y sean conducidos de nuevo al camino recto. Hemos puesto de manifiesto y reprobado estas mentiras, que frecuentemente se presentaban bajo falsas apariencias de verdad, precisamente porque sentimos hacia vosotros afecto de padre y buscamos vuestro bien. Nos, en efecto, tenemos la firme certeza que de estos errores no pueden sobreveniros sino grandísimos daños, porque no sólo quitan de vuestras almas la luz sobrenatural y los supremos consuelos que provienen de la piedad y del culto a Dios, sino que incluso os despojan de la dignidad humana y de la libertad debida a los ciudadanos.

    1. El pueblo ruso conserva la fe y su amor a María.

    Sabemos que muchos de vosotros conservan la fe cristiana en el santuario íntimo de la propia conciencia, que en ninguna forma se dejan inducir a favorecer a los enemigos de la Religión, sino que antes bien desean ardientemente profesar las enseñanzas cristianas, únicos y seguros fundamentos de la sociedad civil, no solamente en privado, sino que, si fuera posible, incluso en público, como conviene a personas libres. Y sabemos aún, con suma esperanza Nuestra y grandísimo consuelo, que amáis y honráis a la Virgen María Madre de Dios con ferventísimo afecto y que veneráis sus sagradas imágenes. Sabemos que en el Kremlin mismo se construyó un templo, hoy desgraciadamente cerrado al culto divino, dedicado a la Asunción de María Santísima a los Cielos; lo que es una prueba clarísima del amor que vuestros antepasados y vosotros tenéis a la Gran Madre de Dios.

    1. La salvación por María.

    Ahora bien, Nos sabemos que no puede faltar la esperanza de salvación allí donde las almas se dirigen con sincera y ferviente piedad a la Santísima Madre de Dios. De hecho, por mucho que se esfuercen los hombres, por impíos y poderosos que sean, en extirpar de los corazones de los ciudadanos la santa Religión y la virtud cristiana, por más que Satanás mismo busque el fomentar con toda clase de medios esta lucha sacrílega, según la sentencia del Apóstol de las Gentes: …no tenemos que combatir contra la carne y la sangre, sino contra los príncipes y las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos…[8]; sin embargo, si María interpone su poderoso patrocinio, las puertas del infierno no podrán prevalecer[9]. Ella, en efecto, es la afabilísima y poderosísima Madre de Dios y de todos nosotros, y jamás se ha oído en el mundo que alguien haya recurrido suplicante a Ella y no haya probado su poderosísima intercesión. Continuad, por tanto, como estáis acostumbrados, a venerarla con ferviente piedad, a amarla ardientemente y a invocarla con estas palabras, que os son familiares: A tí únicamente ha sido concedido, Santísima y Purísima Madre de Dios, de ser siempre escuchada[10].

    1. Plegaria para que se restaure en Rusia la fe y el bienestar.

    Nos también junto con vosotros elevamos a Ella Nuestras oraciones suplicantes para que la verdad cristiana, decoro y sostén de la convivencia humana se refuerce y vigorice entre los pueblos de Rusia, y todos los engaños de los enemigos de la Religión, todos sus errores y falaces artes sean rechazados y alejados de vosotros; para que las costumbres públicas y privadas vuelvan a estar conformes con las normas evangélicas; para que especialmente aquellos que de entre vosotros se profesan católicos, aunque privados de sus Pastores, resistan con intrépida fortaleza a los asaltos de la impiedad, si es necesario, hasta llegar a morir; para que la justa libertad que conviene a la persona humana, a los ciudadanos y a los cristianos les sea restituida a todos, como a ello tienen derecho, y en primer lugar les sea devuelta la Iglesia que tiene el mandato divino de instruir a los hombres en las verdades religiosas y en la virtud; y finalmente para que la verdadera paz resplandezca vuestra queridísima Nación y en toda la humanidad y que esta paz, fundada en la justicia y alimentada por la caridad, dirija a todas las gentes a aquella prosperidad común de individuos y pueblos que proviene de la concordia de los espíritus.

    1. Por la intercesión de María.

    Dígnese Nuestra amorosísima Madre mirar también con ojos benignos a aquellos que organizan las formaciones de ateos militantes y dan todo género de ayuda a sus iniciativas. Quiera Ella iluminar sus mentes con la luz que viene de lo alto y dirigir con la gracia divina sus corazones hacia la salvación.

    1. Consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María.

    Nos, por tanto, para que Nuestras oraciones y las vuestras sean escuchadas más fácilmente y para daros una prueba especial de Nuestra particular benevolencia, lo mismo que hace pocos años consagramos todo el mundo al Corazón Inmaculado de la Virgen Madre de Dios, así ahora, de manera especialísima, consagramos todos los pueblos de Rusia al mismo Corazón Inmaculado, en la firme confianza de que con el poderosísimo patrocinio de la Virgen María se realizarán cuanto antes los votos que Nos, vosotros, y todos los buenos formulan por una verdadera paz, por una concordia fraternal y por la debida libertad para todos y en primer lugar para la Iglesia; de forma que, mediante la oración que Nos elevamos junto con vosotros y con todos los cristianos, el Reino salvador de Cristo, que es el Reino de verdad y de vida, Reino de santidad y de gracia, Reino de justicia, de amor y de paz[11] triunfe y se consolide establemente en todas las partes de la tierra.

    19 Plegaria a la Virgen

    Con oración suplicante rogamos a la misma clementísima Madre que asista a cada uno de vosotros en las presentes calamidades y obtenga de su Divino Hijo para vuestras mentes la luz del Cielo e impetre para vuestras almas la virtud y la fortaleza, mediante las cuales, sostenidos por la gracia divina, podáis triunfar victoriosamente de la impiedad y del error.

    Dado en roma, junto a San Pedro, el 7 de julio de 1052, fiesta de los Santos Cirilo y Metodio, año 14 de Nuestro Pontificado. Pío XII.

    [1] Leon XIII, Encíclica Grande Munus, 30-9-1880, Act. Leomis XIII, vol. II, p. 129; A. S. S.13, 145

    [2] Registrum Gregorii VII 1, 2 n. 74. In. Monum. German Histor. Epistol. seleel. II, 1, pag.

    [3] Véase II Corint. 1, 3

    [4] Pío XI, Alocución Consistorial Indictam ante catholico orbi”, 30-VI-1930, en la creación y publicación de los nuevos cardenales; A. A. S. 22 1930) 300

    [5] Pío XI, Alocución Consistorial véase nota (4); A. A. S. 22 (1930) 301.

    [6] Pío XII, Alocución Respuesta al Embajador de Portugal, Antonio Carneiro-Pacheco en presencia del Sacro Colegio de Cardenales; “L’élévation des pensées” 25-11-1946; A. A. S. 38 (1946).

    [7] Véase Juan 21, 15-17.

    [8] Efes. 6, 12.

    [9] Mat. 16, 18.

    [10] Acathistus de la fiesta de Patrocinio de la Santísima Madre de Dios, Kondak 3, “Acatistos” es un himno mariano alfabético de gran valor poético, en la Liturgia de la Iglesia griega día sábado antes del 5º Domingo Cuaresmal. El autor es, probablemente,el patriarca Sergio, quien lo compuso en acción de gracias por la salvación de los bárbaros Avaros (año 636)

    [11] Prefacio de la fiesta de Cristo Rey

    APÉNDICE 4

    Secuencia de la liturgia católica de la Misa de difuntos.

    Dies irae, dies illa,
    Solvet saeclum in favilla
    Teste David cum Sibylla.

    Quantus tremor est futurus,
    Quando iudex est venturus,
    Cuncta stricte discussurus!

    Tuba mirum spargens sonum
    Per sepulchra regionum
    Coget omnes ante thronurn.

    Mors stupebit et natura,
    Cum resurget creatura
    Iudicanti responsura.

    Liber scriptus proferetur,
    In quo totum continetur,
    Unde mundus iudicetur.

    Iudex ergo cum censebit,
    Quidquid latet apparebit:
    Nil inultum remanebit.

    Quid sum miser tunc dicturus,
    Quem patronum rogaturus,
    Cum vix iustus sit securus?

    Rex tremendae maiestatis,
    Qui salvandos salvas gratis,
    Salva me, fons pietatis.

    Recordare, Jesu pie,
    Quod sum causa tuae viae,
    Ne me perdas illa die.

    Quaerens me sedisti lassus,
    Redemisti crucem passus,
    Tantus labor non sit cassus.

    Iuste iudex ultionis,
    Donum fac remissionis
    Ante diem rationis.

    Ingemisco tamquam reus,
    Culpa rubet vultus meus,
    Supplicanti parce, Deus.

    Qui Mariam absolvisti
    Et latronem exaudisti,
    Mihi quoque spem dedisti.

    Preces meae non sunt dignae,
    Sed tu, bonus, fac benigne,
    Ne perenni cremer igne.

    Inter oves locum praesta
    Et ab haedis me sequestra
    Statuens in parte dextra.

    Confutatis maledictis,
    Flammis acribus addictis,
    Voca me cum benedictis.
    Oro supplex et acclinis,
    Cor contritum quasi cinis,
    Gere curam mei finis.

    Lacrimosa dies illa,
    Qua resurget ex favilla,

    Iudicandus homo reus;
    huic ergo parce, Deus.

    Pie Iesu Domine,
    Dona eis requiem

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    Aquel día, día de ira, reducirá este mundo a cenizas, como profetizaron David y la Sibila.

    ¡Cuánto terror sobrevendrá cuando venga el Juez a pormenorizar todas las cosas con estricto rigor!

    La trompeta, esparciendo un maravilloso sonido por todos los sepulcros del mundo,
    reunirá a todos ante el trono.

    La muerte y la naturaleza quedarán estupefactas cuando resuciten las criaturas para responder a su Juez.

    Saldrá a la luz el libro escrito que todo lo contiene, por el que el mundo será juzgado.

    Cuando al Juez le parezca oportuno, todo lo oculto saldrá a la luz; nada quedará impune.

    ¿Qué podré yo, desdichado, decir entoces? ¿A qué protector invocaré, cuando apenas los justos están seguros?

    Rey de tremenda majestad, que salvas gratis a quienes van a ser salvados, sálvame, fuente de piedad.

    Recuerda, piadoso Jesús, que soy la causa de tu camino, no me pierdas aquel día.

    Buscándome, te sentaste cansado; me redimiste padeciendo muerte de cruz; no sea vano tanto esfuerzo.

    Juez que castigas justamente, hazme el regalo del perdón antes del día del juicio.

    Gimo como un reo, se enrojece mi rostro por el pecado, perdona, Dios, a quien te implora.

    Tú, que absolviste a María y escuchaste al ladrón, también a mí me diste esperanza.

    Mis ruegos de nada valen, pero tú que eres bueno haz misericordioso que no me queme en el fuego eterno.

    Dame un lugar entre las ovejas y separándome de los cabritos colócame a tu diestra.

    Rechazados ya los condenados, y entregados a las duras llamas, llámame con los bienaventurados.

    Suplicante y humilde te ruego, con el corazón casi hecho ceniza: toma a tu cuidado mi destino.

    Día de lágrimas será aquel en que resurja del polvo

    el hombre culpable para ser juzgado. ¡Perdónale pues, oh Dios,

    Piadoso Señor Jesús ¡Dales el descanso!

    AAAA

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    1. Para poder interpretar profecias contemporaneas o anacrónicas, es necesario poseer no solamente teorias o documentación al respecto. Hace falta estar bien informado del fondo del mensaje de esta profecia concreta,sobre Gloria Olivae.
      No siempre la profecía es aplicable al papa que temporalmente debe soportarla, sino como en la historia del papado y las profecias de San Malaquias, en algunas ocasiones se han podido referir a circunstancias aplicables fuera de ese entorno , pero que en definitiva cumplan los requisitos profetizados.
      Te invito a que conozcas datos y referencias documentadas sobre este particular, despues sopesa y refexiona sobre si se está cumpliendo o no.
      Saludos
      Ignacio Sanchez Fuentes
      Gloria Olivae ONG
      Presidente y fundador

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    2. He leído algunas partes de este artículo, no todo, y me ha parecido que su autor afirma que los “papas” del Vaticano II son verdaderos papas. ¿Ha dejado usted de ser sedevacantista, Moimunan?

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      • Este artículo está escrito en 2011 y sigue a J.M. Igartua del que en muchas cosas los acontecimientos probaron que estaba equivocado.Me ha faltado poner una nota introductoria explicando todo esto. También se presume siguiendo al autor que el último lema Petrus ROMANUS no es un lema real sino que se aplica a todos los papas anteriores, lo cual se ha demostrado falso.

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    3. y ya han considerado que es posible OTRA interpretacion acerca del papel de benedicto y de francisco?

      sabemos que ratzinger es “la gloria del olivo”… entonces… como explicar a bergoglio? como si el fuera Pedro Romano ???

      No. ratzinger ES el titular… y aun esta vivo… bergoglio es una especie de “prestanombres” o de “proxy” o de “regente”…

      Asi seria posible, dados los evidentes hechos (que bergoglio NO ES Pedro), que el ultimo venga hasta DESPUES de ratzinger

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    4. El centro de Italia está siendo golpeada por terremotos, todos estos se han sentido en Roma.

      El 24 de Agosto la ciudad de Amatrice quedó en ruinas, junto con otras localidades no tan golpeadas

      Iglesias de mínimo 300 años fueron destruidas.
      casi 300 muertos

      El 26 de Octubre 2 terremotos. uno de 5 y otro de 6 grados.

      El 30 de Octubre 1 terremoto arriba de los 6 grados.

      Hoy 3 de Noviembre Un nuevo terremoto de magnitud 5 sacude el castigado centro de Italia

      Sera que debamos iniciar la cuenta atrás?

      Señor ten misericordia de nosotros
      porque hemos pecado contra Ti

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    5. Hay que tener en cuenta que la profecía de los Papas de San Malaquías incluye tanto a papas verdaderos como a antipapas.

      Los siguientes son algunos de los antipapas que aparecen:

      – Ex tetro carcere (De tétrica cárcel): Víctor IV (1159-1164).

      – De Via Transtiberina (De la vía Transtiberina): Pascual III (1164-1168).

      – De Pannonia Tusciæ (De Panonia a Toscana): Calixto III (1170-1177).

      – Corvus schismaticus (El cuervo cismático): Nicolás V (1316-1333).

      – De cruce apostolica (De la cruz apostólica): Clemente VII (1378-1394).

      – Luna cosmedina (Luna de Constanza): Benedicto XIII (1394-1424).

      – Schisma Barcinonum (El cisma de Barcelona): Clemente VIII (1424-1429).

      – Flagellum solis (El azote del sol): Alejandro V (1409-1410).

      – Cervus sirenæ (El ciervo de la sirena): Juan XXIII (1410-1419).

      – Amator crucis (Amante de la cruz): Félix V (1439-1449).

      Por eso no ha de extrañar que en la profecía aparezcan los falsos papas del Vaticano II (Bergoglio, Ratzinger, Wojtyla, etc.). San Malaquías incluye tanto a papas verdaderos como a falsos, por lo que la profecía encaja perfectamente con el sedevacantismo.

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    6. Aunque el tema ha dado pie a fuertes debates, más que todo en torno a la autenticidad o no de la profecía en cuestión, no es mi propósito entrar en ello ahora. Sólo diré que con la profecía de San Malaquías referida a los papas, sucede algo similar a lo que ocurre con las apariciones de la Ssma. Virgen en Garabandal. En efecto, hay quienes encuentran argumentos que creen de peso para cuestionar su autenticidad, y a partir de su férrea posición arremeten duramente contra los que no comparen su punto de vista; y están los que encuentran en ambas manifestaciones del espíritu de profecía, muchos más motivos de credibilidad que de escepticismo.
      Sin negar, pues, la existencia de puntos oscuros, que entiendo pueden inducir a algunos a cierta perplejidad o duda, me inclino -como ya lo he expresado en otros comentarios- decididamente por la veracidad, tanto de la una como de la otra.
      En particular respecto de la profecía de los papas, la congruencia de los últimos lemas con sus portadores, lejos de constituir un capricho de interpretación, aparece como un dato revelador de su autenticidad. Así lo han entendido caracterizados comentadores de la profecía; e incluso el propio papa Pío XII, como es conocido, le otorgaba su credibilidad.
      En este mismo sentido, el desarrollo del último lema adquiere, a mi entender, un valor determinante. En efecto, sólo una iluminación profética procedente de lo Alto puede explicar, en esas pocas palabras preñadas de tonos verdaderamente apocalípticos, las instancias últimas de penuria de la Iglesia Santa, extrema tanto por su intensidad como por cerrar el presente eón o ciclo histórico (“sexto número del tiempo”, como dice Santa Hildegarda).
      Veamos pues lo que dice la profecía:
      In persecutione extrema S.R.E. sedebit Petrus Romanus, qui pascet oves in multis tribulationibus; quibus transactis civitas septicollis diruetur, et iudex tremendus iudicabit populum suum FINIS.
      Aquí vemos anunciado con meridiana claridad el final catastrófico de Roma,pero no en cualquier tiempo o circunstancia, sino en el curso mismo de una persecución a la Santa Iglesia, precisamente la última y más cruel y despiadada, y para más dato, estando la misma gobernada por un Pastor designado en la profecía como Pedro Romano. En mi modesta lectura, no cabe sino inferir que se trata de un auténtico Vicario de Cristo, claro que en el exilio, ya que Roma será sede del Anticristo, como dijo la Ssma. Virgen en La Salette. En cuanto a la última frase: “et iudex tremendus iudicabit populum suum”, la misma no hace sino subrayar que se trata no del Juicio Final, sino del Juicio de las Naciones cristianas, el de esta generación perversa caída en masiva y general apostasía. Encuentro razones para pensar que coincide este juicio con el castigo anunciado en Garabandal, tras del Aviso y el Milagro.
      Demás está decir que hacia allí nos encaminamos, pero lo que vemos son sólo anticipos, los prolegómenos de la Gran Tribulación que anunció Nuestro Señor.
      Por ser enteramente afín al tema de la entrada, reproduzco a continuación, sin modificación, un comentario de mi autoría aparecido como entrada en abril de 2014.

      ¿ES FRANCISCO ‘PETRUS ROMANUS’?

      Allá por febrero del año pasado, con motivo de la repentina dimisión de Benedicto XVI y la convocatoria de un cónclave para elegir su sucesor, nuevamente volvió a ponerse en el tapete la famosa profecía de San Malaquías referida a los papas. A este propósito aparecieron en los medios de prensa y en distintos blogs algunos estudios en los que se analizaban detalladamente los lemas últimos, coincidiendo en su mayoría en que el renunciante correspondía al penúltimo de aquella lista, es decir el lema Gloria olivae. Ahora bien, si éste era el anteúltimo, su sucesor no podía ser sino el último de la lista, es decir ‘Petrus Romanus’. De manera que éste sería, de acuerdo pues a aquellos análisis, el lema que corresponde al actual ocupante de la sede romana; en otras palabras, Francisco sería Pedro el Romano, nada menos que el último papa de los 112 profetizados por el arzobispo de Armagh.
      Valga aclarar que no hago distinción, en cuanto a la propiedad o identidad de los lemas en relación con sus portadores, entre papas y antipapas o pseudopapas, pues es bien sabido que San Malaquías incluye en su lista tanto a antipapas como a papas verdaderos.
      También preciso puntualizar, para evitar equívocos o malinterpretaciones, que mi comentario no presupone un juicio definitivo acerca de la autenticidad y la veracidad de esta profecía, cuestiones que permanecen abiertas, si bien por mi parte me inclino a favor de ellas.
      Y yendo pues al lema 112, el último de la lista, decía que según el parecer de los que identifican a Benedicto XVI con Gloria olivae (111 de la lista) ocurre que no pueden sino pensar que Francisco se corresponde con el lema Petrus Romanus.
      Ahora bien, si se consideran atentamente las circunstancias que acompañarán el reinado del último papa, de acuerdo a la descripción hecha en la ‘coletilla’ del lema, que aunque escueta no deja de ser clara, al presente no parece haber coincidencia alguna entre lema y sujeto. En efecto, lo que primero salta a la vista es que el pontificado de Petrus Romanus estará signado por la más feroz persecución (persecutio extrema, lo que se puede entender tanto en el sentido cronológico, por ser la última, como en cuanto a su sin igual intensidad), y estará por ello mismo constreñido a apacentar sus ovejas entre muchas tribulaciones (pascet oves in multis tribulationibus). En cambio, lo que vemos hoy con Francisco ‘papa’ no se parece en nada a tal descripción. Vemos pues cómo en lugar de persecución, la Iglesia parece vivir su mejor momento en relación con los poderes del mundo: es la hora de su aceptación por parte de éstos, lo que se traduce en ’triunfo’ y ‘gloria’ mundanos. El ‘papa’, por su parte, lejos de ‘apacentar’ a los fieles en medio de grandes tribulaciones, recibe los mayores elogios y halagos que jamás se habrían soñado para un papa, ¡y de parte precisamente de los más encarnizados enemigos de la Iglesia y del papado! Ahora, no se me oculta que quizás esto mismo pueda constituir el signo de la mayor persecución jamás sufrida por la verdadera Iglesia, la que padece desde su mismo seno, llevada a cabo por aquellos que “debiendo amarla, sin embargo no dudaron en tirar por tierra su excelencia”, como dice Santa Hildegarda; y que además tiene el sello de la perversa sustitución de lo verdadero por lo falso, propia del Príncipe de las Tinieblas. Pero he aquí que el jefe visible de esta persecución es justamente quien ante los ojos del mundo entero funge como papa. Pero frente a esto, tenemos que la persecución de que habla la profecía malaquiana, parece a todas luces no sólo interior sino también exterior, física, y sufrida por la Iglesia con su Pastor a la cabeza, qui pascet oves in multis tribulationibus…, y el papa descripto con el lema Petrus Romanus tiene todos los visos de ser un papa verdadero, posiblemente mártir o al menos confesor de la Fe.
      Por lo demás, ningún otro signo o dato circunstancial, a saber, nombre personal, procedencia, escudo familiar, etc. -como ocurre con harta frecuencia en muchísimos lemas a lo largo de la profecía- permite vincular, sin recurrir a una interpretación muy forzada, a Bergoglio-Francisco con Pedro el Romano.
      Tenemos entonces que si Francisco no es Petrus Romanus, ni es tampoco Gloria olivae, lema que correspondía a Benedicto XVI, la profecía no habría designado con lema alguno al actual sedicente papa romano, lo que redundaría en desmedro de la veracidad y credibilidad de la misma profecía. Como se advierte, estamos ante un enigma dentro del enigma constituido por la profecía en sí misma en su tramo final.
      En mi parecer, la clave para resolver este enigma se encuentra en el lema Gloria olivae. En efecto, aventuro la hipótesis de que este lema no está referido a un solo individuo, como es el caso de todos los otros, sino a dos individuos estrechamente vinculados entre sí en la trama del plan para la destrucción de la Iglesia, y que se traduce visiblemente, entre otras cosas, en la circunstancia absolutamente inédita y anómala de dos ‘papas’ coexistiendo de alguna manera en Roma. Junto a esto, lo que es más decisivo para considerar este lema, Gloria olivae, como ‘encarnado’ por dos sujetos, está justamente en la constancia de su nítida semántica, pues a todas luces, lejos de apuntar a la ramita de olivo en el escudo de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de la cual Benedicto XVI fue prefecto, o alguna otra interpretación similar, paréceme que alude a un acontecimiento de carácter central, constituido por el reconocimiento y la confesión pública del monoteísmo hebraico y de la fe abráhmico-talmúdica, y esto en nombre de la Iglesia católica. De más está decir que esta profesión de fe judaica, implica la negación absoluta de la divinidad de Cristo y de su carácter mesiánico, como así también constituye la cancelación de la fe trinitaria y teándrica por parte de la Iglesia romana. Así pues, la primera rúbrica al ‘documento’ de dicha cancelación habría corrido, simbólicamente, por cuenta del ex prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; mientras que la segunda rúbrica y sello de confirmación del ‘documento‘, están a cargo del hoy fungente como ‘papa’ Francisco. De allí la notoria nitidez del lema en el sentido apuntado, esto es, como la máxima exaltación posible del pueblo judío como el verdadero detentador de las promesas hechas a Abraham, ya que su alianza con Yahwé no ha sido revocada, ni su esperanza mesiánica resulta vana, como lo han afirmado en repetidas ocasiones tanto Ratzinger como Bergoglio.
      Alguno podrá tal vez hacer una justa observación, como es que la judaización de la Iglesia no es patrimonio exclusivo de estos dos personajes, sino que arranca desde mucho antes. Esto es verdad, pues visiblemente al menos comienza con Roncalli, el cual, entre otras cosas modificó la liturgia de Semana Santa con el propósito deliberado de exonerar al pueblo judío de su cargo de deicida, y favoreció en todo la redacción de textos conciliares en el sentido del reconocimiento hacia aquellos que mataron a Ntro. Señor; y se continuó con un Montini, el cual entre otras muchas acciones eficaces para judaizar la Iglesia, portando el efod del sumo sacerdote judío daba a entender claramente su voluntad de abolir el sacerdocio cristiano, para sustituirlo por el sacerdocio levítico –por mencionar sólo esto; y luego el gran ‘amigo’ de los judíos, Wojtyla, el primer papa en entrar en una Sinagoga, y el primero también en expresar la continuidad y perennidad de la Antigua Alianza. Claro está que todos estos pasos forman sin duda una unidad en el sentido del plan de judaización de la Iglesia, pero la culminación del mismo es llevada a cabo por los dos últimos, unidos por eso bajo el lema Gloria olivae. La entrega al ‘papa’ Francisco de la Menorah por parte del primer ministro judío, Netanyahu, en nombre de su pueblo, resume muy bien con la fuerza de lo simbólico, la cabal comprensión que los líderes judíos tienen del giro de conversión hacia el judaísmo operado por Roma.
      En el mismo orden de ideas, viene a cuento una consideración a partir de lo que considero un precioso dato aportado en un excelente artículo aparecido en este blog, y que lleva por título “La divina proporción o proporción áurea”. Resumiendo, allí se dice que aplicando la ‘función multiplicadora’ del número áureo (0,618) al número de los lemas (111 ó 112) se obtiene la sección áurea, que corresponde al lema 69, De fide Petri. Ésta sería una de las claves numéricas encerradas en el documento profético, que entrañan con su particular código, un mensaje secreto de la misma profecía. En este sentido, me parece oportuno destacar que el contrapunto teológico-doctrinal conformado por el lema De fide Petri, por un lado, y el lema Gloria olivae, por el otro, es por demás elocuente. En efecto, tenemos, pues, una absoluta y nítida contraposición entre la fe de Pedro, esto es “Tú eres el Cristo (el Mesías), el Hijo de Dio vivo” (Mt. XVI, 16), lo que constituye al apóstol como piedra apta para ser fundamento de la Iglesia: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt. XVI, 18), y raíz asimismo de sus poderes vicariales y jurisdiccionales otorgados por Ntro. Señor en exclusiva a Pedro; y la fe en el monoteísmo hebraico, profesada por Ratzinger-Bergoglio, lo que implica, amén de las negaciones mencionadas, es decir, la divinidad de Cristo y su Redención, y la divino-humanidad de la Iglesia, llamada a continuar la obra salvífica de Cristo, también, por lógica consecuencia, el carácter eminentemente sacro del ministerio pontificio, con sus poderes jerárquicos jurisdiccionales anejos. Es por eso que Francisco no se reconoce como papa sino como obispo de Roma.
      Finalmente, cabe hacer mención del hecho, nada casual por cierto sino por el contrario harto providencial y elocuente, que el lema 69, De fide Petri, corresponde nada menos que a Paulo IV, autor como se sabe de la Bula ‘Cum ex apostolatus officio’, documento por el que aquel verdadero Vicario de Cristo atestigua y proclama la Fe de Pedro, proféticamente se adelanta en más de cuatrocientos años a la apostasía hoy reinante, esclarece, dirime, sanciona, en fin anatematiza por adelantado a todos los depredadores impíos de la Viña, particularmente a los seis impostores que han ocupado con engaño la Cátedra de Pedro. Con Paulo IV (De fide Petri) la espada flamígera de la verdad se descarga contra los que, habiendo “entrado en el secreto de Satanás”, han instalado la abominatio desolationis en el seno de la Iglesia militante y visible.
      Córdoba (7/4/14)

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    7. Si se observa la fotografía del texto original de la profecía, parece que después del lema “Gloria olivæ” vienen dos lemas más:

      – “In psecutione. extrema S.R.E. sedebit.”

      – “Petrus Romanus, qui pascet oves in multis tribulationibus: quibus transactis civitas septicollis diruetur, et Iudex tremedus iudicabit populum suum. Finis.”

      La disposición de las sangrías del texto parece indicar claramente que se trata de dos lemas, y no de uno (esta hipótesis ya ha sido tratada en este blog).

      Así, el lema “In psecutione. extrema S.R.E. sedebit.” correspondería a Bergoglio, falso papa. Y el siguiente lema, “Petrus Romanus, qui pascet oves in multis tribulationibus…”, describiría a otro hombre que podría ser un papa verdadero.

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