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LIBRO DE LA ORACIÓN Y MEDITACIÓN


[Mensaje de Javier Gil]

FELIZ NATIVIDAD DEL SEÑOR

Estimado amigo:


Quería también comentarle que a raíz de un post no hace mucho sobre 
San Pedro de Alcántara, me interesé por su “Tratado de la Oración y 
la Meditación”, y terminé haciendo una pequeña edición, basada en
ediciones digitalizadas de los siglos XVII y XVIII. He sustituido dos
o tres vocablos que ya no se usan y he actualizado la puntuación, que
ahora es diferente. Con todo, es una edición en pdf muy ligera y que
se imprime muy bien. 

Le adjunto el Tratado y también una dirección donde voy poniendo algunas
de las ediciones que hago:

 http://hospital-de-libros.tumblr.com/

Un saludo.
Javier Gil.


[Texto extraído del libro de Santa Teresa  ” Vida” ]

“Me dijo que en los últimos años no había dormido sino unas poquísimas horas cada noche. Que al principio su mayor mortificación consistía en vencer el sueño, por lo cual tenia que pasar la noche de rodillas o de pie. Que en estos 40 años jamás se cubrió la cabeza en los viajes, aun que el sol y la lluvia fueran muy fuertes. Siempre iba descalzo y su único vestido era una túnica de tela muy ordinaria. Me dijo que cuando el frio era muy intenso, entonces se quitaba el manto y abría la puerta y la ventana de su habitación, para luego al cerrarla y ponerse otra vez el manto, lograra sentir un poquito más el calor. Estaba acostumbrado a comer solo cada tres días y se extraño de que yo me maravillase por eso, pues decía, que eso era cuestión de acostumbrarse uno a no comer. Un compañero suyo me contó, que a veces pasaba una semana sin comer, y esto sucedía cuando le llegaba el éxtasis y los días de oración más profunda, pues entonces sus sentidos no se daban cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Cuando yo lo conocí ya era muy viejo y su cuerpo estaba tan flaco que parecía mas bien hecho de raíces y de cortezas del árbol, que da carne. Era un hombre muy amable, pero solo hablaba cuando le preguntaban algo. Respondía con pocas palabras, pero valía la pena oírlo porque lo que decía hacia mucho bien”…

Éste era el formidable retrato, que hizo santa Teresa de Jesús de Fray Pedro de Alcántara.Los últimos años de su vida, lo dedico San Pedro en ayudar a Santa Teresa a la fundación de la Comunidad de las Carmelitas Descalzas, llegando a tener en la Santa gran influencia Cuenta Santa Teresa, como San Pedro de Alcántara, se le apareció a ella después de muerto y le dijo: “Felices sufrimientos y penitencias en la tierra, que me consiguieron tan grandes premios en el cielo”.

 

 

TRATADO DE LA ORACIÓN Y MEDITACIÓN 

 

Noticia bibliógrafica del Santo :

San Pedro de Alcántara, es Compatrono de Extremadura, patrón de la Diócesis de Coria Cáceres y Patrón de San Pedro de Alcántara (Málaga) y Brasil
Nació en 1499 en el pueblo Cacereño de Alcántara. Su padre era gobernador de la región y su madre era de familia noble, este matrimonio se distinguía por su gran piedad y amor para con los demás.
Don Alonso Garabito y Doña María Villela de Sanabria, cuidaron de que su hijo al que le impusieron el nombre de Alonso de Sanabria.

En 1507 el que más tarde, sería uno de los santos más admirados de la iglesia, quedaría huérfano de padre, y su madre contraería matrimonio en segundas nupcias con don Alonso Barrantes, de este matrimonio nacerían otros dos hijos.
En 1511 se marcha a la ciudad de Salamanca donde cursaría estudios universitarios, por esta época debería de tener, aproximadamente 11 o 12 años de edad. Allí curso filosofía y derecho, cuando cumplió los 15 años, ya había terminado primero de leyes. Pero vuelve a su lugar de nacimiento para tomarse una vacaciones, y es aquí donde surgen las dudas de su regreso a Salamanca y entrar en un convento franciscano, pues un día cuando vio de pasar por la puerta de su casa a dos frailes franciscanos descalzos, no dudó en seguirlos, pues Dios le había puesto en el camino de la que sería su verdadera vocación. Tenia entonces Pedro de Alcantara 16 años. Tomó los hábitos en el convento de los Majarretes en Valencia de Alcántara, población cacereña que forma frontera con la vecina Portugal, corría el año 1515.

Fray Juan de Guadalupe había fundado en 1494 una reforma de la Orden que se conocía como la de los descalzos. Esta reforma paso por momento de verdaderos apuros, combatida por todas partes, autorizada y suprimida varias veces por los Papas, has que logro estabilizarse en 1515, con el nombre Custodia de Extremadura y mas tarde provincial descalza de San Gabriel. Exactamente el año en que San Pedro tomó el santo habito.
La vida franciscana de San Pedro Alcántara, fue de autentico peregrino. Desde luego que nos enfrentamos a un religioso de aparentemente frágil pero fuerte en su condición.
En el noviciado le pusieron de portero, hortelano, barrendero y cocinero, pero en este ultimo oficio sufrió algunas desavenencias por ser un tanto distraído. Estando en este convento de San Francisco de los Majarretes, es cuando cambia su nombre de pilas por el de religión pasando a ser fray Pedro de Alcantara. Después seria enviado al convento de Belvis de Monrroy. Pero llega el año 1521 y fray Pedro debe de abandonar la provincia de Cáceres, pues destinado al convento de San Gabriel en la ciudad de Badajoz.
Entre los años 1522 y 1524 alcanza la ordenación de subdiácono, diácono y sac****te.
Estamos ya en una época en la que San Pedro le perseguía mas el don, de la santidad, pues no podría ver en adelante a un niño sufriendo, a un pobre en la calle, pues era tal el sufrimiento que padecía, que los hacia suyo el sufrimiento de los demás.
A veces San Pedro Caminaba muchas horas con los ojos completamente cerrados y tomaba a tientas ola pobre refaccion, es decir comer poco y reponer fuerzas.

Llegó a mortificarse tan ásperamente en el comer y el beber, que perdió el sentido del gusto y asi todos los alimentos le sabían igual. Dormia sobre un duro cuero extendido en el suelo, tal como lo hacia en el conventito fundado por él en el pueblo cacereñó de Pedroso de Acin y que se le conoce con el nombre de Monasterio del Palancar, del que se dice es el monasterio mas pequeño del mundo. En este convento pasaba horas y horas de rodillas, y se el cansacio le absorbía, apba la cabeza sobre un clavo en la pared y así dormía unos instantes, arrodillado. Pasaba noches enteras sin dormir un solo minuto, rezando y meditando. Por eso ha sido elegido protector de los celadores y guardias nocturnos. Con el tiempo fue disminuyendo estas mortificaciones, pues estaba en juego su salud.
Su aspecto exterior era impresionante, de forma que predicaba con él la cara esquelética, los ojos de fulgor intensísimo, siempre bajos y cerrados, la cabeza quemada por el sol y el hielo, llena de amp****s y de golpes producidos con los marcos de la puertas bajas, pues cuando pasaba `por ellas no miraba, era muy corriente ver que su rostro le corría un poquito de sangra por estos accidentes. Sus pies, siempre descalzos y llagados, partidos por no ver donde los asentaba y no cuidarse de las zarzas y las piedras del camino.
En definitiva San Pedro de Alcántara, ardía en amor a Dios y su Divina Madre, en cada necesitado que veía, era a Jesús a quien estaba viendo.
El dia 2 de febrero de 1529, muere en Alcantara su padrastro Alonso Barrantes.
En el año 1532, es nombrado guardián de San Onofre de la Lapa (Badajoz), donde escribe “El tratado de la meditación y la oración”.
Dos años más tarde es nombrado por la provincia procurador, juntamente con los guardianes de Mónteceli y de los Ángeles, ante los obispos de Coria y Plasencia.
Pero San Pedro, era un inconformista de su tiempo, intuía la necesidad de la oración más profunda posible, y pide a sus superiores, que le envíen a un Monasterio lo mas solitario posible dedicando más tiempo a la oración y la meditación. Estaba llegando el momento, de la fundación de una nueva rama de franciscanos llamados de “Estricta observancia” (o Alcantarinos). El Sumo Pontifice aprobó sus reglas y pronto hubo en muchos sitios, conventos dedicados a llevar la santidad a sus religiosos por medio de una vida de autentica penitencia. Y como en casi todas la fundaciones, San Pedro tambien fue atacado por sus propios compañeros en la fe por esta nueva fundación. A pesar de todo siguió adelante, con la fuerza espiritual llegada del Cielo, y su comunidad progresó notablemente.
En 1532, es llamado por el Rey Juan II de Portugal. Sin dudarlo el santo alcantarino emprende viaje hacia la capital portuguesa, donde es recibido por el propio Rey y su esposa.
En 1538, es elegido en el Capitulo Provincial de Madre de Dios de Alburquerque Ministro Provincial de San Gabriel y recibe la fundación del Convento de de Nuestra Señora de la Esperanza de Villanueva del Fresno (Badajoz).
San Pedro recibiría, con mucha alegría el encargo de de ser el representante del Capitulo General que se celebra en Mantua (Italia), pero cuando llega a Barcelona se siente indispuesto y con una cierta gravedad, por lo que no pudo continuar el viaje. En la ciudad Condal conoce al Virrey de Cataluña, quien también llego a ser santo con el nombre de Francisco de Borja. Todo esto ocurría en el año 1541.
En 1542 San Pedro de Alcántara, vuelve al país vecino de Portugal. Llega a las montañas de Arrábida y construye con los demás religiosos las ermitas y recibe la visita del Ministro general, que aprueba el género de vida y funda la custodia de Arrábida. Durante su estancia en tierras de Portugal se construye también el Convento de de Pelhaes, siendo su primer guardián y a la vez, el primer maestro de novicios.
Llegamos al año 1544 es este uno de los mas tristes para San Pedro de Alcántara, pues fallece en Alcántara su madre, quien había quedado el testamento realizado en 1540. A la vez es elegido Definidor de la Provincia en el Capitulo de Madre de Dios de Alburquerque. También funda el beatorio de doncellas de Jerez de los Caballeros (Badajoz).
San Francisco de Borja, a quien el Santo había conocido en Barcelona, le dirige una carta desde Gandía, el día 13 de febrero de 1549 y se ofrece para apr las pretensiones del santo con el Papa Julio III, el porvenir de la custodia de Arrábida.
Francisco de Borja, que se encontraba en Jarandilla el día 22 de Agosto de 1560, le escribió una carta prometiéndole una visita al Monasterio del Palancar, donde el Santo guardaba, la mas autentica austeridad claustral, quedando sorprendido por como San Pedro cumplía con las estrictas reglas de su reforma.
El emperador Carlos I de España y V de Alemania, en alguna ocasión le pidió que fuera su confesor, cosa que el declino con todo respeto, por entender que su misión estaba entonces den la reforma de Franciscanos. Pero el soberano murió en Yuste en 1558, sin haber conseguido este deseo.
En agosto de 1560, emprende el Santo peregrinación hacia la ciudad castellana de Ávila, pues supo de una mujer, que estaba emprendiendo el camino de la reforma de la Orden de Carmelitas descalzas y quería conocerla y darle ánimos, San Pedro de Alcántara tuvo conocimiento de ella por doña Guiomar de Ulloa. Aquella mujer emprendedora no era otra que Teresa de Cepeda y Ahumada, que al tomar los hábitos tomaría el nombre de Teresa de Jesús. En aquellos momento la Santa de Avila, estaba preocupada por los comentarios de la gente, pues le decían que las visiones que tenia eran producto de las intenciones del diablo. San Pedro que esto ya tenía cierta experiencia, le comenta que sus visiones venían de Dios y que solo a Él debía de atender. San Pedro se entrevisto con sac****tes que dirigían espiritualmente. Santa Teresa de Jesus, en su autobiografía cuanta asi algunos datos del Santo Penitente de Alcántara:
“Me dijo que en los últimos años no había dormido sino unas poquísimas horas cada noche. Que al principio su mayor mortificación consistía en vencer el sueño, por lo cual tenia que pasar la noche de rodillas o de pie. Que en estos 40 años jamás se cubrió la cabeza en los viajes, aun que el sol y la lluvia fueran muy fuertes. Siempre iba descalzo y su único vestido era una túnica de tela muy ordinaria. Me dijo que cuando el frio era muy intenso, entonces se quitaba el manto y abría la puerta y la ventana de su habitación, para luego al cerrarla y ponerse otra vez el manto, lograra sentir un poquito más el calor. Estaba acostumbrado a comer solo cada tres días y se extraño de que yo me maravillase por eso, pues decía, que eso era cuestión de acostumbrarse uno a no comer. Un compañero suyo me contó, que a veces pasaba una semana sin comer, y esto sucedía cuando le llegaba el éxtasis y los días de oración más profunda, pues entonces sus sentidos no se daban cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Cuando yo lo conocí ya era muy viejo y su cuerpo estaba tan flaco que parecía mas bien hecho de raíces y de cortezas del árbol, que da carne. Era un hombre muy amable, pero solo hablaba cuando le preguntaban algo. Respondía con pocas palabras, pero valía la pena oírlo porque lo que decía hacia mucho bien”… este era el formidable retrato, que hizo santa Teresa de Jesús de Fray Pedro de Alcántara.
Los últimos años de su vida, lo dedico San Pedro en ayudar a Santa Teresa a la fundación de la Comunidad de las Carmelitas Descalzas, llegando a tener en la Santa gran influencia.
Cuenta Santa Teresa, como San Pedro de Alcántara, se le apareció a ella después de muerto y le dijo: “Felices sufrimientos y penitencias en la tierra, que me consiguieron tan grandes premios en el cielo”.
En 1562 San Pedro de Alcantara le escibre una carta a Santa Teresa, cuando esta se encontraba en Toledo, recomendándole fundar conventos sin rentas con el mejor encomio de la dama pobreza. Es en este mismo año que también le dirige una carta al obispo de Ávila don Álvaro de Mendoza, para que recibiera y amparase en sus fundaciones a Santa Teresa. Este año fue intenso en comunicaciones y el fraile alcantarino se vuelve a dirigir una vez más a las madre Teresa de Jesús, para pedirle, que no desfalleciera ante tantas persecuciones e injusticias que hace algún tiempo venia sufriendo, a consecuencia de la reforma de Carmelo, y por la fundación del Convento de San José de Ávila.
El día 18 de Octubre de 1562, encontrándose fray Pedro de Alcantara en el convento ded Arenas (Ávila), pueblo que los años se le agregaría de San Pedro, por el mucho amor que tuvo a esta población. Era Domingo en la mañana, festividad de San Lucas. Contaba con 63 años edad.

El Papa Gregorio XV lo beatificaría el día 18 de abril de 1622, y al día siguiente la población de Arenas hace votos pòr San Pedro y declaran fiesta en dicha población.
El día 28 de Abril de 1669 es canonizado por el Papa Clemente IX.
El 22de abril es elegido patrono de la diócesis y ciudad de Coria.
El 31 de mayo de 1826 Don Pedro de Alcántara, primer emperador de Brasil, proclama a San Pedro de Alcántara principal “patrón de todo el imperio de Brasil”.

Publicado por Fernando Montes Macías en 2010 

3 replies »

  1. La Santa Iglesia Católica se toma todo el tiempo del mundo para beatificar a un Santo de verdad.

    Los santones conciliares son santones de liquidación. Al dos por uno. Después pasan unos años y empiezan a salir cartas, testimonios, fotos, etc.

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