2 replies »

  1. No ha sido el caballo el culpable…Ellos obedecen a Dios desde el imperio de la naturaleza…Lo terrible ha sido este obispucho, que en el deseo de originalidad, ha ofendido a Nuestro Señor, y hasta al pobre caballo.

    Me gusta

  2. Estos imbéciles están aferrados a ´poner en riesgo lo sagrado en aras de sus deseos insanos de protagonismo exhibicionista. Los animalitos parecen estar detectando lo demoniaco de estos sujetos; recuerden el caballo en Iquique (Chile) que, detectando la demoniaca presencia de Francisco el humilde (Pancho el Chanclas, acá entre la plebe) optó por “liberarse de dicha maligna presencia” a costa de la pobre e inocente carabinera. Lo mismo sucedió con un caballo de la guardia inglesa, perfectamente amaestrado, que cuando vio cerca a la harpía (Isabel) luchaba con denuedo para poder echársele encima y mondarla a diente pelón.

    Me gusta