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EL SERVICIO DE COMUNIÓN ANGLICANO Y LA “MISA” DEL NOVUS ORDO


[Es republicación]

[Esta es el  VI de una serie de artículos del autor que comparan el protestantismo con el progresismo católico con sus reformas desde el Concilio Vaticano II. En el presente artículo el autor se centra en las similitudes de la “Misa” de Cramer cuyas oraciones se recogen en el “Book of Common Prayer” (Libro de la oración Común) y las oraciones de la Nueva Misa, que fue llamada Synaxis por sus autores en la presentación de Pablo VI (término que se suprimió en una nueva edición del texto de presentación de la Nueva Misa, pero sin tocar nada del cuerpo de la misma en perfecta sintonía con el término “Synaxis”- asamblea.]

La Santa Misa – Parte VI

El progresismo y el protestantismo:
Similitudes inquietantes

Dr. Remi Amelunxen

Al cambiar la forma en que los católicos oraban en todo el mundo- su ley de orar – lex orandi – la Revolución Conciliar ha cambiado efectivamente la forma en que las personas creen – lex credendi. Lo que hemos presenciado en los últimos 50 años es una destrucción general y sistemática de la Iglesia, como ha sido demostrado ampliamente por Atila Guimarães en el libro de su colección sobre el Concilio Vaticano II Eli, Eli, Lamma sabacthani?. En él se muestra el plan del Concilio, implementado por todos los papas del post-Vaticano II – para destruir 2,000 años del dogma, la moral, la liturgia y las tradiciones de la Santa Iglesia. (1)

Sacerdote decir una Misa del Novus Ordo

La mayoría de los sacerdotes plácidamente aceptaron los cambios para mantener su cómodo status

En cuanto a la Santa Misa, se realizó un proceso lento y gradual de alteración de la Misa Tridentina llevado a cabo sigilosamente y de manera constante desde 1963 hasta 1969, como se ha visto anteriormente. El católico medio aceptó los cambios, hipnotizado poco a poco ante la aceptación por parte de obispos y sacerdotes que le habían enseñado a confiar y a obedecer. Por desgracia, la mayor parte del clero, así como los laicos católicos en general sabían poco de Teología Dogmática y no protestaron ante los cambios en la enseñanza perenne e inmutable de la Iglesia. Algunos obispos y sacerdotes, que se percataron de las contradicciones con la Misa anterior, los aceptaron para no echar a perder sus carreras. Un escenario similar se llevó a cabo en Inglaterra cuando la herejía anglicana se instaló en el siglo XVI. Ha sido un hábito común entre los herejes a lo largo de la Historia el utilizar la liturgia con el fin de introducir sus errores. Comentando sobre esta práctica adoptada por la Revolución Protestante, el Papa León XIII advierte en la Encíclica Apostolicae curae:

Ellos sabían muy bien el vínculo íntimo que une la fe con el culto, la ley de la fe con la ley de la oración. … Con el pretexto de restaurar el orden de la liturgia a su forma primitiva, la corrompieron en muchos aspectos para adaptarla a los errores de los innovadores “. (2)

A pesar de esa advertencia, bajo el mando de Pablo VI y apoyándose en el Vaticano II, la Misa Tridentina fue sustituida por un nuevo rito completamente en sintonía con el protestantismo. La Nueva Misa, de hecho, tiene muchas similitudes con el “Servicio de comunión” del hereje anglicano Thomas Cranmer. (3)

Concordancia con el protestantismo

En 1549, en nombre de la Secta Anglicana, Cranmer publicó el Libro de Oración Común para instruir a sus sacerdotes y obispos en la liturgia y en la manera de administrar sus sacramentos Al comparar el Servicio de Comunión del Libro anglicano de 1549 con el Novus Ordo Missae de Pablo VI de 1969, nos encontramos con muchas similitudes inquietantes:

 

Cramner Libro de Oración Común

La Nueva Misa de Pablo VI sigue de cerca los cambios revolucionarios de Cranmer

1. El primer objetivo del Libro de Oración Común de Cranmer fue la sustitución del latín por el Inglés, con el pretexto de que no se entendía el latín por los fieles. Tristemente, Pablo VI sustituyó el latín por la lengua vernácula alegando el mismo motivo de comprensibilidad, lo que se realizó apoyándose en la el Concilio,  diciendo que el nuevo rito está dotado de un nuevo vigor para adaptarse a las necesidades y circunstancias de nuestros días.

2. El término Santa Misa fue cambiado: El Libro de Oración Común adoptó el término “Cena del Señor”, o simplemente el “Servicio de Comunión.” Después de la reforma litúrgica de Pablo VI, ya no se hablaba de la Santa Misa o del Sacrificio de la Misa . El término Misa fue reemplazado por “la Eucaristía”, “Cena del Señor” o  “Celebración”.

3. Las oraciones al pie del altar fueron suprimidas en el Servicio de la Comunión Anglicana. En el Novus Ordo también se eliminaron estas oraciones .

4. En el servicio anglicano se daba mayor importancia a las lecturas de la Escritura, con sus explicaciones y comentarios. De la misma manera, la Nueva Misa se extiende en gran medida con la “Liturgia de la Palabra” y da entrada a los laicos en el “servicio”.

5. En el ofertorio del pan y del vino, Cranmer suprimió  las oraciones que dejaban en claro que las ofrendas iban a convertirse en el verdadero Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor, lo que él llamó “herejía muy terrible” de la Iglesia Católica. Para él, la presencia sacramental de Cristo era simplemente figurativa y, por lo tanto, era erróneo hablar de una renovación del Santo Sacrificio de Cristo en el  Altar. En la Nueva Misa, todas las oraciones y rúbricas que expresan que el Pan y el Vino van a transubstanciarse en el Cuerpo y Sangre de Cristo fueron eliminadas: por ejemplo Suscipe Sancte Pater, Offerimus tibi, Domine calicem salutaris.

 

ecuménica anglicano católica

Hoy nada diferencia a un templo anglicano-arriba- , de una iglesia católica moderna, abajo 

Santa María Magdalena Iglesia católica, St. Louis, Missouri

También se suprimió la deposición de la Hostia por el sacerdote en el corporal (que sugiere la realidad del Cuerpo de Cristo), después de hecha sobre ella la señal de la cruz (recordatorio de la inmolación) con la súplica al Espíritu Santo para que se realice la renovación del Sacrificio de la Cruz (es decir el Veni Sanctificator). Así estas supresiones evocan el espíritu de Lutero, que igualmente negó el carácter sacrificial de la Misa.

6. Por otra parte, las oraciones mantenidas por Cranmer – el Prefacio, Sanctus y Benedictus – también fueron retenidas en la Nueva Misa.

7. Cranmer descartó las oraciones que invocaban a la Virgen y los santos en el Canon, deshaciéndose de ellas. También eliminó las oraciones que precedieron a la Consagración, en las que el sacerdote pide a Dios que bendiga, acepte y santifique las ofrendas para que “sean para nosotros Cuerpo y Sangre de Tu Amadísimo Hijo Jesucristo Nuestro Señor.” Una vez más, esta supresión se hizo para negar la doctrina de la transubstanciación y el carácter sacrificial de la Misa, que los protestantes siempre han rechazado. Cranmer llama “el fin último de esta doctrina del Anticristo [la de la transubstanciación] es la mayor idolatría que jamás se haya concebido en este mundo.” (4) Lutero también predicó su rechazo de la misma, indicando que la tarea del sacerdote de ofrecer el sacrificio de la misa era “una perversión, porque Cristo se había ofrecido a sí mismo una vez y para siempre.” (5)

Como su nombre indica, el “Canon” (del griego kanon = modelo regla) era la parte invariable de la Misa considerada intocable. De ahí que la reforma de Pablo VI se llevó a cabo con cautela. Como se explicó antes, en la Nueva Misa se introdujeron cuatro nuevas plegarias eucarísticas. La primera simula el Canon Romano con algunos cambios de menor importancia; las otras tres tienen nuevos cambios y omisiones sustanciales, eliminando el concepto tradicional de la oblación de acuerdo con las palabras de Cranmer y Lutero. ¿Debería sorprendernos eso cuando recordamos que seis ministros protestantes ayudaron a elaborar la Nueva Misa?

8. Finalmente, llegamos a la Consagración. La cuestión de dejar de lado las palabras “Mysterium Fidei” de la fórmula (6) para consagrar el vino en la Sangre Divina de Cristo ya se ha discutido antes. Baste aquí señalar que en este caso también la Nueva Misa está siguiendo los pasos de Cranmer.

3 obispos

Tres obispos –  dos católicos y uno anglicano – en un servicio ecuménico en la catedral de York

En cuanto a las oraciones eucarísticas, en el Libro de Oración Común, hayamos esta fórmula “Concede que por el poder de tu Santo Espíritu estos dones del pan y el vino pueden ser para nosotros su cuerpo y su sangre.” Son casi palabra por palabra lo que encontramos en la Nueva Misa de Pablo VI con el propósito, admitido por Cranmer, de que esta redacción era para refutar la doctrina de la transubstanciación. Apeló  a la nueva enseñanza – que Nuestro Señor estaba sólo “espiritualmente presente” en la Eucaristía -. que era  lLa doctrina verdadera y católica” expresada en la liturgia (7) Uno sólo puede preguntarse -sobre la intención de los redactores de la nueva misa-  por qué se sigue a los protestantes con tanto cuidado en la elaboración de la Nueva Misa. Sin duda, para estos “reformadores” también, el “verdadero sacrificio de la Nueva Alianza” no es más que un mero “memorial conmemorativo”.

La mayoría de las oraciones de la misa en latín fueron eliminadas o drásticamente alteradas. Demos sólo algunos ejemplos:


  • Unde et memores;
  • Supplices te rogamus;
  • Nobis Quoque peccatoribus
  • Quaesumus Libera nos;
  • Cordero de Dios;
  • Domine Jesu Christi (dos);
  • Perceptio Corporis;
  • Misereatur Vestre;
  • Indulgentiam…
  • las Antífonas de la Comunión y la Poscomunión ;
  • el Último Evangelio de San Juan y
  • las oraciones leoninas.

Tristemente, la Nueva Misa se dice en casi todas las Iglesias en el mundo de hoy. Constituye de hecho un desastre litúrgico, una poderosa infiltración del protestantismo en la vida católica.

Papas

Benedicto y Francisco abrazar los arzobispos de Canturbury (Williams & Welby) para promover el ecumenismo

  1. 1. Véase especialmente Animus injuriandi I y Animus Injuriadi II (El deseo de perjudicar a) y Animus Delendi I (deseo de destruir) y Animus Delendi II.
  2. Encíclica Apostolicae Curae promulgada 18 de septiembre 1896, n. 30.
  3. Este artículo hace referencia a las siguientes obras: “Número especial sobre la Santa Misa” por el P. Noel Barbara, Fortes en Fide, vol. 1, n. 4, 1.975.
  4. D.A. Scales “Thomas Cranmer ‘True and  Catholick Doctrine of Sacrament” eclesiástico 104/2 1990.
  5. Martin Brecht, Martín Lutero: forma y  definición de la Reforma, 1521-1532, Fortress Press, 1990, pp 28-30..
  6. En el Novus Ordo, una de las muchas fórmulas para reemplazar el misterio de la fe es esta frase banal: Cristo ha muerto, Cristo ha resucitado, Cristo vendrá de nuevo.
  7. D.A. Scales, “True and Catholic Doctrine”, pág. 1.

De Tradition in Action

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