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JUICIO DE LAS NACIONES 3


PROLEGÓMENOS

En esta entrada prosigo ahondando en el tema del “Juicio de las Naciones” como ya hemos hecho en las dos entradas anteriores que tratan de este mismo tópico.  Habíamos establecido que este Juicio de las Naciones no es el Juicio final que sucederá al fin del mundo, sino que es un Juicio (Juicio en términos bíblicos equivale a Castigo) que sucederá mucho antes y que estaría separado del Juicio Final por el llamado Milenio o Reinado de Cristo por mil años (sin que haya que precisar el significado exacto de la expresión mil años, que bien pudiera significar una idea de plenitud, bien por su duración bien por sus características inherentes). Hay que recordar que sobre este Milenio nunca ha habido reservas o condenaciones en la Iglesia. En 1941 se dio el decreto por parte del Santo Oficio que decía  “El sistema del milenarismo aun mitigado —o sea, del que enseña que, según la revelación católica, Cristo Nuestro Señor ha de venir corporalmente a reinar en la tierra antes del juicio final, previa la resurrección de muchos justos o sin ella— no se puede enseñar con seguridad.“, Más tarde, en 1944, se precisó  que el sistema del milenarismo mitigado, que enseña que Cristo Nuestro Señor antes del juicio final, previa la resurrección de muchos justos o sin ella, ha de venir visiblemente a reinar en esta tierra, no se puede enseñar con seguridad.

En mi opinión es un abuso flagrante establecer que este Milenarismo de que hablamos,  ha sido condenado por el Santo Oficio, tanto porque en los anteriores decretos sólo se condena el modo de presencia en quienes dicen que esta venida de Cristo será “corporal” o con más precisión “visible”, como porque, en realidad si nos atenemos a las palabras,  no se condena el Reinado de Cristo que habrá al final de los tiempos. ¿Como podría la Iglesia condenar un reinado cuya creencia fue bastante común al principio de su historia, y está explícita en algunos Santos Padres, particularmente los que tienen relación con el Apóstol San Juan, que también habla de él, apertis verbis, en el Apocalipsis? Incluso puede decirse que este Reinado está anunciado en numerosos textos del A.T. y del N.T, y aunque éstos han sido entendidos con una exégesis alegórica, no deja de ser ésta algo tardía, forzada, no común, y dejando la puerta abierta a la duda.  Hay  que decirlo bien claro los que hablan de “condenación” del militarismo  mitigado (por lo menos éste) por parte del Santo Oficio, claramente se  exceden y caen en una  falsedad inducida por sus ideas preconcebidas.

El Milenio a que nos referimos es una idea extraída del estudio exegético del P.Ramos García ( en nuestro blog AQUÍ) y se caracteriza por preconizar una venida de Cristo “invisible”, como igualmente lo sería la presencia invisible de los resucitados en la primera resurrección. Lo anterior equivale a decir que estamos hablando de un “Milenio espiritual” iniciado con una venida de Cristo a la tierra también espiritual e invisible. Bien puede reducirse a una etapa de esplendor espiritual de la Iglesia, como nunca la tuvo, y cuyas líneas de fuerza son interiores y espirituales. 

El Juicio de las Naciones sería seguido (sin precisar si inmediatamente o no) del Milenio espiritual que terminaría en el Juicio Final al fin del mundo.

En la entrada segunda anterior a ésta, he aportado el testimonio de algunas apariciones (sobre todo La Salette) y algunas revelaciones privadas (la mayoría aprobadas) tal como las trae en su libro “Los últimos Tiempos” el eminente magistral que fue de la Catedral de Zamora, Don Benjamín Martín Sánchez.

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LA PROFECÍA DE SAN MALAQUÍAS

En esta entrada voy a proceder al estudio de “La Profecía de San Malaquías” y comprobar cómo esta puede reducirse a la concepción anteriormente descrita del Juicio de las Naciones. Más aún comprobaremos algunas precisiones cronológicas que hay en ella, bien en en su último lema, bien de una manera críptica, poco conocida por la mayoría de los expositores e incluso de quienes la conocen y la admiten como profecía.

De antemano diré que esta profecía no está aprobada por la Iglesia. Incluso se considera falsa o dudosa por la Enciclopedia Católica. En realidad a lo largo de la historia desde su aparición -inserta en el libro publicado por el benedictino belga WionLignum vitae, ornamentum et decus Ecclesiae”, auctore D. Arnoldo Wion, duacensi Venet. MDXCV. o sea “Árbol de la vida, gala y honor de la Iglesia”-en Venecia en 1595,  ha habido muchos estudiosos que la han rechazado dando razones para considerarla inauténtica. Sin embargo también ha habido muchos, quizás más, que la han aceptado como auténtica.

Un autor de nuestros día la rechaza con fútiles razones, que denotan su ignorancia sobre el tema (como las que se dan generalmente para rechazarla) como describo en el blog en el post ¿Es falsa la profecía de SanMalaquías?.

Además de su carácter profético cuestionado  que sume en la oscuridad y en la duda esta supuesta  profecía, también se suscitan en ella, algunas cuestiones que añaden oscuridad a la profecía. Éstas son :

  • Su posible carácter pseudo-epigráfico
  • Las dudas que suscita un posible lema  que algunos admiten como tal pero otros no. Me refiero a las palabras con que comienza su final “In psecutione”….
  • Admitidas estas palabras como lema se suscita otra duda respecto de la lectura de estas palabras. Deben leerse “in persecucione” o “in prosecucione”. En este segundo caso cambiaría totalmente el sentido de la profecía que pasaría a tener un sentido abierto al futuro, como si dijera “Y siguen otros papas..”
  • También se suscita la duda de  si el párrafo final en el que se habla de un papa con el lema “Petrus Romanus” es un simple comentario del redactor de la profecía P. Chacón O.P.  o bien es parte integrante de la profecía.
  • Si esto último fuere el caso también se presenta la duda de si este último lema es un lema simbólico aplicado a todos los papas, o bien es un lema personal aplicado al último papa.

Todas estas cuestiones están descritas por mí en el estudio de este blog publicado en 1911 en el post El final de la profecía de de san Malaquías y nuestros tiempos. No vamos a aclararlas aquí. En ese post resumo el magnífico estudio de J.M. Igartua S.J.  en su libro cuya última impresión fue en 2005 (edición de 1989). En el post me aparto decididamente del autor respecto de que “In persecutione” sea un lema más de la profecía, aplicable a su correspondiente papa. También en la disyuntiva presentada por el autor de  si “Petrus Romanus” sea o no un lema simbólico, me decanté en el post citado por la asunción de que sí, es un lema simbólico aplicable a todos los papas. Esto tuvo la consecuencia de haberme equivocado en cuanto a pensar que lo dicho en este simbólico lema (en la opinión que acepté) se refiriese a Benedicto XVI. Ahora ya hay que aceptar que Petrus Romanus, es un lema real y corresponde al actual (2015) “pontificado”.

Aunque hoy día parece claro que “Petrus Romanus” es un lema real pero  no resulta tan claro que “In persecutione” no sea  un lema de la profecía. Si lo fuera tendríamos que esperar que otro papa (o antipapa) fuese el sujeto de lo enunciado en él. Sin embargo lo más probable (teniendo en cuenta consideraciones ajenas a la profecía) es que lo dicho de Pedro Romano, sea aplicable a Bergoglio. Si así fuera, la destrucción de “la ciudad de las siete colinas” tendría su destrucción el el “pontificado” de Bergoglio.

La razón de que proceda en este post a estudiar sucintamente esta supuesta profecía en relación con el Juicio de las Naciones, sin optar por despreciarla o a lo menos por no tenerla en cuenta dado su carácter controvertido, es porque al ser tan conocida alguno pudiera utilizarla como un mentís a  nuestras deducciones sobre el Juicio de las Naciones. En realidad ya se ha hecho esgrimiendo esta profecía como un anuncio del fin del mundo Si así fuera estaría de más todo lo que vengo diciendo sobre el Juicio de las Naciones,

Como ejemplo traigo lo que un comentarista ha escrito sobre el fin del mundo, en comentario al post arriba citado:

bigtigger59
14 de diciembre de 2014 a las 0:10 Editar
El antipapa “francisco” será el último reclamante en la historia del mundo, al final de su “reinado”, Roma la Ciudad de las Siete Colinas será destruída.

Y el mismo comentarista apoyándose en el Profecía de San Malaquías dice en este blog: (5 agosto de 2015)

El fin del mundo es inminente, meses, años, no lo sé, lo que sí sé es que el antipapa francisco (y lo escribo con minúscula por el desprecio que le tengo) será el último hombre en ocupar la Cáthedra del Divino Apóstol Pedro… ya no hay más tiempo.

Viniendo ya a la profecía la enunciaré con su traducción y también transcribiré la conclusión hecha en el post citado (pero omitiendo que Ratzinger/Benedicto XVI sea el “papa” profetizado en el final de la profecía).

In persecutione extrema Petrus Romanus sedebit Petrus Romanus qui pascet oves multis tribulationibus quibus transactis  Iudez trmendus  iudicabit  populum suum civis septicolis diruetur.

Traduciendo :

En la última persecución reinará Pedro Romano que apacenterá las ovejas  en medio de muchas tribulaciones  pasadas las cuales  el Juez Tremendo castigará a su pueblo  y será destruida la ciudad de las siete colinas.

Parafraseando y explicando:

En medio de la guerra, en una acometida (In persecutione) grande y última (extrema) la cual sucede en este pontificado (extrema) de la Santa Romana Iglesia (S.R.E.) sedebit (se sentará, reinará) el último papa sucesor de Pedro (Petrus) residente en Roma (Romanus) en el ejercicio de su cargo (qui pascet oves) en la tribulación de aquellos días (multis tribulationibus) hacia el final de ella (quibus transactis) el Juez Omnipotente encolerizado (Iudex tremendus) ejercitando su justicia castigará (iudicabit) a la Iglesia Católica (populum suum) destruyendo Roma (civis septicollis diruetur)

Como se ve parece que lo anterior habría que aplicarlo al pontificado de Bergoglio.

En el post sacaba las conclusiones siguientes de las cuales la segunda está claramente equivocada. Cuando fue escrita yo sabía poco de la segunda venida espiritual de Cristo para inaugurar un Milenio espiritual.  Tampoco conocía la doctrina sedevacantista. Éstas son las conclusiones:

Por consiguiente habría que descartar en el caso de que fuera verdadera lo siguiente:

1. El que haya más papas en Roma después del actual. Pero sí habrá más papas en otro lugar..

2. El que aparezca Cristo en su Parusía en un tiempo cercano. Esto será al final del mundo La Parecía no será al fin del mundo]

3. El que la profecía trate del Juicio Final. Será sólo un juicio de condena o castigo ordenado por Cristo. [Ahora diría el Juicio de las Naciones]

4. El que la profecía aluda al fin del mundo. Se trata del fin de la dinastía papal de Roma. Pero no de la Iglesia. Con seguridad seguirá habiendo papas en otra parte del mundo. Pero ya no serán romanos. Aunque sí sucesores de Pedro, sentados en su cátedra, cuyo oficio cumplirán supuestamente mejor que ahora. El papado y la Iglesia seguirán hasta el fin del mundo. Posiblemente en el tercer milenario de la Redención que como hemos visto empieza en el año 2031 se inicio una edad, en todo semejante a la nuestra, sólo que la Iglesia conocerá, después de la gran tribulación con que terminarán estos años turbulentos, un período de esplendor, digamos un Milenio de gloria espiritual en la que resplandezca el Reinado de Cristo. Antes de ello desaparecerá una gran parte de la humanidad, como dicen muchas profecías católicas y bíblicas, pero la Iglesia conocerá la conversión de los que queden, en particular de los judíos sinceros y algunos paganos y miembros de sectas.

Por consiguiente hay que corregir la idea extendida de que la Profecía de San Malaquías anuncia el fin del Mundo. Los Últimos tiempos no son el fin del mundo.

A decir verdad ésta ha sido una idea común en toda la historia de la Profecía. Su más notable expositor Maitre define la Profecía así:

“ La profecía de San Malaquías es la historia anticipada de las última edades del mundo por medio de la historia de los últimos papas“.

El mismo P. Igartua participa de esta idea. No olvidemos que la confusión de Juicio de las Naciones con Juicio final ha sido común en la historia de la Iglesia, hasta nuestros días cuando se va abriendo cada vez con más precisión la distinción entre los dos Juicios (el de vivos y el de muertos), entre “los últimos tiempos y el fin del mundo”  y el rechazo de la idea del Milenio como un dato meramente alegórico, aceptando como ya se hace por parte de notables exegetas la exégesis  literal  del Milenio, pero entendido como un Milenio espiritual, que no tiene más algarabías que el de ser una etapa más de la Iglesia de esplendor espiritual, que vendrá después de una gran tribulación  (El juicio de las Naciones) en la que morirán los 2/3 ó 3/4 de la raza humana, preferentemente los “impíos” en lenguaje bíblico y en la que existirá la Iglesia católica como “única religión del mundo”  cuya característica principal será que los hombres, “viadores” se verán libres de la acometidas de las tentaciones y seducciones del diablo, que será en ese tiempo aherrojado”  hasta los día precedentes al Juicio final; y el mundo con sus engaños ya no será ninguna tentación para aquellos felices viadores   cuyo único cometido será vivir en unión de Cristo “presente invisiblemente” en aquellos dichosos días; viadores que además contarán con la ayuda real e intercesión de los resucitados en la primera resurrección, presentes en su vida pero invisiblemente. (Quizás con más eficacia de lo que ahora nos ayudan los santos cuando se la pedimos)

Sólo queda aclarar algo muy importante a modo de resumen:

El Juez tremendo ejercerá su Juicio castigo sobre su pueblo (es decir sobre la Iglesia destruyendo Roma (¿la eclesiástica o sea el Vaticano?). Ahora bien nos podemos preguntar si el mismo Juez dejará impune el mundo bajo el dominio del diablo. Esto sería absurdo. Aunque la “profecía de los papas” se concentre en el Juicio de su pueblo,  la Iglesia Católica, regida por los papas, lleva como implícito colofón el Juicio de las Naciones, juicio que vendrá al poco tiempo, quizás unos años, de haberse realizado el Juicio sobre la “Iglesia católica” o aquello en  lo que ha devenido.

En este sentido, es mi opinión, la Profecía de los Papas nos remite a lo que venimos diciendo sobre el Juicio de las Naciones. Habrá un  Juicio o castigo sobre su pueblo, que para entonces ya habrá caído en la Apostasía, y  a continuación (quizás no inmediatamente) habrá el terrible Juicio de los vivos o de las Naciones, el terrible Día de la Ira o Gran Día del Señor, en el que perecerán todos los impíos de la tierra.

Me queda decir algo sobre las revelaciones crípticas de la Profecía de San Malaquías. Extraigo del post citado lo siguiente:

Una confirmación de la Profecía al establecer sobrenaturalmente la definición del Papado

Número áureo y la “divina proporción”.

Aquí expongo, resumidísimas, unas misteriosas claves numéricas ocultas en la profecía. Ellas son un signo evidente de la autenticidad de la profecía. Si se rechazaran como indicio profético no harían más que aumentar su carácter enigmático.

Me remito a cualquier enciclopedia para el conocimiento de lo que es el “númerus aureus” y la resultante “proportio divina“. Sigo al P. Igartua para hacer una somera descripción. Intentaré sintetizar lo más posible sin desmedro de la claridad.

El número áureo es conocido desde la antigüedad y ha sido utilizado en ella (por ejemplo en Virgilio y por otros artistas de todas las artes) y también en el Renacimiento que lo descubrió con la exaltación de la antigüedad y casi seguro también en los tiempos medievales tan propensos al simbolismo y a la cabalística (por ejemplo en los tiempos de San Malaquías, San Bernardo y Santa Hildegarda de Bingen).

Brevemente diré que es el resultado de la armónica división de un segmento en media y extrema razón. Si dividimos un segmento (al que damos el valor de la unidad) en dos partes de modo que la mayor parte, m, resulte media proporcional entre el segmento entero (la unidad) y la parte más pequeña, hallamos la “sección de oro“.. O sea si m es la parte mayor y si damos al segmento, s, el valor 1, y a la parte menor llamamos s-m; entonces la sección áurea nos vendrá dada por la razón 1/m= m/1-m. Esto no da la ecuación de 2º grado siguiente: m(al cuadrado)+m- 1=0. Las resolución de esta ecuación con la consabida fórmula aritmética es m= 0,618. Este es el número áureo. Multiplicando este número con magnitudes halladas en diferentes objetos del arte-arquitectura, pintura jardinería, líneas de un poema etc.. nos da la “sección áurea” de esa magnitud.

Ahora vamos a hacer la aplicación a los 113 lemas de la profecía (en realidad son 112, después de descartar “In persecuciones”)

Multiplicando 113 por el número áureo obtenemos 69,834. Si consideramos que los lemas son 112 el resultado es 69,216. Y si consideramos que los lemas son 111 (lo cual me ahora me parece improbable) el resultado sería 68,598. Los tres resultados están en el entorno del número 69. que aplicado a los lemas nos daría el lema 69, “De fide Petri”. Que es el único lema (junto con el último, Petrus Romanus) en el que aparece la palabra Pedro. (Nótese la importancia de ser un término único en la profecía, como lo son los siguientes lemas  resultado de la función multiplicar del “número aúreo” porque casi elimina el azar en los resultados obtenidos.)

Si seguimos aplicando el número áureo a las dos partes en que queda dividida la profecía por la sección áurea, obtendríamos los lemas 42 y 96 (69+27), que corresponden a los lemas “De cruce apostolica” y “Peregrinus apostolicus“, que son los únicos lemas en los que aparece la palabra “apostolicus” en clara referencia a “Apóstol“. Si proseguimos hallando las secciones áureas de las partes que restan obtenemos sucesivamente en la parte superior de la profecía el lema 26 , que corresponde al papa Juan XXI con el lema “Piscator Thuscus” con referencia a “Pescador” que además es el de un papa llamado Juan Pedro. Pero por la parte inferior obtendríamos el número 10,5, que si lo hacemos entero nos daría el número 10 ó el 11. En el primer caso, sumado a 96 obtendríamos el lema 106 “Pastor angelicus” y en el segundo el lema 107 “Pastor et nauta” que nos remiten a las palabras Pastor, Angel y Timonel.

O sea. las secciones áureas sucesivas nos darían las palabras siguientes y en su orden:

Pedro Apóstol Pescador Pastor Angel y Timonel. Las cuales nos permiten confeccionar una bonita definición de los papas:

(Los sucesores ) de Pedro el Apóstol son Pescadores (de hombres) Pastores (de la grey católica) Angeles (que la guían) y timoneles (de la nave de la Iglesia)

Las palabras halladas, tan perfectamente adaptadas a la función papal, son, tomadas individualmente únicas en la profecía, y tomadas en conjunto, forman un conjunto también único en la profecía y aparecen en el orden de la definición que he dado, siguiendo las sucesivas aplicaciones de la función multiplicadora del número áureo. Quiero decir que no aparecen al azar, ni debido al capricho de una elección humana, ni se dejan palabras similares, tomadas individualmente o en conjunto, en la profecía. Esto constituye un enigma, imposible, en mi opinión, de explicar por el mero cálculo de probabilidades, a menos que esté detrás la inspiración divina o el genio inspirado de un autor humano excepcional, que haya puesto esos lemas, algunos de los cuales, los futuros, se corresponderían perfectamente a futuros contingentes como son los papas que vendrían cientos de años después de la publicación de la profecía.

Lo anterior está dicho para probar que existen revelaciones crípticas (escondidas) en la profecía. La que más nos interesa para nuestro intento de hallar precisiones cronológicas es lo siguiente que extraigo del post citado.

Fecha de la terminación de este eón anterior a un nuevo eón (o Milenio)

Pero aquí no acaban las sorpresas matemáticas de la profecía.

Expongo aquí muy resumido el estudio que hace el autor en el capítulo VII de su libro dedicado a las claves matemáticas de la profecía, laexposición que hace del lema 73 que corresponde al papa Sixto V que reinó desde 1585 a 1590 (hallando que la mitad justa de su pontificado fue en la navidad de 1587). El lema de su pontificado es Acies in medietate signi, cuyo significado es “Eje en la mitad dl signo”. Es dudoso lo que signifique la palabra signi, genitivo de signum. Chacón el comentarista de los 69 primeros lemas lo ilustra añadiendo: “lleva un Eje en la mitad del león”. Viendo su escudo que es un león al que atraviesa una banda a modo de eje, se comprende el comentario de Chacón. Por lo menos se acepta visualmente. Lo discute el autor motejando al comentarista de poco acertado. Después de un minucioso estudio de la palabra signum concluye que en realidad signum no designa al escudo, que porta un león, sino que más bien quiere decir “lema”. El autor lo pluraliza en “lemas”. Así que traduce el lema como sigue: Eje en la mitad de los lemas. Esto me parece acertado sin desdeñar el comentario de Chacón que lo interpreta “Eje en la mitad del (escudo en que se ve un) león”. Estariamos ante un caso de polisemia tan frecuente en la lista.

Lo interesante es las conclusiones que saca el autor y que yo creo sugerentes en orden a hallar claves matemáticas ocultas en la lista.

Brevemente: En la mitad cronológica del pontificado de Sixto V, que fue,como ya dije, en la navidad de 1587, han transcurrido justo 444 años desde el primer pontificado a que corresponde el primer lema de la profecía. Se trata del lema Ex castro Tiberis, del papa Celestino II. Por este lema axial se esperaría que al cabo de otros 444 años, la fecha tuviera un significado importante. Este trecho de tiempo nos lleva al año 2031. Este año es el primero después del bimilenario de la Redención. El autor dice muy acertadamente y citando una nota de la Biblia de Jerusalén, (a lo que yo podría añadir razones concretísimas evangélicas, históricas y astronómicas) que la muerte de Cristo tuvo lugar (frente al dato de la tradición católica que data de San Gregorio, y aun de Dionisio del Exiguo) el primer viernes, 7 de Abril del año 30 de Nuestra Era. Es evidente que aquel día en que tuvo lugar el Sacrificio del Calvario y la Institución de la Eucaristía que fue la primera misa, separados ambos hechos por 18 horas en el 14 del mes judío de Nisán, dia verdadero de la Pascua instituída por Dios en el Exodo, pero víspera de la pascua oficial de los fariseos, jefes del Templo (véase el post de este mismo blog “La última Cena fue una comida pascual” ); fue el día más importante de la historia de la humanidad.

Apoyándose en el gran escriturista Cornelio A. Lapide, de importancia excepcional en la hermenéutica bíblica. el autor da por bueno los cálculos que hace este comentarista. El año 2030 a que nos remite la profecía, se cumplirían (simbólicamente) los 6000 años de la historia del mundo, y los dos mil años que debían cumplir, según él basándose en los padres de la Iglesia, los “tiempos de Cristo”.

Por otra parte la cifra 888 años que es la que ofrece el cálculo e interpretación del lema 73, Axies in medietate signi, tiene su misterio. Porque 888 es la cifra de Jesús, como 666 es la cifra del Anticristo. En efecto el nombre de Jesús, leído en griego Iesous, equivale a 888, sumando el valor numérico de sus guarismos. Como se sabe el 8 es el colmo de la perfección, pues sigue al 7 que representa la perfección. Así como el 6 representa la imperfección absoluta, de ahí que sea la cifra del Anticristo. Tres veces (plenitud) 8 nos lleva a 888, que son los años a que nos remite la profecía desde su primer lema. y que indican la duración de 2000 años de la edad mesiánica que desde Celestino II (Ex castro Tiberis) serían 888 años, y acabarían en el año 2030.

Naturalmente la inducción suyacente, aunque no expresada por el autor, es la de que en ese año se acabará el mundo. Lo cual sería consonante con la interpretación común de la  profecía, ya que se supone que esta profecía, como lo dijo Maitre  antes he citado, es una “profecía de las últimas edades del mundo por medio de la exposición de la historia de los papas”.

Como se deduce de lo que he dicho antes en este mismo post, yo no estoy en absoluto de acuerdo con esa deducción. Con el respeto que me produce la gigantesca figura de Cornelio A.Lapide (que curiosamente en sus Comentarios al Apocalipsis donde expone su interpretación, cita la profecía de San Malaquías diciendo “Si haec prophetia vera est..”) y al mismo autor del libro que comento, J. M. Igartua, yo pensaría que dicho año sería el fin de la etapa mesiánica sujeta a tribulaciones y persecuciones (In persecutione). Y sería el comienzo de una nueva edad, que podríamos describir la Era del Espíritu Santo, así como el Antiguo Testamento lo fue del Padre y la era cristiana fue la era del Hijo (despojando esta frase de su reminiscencia heréticas). La imaginación nos lleva a pensar en el Milenio  [Esto está escrito en 2011, cuando no participaba explícitamente de la idea milenarista] tan creído y anhelado por los primeros cristianos y muchos padres de la Iglesia (descartando el milenio carnal de los de Cerinto). En nuestra teminología actual hablaríamos del profetizado Reino de Cristo y de María, o el Triunfo definitivo del Inmaculado Corazón de María. Comenzaría con el 7º (perfección) milenio de las edades del mundo. Curiosamente los profetas católicos son concordes en hablar de una época en que la Iglesia Católica será restaurada y brillará por sus santos, su doctrina y la piedad del pueblo que supere la Gran Tribulación. En esta época seguirá habiendo papas, que serán santos y firmes en la doctrina, pero serán papas a los que ya no alude la profecía, Estos papas ya no tendrían su Sede en Roma, que habría sido destruída, según la profecía. Pero serían papas “sentados” en la “Cátedra de Pedro” y residentes en el emplazamiento donde termine estando el Sepulcro de Pedro, cuya piedra será el símbolo de la piedra angular de la Iglesia Una Santa Católica y Apostólica. Y lo serán sin titubeos, ni reservas, ni desistencia de la autoridad petrina. Otra vez volvería a ser “el dogma de la Fe”, en frase feliz de Lucía de Fátima, la verdadera piedra angular de la Iglesia. Pero la Iglesia ya no será físicamente romana, como en el pasado no lo fue durante largo tiempo en Avignon. La sede material habrá sido “transferida” como lo anuncian algunos profetas, en particular la Ven.Isabel Canori Mora al decir: La Sede de Pedro será transferida a otro lugar.

Estas son las claves matemáticas de la lista que señalarían un autor que asume la importancia que da San Agustín a las claves que el mismo encuentra en el texto griego del poema que nos habla de los vaticinios de la Sibila Erythraea que nos hablarían de Cristo.

De lo anterior ¿Podría deducirse que el famoso Milenio, empezaría en 2031? ¿No está esto en contradicción con lo que dice Isabel Canori Mora sobre que el Reinado del Señor, comenzaría antes de  2021?

Después de pensar sobre ello e intentar una solución a esta contradicción y a la luz de otros oráculos proféticos (particularmente en Ezquioga) como en otro post explicaré, me parece  que bien podría pensarse que los años inmediatamente posteriores a la Gran Tribulación serían años que bien pudieran  decirse de preparación y purificación. La tierra quedaría desolada, la destrucción y los incendios darían paso a una época no sólo de vuelta a épocas arcaicas de la humanidad (como la alta Edad Media) sin poder beneficiarse de una civilización tecnológica y las comodidades presentes en nuestros días. Serían tiempos confusos en los que privaría el hambre, las enfermedades y el desconcierto. Quizás el Papa  sobrenaturalmente elegido podría ser un referente, al igual que el Monarca tan anunciado en muchas profecías. Muchos pueblos en los que se habrían salvado las personas de buena voluntad, acudirían a la Iglesia y a los pastores (enseñadnos la Ley del Señor..) que tendría que catequizarles con los misioneros actuales que han preservado el dogma y los sacramentos.. En suma  sería una década de purificación y preparación para el Milenio espiritual anunciado. [Lo anterior es lo que se me ocurre y no le doy más valor que eso: una ocurrencia para intentar salvar la divergencia entre dos profecías, que además no son palabra de Dios. No se debe establecer en profecías privadas que además bien pudieran no ser auténticas, ninguna conclusión que goce de certeza, sobre el futuro a venir y sobre el entendimiento de las profecías…

Para otro post dejamos el estudio de dos apariciones marianas que aunque controvertidas quizás podrían ser en parte verdaderas, con objeto de que se precisen los datos que hemos señalado.

40 replies »

  1. Quisiera hacer un brevísimo paralelismo y una diferencia entre dos períodos de la Iglesia, descritos por San Juan como las “siete cartas”: Son Esmirna y Filadelfia. Y en las dos se promete una “corona”, como símbolo de victoria: se corona a los vencedores, y se muestra una diferencia: los coronados en Esmirna son vencedores porque han resistido hasta la muerte la persecución “que vas a padecer”. Los vencedores coronados de Esmirna son los Mártires que han derramado su sangre por la fidelidad a Jesucristo, y se les hace una promesa “El vencedor no será alcanzado por la SEGUNDA MUERTE” (II,11), : que evoca al capítulo XX del Apocalipsis: “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la PRIMERA RESURRECCIÓN! Sobre éstos no tiene poder la SEGUNDA MUERTE…” (XX, 6).
    En Filadelfia, en cambio, se anuncia una PRESERVACIÓN de parte de Jesucristo a los que, a pesar de la “debilidad” de esta Iglesia (que nosotros consideramos que es así debido a la prolongación de la vacancia de la Sede en medio de la Apostasía hecha religión idolátrica), “has guardado Mi Palabra y no has negado Mi Nombre”. La promesa es: “Yo te guardaré de la hora de la prueba (¿el “Juicio de las Naciones” castigo por la idolatría apostática?), esa hora que ha de venir sobre TODO EL ORBE para probar a los que habitan sobre la tierra”.
    Aquí se anuncia la cercanía de la Parusía “Vengo pronto”, y se le reitera la fidelidad: “Guarda firmemente lo que tienes para que nadie te arrebate la CORONA”. También aquí la “corona” es símbolo de victoria, pero con la diferencia que los “vencedores” no necesariamente pasarán por la muerte (¿tal vez porque es “débil” para soportarla, o tal vez haciendo referencia a aquello de San Pablo “no todos moriremos , etc.”?) , basta la fidelidad: “Del vencedor haré una columna en el templo de mi Dios, del cual no saldrá más (¿el Milenio?)….la nueva Jerusalén, la que desciende del cielo viniendo de mi Dios” (III, 7-12). Nosotros vemos aquí una clara referencia a las Bodas del Cordero en su Parusía, cuando el Verbo Encarnado Glorificado tome posesión de Su Reino, y cuando los Mártires (sobre todo los del largo período de las diez persecuciones de Esmirna) junto con los que no habían adorado a la bestia ni a su estatua, ni habían aceptado su marca (de los cuales no se dice que todos murieron), pero todos “vivieron y reinaron con Cristo mil años” (XX, 4).
    Sobre ninguno de ellos tiene poder la segunda muerte. Ya han sido juzgados y fueron encontrados dignos de llevar la corona de los vencedores, en el Reino de Cristo.

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  2. Releer: Mateo 25:31-46; luego lo que está escrito en cualquier buen catecismo; y para profundizar, por supuesto, la unánime interpretación de los ss. Padres y Doctores de la Iglesia. — A saber: el llamado Juicio de las Naciones (et congregabuntur ante eum omnes gentes), es no otro que el Juicio Final. — Ergo: No hay dos juicios, no hay tres venidas de Cristo.

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  3. A mí me parece que se ha montado un lío con el tema del fin de los tiempos….vamos, Cristo dijo que volvería a juzgar a vivos y muertos y ahora parece que Cristo quiso decir que vendría a juzgar con un castigo, pero luego vendría un Reino, y luego otro juicio y luego otro Reino pero ya el definitivo, o sea ¿¿¿¿????
    Que alguien me explique cómo es que a estos tiempos se los llama fin de los tiempos si resulta que luego habrá mas tiempos en un milenio, y cómo es que se dice que la Parusía traerá el Reino definitivo y el fin del mal si luego resulta que después de mil años volverá otra tentación y empezará el Reino definitivo y eterno.
    Seamos humildes, sino tenemos ni pajolera idea de lo que dice el capítulo XX, pues tampoco montemos aquí películas de que si tres juicios, que si cuatro mil Reinos, que si fin del fin y fin de los fines, etc.

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  4. Bienvenido amigo “g”: Hay un “fin de los tiempos” y un “fin del mundo”. Entre ellos media un plazo: la Primera Resurrección hasta el Juicio Final. No hay dos Juicios, sino el desdoblamiento del único en beneficio de los que alcanzaron la Primera Resurrección, que viven y reinan con Cristo en el Milenio. No hay tres venidas de Cristo: la primera fue en la Encarnación, la segunda será en Su Parusía como Verbo Encarnado, Resucitado y Glorioso…y ya no hay más. ¿Quién espera una tercera?.
    No voy a volver a debatir con usted el Reino Milenario porque ya lo hemos hecho de sobra, y he mostrado -después de pensar y meditar por casi veinte años el capítulo XX del Apocalipsis y sin conocer los autores que cita el Arca, lo cual me ha complacido sobremanera- cómo los decretos de la Iglesia se refieren al MODO de la Presencia de Cristo y no al MODO del Reino Milenario que no condenan. Y por tanto hablar de una tercera venida de Cristo para hacer el Juicio Final es un despropósito que nadie sostiene, y es llevar el debate a un plano irreal, que no está en las Escrituras, ni en la Doctrina, ni tiene adeptos entre los católicos.

    P/S: Es un placer -como ha sido siempre- conversar con Usted otra vez, amigo “g”.

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  5. Si en verdad el milenio es algo real, piemso yo que no precisamente son 1000 años literales, simplemente sería un período de paz, luego de esta crisis apostática. Así como pueden ser 1000 años, también podrían ser por ejemplo 25 años (es decir, un lapso corto de tiempo que es por el cual yo me inclino), si es que realmente viene una restauración que no podemos asegurar al 100.

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  6. ¡Gracias, Don Simón!

    Por puntitos:

    1. Tenemos dos panes. OK. Partimos uno en dos etc. Tenemos tre panes? ¡NON! Entonces estamos de acuerdo. — Sin embargo: ¿Dónde está la razón suficiente del partir? … Me refiero al partir del segundo Juicio en “de las Naciones” y en “Universal”. — Respuesta clara se necesita etc. Por “clara” me refiero: citas con peso dogmático etc.

    2. “Año” es unidad de medida para el tiempo. El tiempo es la medida del movimiento, precisamente del Sol alrededor de la Tierra. Mil años significa mil años temporales, o sea, que el Sol girará alrededor de la Tierra 365×1000 veces. Pregunta escolar: ¿Cómo se dará un fin de los tiempos, si luego el tiempo sigue siendo tiempo otros mil años?

    3. Muy filosófico: Es imposible que el tiempo acabe en el tiempo.

    Saludos en Cristo y María, muy fraternales.

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  7. Creo que en este tema de la Parusía se pueden hacer reflexiones, pero siempre incompletas, aun así, a medida que nos acercamos al tiempo final, con la ayuda del Espíritu Santo, nuestro entendimiento se irá aproximando a lo revelado.

    Como pequeña reflexión sobre este tema, quisiera apuntar que el Juicio de las Naciones ya se dio para Judea en el año 70, que junto con el templo, fue arrasada por las tropas de Tito. El historiador Josefo afirma que 1.110.000 personas murieron durante el asedio, de los cuales la mayoría eran judíos, 97.000 fueron capturados y esclavizados, por otra parte, algunos cristianos presentes pudieron huir con antelación a las montañas, pues muy bien conocían la profecía de Cristo (Mat 24,29-37) así como el canto de Moisés. Aquella frase de Cristo, tan vilipendiada por los modernistas: “… no pasará esta generación antes que sucedan todas estas cosas”, tuvo fiel cumplimiento para Judea.

    Ahora llega el Juicio de las Naciones, o sea, las naciones paganas y, de manera especial para el pueblo de Israel (la Cristiandad viciada actual). Cada una recibirá su castigo correspondiente, pero especialmente la Cristiandad, para que todo el mundo sepa que Dios es el Señor.

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  8. Amigo “g”: Se entiende por “fin de los tiempos” no a la inmutabilidad, que eso es la eternidad, sino que significa el “fin del ciclo de Adán”, comienzan “cielos nuevos y tierra nueva donde impera la justicia” al decir de San Pedro, NO SE ACABA EL MUNDO, por tanto si habrá “justicia” es porque habrá juicio, pero como ese “juicio” corresponde a la “primera resurrección”, equivale a “reinar con Cristo”: “los que hayan sido JUZGADOS dignos de alcanzar el siglo aquel y la resurrección de entre los muertos” (Sn.Lc. XX, 35). ¿Qué es el “siglo aquel” sino el Milenio “y vivieron y reinaron con Cristo mil años”? pues el Juicio Final es el último acto de este drama de la Creación, pero como “la Escritura no puede ser anulada” (dice San Juan en X.35, citando al mismo Jesucristo Nuestro Señor, que es Quien lo dice), “es necesario que El reine” (Sn.Pablo) hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies, y el último enemigo vencido será la muerte. Ahí se acabó el tiempo -filosóficamente hablando- pues ya nadie más podrá morir porque nadie más podrá nacer. El Juicio Final es el llamado a la vida para ser juzgados, sobre todo de los réprobos -sobre los que ha tenido poder la muerte segunda- sino también los que por sus méritos no alcanzaron a resucitar en el Milenio. Terminado el Juicio sobre “vivos y muertos” cada creatura abrazará su eterno destino, comienza la eternidad, entonces Jesucristo, Verbo Encarnado y Glorificado, “entregará su Reino al Padre y “Dios será todo en todos” dice San Juan.
    ¿Se entiende por qué en el Credo rezamos “vendrá a juzgar VIVOS y MUERTOS”? ¿Se entiende por qué San Juan llama “bienaventurado y santo el que tiene parte en la PRIMERA RESURRECCIÓN?

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  9. Por “fin de los tiempos” se entienden dos cosas: a) fin del tiempo (y siempre así hay que hablar en singular), en cuanto tiempo como medida del movimiento; b) fin de la historia en cuanto historia de la salvación (y porque tal historia tiene épocas, se habla de tiempo en plural). Si el tiempo es imaginado como sin fin, en nada se distinguiría de lo que llamamos sempiernidad. La historia, temporalmente entendida, es el tiempo justo que Dios ya dio finito en cuanto οἰκονομία de su divino actuar en acorde misterioso con la libertad del hombre, y se llama “de la salvación” porque tal es el sentido de la historia. — Razón de lo dicho: es imposible separar tiempo e historia por causas ajenas; o sea, si se acaba la historia en cuanto historia de la salvación, entonces se acaba también el tiempo en cuanto medida del movimiento. El acabar de ambos lo indica el Juicio, sea llamado “Universal”, sea llamado “de las naciones”, gentes. Por gentes hay que entender lo siguiente: se trata de un juicio genealógico (cito de memoria sobre como hay que entenderlo: maldeciré siete generaciones en atrás y en adelante; bendeciré siete generaciones en atrás y en adelante), que no es otra cosa que el mismo juicio del mundo. Partir este juicio en dos no tiene fundamento ni en la Revelación, ni en la Tradición, ni en el Magisterio; empero tiene en Lacunza & Co.

    Sobre las dos resurrecciones: no hay fundamento ni en la Revelación, ni en la Tradición, ni en el Magisterio; empero tiene en Lacunza & Co.

    Más información: en el catecismo.

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  10. Nunca escuche hablar de dos venidas de NSJ (o tres o mas, segun parece insinuan hoy dia algunos). Esta muy claro que NSJ vendra nuevamente a juzgar a vivos y muertos, no que vendra a juzgar a vivos, luego vendra a juzgar a muertos, y luego quien sabe a quien mas.
    Cuando leo estos articulos en los que se hace diferencia entre varias venidas, me molesta y preocupa pues nada de eso se habia leido ni visto ni oido en la verdadera Iglesia Catolica..
    Hoy dia todo lo quieren cambiar, con esto se causa confuision y dejan abierta la puerta par que entren herejias

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  11. Respecto a lo de que bergoglio PODRIA ser el “Pedro Romano”…

    Esa opcion, desde mi punto de vista, es inexistente PORQUE la, digamos “norma” es que un Papado termina cuando el ocupante (o usurpante de turno) MUERE…

    “la gloria del olivo” aun vive, asi que aun no “avanzamos” al “siguiente lema”, sino que “la gloria del olivo” tiene un “cuerno pequeño” (un apendice, digamos) que PERTENECE aun a la “gloria del olivo”

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  12. 2 resurreciiones? dos tiempos? dos venidas? venida in visibe que solo se visibilizara en el fin? que molote…

    Creo que no soy paar estas cosas que son nuevas para mi, mejor me abstendre de leer el juicio en este blog (pues no me edifica), empleare el tiempo en santificacion y otras lecturas jeje 😄 no puedo opinar de l oque no se…

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  13. soporte manager me suena lo que dices…. un mismo lema en ratzinger y bergoglio? no suena loco… Podria venir otro usurpador despues de bergoglio? es posible, y me da mucho miedo de solo pensar que sea el anticardenal de mi país… Maradiaga… no se por que me da esa corazonada, sera sugestion? no lo se, pero les aseguro que el anticardenal de aca es peor que bergoglio, se corre e lrumor de que es homosexual… es mas politico que religioso, marxista… falso, sonrie mas que bergoglio en publico, y mas modernita que bergoglio… siempre ha estado al roce de ser elegido (segun los medios de comunicacion de aca)… sera que la cereza queda para el final’ quien sabe… espero que yo este equivocado, este tipo es peor que Kasper, bueno yo le conozco que soy de aqui… :S

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  14. RuyDiaz: ¿Nunca oyó hablar de las dos venidas de Jesucristo? ¿Tampoco nunca leyó nada al respecto? Mire, le voy a explicar: la primera venida es lo que se llama la Encarnación, o sea el Verbo toma carne pasible en las entrañas de la Inmaculada. ¿No me va a decir que nunca escuchó predicar esto? Bien, avancemos: la segunda, es la Parusía o Manifestación del Verbo Encarnado Glorificado. ¿Tampoco sabía esto? Pues bien, no hay más venidas. La segunda es hasta la consumación del tiempo en que hará el Juicio Final. Entre la Parusía y el Juicio Final media un período que San Juan llama Milenio.
    Nadie quiere “cambiar” nada para dejar “abierta la puerta a herejías”. Podría explicar a cuáles?

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  15. Simon del Temple: Obvio que sabemos de la primerra venida (los que no se quisieron dar cuenta fueron los judios). Obvio que vendra la segunda vez a juzgar a vivos y muertos, eso nadie lo discute tampoco. Pero ya habiendo venido la primera vez, y sabiendo que vendra una segunda vez, no veo mas venidas por llegar, ni he leido de eso. A eso es a lo que me refiero, no a lo que ud parece no haber entendido y desea confundir

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  16. La confusión como ya les habia comentado antes, es la de mezclar o intercambiar “Parusía” con “Venida”,

    Mons. Straubinger erudito en Griego y Sagradas Escrituras por algo prefierió no traducir esta Palabra PARUSIA cuando aparecía en el texto como “manifestación” que si realizan otras traducciones y menos como Venida pues sabia que era algo distinto aunque no lo entendia del todo.

    La Realidad es que Parusía es una palabra griega muy importante que significa realmente en su etimología “Ser Con” y justamente el Bienaventurado Apostol San Juan nos habla más claramente algo de este MISTERIO:

    En su primera carta en el capitulo tercero cuando nos dice que aunque ya somo hijos de Dios por haber sido renacidos en nuestro Bautismo en imagen de Cristo Nuestro Señor aun no se “ha MANIFESTADO” lo que Seremos pero cuando se “manifieste” le veremos tal cual es por que seremos SEMEJANTES a El” (aqui la importancia como Moinuman alguna ves notó del Ministerio de los Hermanos Dimond sobre el tema del bautismo, que es tan rechazado y poduce tanto “asco” entre todos lo que quieren llegar a la verdad y no podrán. aunque los Hnos. crean y esperen un inminente Fin del Mundo y no el correcto fin de los tiempos, ). Osea que la Parusía esta ligado al cumplimineto del Padre Nuestro única oración que Dios mismo pidió y dejo pidiendo a su Iglesia, cuando la Voluntad de Dios se Haga ASI EN LA TIERRA como en cielo y Venga su Reino, por cierto de mil años segun el Oraculo de Dios mismo.

    La Parusía es lo que San Pablo nuestro Apóstol pues nacimos gentiles. da a conocer como el misterio de la “manifestación de los hijos de Dios”, donde la misma creación que gime con partos de dolor por ese día, será liberada de la esclavitud a la que la ato el pecado del hombre.(Rom 8, 19)

    Es evidente del anterior pasaje que la creación no será tranformada para que desaparezca en el fin de la creación, sino para que tenga perfecto cumplimiento lo que Dios quizo hacer desde eterno en todas sus obras Ad extram.

    Por eso la Parusía es Dogma de Fe incluido en el credo “Espero en la Vida del Siglo Venidero”
    un tiempo que ha de venir donde “Pastará el León con el Cordero, Brillara la Justicia, “Dios será Todo en todos ” al ” Ser perfectos como el Padre Celestial es Perfecto, ETC, y si para G siglo venidero es igual a eternidad no hay nada más que decirle y menos si el credo no le parece una fuente dogmática

    Y la Segunda y única Venida al Fin de la Creación también es dogma de Fe “Vendrá a Juzgar a Vivos y muertos y su reino no tendra Fin ” con una imagen muy diferente donde los muertos que ya fueron juzgados segun sus obras ya sea condenados y salvados se uniran a sus cuerpos que seran escupidos por las entrañnas de la tierra y el mar junto a los vivos a quienes no les alcanzara ya la segunda muerte en presencia del trono de justicia. aparte que Reino no tendrá fin sino el que ya existe desde la Parusía.

    La Parusía es un misterio que ya ha sido manifestado, pues no abra misterio que no sea conocido y que en lo personal conocerlo me llevo a ser milagrosamente arrancado hace uno 6 años de la apostasía en la que vivia muy complaciente de la Iniquidad, por una muy grande Gracia de Dios, la cual recibí a través de los Videos de Peter y Micahel Dimond OB y así es que dependerá del conocimiento de esta manifestación que explica el misterio de la Parusía para que esta tenga lugar por lo que dice la escritura “en Razón de los Elegidos esos días serán acortados” siendo más claro como vendrá la Parusía sino sabemos en que consiste, si no somos cristianos osea sino tenemos la Fe integra e Inviolada para poder pedirla a través de la oración del Padre Nuestro. si Dios no encuentra recipientes para recibir un bien tan grande, que el ojo no a visto no el oido escuchado.

    FIAT

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  17. RuyDiaz, me disculpo si mi comentario trasluce falta de entendimiento en lo que usted haya querido decir, pero de ninguna manera con deseo de confundir.
    No hay más que dos venidas de Jesucristo, Verbo Encarnado. La Segunda, la que esperamos vivamente, será en gloria y majestad, como aquella parábola del rey que se fue por un tiempo y al regresar toma posesión de lo que por justicia le pertenece.
    San Pablo dice que “es NECESARIO QUE EL REINE”, pero, ¿cómo, no reina ya? Si en cierto modo, pero no puede tomarse por Reino de Cristo el que comienza en la Cruz, ajusticiado ignominiosamente, ni menos pensar que la Iglesia Reino de Cristo, que ha visto a sus hijos morir en manos de las fieras, de los verdugos, que ha tenido que combatir herejías, que soportó la ruptura de la Cristiandad por un monje endemoniado, que se la pasa combatiendo cuando no es contra el liberalismo, es con el naturalismo y ahora contra la apostasía constituida en religión que como “cloaca de todas las herejías” lleva más almas al infierno que en toda su Historia con un poseso como cabeza de la Ramera…Evidentemente no parece que esta descripción se asemeje al Reino de justicia, de paz y de amor que hablan las Escrituras de lo que será el Reino de Jesucristo en esta tierra. Por tanto se mantiene aquel “AHORA NO ES DE AQUÍ” dilatado en los siglos, pero presente en la Mente Divina. “Es NECESARIO QU EL REINE”, por tanto en su segunda venida o Parusía tomará lo que le corresponde por justicia y dará honor y gloria a Su Naturaleza Humana ultrajada, escupida, castigada y crucificada, dándole la majestuosidad que merece un Rey. Es Jesucristo, es decir Dios como Hombre que viene a tomar venganza de Su Sangre derramada, no ya como manso Cordero, sino con la Ira del Pantocrátor. Aniquilará a sus enemigos, enviará vivos al estanque de fuego al Anticristo y al Falso Profeta, ordenará encadenar al Diablo durante mil años.
    A su Venida Gloriosa, muchos resucitarán, otros serán transformados sin ver la muerte, y vivirán y reinarán con Cristo Mil años. Juicio significa dar justamente lo que a cada uno corresponde, por tanto el Milenio será la primera etapa del Juicio Final, donde los Mártires, los confesores, las santas vírgenes, y todos aquellos que no recibieron la marca del Anticristo resucitarán para estar con Cristo en Su Reino Temporal en esta Tierra, que fue la que lo vio sufrir en Su Pasión y en ese entonces lo verá Glorioso en su Sagrada Humanidad. Su Presencia en ese Reino será como cuando después de la Resurrección se aparecía a los Apóstoles y luego se dejaba de ver, pero seguía estando con ellos sin dejar la diestra del Padre. La Iglesia florecerá enormemente pues no habrá enemigos ni estará el Diablo, solo los viadores deberán luchar contra sí mismos por las consecuencias del pecado original, y así crecerán a altos grados de santidad y otros podrán condenarse, pues la Iglesia seguirá siendo Militante hasta el Juicio Final, donde resucitarán los réprobos y los que todavía no lo habían hecho, según sus méritos. Luego de esto se acaba el tiempo y comienza la eternidad, así de sencillo. No hay tres venidas. ¿Cuál sería la tercera?

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  18. Esta interpretación espiritual no es Milenarismo mitigado al no establecer la presencia de Cristo en el mundo en forma visible. Puede darse un suceso magno en forma de una Aparición de Jesucristo al dar esa orden contra Roma apóstata y designar un Pontífice. Eso no parece contrario a la Doctrina. Es mas, es muy dificil entender que haya futuro o futuros Papas sin ese Milagro. Aclaro que considero que la Santisima Virgen no puede dar esa orden ni designar Pontífice. Haced lo que Él os diga…

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  19. Restauración Católica:

    La Segunda Venida de Cristo no puede ser una “aparición” en la que nombra a un verdadero pontífice y luego desaparece, sino una venida real en cuerpo y alma. Así es como un servidor de usted entiende que nuestro Señor ya habría venido (es la Piedra Angular del Secreto de Fátima que se presentó en tiempos del antipapa JPII), nombró al último Papa, y éste, como es lógico, le devolvió de inmediato las llaves del Reino de los Cielos. En este momento, pues, nuestro Señor es el que estaría sentado en el Trono de Dios en la tierra, lo cual significaría el fin de la apostasía y el fin del Anticristo. La Sede Apostólica estaría donde esté el cuerpo santísimo de Jesús, lejos de Roma (donde esté su Cuerpo ya se estarán reuniendo las águilas). Es el comienzo del milenio que se anuncia en el libro del Apocalípsis. El Señor estaría visible entre nosotros, como un hombre cualquiera, aunque no es un hombre cualquiera, es la Santísima Trinidad en el cuerpo de Jesús. Ya habría proclamado el Juicio de vivos y muertos, separando el trigo de la cizaña en su pueblo. La fórmula del Juicio es la que está anunciada en las Escrituras (“Venid conmigo benditos de mi Padre …. apartaos de mi malditos de mi Padre”). A los que no formaron parte de su pueblo (los no bautizados) no los juzga, sino que les dice: “Apartaos de mí, pues nunca os conocí”.

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  20. Algo de esto hay en la visión que tuvo S.S. León XIII, ese desafío diabólico que debe ser tomado muy en cuenta. Piensa el demonio que llegará a poder manifestarse en y con el Anticristo definitivo? Fuerza el demonio la Parusía? Se le dan cien años, al fin de los cuales no nos dice lo que va a pasar. Cuando terminen esos cien años, por fuerza el demonio va a sufrir las consecuencias de este “desafío”.

    Siga explicando, Moimunan, la increíblemente torpe falsificación que realizaron con Sor Lucia, no se canse. Nadie se fija mucho en una imagen ni la compara con otra porque el ser humano da por supuesto lo que ve. Pero si a uno le advierten que hubo una impostura, volverá a mirar y se dará cuenta de inmediato. Aquí no vale lo de que “ellos saben más”, o “doctores tiene la iglesia”, que se aplicaría a las desastrosas herejías y apostasía. Aquí una persona no puede decir “no saber” si es la misma persona o no. Ante el testimonio gráfico, debe pronunciarse. Y sobre el “derecho” que tendrían estos señores a falsificar lo de la Santísima Virgen, preguntémosle a los devotos que fueron a Fátima y creen que Bergoglio les habla de la misma Virgen.

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  21. Paco: en un comentario de otra entrada (“La Profecía del Tercer Templo) le avisé que estaba diciendo una herejía referida a la Encarnación.
    Aquí vuelve otra vez con el mismo error. Usted escribe:” Es el comienzo del milenio que se anuncia en el libro del Apocalípsis. El Señor estaría visible entre nosotros, como un hombre cualquiera, aunque no es un hombre cualquiera, es la Santísima Trinidad en el cuerpo de Jesús.”
    Póngase a estudiar y no diga doctrinas nuevas. La Iglesia Católica enseña que Cristo es una sola Persona, y esta Persona es la Segunda, el Hijo, de la Trinidad, sin ser ni el Padre, ni el Espíritu Santo. (Cfr. el Indice Sistemático de Denzinger VIII, B). ahí usted aprenderá acerca del modo de la Encarnación y de todo lo referente al Verbo Encarnado.
    Si insiste en semejante forma de escribir y de referirse a Jesucristo y a la Trinidad de Dios de la manera que lo hace, habrá que pensar que lo hace con advertencia, y por tanto está predicando herejías.
    Dígase lo mismo en referencia a la presencia visible -que según usted ya se ha realizado- de Nuestro Señor en Su Parusía.

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  22. Simón del Temple:

    Veo que se ha asignado usted a sí mismo el papel de declarar la herejía en el prójimo. Sin embargo, un servidor, hijo de la Iglesia, entiende que ese es un papel que corresponde al Santo Padre, el Papa, único que tiene el don de la infalibilidad. Como le he explicado ya, me considero tan entendido como usted para interpretar el Magisterio que Dios ha realizado a través de su Iglesia.
    Es en virtud del don de entendimiento, que recibí del Espiritu Santo el día de mi bautismo que le digo lo siguiente:

    1) El Misterio de la Santísima Trinidad es misterio que no comprendieron del todo los Santos y Doctores de la Iglesia; considere, pues, la posibilidad de que usted tampoco lo haya comprendido del todo.

    2) Proclama usted lo que enseña la Iglesia, como si lo que enseña la Iglesia fuese lo que usted mismo enseña. Sin embargo, un servidor de usted entiende que la Iglesia enseña cosas diferentes de lo que usted enseña, a saber:
    2.1) Si bien el el Credo decimos “Creo en Jesucristo, su único Hijo …”, en otra oración, “Señor Mío Jesucristo”, decimos: “Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, CREADOR, PADRE Y REDENTOR MIO”, o sea, cree la Iglesia que en Jesucristo está el CREADOR (Espiritu Santo), el PADRE y el REDENTOR (EL HIJO).
    2.2) En la segunda parte del Ave María decimos: “Santa María, madre de DIOS, …” Si estuviese usted en lo cierto, ¿no tendríamos que decir “madre del VERBO, o madre del HIJO? … Sin embargo, la Iglesia nos ha enseñado a decir “madre de DIOS”, y, si DIOS es palabra que incluye a las tres personas, acaso no estamos diciendo “Madre del PADRE, madre del HIJO y madre del ESPIRITU SANTO”?.

    3) En virtud del don de consejo, otro don que un servidor entiende recibió el día en el que fue bautizado, le aconsejo que repase lo que dice la Palabra de Dios en las diferentes manifestaciones de la Santísima Trinidad, por ejemplo Marcos 9,7 y Marcos 1, 10-11. Y, de forma muy particular, la proclamación del Hijo, cuando dice “Aunque Yo no estoy solo, porque El Padre está conmigo” (Juan 16, 32).

    4) En el Calvario, la Santísima Trinidad sufrió un desgarro: solo el HIJO hizo suyos los pecados del mundo, y sufrió las consecuencias del pecado sobre sí, murió y bajó al Infierno. Este es JESÚS EL CRISTO = JESUCRISTO (Segunda Persona de la Santísima Trinidad), el redentor.

    4) Concluyendo y sintetisando (según entiendo):

    JESUS = DIOS = PADRE + HIJO + ESPIRITU SANTO

    JESUS EL CRISTO (JESUCRISTO, REDENTOR) = EL HIJO, SEGUNDA PERSONA, CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO.

    5) Si en lo escrito en los puntos anteriores he proclamado algún error, me someto humildemente a ser corregido por la Santa Madre Iglesia, Católica y Apostólica, como hijo que soy de la misma, en virtud del Bautismo.

    ¡GLORIA AL PADRE, GLORIA AL HIJO Y GLORIA AL ESPÍRITU SANTO!

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  23. O sea, según la teología de Paco, el Padre, el Hijo y el ES es todo una sola cosa que va siempre junta. María es la madre del Padre, del Hijo y del ES. En el calvario fue crucificado el Padre el Hijo y el ES. En realidad, cualquier distinción de personas entre el Padre el Hijo y el ES es superflua ya que todo va siempre junto en una sola persona.

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    • Jorge Rodríguez:

      No me malinterprete usted, ni diga que yo he dicho cosas que no he dicho. En el calvario fue crucificado, muerto y sepultado solo el Hijo (el Redentor). Recuerde usted las palabras del Señor en la Cruz: Padre, ¿porqué me has abandonado? (Si le abandonó, no es porque estuvo hasta ese momento en Jesús?. Recuerde usted también lo que dicen las escrituras: “Y exaló el Espíritu” (si exaló el Espíritu Santo, no es porque Éste estuvo hasta ese momento en Jesús?. A mi modo de entender, el Hijo se quedó solo cargando sobre sí el pecado del mundo, lo que le convirtíó en reo de muerte y condenación eterna. Entiendo que es por eso por lo que bajó al Infierno, como decimos en el Credo. Pero El Padre perdonó al Hijo, y así quedó realizada la Redención del Mundo.

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  24. Paco: “Lo que es evidente no cae bajo juicio”, se dice en Moral. Yo no me he asignado ningún papel, usted solito declara e insiste en escribir cosas confusas, mal sonantes y peligrosas para los oídos católicos. Insisto en que lleva “camino” errado. Le aconsejo que para poder discernir sobre las Divinas Personas y no escribir lo que escribe, por lo menos introduzca su cabeza en la primera parte de la Suma Teológica de Santo Tomás, y si le resulta de difícil comprensión, lea el Catecismo del Concilio de Trento, cuya claridad asombrosa podrá alumbrar las sombras de los errores que usted predica y se dará cuenta que lo que dice no es inspirado por ningún don del Espíritu Santo.
    Además cualquier católico teniendo el Magisterio de la Iglesia se dá cuenta que no se necesita al Papa para combatir errores ya combatidos: Lea la cita que le transcribo que condena errores contrarios: “Profesión de Fe propuesta a Durando de Huesca y a sus compañeros valdenses”, bajo Inocencio III, sobre todo el punto nro. 422, del Denzinger .

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    • Simón del Temple: yo le he aconsejado a usted, y usted a mi. Usted no me convence y parece que yo a usted tampoco. Un servidor se somete al criterio de la Iglesia, la cual tiene una cabeza que es Dios. A dicha Cabeza me someto, no a la de usted. Quede usted en paz.

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  25. Intentar develar el misterio de la Sma. Trinidad, es tratar de meter en una jícara, (nuestro intelecto) toda el agua del mar.
    Estamos hablando de Misterios que no se pueden interpretar.
    Nuestro Señor Jesucristo es DIOS Y HOMBRE VERDADERO
    Cómo Dios jamás se separó de la Trinidad porque NO HAY 3 DIOSES, sino uno solo consustancial, INDIVISIBLE.
    Solo se encarna la Segunda persona de la Trinidad. Sin dejar a la Trinidad.
    Y tratar de explicar el Misterio solo nos hace decir estupideces.
    Ante el misterio los sabios callan.

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  26. Adri: si solo se encarno la Segunda Persona, como es que rezamos: Santa Maria, Madre de Dios?. Acaso la palabra Dios no incluye a las tres personas??. Cuando decimos, igualmente, que la Virgen es madre de la Iglesia, acaso en la palabra Iglesia no están incluidas las tres Personas divinas?? O están fuera de la Iglesia el Padre y el Espíritu Santo??.
    Piense en estos argumentos, y los que le di arriba, y cuidese de los teólogos. Satanás es un gran teólogo, pues estuvo un tiempo contemplando el rostro de Dios.

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    • Paco, a veces es mejor cuando lo explican los sanctos teólogos, en este caso una doctora de la Iglesia, como santa Hildegarde de Binen, y de forma sencilla, para que pueda ser comprendido por todos.

      Explicación del Credo de San Atanasio, que dió Santa Hildegarda a su Congregación de Hermanas

      Así que, como ya se ha dicho, el Padre es increado, el Hijo también es increado, y el
      Espíritu Santo es increado, porque estas tres personas son un solo Dios, y todas las criaturas fueron creadas por el mismo Dios “sin el cual nada fue hecho”

      http://www.hildegardiana.es./5pdf/credo_atanasio.pdf

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  27. Paco yo no me atrevo a develar los misterios.
    Se que la Trinidad es indivisible Un Solo Dios 3 personas distintas.
    Se que La Segunda persona de la Santísima Trinidad sin dejar de ser Dios Trino y uno, se encarnó por obra del Espíritu Santo en la Santísima Virgen María, y es Verdadero Dios y Verdadero Hombre y entregó su vida en expiación para darnos obtenernos la vida eterna, y resucitó de entre los muertos.
    Sabemos Hay un sólo Dios en tres personas distintas, Uno solo, Tres Personas, Indivisible, MISTERIO.
    Sabemos que en Dios, somos, vivimos y nos movemos. Misterio
    Y que si Dios retirara hacía Si, su Espíritu, a una moriría toda carne. Misterio.
    Sabemos Dios está en el Cielo, en la Tierra y en todo lugar, CUANTO MÁS EN SU IGLESIA, en el Sacramento de la Eucaristía, también ahí donde dos o tres se reúnen en su Nombre, y en el alma de los bautizados, en la de las personas en gracia.
    Y no me pongo a decir más porque los Misterios son Misterios y en la eternidad los entenderemos a cabalidad. Ahorita asentimos y callamos aunque no comprendamos o aún más, aunque creamos comprender, porque nuestro intelecto es finito y no puede abarcar el infinito.

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    • Adri: veo que es usted una gran creyente. Estoy de acuerdo con todo lo que ha escrito arriba, solo que quería hacerle una aclaración (según entiendo, mediante el don del entendimento que recibí el día de mi bautismo):

      Cuando dice: “Sabemos que en Dios, somos, vivimos y nos movemos”, un servidor entiende que así fue al principio, pero en este momento, no todas las criaturas se encuentran en el Padre. Los ángeles que se rebelaron están apartados eternamente, y los hombres no bautizados también, pues sobre ellos pesa la culpa del pecado original mas los pecados cometidos en su vida temporal, y los hombres bautizados, pero que pecaron en su vida temporal, y murieron impenitentes, tampoco, pues sobre ellos pesa la pena de sus pecados. Así, pues, solo los que conservan su estado de gracia pueden decir, como usted bien ha dicho, “Sabemos que en Dios, somos, vivimos y nos movemos”.

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  28. Adri: La Teología Católica fundamentada en la Fe sobrenatural estudia el dato revelado ( “misterio” que se dice) con las luces de la razón humana iluminada por la misma Fe.
    La Teología – y por ende los teólogos de la Iglesia ( San Agustín, Santo Tomás, San Buenaventura, San Roberto Belarmino, San Alfonso de Ligorio, etc, solo para hablar de algunos Santos) cuando hablan de Teología no dicen “estupideces”(!!!!). Los que DEBEN callar son los NECIOS, no los Sabios, por quienes es iluminada la Iglesia.
    El Dogma Católico es el desenvolvimiento teológico que realiza la Iglesia de un dato revelado implícitamente en la Sagrada Escritura o en la Tradición, y que la misma Iglesia a través de su Magisterio comprometiendo su Infalibilidad (del Papa solo o del Papa con los Obispos) define como divinamente revelado y lo hace explícito para que sea creido, al punto que quien lo niegue pertinazmente se convierte en hereje, así por ejemplo con el Dogma de la Infalibilidad o el de la Inmaculada Concepción.
    A esto – al estudio e investigación del dato revelado (“misterio”) la Iglesia encomienda a los Teólogos, y esto no es una “estupidez”. Insisto: los que DEBEN CALLAR SON LOS NECIOS, es decir los que traen doctrinas envejecidas en la herejía y ya declaradas como tales y las vuelven a pregonar. Tal es el caso de Paco que no entiende el Misterio de la Encarnación, porque no somete su cabeza a lo que los Sabios Teólogos han estudiado y trasmitido y aceptado por la Iglesia: ya mencioné que si alguien quiere saber lo que la Teología Católica enseña al respecto, DEBE recurrir a lo enseñado, y para citar solamente una fuente, he dicho (como la Iglesia misma ordena estudiar en los Seminarios) HAY que aprender lo que Santo Tomas (Santo y Teólogo) ha dicho sobre la Trinidad y sobre la Encarnación. Luego de esto ir al Magisterio de la Iglesia y aprender lo que la Iglesia -basándose en el estudio que los Teólogos han hecho del “misterio”- ha declarado como Dogma de Fe divinamente revelado. En el caso de la Encarnación del Verbo, ya cité la fuente donde el católico que no quiera decir “estupideces” DEBE recurrir.
    Por último, digo que no se es más humilde por no estudiar la Fe que profesamos porque hay obligación de confesarla y dar razón ante los hombre de lo que Dios ha revelado y la Iglesia nos lo propone para que lo creamos y podamos salvarnos. Siempre la humildad ES la Verdad, por eso que un teólogo cuando predica el “misterio” de la Santísima Trinidad no es ni un necio ni un soberbio, contrario modo no hubiera habido la conversión de continentes enteros a la verdadera Fe.
    Podría decir más cosas…pero a buen entendedor….

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  29. Simòn del Temple, cuando digo eso, obviamente no me refiero al Magisterio de la Iglesia, sino a cuando nosotros, simples pecadores queremos develar o dar a conocer con luces propias los Misterios yendo más allá de lo que la Iglesia nos ha enseñado.

    De los Misterios de Dios lo que la Iglesia enseña es suficiente, y muchas cosas quedan tal cual Misterios,
    Cuando rezamos el Trisagio y decimos: Yo no entiendo Señor este Misterio pero cautivo mi entendimiento en obsequio de la Fe, para mayor Gloria Tuya y mérito mío.
    Cuando adoramos a Dios presente en la Sagrada Eucaristía igual somentemos nuestro entendimiento: solo veo la materia de poco pan y poco vino, sin embargo creo y estoy resuelto a dar mi vida en obsequio de la fe que Nuestro Señor Jesucristo está todo entero Su Cuerpo Su Sangre, Su Alma y su Divinidad. No pretendo entender el como solo creo y adoro.
    Cuando Jesús la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, siendo un solo Dios, uno en esencia y Trino en las Personas, no pretendo entender como siendo Indivisible La Sma. Trinidad, SOLO se encarnó la Segunda Persona, por obra del Espíritu Santo, no lo puedo explicar pero lo creo.

    O cuando el catecismo nos enseña que Dios está en el Cielo, en la Tierra, y en todo lugar, simplemente lo creo, y no trato de interpretarlo como los panteistas que tergiversan la enseñanza y de todo hacen Dios.

    No podemos añadir nuestras propias interpretaciones para entender los Misterios porque invariablemente diremos estupideces, o más bien dicho herejías.

    Tratar de interpretar a cabalidad los Misterios o dar una interpretación a los milagros es lo que nos trae vueltos de cabeza, naturalizando lo sobrenatural y queriendo comprender con una mente finita los Misterios de Dios.

    San Agustín se dio cuenta de ello cuando meditaba y trataba de entender el Misterio de la Sma. Trinidad, se le apareció el niño queriendo meter toda el agua del mar en un hoyo escavado en la arena, cuando San Agustín le dice eso es imposible el niño le responde: “Más imposible es tratar de hacer lo que tú estas haciendo: Tratar de comprender en tu mente pequeña el misterio de Dios”.

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  30. Simón del Temple:

    Por favor, repase las escrituras (por ejemplo el Magnificat) y podrá comprobar cómo El Señor se oculta a los “sabios y entendidos” y, sin embargo, se revela a los humildes. Es por eso que un servidor se fía más del Espíritu Santo que recibí en mi bautismo que de los teólogos. Tenga cuidado con sus palabras, pues no es lo mismo ser humilde que necio. Las escrituras, y la historia de la Iglesia, están llenas tanto de humildes sabios (por ejemplo Santa Rita) como de sabios necios (por ejemplo Caifás).

    Por cierto, hace unos días me preguntó usted si yo era un “Kiko”, y le respondí. Ahora le pregunto yo: ¿Es usted quizá un caballero templario, de la vieja orden del Temple?. Si su respuesta es no, ¿porqué usa ese nick?.

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  31. Paco, el problema radica, creo yo, en que la nueva eclesiología ha dado tanta importancia al laicado, que asume la Santidad, y presume de los dones del Espíritu Santo y la reyecia solo por haber recibido el bautismo, sin las obras que se requieren para alcanzar la Santidad y a la perfección a que estamos llamados, de la cual los Santos con sus virtudes vividas en grado heroico nos han dado exacta cuenta de ello.

    Por ello ahora todos pretenden hablar con Dios y profetizar a diestra y siniestra aunque estén diciendo herejías, porque carecen del conocimiento para detectarlas.

    La Humildad es básica para recibir los dones del Espíritu Santo y por ser humildes ellos se esconden no quieren aparecer en todas partes como elegidos y profetas hasta que les sea ordenado por sus superiores, y casi siempre han permanecido desconocidos de todos hasta que a su muerte se les exalta, tampoco dan a conocer sus escritos a todo el mundo sin detenerse a pedir la autorización de la Iglesia y del Cielo, por ejemplo de Sor Lucía a la que su obispo le pidió escribiese el tercer secreto, sufrió tanto para ponerlo por escrito, que la Santísima Virgen volvió a aparecerse a ella para decirle que esa era la Voluntad de Dios. en Cambio ahora todos profetizan sin someterse a la Iglesia, y sin la mínima humildad ni recato van diciendo todos los dones que el Espíritu Santo les ha dado, entregan los mensajes de Dios o de la Santísima Virgen, a todo el mundo no con humildad para ser estudiados y aprobados o rechazados por la Iglesia sino con amenazas de que si no son escuchados caerán en juicio porque atentan contra el Espíritu Santo, tan poca humildad, tantos deseos de aparecer, de figurar, de salir en revistas y televisión no parece ser para nada el estilo y la manera de actuar de los Santos y Profetas de todos los tiempos.

    Te recomiendo leer a San Luis Ma. Grignon de Monfort, en la Verdadera devoción a la Virgen Ma. En su primera semana, se pide al Dios el conocimiento de nosotros mismos, miserables pecadores, preciso leer los puntos 78, 79 y 80. Pues para llegar a ser Santos, se requiere estar unidos a Jesús, habiendo sometido en todo nuestra voluntad a Él, de tal manera que el hombre viejo ya esté totalmente muerto en nosotros y como San Pablo dijo, podamos también nosotros decir : vivo yo, más ya no yo, Es Cristo quien vive en mi.

    Mientras tanto, pidamos perdón por nuestros pecados y la ayuda de Nuestra Santísima Madre para alcanzar la Santidad a la que estamos llamados y a la que ella Mediadora de Todas las Gracias, nos puede llevar si nos entregamos y sometemos humildemente a su Inmaculado Corazón.

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  32. Adri: estoy de acuerdo con usted en que no basta el bautismo; hace falta mantenerse en estado de gracia, y las obras. Si todo ello se cumple, entiendo que el ungimiento que recibimos en el bautismo, si nos hace “sacerdotes, profetas y reyes”, y los siete dones del Espíritu Santo funcionan a la perfección, pues la promesa de Cristo (Él os lo enseñará todo) no puede fallar. A muchos discursos de teólogos he asistido en mi vida, y he podido comprobar que lo que ellos interpretaban a su manera, un servidor lo entendía de otra. Claro que debemos someternos al criterio de la Santa y Madre Iglesia, sin embargo, debemos de identificar a la verdadera Iglesia, y someternos a ésta, no a la falsa del Anticristo. Por eso le he aconsejado que tenga cuidado con los teólogos, pues no todos son del Señor. Recuerde las palabras de Cristo (cuidaros de la levadura de los fariséos). Los fariseos eran grandes “teólogos”.
    Espero que mis humildes palabras le ayuden a usted, y a otros que pasen por aquí y las lean.

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  33. Paco, los Santos son nuestro mejor ejemplo, y aunque estemos muy lejos de la santidad a la que todos estamos llamados “sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto”, no debemos por ningún motivo dar por sentado que lo somos y mucho menos presumir haber alcanzado sus dones: el temor de Dios, la Fortaleza, el don de consejo, o el de sabiduría, o el de entendimiento, de ciencia y piedad, que derrama el Espíritu Santo sobre la Iglesia, por eso nos atenemos a las Enseñanzas de La Santa Iglesia Madre y Maestra, sin desviarnos ni a la derecha ni a la izquierda pretendiendo un conocimiento más acabado y más perfecto de aquello que se nos enseña.

    Ayer estaba leyendo a San Juan Climaco, excelente para entender el camino largo, estrecho y siempre en ascenso, que se debe recorrer para alcanzar la santidad a que estamos llamados, al dar una ojeada se da uno cuenta, de lo poco que se hace, de lo mucho que nos falta, y se es consciente de la pequeñez, la miseria, la nulidad e indigencia de nuestras pobres almas que apenas alcanzas a gemir:

    ¡¡¡Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mi, miserable pecador!!!

    Escucha la oración de mi Santísima Madre, de mi ángel guardián y de mi Santo patrono que abogan por mí miserable pecador y concédeme por sus oraciones la gracia de perseverar en tu servicio hasta el fin de mi vida, yo que no me encuentro digno de ser escuchado por mis innumerables pecados acudo a su intercesión, oh Altísimo, no me niegues tu socorro, por Tus Llagas, por Tu Sangre, por Tu muerte en la Cruz, por las lágrimas de Tu Madre Inmaculada, conviérteme, purificarme, sálvame. Amén

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