benedicto_XVI

[Es republicación de un post del blog]

Análisis del tema de la Resurrección de Cristo en el libro Jesús de Nazaret y en otros escritos anteriores, de Benedicto XVI.

Artículo aparecido en Abril de 2011 en el boletín del Seminario de la Santísima Trinidad.

Tomado de Traditional Mass
Traducido para Amor de la Verdad

Modernismo Resucitado: Benedicto XVI sobre la Resurrección

por Rvmo. Donald J. Sanborn

Como prometí en el boletín del seminario del mes pasado, me referiré a nuevo libro de Benedicto XVI, Jesús de Nazaret. Hay tantos errores de análisis, sin embargo, que no voy a ser capaz de tratar todos ellos en este artículo.

Pido disculpas de antemano por la carga de muchas y veces extensas citas de Ratzinger. Es extremadamente difícil de entender. Al igual que todos los modernistas, rara vez es claro acerca de lo que está diciendo. Por esta razón, es necesario analizar con cuidado. Los modernistas son también hábiles en el arte de  exponer una herejía de una manera sutil, con el fin de escapar de la censura, y para atraer al lector a la herejía, sin que él lo sepa. Este libro está lleno de tales declaraciones.
Cito las mismas palabras de  Ratzinger para nuestros lectores  para que nadie diga que estoy poniendo diferentes palabras en su boca, o que mis críticas están basadas simplemente en una interpretación desfavorable de él. Ofrezco los textos, por lo tanto, para que el lector puede decidir si mi interpretación y la crítica están bien fundadas o no.

Principal Error:
La negación de la resurrección 
. El principal error, de hecho la herejía, de este libro es su negación de la Resurrección de Cristo
Ahora bien, alguien podría decir que estoy yendo demasiado lejos en este acusación, ya que Ratzinger profesa la creencia en la Resurrección de Cristo.Yo contesto que Ratzinger cree algo acerca de la resurrección de Cristo, pero que no cree en el dogma católico de la resurrección. Para  poder llamar a alguien católico, es necesario que acepte los dogmas de la Iglesia Católica de acuerdo al mismo sentido en que la Iglesia siempre ha entendido.
San Pío X declaró explícitamente que esto es así. Por eso  prescribió que todos los que iban a recibir el subdiaconado, en preparación para recibir el sacerdocio, tendrían que profesar el juramento antimodernista del que éste es un extracto: (Ratzinger tuvo que hacer este juramento. Aquellos que no lo observan son culpables de perjurio).
“Acepto con sinceridad la doctrina de la fe,  tal como  nos la han transmitido  los Apóstoles y  los Padres la Iglesia, siempre en el mismo sentido y con la misma interpretación. Y rechazo absolutamente la doctrina herética de la evolución del dogma, por la que pasaría de un sentido a otro diferente del sentido en que la Iglesia originalmente sostuvo. “

Ideas de Ratzinguer sobre la resurrección de Cristo
La pregunta clave es: ¿Ratzinger profesan la creencia en la resurrección en el sentido que la Iglesia mantiene desde el principio? Ya lo veremos.
Examinemos en primer lugar la enseñanza de la Iglesia en el sentido que siempre sostuvo. El Catecismo del Concilio de Trento dice, refiriéndose al artículo del Credo de los Apóstoles sobre la Resurrección:

“El sentido de este artículo es el siguiente: Cristo el Señor habiendo expirado, en la cruz, el viernes a la hora novena, fue enterrado en la tarde del mismo día por sus discípulos, y con el permiso del gobernador Pilatos pusieron el cuerpo del Señor,  bajado de la cruz, en un sepulcro nuevo, situado en un jardín cercano. Temprano en la mañana del tercer día después de su muerte, es decir, al amanecer, su alma se unió a su cuerpo, y así resucitó el que había muerto después de tres días, y  volvió de nuevo a la vida,  que Él había dejado al morir. “

1. No fue simplemente un  milagro de un cadáver resucitado.

Ahora bien, ¿qué dice Ratzinger? En la página 243 dice:

“Ahora bien hay que reconocer que si en  la resurrección de Jesús se trató simplemente  del milagro de un cadáver resucitado, en última instancia, no tendría más importancia para nosotros. No sería más importante que la reanimación de una persona clínicamente muerta por medio del arte de los médicos. “

¿ Está loco Ratzinger ? ¿Sabe Ud. de algún médico que haya resucitado un cuerpo que haya sido torturado, crucificado, alanceado en el corazón, completamente drenado de sangre y colocado muerto en una tumba durante cuarenta horas? Si lo sabe, ¿podría por favor proporcionarme su número de teléfono? ¿Cómo puede alguien tomar en serio esta afirmación?
Ratzinger sigue:

“El milagro de un cadáver reanimado  indicaría que la resurrección de Jesús era equivalente a la resurrección del hijo de la viuda de Naín (Lc 7, 11-17), la hija de Jairo (Mc 5, 22-24, 35-43 y paralelos), y el pobre Lázaro (cf. Jn 11, 1-44). Después de un período más o menos corto. Estas personas regresaron a sus vidas anteriores, y en un momento posterior tuvo lugar su muerte definitiva “.

¿Ve el lector con qué astucia Ratzinger niega la resurrección física del cuerpo de Cristo? Une el concepto de  resucitar  físicamente a la necesidad de  volver a morir, como si fuera imposible que Cristo físicamente pudiera surgir de entre los muertos, y al mismo tiempo adquirir la inmortalidad.
Para Ratzinger  de alguna manera resulta imposible que el cuerpo de Cristo, hubiera resucitado por el poder de la segunda Persona de la Santísima Trinidad, a quien se unió hipostáticamente incluso en la muerte, de tal manera que no estuviera sujeto a la muerte otra vez. ¿Pero qué impide que Dios dé la inmortalidad a nuestra carne? ¿No eran Adán y Eva  inmortales antes de la caída? ¿No  ha alcanzado el cuerpo de Nuestra Señora la inmortalidad? Si Ratzinger dice  esto sobre el cuerpo de Nuestro Señor,  puedo  imaginar lo que diría acerca de la Asunción de Nuestra Señora a los cielos.

2. Un salto evolutivo. ¿Qué pasó el día de Pascua al  amanecer? 

Ratzinger:

Por lo tanto, la Resurrección de Jesús no es un suceso aislado que  podemos dejar de lado como algo referido al pasado, sino que constituye un “salto evolutivo “(haciendo una analogía, aunque  sea fácilmente  mal entendida).” (Página 244)

Poco después añade:

El relato de la Resurrección  sin duda habla de algo ajeno a nuestra  experiencia. Habla de algo nuevo, algo sin precedentes. Se nos revela una nueva dimensión de la realidad “

Ratzinger  desarrolla el tema de una “nueva forma de existencia humana” en las páginas que siguen. ¿Se refiere al hecho de que el cuerpo resucitado del Señor tendría  ciertas cualidades sobrenaturales? Si es así, entonces lo que está diciendo es totalmente ortodoxo. Sin embargo no parece que diga eso ya que según el dogma católico, el Cuerpo de Nuestro Señor, a pesar de estas cualidades sobrenaturales, sigue siendo un cuerpo natural de ser humano vivificado por un alma humana natural.

3. Mera apariencia de un cadáver resucitado.

Veremos cómo Ratzinger se aparta  de la doctrina católica, cuando habla de las apariciones de Nuestro Señor después de la Resurrección.

En la página 263, pregunta:

¿Cómo hemos de imaginarnos las apariciones del Resucitado, que no había pasado a una vida humana normal, sino que había pasado a una nueva forma de existencia humana?”

Ratzinger reduce estas apariencias  a luz. Él dice que la aparición de Cristo a San Pablo no era más que luz:

“El Señor resucitado, cuya esencia es la luz, habla como un hombre con Pablo en el idioma propio de Pablo.” (Página 265)

Dice, sin embargo, que las otras apariciones de Cristo son de naturaleza distinta  a la de San Pablo.

Su presencia es totalmente física, sin embargo, no está sometido a  las leyes físicas, con las leyes del espacio y el tiempo.

¿Por “física”, entiende Ratzinger un cadáver resucitado en cuerpo y alma?
No, significa una mera apariencia. En la página 267, dice que

“Una ayuda para la comprensión de las misteriosas apariciones  de Jesús resucitado puede, creo yo, ser proporcionadas por las teofanías del Antiguo Testamento.

¿Cuáles son las teofanías del Antiguo Testamento? Son las apariciones de Dios y de los ángeles a ciertas personas en el Antiguo Testamento. Dios se apareció a Abraham (Génesis XVIII: 1-33), un ángel se  aparece a Josué (Josué V, 13-15), a Gedeón (Jueces VI: 11-24), y a Sansón (Jueces XIII)
Los teólogos católicos dicen que en todos estos casos, y en otros del Antiguo Testamento, estas apariciones fueron hechas por los ángeles que, obviamente, no eran verdaderos hombres, aunque lo parecían, sino  que a través de algún proceso físico desconocido, pudieron aparecerse  como  hombres.

Lenguaje mitológico.

Después de citar estas teofanías, Ratzinger dice:

El lenguaje mitológico expresa, por un lado, la cercanía del Señor, en cuanto que él mismo se revela en forma humana, y, por otro lado, su otredad, ya que  él está fuera de las leyes de la existencia material.” (Pág. 267-268)

¿Mitológico? ¿Es la Sagrada Escritura mitológica? Mitologico significa “cuentos de hadas.” Esta frase de Ratzinger es muy reveladora , porque si vamos a considerar la obra de los ángeles que aparecen como  hombres como algo mitológico, entonces ¿qué podemos decir de un Dios hecho hombre, que  surge de los muertos y se aparece a sus discípulos? ¿Cómo entonces  este  evento extraordinario  puede no  perteneceder al reino de lo mitológico?
Ratzinger nos asegura, sin embargo, que estos “teofanías mitológicas” del Antiguo Testamento no son más que una analogía, una comparación. La diferencia, dice, es que

“Los encuentros con el Señor resucitado no son sólo acontecimientos o experiencias místicas interiores sino que  son  encuentros reales con una vida que ahora está encarnada en una forma nueva pero sigue siendo encarnada”.

5. Jesús “no viene desde el reino de los muertos.”

Pero nuestra pregunta fundamental sigue siendo: ¿Fue resucitado el cuerpo físico de Jesús en el sepulcro  por la infusión de su alma física, por el poder de Dios? Porque esta es la doctrina católica

(Nota: Cornelius à Lapide, el famoso comentarista jesuita del siglo XVII, especula que esto se logró a través de la la condensación del aire, lo que es una teoría interesante)

Ratzinger dice:

Sin embargo, Jesús no viene desde el reino de los muertos, que ha dejado definitivamente atrás: por el contrario,  viene del reino de la pura vida, de Dios …”

¿Él no viene desde el reino de los muertos? No dice el Credo que resucitó de entre los muertos? ¿Acaso no  fue a visitar a los muertos, cuando descendió a los infiernos, también un artículo de nuestro credo?

Negación de Ratzinger del  sentido católico del Dogma.
Es fácil ver que Ratzinger no cree en el dogma católico. No hay nada difícil en  el dogma católico para el que tiene fe en la divinidad de Cristo: que la Segunda Persona de la Trinidad infunde de nuevo en el cuerpo muerto de Cristo el alma que también había sido infundida en el seno de la Santísima Virgen María.
Pero Ratzinger  retuerce y retuerce  la  explicación de este dogma. Él está constantemente tratando de sustituirla por otra, en un lenguaje muy oscuro y obtuso, que mantiene  una “resurrección” sin un cadáver resucitado.

  1.  Contradicciones de San Lucas

Así que a pesar de su seguridad en que Cristo está “encarnado” (página 268),  vuelve a demostrar su repulsa por el dogma católico al reaccionar al relato de San Lucas  acerca de  que nuestro Señor resucitado come un pescado (Lucas XXIV, 42 ):

La mayoría de los exegetas [estudiosos de las Escrituras] son de la opinión de que Lucas, exagerando en su afán apologético, con una declaración de este tipo parece hacer volver a Jesús  a la física empírica  que había  superado por la resurrección. Así, Lucas termina contradiciendo su propia narrativa, en la que Jesús aparece de repente en medio de los discípulos con un físico que ya no está sujeto a las leyes del espacio y el tiempo. “(Página 269)

Esta última frase es muy reveladora de la falta de fe católica de Ratzinger.
• En primer lugar, se acusa a San Lucas de exageración y de contradecirse a sí mismo, negando el hecho de que la Sagrada Escritura no puede contener errores, porque está inspirada por el Espíritu Santo, y es el Palabra de Dios.
• En segundo lugar, pone de manifiesto su disgusto interior por cualquier pensamiento  acerca de Cristo con  verdadero cuerpo físico, humano, aunque glorificado.  El que coma un pez es demasiado “físico” para Ratzinger. ¿Alguna vez se le ocurre, como le ha ocurrido a los comentaristas católicos, que se comió el pescado, precisamente con el fin de probar su condición física, el hecho de que tenía un verdadero cuerpo humano?

2. Nueva Dimensión” de la existencia humana. 

En la página 274, Ratzinger resume:

“… podríamos considerar la resurrección como algo parecido a un” salto radical evolutivo“, en el que  surge una nueva dimensión de la vida, una nueva dimensión de la existencia humana.

Lo  compara al salto evolutivo como el del gorila a hombre, lo cual es perfectamente ridículo. Cuando el Concilio de Nicea compuso el credo que recitamos en la Misa,¿ los Padres del Concilio   en el año 325 AD tenían  en mente, que cuando Cristo resucitó de entre los muertos, estaba dando un salto evolutivo, como el de los gorilas cuando supuestamente  se convirtieron en seres humanos? ¿Se supone que debemos creer semejante locura?

3. Un Cristo esencialmente diferente después de la resurrección. Ratzinger continua:

”  Entonces es esencial, el hecho de que la resurrección de Jesús no es sólo que un individuo fallecido vuelve a la vida en un cierto momento, sino que hay un salto ontológico que afecta al ser en cuanto tal, con la apertura a una dimensión que nos afecta a todos, creando para todos nosotros un nuevo espacio de vida, un nuevo espacio de estar en unión con Dios. “(página 274)

¿Un salto ontológico que afecta el ser en cuanto tal? Estas son palabras fuertes, porque significa que la resurrección de Cristo le hizo algo esencialmente diferente de lo que era antes de su resurrección. Pero él era verdaderamente hombre antes de su resurrección. Según Ratzinger, ha dado un salto a ser algo nuevo, algo diferente.
Esta es una doctrina del mal, herética, que destruye la verdadera resurrección de Cristo. Pues si es algo distinto de lo que era antes, si no tiene el mismo cuerpo, sangre, alma que él tenía antes de su muerte, entonces no es verdadero hombre, y Él no resucitó realmente.
Uno se pregunta que clase de cosa es  exactamente el Cristo resucitado de Ratzinger . Si Él no tiene el mismo cuerpo que tenía antes de morir, entonces ¿qué clase de “corporeidad” tiene? ¿Qué es? En otras palabras, es el Sagrado Corazón de Jesús un corazón verdaderamente humano, el mismo que fue traspasado por la lanza?

4. No es  “ un tipo de acontecimiento histórico“.

Ratzinger confirma mi análisis, cuando dice en la página 275:

En este sentido, se deduce que la Resurrección no es el mismo tipo de acontecimiento histórico como el nacimiento o la crucifixión de Jesús. Es algo nuevo, un nuevo tipo de evento. “

El nacimiento y la crucifixión de Jesús, sin embargo, eran verificables, como acontecimientos físicos e históricos que tuvieron lugar en un lugar determinado y en un momento determinado. Ratzinger excluye la Resurrección de Cristo  de eventos como estos.
En “Introducción al cristianismo” San Francisco: Ignatius Press, 2004. (Escrito originalmente en 1968) escrito cuando todavía era un teólogo radical  que vestía de traje y corbata, Ratzinger más explícitamente excluye la Resurrección de Cristo como un hecho histórico:

“Por las consideraciones precedentes, no hace falta decir que la vida de aquel que ha resucitado de los muertos no es otra vez , bios,  forma biológica de nuestra vida mortal en la historia, sino que es zoe, nueva vida diferente y definitiva , la vida que ha dado un paso más allá del reino de los mortales de byos e historia “.

Para aquellos que no entiendan lo que está diciendo aquí, permítanme explicar. Ratzinger distingue entre bios, que es una palabra griega que significa  vida, y zoe, otra palabra griega también para  vida. Para él, la bios se refiere a la vida tal como la conocemos aquí, sujeta  a la corrupción; zoe para él es una vida definitiva, inmortal, no sujeto a la corrupción. Su error no consiste en una distinción de dos formas diferentes de vida, sino en afirmar que la resurrección de nuestro Señor es algo que está fuera de la historia, es decir, algo en el orden puramente espiritual y sobrenatural que no es verificable por las experiencias de sentido común.
Es decir, la resurrección no es un hecho histórico.
En respuesta a Ratzinger, cito San Pío X, que condenó esta declaración en suLamentabili Motu Proprio de 1907:

La resurrección del Salvador no es propiamente un hecho de orden histórico, sino un hecho de orden puramente sobrenatural, ni demostrado ni demostrable, y que la conciencia cristiana gradualmente extrae de otras fuentes.” (N. 36)

“La fe en la resurrección de Cristo tuvo su comienzo no tanto del hecho de la resurrección en sí misma, como de la vida inmortal de Cristo en Dios.” (N. 37)

Cómo la negación de Ratzinger de la Resurrección afecta a otros dogmas.
La incapacidad de Ratzinger para pensar en la resurrección de Cristo como una union de su cuerpo y su alma, que es el dogma católico, tiene un efecto sobre lo que piensa sobre la Sagrada Eucaristía y de la resurrección general de entre los muertos.

1. Transubstanciación.

Ratzinger ha hecho en repetidas ocasiones la declaración, en relación con la Eucaristía, que “Cristo está en el pan.”  Esta es una afirmación herética, porque no hay pan, según el dogma católico. Toda la sustancia del pan se convierte en la sustancia del Cuerpo de Cristo.
Sin embargo, dada la idea de Ratzinger sobre el Cristo resucitado, es fácil ver cómo no puede creer en la transubstanciación, ya que lo que resucitó de los muertos no es lo mismo que el  Cuerpo y Sangre de Cristo en la Última Cena. Se dio un salto evolutivo hacia una nueva dimensión. (Me gustaría que Ratzinger diera un salto evolutivo hacia una nueva dimensión …)

2. Resurrección General de entre los muertos.

Asimismo Ratzinger niega el dogma de la resurrección general de los muertos. EnIntroducción al cristianismo, dice:

Ahora queda claro que el verdadero corazón de la fe en la resurrección no consiste en absoluto en la idea de la restauracion de los cuerpos.” (Página 349)

Refiriéndose a las declaraciones bíblicas sobre la resurrección general, dice:

“Su contenido esencial no es la concepción de un restauración de los cuerpos a las almas después de un largo intervalo de tiempo …” (página 353)

Esta resurrección [del cuerpo] también implica – o así lo parece, en todo caso – un cielo nuevo y una tierra nueva, que requeriría cuerpos inmortales que no necesitan el sustento y una condición completamente diferente de la materia.¿ Pero no es todo esto completamente absurdo, totalmente contrario a nuestra comprensión de la materia y de sus modos de comportamiento, y por lo tanto irremisiblemente mitológica? “(Página 348)

¿En serio? San Pedro no encontró la idea de un nuevo cielo y la tierra “completamente absurdo“, como Ratzinger hace, porque dice en su segunda epístola:

Esperando y apresurándoos para la venida del día del Señor, por el cual los cielos incendiados, serán disueltos, y los elementos se derretirán con el calor abrasador? Pero nosotros esperamos nuevos cielos y una tierra nueva según sus promesas, en los que habita la justicia “. (III:12-13)

¿Cuál es la enseñanza de la Iglesia Católica? No dice que la resurrección del cuerpo es “irremediablemente mitológica.” El Segundo Concilio de Lyon, que tuvo lugar en 1274, enseña:

“La misma Iglesia  santa cree firmemente y firmemente declara que en el día del juicio todos los hombres se reunirán con sus cuerpos ante el tribunal de Cristo para dar cuenta de sus propias obras.”

Este es el magisterio solemne. La negación del cual es una herejía. Lo dice la lógica.

3. La enseñanza de San Pablo.

San Pablo vincula íntimamente la realidad de nuestra propia resurrección a la de la Resurrección de Cristo:

“Ahora bien, si se predica de Cristo, que resucitó de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros, que no hay resurrection de los muertos? Pero si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo ha resucitado. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana también vuestra fe. Sí, y nosotros seremos hallados falsos testigos de Dios porque hemos dado testimonio en contra de Dios, que resucitó a Cristo, a quien según ellos no resucitó , si los muertos no resucitan de nuevo. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana, porque tú eres todavía en vuestros pecados “(I Cor XV. 12-17).

El argumento de San Pablo es: Si no hay resurrección general de los muertos, tampoco Cristo resucitó. Pero si Cristo no resucitó, entonces no hay razón de nuestra fe. Pero si nuestra fe es en vano, entonces todavía estamos en nuestros pecados. Además, nuestra predicación es vana, y nosotros somos testigos falsos de Dios, porque  hemos dado testi-monio en contra de Dios.
Entonces, ¿quién da falso testimonio aquí? Sa Pablo y la Iglesia católica, que enseña la verdadera doctrina de la resurrección, es decir, la restauración de su alma a su cuerpo muerto, o Ratzinger, que enseña que la resurrección de Cristo es un salto evolutivo hacia una nueva dimensión, y que niega la la restauración de nuestro cuerpo después de la muerte? ¿De quien es la  predicación en vano? La de San. Pablo y la Iglesia Católica, o la de Ratzinger? ¿Con quién nos quedamos? Con San Pedro y San Pablo y el Magisterio solemne de la Iglesia católica o con Ratzinger?

4. El alma separada después de la muerte. 

Para entender mejor la mente de Ratzinger acerca tanto de la Resurrección de Cristo y la resurrección de los muertos, debemos entender que él no cree en el alma separada del cuerpo: En la página 351 de la Introducción al cristianismo, afirma:

“... La idea del anima separata (el” alma separada “de la teología escolástica) en última instancia  se vuelve obsoleta.”

Observe cómo se relega un dogma de fe, al decir, que la inmortalidad del alma separada del cuerpo, es una simple invención de la “teología escolástica”,  por lo que es algo”obsoleto“.
Entonces  ¿es obsoleto  orar por las almas del Purgatorio u orar a los santos en el cielo  que aún no se reunieron con sus cuerpos?
Vemos, por tanto, que Ratzinger no puede ni siquiera concebir el dogma católico de que alma humana de Cristo se reunió a su cuerpo en la resurrección. Para él, Su alma no existe separada de Cristo.
¿Hemos de decir también  que la Santísima Virgen estaba usando una obsoleta teología cuando dijo: Mi alma engrandece al Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador ”

Una revisión de Ratzinger. Ideas sobre la Resurrección

Detengámonos brevemente para revisar los puntos que Ratzinger hace respecto a la resurrección. A diferencia de los teólogos católicos, que son perfectamente claros en sus presentaciones, los modernistas se expresan en una mezcolanza incomprensible y que, en mi opinión, es deliberadamente oscura, tanto para  ocultar bien la herejía como para aparecer relevantes académicos mediante el uso de altisonantes construcciones, y palabras extranjeras a las que no definen.
Resumiendo esto es lo que ha dicho respecto a la resurrección de Cristo:

• No es la reanimación de un cadáver.
• Es un salto evolutivo hacia una nueva dimensión de la existencia humana.
• No es un acontecimiento histórico como el nacimiento de Cristo o  su crucifixión.
• Está fuera del espacio y el tiempo, es decir, que no sucedió en un
lugar específico y en un momento determinado, y es algo que no pudo ser detectada por los sentidos
•  el que Nuestro Señor comiera pescado era una exageración de San Lucas, con la que él mismo se contradice .
• La aparición de Cristo a San Pablo era ” luz”.
• Las apariciones de Cristo a los discípulos son “verdaderos encuentros con la vida que ahora está encarnado en una forma nueva. “
• Los testigos de la Resurrección de Cristo “experimentaron un encuentro real, llegando a ellos desde el exterior, con lo totalmente nuevo e imprevisto, es decir, la autorevelación y la comunicación verbal de la resurrección de Cristo. “(p.275)

¿Qué está equivocado con la explicación tradicional?
San Pío X señaló en su encíclica Pascendi que los modernistas estudian la Sagrada Escritura como si nadie hubiera analizado estos libros antes que ellos, y como si nadie les hubiera dado una interpretación adecuada.
La enseñanza tradicional sobre la resurrección de Cristo es  perfectamente clara: Su alma se unió a su cuerpo en la tumba. Se levantó por su propio poder, y tenía un cuerpo glorificado. Además  siendo Dios, Él fue capaz de hacer muchas cosas que ni siquiera un cuerpo glorificado ordinario  podría hacer. Por ejemplo, la penetración de las paredes fue por el poder divino, y no en virtud del cuerpo glorificado.[ N.T: esto es  dudoso; piénsese en las dotes del cuerpo glorioso, de las cuales una es la sutileza]
¿Hay misterio en la resurrección? Por supuesto. No entendemos todo lo relacionado con el cuerpo glorificado. La mente iluminada por la fe está perfectamente satisfecha, sin embargo, por lo que la Iglesia siempre ha enseñado. La Iglesia Católica entiende por la fe, e incluso por el sentido común, que Dios sabe más sobre la física nuclear y la química que el hombre moderno.

Los relatos de la resurrección sin duda hablan de algo que está fuera de nuestra experiencia.” (Pág. 246-247)

(Nota:. “Oírles hablar en sus obras de los Libros Sagrados, en los que han sido capaces de descubrir lo mucho defectuoso, lleva a imaginar que antes de ellos  nadie ni siquiera echó una mirada a las páginas de la Escritura, mientras que la verdad es que en su conjunto multitud de doctores, infinitamente superiores a ellos en ingenio, en erudición y en  santidad, han tamizado los libros sagrados de todas las maneras, y lejos de encontrar imperfecciones en ellos,  han dado gracias a Dios cuanto más han profundizado en ellos, a Su Bondad divina que se dignó hablar así a los hombres. Por desgracia, el estudio de estos grandes doctores no goza de las facilidades con que cuentan los modernistas  para ser  guía y norma, con una filosofía que parte de la negación de Dios, y con un criterio que consiste en su propio juicio”- Pascendi , no. 34.)

La capacidad de Dios excede a la nuestra. De hecho, su conocimiento es infinito, ya que Él es el creador de estas cosas.
Sin embargo, el modernista tiene un corazón de  no-creyente. Él es un racionalista. Él quiere transformar la Iglesia en algo que sea aceptable para los racionalistas, agradable a todos los Voltaire de este mundo.
Así que Ratzinger ha abandonado la noción de alma de Cristo vuelta a su cuerpo y vivificando  su cadáver. Él lo ha sustituido por un salto evolutivo hacia una nueva dimensión de la existencia humana, con lo que pretende casar la teología católica con el darwinismo falso, absurdo, y ya pasado de moda. El evolucionismo es un residuo con moho y mal olor en una nevera del siglo XIX (cuyo hielo ha derretido desde hace mucho tiempo) que Ratzinger ha puesto en el microondas y ha llegado hasta nosotros bajo la forma de su teología de la Resurrección.
Ratzinger rechaza la filosofía escolástica de Santo Tomás de Aquino – y ha explicado la resurrección en la borrosa, imprecisa, indefinida y etérea filosofía moderna, que sólo se refiere a “la experiencia“. Así que la resurrección es una “experiencia” y “el encuentro desde el exterior. “
Al igual que todos los modernistas, Ratzinger siempre ha estado obsesionado con hacer el catolicismo aceptable para el “hombre moderno“. Por esta razón, en sus primeros años como profesor modernista, se burló de la idea de hacer visitas al Santísimo Sacramento. Él dice en su obra titulada “Sacramentale Begründung der Christlichen Existenz (1966):

La devoción eucarística, como se observa en la visita silenciosa de los devotos en la iglesia no debe ser pensada como una conversación con Dios. Esto asumiría que Dios está presente a nivel local y en un espacio determinado. La justificación de esto  demuestra una falta de comprensión de los misterios cristológicos y del concepto mismo de Dios. Esto repugna al el pensamiento maduro del hombre que comprende la omnipresencia de Dios. Ir a la iglesia  para poder  visitar  a Dios  presente  es un acto sin sentido que el hombre moderno rechaza con razón. “

[Intercalado añadido de este blog:

Papa_Benedicto_y_Jes_s_Eucarist_a

El anterior párrafo que aparece también en las últimas ediciones de las obras completas se contradice completamente con el actuar de Ratzinger en algunas ocasiones dando la bendición con el Santísimo. ¿Creería también entonces lo que dejó escrito de que Dios no está presente a nivel local y en un espacio determinado  y  poder visitar a Dios presente es un acto sin sentido que el hombre moderno rechaza con razón. ”  ]

[Sigue artículo]

Asimismo, la explicación tradicional del cuerpo resucitado de Cristo es algo que el hombre moderno, supuestamente, no pueden soportar.

(Nota:6. “Para la filosofía escolástica y la teología para la que ellos [los modernistas] sólo sienten desprecio y ridiculizan. Sea ignorancia o miedo, o ambas cosas, lo que inspira en ellos  este comportamiento, lo cierto es que a la pasión por la novedad ellos  siempre unen el odio de la escolástica, y no hay señal más segura que un hombre está en el camino del modernismo que cuando empieza a mostrar su desagrado por este sistema. “- San Pío X en la Pascendi, no. 42.)

La destrucción del principal Milagro de Cristo.
Todos los teólogos enseñan que la resurrección de Cristo de entre los muertos es la mayor de todas sus maravillas. De hecho, aunque no hubiera realizado ningún otro, la resurrección habría sido suficiente para demostrar su divinidad y la verdad de su religión. Por el contrario, si Él no hubiera resucitado de los muertos, la religión que predicaba  carecería de la garantía divina, la muerte habría sido la victoria sobre él. No sería el verdadero Salvador de la humanidad.

Por lo tanto lo que es central al argumento apologético de la Iglesia – la defensa de su credibilidad como la única verdadera religión de Dios – es la Resurrección de Cristo.Con el fin de que sea un argumento válido para el no creyente, es necesario que la resurrección de Cristo sea un hecho histórico y verificable, y no una “experiencia de fe.”
Rechazo de Ratzinger del cadáver resucitado, y su descripción del cuerpo de Cristo

Resucitado como pertenecientes a “otra dimensión”, a un “salto ontológico”, etc, el lugar de la resurrección fuera del alcance de espacio y tiempo (sus propias palabras), y posteriormente de la historia humana normal en sí.
El muy conocido eminente teólogo y ardiente antimodernista Padre Reginald Garrigou-Lagrange OP, escribió casi un centenar de años atrás,  lo siguiente:

Entre los modernistas, E. Le Roy [ un ferviente discípulo de Henri Bergson,  famoso evolucionista] propuso una teoría similar, porque negó la”reanimación del cadáver “, como imposible, y enseñó que Cristo resucitó en cierto sentido, en cuanto que él no dejó de actuar después de su muerte, y en la medida en que su alma en la otra vida mantiene  una cierta materia virtual  “.

Esta descripción suena muy cercana a lo que dice Ratzinger.

Este es, nuestro análisis de la destrucción por Ratzinger  del milagro principal de Cristo, la resurrección.
Hay mucho más en Jesús de Benedicto XVI de Nazaret para discutir, sobre todo lo que dice sobre la responsabilidad de los Judios “de la muerte de Cristo, la obligación de la Iglesia de convertir a los Judios, y la infalibilidad de las Sagradas Escrituras. Estos nos ocuparemos en próximos boletines.
Santísima Trinidad Seminario Boletín
abril 2011

6 thoughts on “LA RESURRECCIÓN DE CRISTO SEGÚN RATZINGER/BENEDICTO XVI

  1. Hay varias cosas muy graves una el hecho que Benedicto le rinda fidelidad a Bergoglio el mismo Francisco en la reciente entrevista con la periodista mexicana resaltó este hecho y la amistad que hay entre los dos: Dijo Francisco: «Yo lo voy a visitar. A veces le hablo por teléfono. Como dije, es como tener al abuelo sabio, en casa. Uno puede pedir consejo. Leal a muerte. La cosa de Benedicto, no sé si ustedes la recuerdan, cuando lo despedimos, el 28 de febrero, en la Sala Clementina, él dijo: “Entre ustedes está mi Sucesor, le prometo lealtad, fidelidad y obediencia”. Y lo cumple. Hombre de Dios.»
    Hace poco Benedicto en uno de sus libros corrigió su postura de la comunión de los divorciados vueltos a casar aunque algunos en Gloria tv aplaudieron este hecho eso solo demostró que era cierto que Benedicto sostuvo abiertamente ideas radicales como teólogo.

    Yo considero a Benedicto parte del misterio de iniquidad de las dos figuras proféticas el pastor que abandona a las ovejas y Bergoglio el pastor que se las come.
    Y Bergoglio es la figura profética del cuerno pequeño.

    Me gusta

  2. Lo que observo es que actualmente los curas liberales modernistas que justifican a Bergoglio lo hacen apoyados en los actos de Benedicto y JPII

    2 KASPER NIEGA LA RESURRECCIÓN DEL CUERPO DE CRISTO
    https://moimunanblog.wordpress.com/2014/02/21/el-heretico-cardenal-kasper/
    De hecho, él escribe: “Ningún texto del Nuevo Testamento afirma haber visto resucitar a Cristo”. Y continúa:

    “Los relatos de la tradición neo-testamentaria de la resurrección de Jesús no son en absoluto neutrales: son confesiones y testimonios producidos por personas que creen “ (P. 176). Incluso el descubrimiento de la “tumba vacía”, escribe: “debemos suponer que no se trata de una descripción histórica, sino sólo de un artificio estilístico, ideado para reclamar la atención y crear suspense. ‘”(p. 172)…

    “en lo que se quiere llamar la atención, no es en la tumba vacía sino en la resurrección, siendo el Sepulcro considerado sólo como signo de esta fe “(P. 173).

    También, sobre esta estupidez de la “Nueva exégesis bíblica“, está el anatema del Concilio Vaticano I:

    Si alguien dijera que que la Resurreción divina no pueda hacerse creíble por signos externos y que por ellos los hombres no deben ser movidos a la fe sino sólo por la experiencia interna o la inspiración privada, ¡sea anatema!:

    Me gusta

  3. Le sorprende a Ratzinger que comió pescado, y lo considera una exageración, porque no se ajusta a sus ideas racionalistas de la Resurrección, o a la de sus cardenales, comoel herje Kasper, mencionado arriba,
    Entonces como interpretaría su eminencia este pasaje:Mateo 26:29 Os digo: desde ahora no beberé de este fruto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con vosotros, nuevo, en el reino de mi Padre”.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s