ALL POSTS

EN EL CORAZÓN DE RATZINGER


[Es la segunda vez que traemos al blog una recensión del eminente y muy “católico” autor, Radaelli. Éste estudia a Ratzinger y saca conclusiones demoledoras muy difícilmente rebatibles. De hecho Ratzinger ha conocido el libro previamente a su publicación y ha dado, al autor, la callada por respuesta. Al contrario de lo hecho recientemente en su salida al ruedo a defender su modo de vida ambiguo-papal, después de haber sido papa, así como la elección del título de “papa emérito”.

Pero llama mucho la atención que el autor defienda su devoción al papado y su reconocimiento del cargo papal de Ratzinger, y esto lo hace al mismo tiempo que detecta su “hegelianismo y teilhardismo” así como los perniciosos efectos de su libro durante más de 50 años. No se comprende esto, en mi opinión, sino atribuyendo al autor del libro una deficiente teología del papado, cuyos representantes son “guardianes y pastores infalibles de la Fe” según la enseñanza del Catecismo de San Pïo X, el de 1912.

Y lo mismo se diga del autor de la recensión bibliográfica, el artículo que sigue, de nombre Corax Anglicus. Por lo visto no tiene inconveniente en atribuir a Benedicto un “ corazón enteramente católico” y al mismo tiempo atribuir a su libro un efecto pestilencial en el mundo católico, nada menos que durante 50 años. Por supuesto tanto en el autor del libro como en el del artículo, no es cuestión de dudar y menos negar el cargo papal de Benedicto.

Todo lo anterior demuestra la penetración de la Apostasía en el cuerpo Social de la Secta Conciliar. Esta penetración llega a ofuscar a autores perfectos conocedores del dogma católico y por lo tanto de la teología del papado, que llegan a escribir su atinada crítica sin dejar de lado la veneración que le suscita el  Vicario de Cristo, que para él, por lo visto, puede simultánear su elevada función con la de propalar venenos pestilenciales a los desprevenidos católicos.

Dígase de lo mismo del autor del artículo cuya beatería y elogios al papa de “corazón enteramente católico”, corre parejas con las más graves acusaciones que atribuirían  a Benedicto el ser, no un confirmador de la Fe sino un destructor sistemático de la misma.

Por lo visto la Sedevacantofobia ha hecho estragos entre los católicos y ha llegado a un punto tal que el desastre a que asistimos no tiene remedio con tales autores”católicos” y con tales críticos. En realidad es triste reconocer que “toda carne se ha corrompido” como en los días de Noé y no hay profeta ni guardián de la viña del Señor. La conclusión “apocalíptica” parece inevitable.]

Enrico Maria Radaelli,

En el corazón de Ratzinger. En el corazón del mundo

7AA677E2-289D-4BDA-BF97-9D970E829315

Recesión bibliográfica de Corax Anglicus

Publicado el 23 de septiembre de 2018
en el sitio web de Gianandrea de Antonellis: Ernesto il disingannato

 

El PontÍfice Benedicto XVI fue, sin duda, un Papa amable y justamente amado por la mayoría del mundo católico. La integridad personal incontrovertible, su venerable figura, su rostro sereno, su atractiva  sonrisa, su carácter, apacible y humilde, la misma reputación de ser un insigne teólogo, aunque ya veremos si es merecida, sin duda han cautivado las mentes y con razón han conquistado el respeto y el amor de su rebaño.

Su talante equilibrado, en su desempeño de Prefecto del ex Santo Oficio, que le hiciera un poco menos amigo e indulgente con los innovadores  neo-modernistas, y un poco menos inflexible con  los católicos leales amigos de la Tradición; su lucha infatigable, como Pontífice, contra el indiferentismo; su mismo respeto por la Tradición y las tradiciones de la Iglesia y por el latín, su  lengua ; la pompa ligeramente rebajada que adornaba las solemnes ceremonias del templo más grande del mundo; su motu proprio verdaderamente generoso en apoyo de la llamada misa tridentina; todo combinado con los repetidos ataques de la prensa secular como también sus críticas a los llamados progresistas; han hecho que apareciera a los ojos de las almas timoratas como un auténtico campeón de la ortodoxia e incluso ha hecho que su pontificado sea añorado por muchos.

Pues bien, parece que las cosas no son exactamente así, y que la cacareada continuidad perfecta entre el pontificado de Benedicto XVI y el de su más optimista, y sin escrúpulos sucesor [parece] que no sea una maniobra de la fina diplomacia del Vaticano dirigida a tranquilizar a las almas sencillas, consternadas por su repentina abdicación y sorprendida  por el peregrino hallazgo de un “Papa emérito” y de un  papado bicėfalo; parece que no sea una astuta invención  de los círculos progresistas  y neomodernistas para silenciar a los  “ultras” y “conservadores” que con razón los critican cada vez con voz más alta, pero manifestando  la realidad. [Es decir la continuidad entre Ratzinger y Bergoglio no es una mera operación estratégica sino que responde a la realidad]

Esto, y mucho más que esto, nos muestra y nos demuestra el eminente profesor Radaelli en su libro: En el corazón de Ratzinger, en el corazón del mundo .

Aquéllos que de buena fe podrían escandalizarse de que el autor haya hecho objeto de su crítica, la sonriente y humilde, ortodoxa, y a decir verdad, perseguida figura del  Papa teólogo, nuestro autor  les muestra la serpiente oculta en la hierba; la mente progresista que, desafortunadamente, desde siempre ha adulterado en alguna medida un corazón íntegro,y sinceramente católico; la doctrina falaz, con todas las consecuencias y errores que han seguido y que continúan saliendo de esta misma mentalidad concebida en el lejano 1968, cuando el futuro Papa era solo un “simple”, aunque ya conocido y muy estimado profesor de teología.

Una doctrina que, sistemáticamente organizada, dada a la imprenta  y recibida con entusiasmo por el  mundo, o al menos por cierto mundo, el mundo católico, fue propalada difundiendo sus efectos pestilenciales, en un libro que ha hecho época; que todos los   “levitas” , desde seminaristas hasta eminentísimos clérigos,  en un cierto momento de su vida han tenido en sus manos; que profesores  y teólogos, cualquiera que sea la andadura espiritual subsiguiente, incluso los que han ascendido a la suprema dignidad de la Iglesia, de hecho, ¡nunca han repudiado, ni abjurado ni corregido ! Un libro en el que encuentran su fuente y hontanar , todas las ideas heterodoxas, todas las actitudes desordenadas que han afligido y siguen afligiendo a la Iglesia desde hace 50 años. Estamos hablando, respetuosamente, de la Introducción al cristianismo del primero Profesor, luego Monseñor, después Eminencia, y finalmente la Suprema Autoridad en la Iglesia, y ahora nuevamente Eminencia, Joseph Ratzinger.

El Conde de Maistre solía decir: ” No hay mayor crimen que escribir un libro malo, porque uno ya no puede dejar de cometerlo “, y agrega inmediatamente: “Lo opuesto también es perfectamente cierto “.

Así pues, preguntémonos, ¿es un libro malo el de Ratzinger? Radaelli lo sostiene  y lo demuestra. Demuestra, de la mano de la Escritura y de la Tradición, cómo el futuro Sumo Pontífice concibió en aquel fatídico 1968, un sistema conocido como “ultra-idealista”, una mezcla de hegelianismo y teilhardianismo del que jamás ha renegado.

Demuestra cómo tal sistema es esencialmente incompatible con la verdadera y santa teología católica. Demuestra cómo de éstas premisas, necesariamente no puede más que deducirse la obvia conclusión, esto es,  un mosaico de errores incompatibles , incluso en contradicción con lo que la Iglesia Católica, siempre  ha enseñado dogmáticamente en los Padres, los Doctores, los Concilios y en el Magisterio de los Papas, y no se hagan ilusiones todavía sigue enseñando [?] Errores gravísimos que, si se aceptan, conducirían a la destrucción del dogma católico e, incluso, a la negación del Misterio de la Redención. Siendo esto así, necesariamente debe concluirse que la Introducción al cristianismo , aunque contiene “ideas muy elevadas y muy buenas [?]”, es un libro pernicioso.

Sin embargo, todavía podría argumentarse que Radaelli no ha entendido realmente el profundo pensamiento del eminente autor de la Introducción, y  extrapola,  engañosamente,  de la obra del eminente teólogo alemán y después Papa, una serie de frases fuera de contexto con el fin de construir, a  “ejemplo de Pascal en las Provinciales”, un sistema monstruoso. Pero nada menos que cierto.

En primer lugar [esto no es cierto], porque cualquier frase contenida en el libro del famoso teólogo alemán, sea su sentido el que sea, impugnada por Radaelli, se presenta al lector inserta en un contexto preciso. En segundo lugar, porque con un muy caballeroso talante, así como con un gran espíritu de caridad, el profesor Radaelli se encargó antetodo de presentar una copia de su trabajo al mismo insigne teólogo, al  eminente y entonces augusto autor de la Introducción , para que pudiera  defenderse por sí mismo. A él y a los que  admiran y comparten sus doctrinas, no debiera  serles  difícil refutar la crítica de nuestro autor, si la verdad, la justicia, el buen nombre o la dignidad de su alto estatus hubiera sido temerariamente atacada.

Pero digámoslo, al llegar a este punto, de una vez por todas: no se trata en absoluto de lo que el mundo comúnmente llamaría un “ataque”. De hecho, el venerado maestro del profesor Radaelli, el filósofo Romano Amerio, decía en Iota unum : “También es una  obra de Misericordia la corrección del error “. Y una obra de Misericordia, si nos es lícito decirlo, se propuso hacer al autor de En el corazón de Ratzinger… con su libro; no sólo dirigiéndose al corazón del mundo y revelando a los católicos distraídos y a las autoridades de la iglesia, siento decirlo, poco vigilantes, qué abismos para la religión se ocultan en una de las obras más populares y apreciadas del post-Vaticano II; sino tambiėn apelando al corazón enteramente católico [?] del mismo Ratzinger y haciendo frente al cometido  valiente a la par que arduo y delicado, de  demostrar al autor de la Introducción al cristianismo , al insigne teólogo que fue prefecto del ex Santo Oficio y después Papa, al garante de la ortodoxia católica, en qué espejismos ha caído, qué quimeras ha creado, al abandonar el sistema tomista,  sano, santo y bien establecido por seguir en su lugar   “silogismos que caen en tierra batiendo las alas .” Solo un gran amor por el prójimo puede empujar a tan gran empresa.

Si la prudencia sugiriese, que tal vez una crítica tan fuerte, tan concluyente, tan…justa, de una de las principales obras  de su autor  y por él la más querida,   quien incluso sería un día Vicario de Cristo, podría disminuir el afecto, respeto, la confianza y la fidelidad del católico,  no tanto a la persona, sino a lo que representa, una vez más, nuestro autor [Radaelli] responde que precisamente el afecto por el eminente personaje y la devoción y veneración por el papado es lo que ha inspirado al  autor.

El lector de En el corazón de Ratzinger, en el corazón del mundo  encontrará en este libro una Fe sólida y luminosa; sana doctrina; un conocimiento profundo; la lógica robusta y rigurosa; la elegancia del estilo; el amor por la Verdad y la Caridad para quienes participan de  la controversia; así como el método “científico”, libre de ideologías, que procede, según las propias palabras del autor ” frigido pacatoque animo “.

Seguramente encontraréis  justificados los “artificios” retóricos, por demás informales, la “ironía santa” que castigat ridendo, y por eso muy excusable, la santa indignación frente a  las aberraciones de una mente que Dios había creado tan aguda y tan profunda, como la del ilustre y eminente, teólogo alemán. El lector encontrará incluso la poesía , que reviste la  misma teología que Radaelli expone tan magistralmente. Sí, la teología expresada poéticamente, como en los salmos, o en el agustino ” fecisti nos ad te”; y tampoco se puede acusar de sequedad al tomismo y a la escolástica después de haber leído la Commedia , porque no hay ningún sujeto más apto para inspirar la poesía que  la Verdad Divina.

Como sostenía nuestro gran Conde de Maistre, el más robusto pensador católico y hombre de gracia: ” Son tan verdaderos nuestros dogmas (católicos) que incluso los ponemos en música … ¡pedid a los protestantes pongan música a sus 39 artículos!

En resumen, en este libro, resplandece en cada página, la santa verdad del dogma católico, como en ningún otro sitio; ciegos son sólo aquéllos que no quieren ver. Pero si la Verdad viene a nosotros desde Dios, Él nos la da porque podemos conocerla y entenderla, cada uno en la medida en que su propia capacidad lo permita. Así pues, tanto el teólogo y el estudioso encontrarán en la obra de Radaelli abundante alimento intelectual, tanto para satisfacer las ansias insaciables, que son satisfechas por  la calidad del paladar más exigente, como para satisfacer al lector ordinario como el de quien esto suscribe, en su apasionada lectura de   En el corazón de Ratzinger, en el corazón del mundo;  el lector sentirá abrirse su mente, cambiar el orden de las ideas, y quizás comenzará a ver claramente quien se sentía confundido.

Corax Anglicus

[Los  subrayados y apostillas entre corchetes son propios del traductor]

Enrico Maria Radaelli en el corazón de Ratzinger. En el corazón del mundo , Editions Pro Manuscripto – Aurea Domus, Varese 2017, p. 370, € 39

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s