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AYUNOS Y ABSTINENCIAS DE LOS CATÓLICOS EN NUESTROS DÍAS


Por una parte están los días penitenciales de la Ley General de la Iglesia y por otra están las mitigaciones que en España la misma Iglesia ha permitido desde la antigüedad. Para beneficiarse de ellas, en el pasado, había que adquirir, los que podían haciendo un pequeño esfuerzo, la BULA DE LA SANTA CRUZADA.

En nuestros días el problema surge cuando los católicos españoles por no haber autoridad que emita la Bula, deberían acogerse a la Ley General. Pero esto es algo gravoso teniendo en cuenta las costumbres sociales que regían desde la antigúedad. Por ejemplo, aunque la comida de Nochebuena es una práctica común, esto sucede porque hubo el permiso de trasladar el ayuno y abstinencia, propio de la Vigilia de Navidad al sábado de Témporas anterior. Ahora bien, surge la pregunta ¿Se puede seguir haciéndo eso? ¿Se puede seguir beneficiándose de las bulas que regían en el pasado?
En mi humilde opinión, si se permite el uso de la virtud de la epiqueia para cuestiones muy importantes relativas a la falta de jurisdicción,  actualmente en la Iglesia también habría que permitir seguir haciendo uso de la mitigación de la Bula, trasladando el esfuerzo económico bien a obras de Misericordia o bien a la ayuda del clero católico de la Iglesia Remanente, frecuentemente  en condiciones precarias.
Sólo queda hacer la siguiente precisión:
La ley de la abstinencia obliga desde que se han cumplido los 7 años de edad.
La ley del ayuno obliga una vez cumplidos los 21 años de edad y cesa al entrar en el año 60 (o sea al cumplir 59 años de edad). Aunque claro está, estas normas no impiden que alguien en perfecto estado de salud sea generoso con Dios Nuestro Señor y voluntariamente cumpla con la ley aunque por la edad esté eximido de cumplirla.  Haría su penitencia, entonces, con carácter voluntario y no obligatorio.
Esto se puede pensar que podría aceptarse,  vistas las costumbres sociales de nuestro entorno y las costumbres propias que se remontan a épocas pasadas. Además hay que tener en cuenta también los esfuerzos de todo tipo (también económicos) a que tienen que someterse tanto los sacerdotes como el pueblo, en estos tiempos de Sede Vacante, para poder acceder a  y dar (los sacerdotes)  los Sacramentos y demás auxilios de la Iglesia. De todas maneras someto mi juicio a personas más autorizadas.
En primer lugar reproduzco unos cuadros que he visto en un misal de 1940. Más abajo reproduzco la pregunta de un lector y la respuesta de Don Marco.

Añado un cuadro de las fiestas de precepto en España.

De Juan V. P.

Estimado Padre Marco:

Quería preguntarle si usted podría informar sobre los días de abstinencia y ayuno, así como sobre las fiestas de precepto, vigentes actualmente en España (reinado de Pío XII). En Internet hay información sobre ello, pero en el caso de nuestra patria la legislación parece un poco confusa; en concreto, desconozco si podemos acogernos a los privilegios de la Bula de la Santa Cruzada, dada la situación actual de Sede Vacante. Desconozco si Pío XII extendió posteriormente estos privilegios de manera general para toda España, sin que haya necesidad de tener que adquirir la Bula y su “indulto de carnes”, como se hacía antes. 

Ante la duda he optado por seguir las normas aplicables en todo el mundo. Pero quisiera conocer la disciplina vigente en España.

Quizá haya lectores que no dispongan de sacramentos, y se hagan también estas preguntas.

Muchas gracias por su atención.

Dios le bendiga.

Respuesta de Don Marco:

Estimado Juan V.P.:

Le pongo en enlace lo declarado por el Obispado de Madrid en 1950:

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1950/02/26/027.html

Es verdad que la Bula de Santa Cruzada, estrictamente hablando, ya no rige, puesto que el que podía otorgarla, cada año, no está presente. Así que tendríamos que concluir que volvemos a la disciplina general de la Iglesia.

Siendo el ayuno práctica divino-apostólica de tanta importancia, no puedo menos que alabar su decisión de ajustarse a las normas generales de la Iglesia, sumamente benignas ya, cuando las comparamos con lo practicado por nuestros antepasados, incluso en condiciones harto difíciles.

Sin embargo, no me atrevería a dictaminar que exista hoy una verdadera obligación jurídica que obligue en conciencia a los fieles católicos de España a la observación de la ley general. 

En primer lugar, porque quizás pueda presumirse que la costumbre de siglos no ha decaído, y sigue vigente.

Y por evitar sumir a los católicos que quedamos, y con más urgencia aún, a los que descubren o redescubren, después de muchos años quizás, la verdadera Iglesia, en crueles perplejidades de conciencia, siguiendo en esto el ejemplo de esta misma Madre y Maestra, que tiene en cuenta los límites psicológicos y aun físicos de nuestros contemporáneos, por lo que más que obligar jurídicamente, desea que los fieles recuperen el espíritu de ayuno y penitencia, y lo adapten a una vida contemporánea que parece diseñada aposta para dificultar el irrenunciable aspecto ascético que debe estar presente en toda vida cristiana mínimamente seria.

Para muestra un botón: estaba hace poco hablando con un buen amigo de los Oficios de la noche de Navidad, y al decirle que la vigilia impedía las opíparas cenas típicas de esos días, se sorprendió mucho, diciendo que en España, eso no se observaba al menos desde hace siglos.

Hallé la solución en la precisión publicada por el Arzobispo de Toledo en los años 50, creo, en que permitía que el ayuno y abstinencia de esa noche pudieran observarse el Sábado de Témporas anterior.

Pero quién conoce estas cosas con seguridad a día de hoy? Muy pocos…

Por lo que es mejor no inquietar excesivamente las conciencias, aunque sí animar a los católicos remanentes a redescubrir las obras de penitencia en general, y el ayuno muy en particular, como expiación de los infinitos pecados que hoy se cometen, y como el otro pilar de su vida espiritual junto con la oración en todas sus formas, sin el cuál su progreso será muy difícil sino imposible.

Procuraré investigar más los detalles de esta interesante cuestión, no dude en repreguntar.

 

Responde Juan V.P.

Muchas gracias, Padre Marco, por sus respuestas. Es una suerte poder contar con su orientación. Personalmente me fueron de gran utilidad los comentarios que usted (Fray Eusebio de Lugo) y el Administrador del blog (Moimunan), escribieron en el pasado sobre la cuestión sedevacantista en general.

En relación con lo que usted dice de esta costumbre de siglos observada en España, yo en concreto tengo la experiencia de los hábitos seguidos por mis abuelos y padres: ellos siempre han observado la abstinencia los viernes de Cuaresma, pero no el ayuno y abstinencia en la vigilia de Navidad (justamente como relata su amigo). Creo que esta costumbre también es seguida en algunas partes de Hispanoamérica.

Parece que durante el reinado de Pío XII, se otorgaron facultades bastante amplias a los obispos para dispensar sobre estas materias.

A raíz de su respuesta, y en relación con lo que usted apunta sobre el Arzobispo de Toledo, he buscado en Internet y he encontrado un ejemplar del Boletín del Obispado de Salamanca, en concreto del número de diciembre de 1958, donde se habla extensamente de la Bula de Cruzada, y de la norma aplicable en caso de no acogerse a ella. Dada la fecha del documento, parece de lo más reciente que puede encontrarse sobre disciplina de ayuno y abstinencia. Copio a continuación algunas partes del mismo:

“Como en años anteriores y usando de las facultades que benignamente concede el Santo Padre a los Ordinarios, mantenemos la Dispensa especial de la Ley de Ayuno y Abstinencia, mediante la cual aquéllos cuyos ingresos no superen las 15.000 pesetas anuales, y aquéllos que tomen la Bula de Cruzada y el Indulto de Ayuno y Abstinencia, según la clase que les corresponda, quedan obligados a observar solamente lo siguiente:

a) el Ayuno en el Miércoles de Ceniza;
b) la Abstinencia en todos los Viernes de Cuaresma;
c) el Ayuno y Abstinencia en el Viernes Santo y en las Vigilias de la Inmaculada Concepción y de la Natividad del Señor, anticipada ésta en virtud de la Santa Bula, al Sábado de Témporas anterior.

Los que estando obligados a tomar la Bula e indulto, no los tomaren, quedarán obligados a observar en todo su rigor la Ley general de Ayuno y Abstinencia establecida para la Iglesia Universal.”

“Debe tenerse presente que la Bula de Cruzada y el Indulto de Ayuno y Abstinencia, no son ni una Ley, ni un tributo eclesiástico, sino que son un indulto y un privilegio, que pueden usar o no los fieles españoles. Los que no quieran usar de él, están sujetos a la ley común de la Iglesia, que en cuanto al ayuno y abstinencia, según el canon 1.252 del Código de Derecho Canónico, es la siguiente: La ley de solo abstinencia debe guardarse en todos los viernes del año. La ley de abstinencia y ayuno a la vez debe guardarse el miércoles de Ceniza, los viernes y sábados de Cuaresma y las ferias (miércoles, viernes y sábados) de las cuatro Témporas, las vigilias de Pentecostés, de Todos los Santos, de la Inmaculada Concepción de María (1), y de la Navidad del Señor. La ley del solo ayuno se debe guardar todos los demás días de Cuaresma. Los domingos o fiestas de precepto cesa la ley de abstinencia y ayuno, o de solo ayuno, exceptuadas las fiestas del tiempo de Cuaresma. Esta Ley común, según el canon 1.254, obliga en cuanto a la abstinencia sólo después de cumplidos los siete años y la ley del ayuno sólo después de cumplidos los veintiún años hasta que se haya entrado en el año sexagésimo (…)”.

“(1) En 1957 Su Santidad Pío XII sustituyó al ayuno de la Vigilia de la Asunción de María a los cielos, que mandaba el Código Canónico, el ayuno y abstinencia de la vigilia de la Inmaculada Concepción de María.”

Pongo un enlace donde puede descargarse completo (ver las páginas 263-266, y 271-278):

https://drive.google.com/open?id=1Csez3Le5RcmBDSMNkZegD8TuiDKmwvEB

En cuanto a los días de precepto en España, tengo entendido que son los siguientes (le agradecería que me corrigiera Padre, en caso de haber algún error):

– 1 de enero: Circuncisión del Señor.
– 6 de enero: Epifanía del Señor.
– 19 de marzo: San José.
– Ascensión del Señor.
– Corpus Christi.
– 29 de junio: Santos Apóstoles Pedro y Pablo.
– 25 de julio: Santiago Apóstol.
– 15 de agosto: La Asunción de la Virgen María.
– 1 de noviembre: Todos los Santos.
– 8 de diciembre: La Inmaculada Concepción de la Virgen María.
– 25 de diciembre: La Natividad del Señor.
– Todos los domingos.

Gracias por sus respuestas, Don Marco. Espero que estas preguntas sean también de utilidad a los demás lectores.

Categorías:Uncategorized

2 replies »

  1. Gracias Moimunan por el artículo.

    El segundo cuadro que usted ha puesto, de las fiestas de precepto en España, creo que despeja las dudas.

    En cuanto al primer cuadro, sobre los días de ayuno y abstinencia con Bula, parece que esta norma fue suavizada posteriormente. Al menos eso es lo que creo que dice el citado Boletín del Obispado de Salamanca.

    Decir también que Pío XII eliminó el ayuno y abstinencia de la vigilia de la Asunción (14 de agosto), y los trasladó a la vigilia de la Inmaculada Concepción (7 de diciembre).

    En cuanto a la cena de Nochebuena, este año no hay ningún problema, porque la vigilia de Navidad cae en domingo, y por tanto cesa la obligación de ayuno y abstinencia.

    Muchas gracias Moimunan. Feliz Navidad a usted y a todos los lectores.

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