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¿INVALIDEZ DE LAS CONFIRMACIONES EN LA SECTA CONCILIAR?


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LAMENTACIÓN

Es de lamentar que Montini [antipapa Pablo VI] variara la forma substancial del Sacramento de la Confirmación, sin que para ello hubiera en realidad la más mínima necesidad, invalidando el Sacramento. Pero, habiendo perdido el amor y el aprecio por la Tradición, cualquier cosa se podía esperar . Y así arbitraron adoptar para este Sacramento cierta fórmula, sino igual, con cierto parecido a la  de los bizantinos, tan digna de respeto y alabanza, sólo que no era la tradicional de los latinos y que ahora no significa la gracia del Sacramento, y no había necesidad alguna de adoptarla. Esta fórmula, no obstante, nos ofrece una muy interesante comprensión de este Sacramento, pues dice en su original griego: “sphragis tou doreas tou pneumatos agiou”, es decir, “Sello del don del Espíritu Santo.” Creo que se puede entender -haciendo un esfuerzo con lo cual la gracia no estaría bien significada, lo que haría inválido el sacramento-, en el sentido de que o bien el bautizado ha recibido ya por el Bautismo el don del Espíritu Santo y este Sacramento se lo sella con el carácter de la Confirmación para que no lo pierda, o bien este carácter o sello le confiere el Espíritu Santo. Me resulta muy sugestiva la primera interpretación, aunque es muy forzada,  y si la ponemos en relación con la Fe, que es una virtud teologal infundida por el Espíritu Santo en el Bautismo, y en este sentido es don de Dios, entiendo que la Fe es para el cristiano de un precio tal y tan importante para su salvación que Dios, por medio del Sacramento de la Confirmación se lo sella o confirma con el don del Espíritu Santo de manera que, en tanto en cuanto el cristiano luche por conservar su Fe y no la ponga en peligro, es casi infalible que la ha de conservar precisamente por el carácter recibido en la Confirmación y la asistencia especial a que esto le da derecho de parte del Espíritu de Dios. Por cierto que el sello al que se refiere esa fórmula no es la señal que el preste realiza en la frente del bautizado, sino al carácter impreso en el alma por el Sacramento.

No sé con qué palabras expresar la santa ira que me invade al revisar las traducciones que después se hicieron de tal fórmula, lo que hicieron de lo malo peor. Helas aquí en algunos idiomas que he podido revisar:

Inglés: N., be sealed with the Gift of the Holy Spirit.

Español: N., recibe por esta señal el don del Espíritu Santo.

Italiano: N., ricevi il sigillo dello Spirito Santo che ti è dato in dono.

Catalán: N., rep el signe del do de l´Esperit Sant.

Francés: N., sois marqué de l’Esprit-Saint, le Don de Dieu.

No voy a estudiar cada una de ellas, basta con saber que si el original latino reza: Accipe signaculum doni Spiritus Sancti, y su traducción literal y exacta sería: Recibe el sello del don del Espíritu Santo, ninguna de ellas traduce nada ni aun parecido al original, salvo acaso la catalana, cambian por completo el sentido de la fórmula y algunas son claramente inválidas, como la española, que alude no al carácter impreso en el alma por el Sacramento al que se refiere el original, sino a la cruz que traza el Obispo sobre la frente, y afirma que por esa señal externa se recibe un don del Espíritu Santo que no especifica en modo alguno, con lo cual no está significando lo que el Sacramento realiza, o la francesa, que por maravilla se parece al original. Es por esta razón que miles de católicos ya “confirmados” en el nuevo rito, especialmente en Francia, Alemania, Usa e Hispanoamérica han recibido el Sacramento de la Confirmación sub conditione por el rito Tradicional de los obispos consagrados por Mons. Thuc durante las últimas décadas

Así se comprenden muchas cosas y, en especial, la apostasía generalizada de la juventud y personas de mediana edad que han recibido esta fingida ceremonia y no el Sacramento, pues, destituidos del auxilio de la Confirmación y, lo que es peor, habiendo sido educados, o maleducados, por mejor decir, no en la Fe católica sino en multitud de errores cuando no herejías, ¿qué extraña que no pudieran conservar la Fe católica? Mientras que, por otro lado, la perseverancia en la Fe, aunque acaso no luchen debidamente contra el pecado, que vemos en las personas de más edad, es clara evidencia de los efectos de este Sacramento, pues por cualquier pecado mortal se pierde la Caridad, pero no la Fe. Se trata de un ataque directo al Espíritu Santo y a la salud del Cuerpo místico de Cristo, al que habiéndosele privado de la Tradición establecida por el Espíritu de Dios, se le priva en sus miembros de la asistencia especial que confiere la Confirmación y que a este fin fue instituida como Sacramento por Cristo Señor. Mal hayan los herejes que tanto daño han hecho a la Iglesia de Dios y a sus miembros.

De Sede de la Sabiduría

9 replies »

  1. Humildemente, según mi parecer, lo que es verdaderamente causa de lamentación es el análisis que se hace aquí del sacramento de la confirmación, tanto en la traducción del latín realizada por el autor, como la interpretación posterior de los términos «signaculum», «sello» y «señal».

    La forma de la confirmación de Montini es calcada a la forma tradicional de la Iglesia Católica griega, forma declarada infaliblemente válida por el Papa Benedicto XIV en 1756.

    – Forma católica griega de Benedicto XIV (válida): «Signaculum doni Spiritus Sancti».

    – Forma de Montini: «Accipe signaculum doni Spiritus Sancti».

    – Forma de Montini en su versión española: «Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo» (ésta es una traducción plenamente fiel al texto original latino, que a su vez coincide con la forma aprobada por Benedicto XIV, como se verá a continuación).

    Copio lo que dicen al respecto los manuales de teología moral de Fray Antonio Royo Marín, O. P., y del P. Juan B. Ferreres, S. I.:

    «En la Iglesia católica griega, la forma es la siguiente: Signaculum doni Spiritus Sancti (Señal del don del Espíritu Santo). Es válida en su rito, según declaró expresamente Benedicto XIV 9.

    La validez de ambas formas en sus respectivos ritos es una prueba más de que Cristo instituyó este sacramento en forma genérica, dando a la Iglesia la facultad de determinar en concreto la forma de su administración, que puede ser distinta en uno y otro rito.

    9 En su encíclica Ex quo primum, del 1 de marzo de 1756.»

    ROYO MARÍN, O. P.; Teología moral para seglares II; Editorial B. A. C. (1961; Nihil obstat de 1958); p. 105.

    ————

    «CUEST. 2.a ¿Vale la forma usada entre los griegos: SEÑAL DEL DON DEL ESPÍRITU SANTO (signaculum Spiritus Sancti)?

    RESP. Afirm. [Afirmativamente], con la sentencia común de los teólogos. Porque el sentido es éste, por esta señal se dan los dones del Espíritu Santo, omitiendo el verbo, según costumbre entre los griegos. De otra suerte habría que decir que los griegos no tienen el sacramento de la confirmación, lo cual es muy duro. Consta, además, por la declaración de Benedicto XIV en la epístola encíclica Ex quo primum, dirigida a los Obispos de rito griego el 1.° de marzo de 1756. Véase S. Alf., n. 164; Gury, n. 266.»

    FERRERES, S. I.; Compendio de Teología Moral; Eugenio Subirana, Editor Pontificio (1923); p. 210-211.

    ————

    Esto dice el Papa Benedicto XIV:

    «54. La forma del sacramento de la confirmación en la Iglesia griega, de acuerdo con la opinión generalmente recibida, consiste en las palabras “la señal del don del Espíritu Santo”, pronunciadas por el ministro mientras hace la señal de la Cruz con el óleo sagrado en la frente del candidato. Esto queda claro en el canon 7 del Primer Concilio de Constantinopla (Harduin, Collect. Vol. I, p. 811) (…) Sería fácil reunir muchos otros testimonios, pero bastará afirmar lo que el Sínodo de Zamoscia dijo al tratar el sacramento de la confirmación: “La forma del sacramento que recomienda la Euchologia aprobada, que es más antigua que el cisma mismo, es ésta: ‘La señal del don del Espíritu Santo, amén’, y esto se debe decir una sola vez mientras se confiere la unción.”»

    (Papa Benedicto XIV, Encíclica Ex quo primum)

    En el siguiente enlace puede consultarse la Encíclica en su edición latina (ver pág. 170, apartado 54):

    https://books.google.es/books?id=Wz9GAAAAcAAJ&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

    Como puede verse claramente, los teólogos citados traducen la palabra «signaculum» por el término «señal» (como en la versión española de Montini), y no por «sello», como hace el autor del artículo. De hecho, la palabra «signaculum» contiene ambos significados:

    signācŭlum, i, n. [de signo: post. a la ép. clás.]. Apul. Imagen impresa con el sello; Tert. Señal distintiva; Tert. La señal de la cruz; Prud. Enseña, estandarte.

    DE MIGUEL, R. y DE MORANTE, M.; Nuevo Diccionario Latino-Español Etimológico.

    ————

    signācŭlum, i, n. imagen impresa con el sello || señal distintiva || la señal de la cruz || enseña, estandarte.

    MACCHI, L., Pbro. S.; Diccionario de la Lengua Latina; Editorial Don Bosco (sexta edición).

    ————

    signācŭlum, i, n. Apul. Imagen impresa con el sello. || Tert. Señal distintiva. || Tert. La señal de la cruz. || Prud. Enseña, estandarte.

    VALBUENA REFORMADO; Diccionario Latino-Español; Librería de D. León Pablo Villaverde (vigésimotercera edición).

    ————

    signācŭlum, i, n. signo.
    I In gen., a mark, a sign (post-class.): corporis, i.e. circumcision, Tert. Apol. 21: frontis inscripta oleo, i.e. the sign of the cross, Prud. Psych. 360.
    II In partic., a seal, signet, App. Flor. 2, p. 346; Dig. 16, 3, 1, § 36; Novat. Th. 2, tit. 16, c. 1, § 5.

    LEWIS, C. T. and SHORT, C.; A Latin Dictionary; Founded on Andrews’ edition of Freund’s Latin dictionary; Trustees of Tufts University, Oxford.

    ————

    Esos diccionarios son todos excelentes. Queda demostrado que la traducción española de Montini del término «signaculum», es una traducción fiel al latín original de la forma griega aprobada infaliblemente por Benedicto XIV.

    El autor del artículo reduce arbitrariamente el significado del término señal, presente en la forma, limitándolo a la marca o carácter que el sacramento de la confirmación deja impreso en el alma, y excluyendo que la palabra señal signifique el gesto por medio del cual el sacerdote reproduce la señal de la cruz en la frente del confirmando. Esto es un error; hemos visto que una de las definiciones de signaculum es «la señal de la cruz». El teólogo Ferreres, al comentar el significado de la señal que se aplica en el sacramento de la confirmación en el rito latino, afirma que dicha señal alude tanto a la señal de la cruz aplicada por el sacerdote, como al signo invisible que el sacramento deja impreso en el alma (al contrario que el autor, que lo limita solamente a la marca espiritual indeleble). Dice Ferreres sobre la señal: «Por las palabras Signo te signo crucis (te signo con la señal de la cruz), se significa que así como los soldados suelen ornarse con las insignias de sus capitanes, así el hombre por este sacramento se distingue con la señal de la cruz exteriormente, e interiormente con el carácter invisible, como con la insignia militar de Cristo». (FERRERES, S. I.; op. cit.; p. 210). Tanto en el rito latino del que habla Ferreres, como en el rito católico griego tradicional (aquí incluyo también el rito de Montini, cuya forma se compone de las mismas palabras contenidas en el rito griego), en ambos casos las oraciones comparten tanto la misma significación del término señal, como el gesto exterior mediante el cual el sacerdote aplica la unción. Luego si en ambos casos se realiza lo mismo con los mismos gestos, es evidente que el efecto logrado por el sacramento es el mismo en los tres supuestos (formas latina, griega y conciliar).

    Que la forma católica griega de Benedicto XIV y la forma de Montini sean la misma, lo confirma el Padre Ferreres al analizar el significado de «Signaculum doni Spiritus Sancti» (forma válida griega, que se traduce por «Señal del don del Espíritu Santo»). Dice Ferreres: «(…) Porque el sentido es éste, por esta señal se dan los dones del Espíritu Santo, omitiendo el verbo, según costumbre entre los griegos». Eso es lo mismo que expresa la forma de Montini, en su traducción española: «Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo (forma de Montini)». Luego si ambas dicen lo mismo y expresan lo mismo, parece claro que ambas producen lo mismo.

    Se objetará que aunque la forma conciliar de la confirmación sea válida, sin embargo no produce sus efectos debido a que los obispos que administran el sacramento no son obispos verdaderos, por haber sido consagrados con el rito de 1968 de Montini. Ya debatimos sobre eso hace tiempo aquí en el blog, y Moimunan creo que no vio con buenos ojos que yo argumentara a favor de la validez del nuevo rito.

    No entro de nuevo en ese debate, pero si Moimunan lo permite, quisiera dejar aquí unos enlaces donde se prueba, en mi opinión, la validez del rito de 1968. Los dejo para reflexión.

    A Refutation of Fr. Cekada’s “Proof” of the Invalidity of the New Episcopal Ordination Rites. Ansgar Santogrossi (está escrito en inglés, pero puede traducirse automáticamente al español por medio de Google).

    https://rorate-caeli.blogspot.com/2007/02/feature-article.html

    Si las consagraciones episcopales reformadas por Pablo VI son válidas. P. Álvaro Calderón.

    https://drive.google.com/file/d/1wm4DuSOlUtNR4c39fwa0pgF6sj1cfbdf/view?usp=sharing

    Why the New Rite of Episcopal Consecration is Valid. Pierre Marie, O. P. (en inglés).

    https://drive.google.com/file/d/1xg_3EDUHxrMdQEXy3c5cG6NZwA0pDn5w/view?usp=sharing

    In Defense of the Validity of the Rite of Episcopal Consecration. Replies to the Objections. P. Álvaro Calderón (está escrito en inglés, pero puede traducirse automáticamente al español por medio de Google).

    http://www.angelusonline.org/index.php?section=articles&subsection=show_article&article_id=2551

    A propos du nouveau rituel de consécration épiscopale. Pierre Marie, O. P. (está escrito en francés, pero puede traducirse automáticamente al español por medio de Google).

    https://archives.leforumcatholique.org/consulte/message.php?arch=2&num=195339

    – Véase también este comentario, escrito en inglés:

    https://forums.catholic.com/t/new-rite-of-consecration-valid/286605/21

    Los autores de esos textos no son sedevacantistas. Yo soy sedevacantista, y no comparto algunas afirmaciones que ellos hacen en relación con el papado y la posición sedevacante (los lectores deben ignorarlas, y centrar la atención en la cuestión sacramental solamente). En mi opinión, creo que los argumentos que ellos aportan a favor de la validez, son en general concluyentes.

    No obstante, considero que los ritos del Vaticano II, más allá de la cuestión sobre la validez, son ritos que fueron aprobados por alguien que no era papa. Su ilicitud es, pues, evidente. Ello explica la actuación seguida en la práctica por obispos católicos, de readministrar los sacramentos sub conditione.

    Los manuales y diccionarios citados en este comentario pueden encontrarse en Internet.

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  2. A pesar de la larga parrafada del comentarista sigo sin ver la significación de la gracia del Sacramento de la Confirmacíón en la traducción española- que es de lo que habla el artículo-, lo que hace al sacramento dudoso y hasta probablemente inválido. De nada sirve leer tantos link de web carentes de teología sacramental o que la usan contra los sedevacantistas. La cuestión se resume así: ¿ Significa la gracia del sacramento, no en confuso, de la confirmación: no cualquier otra gracia? Es obvio que no,porque puede referirse a otra acción sagrada, luego el sacramento es inválido en la traducción española, ya que ni se entiende la señal ni se especifica la gracia propia del sacramento de la confirmación. Eso es lo que dice el autor, que está analizando, no la fórmula griega, la cual en parte alaba, sino la traducción hecha de la misma. El comentario en su excesivo celo amargo confunde la especie del artículo.. Esto hasta los lefebvristas lo entienden, y por eso lo han puesto en práctica confirmando a todo el que quería subconditione; uno de los confirmados así he sido yo mismo.
    Algunos de los link son de los dominicos de Avrillé , valedores de mosn. Williamson y máximos enemigos del sedevacantismo, otros de webs que sostienen las misas Summorum Pontificum o sea Ecclesia Dei, y otros ni merece la pena recordar su nombre. ¡Estupendos avales teológicos, nos trae el comentarista! Parece un poco despistadillo el hombre..
    Consejo a todos. Si han sido confirmados con el nuevo rito, háganse confirmar sub conditione por obispos verdaderamente sedevacantistas, ¡Atención, que alguno va de obispo, pero es sólo diácono, porque no se puso la materia válida para recibir el orden sacerdotal. Léase Dolan y sus “hijos” episcopales”

    Así se comprenden muchas cosas y, en especial, la apostasía generalizada de la juventud y personas de mediana edad que han recibido esta fingida ceremonia y no el Sacramento, dice el autor, con lo que estoy de acuerdo..No se dejen confundir con los cantos de sirena y confirmeses sibconditione, se juegan la gracia del sacramento, si siguen al comentarista.

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  3. Máximo:

    Desconozco quién es el autor del artículo que se presenta aquí. ¿Es un teólogo aprobado por la Iglesia? Por las afirmaciones gratuitas que él realiza, no lo creo.

    Me quedo con el Papa Benedicto XIV, con Ferreres S. I., Royo Marín O. P., y la común opinión de los teólogos, que afirman que la forma católica griega es absolutamente válida.

    María:

    De nada, gracias a ti.

    Moimunan:

    Gracias por publicar el comentario íntegro. Soy consciente de que usted no comparte algunas de las afirmaciones hechas allí. Gracias.

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  4. En el “Catecismo Romano compuesto po decreto del Sagrado Concilio Tridentino para los párrocos de toda la Iglesia: y publicado por San Pío V” del año 1780, Tomo I, Parte II, Capítulo III, numeral 11, página 214 dice textual:
    “…La forma pues de la Confirmaciónse contiene perfectamente en restas palabras: Te séllo con la señal de la Cruz, y te confirmo con el Chrisma de la salud en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Y si quisiéramos probar aun por razon ser esta la verdadera forma, facilmente lo podemos hacer: porque la forma del Sacramento debe contener todo aquello, que explique suficientemente la naturaleza y substancia del mismo Sacramento.”

    En el “Catecismo de la Doctrina Cristiana Explicado y Adaptado a la Capacidad de los Niños” del año 1867 de San Antonio María Claret (en ese entonces Arzobispo de Trajanópolis), en la página 363, usa la misma fórmula citada anteriormente:
    “Te séllo con la señal de la Cruz, y te confirmo con el Chrisma de la salud en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”

    En el siguiente sitio podrá encontrar las palabras en latín para la confirmación http://www.liturgialatina.org/pontificale/000.htm

    las cuales serían: “N. Signo te signo Cru + cis: quod dum dicit, producit pollice signum crucis in frontem illius: deinde prosequitur:
    Et confirmo te Chrismate salutis: In nomine Pa + tris, et Fi + lii, et Spiritus + Sancti. R. Amen.”

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  5. El comentarista Luis Diego hace unas aportaciones muy clarificadoras al respecto.

    Compárese, por ejemplo, las fórmulas traducidas del Catecismo Romano o de San Antonio María Claret, que el comentarista nos aporta, con la traducción de la nueva fórmula al español de la Conferencia Episcopal Española, que está en el artículo objeto del debate, y se comprobará de forma fehaciente el confuso significado de la gracia del Sacramento, razón por lo que le hace dudoso, luego no se puede recibir por reverencia al Sacramento.

    Aquí estamos hablando de la traducción de la fórmula, no de otra cosa, creo yo. Eso por una parte.

    La forma tradicional del sacramento de la confirmación es la siguiente:

    “Yo te signo con la señal de la cruz, y te confirmo con el crisma de la salvación, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.

    La nueva forma en el nuevo rito para el sacramento de la confirmación es la siguiente:

    “N., recibe el sello del don del Espíritu Santo”.

    Compárense ambas ¿Dónde se significa la gracia del Sacramento? El sello puede referirse a otro carácter, pues dos sacramentos más lo confieren En ninguna parte se significa la gracia del sacramento, luego no se confiere sacramento alguno, o siendo prudentes, es un sacramento dudoso, lo cual, en la práctica es lo mismo respecto a lo que debe elegir el católico. Se juega nada más y nada menos que la gracia y el carácter del sacramento de la Confirmación, y ofendería a Dios por su acción ante la duda; En lo sacramental se está obligado a elegir el sistema moral del tuciorismo, es decir, la parte más segura.

    Como podemos ver, la forma tradicional de la confirmación ha sido fundamentalmente cambiada. De hecho, la nueva forma usa la forma usada en los ritos orientales. ¿Por qué Montini reemplazó la forma tradicional del rito romano con la forma del rito oriental, válida, pero sin validez la traducción de la misma?

    Veremos la importancia de este cambio cuando veamos la materia de la confirmación, que también ha sido cambiada.

    Tradicionalmente la mayoría de los teólogos consideran como materia próxima de la confirmación la imposición de las manos y el signo y la unción en la frente, y como materia remota el crisma de aceite de olivo y bálsamo consagrado por el obispo.

    En el nuevo rito de la confirmación de Montini, ¡la imposición de las manos se ha suprimido, y otros aceites vegetales pueden reemplazar el aceite de oliva, y cualquier otra especia puede ser usada en vez del bálsamo!. Luego no hay plenitud siquiera de materia. Sin materia tampoco hay sacramento confeccionado válidamente. Todo el mundo sabe que la materia del bautismo es el agua. Ahora bien, la cerveza o el vino contienen una parte mayoritariamente de agua ¿Sería válido un bautismo hecho con cerveza o agua? No. Pues tampoco la confirmación sin la materia próxima.

    En el Nuevo Testamento, la imposición de las manos estuvo siempre presente en la confirmación (véase Hechos 8, 17; Hechos 19, 6). Pero en el nuevo rito de la confirmación no hay imposición de las manos. Ella ha sido abolida. Solo con esto se hace que sea muy dudoso el nuevo rito de la confirmación de Montini, lo que obliga al católico a no recibirlo de manos de obispos consagrados antes de 1969, o repetirlo subconditione (en general gente de bastante edad)-para los “obispos” “consagrados” con el nuevo rito de consagración episcopal no viene a cuento la discusión, ya que ni siquiera son obispos-.

    Además, en el rito oriental de la confirmación, cuando el obispo pronuncia la forma, él impone sus manos, completando así su acción con las palabras de la forma. Sin embargo, en el nuevo rito, a pesar que se utiliza la forma de rito oriental mal traducidas, las palabras no son completadas por la acción de la imposición de las manos, como es en el rito oriental, haciéndola así mucho más que dudosa.

    Repito, el debate está centrado en la traducción al español, que es a lo que se ciñe el autor del artículo que, por cierto, está licenciado en liturgia, ya que ni él niega la validez de la fórmula oriental, ni nadie más. No se confeccione un muñeco de paja a cual atizar patadas ya que el autor del artículo, ni nadie aquí está negando la validez de los ritos de los ortodoxos cismáticos ni en la confirmación, ni en el orden sacerdotal, sino sólo la traducción de dicha fórmula carente de significación de la gracia conferida.

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  6. La forma del rito de la confirmación de Montini se compone de las mismas palabras presentes en la forma católica griega, declarada válida por Benedicto XIV. Si ambas expresan lo mismo, es lógico pensar que ambas producen lo mismo.

    – Forma católica griega: «Señal del don del Espíritu Santo».

    – Forma de Montini: «Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo».

    La forma griega no tiene verbo, por lo que a simple vista podría parecer que es incompleta. Sin embargo es válida. ¿Qué palabras hay en la forma griega que no estén en la de Montini?

    La traducción española de Montini expresa la misma significación que la forma griega de Benedicto XIV. La traducción del latín al español es correcta. Es lo que intenté explicar en el primer comentario. Luego si la traducción es fiel, el sacramento debe de producir lo mismo.

    En lo referente a lo que dice Máximo sobre la imposición de las manos (la imposición es la materia próxima del sacramento, junto con la unción), sólo decir que él está equivocado. Montini no suprimió la imposición de las manos necesaria para la validez. Ni eliminó la imposición de las manos que tiene lugar tiempo antes de que llegue el momento de la unción (aunque esta última imposición no es necesaria para la validez).

    Para que la confirmación sea válida según el rito tradicional, es suficiente que el ministro aplique la unción con su dedo pulgar sobre la frente del confirmando, con la imposición de la mano. Esta acción se considera equivalente a la imposición de las manos que realizaron los apóstoles. El rito de Montini cumple con eso.

    Copio a continuación lo que dicen los manuales de Ferreres, Noldin y Royo Marín:

    – Ferreres:

    «II. La materia próxima es la unción del crisma aplicada a los confirmandos por la imposición de la mano del ministro de este sacramento. —Consta por el canon 780: El sacramento de la confirmación se ha de conferir por la unción con el crisma, por la imposición de la mano y por las palabras prescritas en los libros pontificales aprobados por la Iglesia; consta también por la declaración de Benedicto XIV, en su Encíclica Ex quo primum, donde dice: “Dígase, por tanto, lo que está fuera de duda, a saber: que en la Iglesia Latina se ha de conferir el sacramento de la confirmación empleando el crisma, o sea aceite de olivas mezclado con bálsamo y bendecido por el Obispo, y haciendo el ministro del sacramento la señal de la cruz en la frente del que lo recibe, mientras profiere el mismo ministro las palabras de la forma”.

    Luego la materia próxima de la confirmación no consiste parcialmente, como antiguamente pretendían muchos, en la imposición general de las manos hecha por el Obispo sobre todos los confirmandos al principio. Por tanto, si se omitiere ésta, no habrá que repetir la confirmación ni siquiera bajo condición. S. Alf., n. 164, al fin; S. C. de P. F., 6 de ag. de 1640.

    (…)

    351. CUEST. 5.ª ¿Cómo se ha de hacer la unción?

    RESP. Hay que hacerla con el pulgar derecho del Obispo, trazando una cruz en la frente del confirmando. Con todo, sería válida la unción si se hiciese con otro dedo del Obispo, aunque fuera de la mano izquierda, porque habría verdadera imposición de la mano del Obispo. Pecaría, empero, el Obispo que hiciera esto sin necesidad, por apartarse de la práctica universal de la Iglesia; aunque no se ve que el cambio de esa ceremonia llegue a culpa grave. S. Alf., n. 165, y otros. Gury, n. 264.

    CUEST. 6.ª ¿Puede hacerse válidamente la unción por medio de un instrumento?

    RESP. Neg. [No] Pues faltaría la inmediata imposición de manos, que, según lo dicho, es requisito esencial. De ahí el canon 781, § 2: “No se haga la unción con instrumento alguno, sino con la mano misma del ministro, puesta debidamente sobre la cabeza del confirmando”. Ni vale la paridad con la extremaunción, pues en este sacramento no se requiere para la validez la imposición de la mano, como en la confirmación. S. Alf., n. 166, y otros comúnmente

    FERRERES, S. I.; Compendio de Teología Moral, Tomo II; Eugenio Subirana, Editor Pontificio (1923); p. 208-210.

    ————-

    – Noldin:

    «87. De la materia próxima. Materia próxima es la unción de confirmar en la frente, a manera de cruz, inmediatamente aplicada por la imposición de las manos.

    Ambas acciones, a saber, la unción y la imposición de las manos, los teólogos lo llaman a veces con el nombre de crismación, pero de ordinario con ese nombre solamente designan la unción.

    1. Que la unción del crisma es necesaria para el valor del sacramento, no se puede dudar. Aunque unos pocos teólogos opinasen antiguamente que solamente la imposición de las manos era suficiente para el valor del sacramento, sin embargo, por aquello de que el crisma es materia esencial, se exige que la crismación también es necesaria para el valor del sacramento.

    2. Que la unción debe ser hecha inmediatamente por el ministro, ciertamente es de esencia del sacramento, de lo contrario faltaría la imposición de las manos que es esencial, por lo cual es inválida la confirmación en la cual la unción se hiciese mediante un instrumento (cn.781, 2).

    (…)

    4. Por fin, también es esencial la imposición de las manos, que se lee fue empleada por los mismos apóstoles para conferir el Espíritu Santo (cn.780 y 781,2 y Hch 19,6). Pero la imposición se entiende aquella que se hace ungiendo. Por lo tanto, por lo mismo que el obispo con su mano unge, toca al confirmando y se juzga que así le impone la mano.

    Hay, pues, una doble imposición de las manos en la confirmación; una, al principio del rito sagrado, donde el obispo extiende las manos sobre los confirmandos y recita la oración Omnipotente; la otra, que no es distinta de la unción, es esencial, no siéndolo la primera, pues, como los griegos no tienen la primera imposición de las manos, se debería decir que ellos no tienen sacramento de la confirmación si se afirmase que ella es necesaria (Sagrada Congregación Propaganda Fide, 6 de agosto de 1840). Y así como la primera imposición de la mano, así también la bendición que se da al final no se requiere, ni por necesidad del sacramento ni por precepto de la Iglesia, pues las palabras del pontífice romano, con las cuales los confirmandos son avisados de que no se ausenten antes de la bendición, no son preceptivas. Aunque, pues, los confirmandos, en cuanto pueda hacerse, deben asistir a la primera imposición de las manos y no deben marcharse antes de recibir la bendición, eso, sin embargo, no es obligatorio con fuerza de precepto.»

    NOLDIN-SCHMIT; Summa Theologiae Moralis; Vol. Tercero, Los Sacramentos.

    ————-

    – Royo Marín:

    «Conclusión. La materia próxima de la confirmación es la unción de la frente con el crisma a modo de cruz, hecha inmediatamente con la mano misma del ministro, impuesta debidamente sobre la cabeza del confirmando (cn.780.781 § 2).

    (…)

    HECHA [LA UNCIÓN] INMEDIATAMENTE CON LA MANO MISMA DEL MINISTRO, o sea, sin utilizar ningún instrumento. Es necesario para la validez del sacramento, según la sentencia más probable.

    IMPUESTA DEBIDAMENTE SOBRE LA CABEZA DEL CONFIRMANDO. Es la condición más esencial y necesaria para la validez del sacramento, ya que los apóstoles administraban el sacramento de la confirmación con la sola imposición de las manos y en los primeros siglos de la Iglesia se practicó también así.

    La forma de administrar válidamente el sacramento es muy sencilla y sin complicación alguna. El obispo —o el sacerdote debidamente autorizado— moja su pulgar derecho en el sagrado crisma, e imponiendo su mano derecha sobre la cabeza del confirmando, le unge la frente a modo de cruz con el crisma que lleva en el dedo pulgar, al mismo tiempo que pronuncia la fórmula sacramental (8).

    (8) El Santo Oficio declaró expresamente (17 de abril de 1872 y 22 de marzo de 1892) que no se requiere para la validez del sacramento que todos los confirmandos estén presentes a la primera imposición de las manos que realiza el obispo extendiendo su mano sobre todos ellos al mismo tiempo que invoca al Espíritu Santo, ni a la última bendición que da el obispo al terminar la administración general. Pero hay que procurar que ambas cosas sean recibidas por todos los confirmandos (cn.789), y por eso se cierran las puertas del templo una vez empezada la ceremonia hasta que termina del todo.»

    ROYO MARÍN, O. P.; Teología moral para seglares II; Editorial B. A. C. (1961; Nihil obstat de 1958); p. 104-105.

    ————-

    El rito de Montini cumple con lo afirmado en las citas anteriores, en lo referente a la materia próxima del sacramento. Esto dice el Código de Derecho Canónico conciliar:

    «DEL MODO DE CELEBRAR LA CONFIRMACIÓN

    880 § 1. El sacramento de la confirmación se administra por la unción con el crisma en la frente, que se hace con imposición de la mano, y por las palabras prescritas en los libros litúrgicos aprobados.»

    Canon 880 § 1, C. I. C. de 1983 (conciliar).

    Fuente: http://www.vatican.va/archive/ESL0020/__P2Z.HTM

    ————-

    Lo que sí le concedo a Máximo en parte es el argumento sobre la materia remota del sacramento. Para la confección del crisma es necesario el aceite de oliva (materia remota), y parece que el Código conciliar abre la puerta para que, en algunos casos, pueda utilizarse otro tipo de aceite vegetal. Personalmente no conocía esto.

    El Código conciliar dice lo siguiente:

    «847 § 1. Para administrar los sacramentos en que deben emplearse los santos óleos, el ministro debe utilizar aceite de oliva o de otras plantas, recientemente consagrado o bendecido por el Obispo, quedando a salvo lo que prescribe el c. 999, 2; y no deben usarse los antiguos si no hay necesidad.»

    Canon 847 § 1, C. I. C. de 1983 (conciliar).

    ————-

    He encontrado un estudio de un teólogo del Vaticano II, que comenta esta cuestión. Se trata de un trabajo sobre la composición y consagración del crisma en el rito romano (el autor analiza lo referente al rito conciliar, y estudia la práctica seguida por la Iglesia, tanto en occidente como en oriente). Ahí se afirma que el Código de 1983 confirma la norma observada desde siempre en la Iglesia, esto es, la de prescribir el uso del aceite de oliva para confeccionar el crisma.

    Sin embargo, el autor afirma también que la ambigüedad del canon 847 permite la posibilidad de que se empleen otros aceites. El autor intenta justificar ese canon interpretando que, según él, la expresión «aceite de otras plantas» hace referencia a los aceites esenciales que se añaden al aceite de oliva cuando se lleva a cabo la preparación del crisma conciliar (se deduce que por «aceites esenciales» el autor se refiere al bálsamo aromático). Según esa interpretación, los aceites vegetales serían el añadido de bálsamo que, unido al aceite de oliva, compondrían el crisma.

    Copio el texto:

    «A pesar de que no compete a nuestra investigación la problemática canónica en torno a la validez y la licitud relativas al empleo de estas dos sustancias en la consagración del santo crisma, veamos someramente cómo se encuentra el estado de la cuestión hoy. El código de derecho canónico de 1917, con respecto a la materia necesaria del crisma determina que debe ser el aceite de oliva, ningún otro tipo de óleo podría reemplazarlo (25). De facto, es requerido para la validez del crisma. En este sentido, la tradición eclesial es universal. La significación sacramental del crisma le viene precisamente del olivo (26). El nuevo código de 1983 no hace más que confirmar esta prescripción, aunque la ambigüedad creada por la disyuntiva —“aceite de oliva o de otras plantas”—, a pesar de que el aceite ha sido por tradición el elemento esencial para la confección, deja la puerta abierta al uso de otros aceites de tipo vegetal (27). Con todo, creemos que el canon está aludiendo indirectamente a la adicción que hoy se hace de los demás aceites esenciales.»

    (25) Cf. Codex Iuris Canonici (1917), can. 734 § 2, (BAC 7), Madrid 1945, 264.

    (26) Cf. TOMÁS DE AQUINO, STh III, q. 72, a. 2, ad. 3, (BAC 164), Madrid 1957, 369.

    (27) Cf. Codex Iuris Canonici (1983), can. 847 § 1, (BAC 442), Madrid 1983, 438.

    Fuente: https://www.jstor.org/stable/26392480?seq=1#page_scan_tab_contents

    ————–

    Puede suponerse que los modernistas, en su mayoría, hayan continuado —por inercia de la costumbre— con la práctica de usar el aceite de oliva en la confección del crisma. Ahora bien, si alguno de ellos ha tenido la idea de cambiar el aceite… Entonces el sacramento sería dudoso. Habría que esperar a que la Iglesia, por medio de un futuro Papa, se pronunciase sobre la cuestión para que supiésemos la verdad.

    Las siguientes palabras de Ratzinger parecen confirmar que ellos aún tienen en mente la idea de emplear el aceite apropiado:

    «En tercer lugar, tenemos finalmente el más noble de los óleos eclesiales, el crisma, una mezcla de aceite de oliva y de perfumes vegetales. Es el óleo de la unción sacerdotal y regia, unción que enlaza con las grandes tradiciones de las unciones del Antiguo Testamento. En la Iglesia, este óleo sirve sobre todo para la unción en la Confirmación y en las sagradas Órdenes. La liturgia de hoy vincula con este óleo las palabras de promesa del profeta Isaías: “Vosotros os llamaréis ‘sacerdotes del Señor’, dirán de vosotros: ‘Ministros de nuestro Dios’” (61, 6).»

    Fuente: http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/homilies/2011/documents/hf_ben-xvi_hom_20110421_messa-crismale.html

    «Los elementos de la creación, con los cuales se construye el cosmos de los sacramentos, son cuatro: el agua, el pan de trigo, el vino y el aceite de oliva.

    (…)

    El aceite de oliva tiene un amplio significado. Es alimento, medicina, embellece, prepara para la lucha y da vigor. Los reyes y sacerdotes son ungidos con óleo, que es signo de dignidad y responsabilidad, y también de la fuerza que procede de Dios. El misterio del aceite está presente en nuestro nombre de “cristianos”. En efecto, la palabra “cristianos”, con la que se designaba a los discípulos de Cristo ya desde el comienzo de la Iglesia que procedía del paganismo, viene de la palabra “Cristo” (cf. Hch 11,20-21), que es la traducción griega de la palabra “Mesías”, que significa “Ungido”. Ser cristiano quiere decir proceder de Cristo, pertenecer a Cristo, al Ungido de Dios, a Aquel al que Dios ha dado la realeza y el sacerdocio. Significa pertenecer a Aquel que Dios mismo ha ungido, pero no con aceite material, sino con Aquel al que el óleo representa: con su Santo Espíritu. El aceite de oliva es de un modo completamente singular símbolo de cómo el Hombre Jesús está totalmente colmado del Espíritu Santo.»

    Fuente: http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/homilies/2010/documents/hf_ben-xvi_hom_20100401_messa-crismale.html

    —————-

    Los enlaces siguientes remiten a páginas conciliares oficiales, noticias e información, donde se constata el uso del aceite de oliva para la confirmación:

    1: https://www.ewtn.com/v/experts/showmessage.asp?Pgnu=1&Pg=Forum23&recnu=2&number=648669

    2: https://www.heraldo.es/noticias/aragon/huesca/2018/03/28/nueve-litros-aceite-oliva-virgen-consagrado-1232348-2261127.html

    3: https://www.diariodeibiza.es/cultura/2016/03/26/esencia-formula-biblica/831490.html

    4: https://www.archisevilla.org/misa-crismal-en-la-catedral/

    5: https://es.aleteia.org/2014/04/12/%E2%80%8Bque-es-la-misa-crismal/

    6: https://coria.hoy.es/gente-cercana/noticias/201603/21/misa-crismal-consagracion-oleos-20160321101358.html

    7: http://www.catedraldejaen.org/noticias/misa-crismal-2017/

    8: https://www.esglesiabarcelona.cat/es/actualitat/la-simbologia-del-oleo-en-el-cristianismo/

    9: http://sacredheartgallup.org/rector-holy-oils/?lang=es

    10: http://pastoralliturgy.org/resources/LosSantosOleos.pdf

    Los enlaces conciliares los he puesto sólo por la cuestión del aceite de oliva. En esos lugares la verdad y el error están mezclados, por lo que no es recomendable en absoluto acudir allí en busca de información. Ténganlo presente los lectores.

    Conste que no defiendo que se reciba la confirmación por el rito de Montini. Pero exagerar algunas cosas con argumentos equivocados tampoco sirve de ayuda a nadie. Negar de forma sistemática la validez de los sacramentos conciliares creo que es un error.

    Termino aquí.

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  7. Pero la mayoría de sus vínculos para demostrar la validez de las confirmaciones en el rito conciliar son de la secta conciliar ¿ Qué espera que vayan a decir ellos? Aunque Royo Royo Marín no confirma lo que he dicho sobre la materia en mi anterior comentario, siendo la imposición de las manos considerada como parte de la materia para la mayoría de los teólogos, Hering, Ott, Shmaus, etc., concedo que es una cuestión no decidida: Los últimos santos oleos que vi en el novus ordo, tanto por su color y su textura parece que no contiene acetite de oliva, aunque esta modalidad puede cambiar en cada diócesis. No obstante, atrayéndonos del asunto de la materia, y volviendo a la traducción de la forma en español es meridianamente claro para el que lo quiera ver que no significa univocamente la gracia del sacramento, lo que le hace inválido en el supuesto que alguien haya “recibido” la confirmación de mano de un obispo consagrado antes del1969- los han han sido consagrados después no son obispos y usen la forma que quieran con confieren el sacramento de la Confirmación-. El artículo habla explícitamente de las traducciones no de la forma original en latín o en griego. Eso es únicamente sobre lo que he debatido o he querido debatir en este artículo. Es por eso que decenas de miles de personas han recibido la confirmación subconditione de manos de los lefebvrianos- los cuales no niegan la invalidez de las consagraciones episcopales del novus ordo, pero sí, como Calderón, la invalidez de la confirmación; luego la única razón de que confirieran la confirmación a todo el que quisiera en anteriores décadas era su conclusión de que el nuevo rito de confirmación es inválido-. Bueno, pues hasta los desviados lefebvrianos han admitido – no sé ahora- la falta de validez de este rito, y la inmensa mayoría de los sedevacantistas han dicho, al respecto, lo mismo.

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  8. Máximo:

    La Iglesia conciliar dice lo que ellos hacen. Para analizar la validez de sus sacramentos, hay que estudiar lo que ellos dicen y hacen.

    Parece que usted no ha entendido que la imposición de las manos está incluida en el acto de la unción (se realiza con una sola mano: el pulgar unge la frente del confirmando, y los otros dedos tocan su cabeza). Por supuesto que Royo Marín confirma eso. La imposición de las manos en el rito de Montini es idéntica a la imposición en el rito tradicional. Además, el rito de Montini también incluye otra imposición, realizada al principio, como ocurre en el rito tradicional (pero esta imposición no es necesaria para la validez, ni en el rito conciliar ni en el tradicional).

    Por cierto, buena parte de su segundo comentario es calcado a un texto escrito por quienes niegan el bautismo de deseo. Parece que usted lo ha copiado y pegado aquí (los textos coinciden palabra por palabra). No pongo el enlace, para no darles publicidad. Ellos se equivocan con la imposición de las manos, como en otras muchas cosas.

    El hecho de que la FSSPX administre sub conditione la confirmación, no significa que ellos nieguen sistemáticamente y en absoluto la validez del sacramento conciliar. La FSSPX también suele reordenar sub conditione a los sacerdotes que se unen a ella, pero no niega sistemáticamente el rito de consagración de 1968.

    Si me acepta un consejo, tenga usted cuidado con lo que escribe en Internet (lo digo por la cuestión de Mons. Dolan, que usted ha traído aquí, y por otras afirmaciones que usted hace). Recuerde que “… con la medida con que midiereis se os medirá.” (Mt. 7, 2).

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