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JURAMENTO PAPAL: REFLEXIÓN


Este juramento es un tesoro de la Santa Tradición. Hoy día surgen mutuos reproches entre católicos de distinta “adscripción“. Basta seguir por encima algunos foros para darse cuenta cómo se echan entre así acusaciones grandilocuentes “a carga cerrada”.

Se utilizan palabras sacrosantas de la Santa Tradición como “Cum Petro et sub Petro..” al mismo tiempo que se profesan doctrinas con supuestos respaldos que traicionan esa misma Santa Tradición.

Yo creo que se precisa algo que desenmascare al que las emplea nada más abrir la boca.

Quizás  valga lo que pensaba San Vicente  Lerins

Sin embargo el bellísimo texto del gran San Vicente de Lerins es susceptible de ser reclamado por cualquiera, aunque patentemente esté alejado de la Santa Tradición. No habrá medio de resolver un litigio contra nadie si él se empeña en decir que es más católico que nadie y además profesa devoción y sumisión  al “dulce Cristo en la tierra“. Pero si se le muestran doctrinas y hechos con los que él, con sus palabras y conducta,  contradice a la Tradición y a la doctrina de los papas, nos dirá que la Tradición y doctrina hay que interpretarla con la “tradición viva” de quien es en persona ley y discernimiento de la misma.

Como hay que bajar a puntos concretos que desenmascaren la falsedad y desviación del contrincante, nada mejor que la doctrina de los papas (los sucesores de Pedro con  quien y bajo  el cual, debemos estar) que a lo largo de la historia de la Iglesia, la han iluminado desde la Cátedra de Pedro. Y no sólo esto sino que han jurado defenderla con la vida si fuere preciso. Esto hicieron jurando el llamada “Juramento papal”.

No lo traigo en esta entrada para reprochar nada a nadie. Ni a papas ni a jerarquías ni a ninguna persona que se reclame católica.

Lo traigo aquí en este próximo cuarto domingo de cuaresma  para que sirva de examen de conciencia sobre nuestro catolicismo. Quiero decir que examinemos si es verdad si nuestra mente lo profesa, tal como pedimos frecuentemente al Espíritu Santo  “juzgar rectamente” -recta sapere. Pero esto solo lo hará si se identifica con la doctrina que en el Juramento papal obliga a profesar no sólo a los papas sino a todo fiel cristiano.

Hagamos la prueba del nueve  del “juramento papal” que no es otra cosa que la doctrina que los católicos han profesado casi durante dos mil años de catolicismo, que todos los papas han jurado profesar y defender, que los santos han amado y predicado, y todos los teólogos enseñado, y veremos para nuestro sorpresa que es inmediatamente  “relativizada” y hasta negada en puntos concretos o al menos disminuída como ningún papa se hubiera atrevido a hacer. Simplemente “No se admite” por muchos católicos o quienes reclaman serlo. Pero esta es justo la doctrina  que  San Vicente de Lerins, englobaba bajo el sagrado nombre de la “Santa Tradición“.

Lean y mediten el Juramento papal. Ojalá lo incorporemos a nuestra profesión de Fe, a nuestras creencias y a nuestra conducta. Amen.

Este juramento se atribuye al Papa San Agaton en el año 678 D.C, pero se presume que tiene mucho más siglos de antigüedad. Fue hecho por todos los Pontífices Romanos, al ser coronadoscon excepción de Juan Pablo II, y Benedicto XVI, incluso este último en su escudo papal ha suprimido la Tiara por una Mitra de Obispo.
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JURAMENTO PAPAL

“«Yo prometo
No cambiar nada de la Tradición recibida, y en nada de ella —tal como la he hallado guardada antes que yo por mis predecesores gratos a Dios— inmiscuirme, ni alterarla, ni permitirle innovación alguna.

Juro, al contrario, con afecto ardiente, como su estudiante y sucesor fiel de verdad, salvaguardar reverentemente el bien transmitido, con toda mi fuerza y máximo esfuerzo. Juro expurgar todo lo que está en contradicción con el orden canónico, si apareciere tal, guardar los Sagrados Cánones y Decretos de nuestros Papas como si fueran la ordenanza divina del Cielo, porque estoy consciente de Ti, cuyo lugar tomo por la Gracia de Dios, cuyo Vicariazgo poseo con Tu sostén, sujeto a severísima rendición de cuentas ante Tu Divino Tribunal acerca de todo lo que confesare. Juro a Dios Todopoderoso y Jesucristo Salvador que mantendré todo lo que ha sido revelado por Cristo y Sus Sucesores y todo lo que los primeros concilios y mis predecesores han definido y declarado. Mantendré, sin sacrificio de la misma, la disciplina y el rito de la Iglesia.
Pondré fuera de la Iglesia a quienquiera que osare ir contra este juramento, ya sea algún otro, o yo mismo, y si yo emprendiere actuar en cosa alguna de sentido contrario, o permitiere que así se ejecutare  Tú no serás misericordioso conmigo en el terrible Día de la Justicia Divina.
En consecuencia, sin exclusión, sometemos a severísima excomunión a quienquiera —ya sea Nos, u otro— que osare emprender novedad alguna en contradicción con la constituida Tradición evangélica y la pureza de la Fe Ortodoxa y Religión Cristiana, o procurare cambiar cosa alguna con esfuerzos opuestos, o conviniere con aquellos que emprendieren tal blasfema aventura.».”
(Liber Diurnus Romanorum Pontificum).

“EGO PROMITTO…


Nihil de traditione quod a probatissimis praedecessoribus meis servatum reperi, diminuere vel mutare, aut aliquam novitatem admittere; sed ferventer, ut vere eorum discipulus sequipeda, totia viribis meis conatibusque tradita conservare ac venerari. Si qua vero emerserint contra disciplinam canonicam, emendare; sacrosque Canones et Constituta Pontificum nostrorum ut divina et coelestia mandata, custodire, utpote tibi redditurum me sciens de omnibus, quae profiteor, districtam in divino judicio rationem, cuius locum divina dignatione perago, et vicem intercessionibus tuis adjutus impleo. Si praeter haec aliquid agere praesumsero, vel ut praesumatur, permisero, eris mihi, in illa terribili die divini judicii, depropitius (…) Unde et districti anathematis interdictionis subjicimus, si quis unquam, seus nos, sive est alius, qui novum aliquid praesumat contra huiusmodi evangelicam traditionem, et orthodoxae fidei Christianaeque religionis integritatem, vel quidquam contrarium annintendo immutare, sive subtrahere de integritate fidei nostrae tentaverit, vel auso sacrilego hoc praesumentibus consentire.”
 
 

2 replies »

  1. Una pregunta: ¿es cierto lo que dice la fuente, que ni Juan Pablo II ni Benedicto XVI han usado ese juramento? ¿Cuál es la fuente de la fuente para asegurarlo? y si esa noticia se corroborara ¿con qué juramento lo sustituyeron?

    A mi me parece una noticia, que desconocía, muy seria, si es que, ciertamente, la usaron el resto de los Papas, como se afirma. Creo que merece todo el rigor.

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