ALL POSTS

IN PRECLARA SUMMORUM


In praeclara summorum: texto completo

Reproducimos en esta entrada el texto completo de la Encíclica que Benedicto XV dedicara a Dante Alighieri. Damos la traducción española traída del blog que se cita seguida del original latino tal como se encuentra en el sitio Vaticano.
Aparte de ser una traducción en español difícilmente encontrable en Ia red, esta encíclica tiene importancia para nosotros porque en ella parece que se admite por el papa Benedicto XV la doctrina, que sustenta el paradigma científico de nuestros días, contraria a los postulados geocentristas que siempre hasta entonces defendió la Iglesia Católica, en su enseñanza tanto civil como eclesiástica.
No olvidemos que el Santo Oficio en la condena de Galileo condenó la doctrina antigeocentrista “por lo menos como un error contra la Fe”.
Con posterioridad sólo el “papa” Juan Pablo II, se pronunció sobre el asunto aunque de manera que no se extraía sobre el asunto una clara posición.
En los días de Francisco ha habido tomas de posición por parte del Vaticano en favor de la existencia de extraterrestres apuntando argumentos claramente antigeocentristas.
Dejamos para un post posterior el análisis del alcance de la afirmación “en apariencia” antigeocentrista, que en mi opinión está traducida poco fielmemte del original latino, tanto en inglés ( el sitio web del Vaticano) como enesta  traducción castellana que traemos. Nuestra posición es que 1/ no se puede dar a lo escrito por Benedicto XV el alcance propio de una verdadera y definida enseñanza, y 2/ lo que realmente dice en el original no es definitivamente contrario al geocentrismo y 3/ las traducciones en inglés y en castellano dejan  que desear pues ignoran el valor del subjuntivo tanto en latín  como en español..  Esto lo defenderemos en un post aparte. Algunos han esgrimido este texto para arruinar la infalibilidad del magisterio ordinario para quienes profesan la doctrina geocentrista, e incluso a quienes tienen en cuenta las condenas del Santo Oficio.
Resaltamos en rojo las frases de la Encíclica que parecen apoyar la posición antigeocentrista

Hemos traído provisionalmente la traducción vista en el blog “Infocaótica”.  La corregiremos dando una traducción castellana  más fiel al original latino, en las líneas resaltadas en rojo,  en un post posterior, lo que quizás pueda  ayudar a nuestros intentos, que es defender la infalibilidad del magisterio pontificio.

ENCICLICA “IN PRAECLARA”
(30 – I V – 1921)
A LOS AMADOS HIJOS, DOCTORES Y ALUMNOS EN LETRAS Y BELLAS ARTES DEL ORBE CATOLICO EN EL SEXTO CENTENARIO DE LA MUERTE DE DANTE ALIGHIERI
Venerables Hermanos: Salud y bendición apostólica
1. Introducción. La Iglesia Católica y Dante Alighieri. En la ilustre corte de hombres eminentes, —que han dado esplendor y gloria a la fe católica, que se han distinguido en todos los campos, y en el de las letras y las artes en particular, de modo que por las inmortales obras de su ingenio han merecido bien, tanto de la sociedad civil como de la Iglesia—, ocupa un lugar privilegiado DANTE ALIGHIERI, de cuya muerte se celebrará en breve el sexto centenario. La excelencia de este varón, en verdad, nunca ha sido más confirmada que en estos tiempos, pues para recordar su memoria no sólo se apresta Italia, que bien pudo gloriarse de un hijo tal, sino que todas las personas cultas, sabemos, han constituido consejos especiales de personas eminentes a fin de que en todo el orbe sea celebrada dignamente la memoria de esta gloria de la humanidad. Ahora bien, no sólo no podemos faltar en tan admirable v excelente coro, sino que es preciso que estemos entre los primeros. Ya que desde un principio la Iglesia consideró a DANTE ALIGHIERI como hijo suyo. Porque, además, en la iniciación de Nuestro Pontificado enviamos una carta al Arzobispo de Ravena, en que mandábamos decorar el templo que contiene el Sepulcro de DANTE ALIGHIERI, para su centenario. Ahora, después de auspiciar esta solemnidad, Nos pareció, amados hijos, que cultiváis bajo la mirada de la Iglesia el estudio de las letras, Nos pareció bien que instruyáis a todos en el significado de lo que hacemos, en las estrechas relaciones de Alighieri con esta Cátedra de PEDRO, en la gran necesidad que hay de unir con la fe católica las alabanzas tributadas a tan gran nombre. Ante todo, ya que éste durante toda su vida confesó la religión católica en forma ejemplar, parece conveniente que con los votos y auspicios de ella se haga su solemne conmemoración, como esperamos. Cuya culminación tendrá lugar en Ravena, en el templo de SAN FRANCISCO, y cuya iniciación en cambio tendrá lugar en Florencia, en la Iglesia de SAN JUAN, que recordaba su emoción, allá en su destierro en su avanzada edad, deseando con ardor recibir los laureles de poeta en la misma fuente bautismal en que fuera bautizado en su niñez.
2. Formación escolástico de Dante.

Al llegar a la edad en que floreció por sus estudios filosóficos y sagrados, con el auxilio de los doctores escolásticos que habían recogido lo más selecto de sus predecesores y lo habían entregado a la posteridad después de iluminarlo con sus claros raciocinios, en medio de la variedad de sus estudios, siguió en todo a TOMÁS DE AQUINO, el jefe de la Escuela; y de este maestro, cuya mente angelical es famosa, aprendió casi todo su saber filosófico y también teológico, ya que no descuidó ninguna clase de conocimientos y ciencias, ya que fue muy versado en las Sagradas Escrituras y en los libros de los Santos Padres. Así, doctísimo en todas las ciencias, pero ante todo sabio en la sabiduría cristiana, al aplicarse a su obra tomó del campo mismo de la religión, para desarrollar en sus versos, un asunto inmenso y sublime. En lo cual podemos admirar la grandeza y fuerza increíble de su ingenio; pero al mismo tiempo se presenta ante los ojos el que haya obtenido gran parte de esa fortaleza por inspiración de la fe divina, y que haya obrado de modo que distinga a su obra máxima con el gran esplendor de la verdad revelada, no menos que con los resplandores del arte.
3. La Divina Comedia. Pues en toda esta Comedia, justamente llamada divina, las mismas cosas que narra como fingidas e inventadas, o las referidas a la vida mortal, las relata para mostrar la justicia y providencia de Dios, que gobierna el mundo en el curso del tiempo y en la eternidad, que premia y castiga a todos y a cada uno de los hombres según sus méritos. Consiguientemente, y en perfecta concordancia con las creencias de la fe católica, brillan en este poema, la augusta Trinidad de un solo Dios, la Redención del género humano realizada por el Verbo Encarnado de Dios, y la excelsa benignidad y liberalidad de la Virgen MARÍA, Madre de Dios, y Reina de los cielos, y la celestial beatitud de los ángeles, de los santos, y de los hombres. A esto se oponen en los infiernos los suplicios establecidos para los impío; y en un lugar intermedio la residencia de las almas que, una vez expiadas sus culpas, pueden entrar en los cielos. Una sapientísima arquitectura de éstos y demás dogmas católicos se ve en todo el poema. Si, empero, la progresiva investigación de la ciencia acerca de las cosas celestiales demostró después que aquella estructura del mundo, que aquellas esferas, que enseñaban los antiguos, no son tales, y que la naturaleza, el número y curso de las estrellas y astros son absolutamente distintos de lo que aquéllos creían, sin embargo sigue siendo cierto el que esta estructura universal, sea cual sea el orden que rige en sus partes, está gobernada por la misma voluntad que la ha creado, que es la de Dios Omnipotente, que mueve todas las cosas, cualesquiera ellas sean, y que en todas partes resplandece con su gloria. Aunque esta tierra que los hombres habitamos no puede decirse, como se dijo, que era como el centro del universo; sin embargo es cierto que ella fue el lugar de la edénica vida de nuestros primeros padres y que fue después testigo tanto de nuestra tristísima caída con que ellos perdieron aquel estado, como de la restitución de la salud eterna de los hombres por la sangre de JESUCRISTO. En consecuencia explicó los tres estados de las almas, que en su mente había concebido, de un modo tal, que para describir antes del día postrero del juicio divino, ya la condenación de los réprobos, ya la purificación de las piadosas almas del purgatorio, ya la felicidad de los bienaventurados, parecía auxiliarse con la luminosa claridad que dan las profundas enseñanzas de la fe.
4. Enseñanzas preciosas dejadas en sus escritos. Ahora bien, de entre lo que dejó en sus escritos todos, y principalmente en su triple poema, creemos que esto podrá ser un excelente ejemplo para nuestros hombres. Ante todo afirma que a la Sagrada Escritura le es debida la mayor reverencia por parte de los cristianos y que es necesario aceptar lo que contiene, con suma devoción, porque “aunque son muchos los que transcribieron la divina palabra, el único que la ha dictado a Dios, que se dignó explicarnos sus son – tos designios por las plumas de muchos escritores” W. Esto está dicho en forma tan exacta como hermosa. Lo mismo que aquello de que “el viejo y el nuevo Testamento, que nos ha sido dado para la eternidad, como dice el Profeta” tienen “enseñanzas espirituales que superan la humana razón”, entregadas a nosotros “por el Espíritu Santo, que nos reveló la verdad sobrenatural y necesaria para nosotros, por medio de los Profetas y hagiógrafos, por medio del Hijo de Dios, como el eterno, Jesucristo”. De aquello que vendrá después de esta vida mortal, en la eternidad, dice que “nosotros poseemos lo cierto, que consta por la doctrina veracísima de Cristo, que es el Camino, la Verdad. y la Luz: Camino porque sin obstáculo alguno por él nos dirigimos a la eterna beatitud; Verdad porque no hay en ella sombra de error alguno; Luz porque nos ilumina en medio de las tinieblas de la ignorancia”. Tampoco es remiso en honrar y observar “aquellos venerables Concilios, que —ningún cristiano lo duda— han sido asistidos por Jesucristo”. Tiene en alta estima además “los escritos de San Agustín y demás doctores” y dice que “quien duda que hayan sido inspirados por el Espíritu Santo no ve en absoluto los frutos de ellos, o si los ve no los ha gustado”
5. La autoridad de la Iglesia y del Pontífice. Grande es la importancia que DANTE ALIGHIERI atribuye a la autoridad de la Iglesia Católica, lo mismo que a la potestad del Romano Pontífice, ya que de ésta tienen fuerza todas las leyes y mandatos de la misma Iglesia. De aquí la amonestación a los cristianos a que, con los dos Testamentos que tienen, al mismo iiempo que un Pastor que los dirige, vivan contentos con esta ayuda segura para su salvación. Se afligía por los males de la Iglesia como si fuesen propios, y al deplorar y condenar el total alejamiento de la jerarquía por parte de los cristianos, habla de esta manera a los Cardenales italianos, después del traslado de Roma de la Apostólica Sede: “¡Oh, nosotros que creemos en un mismo Padre, e Hijo que es Dios y hombre, y en la misma Madre y Virgen; nosotros, por los cuales y por cuya salud han sido pronunciadas, después de una triple interrogación, estas palabras: ¡Pedro, apacienta el sagrado rebaño! ¡Oh Roma, que después de tantas glorias y triunfos has sido confirmada por Cristo con la palabra y con la obra como cabeza del orbe; que has sido consagrada remo Sede apostólica por la sangre de aquel Pedro, y de Pablo, el Apóstol de las gentes; que ahora lloramos con Jeremías lamentando después de él verla abandonada y desierta! ¡ay! ¡da pena, no menos que una plaga lamentable de herejes!”. Llama asimismo a la iglesia Romana con el nombre de “madre piadosísima” o de “Esposa del Crucificado”, y a PEDRO le llama juez de la verdad revelada, que no puede engañarse y a quien, en lo que hay que creer o hacer para la salvación eterna, deben sujetarse todos con perfecta obediencia Por lo cual, aunque juzga que la autoridad del Emperador proviene del mismo Dios, sin embargo afirma que “esta verdad no debe entenderse tan estrictamente de modo que el Príncipe Romano no esté también sujeto en algún modo al Pontífice Romano; ya que esta felicidad mortal está ordenada en alguna manera a la felicidad inmortal”. La razón verdadera y total de la sabiduría, si hoy se la observa santamente, produce frutos abundantísimos de prosperidad para la república.
6. Razón de sus quejas contra los Sumos Pontífices. No obstante lanzó acerbas invectivas contra los Sumos Pontífices de su tiempo. Esto es, contra aquellos con quienes estaba en desacuerdo en asuntos políticos, y que estaban en el bando de los causantes de su destierro. Se comprende, en un varón tan golpeado de la fortuna, si con ánimo exacerbado traspasó los límites de la moderación: y más, porque, para inflamar su ira sin duda que influyeron los rumores de hombres que, como sucede en estos casos, interpretan mal todo lo que del adversario proviene. Por otra parte, ya que “es preciso” —tal es la flaqueza de los mortales— “que hasta los corazones religiosos se manchen con el polvo del mundo”, ¿quién negará que muchas cosas había en aquel tiempo que no podían aprobarse en hombres consagrados; todo lo cual llenó de aflicción y malestar su ánimo enteramente consagrado a la Iglesia, y hasta hizo que varones de gran santidad de vida dejaran sentir graves quejas? Ahora bien, lo que justa o injustamente reprendió y vituperó en los clérigos, de ningún modo quiso extenderlo y aplicarlo al honor debido a la Iglesia, o a la veneración debida a las llaves de PEDRO; en consecuencia, en asuntos políticos defendió su propia opinión “apoyado en aquel respeto que un hijo piadoso debe al padre, a la madre, a Cristo, a la Iglesia, al Pastor, y a todos los que profesan la religión cristiana, por el triunfo de la verdad”.
7. Tesoro doctrinal y artístico de su obra. Habiendo inspirado toda la arquitectura de su poema en los fundamentos de la religión, no es de maravillarse si en él se encuentra oculto, puede decirse, un tesoro de la doctrina católica, es decir, la savia de la filosofía 215 y teología cristianas, y el conjunto de las leyes divinas para el gobierno y administración de los asuntos públicos. No era DANTE ALIGHIERI como aquel que dijera públicamente que, con el fin de extender la grandeza de la patria o de agradar a los gobiernos, podía descuidarse la justicia y el derecho de Dios, en cuya conservación, bien lo sabía, está el fundamento y consistencia de los pueblos. De aquí que pueda hallarse en este | poeta el artístico placer de sus bellezas, f pero también un provecho de no menor importancia, es decir, que es modelo para el conocimiento del arte y para la práctica de la virtud; siempre que quien a él se llegue esté libre de prejuicios y deseoso de la verdad. Más aún, siendo no pocos entre los nuestros los buenos poetas, que parecen tener la aprobación de todos, mezclando lo útil a lo agradable, posee esto empero DANTE de un modo tal que, cautivando a cada lector por la variedad de las imágenes, por el colorido, y por la grandiosidad de los pensamientos y lenguaje, atrae y excita al amor de la sabiduría cristiana: nadie en verdad ignora que confesó abiertamente haber compuesto este poema con la intención de facilitar a todos un poco de sustento vital. Y así sabemos que algunos —Y aún de reciente memoria, que estaban alejados de Cristo, sin ser contrarios a él— al dedicarse principalmente a la lectura y estudio del poeta, con el auxilio de Dios, se interesaron primero en la verdad de la fe católica y por ese camino se acogieron gustosísimos al seno de la Iglesia.
Lo oportuno y justificado de la celebración. Lo que hasta ahora se ha recordado es suficiente para mostrar cuán oportuno sea, que en este centenario todos los buenos se sientan más dispuestos a retener esa Fe, protectora de las bellas artes, virtud ésta que en DANTE ALIGHTERI es magníficamente reconocida. No sólo causa admiración en él la maravillosa facultad de su ingenio, sino también esa inmensa grandeza del argumento, que la santa religión le inspiró en su canto; y lo que de artista tenía por naturaleza, lo perfeccionaba sin cesar con el estudio de los modelos de la antigüedad, y aún más, como se ha dicho, con las obras de los Doctores y Padres de la Iglesia. Esto le permite volar con el pensamiento y la mente hasta alturas y extensiones mucho mayores que si estuviere atado a los estrechos límites de las cosas naturales.
8. El poeta cristiano. De este modo, si bien alejado de nosotros por largos siglos, pertenece casi a esta edad, como dicen; y es de más actualidad que cual quiera de los actuales vates renovadores del paganismo aquel que fuera barrido por la victoria de Cristo en la Cruz. La misma piedad inspira a DANTE ALIGHIERI y a nosotros; identidad de sentimientos inspira la religión; una misma vestidura reviste a “la verdad venida a nosotros desde el cielo, por la cual somos elevados a lo sublime”. Esta es su más noble alabanza, ser poeta cristiano, esto es, haber cantado con versos casi divinos las instituciones cristianas, cuyo contenido y forma tan animosamente profundizara, y tan admirablemente sintiera y viviera. Y quienes pretenden negarle esta alabanza, comparando toda la naturaleza religiosa de la Comedia como una fingida fábula, sin fundamento alguno de verdad, éstos en verdad le niegan lo que es primario en nuestro Poeta y fundamento de todas las demás alabanzas. Así, pues, si tanta parte de su fama y grandeza debe DANTE a la fe católica, valga este solo ejemplo, que nos ahorra los demás, para demostrar cuán falso es que la consagración de la mente y del corazón a Dios corte las alas del ingenio, mientras, por el contrario, lo espolea y lo eleva. Puede observarse rectamente aquí cuán mal se preocupan por el adelanto de los estudios y de la humanidad aquellos que pretenden quitar todo lo que sea religión en la educación de la juventud. Pues da lástima ver que la enseñanza que se da públicamente a la juventud estudiosa suele ser tal, como si el hombre no tuviera ninguna noticia de su Dios, ni de aquellas máximas verdades que están por encima de la naturaleza. Pues si bien a veces este “poema sagrado” no es extraño en las escuelas públicas y está entre los libros que deben ser estudiados, sin embargo aquel alimento vital, siendo escrito para ser esto, la mayoría de las veces no llega hasta los jóvenes ya que, a causa de los defectos de la enseñanza, no están inclinados como conviene a lodo lo que sea de fe.
9. Conclusión. Quiera Dios que se consiga esto con el solemne centenario, de modo que, en todas partes en que haya preocupación por la enseñanza de las letras a la juventud, se haga esto en honor a Dante y se eduque a los alumnos en la doctrina cristiana; que no otro fue su propósito al componer su poema, sino “elevar a los seres vivientes de esta vida por sobre el estado de miseria”, es decir, del pecado, “y llevarlos al estado de felicidad que es el de la gracia divina. Vosotros, amados hijos, que os ocupáis y os dedicáis al estudio de las letras y de las bellas artes, bajo el magisterio de la Iglesia, amad y apreciad, como lo estáis haciendo, este Poema, que no vacilamos en llamar panegírico de la sabiduría cristiana, y su pregonero, el más elocuente de todos. Acrecentaréis así vuestro amor por él, y cultivaréis más vuestros ánimos en por del esplendor de la verdad, y os mantendréis con más constancia en el amor y cuidado de la santa Fe. Bendición Apostólica. Y ahora, amados hijos, a todos os impartimos con todo amor la Apostólica bendición, que os testimonia Nuestra paternal benevolencia, y os augura las gracias del cielo.
Dada en Roma, en San Pedro, el día 30 del mes de Abril de 1921, en el año séptimo de Nuestro Pontificado.
BENEDICTO PAPA XV
BENEDICTUS PP. XV
LITTERAE ENCYCLICAE IN PRAECLARA SUMMORUM* DILECTIS FILIIS DOCTORIBUS ET ALUMNIS LITTERARUM ARTIUMQUE OPTIMARUM ORBIS CATHOLICI, SAECULO SEXTO EXEUNTE AB OBITU DANTIS ALIGHERII.
VENERABILES FRATRES SALUTEM ET APOSTOLICAM BENEDICTIONEM

In praeclara summorum copia hominum, suo splendore et gloria fidem catholicam illustrandum, qui cum in omni genere, tum praesertim in litteris diseiplinisque optimis ita sunt versati ut, immortalibus facultatis suae editis fructibus, de civili societate aeque ac de Ecclesia bene meruerint, singularem plane Dantes Aligherius locum obtinet, cuius ab obitu plenus mox erit annus sexcentesímus. Profecto huius viri praestantia excellens num quam fortasse alias testatior fuit quam hoc tempore; nam ad eius ornandam memoriam non modo sese alacris comparat Italia, cui de tali sobole gloriar! licet, sed apud omnes, quotquot sunt, excultas ad humanitatem gentes novimus propria quaedam constituta esse eruditorum consilia ob eam causam:, ut hoc humani generis insigne decus communi orbis terrarum praeconio celebretur. Iamvero tam mirifico quasi choro bonorum omnium non solum non deesse Nos decet, sed quodammodo praeesse; quandoquidem Aligherium in primis et maxime Ecclesia parens agnoscit suum. Cum igitur sub exordium Pontificatus epistolam ad Archiepiscopum Ravennatium dederimus de templo in Aligherii saecularia decorando, quocum monumentum sepulcri eius continens est, nunc, ea ipsa sollemnia tamquam: auspicantibus, visum est Nobis, dilecti filii, qui, Ecclesia advigilante, in litterarum studiis versamini, vos alioqui universos, quo faciamus vel planius, quanta intercedat Aligherio cum hac Petri Cathedra coniunctio, quamque sit necesse laudes, tanto tributas nomini, in fidem catholicam haud exigua ex parte redundare. Ac primum, quoniam hic noster in omni vita catholicam religionem in exemplum est professus, ipsius votis consentaneum videtur, quod intelligimus futurum, ut, religione auspice, sollemnis eius commemoratio fiat, et ea exitum quidem Ravennae habeat ad Sancti Francisci, sed initium capiatFlorentia ad Sancti Ioannis, de qua aede pulcherrima ipse, prope iam acta aetate, acri cum desiderio recogitabat exui, optans scilicet et cupiens ibidem poeticam lauream de salutaris lavacri fonte suscipere, ubi infans, rite fuisset ablutus.
— Cum in eam incidisset aetatem, quae philosophiae divinarumque rerum studiis floreret, doctorum scholasticorum opera qui lectissima quaeque a maioribus accepta colligerent, subtilitesque ad suam rationem revocata posteris traderent, is in magna varietate disciplinarum, secutus est maxime Thomam Aquinatem, Scholae principem; eoque magistro, cuius angelica mentis indoles nobilitata est, fere didicit quidquid philosophando ac de divinis rebus disputando didicit, cum quidem nullum cognitionis scientiaeque genus negligeret, multusque esset in Sacris Scripturis atque in Patrum libris pervolutandis. Ita quavis a doctrina instructissimus, in primis autem christianae sapientiae consultus, cum mentem appulisset ad scribendum, ex ipso religionis regno materiam versibus tractandam paene immensam planeque gravissimam sumpsit. In quo quidem huius incredibilem magnitudinem et vim ingenii mirari licet; sedi simul est ante oculos, multum ei roboris a divinae fidei afflatu accessisse, eoque factum esse, ut suum ipse opus maximum traditae divinitus veritatis splendore multiplici non minus, quam omnibus artis luminibus distingueret. Etenim haec, quae merito appellatur divina, Comoedia omnis, in iis ipsis quas habet multis locis vel fictas res et commenticias, vel recordationes mortalis vitae, eo demum spectat, ad iustitiam efferendam providentiamque Dei, mundum et in cursu temporum et in aeternitate gubernantia, hominibusque tum singulis tum consociatis aut praemia tribuentis aut poenas, quas meruerint. Quare, congruenter admodum iis quae catholica fide creduntur, in hoc nitet poemate et unius Dei augusta Trinitas, et humani generis ab Incarnato Dei Verbo facta Redemptio et Mariae Virginis Deiparae caelorum Reginae benignitas summa ac liberalitas et sanctorum angelorum hominumque beatitudo superna; cui quidem e regione opponuntur apud inferos supplicia impiis constituta, interiecta inter utrumque locum sede animarum, quibus, suo tempore expiatis, aditus in caelos patefiat. Atque horum ceterorumque catholicorum dogmatum in toto carmine sapientissimus quidam contextus apparet. – Quod si de caelestibus rebus scientiae pervestigatio progrediens aperuit deinceps eam mundi compositionem sphaerasque illas, quae veterum doctrina ponerentur, nullas esse, naturamque et numerum et cursum stellarum et siderum alia esse prorsus atque illi iudicavissent, manet tamen hanc rerum universitatem quoquo eius partes regantur ordine eodem administrari nutu quo est condita Dei omnipotentis qui omnia quaecumque sunt, moveat et cuius gioria plus minus usquequaque eluceat: hanc autem terram quam nos homines incolimus licet ad universi caeli complexum iam non quasi centrum, ut opinio fuit, obtinere dicenda sit, ipsam tamen et sedem beatae nostrorum progenitorum vitae fuisse, et testem deinde tum eius, quam illi fecerunt ex eo statu prolapsionis miserrimiae tum restitutae Iesu Christi sanguine hominum salutis sempiternae.
Ergo triplicem animarum vitam, quam cogitatione finxerat sic explicavit ut declarandae ante extremum divini iudicii diem vel damnation reproborum vel piorum manium purgationi vel beatorum felicitati clarissimum lumen ab intima fidei doctrina petere videatur. Iam vero ex iis quae cum in ceteris scriptis, tum praesertim in tripartito tradit carmine, haec potissimum putamus bono esse posse hominibus nostris documento. Primum Scripturae Sanctae summam deberi a christianorum quoque reverentiam, summoque cum obsequio oportere accipi quidquid ea contineatur, ex eo confirmat quia quamquam scribae divini eloquii multi sint, unicus tamen dictator est Deus, qui beneplacitum suum nobis per multorum calamos explicare dignatus est . Quod sane pulcre est verissimeque dictum. Itemque illud vetus et novum Testamentum, quod in aeternum mandatum est, ut ait Propheta, habent spiritualia documenta quae humanam rationem transcendunt tradita a Spiritu Sancto, qui per Prophetas et Hagiographos, qui per coaeternum sibi Dei Filium Iesum Christum et per eius discipulos, supernaturalem veritatem ac nobis necessariam revelavit. Rectissime igitur de eo quod mortalis vitae cursum sequetur, aevo sempiterno « nos certum habemus, ait ex doctrina Christi veracissima quae Via, Veritas et Lux est: Via quidem, nam ea ipsa ad immortalitatis beatitudinem nulla re impediti contendimus; Veritas, quia omnis est erroris expers; Lux, quia nos in mundanis inscitiae tenebris illuminat». – Neque is minus colit atque observat veneranda illa Concilia principalia, quibus Christum interfuisse nemo fidelis dubitat.
Ad haec magni etiam ab eo fiunt scripturae doctorum Augustini et aliorum quos,inquit, a Spiritu Sancto adiutos qui dubitat, fructus eorum vel omnino non vidit, vel, si vidit, minime degustavit 4. Ecclesiae vero Catholicae auctoritati mirum quantum tribuit Aligherius, quantum Romani Pontificis potestati, utpote ex qua quaevis Ecclesiae ipsius leges et instituta valeant. Quare nervose illud christianos admonet, cum utrumque Testamentum habeant simulque Pastorem Ecclesiae a quo ducantur his ad salutem adiumentis contenti sint. Ecclesiae igitur malis sic affectu ut suis omnemque christianorum a summo antistite defectionem deplorans et exsecrans, Cardinales Italos post Apostolicam Sedem Roma translatam, ita alloquitur: Nos quoque eundem Patrem et Filium, eundem Deum et hominem, nec non eandem Matrem et Virginem profitentes, propter quos et propter quorum salutem ter de caritate interrogat dictum est; Petre pasce sacrosanctum ovile; Römern, cui post tot triumphorum pompas et verbo et opere Christus orbis confirmavit imperium; quam etiam ille Petrus et Paulus gentium praedicator in Apostolicam Sedem aspergine proprii sanguinis consecrarunt; quam nunc cum leremia non lugendo post venientes, sed post ipsum dolentes viduam et desertam lugere compellimur; piget, heu, non minus quam plagam lamentabilem cernere haeresum 5. Itaque Ecclesiam Romanan vel matrem piissimam vel Sponsam Crucifixi nominat, Petrum autem traditae a Deo veritatis iudicem falli neseium, cui de rebus, aeternae salutis causa, credendis agendisve, ab omnibus sit obedientisisime obtemperandum. Quapropter, quamvis Imperatoris dignitatem ab ipso Deo proficisci existimet haec tamen veritas inquit non sic stricte recipienda est ut Romanus Princeps in aliquo Romano Pontifici non subiaceat; quum mortalis ista felicitas quodammodo ad immortalem felicitatem ordinetur 5. – Optima enimvero plenaque sapientiae ratio quae quidem si hodie sancte servetur fructus sane rebus publicis afferat prosperitatis uberrimos. At in Summos Pontifices sui temporis perquam acerbe et contumeliose est invectus.
– Scilicet in eos, a quibus de re publica dissentiebat, cum ea parte ut opinabatur facientibus quae se domo patriaque expulisset. Atqui ignoscendum est viro tantis iactato fortunae fluctibus, si exulcerato animo quicquam fudit, quod transisse videtur modum : eo vel magis quod ad iram eius infiammandam non est dubium quin hominum, ut assolet, male de adversariis omnia interpretantium, rumores accesserint. Ceterum, quoniam» – quae est mortalium infirmitas – « necesse est de mundano pulvere etiam religiosa corda sordescere » 2, quis neget nonnulla
eo tempore fuisse in hominibus sacri ordinis haud probanda,
quae animum eius, Ecclesiae dediti s simuim, aegritudine
molestiaque afficereiit, cum eadem viris, vitae sanctimonia
praestantibus, graves, ut accepimus, querimonias express
e r a t ? Sed enim, quicquid in sacro ordine, seu recte seu
perperam, reprehendit indigliabundus ac vituperavit, nihil
umquam tamen detractum voluit de honore Ecclesiae debito,
nihil de Summarum Clavium observantia : quamobrem
in politicis suam propriam tueri sententiam instituit illa reverentia
fretus, quam pius filius debet patri, quam pius filius
matri, pius in Christum, pius in Ecclesiam, pius in Pastorem,
pius in omnes Christianam religionem, profitentes, pro
salute veritatis.
His igitur religionis fundamentis cum omnem sui poematis
tamquam fabricam excitaverit, mirum non est, si quasi
quendam catholicae doctrinae thesaurum in eo conditum reperias,
id est cum philosophiae theologiaeque christianae sucum, tum etiam divinarum summam legum de ordinandis
administrandisve rebus publicis : neque enim is erat Aligherius,
qui, patriam amplificandi causa vel principibus gratificando
negligi posse diceret publice iustitiam Deique ius,
cuius in conservatione probe sciret’ civitates niti maxime et
consistere.
Quare ab” hoc Poeta mirificara quidem, pro eius excellentia,
licet oblectationem petere, at non minorem fructum
et eum ad eruditionem simul artis atque ad disciplinam virtutis
aptissimum ; modo, qui eum adierit, vacuo sit praeiudicatis
opinionibus anime studiosoque veritatis. Quin, cum e
nostris non pauci numerentur boni poetae qui omne ferre
punctum, ut dicitur, videantur, miscentes utile dulci, habet
hoc Dantes, ut singulari lectorem et imaginum varietate et
colorum pulcritudine et sententiarum ac verborum granditate
capiens, ad christianae sapientiae amorem alliciat atque
excitet : ipsumque neiao ignorat aperte professum, ea se
mente hoc carmen composuisse, ut aliquod praeberet omnibus
vitale nutrimentum. Itaque scimus nonnullos, vel recenti
memoria, qui remoti a Christo, non aversi essent, cum
huius praecipue lectione studioque tenerentur, divino munere,
veritatem primo suspexisse catholicae fidei, ac subinde
se in Ecclesiae sinum libentissime recepisse.
Quae hactenus memorata sunt, satis ostendunt quam
sit opportunum per haec saecularia toto orbe catholico optimum
quemque eo fieri alacriorem ad retinendam, fautrioem
bonarum artium, Fidem, cuius haec ipsa virtus egregie,
si unquam alias, in Aligherio spectata est. Etenim in eo non
modo summa ingenii facultas efficit admirationem:, verum
etiam immensa quaedam magnitudo argumenti, quod divina
ei religio ministravit ad canendum ; et is quod habuerat a
natura tantum acuminis, diu quidem multumque exemplarium
veterum contemplatione limavit, sed eo magis exacuit
Ecclesiae Doctorum et Patrum disciplinis, ut diximus ; quae
res ei tribuit, ut cogitatione et mente multo evolare altius la216
Acta Apostolicae Sedis – Commentarium Officiale
tiusque posset, quam si naturae finibus, exiguis sane, se continuisset.
Itaque eum, quamquam a nobis tanto saeculorum
intervallo seiungitur, huius paene aetatis dixeris esse, certe
longe recentiorem quam quemquam’ ex his, qui nunc sunt,
cantoribus vetustatis eius quam Christus e Cruce victor de
medio pepulit. Eadem omnino spirat in Aligherio, atque in
nobis pietas ; eosdem1 habet sensus religio; iisdem tamquam
velaminibus utitur « allata nobis de caelo veritas, qua tam
sublime evecti sumus ». Haec eius nobilissima laus est, christianum
esse poetam, id est christiana instituta, quorum
contemplaretur toto animo speciem ac formam, de quibus
mirabiliter sentiret, quibus ipse viveret, divino quodam eecinisse
cantu ; quam laudem qui inficiali non dubitant,
omnem1 Comoediae religiosam, rationem commenticiae cuidam
fabulae comparantes, nulla veritate subiecta, ii profecto
id inficiantur quod est in Poeta nostro praecipuum, et
ceterarum eius laudum fundamentum.
Ergo, si tam magnam honestatis amplitudinisque suae
partem debet catholicae fidei Dantes, iam, ut alia omittamus,
vel hoc uno exemplo illud confirmare licet, tantum
abesse ut obsequium mentis animique in Deum ingeniorum
cursum retardet, ut incitet etiam et promoveat : item iure
colligitur, quam male consulant progressioni studiorum et
humanitatis, qui nullum in iuventutis institutione patiuntur
esse Religioni locum. Dolendum est enim disciplinam,
qua publice studiosa iuventus instituitur, eiusmodi esse solere,
quasi nulla sit Dei habenda homini ratio, nulla earum
omnium, quae supra naturam sunt, rerum maximam m.
Nam, sicubi « poema sacrum » non habetur scholis publicis
alienum, quin etiam in libris numeratur qui sunt studiosius
perlegendi, at vitale illud nutrimentum, cui ferendo natum
est, plerumque minime affert adolescentibus, utpote, disciplinae
vitio, non sic animatis erga ea quae sunt divinae fidei,
quemadmodum oportet. Quod utinam haec sollemnia saecularia
id efficiant, ut, ubicumque datur opera erudiendae in
Acta Benedicti PP. XV 217
litteris iuventuti, debito sit in honore Dantes, alumnosque
christiana doctrina ipse imbuat ; cui quidem in poemate condendo
nihil aliud fuit propositum, nisi vemovere viventes in
hac vita de statu miseriae, id est peccati, et perducere ad
statum felicitatis, id est divinae gratiae
Vos vero, dilecti filii, quibus auspicato contingit, ut
litterarum artiumque optimarum studia, Ecclesia magistra,
exerceatis, diligite earumque habete/ ut facitis, hunc Poetam,
quem appellare christianae sapientiae laudatorem et
praeconem unum omnium eloquentissimum non dubitamus.
Huius enim in amore quo plus profeceritis, eo vos et perfectius
ad veritatis splendorem vestros excoletis animos, ,e t in
Fidei sanctae obsequio studioque constantius permanebitis.
Atque auspicem divinorum munerum paternaeque benevolentiae
Nostrae testem, apostolicam benedictionem vobis
omnibus, dilecti filii, amantissime impertimus.
Datum Romae apud Sanctum Petrum, die XXX mensis aprilis MCMXXI, Pontificatus Nostri anno septimo.
BENEDICTUS PP. XV

 

Anuncios

Categorías:ALL POSTS

1 reply »

  1. El nombre conocido dentro del vaticano, a su vez vinculado a franc-masones, satanistas new age, y pseudoprofetas de la causa extraterrestre, es o fue, Conrado Balducci, que siendo demonólogo daba largas explicaciones, sobre esa causa, aun citando versículos Biblicos, que sí tiene una finalidad, conectada al mundo de lo oculto, y de los espíritus, para alejar a las personas del Señor. y como parte de un plan secreto, para unir el mundo bajo una religión mundial, hoy llamada diálogo inter-religioso, que es lo mismo, y sale del mismo lugar: Lucis trust, y share internacional, con entidades de un supuesto maitreya, para los acuarianos, virgenes como medjugorge o la del pozo por citar tres demonios probados, el salvador o el mesias, cristo cosmico, que esperan todas las religiones, y como parte de sectas destructivas y pseudociencias, que son los que fueron dictando el programa del averno que los iluminati cumplen, para la toma final, del planeta bajo una tiranía totalmente satanica.
    La estadísticas y practicamente la base del plan explicada, para el reclutamiento, por el profesor Baamonde, y esto era por el año 2000, siendo además especialista en sectas y nuevos movimientos espirituales, que lo estudiaban al fenómeno del satanismo-ocultismo-ovni, y su penetración, aun entre el mundo católico, lo demuestran.Todo se encuentra, conectado a los mismos.
    Gracias a la Iglesia fiel al Señor y a su Madre María santísma.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s